Acordar más de lo que uno puede – No hacer

El 9 de mayo de 2017 la presidenta de la Comunidad de Madrid aprueba el acuerdo de 19 de abril de 2017 de la Mesa General de Negociación de los empleados públicos de la Administración de la Comunidad de Madrid. Este acuerdo establece el régimen de mejoras en la situación de incapacidad temporal por contingencias comunes y el número de días de ausencia por enfermedad.

En el acuerdo, la administración de la Comunidad de Madrid y las organizaciones sindicales revisan el régimen de cobertura de los empleados públicos, para configurar un sistema complementario de protección lo más amplio posible, en caso de incapacidad temporal por contingencias comunes. Este sistema de protección consta, entre otras medidas, de un extenso listado (anexo) de supuestos y enfermedades en las que se permite el abono del 100 por 100 de las retribuciones ordinarias del empleado cuando el empleado se encuentra en situación de incapacidad temporal. Además  contempla la posibilidad de ausencia de disfrutar hasta cuatro días al año por enfermedad, que no dé lugar a la situación de incapacidad temporal, con plenos derechos retributivos.

El problema surge al considerar que esta situaciones deben ser acreditadas con justificante médico y/o parte médico de baja (que debe incluir forzosamente el diagnóstico) ante el personal que tramita los procedimientos.  Aunque el acuerdo hace un apartado sobre protección de datos personales, se olvida del carácter especial de los datos sanitarios (ley de protección de datos y consulta personal julio 2017) y de que el personal que trata los datos, no tiene categoria de profesional sanitario.

Además conmina a los empleados públicos a dar el consentimiento expreso para el tratamiento de los datos, so pena de perder los complementos de mejora de la prestación económica que le corresponderían.

Lo más grave es, desde nuestro punto de vista, que este acuerdo “obliga” a los médicos de familia a realizar informes médicos justificativos y/o ampliaciones diagnosticas no normalizadas, ni contempladas en ninguna ley o norma. Ese hecho nace de una creencia erronea que confunde la sanidad publica con sanidad de la administración, sobrecarga sin motivo sanitario alguno, las consultas de atención primaria y deja a albur del propio medico, la confección más o menos apropiada de estos documentos y la necesaria consulta de listados de difícil manejo.

La exigencia por parte de todas las empresas/administraciones en que trabajan los pacientes y sindicatos de acuerdos similares, multiplicarían por un número importante las excepciones y por tanto los documentos justificativos a realizar, aumentando de forma innecesaria las tareas burocráticas en las consultas de los médicos del sistema sanitario madrileño.

Por todas estas razones lo mejor es NO HACER

Médico de BC escribe – y corrige – información médica en la Wikipedia

Traduccion de BC physician writes — and fixes — Wikipedia medical information

 

El Dr. James Heilman es médico de urgencia en el hospital de Cranbrook British Columbia (BC) Canada, pero cuando no está trabajando en turnos o escalando las montañas locales, está en su ordenador escribiendo y editando información médica en Wikipedia para asegurarse de que esta es un recurso seguro de información.

Heilman, es jefe del servicio de medicina de urgencias en el Hospital Regional de East Kootenay y profesor clínico de la UBC, dice que es el único médico de BC, y uno de los pocos cientos de médicos de todo el mundo que ofrece tiempo a la enciclopedia libre en línea de Wikipedia. Unos 875 artículos en los que ha trabajado , han sido traducidos a otros idiomas.

Aunque gasta gran parte de su tiempo libre – hasta 60 horas a la semana – se siente muy satisfecho al saber que está ayudando a mejorar la alfabetización médica en todo el mundo.

“Desde mi punto de vista, es un trabajo gratificante, como los médicos que trabajan voluntarios para Médicos Sin Fronteras “, dijo Heilman en una entrevista.

“Mejorar el contenido en Internet es un importante trabajo de salud pública a nivel mundial, aunque solo sea porque las páginas médicas de Wikipedia reciben más de siete mil millones de visitas al año, en 285 idiomas”.

El primer contacto de Heilman con la Wikipedia llegó mientras estaba en la facultad de medicina de la Universidad de Saskatchewan entre 2000 y 2003. Aunque la enciclopedia en línea – supuestamente es el quinto sitio web más grande de Internet – ha sido criticada por su contenido a veces inexacto, el 95% de los estudiantes de medicina lo usan, según las encuestas citadas por Heilman, y el 50 por ciento de los médicos asistenciales lo utilizan en alguna manera. Un polémico estudio publicado en la revista Nature comparó Wikipedia con la Enciclopedia Británica y encontró una precisión comparable para las entradas científicas.

Dada la frecuencia con que los consumidores de salud utilizan Internet para buscar información médica, Heilman intenta atraer a otros médicos para ayudar a mejorar el contenido de Wikipedia. Pero con demasiada frecuencia, el refrán familiar es “Estoy demasiado ocupado con otros compromisos”.

“Entiendo que los expertos médicos quieren obtener crédito académico para sus artículos, por lo que sobre todo escriben para revistas médicas”, dijo. “Pero la creación de contenido para Wikipedia tiene un impacto a escala mundial y ahora incluso hemos creado una aplicación móvil de contenido médico que se está utilizando mucho en países en desarrollo”.

Un artículo que está preparando, basado en la investigación en la que el colaboro, mostrará que el contenido de Wikipedia ofrece un beneficio sorprendente para los estudiantes de medicina. El estudio demostrará que las búsquedas en la Wikipedia ayudan a los estudiantes de medicina canadienses a obtener mejores calificaciones, en comparación con algunos de los otros sitios digitales punteros e incluso con los libros de texto típicamente utilizados por los estudiantes, dijo.

Cuando se le pregunta si utiliza el contenido de Wikipedia como ayuda al diagnóstico y tratamiento a los pacientes que ve en la sala de emergencias, Heilman responde: “Seguro, lo hago a veces. Y a veces incluso doy folletos a pacientes o artículos que escribí con información pertinente de Wikipedia. Ayuda a educar a los pacientes. Y en una era de toma de decisiones compartida, todos estamos mejor con pacientes más educados “.

La Wiki Project Med Foundation, con la cual Heilman está de acuerdo, asegura que cuando se produzcan brotes de  problemas de salud pública o acontecimientos médicos periodísticos, la información se actualiza y se desarrolla de inmediato. El reciente anuncio del senador John McCain sobre cáncer cerebral es un ejemplo, al igual que las enfermedades emergentes como Zika y Ebola.

Aunque él se ha comprometido a pulir el contenido de Wikipedia, Heilman dijo que los pacientes necesitan consultar varias fuentes de alta calidad cuando toman decisiones sobre el cuidado de la salud. Él recomienda el sitio web de Cochrane de revisiones sistemáticas basadas en evidencia de la investigación en salud y el sitio web de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. Al mismo tiempo, insta a los consumidores de salud a ser conscientes de que sitios como Facebook puede ser “un desastre” para la información médica.

“Piensa en el público anti-vacunación que usa Facebook. Nadie está examinando la información falsa publicada en sitios como ese. Twitter también puede ser bastante terrible de esa manera. ”

Heilman moderara una sesión anual de revisión y actualización en la conferencia de Wikimania que se está llevando a cabo en Montreal del 9 al 13 de agosto, la primera vez que se celebra esta conferencia anual en Canadá. La conferencia se centrará en temas tales como el avance del movimiento de conocimiento gratuito, la privacidad y los derechos digitales, y el papel de la tecnología para avanzar en esos objetivos.

 

Crisis? What Crisis?

“Los recortes en sanidad matan” “La crisis mata”.

Cuántas veces en lo últimos años hemos oído esta frase, cuántas veces hemos bajado la cabeza y asintiendo hemos reconocido en estas palabras el epitome de lo que día a día estábamos viendo en consulta. Sin embargo, si las analizamos de forma desapasionada puede que no sean más que el exagerado compendio de una dolorosa situación que como médicos de familia hemos vivido en los últimos años. Exagerado y puede que falso como muchas percepciones sujetas al sesgo de confirmación.

No nos pararemos a discutir si los recorten en sanidad realmente matan, es muy difícil encontrar pruebas a favor o en contra. En primer lugar, tendríamos que definir con claridad lo que consideramos recortes y sobre todo buscar variables de resultado manejables más allá del contundente “matan”. Basta eso sí, recordar la relativa importancia de la atención sanitaria en la salud, y por tanto de los recortes en esta atención.

Lo que está más documentado son los efectos de la crisis económica en la mortalidad. Entre los publicado encontramos mucha literatura militante que abunda en la idea del efecto nocivo de la crisis económica en la salud de la población y del aumento de la mortalidad asociado a políticas de austeridad. También se intuye mucho sesgo de confirmación en la discusiones y análisis políticos y mediáticos de la literatura científica sobre el tema.

Por su actualidad y contraintuitivas conclusiones destacamos un artículo publicado en Lancet a finales del año pasado donde se muestra que en España la mortalidad lejos de aumentar durante la crisis, disminuyo especialmente en las clases socioeconómicas más bajas. Basado en el censo con más de 36 millones de inscritos y clasificando a estos en tres grupos socioeconómicos (bajo, medio y alto) según riqueza material, se examino la mortalidad durante el período 2004-2007 o precrisis y 2008-2011 coincidente con la gran crisis económica reciente. En los dos periodos la mortalidad descendió, pero los datos revelan que la mortalidad tuvo una disminución más marcada durante la crisis que en el periodo anterior. La aceleración de la tendencia descendente de la mortalidad se dio en todos los niveles de riqueza, pero fue más acusado en los niveles más bajos, y se produjo para la mayor parte de las causas de muerte.

Parece por tanto que al menos a corto plazo la recesión económica española ha tenido, según los autores, un inesperado efecto “favorable” sobre la mortalidad. Como era de esperar los resultados de este estudio por sorprendentes y heterodoxos han sido interpretados desde diversos ámbitos. Los propios autores explican que durante la crisis disminuye la actividades industriales, económicas y recreativas que pueden tener un efecto nocivo en la salud, o cómo las personas con menos recursos mejoran su estilo de vida y por tanto su salud. A la contra se han utilizado argumentos no menos contundentes que van desde no considerar la mortalidad general como un indicador optimo del impacto de las crisis sobre la salud, hasta otras que nos recuerdan que la relación entre crisis económica y mortalidad está condicionada por los niveles de protección social, sin dejar de lado otras explicaciones más pintorescas como la de que es la prosperidad (capitalista) la que mata

Creación de enfermedades:

Creación de enfermedades:

▪ Venta de procesos de la vida como procesos médicos

▪ Venta de problemas personales y sociales como problemas médicos

▪ Venta de riesgos como enfermedades

▪ Venta de síntomas ocasionales como epidemias de extraordinaria propagación

▪ Venta de síntomas leves como indicios de enfermedades más graves

Frases que alertan  de que estas ante un posible caso de venta de una  “una enfermedad”:

El médico está en una situación privilegiada para detectar estos casos pero no lo hace como debiera

Esta  infradetectada o infradiagnosticada

 

Tomado en parte de Medicalización de la vida. «Etiquetas de enfermedad: todo un negocio.» Aten Primaria 2013;45:434-8 modificado a su vez de  Blech RJ. Los inventores de enfermedades. Cómo nos convierten en pacientes. Destino, 2005.

opiáceos y prudencia

Cumpliendo una secular ley del péndulo, nuestro sistema sanitario ha pasado de un escaso consumo de opiáceos a un más que probable exceso en su prescripción. Las causas son variadas, con especial importancia en la ampliación de las indicaciones al dolor no oncológico. Tampoco son ajenas la proliferación de unidades especializadas y la aparición de un nuevo mercado del «dolor» y la consiguiente presión de la industria que lo alimenta.

Muchas son las voces de alarma que están empezando a sonar.

Un artículo del boletín de información terapéutica Australian Prescribers  de 2012 sintetiza de forma acertada clara el estado de la cuestión. En él se postula un enfoque prudente cuando se considera iniciar un tratamiento. Una buena práctica en este sentido comienza por la elección de un opioide y una vía de administración adecuada, y sigue por considerar la duración idónea. La duración, al contrario de lo habitual en nuestro ámbito, debe ser considerada desde el principio del tratamiento. Se ha demostrado el daño asociado al uso duradero de estos medicamentos, mientras que hay pocos datos que apoyen su eficacia y seguridad a largo plazo. Aunque reducir y suspender el tratamiento con opioide es a veces la mejor opción, no es la más fácil ya que implica un compromiso tanto por parte del médico como del paciente, y un plan de tratamiento con un objetivo claro. Otros factores en contra son la tolerancia y el poder adictivo de estos medicamentos y la cronicidad de las enfermedades para las que se prescriben.

La respuesta

En la anterior entrada exponíamos una serie de frases y preguntábamos a nuestros lectores que les sugerían.

Pues bien la respuesta ha sido repartida entre dos de las opciones que reflejan el déjà vu y el hastió de oír repetidamente frases similares cuando se promociona una enfermedad por parte de grupos o lobbies.

Las frases están sacadas de este artículo de Diario Médico

Por si alguien duda se puede obtener a texto completo aquí

Dedicado a los que escriben medicxs (con x) y que tan buen rato me hicieron pasar hace un par de años.

que te sugiere

Si estas leyendo una revista o webs de noticias médicas y en el artículo lees frases como estas:

  • “Esta infradetectada o infradiagnosticada”
  • “El médico de Atención Primaria está en una situación privilegiada para detectar estos casos”
  • “pero no lo hace como debiera”
  • “haría falta mayor implicación del médico”
  •  “Se está fallando en la prevención”
  • “Falta formación continuada”
  • “Falta mucha formación entre los médicos de Atención Primaria”
  • “Falta sensibilización del profesional”
  • “Es necesario un cibaje poblacional amplio”
  •  “Como dice la OMS, es un problema de salud pública, que afecta de lleno al bienestar y salud de quienes lo sufren”
  • “existen protocolos de actuación del médico en todas las autonomías y son buenos, pero falta implantarlos”
  • “Debe abordarse desde una perspectiva multidisciplinar”

¿Qué pensarías?

Información sin sentido común

Traducción libre de Information without wisdom por Iona Health publicado en BMJ

iona.PNGEste es el futuro distópico: los datos relacionados con la salud se recogerán de una gran variedad de fuentes digitales, incluyendo sensores biométricos conectados al cuerpo. Esta información será devuelta a la persona supuestamente autónoma y se podrá puede utilizar para activar algoritmos y ofrecer posibilidades para intervenciones correctivas.

La tecnología es muy seductora y puede engañarnos haciéndonos pensar que la condición humana está cambiando más rápido de lo que realmente es.. Big Data, sensores biométricos y la elogiada promesa de la e-salud tienen que hacer contribuciones indiscutibles a la salud contemporánea, pero están muy lejos de entrar en el núcleo moral de la medicina que siempre ha sido el alivio del sufrimiento. A pesar de toda su inteligencia, Big Data y los sensores biométricos no pueden acceder a la experiencia subjetiva solitaria del individuo temeroso y angustiado ante la amenaza de la enfermedad y la muerte.

Todo el proceso es profundamente normativo, buscando siempre desviaciones de la media para definir la anormalidad y la necesidad de acción. Lo biológicamente normal es un fenómeno amplio y complaciente, pero los datos se interpretarán dentro de límites establecidos arbitrariamente. Por experiencia, sabemos que estos límites probablemente se reducirán por los intereses financieros de las empresas deseosas de mantener su lugar en el mercado de la salud. La probabilidad de falsos positivos es enorme y la medicalización posterior es inevitable. T S Eliot fue prófetico: ‘¿Dónde está el conocimiento que hemos perdido en la información?’  ¿Dónde la sabiduría?

La medicina no puede darse el lujo de dejar que la sabiduría sea considerada sólo por los eruditos y  humanistas. En su libro profundamente sabio Mortality, Immortality and Other Life Strategies, el difunto Zygmunt Bauman describe ‘la primacía de la mortalidad individual entre los constituyentes de la situación humana’  y postula a toda la cultura humana como un gigantesco esfuerzo continuo para dar sentido a la humanidad: La vida frente a la intolerable e inevitable finitud de la muerte. Para Bauman, la obsesión actual por el monitoreo de la condición física y la salud es un intento inútil de ‘redefinir el problema inmanejable de la muerte. . . como una serie de problemas completamente manejables’. Negamos la muerte, pero también a los moribundos, cuya atención es una parte esencial de la medicina en la que los grandes datos y e-salud no tienen nada que ofrecer. Esto no es una coincidencia porque los proponentes de la salud electrónica parece que no contemplan una mínima distinción entre el sano y el enfermo y, sin embargo, estas categorías demarcan diferentes necesidades y experiencias de los sistemas de salud.

Cualquier profesional de la salud que ha estado gravemente enfermo sabe que la información rara vez reduce el temor que es intrínseco a toda enfermedad, más allá de que sea autolimitada y trivial, y que a menudo se puede agravar el miedo al sugerir una serie de posibilidades que podrían no haber venido a la mente sin la información. La excesiva atención médica contemporánea exacerba el temor sistemáticamente en interés del beneficio y la reputación, pero todo esto puede ser mucho peor en el futuro. La historia reciente sugiere que la última ola de innovación tecnológica funcionará más en interés del complejo médico-industrial que en los del individuo angustiado y sufriente.

A pesar de toda su “inteligencia”, Big Data y los sensores biométricos no pueden acceder al subjetivismo solitario de la experiencia del individuo asustado y afligido frente al amenaza de la enfermedad y la muerte.

¿A donde va lo que ahorra Atencion Primaria recetando genéricos?

 

MAP, MFyC o MM (Mi Médico)

mapHace unos días difundí por twitter este fragmento del informe de urgencias de un hospital de Madrid. Aunque lo que quería resaltar era otra cosa, enseguida y con razón muchos tuiteros de la profesión hicieron hincapié en lo de “MAP”

Viene por tanto muy a cuento este articulo de Joan Gene publicado en “El Diari del Sanitat” y que reproduzco a continuación:

Som Metges de Familia, no “MAP” por Joan Gene

En los informes de urgencias se ha puesto de moda denominar MAP al médico de familia del paciente. Las siglas no me gustan por imprecisas, impersonales y no ajustadas al nombre de la especialidad.

Cada vez es más frecuente encontrar las siglas MAP para hacer referencia al médico de familia que atiende al paciente objeto del informe médico. Estas tres letras quieren decir ‘Médico de Atención Primaria’, una denominación poco precisa del médico personal que hace un seguimiento longitudinal del paciente. Un profesional que habitualmente es muy bien conocido por el paciente. Seguramente no es más que una moda y estoy seguro de que los compañeros no lo hacen por molestar, pero no me gusta. Los médicos de familia hace demasiado tiempo que defendemos el espacio que nos corresponde dentro de la profesión para acabar siendo MAP. Decir MAP al médico de familia es tan desconsiderado como llamar MAU al internista que está de guardia en el hospital. Somos médicos de atención primaria (MAP) todos los que trabajamos en la comunidad. Los hay de todas las especialidades, desde los médicos de familia hasta los cirujanos pasando por los psiquiatras, los ginecólogos o los pediatras. En el sector público todos somos especialistas, Desde el año 95 la Unión Europea impide trabajar en este ámbito si no se ha cursado una especialidad de al menos dos años de formación. Los médicos de familia hacen actualmente cuatro años de formación especializada después de terminar la carrera, La mayoría en ejercicio ha recibido una formación vía MIR y sólo una minoría ha obtenido la especialidad acreditando años de experiencia y superando unas pruebas específicas.
Los médicos de familia somos los únicos que hacemos una atención global a la persona a lo largo de todas las etapas de la vida. Somos una especialidad que tiene diferentes denominaciones: en Europa nos decimos médicos de práctica general y en América del norte médicos de familia. En 1979, el profesor Segovia de Arana, creador de la especialidad en España, nos bautizó como ‘especialistas en medicina de familia y comunitaria’. Seguramente se decantó por la versión americana para hacer una clara distinción con los llamados ‘médicos generales’ que entonces eran profesionales que ejercían sin haber cursado ninguna especialidad. Somos los únicos médicos de familia en el mundo que llevamos el apellido ‘y comunitaria’. En ese momento tal vez parecía un esnobismo, pero hoy sabemos que el profesor Segovia era un adelantado a su tiempo. La atención primaria moderna implica trabajar con la comunidad.
A lo largo de estos años, la especialidad ha sido amenazada de división y de reducción de sus competencias profesionales. El riesgo más importante surgió en los años noventa cuando las universidades comprendieron que formaban unos médicos que no podían ejercer la profesión dentro del sector público. Sólo producían unos licenciados aptos para entrar en el programa MIR que los acabaría de dar la formación necesaria para ejercer. Este temor llevó a los decanos a presionar duramente para que se hiciera una formación postgraduada de dos años adicionales a la carrera. La llamaban ‘formación postgraduada básica’. Estaba destinada a complementar la licenciatura en la misma facultad para poder acabar trabajando sin necesidad de hacer el MIR,Ya cumplían los mínimos que marcaba la normativa europea. Los médicos de familia nos plantamos. No podíamos permitir que hubiera dos categorías de médicos de cabecera. La fortísima y dura oposición de todo el colectivo con el apoyo de las sociedades científicas logró detener la iniciativa. Justamente la fuerza de los médicos de familia radica en nuestro gran número.
Sería deseable que los informes no llevaran siglas, esto facilitaría mucho su comprensión, especialmente para los pacientes que son los principales destinatarios de la información. Contribuiríamos a humanizar más la atención si nos llamáramos entre nosotros por el nombre y no por la función. Trabajamos en entornos geográficos relativamente reducidos con un número limitado de médicos. De hecho la mayoría nos conocemos. Pero si lo que queremos es hacer documentos impersonales y burocráticos, empleando la función como en la novela 1984 de George Orwell, agradecería que nos llamáramos por la especialidad: médicos o médicas de familia y no por el ámbito asistencial donde también trabajan muchos otros especialistas.