Categoría: informatica en medicina

Información sin sentido común

Traducción libre de Information without wisdom por Iona Health publicado en BMJ

iona.PNGEste es el futuro distópico: los datos relacionados con la salud se recogerán de una gran variedad de fuentes digitales, incluyendo sensores biométricos conectados al cuerpo. Esta información será devuelta a la persona supuestamente autónoma y se podrá puede utilizar para activar algoritmos y ofrecer posibilidades para intervenciones correctivas.

La tecnología es muy seductora y puede engañarnos haciéndonos pensar que la condición humana está cambiando más rápido de lo que realmente es.. Big Data, sensores biométricos y la elogiada promesa de la e-salud tienen que hacer contribuciones indiscutibles a la salud contemporánea, pero están muy lejos de entrar en el núcleo moral de la medicina que siempre ha sido el alivio del sufrimiento. A pesar de toda su inteligencia, Big Data y los sensores biométricos no pueden acceder a la experiencia subjetiva solitaria del individuo temeroso y angustiado ante la amenaza de la enfermedad y la muerte.

Todo el proceso es profundamente normativo, buscando siempre desviaciones de la media para definir la anormalidad y la necesidad de acción. Lo biológicamente normal es un fenómeno amplio y complaciente, pero los datos se interpretarán dentro de límites establecidos arbitrariamente. Por experiencia, sabemos que estos límites probablemente se reducirán por los intereses financieros de las empresas deseosas de mantener su lugar en el mercado de la salud. La probabilidad de falsos positivos es enorme y la medicalización posterior es inevitable. T S Eliot fue prófetico: ‘¿Dónde está el conocimiento que hemos perdido en la información?’  ¿Dónde la sabiduría?

La medicina no puede darse el lujo de dejar que la sabiduría sea considerada sólo por los eruditos y  humanistas. En su libro profundamente sabio Mortality, Immortality and Other Life Strategies, el difunto Zygmunt Bauman describe ‘la primacía de la mortalidad individual entre los constituyentes de la situación humana’  y postula a toda la cultura humana como un gigantesco esfuerzo continuo para dar sentido a la humanidad: La vida frente a la intolerable e inevitable finitud de la muerte. Para Bauman, la obsesión actual por el monitoreo de la condición física y la salud es un intento inútil de ‘redefinir el problema inmanejable de la muerte. . . como una serie de problemas completamente manejables’. Negamos la muerte, pero también a los moribundos, cuya atención es una parte esencial de la medicina en la que los grandes datos y e-salud no tienen nada que ofrecer. Esto no es una coincidencia porque los proponentes de la salud electrónica parece que no contemplan una mínima distinción entre el sano y el enfermo y, sin embargo, estas categorías demarcan diferentes necesidades y experiencias de los sistemas de salud.

Cualquier profesional de la salud que ha estado gravemente enfermo sabe que la información rara vez reduce el temor que es intrínseco a toda enfermedad, más allá de que sea autolimitada y trivial, y que a menudo se puede agravar el miedo al sugerir una serie de posibilidades que podrían no haber venido a la mente sin la información. La excesiva atención médica contemporánea exacerba el temor sistemáticamente en interés del beneficio y la reputación, pero todo esto puede ser mucho peor en el futuro. La historia reciente sugiere que la última ola de innovación tecnológica funcionará más en interés del complejo médico-industrial que en los del individuo angustiado y sufriente.

A pesar de toda su “inteligencia”, Big Data y los sensores biométricos no pueden acceder al subjetivismo solitario de la experiencia del individuo asustado y afligido frente al amenaza de la enfermedad y la muerte.

Internet y la camilla

Hace unos meses, cuando iba a iniciar mi jornada laboral y entraba en mi consulta, vi con estupor como dos operarios sacaban la camilla de exploración por la puerta. Lógicamente, les interrogué sobre qué diablos hacían con mi camilla.

mc5—Vamos a retapizarla —contestaron.

Tenían razón, había sido yo mismo el que había dado parte del lamentable aspecto de la camilla: trozos de gomaespuma verdosa asomando por los laterales hacían necesaria su reparación.

—Me parece bien, pero no ahora; tengo que pasar consulta y necesito la camilla —les dije.

—Ya, pero es que a nosotros nos han dado órdenes de retirarla y llevara al taller a repararla —contestaron los operarios. No se preocupe en dos o tres días la tendrá aquí de nuevo.

—Lo siento, pero esta camilla no se la llevan —contesté yo alzando el tono, en una situación que me parecía cada vez más increíble.

—Pues no lo entendemos, en otros centros y otras consultas las hemos cogido y nadie ha dicho nada —me dijeron.

—Los demás no sé lo que harán, pero yo no puedo pasar la consulta sin camilla — fue mi respuesta.

Como la cosa se iba poniendo caliente, decidimos consultar telefónicamente con otras instancias; ellos con su jefe localizado en una ciudad del extrarradio madrileño y yo, con una altanera responsable de material, situada en un lugar remoto donde se ubica la Dirección General de “noseque”. No voy a cansar la lector detallando una más que surrealista discusión a tres bandas, solo decir que se llevaron mi camilla; aunque, cumpliendo su promesa, me la devolvieron impecablemente arreglada al día siguiente. Mis compañeros todavía tuvieron que esperar dos o tres días para que se las trajeran.

De aquella experiencia saqué la amarga conclusión de lo poco  que se valora a los médicos en el servicio sanitario en el que trabajo y,  en lo poco que se estimaba nuestro trabajo.

Esa misma sensación la he tenido esta semana cuando con la excusa del virus ransomware Wanacry,  nos han bloqueado el acceso a la red (hasta ayer viernes seguía bloqueado) en los ordenadores de consulta. No sé si los perpetradores de esta fechoría saben que diariamente miles de médicos de familia consultamos Internet como parte habitual de nuestro trabajo clínico.

mc4Desde consultar la ficha técnica de un medicamento, una interacción o la dosis de un fármaco que no manejamos habitualmente, hasta una ayuda al diagnóstico consultando UptoDate, pasando por proporcionar buena información a los pacientes sobre sus enfermedades. Consultamos Internet porque es a través de esta red donde obtenemos la mejora información para nuestro trabajo, si tuviéramos que depender de la pobreza del programa de historia clínica o la que proporciona el ministerio o el propio servicio sanitario, apañados estaríamos.

Seguramente lo saben, pero les da igual; para ellos nuestro trabajo no tiene mucho valor, tampoco es demasiado importante que lo realicemos en las mejores condiciones para el paciente. De otro modo, es imposible que nos dejen sin camilla o sin acceso a la información y ni siquiera se despeinen.

10 principios que no se deberian olvidar cuando se hable de salud digital

Resumen de Top 10 Principles for Advancing the Science of Digital Health por Brennan Spiegel , MD, MSHS, MPH.

En la Escuela de salud Pública de UCLA enseño una clase llamada ” Salud Analytics “, y en ese curso se discute sobre la salud digital. Les enseñamos a nuestros estudiantes sobre cómo evaluar científicamente y determinar el valor de las innovaciones en salud digital – un conjunto de habilidades importante para los líderes de la salud en el futuro. Aquí describo el “Top 10” principios rectores que cubrimos en la clase, con un enfoque sobre la manera de avanzar en la ciencia de la salud digital:

  1. Aproxímate a la salud digital, como a cualquier otro avance biomédico – con investigación rigurosa que respete la hipótesis nula.
  2. Inclina la balanza hacia resultados que realmente importan.
  3. Mira la salud digital a través de los ojos de pacientes y los profesionales asistenciales.
  4. Céntrate en soluciones digitales que proporcionan datos prácticos y utilizables.
  5. Haz hincapié en el contexto y la hiper-personalización de la sanidad digital.
  6. Crea soluciones que ofrezcan un valor económico a los sistemas sanitarios 
  7. La investigación en salud digital debe reconocer el “desorden” del entorno clínico mediante el empleo de diseños de ensayos más pragmáticos.
  8. Los dispositivos digitales deben emitir datos pertinentes con  una visualización fácilmente interpretable.
  9. Evite las afirmaciones extremas sobre la sanidad digital – en ambas direcciones
  10. Mantente positivo

Nuevas tecnologías en la atencion primaria madrileña

Madrid (Resumen de Agencias).-  Hoy en la sede de la consejería se presenta la 2ª parte del Moderno Plan Telemático de Atención Primaria (MPT-AP) de la Comunidad de Madrid conocido a partir de ahora como MPT-AP 2.0. Este plan, como comenta la Directora General de la cosa Sánchez Lacaya está compuesto de varios aplicativos m-health certificados por la Healthcare Information and Cancamusament Systems Society y producto del departamento de I+D+I+E+H+Z69 de la consejería que últimamente ha despertado de su letargo en el que la crisis le había sumido.

El primero de los aplicativos que se desarrollara es el chatbot Pregunta.me dirigido a profesionales sanitarios (un chatbot o bot conversacional es un programa que simula mantener una conversación con una persona al proveer respuestas automáticas a entradas hechas por el usuario). Este bot tiene como objetivo resolver todas las dudas que puedan tener los profesionales en su trabajo diario. Los trabajos para este chatbot se iniciaron tras descubrir que mandar mil y un correos electrónicos a bandejas saturadas “no es tan efectivo como nosotros pensábamos” aclara Sánchez Lacaya. El objetivo es que cualquier duda de los profesionales relacionada con el Sistema Madrileño de Salud sea contestada on line de manera inmediata y 24/7/365. A preguntas de cuando seria su puesta en marcha, la D. General manifestó que una vez que se hubieran solucionado algunos problemillas detectados en el pilotaje inicial en un centro de salud con dos médicos y dos enfermeras, una de los cuales estaba de baja; “hemos descubierto que cuando se le pregunta al chatbot cuestiones no reconocidas por el sistema, este falla y salta otro aplicativo secreto denominado cadenademando cesando de manera fulminante al profesional que ha realizado la pregunta”

Pero sin duda la aplicación estrella es MarT.Os una aplicación mobile health pionera y disruptiva donde las haya. Se trata de apps disponible para IoS y Android que permite conocer los centros de salud más cercanos y la disponibilidad de consulta. Se basa en dos pilares, uno técnico que utiliza tecnologías de geolocalización, distribución de flujos y gestión remota de pacientes con algo de Bigdata e Inteligencia Artificial, y otro normativo típico de Madrid como la libre e instantánea elección de médico y enfermera; a lo que se suma el pensamiento de nuestro Consejero plasmado en la frase “que ir al médico sea tan fácil y rápido como tomar una caña”. Basta con iniciar MarT.Os, una vez instalada en el Smartphone del usuario, para que este nos muestre un bonito mapa con los centros de salud más cercanos, el número de médicos disponibles en cada centro y su nivel de ocupación, con un código de colores: verde baja ocupación (menos de 40 citados) amarilla ocupación media (entre 41 y 80 citados) y rojo con estrellitas (más de 80 citados). En el caso de todas las consultas de un mismo centro de salud estén con nivel rojo se irán convirtiendo de manera aleatoria y cada 15 minutos en nivel amarillo. El navigator del programa guiará al usuario hasta el centro de salud elegido donde será visto en la consulta y por el profesional elegido. En los casos que las administrativas o profesionales manifiesten alguna renuencia basta con que diga “Me lo dijo MarT.Os” para que entre consulta con toda celeridad, aclaro Sánchez Lacaya.

Otras apps que se lanzaran también próximamente dentro de este plan MPT-AP 2.0 son Justifica. Online donde se podrán obtener justificantes de asistencia en línea sin necesidad de asistir al centro sanitario, el SCD-sello de caucho digital que permitirá sellar y visar documentos electrónicos con solo situar el sello encima de la pantalla (táctil eso sí) y Telebaja con la cual solo será necesario mandar un wasap  de voz diciendo “estoy malito” ( en el caso de MUFACE donde se necesita que conste el CIE-9 deberá localizar la parte del cuerpo, verbigracia “me duele en el centro de barriguita” = 789.05 Dolor abdominal periumbilical) a continuación se imprimirán los sucesivos impreso y copias y se enviaran al domicilio del paciente, sin que este se tenga que mover de casa.

La contribución de las TIC a la sostenibilidad del sistema sanitario.es uno de los grandes retos a los que se enfrenta el sector. La productividad en los sistemas sanitarios se está reduciendo a un ritmo cercano a un 1 por ciento anual, que contrasta con los incrementos de productividad en otros sectores. Solo un cambio en la forma en que se hacen las cosas puede romper esta tendencia y la gestión remota de pacientes, las plataformas sociales y la inteligencia artificial pueden ser factores clave en esa transformación. “Creemos que este nuevo MPT-AP 2.0. contribuirá de forma decisiva en esa nueva etapa” concluyo Sánchez Lacaya entre los aplausos enfervorizados de los meapilas habituales incluidos sindicatos y sociedades científicas

 

Mi historia clínica (electrónica)- ¿Quién se beneficia?

MY [ELECTRONIC] HEALTH RECORD” – CUI BONO (FOR WHOSE BENEFIT)

Mendelson, Danuta and Wolf, Gabrielle, ‘My [Electronic] Health Record’ – Cui Bono (for Whose Benefit)? (December 7, 2016). (2016) 24 Journal of Law and Medicine . Available at SSRN: https://ssrn.com/abstract=2881787

Traducción del resumen:

my-health-record-sticker-for-gpsEn este documento se examina el funcionamiento del sistema nacional de historias clinicas electrónicas de Australia, conocido como “My Health Record system”. Bajo la vigencia de la ley de 2012 de My Health Records (Cth), cada 38 segundos se carga nueva información sobre los australianos en los servidores del sistema My Health Record. Esta información incluye pruebas diagnósticas, notas clínicas de médicos generales, referencias a especialistas y cartas de especialistas. Nuestro examen demuestra que las intenciones de sucesivos gobiernos australianos de permitir la recopilación de datos clínicos a través del sistema nacional de historias clínicas informatizadas van mucho más allá de las razones articuladas por la ley (superar “la fragmentación de la información sanitaria”, mejorar “la disponibilidad y calidad de la información sanitaria” reducir “la aparición de eventos médicos adversos y la duplicidades en el tratamiento”, y mejorar “la coordinación y calidad de la atención sanitaria prestada a los destinatarios por diferentes proveedores de atención sanitaria”). hsitoriaclinica4El sistema no sólo no ha logrado cumplir sus objetivos estatutarios, sino que permite la amplia difusión de información que históricamente se ha limitado a la relación terapéutica entre el paciente y el profesional de la salud. Después de considerar varios otros propósitos para los cuales aparentemente se diseña el sistema y quiénes pueden beneficiarse de él, concluimos que el gobierno corre el riesgo de perder la confianza de los australianos en sus políticas de atención de salud electrónica a menos que revele todos sus objetivos y obtenga el consentimiento de los pacientes para usar y divulgar su información.

El mundo en dos décadas

Por Antonio Orbe

Es imprescindible reflexionar sobre qué cambios vendrán (y serán muchos) en las próximas dos décadas.

orbeHe escrito UNA MIRADA AL FUTURO. Inteligencia artificial, abundancia, empleo y sociedad para llenar en parte un clamoroso vacío sobre la influencia que la tecnología tendrá en el futuro próximo. Aparecen con creciente frecuencia en los medios noticias sobre si los robots nos quitarán el empleo o si la inteligencia artificial dominará el planeta. Pocas de ellas están bien documentadas, pero al menos tienen la virtud de suscitar la atención sobre el tema. Peor aún es el caso de la política en el que el tema ni siquiera se menciona.

¿Crees que la inteligencia artificial es muy lista o por el contrario piensas que es muy tonta?

La inteligencia artificial general IAG concebida como un ente capaz de solucionar cualquier problema es ciencia ficción y su amenaza, en palabras de Andrew Ng, ingeniero de Google, profesor de Stanford, jefe científico de Baidu (el buscador chino) y cofundador de la empresa de cursos online Coursera, es como como preocuparse de la sobrepoblación en Marte. El principal problema que la tecnología ha supuesto durante siglos es su amenaza contra el empleo. Por ejemplo, hay tres millones y medio de camioneros en Estados Unidos. Creo que necesitamos que los líderes gubernamentales y empresariales hablen sobre esto y pienso que el énfasis en los malvados robots asesinos es una distracción innecesaria”.

La inteligencia artificial es más bien como un ejército de hormigas que están en todas partes, ayudadas por el ubicuo teléfono móvil. Pequeñas aplicaciones de inteligencia artificial van ocupando un espacio cada vez mayor.

La tecnología destruye empleos, siempre ha sido así. La economía clásica dice que los empleos destruidos en un sector se crearán en otro: de la agricultura a la industria y de esta a los servicios. Pero no está nada claro que esto siga siendo así. ¿Hablamos de los empleos de una empresa como Whatsapp con 50 empleados? Dicen que por cada empleo que se crea en Amazon se destruyen cuatro en la economía tradicional. Amazon, una empresa que emplea miles de robots. ¿Y China? La robotización de la segunda economía del mundo es acelerada.

Pero la tecnología trae también la abundancia y el bienestar. Nadie lo diría viendo las noticias, pero el mundo mejora deprisa. La esperanza de vida, la lucha contra las pestes del pasado (incluyendo la malaria que ha descendido un 40% desde 2000), la educación, la democracia, o la violencia y las guerras mejoran.orbe2

El trabajo es odiado y deseado. Pero en la actualidad es deseado casi exclusivamente por los ingresos que reporta. La mayoría de la gente detesta su trabajo y es sencillo ponerse en el lugar de los muchos trabajos que la gente realiza solo por dinero.

Si las máquinas hacen el trabajo, los propietarios de estas se enriquecen y los asalariados se empobrecen: la desigualdad aumenta en el mundo. Algunas ideas como la renta básica universal son una propuesta a considerar.

Mientras tanto estamos educando a los jóvenes para un mundo que no existirá. Pretender que van a tener un empleo como los de antes es generar una enorme frustración.

¿Estamos preparados para el futuro?

La naturaleza y significado del trabajo de los médicos

La revista NEJM publica un articulo de opinión excelente titulado Meaning and the Nature of Physicians’ Work del que entresacamos y traducimos dos ilustrativos párrafos:

En resumen, la mayoría de lo que definimos como “trabajo” tiene lugar lejos del paciente, en los despachos y en los ordenadores. Nuestra atención esta con frecuencia tan desviada de las vidas, cuerpos y almas de las personas confiadas a nuestro cuidado que el dicho de que el médico se centra en la pantalla en lugar del paciente se ha convertido en un cliché cultural. Como la tecnología nos ha permitido cuidar a los pacientes a distancia de la cabecera y del personal de enfermería, nos hemos distanciado de la personalidad, de la identidad de los pacientes, así como de nuestros colegas, para hacer nuestro trabajo en el ordenador

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Mientras tanto, los menús desplegables, los campos de texto cortar-y-pegar y las listas pobladas de clics han creado una historia clínica que (al menos para documentar el examen físico) se lee en el mejor de los casos como ficción o repetición sin sentido de hechos y en el peor como inexactitudes engañosas o fraudes. Dada la cantidad de información y discrepancias dentro de la historia clínica , a menudo es imposible separar cualquier señal de montañas de ruido. Sin embargo, todo nuestro sistema de atención de la salud -incluyendo su financiamiento, contabilidad, investigación y presentación de informes de calidad- descansa en gran medida en esta representación digital del paciente: el iPatient, proporcionando incentivos para su creación y mantenimiento. Con respecto a la calidad parece que el iPatient obtiene unos cuidados uniformemente maravillosos. Las experiencias de los pacientes reales es una cuestión diferente.

Otro elefante en la consulta

En esta carta  publicada en Medicina Clínica en 2014, Eliseo Pascual pone de manifiesto otro problema que la introducción del ordenador en la consulta esta acarreando, y que tiene que ver con un asunto mas importante aun que la quiebra de la relación medico -paciente: la manera de entender y practicar el acto medico. No se puede encortar mucha información publicada sobre el tema y aunque ya se trato en este blog hace dos años recuperamos esta ilustrativa carta gracias al autor.

Eliseo Pascual. Med Clin (Barc) 2014; 143 (10):473. Carta al Editor

El ordenador en las consultas médicas

Sr. Editor:

El objetivo de las consultas médicas es el de atender los problemas de pacientes individuales de la manera que resulte mas eficiente y ventajosa para ellos. Hemos visto cómo en nuestras consultas aparecían los ordenadores, que poco a poco –y de forma y a ritmo diferentes en las distintas administraciones– han ido ganando protagonismo hasta llegar a ser necesarios no solo para registrar los datos clínicos, sino que también se ha ido ampliando su uso para realizar las diferentes gestiones relacionadas con el acto médico. Las ventajas de una fácil accesibilidad a los registros individuales y a la recogida ordenada de otros datos son evidentes.

Sin embargo, el tiempo del médico y también su capacidad de atención son limitados, y en nuestras consultas, ordenador y paciente compiten por ambos. Las consecuencias no son menores; con un tiempo todavía más restringido, a poco complejo que sea el problema de un paciente, una historia y exploración mínimamente razonables se han vuelto elefarnt2imposibles. Pero además del tiempo, la atención del médico se ve desviada al manejo de los diferentes programas del ordenador, detrayéndose de la atención al paciente; en un pequeño estudio, 10 médicos notaron que el tiempo transcurrido entre apretar el ratón y la apertura de la página buscada («deriva cognitiva») era superior a 10 s, derivando entonces su atención a otros asuntos, y esto ocurría varias veces al día 1. Una probable consecuencia de una atención insuficiente es que el diagnóstico clínico resultante de la consulta sea más genérico del que podría haber sido, resultando en una petición de pruebas diagnósticas más imprecisa y amplia de lo que hubiera sido necesario si la atención del médico hubiera sido completa; y quizás, en mayor prescripción, menor atención y explicación al paciente, menor resolución de su problema y, probablemente, mayor coste.

Resulta llamativo que en un tiempo en el que cualquier nueva intervención médica requiere demostrar objetivamente sus ventajas, se haya introducido en nuestras consultas un elemento potencialmente distorsionador del esquema de atención clínica establecido (adecuada historia clínica y exploración del paciente como base de las tomas de decisión subsiguientes), sin haberse evaluado adecuadamente si resulta ventajoso o desfavorable en el proceso de atención al paciente individual, que es el objetivo primordial de la intervención del médico. Finalmente, en un momento en que el control del gasto es un factor esencial, no es un asunto menor determinar si existe pérdida de finura clínica como consecuencia del uso del ordenador y cuáles son sus consecuencias económicas –además de las personales para el paciente–.