Etiquetado: comunicación

¡Médico! ¡Médica!

¡Medico! ¡Medica!

Cansado de dolores de cuello y hombros por la postura a que le obliga mantener el auricular telefónico

Harto de la que la consulta parezca a un mercado por el vocerío de los manos libres

La solución ya está aquí

De los creadores se le puede pedir más prestaciones a tu teléfono IP

Los nuevos

Auriculares inalámbricos ( o alámbricos) para teléfonos IP

¿Qué no tenéis auriculares para hablar por teléfono con vuestros pacientes y sus familias?

¿No los habéis pedido todavía?

Pues algunos centros ya disponen de ellos y, en breve, todos los facultativos de Madrid que lo hayan solicitado.

¿Qué por qué unos sí u otros no? Pues puede ser porque los han pedido al sitio correcto.

Venga, os explicamos cómo lo han hecho:

Sí, ya sabemos que alguno lo habéis comprado vosotros mismos (unos auriculares guarripé de Amazon) o recibido en prenda de algún patrocinador. Pero en algunos centros son más escrupulosos y los han pedido a la empresa, que los auriculares no son un regalo de lujo, sino una herramienta de trabajo y actualmente muy necesaria.

Además, como estos son de calidad, podemos hablar bajo (no oímos ni molestamos al de la consulta de al lado) y nunca usamos ya el modo manos libres, aireando a los cuatro vientos, por el altavoz, lo que nos comentan los pacientes, creyendo ellos que solo los oímos nosotros.

Y además, son inalámbricos y no es raro que nos los llevemos puestos por el centro porque no molestan.

Los que se han recibido tienen dos modos de uso, que podéis probar y alternar para ver el que os gusta más:

pinganillo auricular con brazo para el micrófono y el más clásico auricular con diadema y micrófono. Nuestros modelos (foto), han probado los dos modos un tiempo, prefiere el de oreja en lugar del de diadema, que es que es cabezón y la pinza le aprieta.

El método para solicitarlos es el siguiente:

El director del centro escribe un correo electrónico de solicitud de auriculares dirigido Servicios Generales GAPM [serviciosgenerales.gapm arroba salud.madrid.org], de la Dirección Técnica de Obras, Mantenimiento y SS. GG., dependiente de la Gerencia Asistencial de Atención Primaria.

Desde allí os solicitarán datos de vuestras extensiones y terminales fijos (los números de teléfono y el modelo de los teléfonos CISCO, la localización, la prioridad y cosas por el estilo). Como parece natural, suministrarán antes los auriculares a los puestos administrativos, si no los tienen ya, y probablemente os digan que irá pasito a pasito, suave suavecito

mi vida eres tu

Los ya algo mayores recuerdan esta frase como el titulo de una canción Mi vida eres tu con la que cada tarde se iniciaba el primer culebrón, que por la pequeña pantalla se colaba en nuestras casas.  Cristal, una  telenovela de producción venezolana, consiguió en los años 80 un éxito sin precedente hasta el punto de cambiar los horarios laborales y sociales en los países en que se emitía, incluido España. Los médicos de atención primaria recordamos el aumento desmesurado de consultas que se produjo en España cuando a una de las protagonistas de la telenovela se le detecto  un cáncer de mama.

Algo similar paso en Australia tras el diagnóstico de cáncer mamario en la famosa cantante Kylie Minogue y es sabido que la mastectomía de Nancy Reagan hizo que disminuyera la tasa de cirugía conservadora en el cáncer de mama durante un determinado período de tiempo en los Estados Unidos. Esta claro y así aparece en la literatura médica,  que las enfermedades de los famosos y sus decisiones sobre su salud, influyen más en la población que muchas campañas sanitarias. La comunicación persuasiva que se crea cuando se hace pública la enfermedad de un famoso y las medidas que este adopta para curarla tiene mucha repercusión y consecuencias (indirectas o no buscadas)  son en muchos casos beneficiosas, pero también pueden ser equívocas, inesperadas e incluso nocivas.

El artículo que narra el suceso australiano muestra un ejemplo de estos inconvenientes: el gran aumento de mamografías que ocasiono el diagnóstico de Kylie Minogue  pillo desprevenido y sobrecargo el sistema de detección de cáncer y pudo ocasionar desatención en  otras personas. Si a la importancia de la enfermedad y la relevancia de la enferma, se le añaden que ésta misma repetía que “gracias a que se le había detectado precozmente el pronóstico era bueno”, la explosión de peticiones de pruebas diagnósticas era una consecuencia casi lógica. La presión repentina a la que se ven sometidos los programas sanitarios ante una noticia de este cariz, convierte el éxito en problema por un “efecto boomerang” (Kylie es un término originario del lenguaje de los aborígenes australianos, que significa Boomerang y que se utiliza con frecuencia como nombre de pila femenino en ese país ) que colapsa los servicios sanitarios y puede retrotraer recursos para otros servicios esenciales.

El “efecto Kylie”, en principio beneficioso, se convirtió en problemático por lo antedicho y que la edad de la cantante, 36 años, no está dentro de los grupos de riesgo susceptibles de mamografías de cribado. Esta claro que estos casos  se deben manejar con tacto para preservar la esfera de lo privado del personaje, pero también es necesario tener en cuenta la repercusión pública.

En este aspecto, la muy humana reacción de congratularse por una posible detección precoz  no debe pasar por “enviar” a miles de mujeres a revisiones  indiscriminadas y/o  poner a estas en manos de los ginecólogos para pruebas diagnósticas y de cribado que pueden no estar indicadas o ser de cuestionable rendimiento.

En una editorial de Lancet Oncology se preguntan si estas campañas espontaneas contra el cáncer y sus indudables bondades son al final realmente beneficiosas para la sociedad. No tener un objetivo claro y estar dirigida por los propios protagonistas junto a  la prensa y otros medios de comunicación son su principales problemas. El jaleo mediático puede ser beneficioso, incluso para llegar a lugares y personas donde las campañas  institucionales no suelen llegar, pero el mensaje que se capta puede no ser adecuado o ser incluso contradictorio con las practicas habituales o con la misma evidencia científica.

Dicho esto, ¡animo Espe! al contrario de muchas gente que se solidarizan con la enferma,  a mi lo que me gusta es la persona y espero que te pongas pronto buena para ganar las elecciones y de paso, ya que estas, cambiar a todos los inútiles que tienes en la consejería de sanidad

cara a cara

Hace ya varios- muchos- años me pareció una idea  extravagante, pero a la vez genial de Juan Gérvas la costumbre de dar a sus pacientes un panfleto donde exponía su currículo y una explicación sucinta de lo que podía ofrecerles en su consulta, incluso creo recordar, pero no estoy seguro, que incluía una foto con su impagable pajarita (el gran González Posada me consiguió uno, pero lo perdí).
Era una iniciativa extraña en una época donde la figura del médico se pretendía diluir en honor al ser supremo Equipo de Atención Primaria (así, con mayúsculas mal puestas) y donde incluso los médicos de familia preferían una especie de semianonimato ante sus propios pacientes. Recuerdo también que mi propuesta de hacernos tarjetas de visita profesionales tuvo más impedimentos entre los mismos médicos que en la gerencia, que incluso nos las pago. Viene esto a colación de un artículo publicado en la revista de diseño web Smashing Magazine donde se expone que:

en cualquier empresa donde la gente  que trabaja en ella son tan importantes como la propia empresa, es probable- y deseable- (el acotado es mio) encontrar en su página web una ampliación de las páginas “sobre nosotros” – about- que incluye información sobre cada empleado. Estas páginas llamadas “Conoce al equipo” –meet the team- son páginas habituales entre los diseñadores de web y otras empresas creativas, pero también se encuentran en los sitios de otras muchas compañías. Estas páginas son una valiosa adición a cualquier sitio donde el contacto humano es una parte importante de la industria. Añade un toque personal a la empresa y puede prestar confianza a los visitantes.

Hay repente caras detrás de los nombres, y se convierte en una empresa “real” para el visitante, en lugar de otro sitio web. Esto crea credibilidad para muchos, lo que es importante teniendo en cuenta lo sensibilizada que esta la gente con fraudes en línea y actividades de phishing. Agregar información a un sitio web sobre los empleados clave de una empresa es una manera simple pero efectiva de hacer que se destaque la empresa en la mente de sus clientes potenciales.

Presentan un puñado de tendencias y algunos ejemplos interesantes de páginas tipo “Conoce al equipo ” y fíjate por donde nos dan ideas de cómo ganar confianza y credibilidad -lo que buscamos en información médica- sin necesidad de sellitos, ni otras zarandajas -la cantidad pasta que se están gastando ahora con lo de la confianza en línea-.
Ejemplos como este o la página de Medline Plus en español que utilizan al popular Don Francisco – quien no ha visto en Hispanoamérica el soberbio Sábado Gigante– para poner cara y credibilidad a la información para pacientes.
Tanto para las propias“empresas” sanitarias como para sus “clientes” es muy importante “ponerle cara” a las personas que atienden a los enfermos.

¿Por que cuando se hace una página de un servicio sanitario no ponemos las fotos de los que trabajan alli?.
Se puede y debe hacer incluso de forma divertida o heterodoxa. ¿Por qué no ponemos videos como este en lugar de maquetas de edificios?
La respuesta es el escaso desarrollo de internet en la sanidad pública predominante en nuestro país. Las autoridades, las que saben un poco- las otras, ni eso- se entretienen y gastan el dinero en entelequias falsas. Difícilmente podrán cara al personal sanitario cuando muchas veces nos consideran como tropas de semizombies empleados a su servicio.
También influye, y no hay que negarlo, una especie de falso pudor muy español a aparecer en público y en la red, sorprende que en mucho blogs e iniciativas privadas en Internet sea difícil, no ya encontrar la foto, sino el nombre y apellidos y una breve reseña biográfica del autor, o la forma de contactar con él.

Estamos de acuerdo que nos vendemos nada, pero el cacareado lado humano de la medicina debería empezar viéndonos las caras