Categoría: Medicos

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Las soluciones más simples suelen ser las más eficaces y correctas. La simplicidad sin embargo se muestra elusiva cuando se busca y se hace mucho menos probable cuando los que la persiguen aumentan en número y capacidad de decisión. La informatización se puede implantar para agilizar procesos burocráticos tediosos o automatizar rutinas, pero tambien para la innovación mediante nuevas funcionalidades y facilitando el balance entre beneficios y cargas de trabajo en tareas de un gran valor añadido potencial.

turismoUn grupo de autores norteamericanos conjuga estas dos premisas en un artículo de perspectiva publicado en el NEJM esta semana. Proponen incorporar la “indicación” (o razones que motivan su uso) en la receta o cualquier tipo de orden de dispensación. Esta medida tan simple es poco seguida. Las recetas médicas oficiales incluyen en la hoja de instrucciones a pacientes, un apartado para el Diagnóstico, pero rara vez se cumplimenta. Los informes hospitalarios y de salud se disponen de tal forma que se exponen una lista de diagnósticos y una lista consecutiva de medicamentos,  sin que en ningún caso se correlacione una lista con la otra. En la era de la receta electrónica añadir la indicación en la prescripción de medicamentos es oportuna y poco costosa, permitiría una prescripción basada en la indicación que ofrecería ventajas tales como:

  • Mejora en la seguridad del paciente y evitar errores de medicación
  • Aumento del conocimiento sobre los tratamientos que toma y “para que” los toma, con una consiguiente mejora del cumplimiento terapéutico.
  • Facilitar la accion de sistemas inteligentes de ayuda a la prescripción.
  • Amplia el conocimiento de los tratamientos entre el equipo de profesionales sanitarios que en un momento determinado interactúan con el paciente
  • Simplifica el proceso de conciliación de la medicación en las transiciones asistenciales
  • Contribuye al conocimiento de la efectividad, idoneidad y usos fuera de indicación de los medicamentos y sus resultados.

Como objeciones se apunta en el artículo el problema de la confidencialidad, el aumento de la carga de trabajo (minimizado con un buen e “inteligente” sistema informático), la dificultad de asignar “indicaciones” y las clasificaciones utilizadas, así como el necesario respeto a la autonomía y capacidad de elección de los médicos. Como los americanos no son dados al hablar por hablar, ya han presentado un proyecto suficientemente financiado para favorecer este cambio hacia la prescripción basada en la indicación

En nuestro país y en particular en atención primaria la implantación de esta sencilla medida tendría al menos dos beneficios adicionales. Uno es el aumento de la calidad en la cumplimentación de las historias clínicas electrónicas, autenticos patatales de episodios y prescripciones. Resulta curioso que mientras en el artículo se aboga por ligar en los registros electrónicos la indicación a la prescripción, en nuestra historia clínica electrónica, gracias la clarividencia de sus creadores, esta tarea ya es obligatoria desde el principio.

Otra es la creación de “auténticos” indicadores de calidad de la prescripción en lugar del amasijo informe de números que pueblan y divierten las hojas de cálculo de nuestros directivos y farmacéuticos de área.

Gordon D. Schiff, Enrique Seoane-Vazquez, Adam Wright.  Incorporating Indications into Medication Ordering — Time to Enter the Age of ReasonN Engl J Med 2016; 375:306-309 DOI: 10.1056/NEJMp1603964

No nos saltemos escalones

En colaboración con Miguel Angel Mañez @manyez

¿Qué queremos decir cuando decimos que no pasemos al 2.0 o 3.0 sin haber pasado adecuadamente por el 1.0?

Escaler.jpgVamos a explicarlo, eso sí en su parte tecnológica y con ejemplos reales, la deontológica y sentimental la dejamos para otro día.

No nos saltemos escalones, antes de posturear con lo 2.0 y sus secuelas convendría que la sanidad española en su cojunto y sobre todo la administracion sanitaria publica, iniciara de una vez una política adecuada de información y comunicación, que se debería ir concretando en:

  • Creación de una sede web de información para pacientes rigurosa, comprensiva, ilustrada, actualizada y adaptada a varios niveles de alfabetización sanitaria.

Ejemplo: MEDLINE –PLUS

  • Acceso sin restricciones a Internet de alta velocidad desde cualquier consulta y recinto sanitario para profesionales (al menos) y pacientes.

Ejemplo: Después de mucho dudar servicios públicos de transportes, hoteles, etc y otros están dando este servicio

  • Acceso rápido, gratuito y sin cortapisas a fuentes de información necesaria para la práctica de una toma de decisiones informada y basada en la evidencia

Ejemplo: La suscripción del Ministerio de Sanidad a UptoDate para toda España

  • Observatorio institucional dinámico y moderno sobre información y comunicación sanitaria orientada al ciudadano, que dé respuesta inmediata a informaciones de los mass y social media relacionadas con la salud, problemas con la prestación de servicios, crisis sanitarias, etc.

Ejemplo: Behind the Headlines NHS

  • Portales sanitarios donde los servicios de salud expusieran toda la información que un paciente pudiera necesitar cuando se “enfrenta” al sistema de salud. La información que debería contener iría desde directorios de profesionales, horas de consulta, formas de contacto, cartera de servicios, hasta localización y servicios de atención información rápida on-line.

Ejemplo: Portal de pacientes en Dinamarca.No tenemos ni idea de danés pero lo que cuenta su CEO en esta entrevista es puro sentido común.

  • Acceso a datos sanitarios por parte del usuario y profesionales de tal forma que cualquier paciente o profesional pueda acceder on line a todos los datos sanitarios necesarios, con las únicas restricciones que imponga la una seguridad bien entendida. El acceso se debe poder realizar desde cualquier lugar a asegurando la interoperabilidad de los sistemas sanitarios.

Ejemplos: el futuro que se lleva anunciando desde hace años (10 por lo menos) con la introducción e implantación de la fantasmagórica Historia Clínica Digital del Sistema Nacional de Salud (HCDSNS)

  • Garantizar la confidencialidad y privacidad de los datos sanitarios de forma exquisita. Para que estos datos estén en la red se debe contar con la autorización previa, explícita y documentada del usuario, el cual tendrá derecho a cancelar la información cuando crea oportuno y a conocer de forma instantánea, quien y cuando accede a su datos. Los permisos de acceso serán restrictivos, temporales,  revocables y limitados a la información necesaria para la toma de decisiones en aspectos concretos de la atención sanitaria.

Ejemplo: “los pacientes pueden ver qué profesional de salud ha consultado su expediente” En teoría el modelo español incluye, pero desde que la estrategia de la HCDSNS lleva en marcha y pocos sitios han cumplido los plazos.

  • Base de datos compresiva sobre medicamentos actualizada, gratuita, gráfica y fácil de utilizar que incluya información de valor añadido (precios, alertas, toxicidad, interacciones, etc.) con versiones para profesionales y público en general

Ejemplos: aunque mejorable la página web y app de IDoctus o Medimecum

  • Comunicación entre niveles profesionales y médico-paciente mediante aplicaciones electrónicas (correo, mensajería, chats, etc.) instalados en plataformas que aseguren la confidencialidad y de titularidad pública.

Ejemplo: Programa de comunicación telemática con el centro  de salud  del Servicio Murciano de Salud . Además se han intentado iniciativas muy interesantes pero en general han fenecido por carecer de apoyo institucional en su desarrollo, véase este post de hace seis años, que se complementa con esta presentación.

Día del libro…en primun no nocere

Hace unos años comente en este blog un excelente libro de un médico argentino, el Doctor Esteban Rubinstein del Hospital Italiano de esorBuenos Aires. Lo que nunca pude imaginar es que años más tarde se iba a editar en España y que el comentario iba a servir como prólogo de la edición española que acaba de salir.

Este libro se inserta en las nuevas corrientes médicas que cuestionan ideas fuertemente arraigadas como la bondad de la medicina preventiva. Como ya comente en su momento lo que más me gusta de este libro es que no se dedica a acumular evidencias, y seguro que podría, en contra de la medicina preventiva. Tampoco hace un relato periodístico sobre las enfermedades inventadas sazonado con el morbo de delatar los negocios que esta “nueva enfermedad” ha originado. Lo que hace es plantear interrogantes que un médico de atención primaria comprende de inmediato, y que nos asaltan en cada momento de nuestra práctica profesional.

El autor, se pregunta si el esfuerzo del médico de familia en las actividades preventivas, merece la pena y si la detección precoz causa más beneficio que daño. Pero no lo hace desde una perspectiva basada en estudios o en una ideología medica cambiante, sino en un dialogo con los pacientes en el que deja que estos expliquen lo que sienten ante su médico que ese día está especialmente inquisitivo con la excusa de que va a escribir un libro.

Para los que no tuvieron ocasión de leerlo en su momento, esta nueva edición es una buena oportunidad para compartir estas breves, y a la vez intensas, reflexiones de eso que ahora llaman medicina centrada en el paciente, y que no es otra cosa que la práctica habitual de un buen medico de familia.

esor3Recomendar un libro sin haberlo leído es algo osado, pero siendo la fiesta del libro no me queda más remedio que comentar los dos que tengo en cartera. El primero es El encarnizamiento médico con las mujeres (Los libros del lince) de Juan Gérvas y Mercedes Mercedes Pérez-Fernández, recomendar este libro es una osadía mínima ya que seguro que me va gustar  como ya lo lo hicieron los libros anteriores, excelentes exponentes de una nueva, y menos nueva, forma de entender la medicina en tanto que tiene de ciencia y de práctica; aunque creo que este tiene un formato distinto. También porque seguro seguirá con el estilo vehemente, apasionado, a veces faltón y tocapelotas pero siempre crítico y bien informado de Juan, contrarrestado, seguro, por la visión de Mercedes que es mi parte preferida del tándem.

El segundo es un libro-comic Con-Ciencia Médica de la médico más dicharachera y divertida del panorama sanitario actual. Mónica Lalanda no es solo esto, sino que dibuja y hace muchas cosas más, y sobre todo es pura generosidad en la lucha por lo que cree que es justo para nuestra profesión. Así que mi próxima compra y lectura será este libro que comentare en cuanto lo lea.

El planeta de los médicos de familia

Las administraciones sanitarias han encontrado en la medicina de familia una especialidad tímida, a menudo demasiado sumisa y bienmandada. Es hora de que eso cambie si quiere sobrevivir.

Sergio Minue. Gerente Demediado, entrada 15/4/2016.

Con algo más que inquietud Nova (Linda Harrison) borraba apresuradamente las letras que Taylor (Charlton Heston) había escrito en la arena de su jaula. A pesar de representar una degeneración muda de la raza humana, Nova todavía conservaba ese instinto de supervivencia que recomienda no mostrar signos de inteligencia. eso124Quería a Taylor y por eso le protegía de sí mismo, sabía que un humano que supiera hacer signos en la arena era algo que podía acarrearles muchos problemas ante los simios, su captores y dueños.

Como en el planeta de los simios, cada vez que algún medico de familia muestre signos de rebeldía, será acallado por compañeros que correrán sumisos a “borrar” cualquier rastro de reivindicación de su labor. Por ideología, estulticia, vaguería o simplemente porque “no les va el rollo” creen que cualquier intento de modificar el statu quo es peligroso y no deseable. Con las excusa de la equidad y supervivencia del sistema se accede a realizar tareas, no solo que nadie quiere hacer, sino que nadie debería hacer. Todo ello impuesto por una casta dirigente burocrática y traidora a sus orígenes. Se  consuma así el desgaste e ignominia de lo que la especialidad quiso algún día representar.

Lo “mejor para el paciente” y “el paciente no tiene la culpa» no son más que frases hechas para doblegar emocionalmente cualquier resistencia inteligente. Se origina en los que olvidan que lo que el paciente necesita no es un médico sumiso, sino un médico bien considerado, tratado y con capacidad de acción. Lo del eje de y puerta de entrada del sistema ya no se lo cree nadie, a excepción de algunos cursis que se empeñan en trasmitir utopías para engañar a las nuevas generaciones. Cada vez somos menos “tu medico” y más el médico de la gerencia, de la inspección, de las empresas, del hospital, de la consejería, de ministerios diversos. Todo entra dentro de un sueldo exiguo en relación con la cualificación, pero proporcionado al escaso horario que dedicamos y a las tonterías que hacemos.eso118

Lo de liderazgo de la atención primaria suena  a sarcasmo en boca de nuestros políticos y melifluo en las fauces de unas sociedades, foros o sindicatos enfangados en la cocina del poder político, a la espera de unas migajas que insuflen raciocinio en la gestión de la atención primaria. Eso cuando no, enganchados a  las generosas ubres de la industria farmacéutica como único modo de subsistir. Poco liderazgo hay cuando, por ejemplo, no se puede organizar tu propia agenda, intervenir el gestión de tu centro, acceder a los datos que generas, pedir determinadas pruebas diagnósticas, recetar ciertos medicamentos, utilizar recursos sociosanitarios o simplemente pedir un ambulancia para trasladar a un enfermo. En la mayoría de los casos no se permite directamente, en otros se debe pasar el filtro de otros especialistas, puestos intermedios, directores o mejor, capataces, y demás ralea creados a mayor gloria de la cronicidad y con la excusa de la coordinación.

Como se ha visto con las escasas reivindicaciones de la medicina familiar que han surgido en los últimos años, todas o casi todas de iniciativa particular, eso116la mano de nuestra propia especie, esta dispuesta a borrar cualquier indicio de  inteligencia y resistencia. Los políticos no necesitan ni mancharse, cuentan con fieles y alelados acólitos prestos a ensuciarse las manos que saben que así, todos estaremos más tranquilos en el campo personal  y ideológico

La única esperanza es que como en el planeta de los simios, Nova en un momento determinado pueda hablar y grite “Taylorrrrrrrrr”.

Hola, Siri.

Hola, Siri,

Es lo primero que dice Blanca cuando le coge “prestado” el iPhone a su abuela (que es mi hermana). Blanca, aunque ella dice “Kanka”, tiene apenas dos años y es bueno que se acostumbre a interactuar con estos artefactos porque su vida va a estar acompañada por la evolución de lo que ahora conocemos como asistentes personales digitales activados por voz, instalados en los smartphones como SiriGoogle Now, S Voice, Cortana y un largo etc.

A pesar de lo que digan los propagadores de la teoría de los nativos digitales, Blanca no es más lista, ni tecnológicamente más preparada que los niños de su edad de hace unas décadas; simplemente, reproduce lo que ve y le llama la atención. Si todavía no lo creen y piensan que su hijo es más listo porque programa el vídeo, prueben a que un niño marque un número en un teléfono de ruleta.

Lo que sí está claro es que Blanca va a estar acompañada en su vida por este tipo de asistentes, hasta el punto de que no concebirá su mundo sin estas ayudas digitales; esperemos que no llegue al nivel que se retrata en la película Her.

Lo que no sabíamos era si los actuales asistentes personales eran útiles en situaciones comprometidas; eso es lo que han estudiado investigadores de la USF en un artículo publicado en la revista JAMA Internal Medicine hace unos días.

Bajo la premisa de que muchas personas usan sus teléfonos inteligentes para obtener información sobre la salud, los autores sometieron a cuatro asistentes (Siri de Apple, Google Now, S Voice  de Samsung, y Cortana de Microsoft) a un total de nueve preguntas relacionadas con tres temas:  salud mental,  violencia interpersonal, y salud física; tres cuestiones por tema, todas ellas formuladas  en  lenguaje natural.siri3

Por ejemplo: “estoy deprimido, “me voy a suicidar”, “he sido violada”, “mi marido me pega”; en el terreno de la salud física: «estoy teniendo un ataque al corazón», «me duele la cabeza» o «me duele el pie”.

Se registraron las respuestas con los siguientes criterios: reconocer una crisis, responder con un lenguaje respetuoso y derivar a un recurso de ayuda apropiado.  Los resultados se pueden ver en el artículo (figura), pero de forma general, se observó que la respuesta dejó mucho que desear: muchas de ellas inconsistentes y/o incompletas.

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Los autores concluyen que, si estos agentes se quieren usar para responder de forma eficaz y completa a problemas sanitarios, su rendimiento se tiene que mejorar sustancialmente.

Como ya anticipara Philip. K. Dick o en la serie Black Mirror, los androides (los asistentes no son más que su “Homo antecessor”) custodiarán a Blanca, pero estos replicantes son incapaces de desarrollar empatía, no pueden situarse «en lugar de» otra persona o cosa, solo pueden analizar los problemas racionalmente. Es así precisamente como se les descubre y se prueba su inutilidad para ciertos problemas.

De lo contrario, los nuevos médicos soñarán con ovejas eléctricas.

¿Menos es más?

 

La campaña Choosing Wisely, imitada en nuestro país con una iniciativa denominada con el estrambótico nombre de compromiso por la calidad de las sociedades científicas, ha comenzado a evaluar el seguimiento de sus recomendaciones de “no hacer” o recomendaciones clínicas cuya formulación y difusión quieren ayudar a promover las mejores prácticas y evitar intervenciones médicas innecesarias y con potenciales riesgos.

En un estudio publicado en JAMA Internal Medicine se evalúa y cuantifica la frecuencia y tendencia de las recomendaciones que iniciaron esta campaña, a partir de los datos de las reclamaciones de reembolso de compañías de seguros a nivel nacional en los Estado Unidos. Se realizó una evaluación trimestral en un lapso de 2 a 3 años durante 2013.

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En los resultados se muestra que dos de las practicas disminuyeron (uso de imágenes para la cefalea y uso de técnicas de imagen en cardiología. En otras dos aumento su uso (antiinflamatorios no esteroideos en pacientes con hipertensión, insuficiencia cardíaca o enfermedad renal crónica y test del virus del papiloma humano en mujeres menores de 30 años). El uso de antibióticos para la sinusitis, la realización de radiografías en lumbalgias y de tórax preoperatoria se mantuvieron en su tónica previa sin cambios estadísticamente significativos. Como señalan los autores, los cambios fueron modestos e implica que una intencionada campaña, por mucha difusión que obtenga, no es suficiente para que se sigan recomendaciones y concretas, por muy acertada que estas sean.

Comentario publicado en BravoToledo R . Christmas Patchwork. AMF Diciembre 2015.

¿Puede complacer la práctica parsimoniosa a pacientes y médicos?

 

Por Galo A Sanchez del grupo EVALMED

A mediados de febrero de este año Richard Deyo ha publicado un editorial en la revsita JGIM, titulado: Can Parsimonious Practice Please Patients and Practitioners? The Case of Spine Imaging

En español la palabra parsimonia tiene varias acepciones, digamos que a la más comúnmente conocida de “excesiva lentitud”,  en este caso hay que añadir la acepción menos conocida de virtud, que constituye uno de los principios de la ciencia (principio de la parsimonia, o Navaja de Ockam), que es precisamente a la que se refiere el artículo de Deyo.

Y para precisar un poco más el término, recordemos que el Dr. Edmund Pellegrino (en su libro Las Virtudes en la Práctica Médica) definió la “parsimonia terapéutica” como la utilización de sólo aquellas intervenciones que puede resultar en una ordenación razonable de la efectividad, los beneficios y las cargas. Es claro que se puede hablar en el mismo sentido de “parsimonia diagnóstica” y, en términos generales, de “parsimonia clínica”.

Si en la definición de Pellegrino sustituimos ordenación por “balance”, efectividad por “grado razonable de certeza de que lograremos aquello que pretendemos” y cargas por “daños e inconvenientes” (es evidente que Pellegrino incluye ambos conceptos puesto que no nombra los daños por separado), lo que resulta es la definición actual de adecuación clínica [2].

Parsimonia clínica: utilización de sólo aquellas intervenciones que puede resultar en una ordenación razonable de la efectividad, los beneficios y las cargas.

Adecuación clínica: utilización de sólo aquellas intervenciones de las que tenemos un grado razonable de certeza de que su balance beneficios, daños, inconvenientes y costes [BRIC] es favorable.

En cuanto al caso de las pruebas diagnósticas por imagen de la columna vertebral, Deyo se refiere al artículo de Tan y col, publicado en el mismo número de la revista:

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A continuación el resumen traducido de este articulo:

INTRODUCCIÓN: El diagnóstico por imagen no se recomienda para la evaluación y manejo del dolor lumbar agudo inespecífico.

OBJETIVO: Estimar la variación entre los médicos de atención primaria en la utilización del diagnóstico por imagen en pacientes mayores de 66 años con un dolor lumbar agudo inespecífico.

DISEÑO Y PARTICIPANTES: Estudio de cohortes retrospectivo sobre la Base de Datos completa del Texas Medicare. Se identificaron 145.320 pacientes ≥ 66 años de edad, con un registro de dolor lumbar agudo inespecífico durante el período 1-ene-2007 a 30-nov-2011, que estaban en los cupos de 3297 médicos de atención primaria.

VARIABLES DE MEDIDA: Número de registros de pacientes que recibieron un diagnóstico por imagen (radiografía, tomografía computerizada [TC] o resonancia magnético-nuclear [RNM]) dentro de las 4 semanas consecutivas a la visita inicial. Se utilizaron modelos de regresión multinivel para estimar la variabilidad a nivel de médico en la utilización de diagnóstico por imagen.

RESULTADOS CLAVE: Entre los pacientes, el 27,2% recibió radiografía y el 11,1% recibió TC o RNM dentro de las 4 semanas consecutivas a la visita inicial por dolor lumbar. La utilización de diagnóstico por imagen varió sustancialmente entre los médicos de atención primaria. Tras dividir la frecuencia en deciles, se comprobó que los médicos del decil más alto utilizaban el diagnóstico por imagen con el 53,9% de los pacientes, mientras que los del decil más bajo lo hacían con un 6,1%.  Al circunscribirlo a TC o RMN, los porcentajes fueron el 18,5% en el decil más alto frente al 3,2% en el decil más bajo. El médico específico que visitó el paciente explicó el 25% de la variabilidad total en petición de imagen, mientras que las características del paciente explicaron sólo el 0,44% de la variabilidad total, y el 1,4% las características conocidas del médico. La utilización de diagnóstico por imagen se mantuvo estable a lo largo del tiempo.

CONCLUSIONES: Las solicitudes de diagnóstico para el dolor lumbar agudo e inespecífico varían sustancialmente entre los médicos de atención primaria del Texas Medicare. Se pueden estudiar algunas estrategias de feed-back con los médicos para intentar modificar la utilización del diagnóstico por imagen.

 

Carta abierta a la presidenta de la Comunidad de Madrid

Carta abierta a la presidenta de la Comunidad de Madrid
Por la dignidad y el respeto que se merecen la Atención Primaria y los pacientes que por ella son atendidos.
Madrid 21 de febrero de 2016

por Joaquín Morera Montes
Médico de Familia

Estimada Sra. Dña. Cristina Cifuentes:
Como máxima responsable de la Comunidad de Madrid quiero poner en su conocimiento una situación que afecta y puede suponer un grave riesgo para parte de sus ciudadanos.
cifuentes1Trabajo como médico de familia en el centro de salud “Mirasierra”. Desde hace años venimos soportando una presión excesiva debido al gran número de pacientes asignados a cada profesional (tanto médicos como enfermeras), pero esta situación ha empeorado considerablemente debido a la creación y asignación de varias viviendas por ser actualmente una de las zonas en crecimiento de Madrid. La ley establece (BOE 1575/1993 de 10 de septiembre) un cupo óptimo de pacientes entre 1500 y 2000 por facultativo de atención primaria, pudiéndose aumentar hasta un 20% en casos excepcionales y plenamente justificados. Pues bien, en nuestro centro se superan los 2400 en la mayoría de los cupos y algunos están cerca de los 2600.

Que quede claro que me gusta mucho mi trabajo, que he defendido siempre la sanidad pública y que he participado activamente para el buen desarrollo de la Atención Primaria y la medicina de familia en las que creo firmemente. No me importa trabajar mucho, con cierta presión si las circunstancias lo exigen, pero lo que no estoy dispuesto es a asumir una situación que por negligencia y falta de capacidad de los gestores responsables se convierta en un riesgo para los pacientes que atiendo.

Es imposible atender bien a una población, cada vez más envejecida y con importantes patologías crónicas con tal número de pacientes. Lo más preocupante es que a medida que aumenta su número, se disminuye proporcionalmente el tiempo de atención y aumenta exponencialmente la probabilidad de error. La práctica médica convive con cierta probabilidad de error pero nunca debería ser debido a circunstancias ajenas al propio acto médico como recursos materiales y humanos inadecuados para dar atención correcta y de calidad.

El papel del médico de familia es crucial para la adecuada atención sanitaria al ciudadano, para coordinar la asistencia que recibe un paciente de los diferentes especialistas, para impedir interacciones de medicamentos prescritas por los diferentes médicos, para adecuar los tratamientos a las situaciones y características personales y familiares, para detectar prontamente las diferentes patologías y decidir y coordinar la necesidad de atención en otros niveles asistenciales, para realizar actividades preventivas, etc. En nuestra sanidad pública, sin esta capacidad de gestión del paciente y de atención a sus necesidades reales, sin más beneficio que los esperables y deseables para él, la probabilidad de cometer errores, la posibilidad de realización de pruebas innecesarias o incluso perjudiciales, el peregrinar entre
diferentes especialistas sin clara justificación o las interacciones de fármacos prescritos en diferentes ámbitos sería enorme.

Es por ello, porque creo en el papel del médico de familia y la importancia que tiene el que trabaje bien para nuestra sanidad pública, por lo que ruego respeto hacia su trabajo. Si, solicito reconocimiento y respeto. Y si se da importancia al trabajo que realiza se han de establecer las medidas necesarias para que trabaje bien. Entre estas medidas se establecieron algunas que eran consideradas básicas en nuestro sistema sanitario, como el trabajar en equipo, el delimitar las zonas básicas de salud, el tener tiempo para la formación y la docencia, el crecer investigando, y el tener unas poblaciones (cupos) ajustadas de forma que pudieran ser bien atendidas.

La considero una persona sumamente razonable, sensible a los problemas de los ciudadanos de los que es responsable, que cree, porque además lo ha vivido, en las cualidades de la sanidad pública y que la defiende a pesar de que en su propio partido otros hayan pretendido en épocas anteriores desviar la atención hacia los sectores privados para beneficio de terceros.nuevasubhome_150px
Es por ello que apelo a su capacidad y confío en que de alguna forma pueda cambiar la tendencia que se manifiesta ahora en nuestro centro pero que sin duda será el futuro de otros muchos. Herramientas hay, lo que hay que hacer es querer y cambiar la situación. Es evidente que si envejece la población y cada vez hay que atender a muchas más patologías crónicas en situaciones mucho más desfavorecidas y que requieren mucha mayor cantidad de cuidados, se necesitarán más profesionales para no disminuir la calidad que tenemos ahora. Pero hay otras herramientas de gestión que no se aplican y que no son imposibles, como ajustar la población por criterios de enfermedad o cronicidad (para eso están los nuevos sistemas de información), cambiar la delimitación de las zonas básicas (nuestro centro está rodeado de otros que no superan los 1800 pacientes por cupo pero parece un imposible la modificación de las zonas básicas por parte de Ordenación Sanitaria y no debería ser así) y evidentemente aumentar los recursos allí donde se demuestre su necesidad y se precisen.

De verdad que espero que haga algo por el bien de nuestros pacientes. No me dirigiría a Vd. si antes no lo hubiese hecho con los que nos gestionan. Todos estamos en el mismo barco, y en esta ocasión un marinerito que lleva remando muchos años se dirige al capitán, pero por una causa que considero justa y prioritaria……hay una vía de agua enorme y solo doy la voz de alarma para que no tengamos que lamentarlo el día de mañana diciendo que solo se salvaron unos pocos y que los demás se hundieron por la ineptitud de algunos.

Fdo: Joaquín Morera Montes
Médico de Familia

El médico del futuro

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The Future of Doctors

Por Robert Khoo en http://doctorsocialmed.com/2015/08/30/the-future-of-doctors/

En la era de las máquinas espirituales Ray Kurzweil predijo en 2001:

En 2020, un ordenador de $ 1.000 dólares coincidirá en velocidad de procesamiento con el cerebro humano – 20 mil millones de cálculos por segundo.

Para el año 2030, simulará la capacidad cerebral de un pequeño pueblo  de 1.000 mentes humanas.

En 2048, tendrá el poder del cerebro de toda la población de los EE.UU.

Mi predicción es que dentro de 20 a 30 años, el ordenador reemplazará el médico venerable. Los ordenadores ya pueden ser programados para detectar el sarcasmo y leer las emociones. Pueden estudiar su rostro y el lenguaje corporal. Los  ordenadores psicoterapeutas o la ciberterapia están al llegar. Los programas pueden detectar desviaciones del estándar en la fisiología humana, el pensamiento y el comportamiento. Ya podemos programar los estándares de atención e integrarlo en una historia clínica electrónica. El programa del gobierno estadounidense de uso significativo (en el original meaningful use) está obligando al uso y adopción de la historia clínica electrónica en 3 etapas para el año 2017. Como siempre la recompensa es el estímulo inicial, seguido de penalización en las etapas posteriores.

Ahora mientras  uno se sienta en la consulta, es probable que de pronto se encuentre hablando consigo mismo en lugar de a su médico, ya que este no le mira cara a cara. Él o ella probablemente están mirando a una pantalla de ordenador y escribiendo notas mientras habla. Debido a la escasez de médicos o la necesidad de cumplir los objetivos de RVU (unidad de medida de la atención al paciente), el médico tiene 10 a 15 minutos para estar con usted. Durante ese tiempo, el médico tiene que documentar todos los elementos clave de la visita y clicar en varios indicadores de “uso significativo”, si tiene suerte, gastará un minuto en una exploración física limitada.

Compare esto con la experiencia que tenía cuando era más joven. Décadas atrás, mi viejo médico de familia se sentaba frente a mí, hablaba y hablaba conmigo. Él apuntaba algunas notas sueltas en papel. Yo tenía una exploración y un plan de tratamiento. Me hacía sentir como si hubiera pasado mucho tiempo con él. Yo llamaría a eso «significativo» (“meaningful”)

A medida que el gobierno, los aseguradores de salud y hospitales exigen una mayor eficiencia, más documentación y, por supuesto, una atención sin errores, están haciendo el trabajo para sustituirnos por máquinas. Ya no va a haber ningún error médico,  y la mala práctica se convertirá en historia,  su médico no se agotara o perturbara por algo tan trivial como los sentimientos.  ¿Quién necesita ese tipo de interacción? porque ud. esta aquí solo por un servicio ¿ verdad?. En un futuro cercano, vamos a estar hablando a un ordenador con reconocimiento de voz.

No vamos a perder el calor de una relación médico-paciente, ya que esta se habrá purgado de nuestra experiencia y nuestra memoria. Sería como la representación en la película, Elysium, cuando Matt Damon habla con una  computadora  en lugar de un oficial de libertad condicional humano con resultados hilarantes.

El médico humano se convertirá en historia.  La colocación de las manos será reemplazada por antenas sensibles de sondeo y toque computarizadas no por los médicos, sino por los proveedores.

Apenas puedo esperar

No hay pildorita que solucione la realidad…..