Peso, talla y sesgo del dígito izquierdo
Todo médico de familia sabe que cuando pregunta a sus pacientes por la talla y el peso, van a sobreestimar su talla e infravalorar su peso. Salvo que se hayan tallado y pesado muy recientemente, esta máxima se cumple inexorablemente.
Si a este le unimos el sesgo del dígito izquierdo, nos sale un artículo como el publicado hace ahora 2 años titulado: El sesgo del dígito izquierdo en la estatura declarada por los propios interesados (Left-digit bias in self-reported height). En este se relaciona la estatura declarada por los propios participantes con este sesgo cognitivo. Los resultados indican que los adolescentes varones muestran un sesgo del dígito de la izquierda al indicar su estatura, mientras que las adolescentes mujeres no lo hacen.
Como nos muestra la experiencia en consulta, las personas declaran una estatura superior a su medida real. Una mayor estatura se asocia con frecuencia a atributos deseables, como el atractivo físico, mayores ingresos y puestos de liderazgo; las personas quieren aspirar a ser más altas y, en consecuencia, “piensan” que lo son. Por el contrario, el peso se ve como una cualidad ingrata y se tiende a disminuir su magnitud cuando nos preguntan.
El estudio muestra que la tendencia es más pronunciada cuando se combina esta aspiración con el “sesgo del dígito de la izquierda”, es decir, los adolescentes cuya estatura real terminaba en nueve, como 169 cm, eran más propensos a declarar que miden 170 cm que aquellos con una estatura real de 170 cm a declarar como 171 cm. El peso, no valorado, en este artículo, pero nos tememos que el resultado hubiera sido parecido, pero a la baja.
*Sesgo del dígito izquierdo es un sesgo cognitivo por el que las personas evalúan la magnitud de los números prestando especial atención al dígito situado más a la izquierda. Por ejemplo, se percibe la diferencia entre 99,99 y 100,00 como mayor que la que hay entre 100,00 y 100,01 $, debido a que los dígitos más a la izquierda son distintos.
*sesgo del dígito izquierdo es un sesgo cognitivo por el que las personas evalúan la magnitud de los números prestando especial atención al dígito situado más a la izquierda. Por ejemplo, a menudo se percibe la diferencia entre 99,99 y 100,00 como mayor que la que hay entre 100,00 y 100,01, debido a que los dígitos más a la izquierda son distintos.


