Categoría: Gestión clínica y sanitaria

cuestión de estética en febrero

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Evidentemente un laboratorio puede patrocinar la mesa redonda del congreso de una sociedad científica, que casualmente trata sobre su producto estrella. También una enfermera puede ser gerente de un área sanitaria y por ultimo, los trabajadores de un hospital pueden tener como reivindicación la plaza (de aparcamiento) en propiedad

Pero como que queda raro ¿no? Cuestión de estética

al final

Aunque no seré yo el que eché de menos a las castradoras gerencias de área, el plan de nuestros políticos locales parece que esta encaminado a desmontar la atención primaría madrileña (AP). Se intuye una reforma incierta, dura y regresiva. Es por tanto tiempo de reivindicar las ventajas de una atención primaria fuerte y de calidad.

Una atención que, por ejemplo, evité visitas al hospital u hospitalizaciones innecesarias al final de la vida, como nos muestra este estudio Can Primary Care Visits Reduce Hospital Utilization Among Medicare Beneficiaries at the End of Life? donde se vio que en el último año de la vida de pacientes de MEDICARE cuanto más se «visitaba» al médico de familia había menos hospitalizaciones, una menor duración de la estancia, menos muertes en el hospital, ahorro de gastos total y menos ingresos por causas evitables.

Si en España se pudiera realizar un estudio igual probablemente podríamos mostrar resultado similares apoyando con hechos y no con teoría política, las ventajas de la AP. No se puede hacer, además de los consabidos problemas de registros y sistemas de información, por que se dan varios factores de confusión de diverso origen. Como ejemplos se pueden citar las «obligatorias» consultas al médico de AP por motivos exclusivamente burocráticos, el desprestigio de la atención primaria como elemento resolutivo, la estructura y mentalidad funcionarial de muchos profesionales, la renuencias familiares a la muerte en casa«, unas urgencias hospitalarias demasiado accesibles y un largo etc. todo ello sin contar la distorsión que producen la diseminación las maldadas ESADs (Equipos de Soporte de Atención Domiciliaria de área), efecto colateral de las andanzas del Kevorkian de Leganés

y lo que se hace es

Todo tipo de informes y certificados por las causas más peregrinas, recetas de todo tipo y origen (especialistas, privados, residencias, amigos, vecinos, internet, peluqueras, etc.), partes de incapacidad sin criterio ni posibilidad de control,

Todo ello sin ayuda de ningún tipo, bordeando la legalidad y cayendo muchas veces en el servilismo.

Un colectivo que no tiene la fuerza y dignidad suficiente para solucionar esta cuestión, probablemente no sea capaz de resolver ningún problema importante. Es difícil encontrar grupo tan acomodaticio, falto de carácter y liderazgo que el de médicos de atención primaria del sistema sanitario público de salud.

lo que hay que hacer (II)

lo que hay que hacer (I)

Z10 o la tentación de Anakin Skywalker

Estos días estamos teniendo verdaderos problemas de codificación, es difícil encontrar una rúbrica en la CIAP que sirva para codificar un generalizado estado de ansiedad relacionado con la (mala) organización del sistema sanitario. Después de mucho buscar se encuentra un código que podría servir, el  Z10 Problemas con el sistema sanitario, aunque también encaja el Z 65 Consulta/problema iniciado por un tercero distinto al paciente y al profesional, ya que el Z10 «No depende de las condiciones objetivas del sistema sanitario sino de la vivencia del paciente».

Pongamos que una comunidad autónoma organiza un programa de detección precoz de cáncer femenino y veamos que los resultados más inmediatos son el aumento de los miedos y ansiedad en muchas de la participantes, una sobrecarga burocrática injustificada en las consultas de los médicos de familia y un desbarajuste general entre los que organizan y participan. Bueno pues unamos esto agitémoslos y obtenemos el programa perfecto  con la consiguiente proliferación de Z10s o Z 65s en las consultas de los centros darthde salud junto a una sobrecarga administrativa y sensación de cabreo generalizado.

Por otro lado los problemas y vivencias del profesional sanitario (aquí también se incluyen las pobres enfermeras) no se codifican. Da igual, sería difícil encontrar un código para definir la hinchazón testicular inducida por la implantación desordenada de programas de cribado, termalismo social y otros.

Trabajar como médico de cabecera en el sistema público de salud exige en muchas ocasiones verdaderos esfuerzos de autocontrol, juntar los dedos y recetar repetidamente un mantra tipo ummmmm  de lo contrario uno se pasaría todos los días al lado oscuro de la fuerza. El grupo antiburocarcia inicio un soplo de aire fresco, pero se está extinguiendo poco a poco sin llegar a lograr nada importante.

Habrá que ir encargando la máscara de Darth Vader ¡que pena no haberla pedido a los Reyes Magos!

la medicina de familia y sus enemigos

Excelente artículo publicado en El Médico por Juan Benedito Alberola Presidente del Sindicato de Médicos de Asistencia Pública (SIMAP)  Disponible en la tribuna abierta de http://www.elmedicointeractivo.com/  gracias a Santiago Casares por postearlo al grupo

¿se puede decir más claro? ¿ sabemos donde se esconde el verdadero enemigo?

¿Adónde te llevan, Medicina de Familia?

Hace más de 20 años que se inició la reforma del modelo de Atención Primaria de la Salud y las situaciones que motivaron dicha reforma siguen estando presentes. Masificación, mala coordinación con la Atención Hospitalaria, dificultad de acceso a las pruebas diagnósticas complementarias y excesiva burocratización de la consulta (consulta no hay más que una, la médica), siguen dificultando, como entonces, el proceso asistencial. Muchos opinamos que, en definitiva, hemos pasado de una consulta de dos horas de cupo al mismo tipo de consulta, pero de siete horas.

Los lobbys de la Atención Primaria (Sociedades Científicas, Plataformas, Observatorios) que están en relación con la Administración Sanitaria llegan a consensuar documentos de «alta filosofía», como el Proyecto AP-21 2007-2011, en los que concluyen que el problema que tiene la Medicina de Familia, después de la reforma efectuada por la Ley General de Sanidad, se solucionará incrementando el presupuesto asignado a este sector de la Medicina. Este incremento iría fundamentalmente a la paramedicina (gestora, directiva o asesora), la investigación o la docencia. Todos los poderosos salen beneficiados curricular y económicamente. Y como efecto colateral, se dice que el médico de base asistencial también saldrá beneficiado.

Tras varias décadas la situación cotidiana real de los centros de salud y de los Especialistas de Medicina de Familia (ahora ya se necesitan cuatro años para conseguir el título) es dramática. La Medicina de Familia no sabe a dónde va.

En las últimas convocatorias las plazas de MIR que no se cubren son las de Medicina de Familia. El porcentaje de abandonos del MIR de Medicina de Familia es el más alto de todas las especialidades, sin que sepamos si los compañeros abandonan la Medicina o se preparan un nuevo MIR. Los MIR de Familia recién acabados, en gran número, tras su contacto con los centros de salud vuelven a repetir el examen para cambiar de especialidad.

Ante la impasibilidad de los cargos directivos y gestores, las consultas están masificadas con 70 o más citas previas más los pacientes sin número (eufemísticamente encubiertos como no demorables, urgencias no vitales, emergencias, etc.) y más los avisos a domicilio. La burocratización se incrementa sin límites y se continúa sin contemplar de forma real la posibilidad de descargar las consultas de tareas administrativas.

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Triaje en el centro de salud ¿misión imposible?

Dice Álvaro Valverde en la tribuna de Diario médico

pepisLos servicios de urgencia hospitalarios son la actual válvula de escape del sistema sanitario. Utilizados de forma indiscriminada por la población, soportan una gran presión asistencial donde se mezclan diariamente auténticas emergencias con consultas más o menos banales, lo que origina una peligrosa masificación con esperas que deterioran cada vez más la calidad asistencial y que además, repercuten fundamentalmente en los pacientes más graves.

Por esto, resultaría de vital importancia establecer un sistema que permitiera identificar y discriminar a los pacientes desde el momento de su llegada para darle a cada cual el circuito asistencial que precise, priorizando las atenciones, asignando las esperas y distribuyendo los recursos de la forma más justa y eficaz.

Si cambiamos «servicios de urgencia hospitalarios» por las «urgencias en un centro de salud» (incrementadas exponencialmente en estas fechas) vemos que el problema, aunque de menor gravedad, es todavía más agudo ya que no existe ningún sistema, salvo la llamada del administrativo ¡tienes una urgencia! (y eso si tiene a bien hacerla).

¿Podrían los directivos de AP solucionarlo?

SI

¿Porque no lo hacen?

Pues no lo sé, aunque algunos puede que sea por que están muy ocupados llamándote -incluso por el móvil-cuando no eres bueno y no trabajas como amanuense del hospital.

Anexo

Una versión actualizada del Documento RAC de Plasencia se puede descargar desde aquí y una versión previa aquí

la suma de list(ill)os

untitled7La entidades colaboradoras son  las mismas empresas que actúan como colaboradoras en la gestión de la Seguridad Social, para la prestación, voluntaria y a su cargo, de la asistencia sanitaria derivada de enfermedad común y accidente no laboral a sus trabajadores y familiares beneficiarios; las cargas económico-financieras que han de soportar las mismas por la referida gestión de la asistencia sanitaria eran compensadas inicialmente con una reducción de la cuota de cotización de la seguridad social y a raíz de la nueva financiación del sistema sanitario y las trasferencias autonomicas con impuestos y con subvenciones de las comunidades autónomas.

Curiosamente la comunidad de Madrid es una de las empresas que utiliza colaboradoras en la asistencia sanitaria de sus funcionarios. Como en el caso MUFACE, el mismo estado que nos obliga a todos a pertenecer, quieras o no, al sistema público de salud, hace una excepción con sus trabajadores, les permite escaparse de este sistema y optar por la medicina privada. Parece que acabarián este año, pero como los jefes también son funcionarios siempre pueden hacer un apañejo, como es el caso. 

Pero los que más y mayor morro tienen son los sindicatos, defensores de la sanidad pública, que dicen sin caérsele la cara de vergüenza, lo siguiente: Los sindicatos firmantes tenemos claro, después de este cambio legislativo, que sea bajo la denominación de «colaboradoras» o «convenio sanitario» como figura actualmente, el sistema debería continuar porque ha funcionado bien sin mayor coste económico, y evitaría una mayor acumulación de pacientes en la asistencia sanitaria general. 

Descubrimos que lo hacen por nosotros, que optan en un sacrificio sin precedentes por mantener los privilegios actuales para no sobrecargar la sanidad pública. ¡que pena que no den a los demás ciudadanos la misma opción!

la suma de tontos