nuevas guías de ETS
Se han publicado las nuevas guías de trtatamiento de las enfermedades de transmisión sexual
A hombros de gigantes
No por casualidad, o quizás si, es el aforismo que adorna a modo de epígrafe la versión académica del famoso buscador de Internet Google , es decir Google academico. Aunque famosa por utilizarla el físico Isaac Newton en su relación epistolar con Robert Hooke , en realidad su origen se data en antecedentes muy lejanos en el tiempo como narra en un erudito y divertido libro el sociólogo Merton.
Desde sus orígenes la frase viene a ser una metáfora en la que enanos encaramados a los hombros de un gigante pueden ver más y más lejos que los propios gigantes. Por lo visto, la idea de los hombros y los gigantes gusta mucho en el mundo anglosajón, así las monedas de dos libras esterlinas tienen la frase grabada en sus cantos y esta cita ha sido utilizada por modernos grupos musicales como los estadounidenses R.E.M [Standing on the shoulders of giants, leaves me cold, leaves me cold] o el grupo británico Oasis que la utilizó para bautizar su tercer disco.
Más interesante es la equivalencia del aforismo de los enanos a hombros de gigantes con la idea sociológica, según la cual los descubrimientos científicos emergen de una base cultural existente, de tal forma que nuevos autores obtienen más conocimiento a partir del de sus predecesores. Una aplicación moderna derivada de esta aproximación científica al aforismo, son los índices de citas y su producto estrella el famoso Factor de impacto , puesto en solfa en innumerables ocasiones pero especialmente querido por esta especie de eruditos a la violeta que pueblan el panorama académico español.
Las revisiones sistemáticas son en cierta medida otra aplicación practica e inesperada que deriva de la idea del conocimiento acumulado, se revisa y sintetiza la literatura científica disponible sobre un tema determinado y genera, en ocasiones, nuevo conocimiento, podríamos decir que los autores de este tipo de revisiones localizan y/o construyen los gigantes y luego cabalgan sobre ellos para otear el horizonte y vislumbrar nueva y mejor información que guíe la toma de decisiones o sugiera futuras investigaciones
veintiún gramos y doscientos metros
a vueltas con los protectores
En mayo de este año, la Food and Drug Administration (FDA) avisaba de que los inhibidores de la bomba de protones (IBP) podrían estar asociados con un aumento del riesgo de fracturas de cadera,muñeca y columna vertebral. Esta advertencia se basaba en la revisión de varios estudios epidemiológicos que encontraron, además, que el mayor riesgo de estas fracturas se daba en pacientes mayores, que consumían altas dosis de IBP o los utilizaban durante períodos superiores a 1 año.
De forma general se puede considerar que los IBPs son fármacos seguros incluso a largo plazo, con una baja tasa de efectos secundarios y pocos de ellos graves.
¿Cuál es el problema entonces?
• El problema es que el escenario comentado anteriormente, persona mayor, IBP crónicos y dosis generosas, es muy frecuente en nuestras consultas.
• El problema es que la protección gástrica es el nuevo paradigma que inequívocamente lleva a la sobreutilización injustificada de estos medicamentos. Este uso excesivo y extendido hace que, aunque el riesgo de efectos adversos como la osteoporosis y las fracturas consiguientes sea bajo, la magnitud del problema es importante porque afecta en potencia a un gran número de personas.
• El problema es que los IBP tienen una relación beneficio/riesgo muy favorable pero se olvida con facilidad que el denominador no es cero, es decir que su consumo no está exento de riesgo.
• El problema es que, como se señala en diveras publicaciones, el consumo de IBP se ha disparado de manera injustificada en los últimos años por diversas causas, que van desde las indicaciones no claras a los tratamientos demasiado largos, pasando por la automedicación y el precio ridículo.
Estas causas se exponen, junto a las indicaciones y efectos adversos, en ese boletín INFAC monográfico de recomendable lectura, como todos los realizados por el Centro Vasco de Información de Medicamentos CEVIME-MIE
Tampoco podrá ser ajena una desafortunada política de promoción de genéricos y dos peculiares y modernas formas de utilización de los IBP: el aumento de dosis y su utilización en síntomas y enfermedades extraesofágicas como el asma, tos crónica, o laringitis, se presupone en todas ellas un origen relacionado con el reflujo del contenido gástrico. Como se pone de manifiesto en una revisión narrativa reciente, en estos casos el ensayo empírico con IBP ha sido y sigue siendo el enfoque inicial, si bien recientes estudios aleatorizados, controlados con placebo, en estas afecciones han sido poco concluyentes a la hora de mostrar si existe beneficio de la terapia de supresión ácida.
dos mundos diferentes
¿Porque los gestores e informáticos no se entienden con los médicos clínicos cuando hablan de historia clínica informatizada? o la verdad sobre perros y gatos
fin de año 2.0
Grazax: sigue sin merecer la pena
Hace poco más de un año y ante las solicitudes de información par parte de pacientes que habían visto en la tele las promesas de una nueva vacuna antialérgica no inyectada, revise la información sobre Grazax concluyendo que solo reducía de forma modesta los síntomas de la rinitis alérgica cuando se le comparaba con placebo, era cara y necesita tomarse diariamente durante todo el año para que fuera eficaz.
Grazax es una una formulación sublingual de extracto alergénico estandarizado de polen de la gramínea Phleum pratense (Hierba timotea) que se usa para el tratamiento de la rinitis y conjuntivitis causadas por polen de gramíneas, en adultos y niños (de 5 años o mayores). Tras su comercialización se ha autorizado como agente que modifica la enfermedad alérgica aumentando la tolerancia inmunológica al pólen de gramíneas y se afirma que su efecto se mantiene en el tiempo una vez se ha finalizado el tratamiento.
Ahora espoleado por un lector del blog, lo reviso de nuevo y vuelvo a utilizar un fuente de información independiente y de prestigio reconocido en la evaluación crítica de medicamentos como es la revista Drugs and Therapeutics Bulletin en su versión electrónica, accesible vía Internet.
Gracias a que esta revista ha actualizado hace poco el tema Grazax for hay fever – what’s new (Mayo 2010) puedo obtener información actualizada de forma rápida. Las conclusiones de esta nueva revisión crítica son que:
sus efectos sobre los síntomas de la fiebre del heno parecen ser modestos en comparación con el placebo y los pacientes tienen que utilizar los tratamientos sintomáticos (antihistamínicos y corticoides nasales). Después de haber segudo duntante tres años el tratamiento con Grazax, puede persistir cierto beneficio durante una temporada más. No hay estudios que comparen esta terapia con tratamientos sintomáticos clasicos o con inmunoterapia subcutánea. Por todas estas razones, y debido al alto costo de Grazax, seguimos sin estar convencidos de que valga la pena para la gran mayoría de los pacientes con fiebre del heno, y no se puede recomendar su uso.
Manejo de queloides y cicatrices hipertróficas
El año pasado la revista American Family Physician una revisión clínica titulada Manejo de queloides y cicatrices hipertróficas por Gregory Juckett y Holly Hartman-Adams que comienza así:
Los queloides y las cicatrices hipertróficas representan una respuesta de curación exuberante que plantea un desafío para los médicos. Los pacientes con alto riesgo de queloides suelen ser menores de 30 años y tienen la piel más oscura. La piel del esternón, hombros y miembros superiores, los lóbulos de las orejas y mejillas son más susceptibles a desarrollar queloides y cicatrices hipertróficas. El traumatismo de alto riesgo incluye quemaduras, perforación de la oreja, y cualquier factor que prolonga la cicatrización de heridas. La formación de queloides a menudo se puede prevenir si se trata inmediatamente con láminas de elastómero de silicona, cinta adhesiva para reducir la tensión de la piel, o inyecciones de corticosteroides.
Una vez establecido, sin embargo, los queloides son difíciles de tratar, con una alta tasa de recurrencia, independientemente de la terapia. La evidencia apoya láminas de silicona, vendajes de presión, e inyecciones de corticosteroides como tratamiento de primera línea. La crioterapia puede ser útil, pero debe reservarse para lesiones más pequeñas. La extirpación quirúrgica de los queloides plantea un riesgo de alta recurrencia excepto los combinados con una o varias de estas terapias estándar. Las opciones alternativas para las cicatrices postquirúrgicas refractarias incluyen láser de colorante pulsado, radiación y, posiblemente, la crema de imiquimod. El verapamilo intralesional, fluorouracilo, la bleomicina, e inyecciones de interferón alfa- 2b parecen ser beneficiosos para el tratamiento de queloides establecidos. A pesar de la popularidad de cremas a base de hierbas de venta libre, la evidencia de su uso es mixta, y hay poca evidencia de que la vitamina E es útil.
Manejo de queloides y cicatrices hipertóficas. Gregory Juckett y Holly Hartman-Adams.American Family Physician 80(3):253-260
Sinopsis editada por Dr Stephen Wilkinson, Melbourne, Australia. Colocado en Global Family Doctor Septiembre 2010. Traducido por Dr. César Brandt Toro, CEO WONCA-Iberoamericana-CIMF.




