Una receta para comer “sano” (la de la Dra. Mercedes Pérez-Fernández)

Mercedes Pérez-Fernández, médica rural jubilada, especialista en Medicina Interna, Equipo CESCA, Madrid mpf1945@gmail.com/ 

Comer es un placer.

La salud es la capacidad de disfrutar de la vida pese a sus adversidades. Y entre las adversidades y placeres, encontrar un punto personal en que casi seas feliz a veces (o seas feliz casi siempre, que también). El comer es un placer, un placer (en esta sociedad rígida) más fácil de disfrutar que el sexo, otro gran placer del que se habla poco y se disfruta menos. Respecto al comer, todos mis hijos han aprendido a comer disfrutando (¡y a cocinar idem!) y desde pequeños, como los nietos, han sabido, además, que cocinar es un arte, y que un buen plato en la mesa es arte efímero, arte comestible, una expresión artística sin par.

Hay una receta que me gustaría compartir. 

Comer no es masticar y deglutir.

Comer no es engullir.

Comer es un placer.

Esta es una receta para comer sano:

Reúne a un grupo de familiares, amigos y/o compañeros (incluso vecinos, transeúntes, “sin papeles”, etc) , con cualquier motivo o te lo inventas, siéntalos alrededor de una mesa con mantel (aunque sea «de pobres», pero que no falte), añade agua y vino generosamente, pon platos y cubiertos, procura que haya en abundancia pan y disfruta poniendo algún adorno en la mesa (una flor, una rama, una vela, un cardo seco, etc.) hasta componer una presentación artística que no se ve ni en ARCO ni en ningún museo-galería.

Dedica tiempo a imaginar qué vas a cocinar, desde algo de aperitivo al postre, algo más que la apetitosa fruta. Que sea sencillo y simple, que sea de temporada y, si es conveniente, que los ingredientes sean de la comarca. Haz la compra, si es posible, en tiendas de cercanía.

Cocina propiamente, valorando cada componente, sintiendo olores y sabores, la textura de los cortes, aderezando según convenga, componiendo el producto final para que también sea agradable a la vista. Percibe la física y química que transforman la materia prima en una delicadeza, y si es posible, acepta en la cocina a algunos de los invitados para charlar de lo divino y de lo humano.

Ya en la mesa, “compón el cuadro final”, que parezca casual pero tenga su “qué”.

Dedica tiempo, sin prisas, al disfrute de la comida y, sobre todo, de la compañía. Sirve porciones generosas y no temas insistir con el clásico: “¿Un poco más?”.

Cuenta algún chiste o anécdota que haga reír-pensar, no temas sacar cuestiones «duras» pero siempre añade algo que no cierre la esperanza.

Prolonga la sobremesa, critica a quien haya que criticar, con piedad.

Logra que todos participen en la conversación general (también los que tienen problemas de sordera/hablar, o de timidez, o son de corta edad, o se sienten como pulpo en garaje) y convierte en memorable cualquiera de estos encuentros.

Si viene al caso, recita alguna poesía, o canta algo conocido, y anima a que sea actividad grupal.

Corolario

En nuestro libro (con Juan Gérvas, un libro que está descatalogado, no se puede comprar, lo tenemos gratis en PDF), escribimos: 

No podemos mejorar los genes mediterráneos, pero sí podemos conservar lo mejor de la cultura y de la sociedad mediterránea, favorecer el crecimiento y el mantenimiento de las redes sociales informales de familiares y amigos, disfrutar de la vida sin demasiados prejuicios y mantener una deliciosa y sana dieta mediterránea que incluya, además de componentes esenciales varios (pan, vino, aceite de oliva, verduras, frutas, legumbres y pescado), tiempo para disfrutar de la compra y de la cocina, poner el mantel, comer sentados, utilizar cubiertos, no ver la televisión mientras se come y dedicar un rato específico a la mesa y a la sobremesa.

Esta dieta y esta conducta se pueden comparar con la muy común en países anglosajones de comer sobre la marcha, y a veces en marcha, sin un tiempo definido para ello, con algún refresco artificial, algo que se lleva a la boca con la mano (hamburguesa, alitas de pollo) y haciendo cualquier actividad como ver la televisión, de forma que comer se convierte en secundario.  

¡A vivir, que son dos días, y la salud se mantiene disfrutando de la vida con optimismo!»

https://equipocesca.org/sano-y-salvo-y-libre-de-intervenciones-medicas-innecesarias-libro-completo-disponible-en-pdf

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 8/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Cribado de la vitamina D

Mito: Se deben realizar pruebas de cribado rutinarias de los niveles de vitamina D en todos los adultos, y se deben recetar suplementos cuando los resultados de laboratorio sean bajos.

Evidencia: El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. El US Preventive Services Task Force (USPSTF) ha emitido una declaración I* (I statement) sobre el cribado poblacional de la deficiencia de vitamina D en adultos asintomáticos y no embarazadas, lo que indica que la evidencia actual no puede demostrar si los beneficios superan a los riesgos.

*I statement o declararacion I del grupo de trabajo : El USPSTF concluye que la evidencia actual es insuficiente para evaluar la relación entre los beneficios y los riesgos de este servicio. La evidencia es escasa, de baja calidad o contradictoria, por lo que no es posible determinar la relación entre los beneficios y los riesgos.

Los grandes estudios de intervención realizados en poblaciones generalmente sanas no han demostrado reducciones significativas en la mortalidad general, la morbilidad cardiovascular o las fracturas con el cribado rutinario y la suplementación en ausencia de indicaciones específicas. Las pruebas se reservan generalmente para pacientes con indicaciones clínicas relevantes o aquellos con un riesgo elevado, incluyendo personas con osteoporosis, malabsorción o residentes en residencias de ancianos.

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 7/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Ducharse después de los puntos.

Mito: Las heridas quirúrgicas cerradas con suturas o grapas no deben entrar en contacto con el agua hasta que se retiren las suturas, generalmente después de 10-14 días.

Evidencia: Para heridas quirúrgicas limpias y cerradas, principalmente sin drenajes, la evidencia, entre otras una revisión de Cochrane de 857 pacientes, no encontró un aumento estadísticamente significativo en el riesgo de infección de la herida con duchas cuidadosas dentro de las 24-48 horas (riesgo relativo, 0.96; IC del 95%, 0.62-1.48).

Duchas breves con agua del grifo o jabón suave son apropiadas, siempre que la herida no sea frotada. Se deben evitar las inmersiones prolongadas y el uso de baños completos. Se requiere mayor precaución en pacientes con cicatrización de heridas comprometida o con drenajes quirúrgicos. Una revisión sistemática y un metanálisis encontraron que ducharse después de la cirugía primaria no aumenta el riesgo de infecciones en el sitio quirúrgico ni de complicaciones en la herida. La evidencia disponible se aplica principalmente a heridas pequeñas y aún no se ha establecido para heridas quirúrgicas más grandes.

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 6/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Aplicación del protector solar
Mito: Los protectores solares químicos deben aplicarse entre 20 y 30 minutos antes de la exposición al sol porque los filtros ultravioleta (UV) necesitan tiempo para activarse en la piel.

Evidencia: Los filtros UV químicos comienzan a absorber la radiación UV tras su aplicación y no requieren un periodo de activación química o física. La recomendación de aplicar el protector solar entre 15 y 30 minutos antes de la exposición al sol se basa principalmente en el tiempo necesario para que el producto se seque y forme una película protectora homogénea y mecánicamente estable sobre la piel.

La protección puede verse comprometida antes de lo previsto si el producto se expone al agua o se ve alterado mecánicamente por la ropa antes de que la película se haya fijado adecuadamente.

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 5/10

Suplementos de hierro por vía oral

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Mito: Los pacientes con anemia por deficiencia de hierro deben tomar dosis elevadas de hierro por vía oral entre una y tres veces al día para reponer las reservas de hierro lo antes posible.

Evidencia: Las dosis orales de hierro de 60 a 100 mg o superiores provocan un pico de hepcidina sérica —una hormona hepática que regula el equilibrio del hierro— durante 24 a 48 horas, lo que impide que el intestino absorba el hierro sobrante. Esto puede reducir la absorción fraccional * de las dosis administradas al día siguiente.

La administración en días alternos evita esta respuesta pronunciada de la hepcidina, aumenta la absorción fraccionada de hierro y mejora la tolerabilidad gastrointestinal, al tiempo que mantiene una reposición de hierro comparable o adecuada a lo largo del tiempo.

* La absorción fraccional es la proporción (o fracción) de una sustancia administrada —por ejemplo, un nutriente o un fármaco— que es efectivamente absorbida desde el tracto gastrointestinal hacia la circulación sistémica, en relación con la dosis total ingerida.

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 4/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Mito: Las heridas se curan más rápido y mejor cuando se dejan al aire para que se forme una costra seca.

Evidencia: Una revisión destacó que mantener un entorno húmedo en la herida previene la muerte celular causada por la desecación y favorece la migración de los queratinocitos, la angiogénesis y la síntesis de colágeno. Las costras gruesas y secas pueden retrasar mecánicamente la reepitelización. Otra revisión resumió el tratamiento de las heridas y concluyó que una limpieza adecuada de la herida ayuda a protegerla contra la contaminación, reduce el dolor durante los cambios de apósito y favorece un lecho de herida sano, tanto en heridas agudas como crónicas.

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 3/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Ayuno antes de la cirugía

Mito: Antes de una cirugía programada, los pacientes deben comenzar un ayuno estricto a medianoche y no deben ingerir líquidos en las 2 horas previas a la anestesia.

Evidencia: Las directrices de las sociedades profesionales, incluida la Sociedad Europea de Anestesiología y Cuidados Intensivos, recomiendan que los adultos sanos puedan consumir líquidos claros o traslúcidos, como agua, té o café sin leche, y zumos claros, hasta dos horas antes de la inducción de la anestesia. Por lo general, se deben evitar los alimentos sólidos durante las seis horas previas a la anestesia. Estas recomendaciones se establecieron en las guías perioperatorias de la Sociedad Europea de Anestesiología y se han abordado con mayor detalle en las guías actualizadas.

Permitir la ingesta de líquidos claros más cerca de la cirugía puede reducir la sed, las molestias y la deshidratación. Ademas, en la práctica, los retrasos en los horarios quirúrgicos pueden dar lugar a un ayuno innecesariamente prolongado. Los enfoques más recientes, como el «sip till send» (beber a sorbos hasta que te lleven a quirófano), permiten a los pacientes seguir bebiendo líquidos claros a sorbos hasta que se les llame para la cirugía.

Estos enfoques se están evaluando e incorporando a los protocolos locales. Los estudios realizados con ecografía abdominal han demostrado que se dan volúmenes gástricos bajos sin que se observe un aumento de la incidencia de aspiración en la práctica clínica. Una iniciativa de mejora de la calidad de 2024 también evaluó estrategias para mejorar el cumplimiento de las recomendaciones de ayuno perioperatorio.

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 2/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Mito: Nunca se debe consumir alcohol mientras se toman antibióticos. El consumo moderado de alcohol mientras se toma metronidazol provoca inevitablemente una reacción grave similar a la del disulfiram.

Evidencia: En el caso de los antibióticos más utilizados, incluidas las penicilinas, las cefalosporinas y los macrólidos, el consumo moderado de alcohol no produce interacciones farmacocinéticas ni tóxicas clínicamente relevantes. Una revisión sistemática reveló que las auténticas reacciones similares a las del disulfiram, causadas por la inhibición de la aldehído deshidrogenasa, se asocian principalmente con un pequeño número de cefalosporinas que contienen una cadena lateral de N-metiltiotetrazol, como el cefotetán y la cefoperazona (no están comercializadas en España). Sin embargo, la evidencia relativa al cotrimoxazol es limitada. En el caso del metronidazol, los estudios controlados en humanos no mostraron picos tóxicos de acetaldehído en sangre. Sin embargo, el alcohol puede agravar los efectos adversos gastrointestinales, como náuseas, vómitos y mareos, y se han publicado casos clínicos de estas reacciones. Un estudio anterior no encontró pruebas de una reacción similar al disulfiram entre el metronidazol y el etanol.

Un estudio de casos y controles de 2023 también evaluó la posible interacción. Por este motivo, la información de prescripción del metronidazol sigue recomendando la abstinencia del alcohol para prevenir una reacción similar a la del disulfiram.

(N del T.: Esta última frase es traducción de «For this reason, prescribing information for metronidazole continues to recommend abstinence from alcohol to prevent a disulfiram-like reaction.») No se corresponde con las conclusiones del artículo que cita. La traducción desde el alemán original dice: «En cuanto al metronidazol, los estudios controlados en humanos no han podido demostrar un aumento tóxico de acetaldehído. Sin embargo, dado que los efectos secundarios gastrointestinales, como náuseas, vómitos y mareos, pueden acumularse y existen informes de casos aislados, la información técnica sobre el metronidazol sigue recomendando la abstinencia como medida de precaución 4,5,6«

10 mitos médicos: ¿en cuántos sigues creyendo? 1/10

Por Dr. Horst Gross, traducido del original 10 Medizin-Irrtümer, die sich hartnäckig halten (alemán) 10 Medical Myths: How Many Do You Still Believe? (inglés)

Los mitos médicos pueden persistir en la práctica clínica durante años, incluso después de que la evidencia los haya puesto en tela de juicio. Desde la preparación para una colonoscopia y una intervención quirúrgica hasta el uso de antibióticos, el cuidado de las heridas y las pruebas de detección de la vitamina D, es posible que varias recomendaciones habituales no reflejen la evidencia actual. A continuación, presentamos 10 mitos médicos persistentes y la evidencia correspondiente.

Dieta líquida estricta antes de una colonoscopia

Mito: Antes de una colonoscopia, los pacientes deben seguir una dieta de líquidos claros durante 1 o 2 días para limpiar el intestino de forma adecuada.

Evidencia: Una dieta baja en fibra el día anterior a la colonoscopia proporciona una limpieza intestinal comparable a la que se consigue con una dieta de líquidos claros (Odds Ratio 0,96; IC del 95 %: 0,72-1,29) y no reduce la tasa de detección de adenomas (OR 1,03; IC del 95 %: 0,86-1,23). Una revisión sistemática con metanálisis mostraron que los pacientes que seguían una dieta baja en residuos experimentaban menos hambre (OR, 0,36) y náuseas (OR, 0,72) y se mostraban más dispuestos a someterse a una nueva colonoscopia (OR, 2,23). Otro metanálisis presentó resultados similares. Además del tipo de dieta, la administración oportuna de la preparación intestinal en dosis fraccionadas, conocida como «dosificación fraccionada», se considera universalmente el estándar clínico de atención para optimizar la calidad de la preparación intestinal para la colonoscopia.

Exploración física en adultos asintomáticos

por Minali Nigam, M.D., Allan H. Goroll, M.D., y Adam S. Cifu, M.D. en N Engl J Med 2026;395:923-925

Caso clínico

Un hombre sano en una visita rutinaria de atención primaria

Eres médico de atención primaria en un centro de salud comunitario. Un hombre de 60 años sin ninguna enfermedad crónica conocida acude a tu consulta para una visita rutinaria, acompañado de su esposa. Le haces la anamnesis. Está al día con las pruebas de detección de cáncer y las vacunas adecuadas para su edad. La última vez que acudió a un médico de atención primaria fue hace varios años. El paciente afirma que, en general, se encuentra bien y que no tiene ninguna nueva preocupación médica. Toma famotidina para tratar una enfermedad por reflujo gastroesofágico ocasional y trazodona para ayudarle a dormir. No ha habido cambios recientes en su medicación. Trabaja como arquitecto y vive con su esposa, con quien lleva casado 20 años, y quien le animó a volver a acudir a un médico de atención primaria. El paciente consume dos o tres bebidas alcohólicas a la semana y no fuma.
Hoy, en la consulta, su presión arterial es de 126/88 mm Hg, la frecuencia cardíaca de 72 latidos por minuto y la saturación de oxígeno del 98 % mientras respira aire ambiente. Decides solicitar un estudio de laboratorio que incluya un hemograma completo, un perfil metabólico completo, un perfil lipídico, la medición del nivel de hemoglobina glicosilada y pruebas de función tiroidea.
Por lo demás, el paciente goza de buena salud y no presenta síntomas. Debe decidir si debe realizar una exploración física rutinaria durante la visita o si no es necesaria.

¿Cuál de los siguientes enfoques recomendaría? Base su elección en la bibliografía, su propia experiencia, las guías publicadas y otra información.

  1. Realizar un reconocimiento físico rutinario.
  2. No realizar un reconocimiento físico rutinario.

Para ayudarle en su toma de decisiones, hemos pedido a expertos en la materia que resuman la evidencia a favor de cada una de las opciones. Cada opción fue asignada a un experto por los editores, en lugar de ser elegida por el propio experto. Teniendo en cuenta sus conocimientos sobre el tema y los argumentos expuestos por los expertos, ¿qué enfoque elegiría?

OPCIÓN 1
Realizar un reconocimiento físico rutinario.
Allan H. Goroll, doctor en Medicina

Existen múltiples razones de peso para realizar un reconocimiento físico inicial exhaustivo a un hombre de 60 años que acude a atención primaria. Estas razones van desde establecer la confianza y forjar una alianza terapéutica hasta abordar las preocupaciones del paciente, satisfacer sus expectativas y detectar hallazgos físicos que no deben pasarse por alto.


Una gran cantidad de pruebas, resumidas en una reciente revisión sistemática y un metaanálisis, subraya lo que los profesionales sanitarios siempre han sabido: que el contacto físico fomenta la relación y la confianza.1 Omitir la exploración física supone perder la oportunidad de sentar estas bases fundamentales para una atención eficaz al paciente. Abordar las preocupaciones del paciente a través de componentes específicos de la exploración física contribuye a generar esa confianza y transmite el mensaje de que sus inquietudes se escuchan y se toman en serio. Realizar un examen físico puede reducir las pruebas innecesarias y el riesgo de responsabilidad civil, que se derivan de la percepción que tienen los pacientes de incompetencia y falta de interés.2,3

La mayoría de los pacientes que acuden a un centro de atención primaria para un examen preventivo esperan ser examinados a fondo y valoran menos favorablemente a su médico cuando no se cumple esta expectativa. Un estudio realizado con 452 pacientes sanos en la clínica de atención primaria del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) de West Haven demostró que la percepción que tenían los pacientes de la competencia del médico y de la calidad de la atención recibida se correlacionaba con su capacidad para recordar la realización de determinadas maniobras del examen físico.4 Los pacientes que tenían una mejor opinión de su médico recordaban una media de 8,20 maniobras, mientras que aquellos con una opinión menos favorable recordaban una media de 4,44 maniobras. Responder a esta expectativa generalizada con un examen físico sistemático transmite una sensación de atención y minuciosidad. Como se desprende del estudio del VA, omitir el examen o realizarlo de forma superficial conlleva el riesgo de una menor satisfacción del paciente y de que surjan dudas sobre la competencia del médico.


Aunque pocos elementos del examen físico inicial, aparte de la medición de la presión arterial, aportan pruebas definitivas de que reducen la mortalidad, varios de ellos merecen ser tenidos en cuenta. Este paciente, debido a su edad y sexo, presenta un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y cáncer. Estos riesgos potenciales abogan, como mínimo, por un reconocimiento dirigido que detecte signos que no deben pasarse por alto de enfermedad aterosclerótica y cánceres tratables, los cuales se beneficiarían de una atención temprana durante la fase asintomática. Entre los aspectos que deben revisarse durante el reconocimiento se incluyen lesiones cutáneas con pigmentación atípica, linfadenopatía indolora en la región cervical posterior o supraclavicular, nódulos mamarios, soplos vasculares y pulsos debilitados. Este tipo de revisión siempre puede dar lugar a pruebas innecesarias, preocupación y un tratamiento excesivo, pero tener en cuenta el contexto y establecer un umbral de intervención elevado debería limitar el riesgo de daños. Un ejemplo de ello es la recomendación «D» (no realizar) emitida por el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (U.S. Preventive Services Task Force) respecto al cribado de la enfermedad de la arteria carótida, principalmente porque los médicos suelen recurrir a la revascularización carotídea de alto riesgo en lugar de limitarse al tratamiento médico.⁵

El tiempo es un bien escaso en la práctica clínica moderna, especialmente en la atención primaria. Merece una seria consideración la reducción de las tareas administrativas de escaso valor para liberar tiempo destinado a una exploración física de 10 minutos, cuidadosamente orientada, que genere confianza, aborde las preocupaciones y detecte hallazgos potencialmente importantes. La recompensa en términos de creación de vínculos, satisfacción del paciente y reducción del riesgo representa una excelente inversión de tiempo.

OPCIÓN 2
No realizar un reconocimiento físico rutinario
Dr. Adam S. Cifu

El médico de atención primaria descrito en la viñeta no debería realizar un reconocimiento físico. El reconocimiento físico es una prueba diagnóstica que se utiliza para evaluar hipótesis generadas durante la anamnesis. En el caso de adultos asintomáticos que acuden a una visita rutinaria, no existen hipótesis que el reconocimiento deba comprobar. Por lo tanto, existen argumentos de peso para afirmar que no se debe realizar el reconocimiento físico rutinario.

Muchos médicos sostienen que el reconocimiento es valioso para la detección precoz de enfermedades no diagnosticadas. Sin embargo, como prueba de cribado, no se ha demostrado que el reconocimiento físico rutinario reduzca la mortalidad ni mejore la calidad de vida. Una serie de revisiones sistemáticas bien realizadas, publicadas por la Administración de Veteranos (VA), concluyó que no se recomiendan los reconocimientos médicos rutinarios exhaustivos para adultos asintomáticos.⁶ Un análisis Cochrane más reciente de 17 ensayos aleatorizados demostró que los chequeos médicos generales tienen poco o ningún efecto a la hora de reducir el riesgo de muerte por cualquier causa, incluidos el cáncer y las enfermedades cardiovasculares.⁷ Estos chequeos médicos generales incluían reconocimientos médicos rutinarios, junto con otras intervenciones de cribado.

Más allá de la falta de evidencia que demuestre una mejora en los resultados, el examen físico durante las visitas rutinarias puede perjudicar a los pacientes, tensar la relación médico-paciente y aumentar los costes económicos. Realizar un examen a una persona en la que la probabilidad previa a la prueba de padecer una enfermedad es mínima da lugar a resultados falsos positivos, lo que dificulta la interpretación de los resultados positivos. Este problema se ve agravado aún más porque la mayoría de los hallazgos de los exámenes se asocian con bajas sensibilidades y especificidades. En un análisis, solo el 28 % de los hallazgos positivos en la exploración física se asociaron con razones de verosimilitud positivas clínicamente relevantes.⁸ Un ejemplo es la detección de crepitantes en una exploración pulmonar de un adulto sano. La razón de verosimilitud positiva más alta descrita para este hallazgo como predictor de infiltrado pulmonar en un paciente con tos aguda es de 2,7.⁹ Incluso con una probabilidad previa a la prueba del 0,1 %, que probablemente sea una sobreestimación en una persona sana, la probabilidad posterior a la prueba es solo del 0,27 %. Por lo tanto, es probable que los reconocimientos físicos en una población asintomática provoquen ansiedad y gastos innecesarios, así como un exceso de pruebas, un sobrediagnóstico y un sobretratamiento.

Dedicar el limitado tiempo clínico a los reconocimientos físicos rutinarios supone una carga adicional para los médicos de atención primaria, que ya están sobrecargados. Las visitas de atención preventiva para poblaciones sanas son valiosas si incluyen intervenciones específicas basadas en la evidencia, pero no si se recurre a prácticas que suponen un despilfarro. Algunos médicos sostienen que el reconocimiento físico rutinario refuerza la alianza terapéutica entre el paciente y el médico. De hecho, puede que ocurra justo lo contrario. Por ejemplo, aunque decirle a un paciente que el examen cardiovascular es normal podría tranquilizarlo, esto podría perjudicar la relación si resultara ser falso. El tiempo valioso debería dedicarse a una conversación productiva, en lugar de a un acto meramente simbólico.


Renunciar al reconocimiento físico rutinario resultará difícil, ya que se ha convertido en una parte habitual de la visita anual y los pacientes lo dan por sentado.⁴ Sin embargo, existen precedentes de abandono de prácticas habituales cuando su valor clínico se considera marginal. Se han abandonado los exámenes rutinarios de próstata, los exámenes pélvicos cuando no están indicadas las citologías de Papanicolaou (Pap) y los exámenes testiculares. Deberíamos centrarnos en proporcionar una atención al paciente que sea necesaria, basada en la evidencia y en el valor, en lugar de una atención que se espera pero que puede resultar perjudicial.

Bibliografía

  1. Packheiser J, Hartmann H, Fredriksen K, Gazzola V, Keysers C, Michon F. A systematic review and multivariate meta-analysis of the physical and mental health benefits of touch interventions. Nat Hum Behav 2024;8:1088-1107.
  2. Müskens JLJM, Kool RB, van Dulmen SA, Westert GP. Overuse of diagnostic testing in healthcare: a systematic review. BMJ Qual Saf 2022;31:54-63.
  3. MLMIC Insurance Company. MLMIC insight: inadequate patient assessments contribute to diagnostic errors and substandard treatment. September 22, 2020 (https://www.mlmic.com/blog/lapses-in-the-diagnostic-process-can-lead-to-liability-claim/
  4. Duan L, Mukherjee EM, Federman DG. The physical examination: a survey of patient preferences and expectations during primary care visits. Postgrad Med 2020;132:108.
  5. US Preventive Services Task Force, Krist AH, Davidson KW, et al. Screening for asymptomatic carotid artery stenosis: US Preventive Services Task Force recommendation statement. JAMA 2021;325:476-481.
  6. Bloomfield HE, Wilt TJ. Evidence brief: role of the annual comprehensive physical examination in the asymptomatic adult. Washington, DC: Department of Veterans Affairs, 2011 (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK82767/).
  7. Krogsbøll LT, Jørgensen KJ, Gøtzsche PC. General health checks in adults for reducing morbidity and mortality from disease. Cochrane Database Syst Rev 2019;1:CD009009-CD009009
  8. Kennedy K, Stern SDC, Cifu AS. Diagnostic reasoning and the accuracy of findings in the history and physical examination. Sensible Medicine. November 30, 2022 (https://www.sensible-med.com/p/diagnostic-reasoning-and-the-accuracy).
  9. Diehr P, Wood RW, Bushyhead J, Krueger L, Wolcott B, Tompkins RK. Prediction of pneumonia in outpatients with acute cough — a statistical approach. J Chronic Dis 1984;37:215-225.