Peso, talla y sesgo del dígito izquierdo

Todo médico de familia sabe que cuando pregunta a sus pacientes por la talla y el peso, van a sobreestimar su talla e infravalorar su peso. Salvo que se hayan tallado y pesado muy recientemente, esta máxima se cumple inexorablemente.

Si a este le unimos el sesgo del dígito izquierdo, nos sale un artículo como el publicado hace ahora 2 años titulado: El sesgo del dígito izquierdo en la estatura declarada por los propios interesados (Left-digit bias in self-reported height). En este se relaciona la estatura declarada por los propios participantes con este sesgo cognitivo. Los resultados indican que los adolescentes varones muestran un sesgo del dígito de la izquierda al indicar su estatura, mientras que las adolescentes mujeres no lo hacen.

Como nos muestra la experiencia en consulta, las personas declaran una estatura superior a su medida real. Una mayor estatura se asocia con frecuencia a atributos deseables, como el atractivo físico, mayores ingresos y puestos de liderazgo; las personas quieren aspirar a ser más altas y, en consecuencia, “piensan” que lo son. Por el contrario, el peso se ve como una cualidad ingrata y se tiende a disminuir su magnitud cuando nos preguntan.

El estudio muestra que la tendencia es más pronunciada cuando se combina esta aspiración con el “sesgo del dígito de la izquierda”, es decir, los adolescentes cuya estatura real terminaba en nueve, como 169 cm, eran más propensos a declarar que miden 170 cm que aquellos con una estatura real de 170 cm a declarar como 171 cm. El peso, no valorado, en este artículo, pero nos tememos que el resultado hubiera sido parecido, pero a la baja.

*Sesgo del dígito izquierdo es un sesgo cognitivo por el que las personas evalúan la magnitud de los números prestando especial atención al dígito situado más a la izquierda. Por ejemplo, se percibe la diferencia entre 99,99 y 100,00 como mayor que la que hay entre 100,00 y 100,01 $, debido a que los dígitos más a la izquierda son distintos.

*sesgo del dígito izquierdo es un sesgo cognitivo por el que las personas evalúan la magnitud de los números prestando especial atención al dígito situado más a la izquierda. Por ejemplo, a menudo se percibe la diferencia entre 99,99  y 100,00 como mayor que la que hay entre 100,00 y 100,01, debido a que los dígitos más a la izquierda son distintos.

Una receta para comer “sano” (la de la Dra. Mercedes Pérez-Fernández)

Mercedes Pérez-Fernández, médica rural jubilada, especialista en Medicina Interna, Equipo CESCA, Madrid mpf1945@gmail.com/ 

Comer es un placer.

La salud es la capacidad de disfrutar de la vida pese a sus adversidades. Y entre las adversidades y placeres, encontrar un punto personal en que casi seas feliz a veces (o seas feliz casi siempre, que también). El comer es un placer, un placer (en esta sociedad rígida) más fácil de disfrutar que el sexo, otro gran placer del que se habla poco y se disfruta menos. Respecto al comer, todos mis hijos han aprendido a comer disfrutando (¡y a cocinar idem!) y desde pequeños, como los nietos, han sabido, además, que cocinar es un arte, y que un buen plato en la mesa es arte efímero, arte comestible, una expresión artística sin par.

Hay una receta que me gustaría compartir. 

Comer no es masticar y deglutir.

Comer no es engullir.

Comer es un placer.

Esta es una receta para comer sano:

Reúne a un grupo de familiares, amigos y/o compañeros (incluso vecinos, transeúntes, “sin papeles”, etc) , con cualquier motivo o te lo inventas, siéntalos alrededor de una mesa con mantel (aunque sea «de pobres», pero que no falte), añade agua y vino generosamente, pon platos y cubiertos, procura que haya en abundancia pan y disfruta poniendo algún adorno en la mesa (una flor, una rama, una vela, un cardo seco, etc.) hasta componer una presentación artística que no se ve ni en ARCO ni en ningún museo-galería.

Dedica tiempo a imaginar qué vas a cocinar, desde algo de aperitivo al postre, algo más que la apetitosa fruta. Que sea sencillo y simple, que sea de temporada y, si es conveniente, que los ingredientes sean de la comarca. Haz la compra, si es posible, en tiendas de cercanía.

Cocina propiamente, valorando cada componente, sintiendo olores y sabores, la textura de los cortes, aderezando según convenga, componiendo el producto final para que también sea agradable a la vista. Percibe la física y química que transforman la materia prima en una delicadeza, y si es posible, acepta en la cocina a algunos de los invitados para charlar de lo divino y de lo humano.

Ya en la mesa, “compón el cuadro final”, que parezca casual pero tenga su “qué”.

Dedica tiempo, sin prisas, al disfrute de la comida y, sobre todo, de la compañía. Sirve porciones generosas y no temas insistir con el clásico: “¿Un poco más?”.

Cuenta algún chiste o anécdota que haga reír-pensar, no temas sacar cuestiones «duras» pero siempre añade algo que no cierre la esperanza.

Prolonga la sobremesa, critica a quien haya que criticar, con piedad.

Logra que todos participen en la conversación general (también los que tienen problemas de sordera/hablar, o de timidez, o son de corta edad, o se sienten como pulpo en garaje) y convierte en memorable cualquiera de estos encuentros.

Si viene al caso, recita alguna poesía, o canta algo conocido, y anima a que sea actividad grupal.

Corolario

En nuestro libro (con Juan Gérvas, un libro que está descatalogado, no se puede comprar, lo tenemos gratis en PDF), escribimos: 

No podemos mejorar los genes mediterráneos, pero sí podemos conservar lo mejor de la cultura y de la sociedad mediterránea, favorecer el crecimiento y el mantenimiento de las redes sociales informales de familiares y amigos, disfrutar de la vida sin demasiados prejuicios y mantener una deliciosa y sana dieta mediterránea que incluya, además de componentes esenciales varios (pan, vino, aceite de oliva, verduras, frutas, legumbres y pescado), tiempo para disfrutar de la compra y de la cocina, poner el mantel, comer sentados, utilizar cubiertos, no ver la televisión mientras se come y dedicar un rato específico a la mesa y a la sobremesa.

Esta dieta y esta conducta se pueden comparar con la muy común en países anglosajones de comer sobre la marcha, y a veces en marcha, sin un tiempo definido para ello, con algún refresco artificial, algo que se lleva a la boca con la mano (hamburguesa, alitas de pollo) y haciendo cualquier actividad como ver la televisión, de forma que comer se convierte en secundario.  

¡A vivir, que son dos días, y la salud se mantiene disfrutando de la vida con optimismo!»

https://equipocesca.org/sano-y-salvo-y-libre-de-intervenciones-medicas-innecesarias-libro-completo-disponible-en-pdf

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 8/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Cribado de la vitamina D

Mito: Se deben realizar pruebas de cribado rutinarias de los niveles de vitamina D en todos los adultos, y se deben recetar suplementos cuando los resultados de laboratorio sean bajos.

Evidencia: El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. El US Preventive Services Task Force (USPSTF) ha emitido una declaración I* (I statement) sobre el cribado poblacional de la deficiencia de vitamina D en adultos asintomáticos y no embarazadas, lo que indica que la evidencia actual no puede demostrar si los beneficios superan a los riesgos.

*I statement o declararacion I del grupo de trabajo : El USPSTF concluye que la evidencia actual es insuficiente para evaluar la relación entre los beneficios y los riesgos de este servicio. La evidencia es escasa, de baja calidad o contradictoria, por lo que no es posible determinar la relación entre los beneficios y los riesgos.

Los grandes estudios de intervención realizados en poblaciones generalmente sanas no han demostrado reducciones significativas en la mortalidad general, la morbilidad cardiovascular o las fracturas con el cribado rutinario y la suplementación en ausencia de indicaciones específicas. Las pruebas se reservan generalmente para pacientes con indicaciones clínicas relevantes o aquellos con un riesgo elevado, incluyendo personas con osteoporosis, malabsorción o residentes en residencias de ancianos.

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 7/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Ducharse después de los puntos.

Mito: Las heridas quirúrgicas cerradas con suturas o grapas no deben entrar en contacto con el agua hasta que se retiren las suturas, generalmente después de 10-14 días.

Evidencia: Para heridas quirúrgicas limpias y cerradas, principalmente sin drenajes, la evidencia, entre otras una revisión de Cochrane de 857 pacientes, no encontró un aumento estadísticamente significativo en el riesgo de infección de la herida con duchas cuidadosas dentro de las 24-48 horas (riesgo relativo, 0.96; IC del 95%, 0.62-1.48).

Duchas breves con agua del grifo o jabón suave son apropiadas, siempre que la herida no sea frotada. Se deben evitar las inmersiones prolongadas y el uso de baños completos. Se requiere mayor precaución en pacientes con cicatrización de heridas comprometida o con drenajes quirúrgicos. Una revisión sistemática y un metanálisis encontraron que ducharse después de la cirugía primaria no aumenta el riesgo de infecciones en el sitio quirúrgico ni de complicaciones en la herida. La evidencia disponible se aplica principalmente a heridas pequeñas y aún no se ha establecido para heridas quirúrgicas más grandes.

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 6/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Aplicación del protector solar
Mito: Los protectores solares químicos deben aplicarse entre 20 y 30 minutos antes de la exposición al sol porque los filtros ultravioleta (UV) necesitan tiempo para activarse en la piel.

Evidencia: Los filtros UV químicos comienzan a absorber la radiación UV tras su aplicación y no requieren un periodo de activación química o física. La recomendación de aplicar el protector solar entre 15 y 30 minutos antes de la exposición al sol se basa principalmente en el tiempo necesario para que el producto se seque y forme una película protectora homogénea y mecánicamente estable sobre la piel.

La protección puede verse comprometida antes de lo previsto si el producto se expone al agua o se ve alterado mecánicamente por la ropa antes de que la película se haya fijado adecuadamente.

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 5/10

Suplementos de hierro por vía oral

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Mito: Los pacientes con anemia por deficiencia de hierro deben tomar dosis elevadas de hierro por vía oral entre una y tres veces al día para reponer las reservas de hierro lo antes posible.

Evidencia: Las dosis orales de hierro de 60 a 100 mg o superiores provocan un pico de hepcidina sérica —una hormona hepática que regula el equilibrio del hierro— durante 24 a 48 horas, lo que impide que el intestino absorba el hierro sobrante. Esto puede reducir la absorción fraccional * de las dosis administradas al día siguiente.

La administración en días alternos evita esta respuesta pronunciada de la hepcidina, aumenta la absorción fraccionada de hierro y mejora la tolerabilidad gastrointestinal, al tiempo que mantiene una reposición de hierro comparable o adecuada a lo largo del tiempo.

* La absorción fraccional es la proporción (o fracción) de una sustancia administrada —por ejemplo, un nutriente o un fármaco— que es efectivamente absorbida desde el tracto gastrointestinal hacia la circulación sistémica, en relación con la dosis total ingerida.

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 4/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Mito: Las heridas se curan más rápido y mejor cuando se dejan al aire para que se forme una costra seca.

Evidencia: Una revisión destacó que mantener un entorno húmedo en la herida previene la muerte celular causada por la desecación y favorece la migración de los queratinocitos, la angiogénesis y la síntesis de colágeno. Las costras gruesas y secas pueden retrasar mecánicamente la reepitelización. Otra revisión resumió el tratamiento de las heridas y concluyó que una limpieza adecuada de la herida ayuda a protegerla contra la contaminación, reduce el dolor durante los cambios de apósito y favorece un lecho de herida sano, tanto en heridas agudas como crónicas.

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 3/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Ayuno antes de la cirugía

Mito: Antes de una cirugía programada, los pacientes deben comenzar un ayuno estricto a medianoche y no deben ingerir líquidos en las 2 horas previas a la anestesia.

Evidencia: Las directrices de las sociedades profesionales, incluida la Sociedad Europea de Anestesiología y Cuidados Intensivos, recomiendan que los adultos sanos puedan consumir líquidos claros o traslúcidos, como agua, té o café sin leche, y zumos claros, hasta dos horas antes de la inducción de la anestesia. Por lo general, se deben evitar los alimentos sólidos durante las seis horas previas a la anestesia. Estas recomendaciones se establecieron en las guías perioperatorias de la Sociedad Europea de Anestesiología y se han abordado con mayor detalle en las guías actualizadas.

Permitir la ingesta de líquidos claros más cerca de la cirugía puede reducir la sed, las molestias y la deshidratación. Ademas, en la práctica, los retrasos en los horarios quirúrgicos pueden dar lugar a un ayuno innecesariamente prolongado. Los enfoques más recientes, como el «sip till send» (beber a sorbos hasta que te lleven a quirófano), permiten a los pacientes seguir bebiendo líquidos claros a sorbos hasta que se les llame para la cirugía.

Estos enfoques se están evaluando e incorporando a los protocolos locales. Los estudios realizados con ecografía abdominal han demostrado que se dan volúmenes gástricos bajos sin que se observe un aumento de la incidencia de aspiración en la práctica clínica. Una iniciativa de mejora de la calidad de 2024 también evaluó estrategias para mejorar el cumplimiento de las recomendaciones de ayuno perioperatorio.

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 2/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Mito: Nunca se debe consumir alcohol mientras se toman antibióticos. El consumo moderado de alcohol mientras se toma metronidazol provoca inevitablemente una reacción grave similar a la del disulfiram.

Evidencia: En el caso de los antibióticos más utilizados, incluidas las penicilinas, las cefalosporinas y los macrólidos, el consumo moderado de alcohol no produce interacciones farmacocinéticas ni tóxicas clínicamente relevantes. Una revisión sistemática reveló que las auténticas reacciones similares a las del disulfiram, causadas por la inhibición de la aldehído deshidrogenasa, se asocian principalmente con un pequeño número de cefalosporinas que contienen una cadena lateral de N-metiltiotetrazol, como el cefotetán y la cefoperazona (no están comercializadas en España). Sin embargo, la evidencia relativa al cotrimoxazol es limitada. En el caso del metronidazol, los estudios controlados en humanos no mostraron picos tóxicos de acetaldehído en sangre. Sin embargo, el alcohol puede agravar los efectos adversos gastrointestinales, como náuseas, vómitos y mareos, y se han publicado casos clínicos de estas reacciones. Un estudio anterior no encontró pruebas de una reacción similar al disulfiram entre el metronidazol y el etanol.

Un estudio de casos y controles de 2023 también evaluó la posible interacción. Por este motivo, la información de prescripción del metronidazol sigue recomendando la abstinencia del alcohol para prevenir una reacción similar a la del disulfiram.

(N del T.: Esta última frase es traducción de «For this reason, prescribing information for metronidazole continues to recommend abstinence from alcohol to prevent a disulfiram-like reaction.») No se corresponde con las conclusiones del artículo que cita. La traducción desde el alemán original dice: «En cuanto al metronidazol, los estudios controlados en humanos no han podido demostrar un aumento tóxico de acetaldehído. Sin embargo, dado que los efectos secundarios gastrointestinales, como náuseas, vómitos y mareos, pueden acumularse y existen informes de casos aislados, la información técnica sobre el metronidazol sigue recomendando la abstinencia como medida de precaución 4,5,6«

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 1/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Los mitos médicos pueden persistir en la práctica clínica durante años, incluso después de que la evidencia los haya puesto en tela de juicio. Desde la preparación para una colonoscopia y una intervención quirúrgica hasta el uso de antibióticos, el cuidado de las heridas y las pruebas de detección de la vitamina D, es posible que varias recomendaciones habituales no reflejen la evidencia actual. A continuación, presentamos 10 mitos médicos persistentes y la evidencia correspondiente.

Dieta líquida estricta antes de una colonoscopia

Mito: Antes de una colonoscopia, los pacientes deben seguir una dieta de líquidos claros durante 1 o 2 días para limpiar el intestino de forma adecuada.

Evidencia: Una dieta baja en fibra el día anterior a la colonoscopia proporciona una limpieza intestinal comparable a la que se consigue con una dieta de líquidos claros (Odds Ratio 0,96; IC del 95 %: 0,72-1,29) y no reduce la tasa de detección de adenomas (OR 1,03; IC del 95 %: 0,86-1,23). Una revisión sistemática con metanálisis mostraron que los pacientes que seguían una dieta baja en residuos experimentaban menos hambre (OR, 0,36) y náuseas (OR, 0,72) y se mostraban más dispuestos a someterse a una nueva colonoscopia (OR, 2,23). Otro metanálisis presentó resultados similares. Además del tipo de dieta, la administración oportuna de la preparación intestinal en dosis fraccionadas, conocida como «dosificación fraccionada», se considera universalmente el estándar clínico de atención para optimizar la calidad de la preparación intestinal para la colonoscopia.