Etiquetado: revisiones sistemáticas

Los golfos apandadores

Cuando hace veinticinco años publicaba junto a Concepción Campos, un trabajo sobre comunicación de reacciones adversas a medicamentos por médicos de atención primaria, nos topamos con un hallazgo que nos sorprendió mucho: la presencia, porcentualmente pequeña pero no despreciable de faltas de ética en el proceso de publicación científica, en concreto de publicaciones duplicadas, publicaciones salami y meat extender.

Las publicaciones “meat extender” (expansores de carne) consistían en publicaciones que, a la manera de los aditivos que se emplean para dar volumen a la carne, se duplican artificialmente por la técnica de añadir resultados o casos clínicos a series previamente publicadas; se publica un artículo con las mismas conclusiones que uno anterior al que únicamente se han añadido más datos o casos. La extensa y amplia revisión bibliográfica que realizan los autores de revisiones sistemáticas ha confirmado que estas prácticas, lejos de disminuir, han aumentado, seguramente debido a la falta de una política editorial homogénea, extendida y clara.

Con todo, no dejan de ser manifestaciones menores de fraude científico, mucho más importante son la invención, la falsificación y la manipulación datos. Todos presentes en un caso que encontró Paddy Ekkekakis, psicólogo especializado en psicología del ejercicio y profesor en la universidad de Iowa, en uno de sus cursos de “Evaluación crítica para la práctica basada en la evidencia”. En estos cursos sus alumnos eligen un metanálisis, sobre un tema de su elección para intentar replicarlo, de tal forma que este ejercicio de ingeniería inversa les sirve de un estupendo aprendizaje de lectura crítica.

Como expone el propio P Ekkekakis en Twitter, (consultar hilo) uno de los elegidos fue un metanálisis de ensayos clínicos donde se comparaba ejercicio físico frente a control en enfermedad renal crónica. Se trataba de una revisión titulada Physical Exercise and Patients with Chronic Renal Failure: A Meta-Analysis publicado en Biomed Research International, revista anual presente en las principales bases de datos y con factor de impacto en 2019 de 2.276. La revisión evaluaba como intervencion programas diversos de ejercicio físico y como variables de resultado, los niveles de presión arterial y el nivel máximo de consumo de oxígeno en pacientes con insuficiencia renal en hemodiálisis.

MIentras trabajaban con este metanálisis los alumnos empezaron a pensar que estaban equivocados, que no sabían lo suficiente. Al profesor le paso los mismo

Una primera lectura encontró algunos errores, inconsistencias y falta información suficiente para hacer una lectura crítica. Nada que no hubieran visto antes, además en una carta de respuesta publicada en la misma revista se hacían eco de algunos de estas faltas.

La sorpresa surgió cuando se recuperaron los artículos analizados en el metanálisis

Como se puede ver en el hilo de @Ekkekakis, de los nueve artículos seleccionados, solo dos eran auténticos ensayos clínicos aleatorizados (RCT) a pesar de que en los criterios de selección se señalaba explícitamente que debían de ser RCTs.

En los siete artículos restantes hay una variedad de irregularidades, desde que él no tenía nada que ver con el tema, hasta uno que utiliza los niveles séricos de sodio (Na) del estudio como valores de presión arterial media, pasando por, al menos dos, en que los datos estaban claramente inventados

Como ejemplo, un artículo incluido en el metanálisis, Henrique (2010) fue una intervención no controlada (un solo grupo). Los meta-analistas utilizaron los números de presión arterial sistólica basal como la tensión del “grupo de control” y la final como la del grupo ejercicio dividieron el tamaño de la muestra (N = 14) por 2, diciendo que cada “grupo” tenía 7 participantes.

Este tremendo engaño, abunda en lo que ya hace un tiempo denunciara Ioannidis sobre la producción masiva de revisiones sistemáticas y metanálisis redundantes, engañosos y conflictivos, muchos de ellos procedentes de China.

El profesor lo denuncio en Twitter y se puso en conocimiento de los editores de la revista sin que hasta la fecha se haya tomado ninguna medida (comunicación personal).

El asunto seria divertido si no tuviera las implicaciones que tiene: la diseminación del conocimiento científico engañoso. La revisión ha recibido hasta hoy en Google Académico 53 citas. Una revisión de los 18 artículos citantes localizados vía PubMed y WOS, mostraba que más del 80% se apoyaban en las conclusiones del articulo fraudulento (revisión personal).

Sobre el uso y mal uso de PRISMA

Mal uso

Hace ya muchos años en una librería inglesa cercana a la sede de la BMA, en Tavistock Square, mientras ojeaba libros sobre medicina y ciencia, mi vista se situó sobre dos libros, expuestos lomo contra lomo, uno se titulaba How to read scientific papers y el otro How to writte scientific papers. La coincidencia y mi interés por el tema me llevo a hojear con fruición ambos libros. Las dos perspectivas deberían ser y eran distintas pero sus índices y los temas que trataban prácticamente coincidían punto por punto.

A raíz de la publicación definitiva de la actualización Declaración PRISMA acrónimo de Preferred Reporting Items of Systematic reviews and Meta-Analyses -en preprint desde septiembre del pasado año como ya anunciamos en su momento- se ha escrito mucho sobre esta especie de guía para la elaboración, remisión para publicación y/o comunicación de revisiones sistemáticas y metanálisis – que es parte de lo que puede significar en español, el simple termino ingles reporting*-.

Como no podía de ser de otra forma se ha reproducido una misconception o equivoco, no por frecuente menos importante, que tiene mucho que ver con mi anécdota londinense, la de confundir una reporting guidelines con una guía de lectura crítica o de como leer un artículo científico. Estos errores se ejemplifican cuando se equipara la declaración PRISMA con AMSTAR 2, una (autentica) herramienta de evaluación crítica para revisiones sistemáticas, cuando se dan recomendaciones, más o menos explicitas, del uso de esta la declaración como herramienta de lectura crítica, cuando se la utiliza como un instrumento de evaluación de la “calidad” o del riesgo de sesgos de los estudios individuales en una revisión, o cuando se considera una guía metodológica para el diseño y realización de revisiones sistemáticas, como se comenta en una editorial de la revista Revisiones Sistemáticas.

Como se dice en la reciente actualización, la declaración PRISMA 2020 no tiene la intención de guiar la realización de revisiones sistemáticas, para las cuales se encuentran disponibles otros recursos, tampoco debe utilizarse para evaluar la calidad metodológica de las revisiones sistemáticas; hay otras herramientas para este propósito. Además, PRISMA 2020 no tiene la intención de aconsejar el a publicación de protocolos de revisiones sistemáticas, para los cuales se encuentra disponible una declaración separada (PRISMA for Protocols (PRISMA-P) 2015 statement)

Uso

Pues bastaría con leerse detenidamente la declaración PRISMA 2020, para que sea más fácil se puede descargar aquí la versión traducida al español

El ovillo y la espada

Hace pocos meses se ha publicado el libro “El ovillo y la espada: manual de lectura crítica de documentos científicos” donde el pediatra Manuel Molina conocido por su blog Ciencia sin seso… locura doble, y su prolífico trabajo como autor en revistas de pediatría, ambas actividades sobre temas relacionados con la metodología de la investigación y la medicina basada en la evidencia (MBE).

Como dice el mismo autor, vivimos en el mundo de la «infoxicación», intoxicados por la gran cantidad de información que existe, no siempre de buena calidad. Aunque él lo aplica a los artículos científicos, también se podría acomodar a lo escrito sobre la propia MBE, no siempre bueno, ni escrito con el objetivo adecuado. El Dr Molina nos explica que, gracias a las herramientas que nos proporciona la MBE, como la lectura crítica, podemos valorar el impacto real de los resultados de la investigación científica y aplicar estos a nuestro trabajo diario. Lo asimila al hilo de Ariadna y a la espada de Teseo (de ahí el nombre de libro) útiles instrumentos para derrotar al Minotauro, regresar del laberinto y acabar con el tributo humano que Atenas satisfacía a Creta

El libro recopila (y amplia) muchas de las entradas del blog del autor. Se traslada, por tanto, la forma desenfadada de escribir un blog al formato libro lo cual, en este caso, tiene ventajas y algún inconveniente. Se apunta al haber de los beneficios, una manera amena e incluso divertida de explicar los abstrusos conceptos de la metodología de la investigación. No se olvida de intentar hacer sencillas estas explicaciones, teniendo siempre en mente el médico, que, como él, no es experto en esos temas, pero que necesita conocimientos básicos y prácticos, para interpretar lo que pretende decirle, no siempre con buena intención, la literatura médica. En el haber, de los llamémosle defectos, del libro, está la falta de cohesión que le da el mismo hecho de ser una recopilación. Me explico, en mi opinión el libro es un auténtico manual de medicina basada en la evidencia, no solo de lectura critica como dice el título, bastaría con acomodar algunos de los capítulos, dividirlos en secciones, añadir figuras, ilustraciones e índices simples y analíticos para tener un auténtico manual (y buen) de MBE.

La empresa merecería la pena, ya que en mi opinión es un libro valioso para los muchos profesionales que quieren conocer mejor, lo que es y significa la MBE en la medicina actual. La COVID-19 y la literatura que ha originado, es un claro ejemplo que la MBE y sus aportaciones sigue siendo necesarias para los profesionales que toman decisiones en la vanguardia de la cabecera del enfermo. Muchas de las medidas, no solo terapéuticas, que ha implementado durante esta pandemia, no hubieran tenido lugar en un mundo medico donde la MBE estuviera interiorizada de verdad en la actividad clínica, sin dar cabida al sesgo imperativo de “hacer algo, lo que sea” o incluso al pensamiento mágico que todavía perdura en nuestra profesión.

En resumen, un recomendable libro que se puede adquirir en Anestesiar y en AMAZON a un precio bastante asequible

PRISMA 2020

Como ya anunciamos se ha publicado la declaración PRISMA 2020: una guía actualizada para informar revisiones sistemáticas. Se puede consultar en formato preprint en: Page, Matthew J., et al. “The PRISMA 2020 Statement: An Updated Guideline for Reporting Systematic Reviews.” MetaArXiv, 14 Sept. 2020. Web MetaArXiv

Es la actualización de PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses) 2009 ·en español aquí· un conjunto mínimo de elementos o ítems seleccionados basándose ​​en la evidencia que sirven para establecer la mejor forma de mostrar la información que revisiones sistemáticas y metaanálisis deben proporcionar cuando se publican.

La Declaración PRISMA

Las revisiones sistemáticas son una herramienta esencial para sintetizar la información científica disponible, incrementar la validez de las conclusiones de estudios individuales e identificar áreas de incertidumbre donde sea necesario realizar investigación. Se pueden definir como la aplicación de estrategias que limitan el sesgo en la compilación, evaluación crítica y síntesis de todos los estudios relevantes sobre un tema específico. Cuando se utilizan técnicas estadísticas para unir los datos de estudios comparables, hablamos de metaanálisis que conduce a un estimador resumen cuantitativo de los resultados agrupados. Desde su introducción en medicina a finales de los setenta, principios de los ochenta, y hasta la actualidad las revisiones sistemáticas han crecido de forma cuasi exponencial, no siempre para bien, y se han constituido en una herramienta fundamental en la toma de decisiones médicas

La percepción y demostración empírica en la calidad de los metaanálisis y revisiones sistemáticas llevó, a finales de los noventa, a un grupo internacional a desarrollar una especie de guía de publicación: la llamada Declaración QUOROM (QUality Of Reporting Of Meta-analyses Statement), dirigida sobre todo a la información de metaanálisis de ensayos clínicos controlados aleatorizados. Años más tarde, en 2009, esta guía se actualizo y se publicó con el nombre de PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses). Por esa época y concretamente en 2007, se publicaba la guia  AMSTAR (de las siglas en inglés: A MeaSurement Tool to Assess systematic Reviews) que mas que una lista de verificación como la anterior, es una herramienta de lectura crítica y evaluación de revisiones sistemáticas. Se ha actualizado a la version 2 hace un par de años.

PRISMA (en español aquí) es un conjunto mínimo de elementos seleccionados basándose ​​en la evidencia que sirven para establecer la mejor forma de mostrar la información que revisiones sistemáticas y metaanálisis deben contener cuando se publican. PRISMA también se centra en las revisiones que evalúan ensayos aleatorios, pero puede usarse como base para comunicar revisiones sistemáticas de otros tipos de investigación.

Diez años más tarde se lanza una nueva actualización, a la espera de publicarse se puede ver este video del fallido Coloquio Cohrane de este año.

y esta presentación en pdf

Anticonvulsivantes en el tratamiento del dolor lumbar y el dolor radicular lumbar: una revisión sistemática y metanálisis.

Anticonvulsants in the treatment of low back pain and lumbar radicular pain: a systematic review and meta-analysis. CMAJ 2018; 190 (26): E786-E793; DOI: https://doi.org/10.1503/cmaj.171333

Resumen

 Antecedentes: El uso de anticonvulsivantes (por ejemplo, gabapentina, pregabalina) para tratar el dolor lumbar ha aumentado sustancialmente en los últimos años a pesar de una evidencia limitada que apoye su uso.
Nuestro objetivo fue determinar la eficacia y la tolerabilidad de los anticonvulsivos en el tratamiento del dolor lumbar y el dolor radicular lumbar en comparación con el placebo. 

Métodos: Se realizó una búsqueda en 5 bases de datos de estudios que compararan un anticonvulsivo con placebo en pacientes con dolor lumbar inespecífico, ciática o claudicación neurogénica de cualquier duración
Los resultados fueron dolor auto-evaluado, discapacidad y eventos adversos. El riesgo de sesgo se evaluó mediante la escala de la base de datos de pruebas de fisioterapia (PEDro), y la calidad de la evidencia se evaluó mediante la evaluación de clasificación de recomendaciones, desarrollo y evaluación (GRADE).]
Los datos se combinaron y los efectos del tratamiento se cuantificaron utilizando las diferencias de medias para las variables continuas y riesgo relñativos para las varaibles dicotómicas.

Resultados: Nueve ensayos compararon el topiramato, la gabapentina o la pregabalina con el placebo en 859 participantes únicos. Catorce de 15 comparaciones encontraron que los anticonvulsivos no fueron efectivos para reducir el dolor o la discapacidad en el dolor lumbar o el dolor radicular lumbar; por ejemplo, hubo evidencia de alta calidad de ausencia de efecto de gabapentinoides versus placebo en el dolor lumbar crónico a corto plazo (diferencia de medias combinada [DM] -0.0, intervalo de confianza [IC] del 95% -0.8 a 0.7) o para la lumbalgia dolor radicular a corto plazo (MD agrupado -0.1, IC del 95%: -0.7 a 0.5).
La falta de eficacia se acompaña de un mayor riesgo de eventos adversos por el uso de gabapentinoides, para los cuales el nivel de evidencia es alto.]

Interpretación: Existe evidencia de moderada a alta calidad de que los anticonvulsivantes son ineficaces para el tratamiento del dolor lumbar o el dolor radicular lumbar. Hay evidencia de alta calidad de que los gabapentinoides tienen un mayor riesgo de eventos adversos.

Don Quijote y Eduardo IX: ilusion y bondad

Traducido libre de la entrada del Medico General jubilado Richard Lehman en el blog Evidently Cochrane  donde escribe acerca de la escasez de pruebas sobre los tratamientos para el trastorno delirante y espera que se pueda encontrar una gran cantidad de bondad, como la que plasma Cervantes en su libro de Don Quijote.

qijote2El asilo de locos de Oxford se abrió en 1826, radicado en diez acres de campos y bosques en la colina de Headington entre los cuales los internos podían pasear y mirar las torres de ensueño situadas debajo. Más tarde, después de que un vicario le diera una generosa dotación, se cambió el nombre al de hospital Warneford, . Cuando era un estudiante de medicina en la rotación por psiquiatría, hace no más de 40 años, todavía se tenía un sentimiento informal y familiar, sobre el hospital. “Tenemos más gente importante que cualquier otro college en Oxford” fue uno de sus alardes. Un interno notable reciente era un distinguido e inmaculadamente vestido señor, que escribió una carta de 40 páginas de apelación a los gobernadores, firmando “Edward IX, R.” Los gobernadores decidieron mantener al rey Eduardo IX en su relajado confinamiento.

Cuando leí la revisión Cochrane de tratamientos para el trastorno delirante el año pasado, recordé al Rey, y también al Quijote, el más famoso ejemplo literario de trastorno delirante. En los libros de Cervantes, el autoproclamado Caballero de la Triste Figura es un excéntrico soltero de mediana edad en una pequeña ciudad española. Ha leído tantos libros sobre hechos de caballerías que se convence de que él es un caballero andante, destinado al servicio de su novia imaginaria Dulcinea. En el primer libro es en el que lleva a cabo las locas acciones por la que es más conocido, como atacar a un molino de viento y el ataque a un rebaño de ovejas en la creencia de que son un ejército enemigo.

El segundo libro se ve a Don Quijote tan engañado como siempre, pero Cervantes lo retrata ya famoso por sus hechos en el libro primero, lo que significa que se le reconoce a menudo en sus misiones. Un Duque y su cariñosa y traviesa esposa le dan hospitalidad, se las arreglan para llevar a cabo situaciones donde se divierten a costa de él, para su sorpresa ven que Don Quijote también es un hombre sabio, cultivado y adorable. Comienzan a preguntarse si es adecuado burlarse de él. Un sacerdote y un erudito debaten este punto, y deciden que él es un loco, pero solamente de delirio, y que no ha lugar enviarlo a un médico, ya que no hay cura para esta locura. Es mejor complacerlo y mostrar bondad. Y así, la diversión continúa, hasta que Don Quijote enferma y muere en paz, al final medio curado de su locura.quijote1

A pesar de escribir lo que es quizás la novela más querida de la historia, Cervantes murió como un indigente unos años más tarde y solo se descubrieron sus restos en marzo de pasado año, poco antes de la revisión Cochrane se publicara.

¿Por qué he dejado tan poco espacio para discutir esta revisión sobre un tema fascinante?

Por desgracia,  esta revisión está casi vacía. Los revisores identificaron sólo un ensayo en el tratamiento del trastorno delirante, que cumpliera con los criterios de inclusión Cochrane, y en su conclusión se afirma que “Actualmente no hay pruebas suficientes para hacer recomendaciones basadas en la evidencia para los tratamientos de cualquier tipo para las personas con trastorno delirante ... Hasta que se encuentre tal evidencia, el tratamiento de los trastornos delirantes muy probablemente incluirá aquellos que se consideran eficaces para otros trastornos psicóticos y problemas de salud mental “.

Entre el jolgorio y la burla del engañado Don Quijote de Cervantes, también vemos el papel de la bondad y la aceptación social en España a principios del siglo XVII. Espero que esto todavía se pueda encontrar en Gran Bretaña a principios del siglo XXI, ya que esta revisión no me da confianza de que tengamos algo mejor en la ciencia para ayudar a los Quijotes y King Edwards de nuestro tiempo.

Don Quijote y Edward IX: delirios y bondad por Richard Lehman está bajo una licencia internacional de Atribución-NoDerivatives 4.0 .

 

La nueva pirámide de la evidencia

La nueva pirámide de la evidencia
M. Hassan Murad, Mouaz Alsawas, Noor Asi, Fares Alahdab, publicado originalmente en Newsletter of the International Society for Evidence-Based Health Care 21st Newsletter Edition, 2015

Actualizado en Murad MH. New evidence pyramid. Evid Based Med 2016; 21 (49): 125

Uno de las premisas de la práctica clínica basada en la evidencia sostiene que existe una jerarquía de evidencia. Las primeras interpretaciones de este principio se centraron en el diseño del estudio. Por ejemplo, los ensayos controlados aleatorios incorporan garantías metodológicas que reducen el riesgo de sesgo en comparación con los estudios observacionales. Este principio fue propuesto al principio de la década de los 90  y ¿qué mejor estructura conceptual que la de una pirámide para representar una jerarquía?

Los profesionales de la salud basada en la evidencia se familiarizaron con esta pirámide al leer la literatura, aplicaban la evidencia o  la enseñaban a los estudiantes.
Se han descrito varias versiones de la pirámide de la evidencia , pero todos ellas se han centrado en mostrar los estudios de diseño más débil en la parte inferior (la series de casos y ciencia básica), seguido de casos y controles y de estudios de cohortes en el centro, a continuación, ensayos controlados aleatorizados, y en la parte superior revisiones sistemáticas y meta-análisis.

Esta descripción es intuitiva y probablemente correcta en muchos casos. La mayoría de las versiones de la pirámide representan claramente una jerarquía de validez (riesgo de sesgo), pero al menos una versión también incorpora aplicabilidad (N-of-1 ensayos en la parte superior).

A principios de la década de 2000, el Grupo de Trabajo GRADE presentó un marco en el que la certeza en la evidencia estaba basada en una combinación de diseño del estudio y otros factores (por ejemplo, imprecisión, incoherencia, resultados indirectos) desafiando el concepto de pirámide. En 2014, uno de los artículos de la Guía del usuario de la literatura medica, en concreto el dedicado de revisiones sistemáticas y meta-análisis, desafió la noción de posicionamiento de las revisiones sistemáticas en la parte superior de la pirámide y presentó un enfoque en dos pasos, en el que la credibilidad del proceso utilizado para generar una revisión sistemática se evalúa primero,  y es seguido de la evaluación de la certeza de la evidencia basada en la aproximación GRADE.

Aquí presentamos un esquema de una pirámide evidencia revisada que refleja estos dos cambios contemporáneos (Figura).

 

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La pirámide tradicional

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Revisando la piramide: 1/ lineas que separan los estudios se vuelven onduladas, 2) las revisiones sistemáticas se destroncan de la pirámide

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la pirámide revisada, las revisiones sistemáticas son los lentes a través de las cuales se ve (aplica) la evidencia

 

La pirámide revisada hace hincapié en dos conceptos:

1) las líneas que separan el diseño del estudio son onduladas subiendo y bajando (por lo tanto, lo que refleja el enfoque GRADE de subir y bajar de calificación)

2) las revisiones sistemáticas están destroncadas de la parte superior de la pirámide y utilizada como una lente a través del cual deben considerarse otros tipos de estudios (es decir, evaluados y aplicados).

Esta pirámide la vemos utilizada como herramienta de enseñanza. Los profesores de práctica clínica basada en la evidencia pueden comparar las pirámides originales y las revisadas para explicar el enfoque GRADE, la guía de usuarios para revisiones sistemáticas, y para demostrar la evolución en el pensamiento la práctica clínica basada en la evidencia y la comprensión moderna de la certeza en la evidencia.

A hombros de gigantes

No por casualidad, o quizás si, es el aforismo que adorna a modo de epígrafe la versión académica del famoso buscador de Internet Google , es decir Google academico. Aunque famosa por utilizarla el físico Isaac Newton en su relación epistolar con Robert Hooke , en realidad su origen se data en antecedentes muy lejanos  en el tiempo como narra en un erudito y divertido libro el sociólogo Merton.

Gigantes en Ayerbe. Autor: P. Bescó

Desde sus orígenes la frase viene a ser una metáfora en la que enanos encaramados a los hombros de un gigante pueden ver más y más lejos que los propios gigantes. Por lo visto, la idea de los hombros y los gigantes gusta mucho en el mundo anglosajón, así las monedas de dos libras esterlinas tienen la frase grabada en sus cantos y esta cita ha sido utilizada por modernos grupos musicales como los estadounidenses R.E.M [Standing on the shoulders of giants, leaves me cold, leaves me cold] o el grupo británico Oasis que la utilizó para bautizar su tercer disco.

Más interesante es la equivalencia  del aforismo de los enanos a hombros de gigantes con la idea sociológica, según la cual los descubrimientos científicos emergen de una base cultural existente, de tal forma que nuevos autores obtienen más conocimiento a partir del de sus predecesores. Una aplicación moderna derivada de esta aproximación científica al aforismo, son los índices de citas y su producto estrella el famoso Factor de impacto , puesto en solfa en innumerables ocasiones pero especialmente querido por esta especie de eruditos a la violeta que pueblan el panorama académico español.

Las revisiones sistemáticas son en cierta medida otra aplicación practica e inesperada que deriva de la idea del conocimiento acumulado, se revisa y sintetiza la literatura científica disponible sobre un tema determinado y genera, en ocasiones, nuevo conocimiento, podríamos decir que los autores de este tipo de revisiones localizan y/o construyen los gigantes y luego cabalgan sobre ellos para otear el horizonte  y vislumbrar nueva y mejor información que guíe la toma de decisiones o sugiera futuras investigaciones

¿Sabe ud lo que es una revisión paraguas?

¿Sabe ud lo que es una revisión paraguas?

Con toda probabilidad no, y es que además de nuevo, el concepto tampoco se ve muy bien reflejado con esta traducción tan literal del término umbrella reviews. Una umbrella review es la recopilación de la información de varias revisiones sistemáticas  sobre una afección o enfermedad concreta.

Estas revisiones se centran en una condición o problema de salud para los cuales hay dos o más posibles intervenciones, resaltan los resultados de las revisiones sistemáticas que se ocupan de estas intervenciones, y compilan la evidencia de estas revisiones en un documento unico, accesible y utilizable.

En general se centran en el tratamiento y ofrecen la información sobre diferentes aspectos o alternativas, entresacando los datos de cada una de las revisiones sistemáticas existentes sobre el tema. En cierta forma son  una revisión de revisiones, el resultado de reunir en un solo documento, lo más destacados de cada revisión de tal modo que podamos  tener una visión general rápida y a la vez un listado exhaustivo de la evidencia disponible.

La revista secundaria Evidence-Based Child Health publica con cierta regularidad este tipo de revisiones paraguas y una búsqueda en PubMed-MEDLINE nos da cinco publicaciones en las cuales tal término aparece.