Médicos hay, lo que no hay es vergüenza

Del Blog Salud, dinero y atención primaria 2017. Si algo se ha gestionado de forma desastrosa durante años ha sido la decisión de cuántos médicos formar en nuestras facultades, cuántos especialistas formar en el MIR y cuántas plazas de las existentes en el sistema cubrir mediante oposiciones periódicas. Nada iguala la miserable incompetencia desplegada aquí. Quienes peinamos canas recordamos aquella famosa “bolsa” de 20.000 médicos parados de los años 80 de la que algunos, todavía hoy en activo, formamos parte. Pues bien, a veces viene bien un ejercicio de memoria, aunque sólo sea para que los más jóvenes sepan cómo hemos llegado hasta aquí y, también, por dónde no salir.

Sigue en El fracaso de la OPEP de médicos

PRISMA 2020

Como ya anunciamos se ha publicado la declaración PRISMA 2020: una guía actualizada para informar revisiones sistemáticas. Se puede consultar en formato preprint en: Page, Matthew J., et al. “The PRISMA 2020 Statement: An Updated Guideline for Reporting Systematic Reviews.” MetaArXiv, 14 Sept. 2020. Web MetaArXiv

Es la actualización de PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses) 2009 ·en español aquí· un conjunto mínimo de elementos o ítems seleccionados basándose ​​en la evidencia que sirven para establecer la mejor forma de mostrar la información que revisiones sistemáticas y metaanálisis deben proporcionar cuando se publican.

Colapso en atención primaria

Ante la situación de colapso de la Atención Primaria en la Comunidad de Madrid y la convocatoria de huelga próxima, la junta directiva de SoMaMFyC quiere mostrar su preocupación por la situación actual de sobrecarga de los centros de salud. Creemos que la Atención Primaria necesita cambios profundos para poder atender a la población en una situación de pandemia y apoyamos todas las propuestas que mejoren la atención a los pacientes manteniendo la longitudinalidad. En este sentido, consideramos que hay tomar medidas urgentes y viables para intentar aliviar el colapso actual, la falta de accesibilidad y las listas de espera que dificultan el acceso de la atención sanitaria a muchos de nuestros pacientes. Por ese motivo lanzamos una propuesta de mínimos para implementar de forma urgente en Atención Primaria, consideramos que estas medidas pueden llevarse a la práctica en menos de un mes y pueden mejorar la situación de los centros de salud:
 
1. Burocracia:  

  • Incapacidad laboral temporal (ITL): Envío telemático, cese de la impresión en papel de ningún parte de forma indefinida. 
  • Anulación del alta por incomparecencia en la ITL durante al menos 2 semanas más a la fecha de revisión.
  • ITL en caso de contacto COVID-19:  Único parte con alta y baja en el mismo acto que cubra la cuarentena de 14 días, la ITL por este motivo puede ser emitida por personal distinto al facultativo.
  • Renovación automática de recetas y visados por un año.
  • Resultados de PCR para SARS-CoV-2 directamente cargados en la App de cita previa para que el paciente lo pueda consultar en 48 horas independientemente de donde se tome la muestra.
  • Acceso de los administrativos sanitarios al módulo de IT web y receta electrónica para que puedan consultar la emisión de la ITL, la fecha de revisión de la ITL, emitir copia de la medicación, informar si la medicación está cargada en la e-receta, informar de la caducidad de la misma, imprimir la pauta de anticoagulación.

2. COVID-19:

  • Rastreador: Enfermeras comunitarias que trabajen en el centro de salud en coordinación con el equipo de Atención Primaria. Se encargarían del rastreo, seguimiento COVID-19 leve, toma de muestras PCR y derivación de aquellos casos que requieran atención médica al médico de familia.  
  • Protocolos unificados de manejo de paciente COVID-19 para toda la Comunidad de Madrid tanto en Atención Primaria como en Atención Especializada.
  • Acceso a serología para SARS-CoV-2 en Atención Primaria.
  • Acceso a radiografía de tórax urgente en todos los centros de salud.

3. No COVID-19:

  • Aumento de líneas telefónicas. No es aceptable que ninguna llamada al Centro de Salud se corte de forma abrupta. Todas las llamadas deben quedar en espera como sucede en los números de emergencia hasta ser atendidas. 
  • Campañas informativas en medios de comunicación sobre el acceso a los Centros de Salud. Hay que explicar que el acceso es limitado para evitar aglomeraciones y posibles contagios del SARS-CoV-2. La atención inicial será telefónica y se valorará la consulta presencial si es necesaria.

4. Recursos Humanos: 

  • Aumento de la plantilla de médicos de familia con medidas atractivas y contratos dignos.
  • Retribución de los doblajes en las mismas condiciones que las peonadas hospitalarias.
  • Contratación de administrativos sanitarios que se dediquen de forma exclusiva a la atención telefónica. 

 Junta Directiva de la SoMaMFyC

Los centros de salud no están cerrados

Atención Primaria 2020

Informacion visual sobre el COVID-19

The three very useful infographics, more precisely two infographics and a figure on covid-19, published in the BMJ in three articles, that have one thing in common: the authorship of our favorite british general practitioner, Trisha Greenhalgh.
Covid-19: a remote assessment in primary care (spanish) March 2020 by Fernando Fabiani
Management of post-acute covid-19 in primary care (spanish)
Management of post-acute covid-19 in primary care. (spanish) august 2020

Las tres utilisimas infografías, más exacto dos infografías y una figura sobre el covid-19, publicadas en el BMJ en sendos artículos que tienen en común una cosa: la autoría de nuestra admirada medico general británica Trisha Greenhalgh.

Traducidas (traducción no oficial) por médicos de familia -salvo la figura- para colegas de habla hispana.

Covid-19: a remote assessment in primary care BMJ 2020; 368 :m1182

Más información en español (artículo completo e infografía tamaño mayor) aquí.


Management of post-acute covid-19 in primary care

Más información en español (artículo completo e infografía tamaño mayor) aquí.


Two metres or one: what is the evidence for physical distancing in covid-19?

Más información en español (extracto del artículo e infografía tamaño mayor) aquí.


Necesitamos pruebas

Necesitamos mejores evidencias sobre las intervenciones no farmacológicas para el covid-19 por Margaret McCartney . 28 de agosto de 2020

Traducción libre de Margaret McCartney: We need better evidence on non-drug interventions for covid-19

Las intervenciones no farmacológicas deben basarse en la evidencia. Necesitamos generar estas pruebas para informar sobre el covid-19 y futuras pandemias.

Se han registrado casi 1300 ensayos controlados para intervenciones farmacológicas para el covid-19. Entre ellos, se han realizado grandes ensayos internacionales y de gran potencia que han evaluado la eficacia de tratamientos como la dexametasona y la hidroxicloroquina para el covid-19.

Pero, ¿por qué las intervenciones no farmacológicas no han sido sometidas al mismo interrogatorio? 

Actualmente se está desarrollando la Colaboración BESSI (Intervenciones de comportamiento, ambientales, sociales y de sistemas -para la preparación para una pandemia-). Pero hasta ahora solo se han registrado diez ensayos controlados de intervenciones no farmacológicas, y se han informado tres. Esto no tiene sentido. Las intervenciones farmacológicas generalmente están dirigidas a un grupo relativamente pequeño de personas que han sido infectadas y están enfermas. Las intervenciones no relacionadas con fármacos, como el distanciamiento físico, ponerse mascarillas o los patrones escolares de reapertura, están dirigidas a grupos de población enteros y, sin embargo, apenas se están probando.

Estas intervenciones afectan a más personas. En las primeras semanas de una pandemia, entiendo la necesidad de tomar decisiones urgentes utilizando el criterio más acertado. Pero con el tiempo, tenemos una amplia oportunidad para considerar qué intervenciones son efectivas, cuáles no lo son y cuáles tienen consecuencias no deseadas que superan los beneficios potenciales. Nos tomamos en serio los ensayos de medicamentos porque reconocemos la posibilidad de muertes por iatrogenia: buscamos la protección de un comité de seguimiento de datos y reconocemos que las buenas intenciones no son suficientes.

¿Por qué no es éste el caso de las estrategias sin fármacos? 

Es como si las intervenciones no farmacológicas no se consideraran capaces de causar daño, que sean consideradas demasiado difíciles de investigar o tan obviamente beneficiosas como para molestarse en hacer ensayos. Creo que esto es un error. Un análisis reciente en BMJ argumentó que las preocupaciones sobre la compensación de riesgos * eran un dead horse (asunto terminado) que “ahora necesita ser enterrado para tratar de prevenir la amenaza que representa desacelerar la adopción de intervenciones efectivas de salud pública”.

Usando el ejemplo de las mascarillas faciales, se citaron pruebas que no encontraron una reducción clara en el lavado de manos simultáneo con el uso de las mascarillas. Pero esta no es la única forma posible de compensación de riesgos. La pregunta fundamental es si las mascarillas reducen el daño a las personas de la población. Por ejemplo, ¿los supermercados confían en cubrirse la cara en lugar del distanciamiento físico y esto es perjudicial. ¿El uso de mascarillas da a las personas confianza para salir más de casa y correr más riesgos cuando están fuera? 

Hay grandes lagunas en nuestro conocimiento y, sin una evidencia clara sobre el uso de mascarillas de tela en la comunidad, podemos estar dando una falsa seguridad. La observación del uso de mascarillas faciales, en la vida real, encuentra que se usan incorrectamente de manera habitual. Tampoco hemos considerado suficientemente un impacto social más amplio. Las personas con antecedentes de trauma o que tienen dificultades auditivas se encuentran en desventaja. Los defensores de las mascarillas clasifican a los que no se cubren el rostro como desviados de la nueva normalidad. La ​​cohesión social se arriesga dividiendo, en lugar de comprender los comportamientos. Todos esto son daños. Tampoco tenemos una estrategia clara del fin. Necesitamos menos pánico y una investigación más práctica y pragmática.

¿Pero cómo? En los últimos días, el gobierno del Reino Unido ha cambiado de opinión sobre las mascarillas en las escuelas. Sería mucho más honesto y transparente que el gobierno explicara la dificultad de hacer recomendaciones sin evidencia y que los asesores médicos explicaran la necesidad de obtenerla. Sin subestimar el esfuerzo requerido, sería posible aleatorizar escuelas en áreas geográficas a “cuidados habituales” o “mascarillas suministradas”, dando a los niños recursos e instrucción sobre cómo usarlas, obteniendo datos sobre infecciones tanto en la escuela como en la comunidad. También serían posibles ensayos de cuña escalonada las pruebas de cuña escalonada. Saber qué funciona apoyará la implementación o asegurará que no desperdiciemos recursos. Si podemos hacer ensayos internacionales de medicamentos, deberíamos poder trabajar con las autoridades locales. Los departamentos de salud pública, con su profundo conocimiento de las regiones, podrían apoyar a los investigadores de la comunidad. El público del Reino Unido debe tener la oportunidad de contribuir, de acuerdo con el modelo de asociación entre pacientes y médicos que apoya el NHS. Si queremos la confianza del público, posiblemente lo más importante en el manejo de una pandemia, debemos ganarla. 

Otro argumento es que los ensayos a gran escala, digamos del uso de mascarillas en las escuelas, son imposibles, debido a la creencia de que todos los niños necesitarían un tutor para dar su consentimiento, lo que hace que el reclutamiento sea prácticamente imposible. Pero esto es profundamente problemático. Esto sugiere que el gobierno puede elegir e implementar cualquier política, sin requerir ningún consentimiento individual, siempre que no se llame ensayo.  Mientras se permita que este doble rasero persista, dando resultados menos poderosos e incertidumbre innecesaria, las personas pueden sufrir daños evitables. La información valiosa tampoco proviene solo de ensayos controlados aleatorios. Las intervenciones complejas requieren múltiples disciplinas y tipos de investigación para su evaluación. ¿Pero dónde están? 

Felicitaciones a los alemanes por el proyecto Restart19, que es un estudio que comprende varios subproyectos para evaluar el riesgo de realizar un gran evento deportivo o cultural en interiores. Chapeau a los daneses, que han organizado dos ensayos. El ensayo controlado aleatorizado DANMASK estudiará si las mascarillas protegen al usuario contra el covid-19. Otro grupo danés está realizando una prueba de máscaras de tela hechas por la comunidad en Guinea-Bissau. En Noruega, se planeó probar la apertura total versus la reapertura parcial en todas las escuelas primarias durante cuatro semanas, pero el gobierno retiró el apoyo. Sin embargo, los investigadores tienen la intención de preparar un ensayo similar para que pueda comenzar si aumentan las infecciones en Noruega. Además, están planeando un estudio prospectivo de estudiantes universitarios para evaluar si la enseñanza en el campus está asociada con un mayor riesgo de infección por covid-19 en comparación con el aprendizaje en línea. Este trabajo puede informar racionalmente lo que hacemos ahora y en el futuro. Además, la investigación detallada puede identificar las desigualdades en salud y generar información sobre cómo reducirlas.

Necesitamos ensayos porque no podemos suponer que las intervenciones no farmacológicas no harán daño ni desperdiciarán recursos, desviando así la atención y el dinero. Hay un ejemplo pasado sobre esto, en Australia se usaron simuladores de bebés para tratar de reducir el embarazo en la adolescencia. Un ensayo clínico aleatorizado encontró que, en cambio, aumentó. El programa “Scared Straight” se utilizó para tratar de disuadir a los jóvenes con alto riesgo de cometer actos delictivos, pero terminó incrementándolos a un alto costo. El consejo aparentemente sensato y bien intencionado del Dr. Spock de poner a los bebés boca abajo para dormir se asoció con al menos 50.000 muertes infantiles.

En Escocia, se abandonaron los arreglos para el aprendizaje combinado (una combinación de enseñanza en línea y en el aula) y se decidió que todos los niños regresaran a la escuela a tiempo completo después de que se hubieran hecho los preparativos. Sin embargo, esta habría sido una buena oportunidad para un ensayo, aleatorizando a través de áreas geográficas. Podría haber dado resultados rápidos y útiles, y la oportunidad de realizar una investigación cualitativa sobre los impactos sociales más amplios. Ensayos para colegios y universidades deben planificarse ahora mismo. Covid-19 no va a desaparecer pronto, y estamos desperdiciando la oportunidad de aprender sobre esta pandemia y la próxima.

Margaret McCartney es GP en Glasgow

* La compensación de riesgos es una teoría que sugiere que las personas suelen ajustar su comportamiento en respuesta al nivel de riesgo percibido, cada vez más cuidadosos cuando sienten un mayor riesgo y menos cuidadoso si se sienten más protegidos.Wikipedia

2 metros o más: ¿cual es la evidencia sobre el distanciamiento físico en covid-19?

Extracto traducido de Jones Nicholas R, Qureshi Zeshan U, Temple Robert J, Larwood Jessica P J, Greenhalgh Trisha, Bourouiba Lydia et al. Two metres or one: what is the evidence for physical distancing in covid-19? BMJ 2020; 370 :m3223

El distanciamiento físico es una parte importante de las medidas para controlar el covid-19, pero no está claro exactamente cuán lejos y por cuánto tiempo el contacto es seguro en diferentes contextos. Las normas que estipulan una única distancia física específica (1 o 2 metros) entre individuos para reducir la transmisión del SARS-CoV-2, el virus que causa el covid-19, se basan en una noción anticuada y dicotómica del tamaño de las gotas respiratorias. Esto pasa por alto la física de las emisiones respiratorias, donde las gotas de todos los tamaños quedan atrapadas y movidas por una nube de gas exhalado turbulento húmedo y caliente, que las mantiene concentradas mientras las transporta por metros en unos pocos segundos. Después de que la nube se desacelera lo suficiente, la ventilación, los patrones específicos de flujo de aire y el tipo de actividad se vuelven importantes. También son importantes la carga viral del emisor, la duración de la exposición y la susceptibilidad de un individuo a la infección.

En lugar de reglas únicas de distancia física fija, se propone unas recomendaciones que reflejan mejor los múltiples factores que se combinan para determinar el riesgo. Esto proporcionaría una mayor protección en los entornos de mayor riesgo, pero también una mayor libertad en entornos de menor riesgo, lo que permitiría potencialmente un retorno a la normalidad en algunos aspectos de la vida social y económica.

Las influencias ambientales son complejas y es probable que se refuercen mutuamente. Las reglas de distanciamiento físico serían más efectivas si reflejaran niveles escalonados de riesgo. La figura presenta una guía de cómo el riesgo de transmisión puede variar según el entorno, el nivel de ocupación, el tiempo de contacto y si se usan mascarillas. Estas estimaciones se aplican cuando todos están asintomáticos. En las situaciones de mayor riesgo (interiores con poca ventilación, altos niveles de ocupación, tiempo de contacto prolongado y sin cubrirse la cara, como un bar lleno de gente o un club nocturno), se debe considerar una distancia física de más de 2 m y minimizar el tiempo de ocupación. Es probable que un distanciamiento menos estricto sea adecuado en escenarios de bajo riesgo. Las personas con síntomas (que en cualquier caso deberían aislarse por sí mismas) tienden a tener una carga viral elevada y exhalaciones respiratorias violentas más frecuentes.

Traducción tabla de @eduardosuarez

Figura.  Riesgo de transmisión del SARS-CoV-2 de personas asintomáticas en diferentes entornos y para diferente tiempo de estancia, ventilación y niveles de hacinamiento (ignorando la variación en la susceptibilidad y las tasas de diseminación viral). Las mascarillas se refieren a aquellas destinada para la población en general y no a mascarillas tipo FFP2 o FFP3 (high grade respirators en el original) . Las calificaciones son indicativas de riesgo relativo cualitativo y no representan una medida cuantitativa. Es posible que también se deban tener en cuenta otros factores que no se presentan en estas tablas al considerar el riesgo de transmisión, incluida la carga viral de una persona infectada y la susceptibilidad de las personas a la infección. Toser o estornudar, incluso si se deben a irritación o alergias mientras se está asintomático, agravaría el riesgo de exposición en un espacio interior, independientemente de la ventilación.

Mensajes clave

Las normas actuales sobre el distanciamiento físico seguro se basan en ciencia obsoleta.

La distribución de partículas virales se ve afectada por numerosos factores, incluido el flujo de aire.

La evidencia sugiere que el SARS-CoV-2 puede viajar más de 2 m cuando se tose o grita.

Las reglas sobre el distanciamiento deben reflejar los múltiples factores que afectan el riesgo, incluida la ventilación, la ocupación y el tiempo de exposición.

¿Por qué los médicos usan tratamientos que no funcionan?

Aunque la respuesta a esta pregunta se publicó como editorial en el BMJ en 2004, en plena vorágine de covid-19 y sus “tratamientos” conviene recordarlo.

Doust J, del Mar C. ¿Por qué los médicos usan tratamientos que no funcionan? Por muchas razones, incluida su incapacidad para permanecer inactivos y no hacer nada. BMJ 2004; 328: 474-75

La historia de la medicina está repleta de ejemplos de tratamientos que si bien en algún momento alguna vez fueron una práctica común, ahora se sabe que no funcionan o, lo que es peor, que causan daños.

¿Por qué seguimos utilizando tratamientos ineficaces?

  • Experiencia clínica
  • Confianza excesiva en resultados subrogados
  • Historia natural de la enfermedad
  • Querencia por el modelo fisiopatológico (que es incorrecto)
  • Liturgia y mística
  • Necesidad de hacer algo
  • Nadie hace la pregunta
  • Las expectativas de los pacientes (reales o supuestas)

Para entender la pregunta y sus respuesta tambien nos viene bien (más antiguo) el libro de Freidson E. Profession of Medicine: A Study of the Sociology of Applied Knowledge. New York, NY: Harper & Row; 1970:168-169 en los que se muestran los cinco rasgos característicos del médico clínico típico, a saber:

  • los médicos creen en lo que hacen.
  • los médicos prefieren la acción, incluso con pocas posibilidades de éxito, frente a no hacer nada.
  • los médicos vislumbran relaciones causa-efecto aún en su ausencia.
  • los médicos se apoyan más en el juicio personal que en la evidencia empírica.
  • Cuando las cosas van mal, los médicos lo atribuyen a la casualidad.

Un resumen y apuntes para argumentos que responden a la pregunta ¿Por qué los médicos usan tratamientos que no funcionan?

Manejo del covid-19 postagudo en atención primaria

Se ha publicado en la revista BMJ el artículo Management of post-acute covid-19 in primary care. Al igual que el anterior de la médico general británica Trisha Greenhalgh, sobre la evaluación a distancia en atención primaria publicado en plena pandemia de COVID-19, es un articulo oportuno, interesante y muy útil.

Por ese motivo publicamos a continuación un resumen traducido y el acceso a una traducción libre y apresurada del artículo completo + infografía.

Management of post-acute covid-19 in primary care

Trisha Greenhalgh, Matthew Knight, Christine A’Court, Maria Buxton, Laiba Husain.

BMJ 2020; 370:m3026 doi: https://doi.org/10.1136/bmj.m3026 

Lo que necesitas saber

  • La atención sanitaria del covid-19 después de las tres primeras semanas se basa actualmente en pruebas limitadas.
  • Aproximadamente el 10% de las personas experimentan una enfermedad prolongada después del covid-19.
  • Muchos de estos pacientes se recuperan espontánea (aunque lentamente) con apoyo holístico, descanso, tratamiento sintomático y aumento gradual de la actividad.
  • La determinación de la saturación de oxigeno con oximetría de pulso en casa puede ser útil para controlar la disnea.
  • Las indicaciones para la evaluación especializada incluyen seguimiento clínico de síntomas respiratorios, cardíacos o neurológicos que sean nuevos, persistentes o progresivos.

Definición de covid-19 postagudo

En ausencia de definiciones acordadas, para los propósitos de este artículo se define covid-19 postagudo como aquel que se extiende más allá de las tres semanas desde el inicio de los primeros síntomas y covid-19 crónico como el que se extiende más allá de las 12 semanas.

¿Cuál es su frecuencia?

Alrededor del 10% de los pacientes que han dado positivo en la prueba del virus del SARS-CoV-2 permanecen enfermos más allá de las tres semanas, y una proporción menor durante meses.

¿Por qué algunas personas se afectan?

No se sabe por qué la recuperación de algunas personas se prolonga.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas del covid-19 postagudo varían ampliamente. Incluso el llamado covid-19 leve puede estar asociado con síntomas a largo plazo, más comúnmente tos, fiebre no muy alta y fatiga, todos los cuales pueden reaparecer o remitir. Otros síntomas reportados incluyen dificultad para respirar, dolor en el pecho, dolores de cabeza, dificultades neurocognitivas, dolores musculares y debilidad, malestar gastrointestinal, erupciones cutáneas, alteración metabólica (como un control deficiente de la diabetes), enfermedades tromboembólicas, depresión y otras enfermedades mentales. Las erupciones cutáneas pueden adoptar muchas formas, incluidas vesicular, maculopapular, urticaria o lesiones en las extremidades tipo sabañón (el llamado dedo covid).

¿Qué pruebas se requieren?

Los análisis de sangre deben solicitarse de forma selectiva y para indicaciones clínicas específicas después de una historia y un examen cuidadosos (ver infografía); es posible que el paciente no necesite ninguno. Debe excluirse la anemia en el paciente con dificultad para respirar.

Para los pacientes que no fueron ingresados en cuidados intensivos, la guía de la British Thoracic Society sobre el seguimiento de los pacientes con covid-19 que han tenido una enfermedad respiratoria significativa propone un seguimiento comunitario con una radiografía de tórax a las 12 semanas y la derivación para síntomas nuevos, persistentes, o progresivos 26.

Apoyo a la recuperación de covid-19

Después de excluir las complicaciones graves en curso o las comorbilidades, y hasta que los resultados de los estudios de seguimiento a largo plazo estén disponibles, los pacientes deben ser tratados de manera pragmática y sintomática con un énfasis en el apoyo holístico mientras se evita el sobreestudio.

La monitorización del estado funcional en pacientes con covid-19 post-aguda aún no es una ciencia exacta. Se ha desarrollado de forma pragmática una escala de estado funcional post-covid-19, pero no se ha validado formalmente.

Apoyo y síntomas respiratorios

Tos

La British Thoracic Society define la tos crónica como aquella que persiste más allá de las ocho semanas. Hasta ese momento, y a menos que haya signos de sobreinfección u otras complicaciones como inflamación pleural dolorosa, la tos parece tratarse mejor con ejercicios simples de control de la respiración (ver cuadro 2) y medicación donde esté indicado

Disnea

Es común cierto grado de disnea después del covid-19 agudo. La disnea importante, que es rara en pacientes que no fueron hospitalizados, puede requerir una derivación urgente. La disnea tiende a mejorar con los ejercicios de respiración (cuadro 2). Los oxímetros de pulso pueden ser extremadamente útiles para evaluar y monitorear los síntomas respiratorios después del covid-19, y no pudimos encontrar evidencia de que su uso en el hogar conduzca a un aumento de la ansiedad.

Rehabilitación pulmonar

Muchos pacientes todavía se están recuperando espontáneamente en las primeras seis semanas después del covid-19 agudo y, por lo general, no requieren una entrada rápida en un programa de rehabilitación pulmonar. Aquellos que han tenido una enfermedad respiratoria significativa pueden beneficiarse de la rehabilitación pulmonar, definida como “una intervención multidisciplinar basada en una evaluación y un tratamiento personalizados que incluye, entre otros, entrenamiento físico, educación y modificación del comportamiento diseñada para mejorar la condición física y psicológica de personas con enfermedades respiratorias” En el contexto de covid-19, la rehabilitación se ofrece mediante varios modelos virtuales, incluidas clases vinculadas por video y folletos de educación en el hogar con soporte telefónico adicional. Describimos uno de estos programas en el material complementario de bmj.com.

Fatiga

La profunda y prolongada naturaleza de la fatiga en algunos pacientes con covid-19 postagudo comparte características con el síndrome de fatiga crónica descrito después de otras infecciones graves como el SARS, el MERS y la neumonía adquirida en la comunidad. No encontramos evidencia de investigación publicada sobre la eficacia de ninguna intervención farmacológica o no, sobre la fatiga después del covid-19. Los recursos para pacientes sobre el manejo de la fatiga y la orientación para los médicos sobre el regreso al ejercicio, así como del regreso gradual al rendimiento para los atletas (recuadro 4) en covid-19 se basan actualmente en evidencia indirecta.

Complicaciones cardiopulmonares, evaluación y manejo

Quizás el 20% de los pacientes ingresados ​​con covid-19 tienen una afectación cardíaca clínicamente significativa; la afectación oculta puede ser incluso más común. Las complicaciones cardiopulmonares incluyen miocarditis, pericarditis, infarto de miocardio, arritmias y embolia pulmonar; Pueden presentarse varias semanas después del covid-19 agudo. Son más frecuentes en pacientes con enfermedad cardiovascular preexistente, pero también se han descrito en pacientes jóvenes previamente activos. Se han propuesto diversos mecanismos fisiopatológicos, entre los que se encuentran la infiltración viral, la inflamación y microtrombos, así como la regulación a la baja de la de los receptores ECA-2.

Dolor torácico

El dolor torácico es común en el covid-19 posaguda. La prioridad clínica es separar los dolores musculoesqueléticos y otros dolores de pecho inespecíficos (por ejemplo, el síntoma descrito por una gran encuesta dirigida por pacientes como “quemazon en el pecho”  de las afecciones cardiovasculares graves. La evaluación clínica del paciente con covid-19 posaguda con dolor torácico debe seguir principios similares a los de cualquier dolor torácico.

Tromboembolismo

Covid-19 es un estado inflamatorio e hipercoagulable, con un mayor riesgo de eventos tromboembólicos. Muchos pacientes hospitalizados reciben anticoagulación profiláctica.  Las recomendaciones para la anticoagulación después del alta varían, pero los pacientes de mayor riesgo suelen ser dados de alta del hospital con 10 días de tromboprofilaxis prolongada.

Disfunción ventricular

La disfunción sistólica del ventrículo izquierdo y la insuficiencia cardíaca después de covid-19 pueden tratarse de acuerdo con las pautas estándar. Debe evitarse el ejercicio cardiovascular intenso durante tres meses en todos los pacientes después de miocarditis o pericarditis.

Secuelas neurológicas

Se han descrito accidentes cerebrovasculares isquémicos, convulsiones, encefalitis y neuropatías craneales después del covid-19, pero todos parecen ser poco raros61. Un paciente con sospecha de estas complicaciones graves debe ser derivado a un neurólogo. Los síntomas neurológicos no específicos comunes, que parecen coincidir con la fatiga y la disnea, incluyen dolores de cabeza, mareos y embotamiento cognitivo (niebla o confusión mental). Hasta que aparezca una guía basada en la evidencia sobre cómo manejar o cuándo referir tales síntomas, recomendamos soporte y seguimiento de los síntomas en atención primaria.

El paciente mayor

El covid-19 tiende a afectar más gravemente a los pacientes mayores. Los que sobreviven tienen un alto riesgo de sarcopenia, desnutrición, depresión y delirio.2El dolor crónico post-covid-19 puede afectar a pacientes de cualquier edad, pero parece ser más común en los pacientes ancianos. Los síntomas físicos se suman al impacto psicosocial de la interrupción del acceso a la atención médica (como las citas para obtener medicamentos habitual), las rutinas personales básicas (como caminar a las tiendas locales), las interacciones sociales (como reunirse con amigos) y las redes de apoyo profesional .

Salud y bienestar mental

La mayoría de las publicaciones sobre covid-19 y salud mental han enfatizado las reacciones individuales a la pandemia como ansiedad, estrés y estados relacionados con el quebranto de las rutinas habituales, soledad y aislamiento social en individuos no infectados. La Organización Mundial de la Salud ha publicado una guía sobre estos. Los relatos no profesionales sugieren que el covid-19 postagudo a menudo se asocia con un estado de ánimo bajo, desesperanza, mayor ansiedad y dificultad para dormir. Puede ocurrir un trastorno de estrés postraumático, especialmente en los trabajadores de la salud y otros con responsabilidades de cuidado.

Si bien una minoría de pacientes puede beneficiarse de la derivación a los servicios de salud mental, es importante no patologizar a la mayoría. L

Consideraciones sociales y culturales

El covid-19 es más común y tiene un peor pronóstico en la fase aguda en personas pobres, ancianas y de ciertos grupos étnicos minoritarios (principalmente negros, del sur de Asia y judíos. Es demasiado pronto para decir si estos patrones sociodemográficos persisten en el covid-19 postagudo. Nuestra experiencia sugiere que los pacientes con covid-19 postagudo provienen de diversos orígenes sociales y culturales. Muchos tienen comorbilidades que incluyen diabetes, hipertensión, enfermedad renal o cardiopatía isquémica. Algunos han experimentado duelos familiares, así como la pérdida de puestos de trabajo y el consiguiente estrés financiero y pobreza alimentaria.

Implicaciones para el equipo de atención primaria

A partir de la limitada evidencia actual, anticipamos que muchos pacientes cuya enfermedad por covid-19 es prolongada se recuperarán sin la participación de un especialista a través de un enfoque holístico y una aproximación realista. Se puede lograr mucho a través de servicios de rehabilitación interprofesionales y comunitarios que abarcan la autogestión por el paciente, el apoyo de compañeros y aprovechan el potencial del video y otras tecnologías de comunicación remota.

Versión completa aquí