Categoría: Atención Primaria

de derivaciones y cuentos

[remitido]

Hola Rafa,

Te voy a contar un cuento.

Había una vez una consulta de atención primaria a la que acudían pacientes, con diversas y variadas quejas, problemas y algunos, incluso, enfermedade. Entre estas últimas había de las más diversas clases y condición. Difieren sobre todo en la gravedad.

Un día llegó un paciente con un cuadro con síntomas, a mi parecer importantes. Estos síntomas, a veces se dan en procesos que requerían atención urgente, en otros, aunque sin dejarlos, podía ser evaluado con más calma y sosiego por el especialista correspondiente. Este fue el caso que nos ocupa, el paciente fue derivado para que fuera atendido, sin urgencia pero con cierta premura, utilizado un sofisticado pero engañoso sistema, al que llamaban de valoración previa por especialista (VPE) o algo así.

Este sistema a modo de algoritmo “inteligente” se autorregulaba y daba inicialmente una cita tentativa al derivador, de tal forma que si estaba conforme con la fecha no hacía falta utilizarlo. En nuestro caso, el derivador no estuvo conforme ya que la cita se dilataba más de un mes. Optó por el procedimiento rápido es decir VPE. ¡Oh sorpresa!, días más tarde recibió la fecha de cita, y comprobó que la fecha asignada era la misma que el sistema le había ofrecido previamente.

El derivador con tal de no sobrecargar el sistema, optó de nuevo por una espera activa y vigilante del proceso hasta la cita, fue adelantando pruebas y haciendo todo lo que estuvo en su mano hasta ese momento.

Pero los pacientes tienen preocupaciones, familia, amigos, vecinos, etc. que opinan y sentencian sobre lo que debe hacer. El paciente no puede resistir las presiones y aunque confía en su médico, cede y se va al servicio de urgencias.En urgencias, le hacen un TAC y le dan cita con el especialista al día siguiente.

Moraleja: Los pacientes la próxima vez en caso similares, o incluso menos graves, optarán por la vía de urgencias. Lo malo es que el médico derivador también

Nos tememos lo peor

Leer una noticia como estas nos debería congratular, somos muchos lo que pensamos que la parte no farmacológica de los tratamientos de muchas enfermedades crónicas está minusvalorado y con una puesta en práctica más teórica que real. No obstante, cuando leemos esto nos empieza a entrar el temblor, son muchos años de experiencias – la ultima la financiación de tratamientos anti-tabaco- de introducción de medidas sin orden ni concierto y como soporte a una campaña propagandística del político de turno. Un sistema jerarquizado hasta la ineficacia como el del Consejería de Sanidad y unos mandos intermedios de temerosa inutilidad hacen el resto.

Para que se haga de forma adecuada una actuación sanitaria de este tipo, debería:

  • No publicitarse de forma masiva, ni precipitada.
  • Darlo a conocer primero a los médicos de familia y enfermeras de los centros de salud dentro dentro de un plan organizado.
  • Intégralo en las consultas de revisión como un recurso terapéutico más.
  • Evaluar y medir su aplicación y resultados.

Diazepam Is No Better Than Placebo

En 2013 la European Medicines Agency (EMEA) a instancias del PRAC decidió las suspensión de comercialización del Tetrazepam, mas conocido  por su marca comercial de Myolastan. Hasta entonces, era un medicamento profusamente utilizado, sobre todo en lumbalgias y dolores cervicales, por su supuestos efectos en la contracturas musculares dolorosas que iban asociadas a estas condiciones. Las razones que motivaron esta suspensión fue la constatación de reacciones dermatológicas graves que hacían que el balance riesgo/beneficio, no fuera favorable. En la balanza, los beneficios se contabilizaban por su eficacia en las indicaciones para las que estaba aprobado (contracturas dolorosas en reumatología o espasticidad).

Sin embargo en la literatura revisada por la EMEA y el PRAC,  los estudios que mostraron la eficacia del tetrazepam para las contracturas dolorosas, eran solo dos pequeños ensayos clínicos doble ciego, controlados con placebo que mostraban una eficacia limitada.

Muerto el perro no acabó la rabia, la supuesta eficacia de esta clase de medicamentos en el tratamiento de lumbalgias y cervicalgias, aunque controvertida y escasa, impregnaba la mentalidad de los médicos, llegando incluso a las actuales generaciones de estudiantes y recién graduados que por su edad no llegaron a conocer el “famoso” myolastan. El consumo se desvió a otras benzodiazepinas, principalmente al diazepam y en la actualidad no es infrecuente leer informe de los servicios de urgencia donde al cóctel analgésico potente y variopinto, se añade el inefable diazepam. También ayuda, la anticuada ficha técnica de este medicamento que en concreto dice:

Indicaciones:

Sin embargo, la evidencia es terca y sigue sin apoyar esta desaforada afición por las benzodiacepinas que muestran los médicos que tratan procesos osteomusculares. Veamos….

El conocido UptoDate, dice con respecto a los relajantes musculares los siguiente:

Benzodiazepines should not be used because they are not effective in improving pain or functional outcome [33], and there is potential for abuse.

Una revisión sistemática Cochrane, publicada en 2003 que evaluaba el tratamiento con miorelajantes en las lumbalgias inespecíficas, determina con respecto a las benzodiazepinas que las pruebas de su eficacia en el dolor lumbar agudo no son muy convincentes. La única evidencia sólida provenía  del tetrazepam y se basaba en dos ensayos en lumbalgia crónica, que mostraban que el tetrazepam era más efectivo que el placebo en pacientes en el alivio del dolor a corto plazo y mejoría general. Estos estudios, parece que financiados por el laboratorio fabricante del Tetrazepam, uno de ellos publicado en una revista ya desaparecida no incluida en MEDLINE y otro en alemán, son de difícil acceso.

La revisión algo desordenada y con algunos errores en la referencias, publicada por la ACP en Annals of Internal Medicine en 2017 añade a los artículos encontrados en la revisión Cochrane un nuevo ensayo clínico en el que se evaluaba diazepam frente a placebo en caso de lumbalgia aguda con irradiación (ciática).En este ensayo el diazepam no mostró mejoría en ninguna de la variables evaluadas y algunas se encontraron diferencias beneficiosas para el grupo placebo

Por último constatar que en un ensayo clínico individual más reciente, muestra la falta de eficacia clínica del diazepam en lumbociatalgia aguda y subaguda. En este ensayo clínico, controlado y aleatorizado se compararon dos grupos de pacientes que acudieron a urgencias con dolor lumbar de no más de 2 semanas de duración. Un grupo recibió naproxeno + diazepam  y el otro naproxeno + placebo no encontrando diferencias significativas en la variables evaluadas (cambio de puntuación en escala de incapacidad física y dolor percibido a la semana y un mes)

En conclusión la prescripción de benzodiazepinas en lumbalgias, a pesar de su aparente lógica fisiopatológica [contractura en musculo -relajante muscular] no está soportada por la evidencia disponible. Su uso rutinario, como es la práctica habitual, debería ser evitado.

Para el dolor cervical , con incluso menos estudios disponibles, se podría llegar conclusiones similares.

Mejor por la noche

La ingesta de medicamentos (≥1) por parte de pacientes hipertensos para reducir la presión sanguínea a la hora de acostarse, en lugar de al despertar, da como resultado un mejor control de la PA y sobre todo una disminución notable de eventos cardiovasculares.


El tratamiento de la hipertensión a la hora de acostarse mejora la reducción del riesgo cardiovascular: el ensayo de cronoterapia Hygia 

Ramón C Hermida, Juan J Crespo, Manuel Domínguez-Sardiña, Alfonso Otero, Ana Moyá, María T Ríos, Elvira Sineiro, María C Castiñeira, Pedro A Callejas, Lorenzo Pousa, José L. Salgado, Carmen Durán, Juan J. Sánchez, José R. Fernández, Artemio Mojón y Diana E. Ayala.

Publicado: 22 octubre 2019 – European Heart Journal

Comentado por Jorge Franco Herrero. Alumno 3º Medicina de la Universidad Complutense de Madrid


El Ensayo de Cronoterapia Hygia, realizado dentro del entorno de atención primaria clínica, fue diseñado con el fin de evaluar si la terapia de hipertensión suministrada a la hora de acostarse en comparación con la tradicional ingesta de fármacos al despertar ejercía una reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV).

Métodos: El Proyecto Hygia está compuesto por una red de 40 centros de atención primaria dentro del Servicio Gallego de Seguridad Social (SERGAS), y gestionado por el Centro de Investigación y Coordinación (RCC) de la Universidad de Vigo (España), involucrando a 292 investigadores. Se diseñó como un estudio PROBE (prospectivo, aleatorizado, abierto, ciego) multicéntrico, controlado, con pacientes distribuidos en una proporción 1: 1 en dos grupos según el tiempo circadiano de tratamiento: ya sea ingestión de la dosis diaria completa de ≥1 medicamentos recetados para reducir la presión arterial de las principales clases terapéuticas (ARB, IECA, CCB, β-bloqueante y / o diurético) a la hora de acostarse o la ingesta de tales medicamentos al despertar.

Participaron 19.084 pacientes hipertensos (10.614 hombres / 8.470 mujeres, 60.5 ± 13.7 años de edad) ingiriendo la dosis diaria completa de ≥1 medicamentos para la hipertensión antes de acostarse (9.552) o al despertar (9.532). Durante la media de seguimiento de los pacientes (6,3 años) 1.752 de ellos experimentaron ECV (muerte por ECV, infarto de miocardio, revascularización coronaria, insuficiencia cardíaca o accidente cerebrovascular).  A los pacientes incluidos en el estudio se les realizó un seguimiento consistente en la monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA). Tanto en el momento de la inclusión como en cada visita clínica programada (al menos una vez al año) durante el seguimiento, se entregaba al paciente un aparato que debía portar durante 48 h., de forma que cada 20 o 30 minutos la tensión del paciente era registrada. Es esta medición continuada lo que ha permitido a los investigadores identificar que el riesgo cardiovascular está asociado a la elevación de la presión arterial durante la noche y no cuando el paciente está despierto.

Resultados: Los pacientes que tomaban un antihipertensivo a la hora de acostarse, en comparación con los que lo tomaban únicamente al despertar, mostraron un hazard ratio (HR) significativamente menor, ajustada por características significativas como edad, sexo, diabetes tipo 2, enfermedad renal crónica, tabaquismo, colesterol HDL, presión arterial sistólica media durante el sueño, y disminución relativa de la PA sistólica en el tiempo de sueño,así como evento cardiovascular (ECV).  En el resultado primario de ECV el HR fue de 0.55 (IC 95% 0.50–0.61) y tambien fue significativo en cada uno de sus componentes individuales, es decir, muerte por ECV 0.44 (0.34–0.56), infarto de miocardio 0.66 (0.52–0.84), revascularización coronaria 0.60 (0.47–0.75), insuficiencia cardíaca 0.58 (0.49–0.70) y accidente cerebrovascular 0.51 ( 0.41–0.63).

Conclusión: La  toma rutinaria por parte de pacientes hipertensos de a al menos un medicamento antihipertensivo a la hora de acostarse, en lugar de al despertar, da como resultado un mejor control de la PA  y  lo más importante, la disminución notable de la ocurrencia de eventos importantes de ECV.

Entre las principales conclusiones obtenidas por los investigadores es confirmar que el riesgo cardiovascular está asociado con la elevación de la presión arterial durante el sueño, con independencia de que la presión media en la consulta o cuando el paciente esté despierto sea normal o alta. Este nuevo criterio diagnóstico de la hipertensión basado en la presión durante el sueño y el perfil circadiano abriría la puerta a una nueva forma de diagnóstico de la hipertensión. Además, y es sin duda los más importante, muestran que reducir la presión durante el sueño con tratamientos antihipertensivos se reduce de forma significativa el riesgo de eventos cardiovasculares.

Por tanto, los resultados del ensayo establecen, en primer lugar, un mayor control de presión arterial en pacientes del tratamiento a la hora de acostarse que en los del régimen de tratamiento de despertar. Las principales diferencias entre ambos se resumen en que con el tratamiento a la hora de acostarse se ha documentado que existe:

  • una media significativamente baja de la PA durante el sueño sin pérdida de la eficacia de la disminución de la PA durante la vigilia.
  • una mayor disminución relativa de la PA durante el sueño.

Estos efectos dependientes del tiempo de ingestión en el control de la PA dormida se han asociado con un riesgo de ECV sustancialmente atenuado. La disminución progresiva de la media de la PAS durante el sueño a lo largo de los 6,3 años de seguimiento medio fue el predictor más significativo de la disminución del riesgo de ECV, más allá del valor pronóstico de otros marcadores de riesgo convencionales asociados (edad avanzada, sexo masculino, colesterol HDL bajo, tabaquismo, diabetes tipo 2 y ERC).

Por último reseñar que este estudio como todo tiene limitaciones y fortalezas, la limitación principal presentada por el ensayo de cronoterapia de Hygia es que sus hallazgos todavía requieren validación y extrapolación a otros grupos étnicos. Además, de que el ensayo no asignó a los participantes clases específicas de medicamentos sino que el tratamiento fue elegido por cada facultativo participante respetando la práctica clínica actual.

Más hierro

La anemia por déficit de hierro como entidad frecuente y manejable desde Atención Primaria. Se insiste en que el tratamiento deber ser preferentemente con sales ferrosas en dosis de 100-200 mg/día en una o dos tomas, preferentemente en ayunas durante un tiempo variable que oscila entre los 3 y 6 meses. La baja absorción de estos preparados hace que sea necesario dar cantidades mayores que las necesarias y que el hierro no absorbido ocasione con frecuencia reacciones adversas gastrointestinales (dolor abdominal, náuseas, vómitos, estreñimiento y diarrea) que parecen estar relacionadas con la dosis. La intolerancia gastrointestinal disminuye el cum­plimiento y lleva al abandono del tratamiento o a un cambio a otros preparados que no siempre aportan la cantidad de hierro necesaria.

En la revista The Lancet Hematology se publica un estudio que reúne dos ensayos controlados, aleatorizados, prospectivos y abiertos, en los que se evalúa el grado de absorción de hierro con suplementos administrado en diferentes dosis y períodos. En ambos ensayos se midió la absorción en mujeres con ferropenia en dos grupos distribuidos al azar. En el primero, un grupo recibió 60 mgde hierro por la mañana en días consecutivos durante 14 días, y el otro grupo recibió las mismas dosis en días alternos durante 28 días. En el estudio 2, un grupo recibió 120 mg de hierro por la mañana y el otro dos dosis de 60 mg, una por la mañana y otra por la tarde, durante 3 días consecutivos; en este ensayo, 2 semanas después los grupos se cruzaron recibiendo un tipo de dosis distinta del que recibió inicialmente durante otros 3 días.

La administración se hizo con hierro marcado de tal forma que se pudiera medir su biodisponibilidad (absorción total y fraccionada del hierro). En el primer ensayo, al final del tratamiento, la absorción de hierro mostró pocas diferencias entre ambos grupos. En el estudio 2, no se observaron diferencias significativas en la absorción total de hierro con la administración una vez al día frente a dos veces al día; lo que lleva a los autores a concluir que recomendar suplementos de hierro en días alternos y en dosis únicas optimiza la absorción de hierro. Podría ser, por tanto, un régimen de dosificación aceptable.

En cualquier caso, y como se apunta en un comentario acompañante publicado en la misma revista, hace falta comprobar estos hallazgos en pacientes con anemia ferropénica y sobre todo realizar ensayos clínicos que prueban las hipótesis que surgen de estos estudios, ya que un régimen a días alternos y toma única simplificará el tratamiento, reduciría los efectos adversos y los costes y mejoraría la adherencia

Publicado en AMF como Bravo Toledo R. Menos es más. AMF 2017;13(11):664-665

El precio del hierro

Cuando Iván comenzó sus prácticas en la consulta de un centro de salud, una de sus primeras preguntas fue que era el “Fisiogen”, lo había leído en el informe de alta de una paciente ingresada por hemorragia digestiva y la subsiguiente anemia ferropénica. Su tutor sabía que era un hierro nuevo al que los especialistas de su hospital parecían tener un especial cariño y que no estaba incluido en el nomenclátor al ser considerado un suplemento alimenticio. También ambos supieron por voz del paciente que era bastante caro, al menos para ella que cobraba una pensión exigua sin ningún ingreso o ayuda añadida

Su tutor le propuso revisar el tratamiento de la anemia ferropénica especialmente de los distintos preparados de hierro, la cantidad de hierro elemental que contenían y su coste.

Con la información que le proporcionaron las farmacéuticas de la farmacia más próxima al centro (gracias Farmacia Linneo) y un poco de tiempo, Iván nos preparó el siguiente informe:

La dosis de hierro oral para el tratamiento de la a anemia ferropénica depende de la edad del paciente, el déficit de hierro estimado, la rapidez con la que debe corregirse y los efectos secundarios. Durante muchos años, la dosis diaria recomendada para el tratamiento de la deficiencia de hierro en adultos ha estado en el rango de 150 a 200 mg de hierro elemental por día. La absorción es mayor con la ingesta de sal ferrosa. Se recomienda evitar las cápsulas de liberación sostenida o recubiertos entéricos, que liberan el hierro en zonas más distales del tracto intestinal fuera de los sitios preferentes de absorción.  Así mismo, se recomienda: tomarlo con el estómago vacío y acompañado de zumo de naranja o suplemento de ácido ascórbico, separarlo en el tiempo de la ingesta de antiácidos (bloqueadores de los receptores H2, inhibidores de la bomba de protones), alimentos y bebidas que contienen calcio, suplementos de calcio y algunos antibióticos.

Los efectos adversos gastrointestinales frecuentes con la ingesta de estos preparados (estreñimiento malestar abdominal, náuseas, vómitos, diarrea) parecen estar directamente relacionados con la cantidad de hierro elemental ingerida, lo que explica la aparente mejor tolerancia de unos preparados frente a otros (peor cuanto más hierro elemental contengan). Ante mala tolerancia que puede llevar a una peor adherencia terapéutica se han propuesto dosis diarias menores, especialmente en personas mayores y la toma del hierro oral a días alternos cuya utilidad parece comprobada.

La tabla con los distintos preparados de hierro presentes en el mercado español se expone a continuación.

Por Iván Valentín, alumno 6º medicina Universidad Complutense de Madrid

Archivo Hoja de Calculo

Más información en:

Anemia Ferropénica- manual MSD

Anemia Ferropénica- Fisterra

Iron Deficiency Anemia: Evaluation and ManagementAFP

Tratamiento de las anemia por déficit de hierro y vitamina B12- INFAC

 

“Tus huesos. Mañana y siempre”

A propósito de la campaña de Sociedades Científicas FHOEMO, SEIOMMy AECOSAR “Tus huesos. Mañana y siempre” por el Día Mundial de la Osteoporosis, octubre de 2019.

Contextualización: Un año más y tomando como excusa el día dedicado a la enfermedad, se lanza una campaña donde la protagonista no parece ser la osteoporosis sino un nuevo fármaco para tratarla. Siempre que se vislumbra un nuevo fármaco en el mercado sucede lo mismo: se redefine la enfermedad o aspectos de ella para posicionarlo, se “prepara el terreno”, se lanzan las líneas argumentativas a favor de este, etc. Muchos nos tememos que estas iniciativas parten del laboratorio fabricante en cuestión, cruzan por las sociedades científicas y líderes de opinión (KOL) hasta llegar a los profesionales y finalmente los pacientes (a veces esta última parte del camino se realiza, al contrario). Todos los actores intermediarios cobran importantes sumas de dinero y los demás asistimos atónitos al desarrollo de esta campaña.

¿Por qué?

A lo largo de los últimos años hemos seguido con interés los acontecimientos alrededor de la osteoporosis. Decimos acontecimientos, pero realmente queremos decir campañas de la industria farmacéutica. Acercarnos a este objeto de análisis realmente ha valido para poder estudiar en él un ejemplo paradigmático de redefinición de enfermedad por criterios comerciales, lo que se ha venido en llamar “mongering diseases”. Recordamos que en base a criterios diagnósticos discutibles y con una prueba poco rentable en términos diagnósticos (densitometría) se propuso una estratificación de pacientes. Así, se dispuso de sobreestimadas cohortes que debieran ser tratadas con fármacos antirresortivos. Fuimos viendo las propuestas y los posicionamientos en el mercado de los sucesivos fármacos y su caída en desgracia sucesiva, con innumerables daños a las pacientes. La calcitonina, el calcio, la vitamina D, el ranelato de estroncio, la teriparatida, el raloxifeno, el zolendrónico…  y ahora el denosumab.

Acabaron siendo retirados o arrinconados en los márgenes de la irrelevancia. Estudiamos todas las irregularidades con las que los bifosfonatos más clásicos entraron en el mercado y la arbitrariedad con la que consiguieron posicionarse para algunas indicaciones concretas. Observamos todo el desfile de “metoo’s”. Vimos las polémicas en España con las que las guías oficiales fueron redactadas, con las clásicas presiones de quienes transmiten en el campo profesional, las líneas de las industrias a cambio de Dios sabe qué. Nos fijamos en aquellas herramientas diagnósticas, no validadas y no aplicables en poblaciones mediterráneas, en las pantallas de los ordenadores en las consultas (FRAX). Asistimos con incredulidad a aquel paradigma de la osteoporosis, que quedaba incrustado dentro de un enfoque medicalizador global del climaterio junto a la terapia hormonal sustitutiva, otra historia ignominiosa de la Medicina repleta de daños evitables.

Creímos haber aprendido de los errores. Pensábamos que el mensaje machacón en contra de lo relatado anteriormente, del que humildemente formamos parte, había surtido efecto. En los últimos años se había vuelto a una suerte de sentido común, con el foco puesto en medidas higiénico-dietéticas y en la prevención de caídas. Se enfatizaban los escasos resultados de los fármacos para prevenir fracturas, con las diferencias evidentes entre prevención primaria y secundaria, y los efectos secundarios de los mismos. Algunos frecuentes y leves, otros infrecuentes y graves (fracturas atípicas, osteonecrosis maxilar etc.). El súmmum es el denosumab que suma a su larga lista de efectos secundarios un efecto rebote con fracturas espontáneas múltiples tras interrumpir el tratamiento.

El balance riesgo-beneficio del tratamiento farmacológico era y es altamente cuestionable.

¿Qué?

Expresamos nuestro pesar porque vemos que una nueva campaña vuelve a la carga, en los términos olvidados del pasado, o más agresivos si cabe. “Mucha gente sale del hospital sin haber recibido un tratamiento antiosteporótico”. Este es nuestro caballo de batalla”. ¿Disculpe? En esta campaña podemos reconocer los elementos que ha incorporado el marketing de la industria en estos años que han pasado: la utilización de las redes sociales, la campaña audiovisual, la utilización de famosos (pobre Concha Velasco, que la utilicen para tal fin), la participación de pacientes, etc. para difundir ese falso mensaje.

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¿Por qué?

Creemos que esta campaña obedece a un objetivo muy concreto: lanzar un nuevo fármaco. Es publicidad encubierta de romosozumab.

¿Entonces?

Puede ser necesario individualizar el riesgo de cada persona antes de añadir un tratamiento farmacológico en prevención secundaria o en la osteoporosis asociada a diversas enfermedades o tratamientos. Pero la complejidad de estas decisiones es incompatible con un lema como “Mucha gente sale del hospital sin…” y con la realización de campañas con famosos dirigidas a “concienciar” sobre la enfermedad. Quizá la auténtica razón para que salga gente del hospital sin tratamiento no es la desidia o la ignorancia sino el conocimiento de los problemas beneficio/riesgo en la recomendación de los diferentes fármacos utilizados en la osteoporosis para personas, en general de edad avanzada, pluripatológicas y polimedicadas.

Pensamos que ya está bien de que las autoridades se pongan de lado ante estos comportamientos contrarios a la deontología médica. Es una campaña publicitaria de un fármaco. No vemos por ningún lado la declaración de conflicto de interés, como señala el Código Deontológico en su Capítulo IV, artículo 23. Urgimos a los Colegios profesionales y a las autoridades competentes a tomar cartas en el asunto por el bien de nuestros pacientes.

Creemos que mucha gente, sobre todo ancianos, que han sufrido una fractura no debería salir solos del hospital, así debe ser, pero el acompañamiento no debería ser un tratamiento contra la osteoporosis, sino el cariño de un familiar y unos buenos servicios sociales de apoyo.

 

 por Roberto Sánchez, Vicente Baos y Rafael Bravo

 

Webografía o Enlace-grafía:

El consenso que no pudo ser https://www.elsevier.es/es-revista-atencion-primaria-27-articulo-el-consenso-que-no-pudo-ser-13038149

Denosumab: efecto rebote y otros efectos indeseados graves https://www.icf.uab.cat/assets/pdf/productes/bg/es/bg313.18e.pdf

Ensayo clínico fundamental de Denosumab https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa0809493

Ensayo clínico fundamental de Romosozumab https://www.nejm.org/doi/10.1056/NEJMoa1607948

Guerado E, Sandalio RM, Caracuel Z, Caso E. Understanding the pathogenesis of hip fracture in the elderly, osteoporotic theory is not reflected in the outcome of prevention programmes. World J Orthop. 2016; 7(4): 218-28. doi: 10.5312/wjo.v7.i4.218. Disponible en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4832223/

Cummings SR, Lui L, Eastell R, Allen IE. Association Between Drug Treatments for Patients With Osteoporosis and Overall Mortality Rates: A Meta-analysis. JAMA Intern Med. Published online August 19, 2019. doi:10.1001/jamainternmed.2019.2779. Disponible en https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/article-abstract/2747869

OSTEOPOROSIS POSTMENOPÁUSICA: UN CONSENSO NECESARIO-Boletín INFAC. https://www.euskadi.eus/contenidos/informacion/cevime_infac_2015/es_def/adjuntos/INFAC_Vol_23_n_4_Osteoporosis_postmenopausica_un_consenso_necesario.pdf

Página web De FHOEMO https://fhoemo.com/

Página web de SEIOM https://seiomm.org/

Página web de AECOSAR http://www.aecosar.es/

Seguimiento de hastag #TusHuesosMañanaYSiempre en Twitter https://twitter.com/hashtag/TusHuesosMa%C3%B1anaYSiempre

Tuit de FHOEMO: Dia 19 de octubre. Mañana es el #DíaMundialOsteoporosis y todavía “mucha gente sale del hospital sin haber recibido un tratamiento antiosteoporótico. ¡Este es nuestro caballo de batalla!” Gracias Dr. Josep Blanch, presidente de @seiomm, por darle voz a la #osteoporosis. https://twitter.com/FHOEMO/status/1185473177859833863

Si haces más te “quemas” menos”

El menor grado de burnout se asocia con consultas de médicos que ofrecían más servicios clínicos y una mayor cobertura de procedimientos.

La revista Annals of Family Medicine publicó el año pasado un interesante artículo donde se explora la relación entre «estar quemado» o burn out y el tipo de atención que prestan los médicos de familia; en concreto se analizó la diversidad y alcance de esta atención. Para ello utilizaron una encuesta una cohorte de médicos de familia americanos que atendían a pacientes de manera continuada y ambulatoria a los tres años de terminar su residencia (2016 National Family Medicine Graduate Survey).

Compararon un autoinforme del burn out, tal y como lo sentían los propios médicos, con la cobertura de atención que estos médicos prestaban, entendida esta como la cantidad de servicios o procedimientos distintos que ofrecían a sus pacientes: atencion a pacientes hospitalizados, obstetricia, atención ambulatoria pediátrica, número de procedimientos y / o áreas de contenido clínico, y  proporcionar atención fuera del lugar de consulta habitual.

Un 42% de los encuestados comentaron sentirse «quemados» en su trabajo una vez por semana o más. En el análisis bivariante, los elementos de la atención prestada, asociados con tasas de burnout más bajas (ojo, en el resumen del artículo se dice lo contrario por error) fueron: proporcionar más procedimientos / áreas de contenido clínico (media de procedimientos / áreas clínicas: 7.49 vs 7.02) y trabajar en más entornos que el  propio lugar de consulta (cada sitio adicional: 57.6% vs 48.4%:);  de manera específica en el hospital (31.4% vs 24.2%9 y en el domicilio de los pacientes (3.3% vs 1.5). En el análisis ajustado, las características de la práctica significativamente asociadas con menores probabilidades de agotamiento fueron la práctica de la medicina hospitalaria (OR  0.70; IC del 95%, 0.56–0.87) y obstetricia (OR 0.64; IC del 95%, 0.47–0.88)

En conclusión: las características de la práctica clínica significativamente asociadas con menores probabilidades de burnout fueron la práctica de medicina ambulatoria, las visitas domiciliarias y los servicios de obstetricia. Los resultados sugieren, para los autores, que la integralidad de la atención del médico está asociada con un menor grado de burnout, lo cual debería ser tenido en cuenta cuando se pretende mejorar los servicios sanitarios con una atención accesible y de buena calidad.

Dedicado a mi colega Rafael Alonso: “la eco puede ser nuestra salvación”

El autentico “No hacer” en actividades burocráticas

Pues eso, que al contrario que otros que se publicaron con anterioridad, este documento es claro y cristalino.

Puedes cambiar el logo del SAS y poner el de tu servicio sanitario ,aunque te recomendamos que se lo envíes y lo asuman primero.

 

Puedes conseguir el documento completo, aquí