Categoría: Seguridad del paciente
sobre médicos y pacientes
La nueva OMC no solo se ha hecho 2.0 y ha lanzado al estrellato a su nuevo presidente, sino que también nos da un ejemplo paradigmático, valga la tautología, de cómo en su seno caben todas las sensibilidades, valga la cursilada.
En la página web médicos y pacientes, auspiciada por la OMC aparecen estos días dos argumentos totalmente contrapuestos.
Por un lado una tribuna del inefable Dr. Gérvas arremetiendo una vez más y con la sutileza que le caracteriza, contra las actividades preventivas que pretenden mejorar el futuro sanitario del individuo y de las poblaciones y por la abolición de la maldada frase “más vale prevenir….
Por el otro, y en una sección dedicada a informar a pacientes el Dr Moreno nos indica que «Hay que reiterar que con un control anual rutinario sería suficiente para prevenir, reducir o mejorar con posterioridad las expectativas de los 16.000 nuevos casos de tumores de mama que surgen anualmente en nuestro país». Rebuscada frase que evita pronunciarse sobre mamografías como prueba princeps del “control anual rutinario”, así como de mortalidad, calidad de vida u otras variables y habla de “expectativas”, pero que tiene los mismos objetivos de reforzar la necesidad del control.
Sin olvidarse de: «La autoexploración mamaria es fundamental para, en su caso, detectar cualquier bulto o rigidez acudiendo inmediatamente al ginecólogo, por ello es conveniente realizarla una vez al mes después de cada periodo…»
En fin, ¿suma de sensibilidades dispersas, choque de trenes o empanada mental de la OMC?
e-David contra Goliat
Efectivamente el pequeño David electrónico, personalizado por un médico de familia radicado en Plasencia, ha podido esta vez, una vez más, con Goliat. Un gigante creado por un laboratorio farmacéutico, vestido por un gabinete de comunicación y arropado con la colaboración cómplice de organizaciones sanitarias, médicos y periodistas. La campaña de Sensibilización de la Importancia del Dolor, ha reproducido una de tantas campañas que se dan últimamente en el panorama sanitario español cuyo objetivo final es la promoción de un determinado medicamento. Siguen un modelo ya clásico, que nace en la imposibilidad de publicidad directa al consumidor, la creatividad exitosa de los nuevos publicistas y el agotamiento de los canales de comunicación directa con el médico.
Más o menos funciona así: se busca el problema y el presunto objetivo que van desde el dolor a la hidratación, pasando por el cáncer de cérvix o la salud ósea. Se realiza una campaña general destinada a profesionales, políticos, público general o periodistas (o a todos a la vez), en la que figura una asociación, fundación, liga o similar relacionada con el tema – antigua o creada adhoc-. La que en verdad paga, es la industria farmacéutica o el grupo de presión que corresponda. En esta campaña se exalta de forma genérica la importancia del problema mediante libros blancos, experto(s), premios periodísticos y científicos, jornadas, etc. Se incluyen exageraciones del problema, referencias a lo mal que se hace -por supuesto en atención primaria- y se crea la necesidad imperiosa de encontrar una solución. La solución aparece después en forma de medicamento, tecnología diagnóstica, yogurt con bifidus o agua embotellada, en una promoción distinta pero íntimamente relacionada.
Los protagonistas de estas historias denunciadas en este y otros blogs, son tres: la industria, los gabinetes de comunicación y los profesionales. En ese último grupo se incluye médicos expertos con intereses a veces no muy confesables, pero también asociaciones de pacientes “profesionales”, atolondrados médicos y periodistas que recogen el papel de pringaillos difusores del mensaje, y a veces la administración que hace de panoli garante de unos intereses contrarios al bien público. En mi opinión los malos, o los peores, de la película son los profesionales colaboradores interesados pero eso ya es otro asunto.
Pero esta vez la cosa ha sido distinta, gracias a Internet y un médico de familia respondón, un periódico de tirada nacional e influencia- EL PAÍS– ha sacado a la luz este tipo de maniobras y en concreto el entramado de una de estas campañas, que llevaba un tiempo promocionándose en medios profesionales y que se situaba en la fase final de aparición del producto solución. La Plataforma Sin Dolor y la campaña de Sensibilización de la Importancia del Dolor cumple todos los requisitos comentados más arriba -incluido el insulto a la atención primaria- y algunos más (lo del dolor y sus especialistas es digno de estudio)
Bien es verdad que se han utilizado vías de comunicación tan antiguas como las cartas al director y que se ha contado de forma inesperada con la sensibilidad de la defensora del lector especializada en temas sanitarios, pero también que sin Internet y el poder que da a los pequeños nunca se hubiera producido tan desigual batalla y mucho menos se hubiera ganado.
Parafraseándo el lema de la infausta campaña «Cada dolor tiene su historia, EVAlúalo» podriamos decir «Cada campaña relacionada con la salud tiene sus (dos) historias: una confesable y otra no tanto ¡COÑO…celas!
Enhorabuena Enrique.
sobre bifosfonatos
por las muelas
El incremento del número con anticoagulantes orales o antiagregantes conlleva nuevos desafíos y preguntas para los médicos de atención primaria. Es frecuente que tengamos que tomar medidas en cuanto a la supensión o mantenimiento de ls farmacos, cuando no emitir informes para que se pueda realizar determinadas cirugías en pacientes que toma estos medicamentos.Hasta hace poco no era frecuente encontrar documentación que nos apoyara y cuando la había era contradictoria. Las famosas Guías sobre Antithrombotic and Thrombolytic Therapy publicadas en Chest periódicamente, comenzaron a aclarar este tema y ahora Información Farmacoterapéutica de la Comarca – INFAC en su número 8 se pregunta Anticoagulantes y antiagregantes en cirugía, ¿mantener o suspender? buena preguntas y buenas respuestas como acostumbra este boletín Ya sabíamos de otras actualizaciones similares relacionadas con la cirugía odontologica de extracción dental: Guidelines for the management of patients who are taking oral anticoagulants and who require dental surgery y revisiones practicas como la sección de la revista AMF siempre se ha hecho así en la que tambien se pregunta si ¿Hay que retirar el antiagregante o el anticoagulante oral para ir al dentista?
Me lo temía
La “dependencia” a los IBPs podría ser una causa de la explicación del rápido y continuo incremento de su uso.
Dedicado a mi amigo Pablo que quería que me tomara un omepra antes de salir de comilona nocturna
Por fin sabemos la causa del uso y sobre todo abuso en los últimos años de los llamados inhibidores de la bomba de protones (IBPs) vulgo dicto protectores. No, no era debido a lo que creíamos, no es porque sean muy baratos o porque sean realmente eficaces en la mayor parte de los trastornos relacionados con el ácido gástrico. Tampoco a que la tolerancia sea buena o a que su seguridad estaba bien contrastada tras largos años de uso masivo.
No, no era eso, y tampoco que la gente le hubiera tomado el gusto tras aprender que la gastroprotección era los más importante. Así se lo habían enseñado cada vez que tenían contacto con practicantes sabihondos, atolondrados cirujanos y residentes de guardia.
No, no eran esas las causas. Me lo temía, era de suponer , la causa, el mal está dentro, es una etiología intrínseca, son ellos mismos, los IBPs, los que una vez introducidos como inocentes corderitos bienhechores se revelan como insaciables inductores de nuevo consumo.
Así lo muestra un artículo publicado en Gastroenterology en el mes de julio de ese año con el titulo Proton-Pump Inhibitor Therapy Induces Acid-Related Symptoms in Healthy Volunteers After Withdrawal of Therapy y que gracias los chicos/as de Hemos leído he recuperado de la bandeja de los artículos pendientes de leer (y a los que rara vez les llega este destino).
Según este ensayo clínico controlado y aleatorizado en pacientes que tomaban IBP y en concreto esomeprazol, el porcentaje con síntomas se incrementaba con respecto al grupo que ingería placebo una vez que se dejaba de tomar la sustancia activa. Este incremento se mantenía y era estadísticamente significativo en las semanas posteriores. Los pacientes en los dos grupos estaban previamente sanos y sin síntomas ni enfermedades relacionadas con el ácido, tras la administración del IBPs se consideraba a un paciente sintomático si refería un incremento de más de dos puntos en una escala de preguntas relacionadas con acidez, regurgitación ácida y dispepsia.
Este efecto rebote o hipersecreción ácida de rebote (incremento en la secreción de ácido gástrico por encima de los niveles previos, una vez que se produce el cese de la administración más o menos continuada de IBPs) se produjo en más de un cuarenta por ciento de los participantes. Es decir personas que nunca habían tenido molestias de acidez, regurgitación o dispepsia, si tomaban IBPs durante un par de meses, experimentaban síntomas relacionados con el aumento de la secreción ácida, tras suspenderlos.

Como acertadamente señala en el editorial acompañante con el descriptivo titulo Evidence That Proton-Pump Inhibitor Therapy Induces the Symptoms it Is Used to Treat este estudio nos debe llevar a cuestionar y reconsidera los liberales hábitos de prescripción y consumo de los IBPs que se han ido adquiriendo con el tiempo, especialmente en aspectos tales como restringir su uso a casos con síntomas claros de acidez y reflujo, no utilizarlos para molestias inespecíficas, o banales y reducir la duración y el abuso de estos medicamentos en el diagnóstico ex juvantibus (la respuesta al tratamiento es usada para confirmar un diagnóstico).
Hay que plantar cara a la tendencia en el manejo de estos problemas que los ingleses llaman de “step-down” o iniciar el tratamiento con un IBP frente al “step-up“ iniciar con consejos de estilo de vida y fármacos como antiácidos, vamos que no hay que to kill flies with howitzers, por seguir los términos en ingles que tan chuli quedan. También se debería informar al paciente, y al residente de urgencias, y a las oficinas de farmacia, ya la sociedad en general que hay un cosa que se llama hipersecreción ácida de rebote , que es muy mala y que tiene sus efectos.
como un lirón
Hace más de un año y a propósito de una campaña de auto propaganda de la sanidad madrileña el insigne pediatra Manuel Merino hizo notar lo inapropiado
de una de las imágenes en la que se mostraba un recién nacido durmiendo boca abajo. Parece que este error no es exclusivo de nuestros ínclitos dirigentes sanitarios y de los propagandistas que trabajan para ellos- En un artículo publicado en la revista Pediatrics y titulado Infant Sleep Environments Depicted in Magazines Targeted to Women of Childbearing Age unos investigadores recopilaron fotos de bebes aparecidas en magacines destinados a mujeres en edad fértil, encontraron que más de un tercio de las fotos de niños durmiendo estos se encontraban en una posición inadecuada, y casi dos terceras partes de las imágenes la posición de los niños no estaba en consonancia con las recomendaciones de la academia americana de pediatría.
Concluyen como ya hizo Manolo en su tiempo, que los mensajes en los medios de comunicación son incompatibles a veces con los mensajes de educación sanitaria que hacemos los médicos y contribuyen a crear confusión y desinformación, y pueden conducir inadvertidamente a prácticas inseguras.
cuidados paliativos: mucho ruido y pocas nueces
El mundo de los cuidados paliativos como cualquier otra área de la medicina está sujeto a cambios que muchas veces vienen determinados por cuestiones muy alejadas del discurrir lógico y la evidencia científica. Tras una época en que prácticamente eran desconocidos y apenas realizados por profesionales con más voluntad que conocimiento, se ha pasado a un escenario donde los cuidados paliativos están ampliamente surtidos de personal muy especializado. De una época que en que los profesionales no tenían ningún soporte de la administración sanitaria e incluso soportaban trabas administrativas se ha pasado a un escenario donde los medios proliferan incluso sin mucho sentido.
Pero esto no quiere decir que estemos en la situación ideal, se acumulan los datos de que el péndulo ha ido en la dirección contraria extrema. Cada vez son más las anécdotas que revelan el exceso e hipertrofia de este tipo de servicios tanto en atención primaria como en los hospitales. Desde la laxa clasificación de terminal, al mal uso de los analgésicos mayores, pasando por la absurda situación de pacientes que son visitados en su domicilio sin requerirlo, o que son evaluados por tres médicos distintos para un mismo problema.
En ese sentido la información que proporciona un ensayo clínico publicado en JAMA la semana pasada titulado Effects of a Palliative Care Intervention on Clinical Outcomes in Patients With Advanced Cancer que debería añadir algo de evidencia y raciocinio al despliegue de ese tipo de cuidados, aunque me temo que no será así.
La hipótesis de partida del estudio era que los pacientes diagnosticados de un cáncer avanzado que recibían una atención y cuidados especiales (bajo un programa denominado educar, alimentar, asesorar antes de que la vida termina: ENABLE pos su siglas en ingles) participaban activamente en su cuidado, mejoraban la calidad de vida y estado de ánimo, y experimentaban mayor alivio de los síntomas, disminuyendo el uso de los recursos en comparación con los pacientes que recibían la atención habitual.
En comparación con el grupo que recibió la atención habitual, los pacientes del grupo intervención tuvieron mayores puntuaciones en los cuestionarios de calidad de vida y estado de ánimo, pero sin embargo no se obtuvo mejoras en la intensidad de los síntomas o reducción en los días de estancia en el hospital, unidad de cuidados intensivos o visitas a los servicios de urgencia. En fin una pena
Cosas que no…. (II)
Lamentarse de haber despojado a la gente del sentido común y de la costumbre popular del autocuidado. Lo hemos hecho entre todos, así que ahora a jorobarse. Es un consejo gratis del Centro de Salud Barrio Sésamo
Una historia como otra cualquiera
¿Dr. no tendré la gripe esa ?
¡Pero bueno Encarna!, si Ud. ha venido porque le duele la rodilla.
Ya, pero es que estoy un poco asustada con lo que dice la tele y los periódicos
Si, Encarna se están pasando, incluidos mis jefes. Pero ya sabes que el diablo cuando no tiene nada que hacer mata moscas con el rabo.
Si je, je Doctor pero ya sabe cómo hay tantas cosa malas
Si lo entiendo pero me sorprende, es Ud. una mujer fuerte, que como suele decir «no tiene estudios» pero que ha ha demostrado a lo largo de su vida ser una persona capaz e inteligente. Todavía me acuerdo como tenia asombrada a Diana, la enfermera esa jovencita que vino a hacer la suplencia. Decía que cuidaba a su madre mejor que muchas de sus compañeras.
Ya pero lo de mi madre era fácil, solo tenía un novio alemán, como Ud. decía. Si ya sé que era un chiste que me contó para animarme, pero que Ud. me dijera que lo que tenía mi madre era un novio alemán que se llamaba Alzheimer, me vino muy bien. La cuidaba a ella y a su novio, y yo sabía que cuando hacía o decía cosa raras era por el novio y no por ella, aquello me ayudo mucho aunque no lo crea.
Pero es que además ha cuidado de tu marido, sus últimos meses con cáncer de pulmón no fueron nada fáciles para nadie.
Si, pero ya sabe que era un santo.
Bueno un santo… un poco cabroncete, que bebía y fumaba demasiado y que alguna vez le pegaba
¡Qué cosas dice Ud. Doctor!
A demás ahora tiene que cuidar a diario al cafre ese de nieto que tiene, en lugar de llamarse Aingeru tenía que atender por el nombre de Anibal ( con H), pero claro su hija tiene que pagar la hipoteca del chalé e irse de vacaciones a Punta Cana.
Pues eso, Encarna tú ( te voy a llamar de tu) has lidiado con la vida y la muerte, con enfermedades graves y menos importantes, sabes más que todos nosotros juntos lo que es CUIDAR (con mayúsculas), así que no te amargue la vida una panda de aprendices con poder mediático y político. Sigue leyendo
La palabra y la piedra suelta no tienen vuelta

Como una forma de solidaridad con nuestro colegio (Dios los cría y ellos se….) los del ministerio reflexionan y respaldan la desafortunada campaña del colegio de Madrid. Si bien parece que han cambiado el cientifico lema original “No beses, no des la mano,di hola» por el que se ofrece en este cartel que se difundira por hospitales y centros de salud:

-Como dar la mano,

