Yo, como médico pensé, que el motivo por el que vino a esa hora de la madrugada no era justificado, podía haber esperado, utilizando el sentido común y medidas de autocuidado al día siguiente a partir de una hora prudente. Además puso en peligro su salud y su vida ya que yo estaba en periodo de relajación, dormido y cansado tras 19 horas de guardia, podía haber errado el diagnóstico y tratamiento más fácilmente, puso en peligro al paciente que llegó una hora después en situación de emergencia, que tuvimos que trasladar al hospital, por estar aún más cansado.
Categoría: Gestión clínica y sanitaria
Sobre campañas de cribado mal diseñadas
Comunicado de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia (SoMaMFyC) en relación con el programa de detección precoz de cáncer de cólon y recto (PREVECOLON)
La comunidad de Madrid está implantando el programa de diagnóstico precoz del cáncer de colon, PREVECOLON. Los médicos de familia siempre hemos encabezado y promovido las actividades preventivas y los programas de cribado y creemos firmemente que el lugar óptimo para las mismas es la atención primaria.
Sin embargo, observamos con preocupación cómo se implantan nuevas actividades y tareas en atención primaria sin que se acompañen del imprescindible estudio de las cargas de trabajo que generan y de los recursos necesarios para su desempeño. No nos consta que ese cálculo ni la dotación presupuestaria se hayan publicado. Creemos que los recursos del programa, probablemente escasos, se han destinado a las colonoscopias del programa que se han centralizado en unos pocos hospitales.
Actualmente en caso de que el resultado del análisis de sangre oculta en heces sea positivo se cita al paciente de forma automática con su médico de familia. De esta forma, nos encontramos con estos pacientes citados en huecos de cinco o pocos más minutos. En este tiempo se debe explicar al paciente, generalmente alarmado, lo que significa el positivo de la prueba, qué es una colonoscopia y para qué sirve, obtener su consentimiento, valorar el riesgo anestésico, rellenar un extenso protocolo y los documentos derivados del mismo. Se nos ha insistido en la importancia de dedicar el tiempo necesario a informar adecuadamente al paciente para que llegue bien preparado a la colonoscopia y «no se pierda una cita valiosa». Todo esto es imposible si queremos hacerlo con un mínimo de calidad en cinco minutos y en agendas ya saturadas.
Estamos dispuestos a prestar nuevos servicios a la población para contribuir a mantener o mejorar su salud, pero llama la atención que si solicitamos una colonoscopia a un paciente con síntomas (rectorragia, por ejemplo) no haya que valorar el riesgo anestésico y, sin embargo, en el paciente asintomático sea imprescindible.
Nos manifestamos pues completamente a favor de que las actividades de prevención, promoción de la salud y diagnóstico precoz descansen en la atención primaria pero no entendiendo a ésta como infinitamente elástica. No se pueden implementar nuevos servicios sin el cálculo de la carga de trabajo y su correspondiente mejora de recursos en el nivel asistencial que los soporta.
Los médicos y médicas de familia exigimos unas condiciones de trabajo dignas para poder ofrecer la calidad del servicio que los pacientes merecen. La forma de implantar el programa PREVECOLON no hace más que agravar la precaria situación de la atención primaria de nuestra comunidad y, por lo tanto, de todo el sistema.
Junta Directiva de la SoMaMFyC
A proposito de un caso
Desde hace mucho tiempo, un tema recurrente de conversación en cuanto se reúnen más de dos profesionales sanitarios es el mal uso, más bien abuso, del sistema sanitario por parte de la población. Tras la anécdota de ese momento que refleja un caso más del atropello sentido por éstos, comienza la narración individual de casos parecidos, que no vienen sino a aumentar y ratificar la tesis inicial, así como el profundo malestar de los conversantes. Tras la serie de casos, comienza un estudio transversal descriptivo que mide a la vez la prevalencia estimada de la injusticia en la muestra poblacional de ese momento temporal y el cansancio dedicado a tan infames consultas.
Sigue en 7DM
motivos para no firmar nigun acuerdo con esta gente
10 actividades burocráticas para NO hacer en Atención Primaria (I)
Hace un tiempo comente la paradoja de que, a imitación de otros países, se promovieran medidas de No Hacer para el aspecto clínico de nuestro trabajo y se olvidaran llamamientos similares para no hacer cosas inútiles o de escaso valor añadido.
Por ejemplo, muchas relacionadas con la meso y microgestión de la atención primaria y sobre todo con los aspectos burocráticos. Hay que recordar que estas corrientes negacionistas han surgido en el seno de movimientos liderados por clínicos preocupados, sin participación (salvo la oportunista) de gestores o políticos sanitarios que también deberian estar implicados en unos hipotéticos No Hacer en política y gestión sanitaria.
La atención primaria española desde tiempos inmemoriales (en esto no hubo reforma) se ha ocupado de realizar tareas burocráticas sin mucho sentido y que añadían poco o nada, al proceso asistencial, y aún menos al fomento de la salud entre los ciudadanos.
Como tambien comentamos, la sanidad no es publica sino del estado. Un matiz leve pero importante, ya que es este mismo estado el que utiliza “su sistema sanitario” para las tareas más estrambóticas: desde el control del absentismo laboral subvencionado, hasta sustituto de una autentico sistema de prestación social, pasando por considerarlo el brazo tonto de faraónicas campañas de prevención.
Los médicos de familia tan beligerantes en muchos aspectos organizativos y sanitarios previos a la reforma, callaron y asumieron sin rechistar unas obligaciones cuando menos peculiares. El tiempo, la inercia y la falta de liderazgo hicieron el trabajo. Con el paso de los años, la situación lejos de mejorar ha empeorado, el estado ha encontrado una oquedad donde incluir, sin contraprestación alguna, sus necesidades relacionadas, aunque sea remotamente, con la sanidad.
Que decide suspender el cuerpo de médicos del registro civil, para eso están los médicos de cabecera. Que no cubre como debe las exigencias de los diferentes ministerios y organismos oficiales, para eso están los médicos de cabecera. Que la justicia no tiene suficiente con el exiguo cuerpo de médicos forenses, para eso están los médicos de cabecera. Que lo de asuntos sociales quieren ayudar y no saben cómo, para eso está el médico de cabecera. Que hay que cubrir asistencia sanitaria excepcional y/ fuera de lugar, para eso está el médico de cabecera.
Para más inri los abusos se han contagiado, otros organismos autonómicos provinciales, municipales, e incluso empresas privadas que se arrogan el derecho de exigir, como no, al médico de familia informes, certificaciones y justificantes de lo más variopintos.
Eso si, en ningún momento se les ocurre ni siquiera pagar por estos servicios. ¡Caña al médico que es de goma!
Afortunadamente y en este contexto se han originado diversas iniciativas como esta o esta y otras que tienen casi casi veinte años, con el objetivo de acabar con este estado de cosas. Por desgracia han sido en general, poco eficaces. Una de las causas de su futilidad probablemente sea el enfoque normativo y legalista, y porque no decirlo, ser excesivamente timoratas y sometidas al designio o gracia de la autoridad.
La última iniciativa es el folleto de SEMFyC titulado 10 actividades burocráticas para NO HACER en Atención Primaria con evidentes fortalezas y alguna debilidad común con iniciativas anteriores, pero eso ya será motivo de la próxima entrada.
Hoy las 14 h reunión discusión cartera de servicios AP
Traducción de Stajanovisme sanitari por Joan Gené publicado en El Diari de la Sanitat
La «indicadorologia» es la ciencia emergente del Sistema Sanitario Catalán. Es el estudio de la forma de conseguir que el CatSalut piense que se le está obedeciendo. Esta actividad ocupa la mayor parte del tiempo directivo y gran parte de las horas de los profesionales de atención primaria. No hay ninguna evidencia que repercuta positivamente en la salud o la satisfacción de la población ni que aumente la eficiencia. Más bien considero que es una pérdida de tiempo y un desperdicio de recursos.
Seguramente es el tema más tratado en las «sesiones clínicas» de los CAP. En estas reuniones los directivos regañan a los médicos que gastamos demasiado en pruebas complementarias o en recetas. Con una actitud paternalista les recomiendan que deriven al especialista los pacientes que toman medicamentos caros o que requieren pruebas costosas. Argumentan que la astucia hará imputar el coste en el hospital. Opinan que así mejorarán la imagen de la empresa de atención primaria ante el CatSalut.
Los objetivos y los indicadores del CatSalut son una verdad absoluta que no tiene excepciones. Una certeza basada en la evidencia científica dictada por una organización que una vez más ignora la voluntad del paciente. Por el contrario, los directivos nos recomiendan que llamamos a los pacientes que no han sido sometidos a las pruebas o los tratamientos que marca la historia clínica electrónica. No sirve de nada explicar que el paciente no acepta el tratamiento o la prueba. Tampoco vale argumentar su indicación dadas las comorbilidades o las características específicas del enfermo. Lo importante es que el ordenador ponga el semáforo en verde.
La «indicadorologia» no es más que un esfuerzo gigantesco de autoengaño. Llega a extremos tan ridículos como que los sistemas de agendas electrónicas del ECAP del Instituto Catalán de la Salud crea automáticamente agendas a medianoche con el objetivo de que a primera hora de la mañana, cuando el CatSalut evalúa la accesibilidad, encuentre espacios de visita o huecos para el mismo día. Lógicamente la astucia no beneficia a los pacientes disciplinados que desean una vista por su médico al día siguiente. Cuando la quieren concertar se encuentran que la agenda todavía no está abierta.
También se autoenredan con la fragmentación del presupuesto. Alguien piensa que las recetas o las pruebas indicadas por los especialistas no serán también pagadas por el CatSalut? La trampilla que nos piden no hará más que encarecer el servicio y aumentar las listas de espera.
Cuesta quedar al margen de la «indicadorologia». Cuando no cumples te señalan con un semáforo rojo. Te hacen creer que no sólo eres un mal médico sino que también perjudicas tus compañeros. Dejarás de cobrar un dinero pero también impedirás que los cobre la «empresa». En cambio, los directivos felicitan a los que adoptan conductas stajanovistas. Son los campeones en semáforos verdes. Quizá también los acabarán otorgando la medalla de Alexei Stajanov como se hacía en la antigua Unión Soviética.
Todo ello recuerda la película ‘I .. como Ícaro’ de Henri Verneuil (1979) basada en la clásica experiencia de Stanley Milgram sobre la obediencia. El investigador demostraba que personas normales pueden ser capaces de lanzar descargas eléctricas a personas totalmente inocentes por el simple respeto a las indicaciones que marca la autoridad. Estamos educados para obedecer.
Derivando los pacientes costosos a otras entidades por indicación de la dirección, molestamos injustamente a los pacientes. Los médicos de familia no podemos disparar «descargas eléctricas». Antes de que todo nos debemos a nuestros pacientes. Aunque el sistema se autoengañe, no es ético que nosotros engañamos a los pacientes.
Los directivos deben entender que el discurso de la trampilla transmite unos valores a los profesionales que repercuten negativamente sobre los pacientes y sobre la moral de los equipos asistenciales. Seguramente, mucho del desánimo actual de la Atención Primaria, proviene de la aplicación de estas políticas que anteponen los objetivos del CatSalut a la atención de las demandas de las personas que nos visitan.
Espero que el CatSalut madure, que supere la fascinación para ir sumando mentiras y publicarlas en la web del Aqua. Debe dejar de jugar a «empresarios» en un entorno planificado que en muchos aspectos recuerda la antigua Unión Soviética. Es hora de adoptar el discurso de la atención al paciente, respetar sus valores y sus preferencias. Es el momento de gestionar la experiencia de atención y no de autoengañarse con los semáforos de la computadora. No tenemos que competir entre entidades sino que debemos establecer vínculos y coordinaciones. El discurso honesto de buscar la mejor atención centrada en el paciente nos unirá y permitirá modernizar las organizaciones sanitarias catalanas.
Si amplias el horario en atención primaria, igual no disminuyen las urgencias
Chusinguay* en gestión sanitaria
Hace más de un año me topé con la iniciativa de una Dirección de Atención Primaria y una consejería de Sanidad relacionada con las campañas de Elegir Juiciosamente o “No hacer”. Estas iniciativas tan “exitosas” fuera de nuestras fronteras se han intentado trasplantar con escaso éxito en nuestro país, valga el ejemplo de la campaña del ministerio y las sociedades científicas, una iniciativa abandonada ya en sus inicios, desabrida y carente de impacto. Salvo escasas excepciones, como la iniciativa no hacer de SEMFyC (+, +) o la de SERAM, el trabajo realizado ha servido más bien de poco.
Por ese motivo y por originarse en atención primaria seguí con cierto interés el desarrollo de estas sesiones. El protagonismo de la gerencia y la poca participación de personal asistencial en el panel docente, me hizo pensar que a lo mejor todo lo relacionado con el menos es más y el No hacer se referiría a la gestión y a la forma en que trabajan nuestros mandos intermedios.
Craso error, enseguida comprobé que se referían a tratamientos, y a petición de pruebas diagnósticas en el ámbito asistencial, se trataba de “facilitar la reducción de intervenciones innecesarias en nuestros centros”. Una vez más y como ya se hiciera con la medicina basada en la evidencia, los gerentes y asimilados se apropiaban de una iniciativa profesional foránea, para unos objetivos no confesables, más relacionados con la economía, que con la calidad asistencial.
Es curioso como estos (desertores de la consulta les llaman algunos) se pone a arreglar las cosas de los demás sin arreglar previamente la suya. Convendría que tuvieran presente el proverbio chino “Antes de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu casa”. Es palmario que no lo siguen.
Un buen ejemplo nos lo ofrece la Cartera de Servicios y su evaluación. Esta “cartera» es una de las herramientas gestoras por excelencia y cada año, e incluso cada trimestre, se nos machaca con el cumplimiento de determinados objetivos basados en ella. Cumplir la cartera, es algo así como el maniqueista desiderátum de esa fauna gestora de medio pelo que puebla las gerencias y direcciones de centros de nuestra querida atención primaria. De acuerdo a este estatus el que cumple cartera, sea medico, centro de salud, o dirección asistencial «es bueno» y el que no la cumple «es malo».
El problema surge cuando se ve que lo que exige en la cartera esta poco fundamentado en la evidencia o es incluso es malo para la salud.
Como decíamos antes es palmario que estos gestores del «No hacer» no siguen estos principios en su trabajo diario, por fortuna siempre hay alguien que toma la iniciativa y lo hace por ellos. Es el caso de dos autores madrileños que ponen en evidencia el servicio 415 de atención en el consumo del tabaco en el adulto de la cartera de servicios estandarizados de la Comunidad de Madrid en un articulo publicado en la revista Atención Primaria, con el titulo de «No hacer» tambien en tabaco. En este articulo se hace una revisión crítica del servicio 415.
El resultado no puede ser más descorazonador, según estos autores y así lo documentan, los protocolos disponibles proponen intervenciones sobredimensionadas, sin evidencia científica ni repercusión terapéutica. Los criterios de buena atención e indicadores que miden el desempeño están por tanto confeccionados con más voluntad que conocimiento y ciencia. Como quiera que las gerencias de atención primaria evalúan anualmente el grado de cumplimiento de este servicio de la cartera con una serie de indicadores y criterios cuyo resultado esta ligado a incentivos económicos, se puede concluir que están incentivado actitudes cuando menos ineficaces y cuando mas perniciosas
¡ que buena oportunidad para «NO Hacer» !
* Chusinguay es una afortunada definición/traducción de Vicente Martorell
Expertos internacionales coinciden con el medico de Cañada Rosal
Cuanto antes mejor, la inmediatez de la atención sanitaria del blog Médico Rural (Medicina para Todólogos)
Yo, como médico pensé, que el motivo por el que vino a esa hora de la madrugada no era justificado, podía haber esperado, utilizando el sentido común y medidas de autocuidado al día siguiente a partir de una hora prudente. Además puso en peligro su salud y su vida ya que yo estaba en periodo de relajación, dormido y cansado tras 19 horas de guardia, podía haber errado el diagnóstico y tratamiento más fácilmente, puso en peligro al paciente que llegó una hora después en situación de emergencia, que tuvimos que trasladar al hospital, por estar aún más cansado.
La pirámide del emperador
Cuando, tras una prolongada baja laboral, Luis se reincorporo a su puesto de trabajo como médico de un centro de salud madrileño, se tuvo que poner rápidamente al día. Se habían producido muchos cambios y debería interiorizarlos con premura, so pena de dilatar su ya sobrecargada agenda. En atención primaria, la asistencia, en pleno atasco invernal, no es lugar para viejos, ni pusilánimes.
Una de las novedades que más le
sorprendió fue la aparición de unas figuras, a la derecha del nombre, que aparecía en su lista informatizada de pacientes. A modo de pirámides desmochadas aparecían unas formas de variados colores que, aunque daban alegría a la lista, complicaban su visualización, sobre todo si uno no conocía las claves de su significado. Preguntó a sus compañeros obteniendo respuestas diversas, algunas contradictorias, cuando no disparatadas.
La conclusión a la que llego después de sus indagaciones, es que ninguno de sus colegas, ni siquiera las enfermeras, habían entendido muy bien que significaban aquellos pictogramas. Como en otras ocasiones la reunión de equipo donde se explicaba las dichosas figuritas, su significado y su (más que discutible) utilidad, se había desarrollado con un guion, mezcla del camarote de los hermanos Marx y el traje nuevo del emperador. En una habitacion donde costantemete habia gente que entraba y salía, los “jefes” y sus enviados, lo explicaban con premura, los oyentes ponían cara de interesados y asertivos. Tras terminar la reunión cada uno volvía a su puesto con la sensación del deber cumplido, pero sin que los interesados se hubieran enterado de nada. Tampoco tenía demasiada importancia
Káiser (< alemán Kaiser < alto alemán antiguo keisar < gótico *kaisar < latín Caesar [‘césar, emperador’]
Shock the monkey

«Shock the Monkey» o «Caña al mono» es una canción de Peter Gabriel. El título de este comentario, aunque viene casi al pelo, no es más que un guiño a la excelente canción de Peter Gabriel que casualmente compuso otra basándose en uno de los experimentos de Milgram, apareció en el álbum “So” con un título tan poco sugestivo como Milgram’s 37 (we do what we’re told). Claro, que comenzar un comentario con “nosotros hacemos lo que nos dicen”, pues que parece que tiene menos gracia.
Como ya comentamos en su momento, hace unos años el NEJM publicó un interesante artículo de Casell sobre bioética titulado Consent or Obedience? Power and Authority in Medicine aprovechando la publicación de un libro sobre el psicólogo social Milgram , The Man Who Shocked the World, sobre la vida y legado de Stanley Milgram. donde se exploraban los peligros de la obediencia ciega y sobre todo la predisposición hacia ella de los seres humanos. El estreno en España (casi fantasmagórico, solo se proyecta en Madrid en un cine) de la película Experimenter y la pronta publicación en español del libro donde narra su experimento más famoso: Obediencia a la autoridad: El experimento Milgram nos da pie también para repetir este post.
Los experimentos de Milgram consisten en invitar a varios sujetos (bajo las órdenes de una autoridad) a aplicar descargas eléctricas dolorosas a otro individuo, que él creía un igual, pero que en realidad era un actor. Las descargas subían en intensidad conforme el sujeto iba fallando en una tarea de memoria que se le asignaba. Los resultados del experimento fueron sorprendentes, hasta un 65 por ciento de los sujetos aplicaron las descargas eléctricas hasta el final, aun cuando la vida del actor cómplice simulaba estar en peligro. Entre otras conclusiones, emerge la convicción de que, en el momento en que el sujeto asume una autoridad superior, se ve libre de toda responsabilidad sobre sus actos.
La predisposición humana a obedecer los mandatos de lo que considera una autoridad se traslada en el artículo-reflexión de Casell a la relación jerárquica en la docencia de la medicina y a la relación médico-paciente.
En España, algunos autores han visto en estos experimentos la explicación de la conducta de coordinadores, directores, juaps, jefes de servicio y otros cargos intermedios; es una pena que, a pesar del amplio campo de observación del que dispone el sistema sanitario español, no se haya comprobado esta más que verosímil hipótesis. 😉




