Categoría: Gestión clínica y sanitaria

SERMAS placer

¿Pero hubo alguna vez cobertura sanitaria universal? ¿y equitativa?

Por Carlos García Marco. Médico Inspector de la Seguridad Social

Coincidiendo con una oleada de recortes presupuestarios sin precedentes y con la detección por el Tribunal de Cuentas de que 676.000 europeos habían eludido la facturación internacional obteniendo tarjeta del SNS como si fueran españoles sin recursos, el Gobierno español ha aprobado por vía urgente sendas normas (Real Decreto Ley 16/2012 y Real Decreto 1192/2012) que han modificado la cobertura sanitaria del SNS, en sus dimensiones objetiva (cartera de servicios y condiciones de acceso y utilización) y subjetiva (población protegida).

Algunos de los cambios operados en esta última dimensión han supuesto la retirada en pleno mes de agosto y de un día para otro de 900.000 tarjetas del SNS, mayormente de extranjeros que las habían obtenido con el simple empadronamiento y sin residencia autorizada. Este hecho ha tenido una notable repercusión mediática y ha suscitado críticas contra el actual Gobierno por “querer acabar con la vigente cobertura universal para volver a un sistema de Seguridad Social”, siendo así que con la salvedad de los cambios en extranjería las nuevas medidas amplían la cobertura SNS a españoles sin SS que hasta ahora carecían de tarjeta.

A este respecto y como nos recuerda el Consejo de Estado en reciente dictamen, el SNS se rige por los principios de universalidad, financiación pública y gestión autonómica, si bien los derechos subjetivos de su población protegida son reconocidos por el Estado y derivan de los antecedentes de cotización a la SS (y/o de la carencia de recursos económicos desde 1989), cobertura que sólo se extendió a todos los españoles residentes en territorio nacional (fuera del mismo rigen los convenios de SS) por Ley 33/2011 y según el siguiente esquema : el 1 de enero de 2012 a quienes hubieran agotado la subvención por desempleo y posteriormente y en función de la evolución de las cuentas públicas a los demás colectivos sin tarjeta.

Así las cosas, lo que hace la nueva normativa es profundizar en este esquema de la Ley del 2011 incorporando al SNS tanto a parados que dejaron de cotizar al finalizar la  subvención del desempleo (y a sus beneficiarios) como a cualquier español mayor de 26 años que declare menos de 100.000 €/año en base liquidable de IRPF, incluyendo así a colectivos que tradicionalmente no cotizan a la SS (abogados, arquitectos, médicos…) o que lo hacen en régimen de cuota reducida al excluir la cobertura sanitaria-IT (órdenes religiosas, funcionarios locales de la extinta Munpal…). Algo que teniendo en cuenta las escasas declaraciones que superan dicho umbral, , y sumando los 2 millones de funcionarios cubiertos por sus mutualidades a través de entidades de seguro privada, va a suponer la práctica universalidad de la cobertura financiada con presupuestos del SNS o de las mutualidades de funcionarios .

Ello explica que el Consejo de Estado no haya reprochado al Gobierno las lógicas diferencias de trato con los extranjeros irregulares, sino el hecho de que estando las cuentas públicas como están y sin realizar ningún estudio económico previo, el Gobierno haya extendido la cobertura gratuita del SNS a españoles con recursos que han optado tradicionalmente por no cotizar a la caja de la SS y que cuentan con cobertura sanitaria privada (y ello, sin eliminar la posibilidad de que se desgraven simultáneamente dicha asistencia privada en el IRPF o en el impuesto de sociedades).

Se da la circunstancia de que este mismo incentivo fiscal (aunque por compra de seguro privado y con tope de 500 € por persona y año) es disfrutado  desde hace décadas por otros colectivos con frecuente doble cobertura público-privada (autónomos y trabajadores de grandes empresas), lo que unido al mantenimiento de circuitos especiales en el SNS (periodistas con carné de la asociación de la prensa madrileña, empleados de antiguas empresas colaboradoras….) hace que el acceso al sistema sanitario no sea precisamente equitativo.

En este sentido, algunos estudios recientes,  muestran que la España del año 2009 se situaba a la cabeza del ranking de países de la OCDE con mayor inequidad pro-ricos en la utilización de determinados servicios sanitarios (probabilidad y frecuencia de visitas a un médico especialista o en acceso al dentista), mientras que sólo se registraba inequidad pro-pobres en el acceso a la masificada y socialmente peor valorada medicina general.

Con estos preocupantes antecedentes de dualización asistencial y con los sangrantes recortes presupuestarios en salarios médicos y de otros profesionales sanitarios, parece evidente que los problemas prioritarios  no afectan a la dimensión subjetiva de la cobertura del SNS (sin perjuicio de arbitrar soluciones transitorias para los extranjeros excluidos) sino a la dimensión objetiva y material de la misma, es decir, a la cartera de servicios ofertada y a las condiciones de acceso y utilización real de los servicios sanitarios financiados o subvencionados públicamente, los cuales no siempre son preferentemente utilizados por los españoles que más los necesitan clínicamente sino por aquellos que atesoran mayores recursos o influencias, sociales o territoriales.

Madrid Innova(2)

Como ya informamos, dentro de la atmósfera de  innovación, creatividad y espíritu emprendedor que caracteriza al gobierno de la Comunidad de Madrid y en especial a su Consejería de Sanidad se ha presentado en primicia mundial «el sistema»: una simple tarjeta de cartulina en la que el farmacéutico irá apuntando a mano los importes que vayan pagando los pacientes. Esta innovación puntera y pionera se enmarca en las soluciones imaginativas que la Consejeria ha implementado para dar solución al problema originado por el El Real Decreto Ley 16/2012, de 20 de abril, que establece que los pensionistas aportan un 10% del coste del medicamento, con un tope máximo.

Azofaifa De Mendo de la  Dirección General de Desinformación Sanitaria ha presentado definitivamente las nuevas herramientas  tecnológicas de gestión: la cartulina mensual (documento de dispensación) y un sello de caucho (tope de aportación).

Ademas, comentó, hemos elegido un papel satinado no poroso; sobre este tipo de papel, la tinta del boli y del sello se extiende y difumina fácilmente,  logramos conseguir así un importante «efecto guarreo « de forma rápida y eficaz.

Ese efecto y parte del sistema se ha validado por el nuevo Silicon Valley de la innovación tecnológica de Madrid y por nuestra Unidad de Innovación preferida , apuntó Azofaifa.

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Comunidad de Madrid

Madrid Innova

Madrid 18 de Agosto de 2012.- Dentro de la atmósfera de  innovación, creatividad y espíritu emprendedor que caracteriza al gobierno de la Comunidad de Madrid y en especial a su Consejería de Sanidad se ha presentado en primicia mundial «el sistema»: una simple tarjeta de cartulina en la que el farmacéutico irá apuntando a mano los importes que vayan pagando los pacientes.

Esta innovación puntera y pionera se enmarca en las soluciones imaginativas que la Consejeria ha implementado para dar solución al problema originado por el El Real Decreto Ley 16/2012, de 20 de abril, que establece que los pensionistas aportan un 10% del coste del medicamento hasta llegar a un tope máximo, a partir del cual no pagan por los medicamentos que reciban.Este tope es de 8 euros al mes cuando se tengan ingresos anuales inferiores a 18.000. En rentas superiores a los antedichos 18.000 euros, el tope de gasto varia de  los 18 a los 60 euros.

El exceso de gasto les debe ser reintegrado a los pensionistas, aunque el Decreto-Ley no determina como, por eso la Comunidad  que no quiere que los pensionistas tarden mucho tiempo en recuperar su dinero ha ideado este magnifico plan  que permite que los pensionistas no  tengan que esperar para cobrar lo que han pagado de más.

La viceconsejera ha explicado que los ciudadanos deben pasar por los centros de salud…..…. a recoger un documentito, la estrella de este sistema que es lo que Sanidad denomina  “documento de dispensación” o «la tarjeta«.

Los pacientes podrán obtener el documento de dispensación (ver foto) en el centro de salud. En el momento de la entrega, el profesional del centro cumplimentará (a mano) el documento, incluyendo los datos del paciente, el código de aportación y el mes de validez.

Esta tarjeta es intransferible y propiedad del paciente. En la farmacia el farmacéutico irá rellenando los campos cada vez que el paciente retire su medicación con el precio de tratamiento y la aportación del pensionista hasta que llegue a su tope máximo (8, 18 o 60 euros según sus ingresos) y a partir de ahí, el tratamiento se le facilitará sin coste alguno.

La tarjeta que ha sido pilotada en la Unidad de Innovación del Hospital Conocido  y presentada dentro de los encuentros internacionales sobre «nuevas soluciones para viejos problemas», es una «simple» cartulina; «esa es su fuerza» afirmó el consejero, y no llevara incorporado de momento ningún tipo de banda magnética, microchip, u otras zarandajas informáticas que permitan el tratamiento automatizado.

Esta innovación puntera y pionera  tiene un «coste mínimo» para la Comunidad de Madrid,  ya que se van a imprimir en el servicio de reprografía de la Consejería de Sanidad. El consejero ha indicado también que su departamento está recibiendo «bastantes llamadas» de otras Comunidades autónomas interesándose por este sistema, por lo que no ha descartado que se implante en otras regiones españolas.

La Viceconsejera ha precisado que esta innovacion revolucionaria se une a otras tecnologías punteras heredadas del antiguo Insalud remasterizado por el SERMAS, como el sello de caucho.»Estamos muy contentos y esperanzados» afirmó, de poder brindar a nuestros profesionales de herramientas de este tipo para que presten una mejor atención a los pacientes y pensionistas  que deberán renovar cada mes la tarjeta, hasta la puesta en marcha del sistema definitivo.

 Más información:

Nueva tarjeta para pensionistas que permite no tener que pagar por adelantado ver video si sale, o en su caso descargarlo

¡Madrid Emprende!

Madrid.org pues eso que muy org

Los pensionistas tendrán un documento

Los pensionistas tendrán una tarjeta para no adelantar el coste de los medicamentos

Los pensionistas de Madrid tendrán una tarjeta para no adelantar….

Primum Non Nocere en Macrogestión Sanitaria

por Juan del Llano, Director de la Fundación Gaspar Casal 

A los cinco años (1991)  de promulgada la Ley General de Sanidad (1986) ya se realizó un diagnóstico de los males y se apuntó algún remedio para nuestro flamante SNS. Han pasado más de 20 años para que se promulguen cambios. Deberíamos estar en periodo de deliberación pública en múltiples foros acerca de las medidas de reforma contenidas en el RDL 16/2012. Abogamos por un Primum non nocere en macrogestión. Hay que discutir y buscar segundas opiniones. Hay que ser cuidadoso en la selección e introducción de las reformas anunciadas. Si cambiamos de modelo y pasamos de ser ciudadanos con derechos y deberes a beneficiarios de determinados servicios, hay que razonarlo.

Tampoco parece razonable introducir copagos ciegos pues antes de repagar lo que ya pagamos a través de los impuestos directos y algún indirecto, hay que mejorar el funcionamiento de los servicios públicos. Claramente la productividad y la rentabilidad de nuestros servicios sanitarios públicos pueden ser mayores con medidas decididas. Estamos hablando de mejorar la eficiencia a través de redimensionar plantillas, adelgazar estructuras de centros, racionalizar jornadas, evitar duplicidades, etcétera.

También hay que dejar de pagar lo que no añade valor clínico. Y sólo, si finalmente, sometido el sistema a una dieta que no ponga en peligro su vida, seguimos con problemas de déficit o debiendo ingentes cantidades dinerarias a proveedores, será el momento de proceder a otras medidas como copagos progresivos y de distinta intensidad en función de la renta, que racionen, que intenten modular la demanda, que pongan difícil hacer abuso de servicios por su gratuidad,……Poner negro sobre blanco y deliberar sobre la ideología y la evidencia de la eficacia de estas medidas es algo que toca.

El Institute of Medicine de los EEUU y el National Institute for Health and Clinical Excellence para Inglaterra y Gales, y sobre todo, la Colaboración Cochrane, proveen evidencias suficientes para poder acabar de caracterizar una cartera de servicios públicos en términos de efectividad que puede ser trasladada a nuestra cobertura publica y gratuita, prescindiendo de todas aquellas intervenciones que tengan como hemos dicho escaso valor clínico. En la incorporación de nuevas tecnologías, los profesionales tienen un relevante papel y también las agencias de evaluación de tecnologías sanitarias, en ambos casos dotados de plena independencia. Se trata de afrontar un enorme reto, disminuir la brecha en la variabilidad de la práctica clínica no justificada. Y de poner énfasis en la medición de la calidad asistencial y del impacto de las intervenciones sanitarias sobre los resultados en salud. Por tanto, la cartera básica y común debe estar accesible a todos en condiciones de máxima calidad y efectividad.
En sanidad el reto no es tener mas financiación sin mas, imposible con los tiempos que corren y sin haber desinflado la burbuja sanitaria. Ni tampoco gastar menos, el desafío no baladí es definir las prestaciones cubiertas con el dinero de todos (no del Estado que tan solo lo gestiona) de forma rigurosa y por ende, gastar mejor realizando las cosas de forma correcta. Y para ello no queda otra  que evaluar toda nueva tecnología que llama a la puerta del mercado. Sin embargo, con médicos desmotivados y con desidia gestora para rejuvenecer las organizaciones sanitarias, se nos ocurre ciertamente difícil. Se precisa de un liderazgo real, consistente y coherente en toda la función directiva. También de incentivos y carrera profesional que huya de la discrecionalidad y esté basada en méritos y capacidad. Malos tiempos para lírica, esperemos que solo en el corto plazo.

Avancemos un poco más, una cobertura selectiva de prestaciones según la evidencia científica de la efectividad comparada y el análisis coste efectividad requiere cambios estructurales en los procedimientos y en los criterios de financiación y fijación de precios de los medicamentos. Las prestaciones comunes requieren como mejor guía, la transparencia, en su evaluación. Lo importante al definir prestaciones y caracterizarlas en carteras es definir bien la indicación y el uso clínico. Aquí como decíamos los profesionales tiene un gran papel y también la gestión clínica. Por otro lado, la red de agencias del RDL 16/2012  que se ocupe de las nuevas tecnologías y procedimientos, sobre la base de lo que ya se ha revisado en otros lugares, haciendo un esfuerzo en adaptación objetiva y contextualización local.

Nadie cabal ignora que se nos esta ocultando información desde hace mucho tiempo. Tampoco se duda que el diagnóstico de nuestra gravísima situación económica no haya sido certero y que la terapia aplicada haya sido tardía y errónea. Así las cosas, ¿que cabe hacer?.

El saneamiento de los sistemas financieros de muchos de los países de nuestro entorno, lo hicieron ya hace tres años. Nosotros queremos hacerlo ahora, pero, ¿con que dinero?. Recientemente se ha recortado en salud, educación, dependencia e investigación por el desequilibrio en el ingreso y gasto publico. Se quiere, lógicamente, frenar el déficit y el oneroso pago de la deuda. En el corto plazo solo se nos ocurren un par de cosas: estimular la demanda inyectando dinero público como lo hizo EEUU o devaluar la moneda. Ambas cosas son muy complicadas en el seno de la UE por el credo del ajuste auto impuesto. Ni tan siquiera son asuntos que se discutan. Sí se pueden y se deben bajar los precios de bienes y servicios en consonancia con el menor poder adquisitivo de muchos, de manera homogénea y suavemente, para ser más competitivos. Lo hizo Alemania hace 10 años. Nuestra economía ganaría en competitividad y músculo exportador con esta bajada de precios.

El paciente español se ha mostrado esquivo ante los médicos europeos, no se ha dejado aconsejar, ha retrasado la implantación de una terapia adecuada que ahora no tendrá el efecto de si se hubiera administrado hace tres o cuatro años, será por ende menos eficaz, más costosa y el dolor más duradero. Los economistas hablan de consecuencias y discrepan entre ellos, los epidemiólogos no aciertan con las causas, el pronóstico del paciente nadie nos lo dice……ante tan dramático escenario, dicho paciente no sale de su postración, malvive abrumado, deprimido, paralizado y con miedo a que la enfermedad se extienda a órganos vitales que pongan en peligro su propia vida. ¿Qué tipo de médicos necesita este paciente en tan tardía fase? Y sobre todo, ¿donde están?

Juan del Llano, Director de la Fundación Gaspar Casal 

Toma de decisiones en la práctica clínica

empezaron con los genéricos y acaban con….

Empezaron con los genéricos y todos estábamos de acuerdo, pero pronto empezaron a hacer cosa feas y como era de esperar acabaron parodiando la peor de las pesadillas.

Cuando el Gran Hermano Consejero te vigila con la colaboración (delación) del COFM (Colegio Oficial de Farmaceuticos)

…en segundo lugar se ha comprobado también que ha habido un incremento de las prescripciones con la leyenda “Por necesidad terapéutica RDL 9/2011” en las rectas informatizadas.

En relación a los segundo se solicita la colaboración para tratar este asunto a través de la Comisión de Seguimiento del Concierto con la Consejería de Sanidad: ocultando los datos de paciente, se pueden remitir al COFM copias de las recetas en las que figure esta leyenda bien por fax, bien por correo electrónico

Viagra: A Success Story For Rationing?

Hace tiempo, con el lanzamiento del sildenafilo (Viagra) se levanto un temor generalizado entre las compañías aseguradoras y los gobiernos sobre sus consecuencias presupuestarias. Las estrategias adoptadas en su racionamiento fueron diferentes según los países y las características de los diferentes sistemas sanitarios.

En Viagra: A Success Story For Rationing? Rudolf Klein y Sturm Heidrun analizaron las restricciones (rationing) en la financiación de medicamentos en cuatro países distintos y las políticas que adoptaron con respecto a este tema. Ademas  hicieron una clasificación de los diferentes tipos de restricciones,  una especie de taxonomía de “estrategias de racionamiento”

Las formas de racionamiento (rationing) entendiendo este como las decisiones para ofrecer una atención sanitaria por debajo de la óptima, como resultado del establecimiento de prioridades entre las diferentes demandas al sistema, se da en todos los sistemas sanitarios, independientemente de los niveles de gasto. Toma muchas formas, de los cuales la negación explícita de un servicio es el más dramático, pero no necesariamente el más importante. Otras formas de racionamiento son la exclusión (segmentos de población no cubiertos), la dilución (menor número de pruebas ordenadas, menor número de enfermeras en la sala), la disuasión (haciendo que el acceso a la atención difícil), y la demora (listas de espera).

Pero no sólo las formas de racionamiento son diferentes, también como se ponen en practica, es decir cambia el modo de toma de decisiones sobre la cuestión. Según este parámetro podemos  así mismo adoptar una “tipología en las estrategias nacionales de racionamiento”, que básicamente es:

  • Difusión por la inacción.
  • Judicialización.
  • Centralización-politización.
  • Burocratización.
  • Racionamiento con asesoría especializada

Una pena que nuestros gestores no lean mucho, porque podrían aprender las conclusiones de este articulo sobre restricciones: permitir excepciones a la prohibición,  e  involucrar a la profesión médica en la toma de decisiones.

Si lo tuvieran en cuenta cumpliría con el titulo de otro articulo importante en este asunto: Muddling through elegantly: finding the proper balance in rationing. Health Affairs 1997; (5): 83-92. pero claro pedir elegancia  a esta gente es como pedir peras al olmo.

Automonitorización de la glucemia en diabetes tipo 2

THERAPEUTICS LETTER ISSUE 81 / ABRIL – JUNIO 2011

Desde principios de los años 80, la automonitorización de la glucemia (AMG) ha sido una herramienta de apoyo en el manejo de la glucemia y de la diabetes. Mientras que el papel de la AMG en pacientes tratados con insulina se acepta debido al alto riesgo de hipoglucemia1,2, hay bastante controversia sobre el valor de la AMG en diabéticos tipo 2 que no reciben insulina3. Este artículo presenta datos de los costes de la AMG y procura dar respuesta a si estos costes merecen la pena en pacientes con diabetes tipo 2 que no reciben insulina.

¿Cuánto cuesta la AMG en British Columbia (BC) y en Canadá?

En la figura se muestra el gasto de BC en tiras reactivas de glucemia desde 1996 hasta 2009 y la previsión para los años 2010 a 2014 según datos de PharmaNet. En 2009 se gastaron 50 millones de dólares, lo que representa el tercer lugar entre los productos sanitarios financiables y de venta en farmacia. Al menos 25 millones de dólares se destinaron al control de pacientes con diabetes tipo 2. A nivel nacional, el gasto público y privado en tiras reactivas de glucemia es superior a 330 millones de dólares al año, de los que 188 millones de dólares se destinan a pacientes que no reciben insulina4.

¿Cuáles son los beneficios de la AMG en la diabetes tipo 2?

En 2009, la Agencia Canadiense del Medicamento y Tecnología Sanitaria (CADTH) realizó una revisión sistemática de los efectos de utilizar la AMG frente a no utilizarla en pacientes con diabetes tipo 2 no dependientes de insulina. Identificaron 7 ensayos clínicos aleatorizados controlados (ECA) con una duración media de 6 meses5. Un metanálisis de estos 7 ECA mostró que la utilización de la AMG (más de 7 veces por semana) se asociaba con una mejora estadísticamente significativa del control glucémico, con una diferencia en HbA1c = -0,25% (IC95%, -0,36% a -0,15%). Este descenso en HbA1c no se consideró clínicamente relevante. Se observó que la disminución en HbA1c era similar independientemente de si a los pacientes se les educaba en la interpretación de los resultados de la AMG y se les orientaba en cómo actuar en consecuencia. En los pacientes con diabetes tipo 2 que no estaban tratados con fármacos hipoglucemiantes, la utilización de la AMG no modificó el control glucémico. La CADTH no encontró evidencia de que la AMG ofrezca algún beneficio en otras variables al margen de la HbA1c, como mortalidad, complicaciones de la diabetes a largo plazo, peso corporal, satisfacción del paciente o calidad de vida.

Mensajes clave del informe de la CADTH5

La mayor parte de los adultos con diabetes tipo 2 controlados con fármacos antidiabéticos orales no requieren AMG de rutina. La monitorización periódica en pacientes seleccionados(ej, pacientes con glucemias inestables, fase aguda de la enfermedad, cambios en la medicación, riesgo de hipoglucemia por secretagogos tipo gliburida) debería ligarse a actuaciones específicas con el paciente (ej, prevención o manejo de la hipoglucemia, ajuste de dosis por el propio paciente).
La mayor parte de los adultos con diabetes tipo 2 controlados con dieta solamente no requieren AMG
A nivel internacional, en Gran Bretaña, Suecia, Alemania y Escocia se han realizado estudios parecidos al del CADTH que alcanzaron conclusiones similares.

Figura: Gasto total en tiras reactivas de glucemia en British Columbia

Implicaciones clínicas

La recomendación de practicar la AMG se fundamenta en dos asunciones no demostradas:

a) los beneficios de disminuir de forma intensiva la glucemia son superiores a los daños ocasionados.

b) La AMG es esencial para reducir las consecuencias de la hipoglucemia grave en pacientes en tratamiento intensivo con hipoglucemiantes.

Una revisión sistemática y metanálisis recientemente publicados que probaron si estas asunciones eran ciertas mediante la comparación de la disminución intensiva de la glucemia frente al tratamiento estándar, mostraron que con el tratamiento intensivo no se observaba una disminución de la mortalidad total o cardiovascular, mientras que aumentaba la incidencia de hipoglucemias graves6. Estos hallazgos deberían llevarnos a una disminución del número de pacientes en tratamiento intensivo, a una menor prescripción, al uso de dosis más bajas de hipoglucemiantes orales y a una menor utilización de tiras reactivas para la glucemia.

Otras actividades más eficaces a la hora de reducir la morbimortalidad en diabéticos tipo 2 incluyen la reducción de peso (más fácil de alcanzar cuando no se usa insulina o secretagogos), la mejora de la nutrición, práctica de actividad física regular y un buen control de la presión arterial.

Iniciativas actuales en BC para optimizar la AMG

La sección de Optimización del Uso de Medicamentos de la División de Servicios Farmacéuticos también considera importante este tema y anima a los facultativos y pacientes a realizar un “uso motivado” de la AMG. El “uso motivado” significa que los pacientes monitoricen su glucemia solamente cuando haya una razón que lo justifique (ej, en fase aguda de enfermedad, si reciben insulina o secretagogos y tienen riesgo de hipoglucemia, durante el embarazo, etc.). En Marzo de 2011 se distribuyeron materiales formativos a los médicos de familia y farmacias de BC, y las autoridades sanitarias han planificado actividades educativas adicionales.

Conclusiones

La AMG en pacientes diabéticos tipo 2 no insulinizados es muy cara y no ha demostrado producir mejoras en variables relevantes para los pacientes: mortalidad, morbilidad o calidad de vida.
La mayor parte de los pacientes diabéticos tipo 2 no insulinizados no requieren AMG de forma rutinaria.
Los diabéticos tipo 2 necesitan una educación eficaz sobre cuándo pueden estar en riesgo de hipoglucemia o hiperglucemia graves, en qué casos la AMG es adecuada y cómo proceder según los resultados obtenidos.
El manejo de la diabetes tipo 2 debería centrarse en la reducción de peso, una nutrición adecuada, la práctica regular de actividad física y el control de la presión arterial, más que en el tratamiento hipoglucemiante intensivo.

† Esta información incluye solo los datos de PharmaNet de BC y excluye todos los seguros federales. Los costes de dispensación se incluyen como parte del coste total.

El borrador de este artículo fue enviado para su revisión a 60 expertos y médicos de atención primaria con el objeto de corregir cualquier imprecisión y asegurar que la información fuera concisa y relevante para los clínicos.

Bibliografia

UKPDS Group. Intensive blood-glucose control with sulphonylureas or insulin compared with conventional treatment and risk of complications in patients with type 2 diabetes (UKPDS 33). [Erratum appears in Lancet 1999;354(9178):602]. Lancet 1998;352(9131):837-53.
Canadian Diabetes Association. 2008 clinical practice guidelines for the prevention and management of diabetes in Canada. Can J Diabetes 2008;32(Suppl 1):S1–S201.
McGeoch G, Derry S, Moore RA. Self-monitoring of blood glucose in type-2 diabetes: What is the evidence? Diabetes Metab Res Rev 2007;23(6):423–440.
Canadian Optimal Medication Prescribing and Utilization Service (COMPUS); Canadian Agency for Drugs and Technologies in Health. Current utilization of blood glucose test strips in Canada. 2009;3(4) http://www.cadth.ca/media/pdf/compus_CU_Report-BGTS.pdf
Canadian Optimal Medication Prescribing and Utilization Service (COMPUS); Canadian Agency for Drugs and Technologies in Health. Systematic review of use of blood glucose test strips for the management of diabetes mellitus. 2009;3(2) http://www.cadth.ca/media/pdf/BGTS_Report_of_Clinical_Outcomes.pdf
Boussageon R, Bejan-Angoulvant T, Saadatian-Elahi M, et al. Effect of intensive glucose lowering treatment on all cause mortality, cardiovascular death, and microvascular events in type 2 diabetes: meta-analysis of randomised controlled trials. BMJ 2011;343:d4169. doi: 10.1136/bmj.d4169

Carta de los facultativos del Hospital 12 de Octubre (y de todos) a quien corresponda

Durante los últimos años hemos asistido impasibles a un proceso de deterioro del sistema sanitario público español que ha transformado al médico asistencial en un actor secundario, desplazándolo de los centros de toma de decisiones y responsabilidad. En este proceso, la mayor parte de las actuaciones parecen culpabilizar al médico del mal funcionamiento del sistema y de los elevados costes asociados al mismo. De esta forma se ha optado por burocratizar y centralizar cualquier toma de decisión al respecto de la gestión sanitaria y se ha considerado que la mejor forma de disminuir los costes asociados era reducir el gasto en personal sanitario. Disminuir el personal médico, especialmente a costa de los médicos más jóvenes y motivados, o reducir de forma desproporcionada el gasto en personal sólo pueden aumentar de forma exponencial la desmotivación del facultativo y puede ocasionar una disminución de la eficiencia, de la productividad y, lo que es peor, de la calidad asistencial.

Por ello creemos que deben buscarse nuevas soluciones al problema, descartando repercutir el mal funcionamiento del sistema sanitario en los profesionales sanitarios que sólo somos espectadores de la sinrazón. Creemos que debe consultarse a los médicos asistenciales para diseñar los mecanismos que mejoren el funcionamiento del mismo y permitan ahorrar costes sin repercutir en la motivación del profesional sanitario (sin la cual todo esto no sería posible).
Por ello, los abajo firmantes apoyamos este manifiesto en el que se realizan las siguientes diez afirmaciones sobre las que creemos deberían basarse las futuras acciones de los médicos para devolvernos nuevamente la capacidad de decisión y de gestión del sistema sanitario:

1.- El médico y la relación médico-paciente se encuentran desplazados del centro del sistema sanitario, transformando la medicina en un sistema industrial y despersonalizando el ejercicio de la misma.

2.- El médico no tiene ninguna capacidad en la gestión de los procesos sanitarios ni de los recursos necesarios para la realización de su actividad sanitaria. Por esta razón debemos advertir del enorme error de haber dejado todos estos años la planificación, gestión y optimización del sistema sanitario en manos de fuerzas políticas perdidas en luchas intestinas y en manos de representantes sindicales y colegiales que no han representado de forma eficaz el papel del médico asistencial en el sistema sanitario.

3.-La progresiva burocratización del sistema ha sido impuesta al médico, aumenta notablemente la ineficacia del sistema y detrae al médico de su labor asistencial, docente e investigadora.
4.- La pérdida de poder adquisitivo del médico ha sido abusiva y desproporcionada al resto de los funcionarios y estatutarios del país. Comenzó antes de la crisis económica con la paralización de la carrera profesional
y acumula varias reducciones salariales, desincentivando la labor del mismo. La descabellada idea de que se transforme una ley ideada para aumentar la dedicación del funcionario en una forma encubierta de reducción salarial, que además se aplica de forma arbitraria al médico en función de las actividades complementarias que realice, sólo despierta en nosotros un profundo recelo en cuanto que pervierte el espíritu de la ley y aplica reducciones encubiertas de retribuciones. Esta actitud supone en sí el riesgo de que se produzca una desmotivación general del médico y esto pone en peligro el funcionamiento del sistema. Por ello, nos oponemos enérgicamente a que se realice una reducción de sueldo encubierta con el pretexto de la aplicación de la ley de aumento de la jornada laboral.

5.- La formación continuada del médico se realiza casi exclusivamente en periodo extralaboral, de forma individual y no reconocida, sin que se dediquen recursos económicos ni se reconozca en ninguna forma esta importante labor médica en el funcionamiento del sistema. Es descorazonador observar cómo jamás se ha planteado reconocer toda esta actividad extralaboral mientras se nos reclaman dos míseras horas semanales.

6.- La labor investigadora del médico es depredada por el sistema, sin mediar reconocimiento del esfuerzo realizado ni del tiempo extralaboral que se dedica a la misma. Sin embargo, figura entre los bienes más preciados de los grandes hospitales y centros sanitarios. El sistema sanitario se mantiene, en cambio, gracias a la actitud automotivada de miles de facultativos que no se limitan a una labor limitada por el horario.

7.- La docencia del MIR tampoco queda reflejada en la actividad de los facultativos sanitarios. Dado que es preciso formarlos, debería pagarse por su formación y dedicarse el tiempo adecuado para la misma, no sólo por los tutores, sino por todos los especialistas encargados de la docencia.

8.- Los sindicatos tanto generalistas como médicos han obviado los puntos anteriormente referidos, no han presentado una combativa actitud frente a estos problemas y esto los ha agravado tanto como la inoperancia de las autoridades políticas de turno. No nos sentimos representados por los mismos ni por los órganos colegiales, razón por la cual esta reclamación no es vehiculada a través de ellos sino trasladada de forma directa como una carta colectiva.

9.- Queremos expresar nuestro malestar. Una vez más nos sentimos humillados; estamos indignados, cansados y hartos. Hartos de la continua falta de respeto hacia nuestra persona, hacia nuestra profesión y hacia nuestro trabajo, y, en definitiva, hacia nuestros pacientes. Ante todo, exigimos respeto, y el reconocimiento de que el nivel alcanzado por la sanidad española se ha conseguido gracias a la calidad humana de sus trabajadores. Nosotros queremos trabajar, pero queremos trabajar en unas condiciones dignas, tanto laborales como salariales.

10.- Todos los puntos anteriormente citados afectan directamente a la calidad de la asistencia sanitaria y, por ende, a los propios pacientes, debido a la desmotivación que provocan en todos los profesionales sanitarios. Luchar por un sistema sanitario mejor gestionado, racional, menos burocrático y en el que el médico desarrolle una labor gestora central, permitirá mejorar dicha calidad, disminuyendo los costes sin merma de la eficiencia del sistema.
Por todo lo anterior solicitamos se conceda una reunión urgente con nuestros representantes para comenzar a encontrar soluciones a estos problemas que nos afectan gravemente y, por ende, a nuestros pacientes y al funcionamiento del sistema sanitario, con el firme propósito de iniciar un diálogo que evite que esta desmotivación conduzca a la definitiva insostenibilidad del mismo.

Pues aquí el Nombre completo y el N.I.F. Por supuesto va el mio