Categoría: Burocracia

Cuando el pueblo se equivoca

Durante las jornadas sobre “Mejora de procesos no asistenciales en Atención Primaria: IT y receta electrónica” que tuvo lugar en el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid asistimos con estupor a las declaraciones de los representantes de la vocalía  mesa de AP de dicha institución. En resumen, venían a decir a propósito y aprovechando el Módulo Único de Prescripción, que “cada nivel asistencial sea responsable de lo que receta durante el tiempo que dure el tratamiento sin que tenga que ser el facultativo de AP el que tenga que validar lo que le ha indicado el especialista al paciente”

La representante que participo en la ponencia, más aguerrida pero menos elocuente, llego a poner en duda la deontología, legalidad y oportunidad de la propuesta (muy sensata en este caso) del representante de la Subdirección General de Farmacia -y no sé cuántas cosa más- de que el médico de familia validara la continuidad del tratamiento independientemente de quien fuera el prescriptor inicial.

No tuve más remedio que acordarme de Doña Florencia

Es verdad que venimos de una situación indignante, donde lo habitual ha sido que la  Atención Primaria tenia que transcribir a recetas oficiales las prescripciones realizadas por médicos del ámbito hospitalario. Tambien es verdad que la prescripción inducida implica la asunción de una responsabilidad que no corresponde al médico de familia.

Pero de ahí a rechazar una nueva e interesante función del MF (conciliación de la medicación) hay un trecho. La literatura científica muestra como la fragmentación de la atención y de la prescripción empeora el control de las enfermedades crónicas, aumenta las visitas a los servicios de urgencias e ingresos en hospitales, incrementa el gasto y probablemente empeore los resultados de salud.

El Módulo Único de Prescripción,-con todas la reservas que supone no conocerlo- es una oportunidad de pasar de la prescripción inducida burocrática y alienante a una prescripción razonada, eficaz y segura. El médico de familia tiene que jugar un papel protagonista y principal en beneficio del paciente. Si nosotros no lo hacemos alguien lo hará (peor) en nuestro lugar. Una vez más no nos podemos anclar en la presión asistencial y en ofensas pasadas, para perder el tren de una atención primaria de calidad.

 

Gestion de la Incapacidad Temporal

Mi participación en la jornada del 18 de octubre de 2017 en el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM).

Gracias  a Ignacio Sevilla (vocal APdel ICOMEM y a Paulino Cubero ( Médico de familia moderador de la mesa) por la invitación y apoyo

La verdad sobre los justificantes – y no la que te cuentan 2/2

Como decíamos en la entrada anterior no conocemos ninguna norma o ley que obligue a que los justificantes de asistencia a consulta sean realizados en las consultas y/o contengan ítems específicos.

Hablando de la Comunidad de Madrid solo existe una resolución de la viceconsejería de asistencia sanitaria de 2010, en la que se regula la solicitud y emisión de justificantes de asistencia sanitaria a los pacientes. En el anexo (ver figura1 ) se puede ver como son estos justificantes donde solo constan datos básicos del paciente y la fecha, no incorpora ningún apartado que incluya aspectos del tratamiento como el reposo, o del diagnóstico, ni siquiera se contempla que este firmado por un médico.

justi1.PNG

Figura 1: Anexo de Resolución 28/2010, de 10 de agosto, de la Viceconsejería de Asistencia Sanitaria

Por eso sorprende que empresas o administraciones publicas distintas de la sanitaria dictaminen sin rubor los componentes que debe incluir un justificante. Es frecuente recibir en consulta a pacientes exigiendo (porque a ellos se lo exigen) las más variadas y pintorescas adendas: que si reposo de dos días, que si de tres, que si la hora que entro y salgo, que si el sello del médico, que si ausencias que no den lugar a situación de IT, que si acompañar a cónyuge, que si el familiar precisa reposo y cuidados directos domiciliarios, etc. etc. y así hasta el delirio resultante de la unión de empresas, sindicatos y convenios colectivos.

Como muestra este manual de la consejería de educación de la comunidad de Madrid donde se regula y especifica con un rigor funcionarial digno de mejor causa, las diferentes circunstancias que acaecen en los permiso y licencias del personal y en donde, como no, se permiten dictaminar como deben ser confeccionados los justificantes.

También sorprende como la presidente de la comunidad de Madrid firma un acuerdo que no se puede cumplir por estar claramente en contra la ley de protección de datos y donde una vez más se “obliga” a los médicos de familia a realizar informes médicos justificativos y/o ampliaciones diagnosticas no normalizadas, ni contempladas en ninguna ley o norma.

Pero la sorpresa más triste es recibir este correo de la gerencia de atención primaria donde se ordena a los médicos a que confeccionen los justificantes, según los deseos de ese acuerdo entre la empresa-administración y los sindicatos. Este mensaje nos pone a la ordenes de otras consejerías y es una muestra de la “filosofía” de desprecio a nuestro tiempo y trabajo,así como su escasa capacidad de liderazgo y defensa de la profesión.

justi2

La inercia y la falta de liderazgo son las causas en la aceptación acrítica de cualquier carga burocrática nueva o antigua en Atención Primaria. A estas se unen las ganas de no incomodar a los pacientes, que se origina en una mezcla a partes desiguales de buenismo paternalista, miedo al enfrentamiento y la comodidad de la grey.

Como conclusión de esta entrada y la anterior: En los centros de salud solo se deben proporcionar los justificantes regulados por norma, las demás imaginativas variantes de empresas y administraciones, “NO hay que HACERlos. Si los haces siguiendo las “órdenes” de la Dirección o los melifluos consejos de sociedades científicas, estás perdiendo el tiempo, así que luego no te quejes si no lo tienes, para hacer tu trabajo.

la receta urgente

Publicado en Diaris de trinxera

La Maria es presenta al taulell demanant ser atesa “urgent”. [ María se presenta en el mostrador pidiendo ser atendida ‘urgente’.] Ahir va anar a la consulta del traumatòleg de l’hospital, que li va treure el guix del turmell. [ Ayer fue a la consulta del traumatólogo del hospital, que le quito la escayola del tobillo.]

Segons explica, el traumatòleg li va dir que havia de seguir amb heparina 10 dies més. [ Según explica, el traumatólogo le dijo que tenía que seguir con heparina 10 días más.] La Maria li diu que només li queda heparina per a un dia. [ María le dice que sólo le queda heparina para un día.]

El traumatòleg li respon que vagi al metge de capçalera per la recepta. [ El traumatólogo le responde que vaya al médico de cabecera para la receta.] No porta cap informe escrit. [ No lleva ningún informe escrito.]

La Maria ha hagut de venir al taulell del consultori per un motiu que no és cap urgència. [ María ha tenido que venir en el mostrador del consultorio por un motivo que no es ninguna urgencia.] I s’ha hagut de “discutir” amb l’administratiu del taulell que, amb molt bon criteri, li diu que les urgències són per motius de salut, no de papers. [ y ha tenido que ‘discutir’ con el administrativo del mostrador que, con muy buen criterio, le dice que las urgencias son por motivos de salud, no de papeles.]

L’he d’atendre entre una visita programada i una altra. [ La tengo que atender entre una visita programada y otra.] Els pacients que tenien la seva visita programada cedeixen alguns dels seus escassos minuts de consulta a la Maria. [ Los pacientes que tenían su visita programada ceden algunos de sus escasos minutos de consulta a María.]

El tema no és fer una recepta, sinó valorar si realment cal seguir amb heparina. [ El tema no es hacer una receta, sino valorar si realmente hay que seguir con heparina.] Temps de consulta. [ Tiempo de consulta.] Temps robat als pacients programats. [ Tiempo robado a los pacientes programados.]

“Jo no en tinc la culpa, doctora”… [ ‘Yo no tengo la culpa, doctora’ …]

No. [ No.] La Maria no. [ Maria no.] El traumatòleg és qui no ha fet bé la seva feina. [ El traumatólogo es quien no ha hecho bien su trabajo.]

Però, pensant-ho bé, potser si que la Maria en té una mica, de responsabilitat. [ Pero, pensándolo bien, quizás si que María tiene algo, de responsabilidad.]

Per què no ha exigit la recepta al traumatòleg oa atenció a l’usuari de l’hospital en comptes d’exigir-la al taulell del CAP? [ ¿Por qué no ha exigido la receta al traumatólogo o atención al usuario del hospital en vez de exigir en el mostrador del CAP?]

“Hauríem de negar-nos a fer aquestes receptes i dir-los que tornin a l’hospital a buscar-les”, comenta l’administratiu. [ ‘Deberíamos negarnos a hacer estas recetas y decirles que vuelvan al hospital a buscarlas’, comenta el administrativo.]

Podríem fer-ho. [ Podríamos hacerlo.] De fet, atenció a l’usuari de l’hospital ho resoldria. [ De hecho, atención al usuario del hospital lo resolvería.] Saben que és una actuació incorrecta del traumatòleg. [ Saben que es una actuación incorrecta del traumatólogo.]

Però no ho fem. [ Pero no lo hacemos.]

¿Por qué los médicos de cabecera van siempre con retraso?

Texto traducido con notas  de Margaret McCartney: Why GPs are always running late. BMJ

 

Un inteligente y amable amigo me dice: ‘Mi GP [N del T: GP= médico de familia, médico de cabecera] siempre está atrasado, ¿por qué?

Trato de explicar que su GP es igual que yo. Incluso llegando temprano y quedandose tarde, sólo tiene unos 12 minutos para cada paciente (N del T: UK Time, SPAIN= 6 or less). Y tengo que encajar mucho en esos 12 minutos.

Debo ir a la sala de espera para localizar e invitar al paciente entrar en la consulta. Debo presentarme y descubrir por qué el paciente está aquí. Probablemente haya más de una razón. [N del T: En España esta probabilidad se convierte en certeza]

Recoger la historia clinica: a veces complicado, a veces no. Examen físico, si es necesario. Se puede requerir asistencia. Es posible que deba quitarse la ropa. Puede ser necesario buscar un acompañante. Ropa repuesta. Los cordones atados. Las manos se lavan de nuevo.

Pruebas de sangre o hisopos. Estos necesitan formularios y etiquetas pegajosas. Una multitud de clics de raton y zumbidos. ¿Qué antibióticos tomo el paciente por última vez? ¿Cuando?

Click.

La siguiente pantalla quiere la misma información de nuevo. Y, otra vez, usted está mirando al ordenador, no al paciente. El tiempo pasa. La hoja de información que está intentando imprimir no se imprime.  [N del T: Aquí añadimos bajas, justificantes, muchos justificantes, justificantes a la carta]

Click, click, click.

A continuación, la discusión. Aquí están las opciones. Esto es lo que creo; ¿Qué piensa Ud? Vamos a planificar. Este debería ser la mejor parte, pero hay mensajes que parpadean. Debe recordarle al paciente cómo van a llegar los resultados. El número de teléfono registrado es incorrecto y necesita ser cambiado [N del T: una version castiza y muy madrileña es el denominado SCAE].

Otra alerta del ordenador – la presión arterial del paciente necesita ser revisada. Esto significa que se debe tomar en ambos brazos, con el paciente relajado. Pero usted mismo no está relajado, e intenta no infectar al paciente con su situación.

Problemas en curso e intercurrentes pueden necesitar discusión, como son otras enfermedades crónicas. Problemas sociales, problemas de vivienda. El estrés es habitual, al igual que la soledad, el desempleo y el duelo.

Por supuesto, estoy en una posición ideal para identificar y discutir la obesidad, la violencia doméstica, la actividad física, el ciberbullying y los problemas sexuales, también para promover la detección del cáncer y preguntar sobre el exceso de alcohol, o sobre cualquier cosa que toque esa semana dentro de las campañas sobre días DE [que organizan las gerencias, la consejería o el ministerio: N del T]. La polifarmacia es frecuente, al igual que las consultas y las incertidumbres: los medicamentos deben ser revisados ​​de forma rutinaria y las distintas opciones discutidas.

Y cuando llega el momento en que tiene un poco de contacto visual, o una pausa o cambio de tono, el paciente se siente capaz de decir que lo que él o ella realmente quiere es hablar.

La Medicina General [N del T: Medicina de Familia] se basa en una mentira – que podemos hacer todo esto con seguridad y bien en 10 minutos

Como dice un colega, la medicina general se basa en una mentira – una mentira que nos hace creer que podemos hacer esto con seguridad y bien en 10 minutos. Creo que una práctica aceptablemente segura tomaría el doble de tiempo, y una práctica excelente necesitaría todavía más para asegurar que todo está en su lugar para una toma de decisiones adecuada y compartida.

Nadie es médico para tener una vida fácil. Pero estoy obsesionado por una sensación de fracaso persistente. Necesitamos saber: ¿qué expectativas realistas podemos tener  con el tiempo disponible actualmente y cuánto tiempo y recursos más debemos realmente tener para hacerlo bien?

Acordar más de lo que uno puede – No hacer

El 9 de mayo de 2017 la presidenta de la Comunidad de Madrid aprueba el acuerdo de 19 de abril de 2017 de la Mesa General de Negociación de los empleados públicos de la Administración de la Comunidad de Madrid. Este acuerdo establece el régimen de mejoras en la situación de incapacidad temporal por contingencias comunes y el número de días de ausencia por enfermedad.

En el acuerdo, la administración de la Comunidad de Madrid y las organizaciones sindicales revisan el régimen de cobertura de los empleados públicos en caso de incapacidad temporal por contingencias comunes, con el objetivo de configurar un sistema complementario de protección lo más amplio posible.

Este sistema de protección consta, entre otras medidas, de un extenso listado (anexo) de supuestos y enfermedades, en las que se permite el abono del 100 por 100 de las retribuciones ordinarias del empleado cuando este se encuentra en situación de incapacidad temporal. Además  contempla la posibilidad disfrutar hasta cuatro días al año  de ausencia por enfermedad, que no dé lugar a la situación de incapacidad temporal, con plenos derechos retributivos. 

El problema surge al considerar que esta situaciones deben ser acreditadas con justificante médico y/o parte médico de baja (que debe incluir forzosamente el diagnóstico) ante el personal que tramita los procedimientos.  Aunque el acuerdo hace un apartado sobre protección de datos personales, se olvida del carácter especial de los datos sanitarios (ley de protección de datos y consulta personal julio 2017) y de que el personal que trata los datos, no tiene categoria de profesional sanitario.

Además conmina a los empleados públicos a dar el consentimiento expreso para el tratamiento de los datos, so pena de perder los complementos de mejora de la prestación económica que le corresponderían.

Lo más grave es, desde nuestro punto de vista, que este acuerdo “obliga” a los médicos de familia a realizar informes médicos justificativos y/o ampliaciones diagnosticas no normalizadas, ni contempladas en ninguna ley o norma. Ese hecho nace de una creencia errónea que confunde la sanidad publica con sanidad de la administración, sobrecarga sin motivo sanitario alguno, las consultas de atención primaria y deja a albur del propio medico, la confección más o menos apropiada de estos documentos y la necesaria consulta de listados de difícil manejo.

La exigencia por parte de todas las empresas/administraciones en que trabajan los pacientes y sindicatos de acuerdos similares, multiplicarían por un número importante las excepciones y por tanto los documentos justificativos a realizar, aumentando de forma innecesaria las tareas burocráticas en las consultas de los médicos del sistema sanitario madrileño.

Por todas estas razones lo mejor es NO HACER

10 actividades burocráticas para NO hacer en Atención Primaria (III) lo bueno

Este Documento semFYC tiene muchas y buenas cualidades.

La primera de ellas es su simple existencia, que traduce un interés en abordar el problema. La segunda, el rigor y la participación de autores diversos en su elaboración. Por último, la información que proporciona difícil de encontrar en otros sitios, la labor de recopilación, anotación y juicio de diversas normativas es un trabajo arduo y difícil, que el coordinador y los autores han realizado con éxito .

Sin duda la más importante desde mi punto de vista es la información que proporciona. La inercia y la falta de liderazgo son las causas en la aceptación acrítica de cualquier carga burocrática nueva o antigua en Atención Primaria. A estas se unen las ganas de no incomodar a los pacientes, que se origina en una mezcla a partes desiguales de buenismo paternalista, miedo al enfrentamiento y la comodidad de la grey.

Para vencer estos inconvenientes una condición necesaria (pero no suficiente) es la información veraz y relevante. Estas indicaciones 10 No Hacer proporcionan información muy documentada, de tal forma que el médico de familia, aunque sea de forma individual, puede argumentar con confianza, su negativa a realizar actividades burocráticas. Cada ítem se acompaña de al menos un enlace con la ley, disposición o norma que justifica sus asertos, también enlazan con artículos de bioética. Tanto la redacción, como la edición y presentación son excelentes y a tenor por el interés despertado será un documento muy leído, descargado y esperemos que utilizado para luchar contra el monstruo de la burocracia que atenaza nuestras consultas.

Como se dice en la introducción de 10 actividades burocráticas para NO hacer en Atención Primaria,  igual que las recomendaciones de No Hacer en diferentes ámbitos de la medicina clínica promueven un uso racional de los recursos sanitarios, en este caso el recurso “tiempo” del médico de familia

10 actividades burocráticas para NO hacer en Atención Primaria (II) lo malo

Como hemos dicho en la entrada anterior el Documento 10acti.PNG.jpgSEMFyC tiene mucho a favor y algunas cosas mejorables. Entre las ultimas podemos destacar varias, a saber:

  • Algunas afirmaciones son más que discutibles, por ejemplo, cuando se considera adecuado la justificación de los comprobantes “de tres días” especialmente populares entre los trabajadores y departamentos de personal de administraciones públicas.justi.jpg
  • También se encuentran contradicciones flagrantes, como es el caso del punto 7 sobre consentimiento informado. Por un lado, recuerdan la ley donde se indica, que los profesionales que apliquen la técnica son los responsables de informarlo, pero por otro encomiendan esta labor al médico de familia cuando este solicita pruebas diagnosticas como las colonoscopias. Se olvidan que también es un médico, en este caso digestologo, el que aplica y realiza la técnica y que por tanto sería el responsable de informar y recabar el consentimiento informado. Esto es especialmente importante en campañas de cribados, en las que el único y pobre papel que se reserva al médico de familia, es el de informador y “obtenedor” de consentimientos.

conse

  • En general se aprecia cierto tono timorato y reglamentista que impide conclusiones más arriesgadas y beneficiosas para el ejercicio de nuestra profesión. Cuando los autores  no encuentran normas y leyes que avalen las negativas a hacer, se quedan a medio camino en sus aspiraciones. Creo que olvidan que en este caso la carga de la prueba y la obligación de la norma corre de parte del que la impone, de tal forma que justifique su realización. Por defecto, en casos poco claros, o cuando no existe una pauta: No hay que hacer Nada, ni siquiera instrucciones de NO Hacer. Bueno si, luchar contra la inercia, los miserables sobrentendidos y el buenismo estéril. Como decía el sabio si se quiere que algo avance es “Mejor pedir perdón que pedir permiso”

Mañana seguimos con lo bueno que lo hay y mucho

10 actividades burocráticas para NO hacer en Atención Primaria (I)

Hace un tiempo comente la paradoja de que, a imitación de otros países, se promovieran medidas de No Hacer para el aspecto clínico de nuestro trabajo y se olvidaran  llamamientos similares para no hacer cosas inútiles o de escaso valor añadido.

Por ejemplo, muchas relacionadas con la meso y microgestión de la atención primaria y sobre todo con los aspectos burocráticos. Hay que recordar que estas corrientes negacionistas han surgido en el seno de movimientos liderados por clínicos preocupados, sin participación (salvo la oportunista) de gestores o políticos sanitarios que también deberian estar implicados en unos hipotéticos No Hacer en política y gestión sanitaria.

Resultado de imagen de medico cabreadoLa atención primaria española desde tiempos inmemoriales (en esto no hubo reforma) se ha ocupado de realizar tareas burocráticas sin mucho sentido y que añadían poco o nada, al proceso asistencial, y aún menos al fomento de la salud entre los ciudadanos.

Como tambien comentamos, la sanidad no es publica sino del estado. Un matiz leve pero importante, ya que es este mismo estado el que utiliza “su sistema sanitario” para las tareas más estrambóticas: desde el control del absentismo laboral subvencionado, hasta  sustituto de una autentico sistema de prestación social, pasando por considerarlo el brazo tonto de faraónicas campañas de prevención.

Los médicos de familia tan beligerantes en muchos aspectos organizativos y sanitarios previos a la reforma, callaron y asumieron sin rechistar unas obligaciones cuando menos peculiares. El tiempo, la inercia y la falta de liderazgo hicieron el trabajo. Con el paso de los años, la situación lejos de mejorar ha empeorado, el estado ha encontrado una oquedad donde incluir, sin contraprestación alguna, sus necesidades relacionadas, aunque sea remotamente, con la sanidad.

Que decide suspender el cuerpo de médicos del registro civil, para eso están los médicos de cabecera. Que no cubre como debe las exigencias de los diferentes ministerios y organismos oficiales, para eso están los médicos de cabecera. Que la justicia no tiene suficiente con el exiguo cuerpo de médicos forenses, para eso están los médicos de cabecera. Que lo de asuntos sociales quieren ayudar y no saben cómo, para eso está el médico de cabecera. Que hay que cubrir asistencia sanitaria excepcional y/ fuera de lugar, para eso está el médico de cabecera.

Para más inri los abusos se han contagiado, otros organismos autonómicos provinciales, municipales, e incluso empresas privadas que se arrogan el derecho de exigir, como no, al médico de familia informes, certificaciones y justificantes de lo más variopintos. nuraEso si, en ningún momento se les ocurre ni siquiera pagar por estos servicios. ¡Caña al médico que es de goma!

Afortunadamente y en este contexto se han originado diversas iniciativas como esta o esta y otras que tienen casi casi veinte años, con el objetivo de acabar con este estado de cosas. Por desgracia han sido en general, poco eficaces. Una de las causas de su futilidad probablemente sea el enfoque normativo y legalista, y porque no decirlo, ser excesivamente timoratas y sometidas al designio o gracia de la autoridad.

La última iniciativa es el folleto de SEMFyC titulado 10 actividades burocráticas para NO HACER en Atención Primaria con evidentes fortalezas y alguna debilidad común con iniciativas anteriores, pero eso ya será motivo de la próxima entrada.