Categoría: Atención Primaria

indication creep

Richard Lehman’s weekly review of medical journals, no es un programa de televisión sino un blog de la sección de opinión del BMJ. En este entretenido blog se publican comentarios cortos, pero no exentos de buen humor e interés sobre artículos médicos clínicos de interés. En una de las primeras entradas de este año, Lehman comenta que el uso generalizado de la gabapentina como analgésico es un ejemplo ya clásico de indicaciones extrapoladas* de los medicamentos sin estar basadas en la evidencia.

Lo hace a propósito de una carta al director publicada en Jama Internal Medicine que muestra como la prescripción de gabapentina y pregabalina se triplicó entre 2002 y 2015. Cuando apareció como un fármaco anticonvulsivo a principios de la década de 1990, la gabapentina ofrecía poca ventaja sobre los medicamentos existentes para la epilepsia, pero, gradualmente, se empezó a promocionar y usar en el dolor neuropático (y en otras indicaciones), donde su perfil de efectos adversos y su efectividad le dieron ventaja sobre la carbamazepina. De ahí al panorama actual donde crecen las prescripciones sobre todos a personas mayores y que las toman junto a opioides y benzodiazepinas. El autor confirma así su propia experiencia, de que esta sobreprescripción se debe en parte a las clínicas de dolor y los equipos de cuidados paliativos que desean ayudar a los pacientes con dolor residual, reclasificándolo como “neuropático”. Ahora lo que hay que pensar es revertir esta tendencia y añadir la gabapentina y la pregabalina a ese hueco deprescriptor de nuestra mente (donde hace poco instalamos el calcio y la vitamina D) ya que por “cada paciente que se beneficie, probablemente habrá diez que terminan confundidos e inmóviles” .

* indication creep en inglés, que se puede traducir aumento o extrapolación de la indicación es la difusión de medicamentos que han demostrado ser beneficiosos en indicaciones específicas para indicaciones no probadas. El término se introdujo inicialmente para referirse a la práctica de compañías farmacéuticas comercializando agresivamente medicamentos para indicaciones no indicadas u off-label, pero recientemente se ha utilizado más ampliamente para referirse a la extrapolación excesiva de los datos de estudios clínicos publicados a pacientes individuales. También se ha utilizado para intervenciones que han demostrado beneficios en poblaciones específicas de pacientes y su uso en poblaciones de pacientes no sometidas a prueba, que a menudo tienen menos probabilidades de beneficiarse.

15 minutos no son suficientes para una visita en atención primaria

Traduccion de: “15 minutes aren’t enough for a primary care visit” por   en KevinMD blog

¿Has comprado un colchón de espuma viscoelástica recientemente? Muchos vienen en bolsas retráctiles al vacío. Una vez que el aire entra en la bolsa, el colchón se expande a su tamaño normal. Es fascinante ver cómo se expanden.

No es tan fascinante ver a un paciente expandirse a su tamaño real, cuando se le aprieta a la fuerza en un espacio de tiempo cerrado como la cita de una consulta.

Los pacientes se reducen para adaptarse a un espacio de 15 minutos en la agenda (N. del T.  En España los “huecos” de agenda varian segun el momento del año y la comunidad autonoma, oscilando de 1 a 7 minutos). Se ve muy ordenado en el papel. Están muy bien organizados en espacios uniformes, hasta que arrancas las bolsas y ocurre el desbordamiento.

15 minutos es poco. Es seguro para algunos, pero para los pacientes más complejos que el promedio, no lo es.  Este último tipo es más de lo normal en mi práctica, y probablemente también en la tuya.

Muchas veces esos ’15 minutos’ son seguidos por innumerables minutos no facturables que se gastan en gráficos y papeleo después de las horas de clínica que erosionan el tiempo dedicado a los seres queridos, el ejercicio, los pasatiempos y el descanso que tanto se necesitan.

Supongamos por un momento que los médicos son la encarnación del sacrificio. El autosacrificio en aras del bienestar de un paciente estaría de acuerdo con esa vocación. Lo que duele, sin embargo, es el sufrimiento innecesario que tenemos que atravesar es que, al final, no beneficia a nadie.

Esto afecta particularmente a la atención primaria, donde se necesitan grandes volúmenes para que tenga sentido económico el sistema actual de reembolso. El sistema no nos hace justicia, médicos y otros proveedores que idealizan la medicina personalizada basada en las relaciones. Tampoco hace justicia a los pacientes que más necesitan la atención primaria, y van a la consulta para un reconocimiento previo a un nuevo trabajo, para una infección del tracto urinario o por un constipado.

Deberíamos comenzar a valorar la atención primaria de calidad por lo que vale. Por la forma en que faculta a los pacientes para hacer los cambios correctos, cómo evita la atención urgente innecesaria o las visitas al departamento de urgencias, las hospitalizaciones, derivaciones y diagnósticos, sino también cómo les permite a los médicos cumplir con su vocación sin sufrimiento indebido.

¿La atención primaria directa* es la respuesta?

Tal vez.

Por lo que yo sé, no se puede conciliar una atención sanitaria de calidad y los pacientes ‘con empaquetado al vacío’. 15 minutos no son bastante para una visita en atención primaria.

*Atención Primaria Directa (DPC por sus siglas en ingles) es un modelo americano de  pago en atención primaria que da a los médicos de familia una alternativa significativa a la facturación de honorarios por servicio a los seguros médicos, cobrando a pacientes una cuota mensual, cada tres meses, o anuales que cubre todo o la mayor parte de servicios de atención primaria incluso servicios clínicos, de laboratorio, y consultivos,  incluyendo la coordinación y dirección de atencion sanitaria más amplia.  Proporciona beneficios a los pacientes de atención primaria primarios proporcionando ahorros sustanciales y un mayor grado de acceso a , y tiempo con, el médico

El factor humano

Cada vez que iba a ver a María, mis ojos se depositaban en el pequeño afiche que amarilleaba en la pared enfrente de su cama. Mientras distraídamente hacía como que la auscultaba, repasaba las figuras que lo poblaban. Apenas se podía distinguir algo; pero había una que sobresalía: era la de María. La caricatura, aunque de una María mucho más joven, era buena: apoyada en una fregona, parecía dispuesta a fregotear un suelo sobre el que danzaban chuscas figurillas. Hacía tiempo que me interesaban más los sonidos de sus recuerdos que los de sus pulmones, así que, sin rubor, le pregunté sobre el pajizo folio que adornaba su humilde estancia…..

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Demasiados cocineros aruinan el puchero

Dedicado a Doña Florencia

portadaEn el blog de un médico general australiano se publicó hace poco una entrada donde el autor reivindicaba, las tareas de un médico de familia (MF), frente a la creciente automatización que emergía en los sistemas sanitarios. Su argumento se resumía en una frase: En mi trabajo, nunca se trata solo de una receta o una derivación. Daba como muestra la detección oportunista y la prevención como elementos clave que hacen efectiva la práctica general. En el terreno del tratamiento con medicamentos, la prevención se ha plasmado en conceptos tales como la deprescripción, la prescripción prudente o la conciliación de la medicación que no son otra cosa que una reacción a un fenómeno que los MF conocemos bien: la polimedicación.

Sigue en editorial de Revista Medicos de Familia

Sobre campañas de cribado mal diseñadas

Comunicado de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia (SoMaMFyC) en relación con el programa de detección precoz de cáncer de cólon y recto (PREVECOLON)

La comunidad de Madrid está implantando el programa de diagnóstico precoz del cáncer de colon, PREVECOLON. Los médicos de familia siempre hemos encabezado y promovido las actividades preventivas y los programas de cribado y creemos firmemente que el lugar óptimo para las mismas es la atención primaria.

Sin embargo, observamos con preocupación cómo se implantan nuevas actividades y tareas en atención primaria sin que se acompañen del imprescindible estudio de las cargas de trabajo que generan y de los recursos necesarios para su desempeño. No nos consta que ese cálculo ni la dotación presupuestaria se hayan publicado. Creemos que los recursos del programa, probablemente escasos, se han destinado a las colonoscopias del programa que se han centralizado en unos pocos hospitales.

Actualmente en caso de que el resultado del análisis de sangre oculta en heces sea positivo se cita al paciente de forma automática con su médico de familia. De esta forma, nos encontramos con estos pacientes citados en huecos de cinco o pocos más minutos. En este tiempo se debe explicar al paciente, generalmente alarmado, lo que significa el positivo de la prueba, qué es una colonoscopia y para qué sirve, obtener su consentimiento, valorar el riesgo anestésico, rellenar un extenso protocolo y los documentos derivados del mismo. Se nos ha insistido en la importancia de dedicar el tiempo necesario a informar adecuadamente al paciente para que llegue bien preparado a la colonoscopia y “no se pierda una cita valiosa”. Todo esto es imposible si queremos hacerlo con un mínimo de calidad en cinco minutos y en agendas ya saturadas.

Estamos dispuestos a prestar nuevos servicios a la población para contribuir a mantener o mejorar su salud, pero llama la atención que si solicitamos una colonoscopia a un paciente con síntomas (rectorragia, por ejemplo) no haya que valorar el riesgo anestésico y, sin embargo, en el paciente asintomático sea imprescindible.

Nos manifestamos pues completamente a favor de que las actividades de prevención, promoción de la salud y diagnóstico precoz descansen en la atención primaria pero no entendiendo a ésta como infinitamente elástica. No se pueden implementar nuevos servicios sin el cálculo de la carga de trabajo y su correspondiente mejora de recursos en el nivel asistencial que los soporta.

Los médicos y médicas de familia exigimos unas condiciones de trabajo dignas para poder ofrecer la calidad del servicio que los pacientes merecen. La forma de implantar el programa PREVECOLON no hace más que agravar la precaria situación de la atención primaria de nuestra comunidad y, por lo tanto, de todo el sistema.

Junta Directiva de la SoMaMFyC

Cuando el pueblo se equivoca

Durante las jornadas sobre “Mejora de procesos no asistenciales en Atención Primaria: IT y receta electrónica” que tuvo lugar en el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid asistimos con estupor a las declaraciones de los representantes de la vocalía  mesa de AP de dicha institución. En resumen, venían a decir a propósito y aprovechando el Módulo Único de Prescripción, que “cada nivel asistencial sea responsable de lo que receta durante el tiempo que dure el tratamiento sin que tenga que ser el facultativo de AP el que tenga que validar lo que ha indicado el especialista al paciente”

La representante que participo en la ponencia, más aguerrida pero menos elocuente, llego a poner en duda la deontología, legalidad y oportunidad de la propuesta (muy sensata en este caso) del representante de la Subdirección General de Farmacia -y no sé cuántas cosa más- de que el médico de familia validara la continuidad del tratamiento independientemente de quien fuera el prescriptor inicial.

No tuve más remedio que acordarme de Doña Florencia

Es verdad que venimos de una situación indignante, donde lo habitual ha sido que la  Atención Primaria tenia que transcribir a recetas oficiales las prescripciones realizadas por médicos del ámbito hospitalario. Tambien es verdad que la prescripción inducida implica la asunción de una responsabilidad que no corresponde al médico de familia.

Pero de ahí a rechazar una nueva e interesante función del MF (conciliación de la medicación) hay un trecho. La literatura científica muestra como la fragmentación de la atención y de la prescripción empeora el control de las enfermedades crónicas, aumenta las visitas a los servicios de urgencias e ingresos en hospitales, incrementa el gasto y probablemente empeore los resultados de salud.

El Módulo Único de Prescripción,-con todas la reservas que supone no conocerlo- es una oportunidad de pasar de la prescripción inducida burocrática y alienante a una prescripción razonada, eficaz y segura. El médico de familia tiene que jugar un papel protagonista y principal en beneficio del paciente. Si nosotros no lo hacemos alguien lo hará (peor) en nuestro lugar. Una vez más no nos podemos anclar en la presión asistencial y en ofensas pasadas, para perder el tren de una atención primaria de calidad.

 

Gestion de la Incapacidad Temporal

Mi participación en la jornada del 18 de octubre de 2017 en el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM).

Gracias  a Ignacio Sevilla (vocal APdel ICOMEM y a Paulino Cubero ( Médico de familia moderador de la mesa) por la invitación y apoyo

tu colesterol a menos 200

La revista JAMA publica una breve revisión cuyo objetivo es actualizar de forma sencilla el Tratamiento del colesterol en el 2017. Cumple su objetivo, se acompaña de una figura (más abajo) donde se resume el manejo y el tratamiento de este importante problema. En la figura se ve, como el foco se ha trasladado del nivel de colesterol a la valoración del riego cardiovascular. También se añade como tarea fundamental la discusión de beneficios, riegos y costes de la medicación, en el caso de que esta se instaure, no tanto como “reductora” del colesterol sino como “disminuidora” del riesgo cardiovascular. Incluso recomienda que “For patients who desire additional ASCVD risk reduction” habría que considerar – en prevención secundaria- añadir lo que denominan “evidence-based nonstatin” y que no son otra cosa que la ezetimiba y evolocumab (aunque en el mismo artículo dan cuenta de la polémica sobre su eficacia).200colest 
En prevención primaria no van tan lejos y se quedan con  un tratamiento de baja o moderada intensidad con estatinas, aunque también se contempla intensificarlo “according to patient preference for greater ASCVD risk reduction”. Por último, se olvidan de nuestras queridas dietas hipocolesterolemiantes que quedan como una “dieta sana” bajo el genérico “healthful lifestyle” . tambien de nuestros entrañables análisis periódicos, a los que dejan como (sic) una herramienta para evaluar, en asociación con los pacientes, la adherencia terapéutica.El problema de esta sencilla puesta al día, o mejor dichos los problemas, son: primero y principal como apunta Juan Gervas reseñando esta revisión de revisiones es que hay muy poca evidencia (y de mala calidad) de que el uso prospectivo de la evaluación del riesgo cardiovascular global, se traduzca en reducciones en la morbilidad o mortalidad por enfermedad cardiovascular. Lo único que han demostrado las intervenciones basada en la evaluación de riesgo, son reducciones en la presión arterial sistólica, el colesterol y el tabaquismo, poco significativas en la clinica, dado su pequeño tamaño de efecto y corta duración. El segundo es de orden práctico y mucho más prosaico. No tengo herramientas, ni conocimientos para “discutir los riesgos, beneficios y costos” del tratamiento contra el  colesterol, con los pacientes. Me veo incapaz de luchar en una realidad donde todo el mundo, desde la tele hasta vecinos y pacientes, pasando por especialistas de todo tipo, están confabulados para tratar el colesterol cueste lo que cueste y a toda costa. Donde “bajar el colesterol por debajo de 200” es la única y simple meta

 

In memoriam del Dr. D. Rafael Martinez de la Eranueva

Hace tres dias, a los 55 años, fallecio el Dr. D. Rafael Martinez de la Eranueva. Un médico de familia especial, al que todos los que le conocian apreciaban y querian. No lo trate en profundidad como para elaborar una necrologica, le dejo esta tarea a alguien que lo conocia bien. Se incluye a continuación. Solo recordar que durante el congreso SEMFyC celebrado en Bilbao, Montori comento que habian multitud de Rafas en ese congreso y uno de ellos era el Rafa del eficaz comite organizador. Justo poco antes del congreso y ante una anecdotica propuesta mia, Rafa me mostro una de sus grandes cualidades: la capacidad de ver oportunidades donde otros solo encuentran problemas y el entusiasmo que derrochaba en todo.

Donde esté nuestro compañero seguro que hay un jamon esperandole, y él sabe porque.

In memoriam del Dr. D. Rafael Martinez de la Eranueva. Médico de Familia de Vitoria-Gasteiz. Unidad Docente de Medicina Familiar y Comunitaria de Álava y Coordinador del Proyecto iSemFYC de semFYC-Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria

Por Ángel Ruiz Téllez. Médico de Familia.

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El 14 de Septiembre, prematuramente, como siempre, pero especialmente, nos dejó Rafael a sus 55 años.

Me he adelantado 25 a la esperanza de vida media” me decía pesaroso.

Dos años antes, en la confidencia que supone viajar juntos a destinos comunes y sin enfermedad reseñable alguna, me decía, “¿no te parece escaso el tiempo que tenemos para poder aprender tantas cosas tan interesantes como hay?”

Rafa era un individuo que engañaba. Siempre parecía normal, a primera vista, en los primeros encuentros. Jamás se engolaba de su imponente superioridad intelectual. Solo con el paso de las horas, de los días, de las semanas ibas descubriendo el pozo de sabiduría que atesoraba. Éste iba apareciendo como por ensalmo en el transcurso de la conversación y el debate, en el transcurso del tiempo.

Solo así eras consciente de su saber enciclopédico en historia, pintura, escultura, literatura, poesía, jazz, música clásica, tipografía, arquitectura, arte griego, arte contemporáneo, gastronomía, enología, filosofía …., y claro en medicina, ética, bioética, psicología, neurociencia, cerebro…., dotado de una memoria prodigiosa capaz de nombrar, con todo detalle, sucesos, fechas, nombres, curiosidades. Todo ese conocimiento yacía en su mente contextualizado, combinando sucesos con las tendencias y razones del momento histórico. Tú solo precisabas escuchar y aprender.

Conversador expansivo y apasionado, amante de la buena mesa y de la cocina, tenía buena mano, el buen vino y el gin-tonic con almendras tostadas con un puntito de aceite y sal. Y el buen tomate. “El tomate es mi fetiche en muchas de mis recetas culinarias”.

Sus continuas apostillas a cualquiera de las temáticas que trataras se veían ilustradas por aportaciones sintéticas de toda la erudición que atesoraba, que regalaba generosamente, sin intención alguna de reconocimiento.

Sus libros, “que quiere más que a sus hijos”, diría María, su mujer, más de 10.000 volúmenes, en una casa reconvertida en biblioteca, más su enorme discoteca de CDs y Vinilos, son su legado, como me refería pocos días antes de morir. Hemos perdido un oráculo y sus hijos un tutor, pero, aunque nos ha dejado, creó un edificio de inconmensurables paredes de palabras que llevan al confín de los tiempos, que llegan a donde la vista no alcanza y allá donde solo la imaginación permite. Una mansión de paredes de imágenes, de sonidos, de notas evocadoras que nos sugieren y seducen desde hace siglos. Su legado. Un legado de obras selectas del pensamiento, de la creatividad y del conocimiento.

Imposible comprenderlo. Todo eso, ¿se puede hacer en escasos 40 años?

Rafa era autodidacta. Su curiosidad incontenible, su motor de motivación interna. Pero, por encima de todo, su hambre por comprender, por entender, al alma humana y por disfrutar la belleza.

Curiosidad y admiración de la belleza. Dos anhelos imposibles de provocar con incentivos laborales. Con contratos fijos o móviles.

Nunca tuvo propiedades, ni plaza fija, por no tener, no tenía ni carnet de conducir. “Soy un desastre”, decía. Era claro que sus anhelos eran otros. Sus propiedades eran intangibles. Tenía Conocimiento, con mayúsculas.

Esa amplitud de miras le hacía afirmar con rotundidad, además del grito que hacía proferir a sus hijos, en una mañana cualquiera de domingo, de “En esta casa todos somos Darwinistas”, eso de “Yo, soy de Nueva York”, cuando, por fin, arrastrado por la figura icónica de John Zorn, un músico fuera de toda clasificación pudo asistir a algunos de los conciertos experimentales en “The Stone”, en East Village de New York.

¿Para qué nació Rafael? ¿Para ser médico?, porque perfectamente podría haber sido catedrático de arte en cualquier universidad de renombre, además de que, paradójicamente, se pasó, los años de formación médica en la Universidad de Valladolid, asistiendo a clases de arquitectura y urbanismo, o se pasaba el día leyendo historia, arte, literatura, filosofía y viendo películas de arte y ensayo.

Pues sí, nació para ser médico, pero para ser Médico de Familia, por su incontenible tendencia a la visión global, que le impedía elegir otra cosa que una disciplina tan amplia y poliédrica como es la medicina general o de familia.

El azar hizo que recalara en Sansomendi (Vitoria-Gasteiz), mi centro de salud. Poco a poco fuimos enredando nuestros destinos y expectativas.

Unos años ejerció como médico asistencial, pero desde hace más de una década, su destino se centró en la formación de otros médicos, en la Unidad Docente de Medicina Familiar y Comunitaria de Álava.

Unas cuantas generaciones de médicos han podido disfrutar de sus reflexiones, de su conocimiento, de sus continuas recomendaciones a la lectura de libros selectos que te ofrecía.

Nubes grises comenzaron a asomar en el horizonte del pensamiento y comportamiento profesionales. La tormenta perfecta se iba fraguando en la atmósfera en la que respiraba nuestra profesión y oficio, en inversa relación a la inversión y al gasto sanitario. La despersonalización y la simplificación de la asistencia a meros protocolos o procedimientos estándar se hacía cada vez más patente, por más inversión que se destinara.

Las cosas no podían seguir haciéndose como siempre. Estaba participando activamente en el cambio de paradigma del manejo profesional del dolor, del manejo tan equivocado de las patologías con “dolor sin daño” tisular, como la fibromialgia, la jaqueca, la proctalgia, la dismenorrea, el colon irritable, las piernas inquietas, la lumbalgia, etc, el Síndrome de Sensibilización Central, con efectos curativos en base a la palabra y el conocimiento científico, no sin un notable rechazo por parte de otros profesionales o pacientes con intereses secundarios. Una iniciativa de la atención primaria vitoriana al rescate y promoción de la investigación de Arturo Goicoechea, contestado, inclasificable, pero genial neurólogo alavés.

La grave preocupación por la despersonalización y la simplificación asistencial nos vinculó estrechamente, he hizo que convenciera a la Sociedad Española de Medicina de Familia para que tomara cartas en el asunto. Se creó el proyecto iSemFYC© de semFYC, en el que puso todo su corazón y espíritu y del que debatíamos, por más de tres horas, hace escasos 10 días, mientras yacía en el diván y, aunque costándole un triunfo hablar, lo hacía apasionadamente con una lucidez mental que nunca perdió, porque “me vengo arriba”, decía, con estas cosas.

iSemFYC© es un proyecto de profesionalismo, de Primarización del Sistema Sanitario, para que el médico, en base al conocimiento y al cambio de paradigmas de pensamiento y comportamiento profesional, revierta la actual tendencia tan alejada de la inteligencia, la compasión y la efectividad.

Rafa, realmente, era un arquitecto, de ahí la alta proporción de sus amigos con este oficio. Un arquitecto de las formas de pensamiento profesional que consideraba necesarias para el desempeño de la medicina integral, que es lo que ciertamente es la medicina de familia.

Rafa nos ha dejado claro que para ser un buen profesional médico hay que abrir el espíritu a todas las disciplinas posibles. Cuantas más mejor.

rafa2Seguro que hoy estará en el Olimpo de los sabios, genios y eruditos, datando un Lokitos, un vaso ceremonial de la antigua Grecia, que si del IVº, que si del IIIer siglo antes de Cristo, uno de sus más íntimos placeres.

Rafael nos ha dejado, sí, pero también nos ha dejado un enorme gusto por la curiosidad, la vida, el conocimiento, la reflexión, la duda. También un ejemplo de valor, templanza e integridad.

Me llamó rendido y vencido por la enfermedad, unos días antes, con sabor a despedida. Yo desgraciadamente, estaba fuera de España. “¡Espérame!, el miércoles llego”, le ordené, le supliqué. Con plena lucidez acordó con la excelente oncóloga Dra. Estefanía Arévalo, del hospital comarcal Santiago Apóstol de Miranda de Ebro, la fecha de sedación, en casa, con la orden de no comenzar hasta que yo llegara. Me esperó, en tan grave estado. Un regalo que nunca le podré devolver.

En el tanatorio, su cuñado Enrique, arquitecto de profesión, también, me preguntó muy interesado, sabedor a conciencia, del proyecto iSemFYC©, que Rafa, ahora reposando inerte en el féretro, les había relatado en multitud de ocasiones “¿cómo yo, como nosotros los pacientes, podríamos reconocer que el ambicioso proyecto iSemFYC©, en el que Rafa tanto creía, se ha llevado a término, ha concluido con éxito? ¿Qué señales debo esperar ver yo, como paciente, cuando me acerque a mi médico, para saber que Rafa, que vosotros habéis triunfado?”

Sonriendo, mientras sentía a Rafa a mi lado, de pie, exultante y apasionado le dije, “Cuando la primera pregunta que te haga tu médico sea “¿En Qué le puedo ayudar?”, en vez de “¿Qué le pasa, qué quiere, qué desea, a qué ha venido, otra vez por aquí?” y cuando 9 de los 10 minutos de tu consulta, los dedique a ti y solo 1 al ordenador, entonces, sabrás que hemos triunfado”.

 

La verdad sobre los justificantes – y no la que te cuentan 2/2

Como decíamos en la entrada anterior no conocemos ninguna norma o ley que obligue a que los justificantes de asistencia a consulta sean realizados en las consultas y/o contengan ítems específicos.

Hablando de la Comunidad de Madrid solo existe una resolución de la viceconsejería de asistencia sanitaria de 2010, en la que se regula la solicitud y emisión de justificantes de asistencia sanitaria a los pacientes. En el anexo (ver figura1 ) se puede ver como son estos justificantes donde solo constan datos básicos del paciente y la fecha, no incorpora ningún apartado que incluya aspectos del tratamiento como el reposo, o del diagnóstico, ni siquiera se contempla que este firmado por un médico.

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Figura 1: Anexo de Resolución 28/2010, de 10 de agosto, de la Viceconsejería de Asistencia Sanitaria

Por eso sorprende que empresas o administraciones publicas distintas de la sanitaria dictaminen sin rubor los componentes que debe incluir un justificante. Es frecuente recibir en consulta a pacientes exigiendo (porque a ellos se lo exigen) las más variadas y pintorescas adendas: que si reposo de dos días, que si de tres, que si la hora que entro y salgo, que si el sello del médico, que si ausencias que no den lugar a situación de IT, que si acompañar a cónyuge, que si el familiar precisa reposo y cuidados directos domiciliarios, etc. etc. y así hasta el delirio resultante de la unión de empresas, sindicatos y convenios colectivos.

Como muestra este manual de la consejería de educación de la comunidad de Madrid donde se regula y especifica con un rigor funcionarial digno de mejor causa, las diferentes circunstancias que acaecen en los permiso y licencias del personal y en donde, como no, se permiten dictaminar como deben ser confeccionados los justificantes.

También sorprende como la presidente de la comunidad de Madrid firma un acuerdo que no se puede cumplir por estar claramente en contra la ley de protección de datos y donde una vez más se “obliga” a los médicos de familia a realizar informes médicos justificativos y/o ampliaciones diagnosticas no normalizadas, ni contempladas en ninguna ley o norma.

Pero la sorpresa más triste es recibir este correo de la gerencia de atención primaria donde se ordena a los médicos a que confeccionen los justificantes, según los deseos de ese acuerdo entre la empresa-administración y los sindicatos. Este mensaje nos pone a la ordenes de otras consejerías y es una muestra de la “filosofía” de desprecio a nuestro tiempo y trabajo,así como su escasa capacidad de liderazgo y defensa de la profesión.

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La inercia y la falta de liderazgo son las causas en la aceptación acrítica de cualquier carga burocrática nueva o antigua en Atención Primaria. A estas se unen las ganas de no incomodar a los pacientes, que se origina en una mezcla a partes desiguales de buenismo paternalista, miedo al enfrentamiento y la comodidad de la grey.

Como conclusión de esta entrada y la anterior: En los centros de salud solo se deben proporcionar los justificantes regulados por norma, las demás imaginativas variantes de empresas y administraciones, “NO hay que HACERlos. Si los haces siguiendo las “órdenes” de la Dirección o los melifluos consejos de sociedades científicas, estás perdiendo el tiempo, así que luego no te quejes si no lo tienes, para hacer tu trabajo.