Categoría: Atención Primaria

No nos resignamos

Hoy 1 de Septiembre de 2012 esta bitácora está de luto. La causa es el retroceso de nuestro Sistema Sanitario por la aplicación del Real Decreto Ley 16/2012 mediante la cual se excluye de la asistencia sanitaria no urgente a los más débiles, rompiendo la universalidad del mismo y sin plantear siquiera una alternativa clara, justa y equitativa.
Como profesionales sanitarios no nos resignamos e invitamos a todos los ciudadanos decentes y  gestores de bien a no cumplir esta medida injusta e irreflexiva.

Madrid Innova(2)

Como ya informamos, dentro de la atmósfera de  innovación, creatividad y espíritu emprendedor que caracteriza al gobierno de la Comunidad de Madrid y en especial a su Consejería de Sanidad se ha presentado en primicia mundial «el sistema»: una simple tarjeta de cartulina en la que el farmacéutico irá apuntando a mano los importes que vayan pagando los pacientes. Esta innovación puntera y pionera se enmarca en las soluciones imaginativas que la Consejeria ha implementado para dar solución al problema originado por el El Real Decreto Ley 16/2012, de 20 de abril, que establece que los pensionistas aportan un 10% del coste del medicamento, con un tope máximo.

Azofaifa De Mendo de la  Dirección General de Desinformación Sanitaria ha presentado definitivamente las nuevas herramientas  tecnológicas de gestión: la cartulina mensual (documento de dispensación) y un sello de caucho (tope de aportación).

Ademas, comentó, hemos elegido un papel satinado no poroso; sobre este tipo de papel, la tinta del boli y del sello se extiende y difumina fácilmente,  logramos conseguir así un importante «efecto guarreo « de forma rápida y eficaz.

Ese efecto y parte del sistema se ha validado por el nuevo Silicon Valley de la innovación tecnológica de Madrid y por nuestra Unidad de Innovación preferida , apuntó Azofaifa.

D

Comunidad de Madrid

No sin mi médico

Los resultados de las pruebas sin la orientación del médico harán que aumente la ansiedad del paciente

por KEVIN PHO, MD  traducido de  Test results without physician guidance will cause patient anxiety

 Un paciente me culpa por lo que la gran ansiedad que le causo el tener que esperar varias semanas antes de recibir los resultados de una prueba de laboratorio, que yo había pedido. Muchos pacientes suelen tener que esperar días, si no semanas, antes de recibir los resultados del laboratorio por parte de su médico. El retraso puede afectar negativamente la salud de los pacientes.

Por ejemplo, un estudio observó a mujeres que se sometieron a una biopsia de mama para el cáncer Estas pacientes tardaron de uno a seis días en obtener sus resultados. Las que tuvieron que esperar más tiempo tenían niveles anormales de marcadores bioquímicos de estrés, que potencialmente pueden afectar  a los tiempos de curación de la herida de la biopsia.

El U.S. Department of Health and Human Services quiere cambiar el sistema de obtención de los resultados  de laboratorio. Una de las propuestas es permitir a los pacientes revisar inmediatamente sus resultados de laboratorio a través de un sitio web, casi al mismo tiempo que sus médicos. Si esto es una idea buena o mala depende de lo que ocurra después de que los pacientes vean los resultados.

 Los pacientes merecen tener acceso

Los pacientes deben tener acceso a sus pruebas de laboratorio. Pero es fundamental que un profesional médico explique los resultados. Los números en bruto sin el beneficio del contexto, también pueden causar ansiedad del paciente. Algunos resultados anormales se deben al azar o a errores de laboratorio. Otros resultados puede ser una variación normal para ese paciente en particular. Muchos de los resultados de laboratorio son engañosos y no indican ninguna enfermedad. Los pacientes suelen asumir lo peor, ver solo los resultados puede causar una alarma innecesaria.

Una consecuencia inesperada de este enfoque podría ser que los consultorios médicos se inunden con llamadas telefónicas de pacientes ansiosos. O pueden ir a Internet para una

«I have your lab test results. Cut back on your vitamins. You have the healthiest urine I have ever seen.»

interpretación general, que no se ajuste a las condiciones individuales del paciente. Un sitio web también podría proporcionar información incorrecta, información que a veces solo se basa en opiniones. Los pacientes que ya tienen acceso a algunos resultados de pruebas sin la participación de un médico. Las pruebas genéticas directas al consumidor les dicen a los pacientes si están en riesgo de condiciones tales como la enfermedad de Alzheimer o la diabetes. La prueba del VIH en el hogar fue aprobado recientemente por la FDA.

 Las pruebas no son infalibles

Recuerde que sólo porque una prueba genética muestra un bajo riesgo de diabetes, esto no significa que un paciente debe dejar de llevar una vida sana. Del mismo modo, la prueba del VIH de casa no es infalible. En promedio, si 100 consumidores con VIH se hacen la prueba,  92 obtendrán un resultado correcto, positivo, mientras que ocho recibiría un resultado incorrecto.

Sin orientación profesional tras la prueba, estos resultados pueden tener repercusiones engañosas importantes. Los pacientes se sienten empoderados por la fuerza que les da el disponer de datos al instante. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para proporcionar una orientación adecuada. Las historias clínicas electrónicas (HCE) pueden ayudar a los médicos de manera más eficiente a interpretar las pruebas y enviar una nota los pacientes con sus recomendaciones en cuestión de “pulsaciones de teclas”. Desafortunadamente, sólo el 51% de las consultas médicas utilizan los registros digitales (datos USA, en España y en AP nos acercamos al 95% pero las HCE no disponen de esa utilidad). Antes de realizar cualquier prueba, los médicos deberían gestionar las expectativas del paciente. Los médicos deben informar a los pacientes lo que los resultados de las pruebas podrían indicar y cómo podrían afectar a su tratamiento. La conversación debe concluir con un plan claro de cómo y cuándo el paciente será informado del resultado de la prueba.

Los resultados de laboratorio directos e instantáneos están cambiando la relación entre médicos y pacientes, que cada vez tienen acceso mayor a una gran cantidad de datos. La posibilidad de ver los resultados del examen podría aliviar la ansiedad de la espera de los pacientes. Sin embargo sin una interpretación y orientación apropiadas, esta ansiedad podría ser reemplazada por la preocupación de no saber lo que realmente significan.

Kevin Pho  es un médico especialista en medicina interna y en  el Consejo de Contribuyentes de EE.UU. Hoy en día . Es fundador y editor de  KevinMD.com ,

Madrid Innova

Madrid 18 de Agosto de 2012.- Dentro de la atmósfera de  innovación, creatividad y espíritu emprendedor que caracteriza al gobierno de la Comunidad de Madrid y en especial a su Consejería de Sanidad se ha presentado en primicia mundial «el sistema»: una simple tarjeta de cartulina en la que el farmacéutico irá apuntando a mano los importes que vayan pagando los pacientes.

Esta innovación puntera y pionera se enmarca en las soluciones imaginativas que la Consejeria ha implementado para dar solución al problema originado por el El Real Decreto Ley 16/2012, de 20 de abril, que establece que los pensionistas aportan un 10% del coste del medicamento hasta llegar a un tope máximo, a partir del cual no pagan por los medicamentos que reciban.Este tope es de 8 euros al mes cuando se tengan ingresos anuales inferiores a 18.000. En rentas superiores a los antedichos 18.000 euros, el tope de gasto varia de  los 18 a los 60 euros.

El exceso de gasto les debe ser reintegrado a los pensionistas, aunque el Decreto-Ley no determina como, por eso la Comunidad  que no quiere que los pensionistas tarden mucho tiempo en recuperar su dinero ha ideado este magnifico plan  que permite que los pensionistas no  tengan que esperar para cobrar lo que han pagado de más.

La viceconsejera ha explicado que los ciudadanos deben pasar por los centros de salud…..…. a recoger un documentito, la estrella de este sistema que es lo que Sanidad denomina  “documento de dispensación” o «la tarjeta«.

Los pacientes podrán obtener el documento de dispensación (ver foto) en el centro de salud. En el momento de la entrega, el profesional del centro cumplimentará (a mano) el documento, incluyendo los datos del paciente, el código de aportación y el mes de validez.

Esta tarjeta es intransferible y propiedad del paciente. En la farmacia el farmacéutico irá rellenando los campos cada vez que el paciente retire su medicación con el precio de tratamiento y la aportación del pensionista hasta que llegue a su tope máximo (8, 18 o 60 euros según sus ingresos) y a partir de ahí, el tratamiento se le facilitará sin coste alguno.

La tarjeta que ha sido pilotada en la Unidad de Innovación del Hospital Conocido  y presentada dentro de los encuentros internacionales sobre «nuevas soluciones para viejos problemas», es una «simple» cartulina; «esa es su fuerza» afirmó el consejero, y no llevara incorporado de momento ningún tipo de banda magnética, microchip, u otras zarandajas informáticas que permitan el tratamiento automatizado.

Esta innovación puntera y pionera  tiene un «coste mínimo» para la Comunidad de Madrid,  ya que se van a imprimir en el servicio de reprografía de la Consejería de Sanidad. El consejero ha indicado también que su departamento está recibiendo «bastantes llamadas» de otras Comunidades autónomas interesándose por este sistema, por lo que no ha descartado que se implante en otras regiones españolas.

La Viceconsejera ha precisado que esta innovacion revolucionaria se une a otras tecnologías punteras heredadas del antiguo Insalud remasterizado por el SERMAS, como el sello de caucho.»Estamos muy contentos y esperanzados» afirmó, de poder brindar a nuestros profesionales de herramientas de este tipo para que presten una mejor atención a los pacientes y pensionistas  que deberán renovar cada mes la tarjeta, hasta la puesta en marcha del sistema definitivo.

 Más información:

Nueva tarjeta para pensionistas que permite no tener que pagar por adelantado ver video si sale, o en su caso descargarlo

¡Madrid Emprende!

Madrid.org pues eso que muy org

Los pensionistas tendrán un documento

Los pensionistas tendrán una tarjeta para no adelantar el coste de los medicamentos

Los pensionistas de Madrid tendrán una tarjeta para no adelantar….

¿te acuerdas cuando bebíamos agua?

¿te acuerdas de cuando bebíamos agua?  era la pregunta que iniciaba el  viejo anuncio de una tradicional marca de refrescos española.

Un anuncio televisivo en blanco y negro, donde una perfecta pareja sesentera se preparaba para comer en una mesa redonda coronada por un mantel de hule y una vajilla Duralex. La respuesta era clara y al ¿te acuerdas de cuando bebíamos agua? le seguía “Afortunadamente tenemos La Casera” mientras se blandía con orgullo aquella inconfundible botella de cierre mecánico y tapón de porcelana.

Se pretendía trasmitir que en aquellos años de desarrollo y crecimiento económico, lo moderno era beber gaseosa, el agua se quedaba para los subdesarrollados, para los pobres que no tenían otro líquido con el que aliviar su sed.

Las cosas cambiaron y el agua comenzó a contraatacar.

Ud sabe que para la sed no hay nada como el agua… pues pida agua… de Solares ¡claro!  Por supuesto la que tomaba pocisiones era un agua mineral embotellada, nadie apostaba por las ricas, higiénicas y tratadas aguas del grifo que un servicio público emergente ponía a  su disposición.

Con el tiempo y conforme las nuevas generación mejoraba sus condiciones económicas, el agua se fue recuperando. De pronto descubren que el agua era un refresco ecológico sin gas, sin azúcar, muy new age y acorde con los tiempos. Al principio se vendía pureza y calidad pero enseguida pasó a asociarse a salud y buen estado físico.  Desde adelgazar a vigorizar, beber agua nos hacía de todo, nos acompañaba, nos “aligeraba”, nos convertía en seres saltarines en campos verdes y floridos, con un culo perfecto . Nos rejuvenecía, nos ponía más guapos , era un lazo para la solidaridad,  e incluso llegó el agua 2.0 (H 2.O)

El marketing jugó un papel definitivo,  todas la ventajas que se promocionaba solo eran aplicables si lo que se bebía era agua mineral embotellada (ahora ya en horribles frascos de plástico), la de grifo continuaba sin contar. Esta agua doméstica seguía siendo un recursos de hidratación para “muertos de hambre”, para pobretones de culo gordo, sin cinta en el pelo, e incapaces de trotar con alegres saltitos de regocijo en un verde parque, construido por el ayuntamiento de turno donde antes solo había descampados y escombros.

En resumen, primero se vendió la percepción de que el agua era para acomodados, después que era pura y buena para el consumidor y por último que era imprescindible para mantenerse sano. El marketing del agua embotellada enfatiza primero el estatus, luego la supuesta pureza para después asociarla a actividades como el deporte  (incluso se crea un mercado de bebidas deportivas) y sobre todo al buen estado físico y a la salud.

Se vende como “algo saludable y es aquí donde el marketing entra a saco en lo que podríamos llamar la sanitarización de una cosa tan natural como beber . Pero eso ya será motivo del siguiente post.

Cuando prevenir vale más que curar

Una de las obras más impactantes de la colección propia del Museo Gughehein de Bilbao es la obra Humanos (Humans) de Christian Boltanski que, en la página del propio museo, se describe sucintamente como: Fotografías y luces, Dimensiones totales variables.

Boltanski es una artista de origen judío que repite en su obra temas  como la muerte, la vida y la identidad, con una intencionalidad de archivo y memoria que va más allá de lo explícitamente presente. Boltanski en Humanos utiliza fotografías antiguas y luces como testimonios de la muerte y lo breve de la vida. Según sus propias palabras: No hablo de cosas complicadas. Lo que intento hacer es que la gente se olvide que es arte y piense que es vida.

Los excesos de la prevención en medicina y sus “campañas” no tiene nada que ver con una maldad intrínseca o con oscuros intereses (que también), más bien con una acertada maniobra que apela a las ganas de supervivencia, por encima de lo que es fisiológico y natural. Esta pornoprevención se apoya en un deseo, no confesado, de inmortalidad que nos lleva caer prendados de los cantos de sirena que, en el mejor de los casos, prolongan la vida pero nunca las “salvan”.

La prevención hace que la gente se olvide de que es medicina (con todas sus ventajas e inconvenientes) y piense que es vida. Al pretender una eterna juventud a cualquier precio, siempre encontraremos a alguien dispuesto a vendérnosla y fijar un alto precio. Al igual que Boltanski  para dar esta impresión de vida nos servimos de medios artificiales (el arte en su caso). «No es la realidad, hacemos teatro; tratamos de que el espectador (paciente) en ese momento olvide que está en un museo» (consulta).

De eso (nada más y nada menos) trato la mesa: Cuando prevenir vale más que curar que se desarrolló la semana pasada en el marco del 32 congreso de la SEMFyC – (actas aquí) que tuve la oportunidad de moderar y que contó con excelentes ponencias. La intervención de Enrique Gavilán versó sobre el viejo tópico de la restricción de sal en la hipertensión arterial. Roberto Sánchez nos transmitió la sorpresa e incredulidad de un joven médico que se enfrenta a las inesperadas miserias de la medicina como “ciencia y arte”. Eulali Marinelarena nos ilustró con claridad de la falacia de la muerte burlada en relación con las expectativas de los cribados por cáncer.

La principal conclusión del mesa vino de la boca de un  bertsolari, paciente de Eulali:

En prevencion los pacientes deben salir (al menos) igual que llegaron.

Una estupenda y divertida mesa llena de ciencia y sentido común que al parecer gustó bastante (gracias Vicente) y que podéis ver en el vídeo que se incluye a continuación, cortesía de Irekia. Un congreso excelente en una ciudad, Bilbao amigable y espléndida. Enhorabuena y muchas gracias a Enrique, Roberto y Eulali y, por supuesto, a los organizadores y a Osatzen- Sociedad Vasca de Medicina de Familia por ejercer de perfecta anfitriona.

Montori Superstar

Toma de decisiones en la práctica clínica

informática retrasada

Un recurso habitual, casi tópico, cuando se habla de nuevas tecnologías en sanidad, es acudir a la comparación, siempre en desventaja, con otras instituciones o empresas.Se hace notar como éstas siempre superan a las de salud en implantación tecnológica. Con frecuencia oímos eso de que “si puedo consultar mi cuenta corriente en mi ordenador u obtener dinero en un cajero automático desde cualquier sitio de España, por qué no puedo citarme vía Internet? o por qué el médico de la playa no consigue acceder a mi historial médico”.

Aunque suene lógico, no deja de ser una leyenda urbana más, ni la banca está tan avanzada, ni el manejo de la información sanitaria es tan simple como el de otros sectores. Basta con ponerse al otro lado de la pantalla del ordenador en una caja de ahorros para ver cómo su  «informática» no es tan perfecta como parece. En el ordenador de un banco, pantallas y pantallas de obligado cumplimiento, terminales tontas y escasa “usabilidad” hacen de los trámites más sencillos una inacabable sucesión de golpes de ratón y nerviosos movimientos de dedos sobre el teclado.

La implantación tecnológica no es, por tanto, inferior en sanidad, o por lo menos no es muy inferior, cuando lo comparamos con el sector privado o las instituciones públicas de gran magnitud que tan a menudo nos ponen como ejemplo. Solo hay una diferencia, los bancos, el ministerio de Hacienda o incluso una modesta compañía de autobuses de línea tienen claro quiénes son sus usuarios y quién es el que paga y, por tanto, manda. También saben para qué se deben implantar las tecnologías, qué es lo que esperan de ellas y el valor de la mejora continua.

Los diferentes sistemas de salud no han llegado a esta comprensión. Sus sistemas informáticos están diseñados por y para políticos gestores y burócratas, olvidándose por completo del cliente interno y externo. Los médicos y los pacientes apenas han intervenido en el desarrollo de los sistemas de información que se han implantado en España a raíz de las transferencias sanitarias. La innovación tecnológica en sanidad tuvo la desgracia de coincidir en el tiempo con estas transferencias. De pronto, diecisiete aguerridos consejeros se lanzaron a crear el mejor sistema de salud para sus autonómicos ciudadanos. Como no podía ser de otra forma, se iba a apostar de forma clara por las nuevas tecnologías para conseguir este objetivo.

¡Qué desgracia!

La informatización sanitaria se convirtió en un lugar común donde materializar las megalomaniacas ideas sobre la estructura de un sistema sanitario ideal. Era un tablero donde no cabían los peones. Las nuevas tecnologías fueron diseñadas a imagen y semejanza de las utópicas ideas de los que nunca habían pasado una consulta.

Utopía, desconocimiento y olvido, las tres palabras clave del fracaso de las tecnologías en la sanidad de nuestro país. En poco tiempo veremos la caída de sistemas de información centralizada basados en la historia clínica electrónica que, aunque vendidas con éxito al exterior, son de conocida ineficacia por todos los usuarios. Se olvidaron que un sistema de información se construye desde abajo, poco a poco de forma incremental y sobre todo con un objetivo muy claro.

La postergación de los profesionales y de los usuarios ha sido el gran error de la implantación de las nuevas tecnologías en sanidad, y no las dificultades o la inversión económica.

A estas alturas de la película vender como iniciativa pionera la cita por Internet, la ubicuidad de los datos sanitarios, el uso del ordenador en las consultas o la receta electrónica (que ni es receta, ni es electrónica) causa cierto sonrojo. Mientras estoy sentado delante de mi ordenador, viendo una pantalla similar más de ocho años, el cajero de mi banco ha cambiado, al menos, tres veces, ha incorporando mejoras, no solo tecnológicas, sino de sentido común.

Las empresas tienen claro quiénes son sus usuarios y van mejorando con la experiencia, e inversión continua.

Esperemos que en sanidad pase algo parecido….

Tomar café para hablar de inmigrantes

Por Dr. Jorge Soler. Médico de Familia. Lleida

Autor de libro ¿ Por qué lloran los inmigrantes?

Últimamente en España las noticias negativas nos invaden. Muchos son los mensajes de errores cometidos en el pasado que se amplifican con pesimismo en múltiples medios y que, aliñados de un futuro bastante incierto, obliga a que se estén realizando muchos cambios, algunos de ellos con tanta rapidez que a veces parece que han sido tomados con cierta precipitación con su consecuente riesgo de error.

Uno de estos cambios ha sido el que anunciaba el Real Decreto Ley 16/2012, “de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS)”, que introduce, con una locuacidad que merece la pena resaltar, nuevos términos a las reglas de juego sanitario con perlas de nuestra querida ministra Mato afirmando que debemos diferenciar a las personas que “trabajan como nosotros y pagan sus impuestos” de los que son su inverso, dado que “no trabajan y no pagan impuestos”. Se incorpora por tanto una diferencia en nuestro país según si los ciudadanos cotizan y aportan dinero de los que no lo hacen. Inicialmente podría parecer que la medida estaba destinada a combatir el llamado turismo sanitario, un supuesto abuso según la administración que tampoco se han esforzado demasiado en documentar. ¿Es cierto que hay tanto abuso? Todos hemos oído de la existencia de casos de extranjeros que vienen a ser intervenidos de prótesis o para ser trasplantados saltándose la lista de espera y los pasos previos que normalmente nuestro sistema sanitario tiene estipulados. Es evidente que detrás de tantas afirmaciones debe de haber bastantes exageraciones, algo que ocurre con frecuencia en nuestro país con muchos temas. Si tan preocupante era este tipo de pacientes y sus conductas para la sostenibilidad del sistema, posiblemente hubiera sido más sencillo resolverlo revisando los convenios haciendo que fueran realmente bilaterales, porque, no lo olvidemos, también los españoles a veces enfermamos en nuestros viajes por Europa y nos gustará ser atendidos con dignidad.

Otro de los cambios que han pasado casi de refilón entre las noticias ha sido la de complicar aún más la entrada de los inmigrantes a nuestro sistema sanitario. Y estos lo tienen todavía mucho peor que los anteriores porque, por definición, son gente que vinieron a nuestro país a trabajar cuando necesitábamos mano de obra barata para especular. Son algunos de los que cuidaron a nuestros ancianos y realizaron los trabajos que la gente en nuestro país despreciaba. Ahora, con la nueva ley, “si no pagan impuestos” y no tienen todos los papeles en regla se les prohibirá el acceso regularizado al sistema sanitario, con una medida que según el Ministerio ayudará a ahorrar 500 millones de euros y que algunos en seguida han visto inconstitucional. Obviamente la cifra de ahorro debe de haber sido obtenida de una forma estimativa porque, si son personas indocumentadas, parece difícil que hayan estimado con finura su gasto sanitario actual, o incluso puede que quizá el cálculo haya sido realizado tomando un aromático café en la mesa de las decisiones que afectan a los débiles.

Este segundo tema, el de crear barreras de acceso a los ciudadanos que ahora llaman simpapeles, es realmente preocupante por muchos factores, pero se puede resumir de una forma muy simple: ahorrará muy poco, si es que se llega a ahorrar algo con la medida, pero las implicaciones en salud pública serán importantes, algunas tan bien narradas clásicamente en la literatura. Sobre este asunto, es magnífico, y de obligada lectura, el texto del profesor Luis Gimeno (@lugifel). Por supuesto, ahorrar dinero es difícil, y priorizar comprendo que no es tarea fácil, pero ¿hace falta cambiar nuestro sistema sanitario de esta forma? De hecho, en el fondo, recordemos que la base de la medida es el ahorro, partiendo como premisa que si uno cotiza queda salvado de la exclusión. ¿Hemos de entender entonces que estamos cambiando el modelo sanitario? ¿Aquel modelo que decían que era público, universal y gratuito en el punto de acceso? ¿Han olvidado que se aseguraba que era un sistema que no discriminaba a nadie y que era uno de los mejores del mundo (supongo que por su eficiencia: gran calidad con sueldos muy bajos)?

Es posible que no debiéramos intentar justificar tanto lo que nos parece una medida desacertada simplemente arguyendo que la universalidad de nuestro sistema es un acto de caridad, humanidad y solidaridad con el prójimo, de esa que algunos tienen los domingos cuando se reúnen antes de tomar el aperitivo, y muchos otros con mayor frecuencia todavía siendo consecuentes con su palabra y obra. Abandonar al que más nos necesita sin ninguna piedad cuando las cosas no van del todo bien es mezquino, ruin, y hace mostrar la cara oculta de nuestra sociedad, una sociedad aprovechada, que sólo sonrió cuando quería lucrarse.

Además el tema que nos ocupa no sólo es moral, humanista o ético, sino que es un asunto de relevancia científica. Estamos cuestionando un asunto sobre el que es bastante fácil documentarse con rigor médico para poder tener opinión. Son muchos los estudios que han detectado la existencia de las desigualdades sociales y, una vez leídos, los políticos hubieran tenido más facilidad para tener una visión más humana de la realidad que se verá afectada con este decretazo. Si lo que se pretendía era cambiar el modelo sanitario, deberían mostrar con claridad hacia dónde pretenden llevarlo, porque, de igual forma como sucede con el rumbo de la vida, a veces es mejor conocer bien la dirección del viaje más que la velocidad. Si no sabemos hacia dónde queremos llevar el barco, ningún viento nos será favorable por mucho que corran queriendo ahorrar. Es por eso que somos muchos a los que nos parece que las decisiones importantes deben ir siempre bien documentadas para evitar que parezcan simples ocurrencias de tertulianos. Quiero pensar que, si realizamos un análisis sosegado de la situación, podremos ver en un ejercicio de introspección sincero que nuestra sociedad es mucho más sana, humana y generosa que la que esta medida puede sugerir.

Entre otras muchas cosas este decreto dificultará el proceso de integración de algunos inmigrantes y, las primeras críticas que recibió el Gobierno por ello, las esquivó contestando que las personas podrán seguir accediendo igualmente a los servicios de urgencias y que, como en los naufragios, las mujeres embarazadas y los niños tendrán un trato especial, en este caso el redactado dice “en las mismas condiciones que los españoles”, es decir, que ellos mismos explicitan dos tipos de sistemas sanitarios bien diferenciados. Es evidente que alguien que legisla así desconoce totalmente para qué están destinados estos servicios de urgencias (aunque la palabra les debería dar una pista) y peor si cabe aún, cuál es la cartera de servicios y el motivo de tener una Atención Primaria potente. Una buena opción hubiera sido pedir colaboración a los profesionales que conocen bien por dónde es más fácil recortar. Convoquen a los profesionales y verán cómo les responden fielmente y con eficacia. Quizá deberían invitar a la mesa de las decisiones a tomar café a algún Médico de Familia que mientras removería el azúcar les explicaría con maestría qué implica abandonar sanitariamente a las personas desvalidas.

Es posible que los complejos conceptos de prevención, atención integral de las personas y manejo de la patología crónica sean más fáciles de comprender si con el café se acompaña de algo sólido, que sea más fácil de tragar, sobre todo cuando se trata de decisiones complejas como las expuestas.

Dr. Jorge Soler. Médico de Familia

Twitter: (jsoler_)