Categoría: Gestión clínica y sanitaria
Automonitorización de la glucemia en diabetes tipo 2
THERAPEUTICS LETTER ISSUE 81 / ABRIL – JUNIO 2011
Desde principios de los años 80, la automonitorización de la glucemia (AMG) ha sido una herramienta de apoyo en el manejo de la glucemia y de la diabetes. Mientras que el papel de la AMG en pacientes tratados con insulina se acepta debido al alto riesgo de hipoglucemia1,2, hay bastante controversia sobre el valor de la AMG en diabéticos tipo 2 que no reciben insulina3. Este artículo presenta datos de los costes de la AMG y procura dar respuesta a si estos costes merecen la pena en pacientes con diabetes tipo 2 que no reciben insulina.
¿Cuánto cuesta la AMG en British Columbia (BC) y en Canadá?
En la figura se muestra el gasto de BC en tiras reactivas de glucemia desde 1996 hasta 2009 y la previsión para los años 2010 a 2014 según datos de PharmaNet. En 2009 se gastaron 50 millones de dólares, lo que representa el tercer lugar entre los productos sanitarios financiables y de venta en farmacia. Al menos 25 millones de dólares se destinaron al control de pacientes con diabetes tipo 2. A nivel nacional, el gasto público y privado en tiras reactivas de glucemia es superior a 330 millones de dólares al año, de los que 188 millones de dólares se destinan a pacientes que no reciben insulina4.
¿Cuáles son los beneficios de la AMG en la diabetes tipo 2?
En 2009, la Agencia Canadiense del Medicamento y Tecnología Sanitaria (CADTH) realizó una revisión sistemática de los efectos de utilizar la AMG frente a no utilizarla en pacientes con diabetes tipo 2 no dependientes de insulina. Identificaron 7 ensayos clínicos aleatorizados controlados (ECA) con una duración media de 6 meses5. Un metanálisis de estos 7 ECA mostró que la utilización de la AMG (más de 7 veces por semana) se asociaba con una mejora estadísticamente significativa del control glucémico, con una diferencia en HbA1c = -0,25% (IC95%, -0,36% a -0,15%). Este descenso en HbA1c no se consideró clínicamente relevante. Se observó que la disminución en HbA1c era similar independientemente de si a los pacientes se les educaba en la interpretación de los resultados de la AMG y se les orientaba en cómo actuar en consecuencia. En los pacientes con diabetes tipo 2 que no estaban tratados con fármacos hipoglucemiantes, la utilización de la AMG no modificó el control glucémico. La CADTH no encontró evidencia de que la AMG ofrezca algún beneficio en otras variables al margen de la HbA1c, como mortalidad, complicaciones de la diabetes a largo plazo, peso corporal, satisfacción del paciente o calidad de vida.
Mensajes clave del informe de la CADTH5
La mayor parte de los adultos con diabetes tipo 2 controlados con fármacos antidiabéticos orales no requieren AMG de rutina. La monitorización periódica en pacientes seleccionados(ej, pacientes con glucemias inestables, fase aguda de la enfermedad, cambios en la medicación, riesgo de hipoglucemia por secretagogos tipo gliburida) debería ligarse a actuaciones específicas con el paciente (ej, prevención o manejo de la hipoglucemia, ajuste de dosis por el propio paciente).
La mayor parte de los adultos con diabetes tipo 2 controlados con dieta solamente no requieren AMG
A nivel internacional, en Gran Bretaña, Suecia, Alemania y Escocia se han realizado estudios parecidos al del CADTH que alcanzaron conclusiones similares.
Implicaciones clínicas
La recomendación de practicar la AMG se fundamenta en dos asunciones no demostradas:
a) los beneficios de disminuir de forma intensiva la glucemia son superiores a los daños ocasionados.
b) La AMG es esencial para reducir las consecuencias de la hipoglucemia grave en pacientes en tratamiento intensivo con hipoglucemiantes.
Una revisión sistemática y metanálisis recientemente publicados que probaron si estas asunciones eran ciertas mediante la comparación de la disminución intensiva de la glucemia frente al tratamiento estándar, mostraron que con el tratamiento intensivo no se observaba una disminución de la mortalidad total o cardiovascular, mientras que aumentaba la incidencia de hipoglucemias graves6. Estos hallazgos deberían llevarnos a una disminución del número de pacientes en tratamiento intensivo, a una menor prescripción, al uso de dosis más bajas de hipoglucemiantes orales y a una menor utilización de tiras reactivas para la glucemia.
Otras actividades más eficaces a la hora de reducir la morbimortalidad en diabéticos tipo 2 incluyen la reducción de peso (más fácil de alcanzar cuando no se usa insulina o secretagogos), la mejora de la nutrición, práctica de actividad física regular y un buen control de la presión arterial.
Iniciativas actuales en BC para optimizar la AMG
La sección de Optimización del Uso de Medicamentos de la División de Servicios Farmacéuticos también considera importante este tema y anima a los facultativos y pacientes a realizar un “uso motivado” de la AMG. El “uso motivado” significa que los pacientes monitoricen su glucemia solamente cuando haya una razón que lo justifique (ej, en fase aguda de enfermedad, si reciben insulina o secretagogos y tienen riesgo de hipoglucemia, durante el embarazo, etc.). En Marzo de 2011 se distribuyeron materiales formativos a los médicos de familia y farmacias de BC, y las autoridades sanitarias han planificado actividades educativas adicionales.
Conclusiones
La AMG en pacientes diabéticos tipo 2 no insulinizados es muy cara y no ha demostrado producir mejoras en variables relevantes para los pacientes: mortalidad, morbilidad o calidad de vida.
La mayor parte de los pacientes diabéticos tipo 2 no insulinizados no requieren AMG de forma rutinaria.
Los diabéticos tipo 2 necesitan una educación eficaz sobre cuándo pueden estar en riesgo de hipoglucemia o hiperglucemia graves, en qué casos la AMG es adecuada y cómo proceder según los resultados obtenidos.
El manejo de la diabetes tipo 2 debería centrarse en la reducción de peso, una nutrición adecuada, la práctica regular de actividad física y el control de la presión arterial, más que en el tratamiento hipoglucemiante intensivo.
† Esta información incluye solo los datos de PharmaNet de BC y excluye todos los seguros federales. Los costes de dispensación se incluyen como parte del coste total.
El borrador de este artículo fue enviado para su revisión a 60 expertos y médicos de atención primaria con el objeto de corregir cualquier imprecisión y asegurar que la información fuera concisa y relevante para los clínicos.
Bibliografia
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Canadian Diabetes Association. 2008 clinical practice guidelines for the prevention and management of diabetes in Canada. Can J Diabetes 2008;32(Suppl 1):S1–S201.
McGeoch G, Derry S, Moore RA. Self-monitoring of blood glucose in type-2 diabetes: What is the evidence? Diabetes Metab Res Rev 2007;23(6):423–440.
Canadian Optimal Medication Prescribing and Utilization Service (COMPUS); Canadian Agency for Drugs and Technologies in Health. Current utilization of blood glucose test strips in Canada. 2009;3(4) http://www.cadth.ca/media/pdf/compus_CU_Report-BGTS.pdf
Canadian Optimal Medication Prescribing and Utilization Service (COMPUS); Canadian Agency for Drugs and Technologies in Health. Systematic review of use of blood glucose test strips for the management of diabetes mellitus. 2009;3(2) http://www.cadth.ca/media/pdf/BGTS_Report_of_Clinical_Outcomes.pdf
Boussageon R, Bejan-Angoulvant T, Saadatian-Elahi M, et al. Effect of intensive glucose lowering treatment on all cause mortality, cardiovascular death, and microvascular events in type 2 diabetes: meta-analysis of randomised controlled trials. BMJ 2011;343:d4169. doi: 10.1136/bmj.d4169
Carta de los facultativos del Hospital 12 de Octubre (y de todos) a quien corresponda
Durante los últimos años hemos asistido impasibles a un proceso de deterioro del sistema sanitario público español que ha transformado al médico asistencial en un actor secundario, desplazándolo de los centros de toma de decisiones y responsabilidad. En este proceso, la mayor parte de las actuaciones parecen culpabilizar al médico del mal funcionamiento del sistema y de los elevados costes asociados al mismo. De esta forma se ha optado por burocratizar y centralizar cualquier toma de decisión al respecto de la gestión sanitaria y se ha considerado que la mejor forma de disminuir los costes asociados era reducir el gasto en personal sanitario. Disminuir el personal médico, especialmente a costa de los médicos más jóvenes y motivados, o reducir de forma desproporcionada el gasto en personal sólo pueden aumentar de forma exponencial la desmotivación del facultativo y puede ocasionar una disminución de la eficiencia, de la productividad y, lo que es peor, de la calidad asistencial.
Por ello creemos que deben buscarse nuevas soluciones al problema, descartando repercutir el mal funcionamiento del sistema sanitario en los profesionales sanitarios que sólo somos espectadores de la sinrazón. Creemos que debe consultarse a los médicos asistenciales para diseñar los mecanismos que mejoren el funcionamiento del mismo y permitan ahorrar costes sin repercutir en la motivación del profesional sanitario (sin la cual todo esto no sería posible).
Por ello, los abajo firmantes apoyamos este manifiesto en el que se realizan las siguientes diez afirmaciones sobre las que creemos deberían basarse las futuras acciones de los médicos para devolvernos nuevamente la capacidad de decisión y de gestión del sistema sanitario:
1.- El médico y la relación médico-paciente se encuentran desplazados del centro del sistema sanitario, transformando la medicina en un sistema industrial y despersonalizando el ejercicio de la misma.
2.- El médico no tiene ninguna capacidad en la gestión de los procesos sanitarios ni de los recursos necesarios para la realización de su actividad sanitaria. Por esta razón debemos advertir del enorme error de haber dejado todos estos años la planificación, gestión y optimización del sistema sanitario en manos de fuerzas políticas perdidas en luchas intestinas y en manos de representantes sindicales y colegiales que no han representado de forma eficaz el papel del médico asistencial en el sistema sanitario.
3.-La progresiva burocratización del sistema ha sido impuesta al médico, aumenta notablemente la ineficacia del sistema y detrae al médico de su labor asistencial, docente e investigadora.
4.- La pérdida de poder adquisitivo del médico ha sido abusiva y desproporcionada al resto de los funcionarios y estatutarios del país. Comenzó antes de la crisis económica con la paralización de la carrera profesional
y acumula varias reducciones salariales, desincentivando la labor del mismo. La descabellada idea de que se transforme una ley ideada para aumentar la dedicación del funcionario en una forma encubierta de reducción salarial, que además se aplica de forma arbitraria al médico en función de las actividades complementarias que realice, sólo despierta en nosotros un profundo recelo en cuanto que pervierte el espíritu de la ley y aplica reducciones encubiertas de retribuciones. Esta actitud supone en sí el riesgo de que se produzca una desmotivación general del médico y esto pone en peligro el funcionamiento del sistema. Por ello, nos oponemos enérgicamente a que se realice una reducción de sueldo encubierta con el pretexto de la aplicación de la ley de aumento de la jornada laboral.
5.- La formación continuada del médico se realiza casi exclusivamente en periodo extralaboral, de forma individual y no reconocida, sin que se dediquen recursos económicos ni se reconozca en ninguna forma esta importante labor médica en el funcionamiento del sistema. Es descorazonador observar cómo jamás se ha planteado reconocer toda esta actividad extralaboral mientras se nos reclaman dos míseras horas semanales.
6.- La labor investigadora del médico es depredada por el sistema, sin mediar reconocimiento del esfuerzo realizado ni del tiempo extralaboral que se dedica a la misma. Sin embargo, figura entre los bienes más preciados de los grandes hospitales y centros sanitarios. El sistema sanitario se mantiene, en cambio, gracias a la actitud automotivada de miles de facultativos que no se limitan a una labor limitada por el horario.
7.- La docencia del MIR tampoco queda reflejada en la actividad de los facultativos sanitarios. Dado que es preciso formarlos, debería pagarse por su formación y dedicarse el tiempo adecuado para la misma, no sólo por los tutores, sino por todos los especialistas encargados de la docencia.
8.- Los sindicatos tanto generalistas como médicos han obviado los puntos anteriormente referidos, no han presentado una combativa actitud frente a estos problemas y esto los ha agravado tanto como la inoperancia de las autoridades políticas de turno. No nos sentimos representados por los mismos ni por los órganos colegiales, razón por la cual esta reclamación no es vehiculada a través de ellos sino trasladada de forma directa como una carta colectiva.
9.- Queremos expresar nuestro malestar. Una vez más nos sentimos humillados; estamos indignados, cansados y hartos. Hartos de la continua falta de respeto hacia nuestra persona, hacia nuestra profesión y hacia nuestro trabajo, y, en definitiva, hacia nuestros pacientes. Ante todo, exigimos respeto, y el reconocimiento de que el nivel alcanzado por la sanidad española se ha conseguido gracias a la calidad humana de sus trabajadores. Nosotros queremos trabajar, pero queremos trabajar en unas condiciones dignas, tanto laborales como salariales.
10.- Todos los puntos anteriormente citados afectan directamente a la calidad de la asistencia sanitaria y, por ende, a los propios pacientes, debido a la desmotivación que provocan en todos los profesionales sanitarios. Luchar por un sistema sanitario mejor gestionado, racional, menos burocrático y en el que el médico desarrolle una labor gestora central, permitirá mejorar dicha calidad, disminuyendo los costes sin merma de la eficiencia del sistema.
Por todo lo anterior solicitamos se conceda una reunión urgente con nuestros representantes para comenzar a encontrar soluciones a estos problemas que nos afectan gravemente y, por ende, a nuestros pacientes y al funcionamiento del sistema sanitario, con el firme propósito de iniciar un diálogo que evite que esta desmotivación conduzca a la definitiva insostenibilidad del mismo.
Pues aquí el Nombre completo y el N.I.F. Por supuesto va el mio
Los ricos y la sanidad
Los ricos y la sanidad por Diego de Miranda
Construir o mantener un Estado de Derecho es una labor muy parecida a hacer encaje de bolillos. Sus artífices, cual encajeras, precisan unos conocimientos muy cualificados de la materia que tratan; pero fundamentalmente, necesitan que el sentido común guie sus constantes y laboriosos quehaceres. Si un hilo que la encajera hizo nacer en el primer alfiler se desliza hacia el grupo de los últimos, el encaje quedará desgraciado, salvo que llegue alguien muy experto y paciente capaz de deshacer lo hecho y rehacer el trabajo, lo cual es una perdida de tiempo , de dinero y de energía.

En el mundo legislativo ocurre otro tanto, si convertimos las tasas en contribuciones o las cuotas y cotizaciones en impuestos, llegará un día en que todo el sistema de las finanzas públicas habrá perdido la lógica, apartándose con ello del sentido común. Cuando esto ocurra nuestra capacidad de crítica, de queja o de reproche habrá desaparecido en tanto que habremos perdido la referencia, el valor entendido, la regla común de medir. Será la consagración de la arbitrariedad y todos quedaremos deslavazados e indefensos frente al Estado.
En este contexto de degradación del Sentido Común, cabe enmarcar la política llevada a cabo por los últimos gobiernos sobre Seguridad Social y el actual debate sobre si los más ricos deben contribuir con mas caudal al sostenimiento de sistema sanitario. Seguir así ahondaría en la trasformación del inicial sistema de cotización por un sistema fiscal puro y ahora, según la propuesta, en un sistema híbrido y coercitivo, desapareciendo el concepto de “seguro de enfermedad” y el de servicio público financiado con impuestos. Con las nuevas propuestas llegaríamos a que la gente con menos ingresos no pagaría y los que cuentan con más medios correrían con la financiación del sistema, provocando en los primeros – y muy posiblemente en el propio sistema- la sensación de hallarse en un sistema muy similar al de la beneficencia pública. La sensación que tuviesen los contribuyentes activos tampoco sería muy favorecedora de un correcto entendimiento social.
El sistema de seguridad social fue el fruto de una constatación: Una enfermedad grave arruina vida y haciendas; pero no todos caemos en ella. A partir de ahí un cálculo estadístico permitió crear un seguro mediante el cual todos pagamos una cuota pequeña para prevenir un riesgo grande. Esa es la base del Seguro de enfermedad: a igualdad de riesgos, igualdad de cuotas. La constatación de que determinadas profesiones aumentaban el riesgo hizo aparecer las mutualidades y la cotización adicional por enfermedades profesionales y accidentes de trabajo. Ello es una prueba de la ya secular creencia en que frente a la enfermedad todos debemos ser iguales. La diferencia de cotización en base a los ingresos por trabajo que hoy existe se debe a la diferencia en la cuantía de las pensiones de jubilación o invalidez, lo que confirma la tesis igualitaria del sistema sanitario.
Pues bien, pese a lo que dicta la costumbre y el sentido común, determinados políticos abogan ahora por que los más ricos paguen mas por la sanidad, llegando alguno al sandio nivel de afirmar que Emilio Botín no debe pagar por las medicinas lo mismo que su pobre suegro. Lo anterior supone en ejercicio de demagogia que solo es barata en lo que no es paleta ¿Alguien ha visto a este banquero en un centro de salud? ¿Alguien le ha sorprendido con el carnet en la mano pillando medicinas gratis en las farmacias de Torrelavega? La gente rica y honesta, paga la sanidad española con creces; en primer lugar cotiza mucho mas que los que tienen salarios bajos, en segundo lugar son bobos y no se aprovechan del sistema: Para enfermedades leves se van a las consultas y clínicas privadas , para enfermedades graves cogen el avión y se van a Houston incluso para arruinarse.

La bobería de los ricos viene en que no han sido capaces de constatar el efecto que el glamour produce en el Sistema Nacional de Salud. Aparecer en un Hospital público con glamour de rico o de famoso es un pasaporte para el buen trato, desalojo de vecinos incomodos y trato exquisitamente personalizado. Esto ha ocurrido siempre, la enfermedad con fama es más llevadera. Se lo pueden preguntar a aquel cantante cuya costosa operación en América la financió el SAS o a aquel escritor, también andaluz, que recibió un cargo en el extranjero con la sola intención de que pudiese tratar su cáncer, cesando cuando curó. Menos mal que ambos eran socialistas
Con estos antecedentes yo no apostaría por que ahora con el PP, los ricos corriesen con nuestro gasto sanitario. Estamos expuestos a que nos hagan creer que estamos en la beneficencia y tampoco podríamos evitar que cuando ellos estén en los hospitales nos recuerden de cama a cama que pobres somos y pobres nos moriríamos si no fuese por ellos. Yo creo que es mejor que los ricos-ricos, los famosos y los políticos se vayan a una Sanitas Súper- Guay y que dejen el Sistema Nacional de Salud a gente normal que pague impuestos y tasa normales, administradas por gerentes normales.
Diego de Miranda
Un euro por receta: ¿canallas, estúpidos o gestores ejemplares?
Por Fernando Palacio
Según los datos del Ministerio de Sanidad Politica Social e Igualdad en el año 2010 se facturaron en Cataluña 151.486.758 recetas y en el total de España 957.694.628 (Datos de facturación de Receta Médica
El Gobierno de Cataluña ha propuesto en su proyecto de presupuestos para 2012 que los pacientes paguen 1 euro por cada receta que recojan en la farmacia. ¿Proponer esta medida es propio de canallas o estúpidos? o ¿por el contrario de gestores ejemplares?
Veamos:
- En primer lugar desvía la responsabilidad del gasto de la prescripción desde el médico hacia el paciente. ¿Quieren dar a entender los políticos catalanes que los médicos del sistema recetan fármacos inadecuados y que pueden suprimirse sin riesgo para la salud de los pacientes? ¿O que los pacientes catalanes obligan a sus médicos a prescribir en contra de su conocimiento? Todos los que hemos estado o estamos en la práctica sabemos que el tema no es sencillo, y a veces se crean tensiones, ante las demandas de los pacientes por prescripciones de las otras especialidades o de profesionales del sistema privado, pero en último extremo es el profesional quien firma la receta. Si un paciente toma 6 fármacos es porque su médico se los ha recetado.
Una propuesta: que los médicos no receten, bajo ningún concepto, prescripciones del sector privado. Posiblemente el ahorro sería muy alto, pero puede que la patronal de los seguros y las mutuas se enfade.
- Bien, ya tenemos un paciente a quien se ha prescrito correctamente. Si tomas una amoxicilina y un paracetamol o un ibuprofeno al año, o algún IBP, con 5 euros al año lo has resuelto. Eres una persona sana, te cuesta poco. Pero ahora veamos un paciente crónico estándar, síndrome metabólico. Metformina, estatina, IECA, diurético o calcioantagonista, quizás una sulfonilurea, quizás algún paracetamol, quizás… ¿Algo se puede retirar?. Creo haber leído que han puesto un tope de 60 euros al año para cada ciudadano y se excluyen los receptores de pensión no contributiva y los beneficiarios de la renta mínima de inserción. El resto, a pagar. Estos también, pero no les importa
Otra propuesta: clasifiquemos los medicamentos según su grado de necesidad, éste no lo olvide, pero este puede dejarlo y así se ahorra el euro, si le duele ofrézcalo por el mercado.
En resumen:
1. Insultan a los profesionales porque dan por supuesto que recetan cosas innecesarias
2. Agreden a los pacientes más débiles, y eso es de canallas y/o de estúpidos si lo hacen por ignorancia.
3. No toman medidas de ahorro mucho más eficaces. Una autovía de montaña podía costar 60 millones de euros por kilómetro (datos del 2010 ) . Los culpables del caso Palau se llevaron más de 23 millones de euros, …
Los gastos de los servicios sanitarios (Cat Salut, ICS e ICASS) del año 2011 fueron 13.436.701.000. Un euro por receta solo supone el 1% de ese gasto (no son buenos gestores)
Como dice irónicamente una integrante del grupo “¿llegaremos a ver a los pacientes a la puerta de las farmacias, esperando a que tiren los medicamentos caducados?”.
jodidos pero contentos
La revista Archives of Internal Medicine publica on line un artículo titulado: El costo de la satisfacción: Un estudio nacional de satisfacción del paciente, y utilización de asistencia sanitaria, gastos, y mortalidad, donde Fenton y colaboradores consideran que la satisfacción del paciente es un indicador de calidad de la asitencia que se mide con frecuencia, pero que en pocas ocasiones se confronta con la utilización de los servicios sanitarios y el gasto.
Para estimar esta asociacion se realizó un estudio prospectivo de cohortes de los adultos encuestados en la Medical Expenditure Panel Survey de 2000 a 2007. Se evaluo la satisfacion de los pacientes con un cuestioanrio esntandarizado y se recabaron datos sobre utilización de servicios sanitarios como visitas a urgencias y hospitalizaciones), así como los gastos totales en sanidad y medicamentos, y la mortalidad durante un seguimiento medio de cuatro años.
Los resultados muestran que tras ajustes de las características sociodemográficas y otras variables, los pacientes incluidos en el cuartil de los más satisfechos tenían mas probabilidad de utilización de servicios hospitalarios, mas gastos de medicamentos y totales, con respecto a los de menor satisfacción. También, y sobre todo se detecto un aumento de la mortalidad. La única variable que disminuía en ese grupo de satisfechos era el uso de las urgencias.
Fenton JJ, Jerant AF, Bertakis KD, Franks P. The cost of satisfaction: a national study of patient satisfaction, health care utilization, expenditures, and mortality. Arch Intern Med. doi: 10.1001/archinternmed.2011.1662.
Los derechos de los profesionales como usuarios de la salud electrónica
A pesar del compromiso de muchos gobiernos e instituciones con lo que se denomina e-salud o salud electrónica, los médicos todavía no están seguros de que los beneficios de estos sistemas superen el tiempo y los recursos necesarios para mantenerlos y actualizarlos. La historia clínica electrónica (HCE) es probablemente la mayor protagonista de estos esfuerzos y desafíos.
A pesar de los optimistas e irreales mensajes que se lanzan habitualmente, la e- salud es más una promesa, que una realidad y sigue siendo un desafío para los que creemos que esa realidad, aunque lejana, es productiva y factible siempre que no este en manos de gestores o políticos. Dos investigadores estadounidenses han identificado diez derechos de los profesionales que junto con las responsabilidades correspondientes, se publican en un análisis de la revista CMAJ titulado Rights and responsibilities of users of electronic health records.
Según ellos estos diez derechos y responsabilidades de los usuarios de historia clínica electrónica pueden servir como base sobre la que
construir un nuevo enfoque a la atención médica en la era electrónica. Estos 10 temas clave forman un conjunto de características, funciones y privilegios de usuarios, que los clínicos como «clientes» de estos sistemas requieren para ofrecer una atención de alta calidad segura y eficaz.
Los «derechos» de los médicos son los siguientes:
- Acceso ininterrumpido a la historia clínica electrónica (HCE)
- Ningún dato escondido o capacidad para ver toda la información clínica relativa a sus pacientes.
- Disponibilidad de resúmenes breves de la HCE de los pacientes, incluidos los problemas médicos, medicamentos, resultados de laboratorio y otra información.
- Capacidad de anular las alertas generadas por el ordenador.
- Las alertas o recomendaciones clínicas generadas por ordenador debe ser claras y basadas en la evidencia.
- La medición del rendimiento mediante los datos de la HCE debe ser fiable.
- La HCE o registros electrónicos de salud deber ser seguros como programas informáticos.
- Es necesaria la capacitación y asistencia en todas las características de la HCE.
- La HCE debe ser compatible con el flujo de trabajo de la práctica clínica real.
- Los sistemas electrónicos deben favorecer la comunicación coordinación y el trabajo en equipo.
El conocimiento como catástrofe
En la sección notas al azar de la página web de la Colaboración Campbell, Eamonn Noonan, director general de esta organización, publica este excelente comentario
El conocimiento como catástrofe
No hace mucho, un organismo público en un país que conocemos bien, encargó una revisión sistemática sobre la eficacia de una intervención específica para desalentar el tabaquismo. Antes de que se obtuvieran los resultados, las autoridades decidieron poner en práctica esta intervención, y establecieron los contratos necesarios para su desarrollo. La revisión encontró que este tipo de programas eran ineficaces.
El funcionario que recibió el informe lo describio como una catástrofe.
La historia ilustra un obstáculo bien conocido para una buena colaboración entre los mundos de la investigación y la práctica. Desde una cierta perspectiva lo que cuestiona el buen juicio de una decisión ya tomada es una amenaza, y, potencialmente, una catástrofe. Por lo tanto lo mejor es no mirar a dicha información, o guardar silencio si uno se encuentra con ella. Desde la perspectiva del bien público, por supuesto, no es una catástrofe, sino una bendición que investigación fiable pueda concluir que un determinado programa no es efectivo. Se abre una variedad de opciones prometedoras: evitar el despilfarro al no financiar una intervención ineficaz, devolver el programa con la intención de solventar sus deficiencias, o canalizar los recursos disponibles a estrategias más prometedoras.
La Colaboración Campbell no estuvo implicada en este asunto, pero sin duda esperamos contribuir a catástrofes similares en el futuro.
por qué sera que nos suena esto
Anticonceptivos orales con drospirenona: riesgo tromboembólico vs. financiación pública
5+1: cinco buenas razones para no ir al médico si tienes gripe y una por la que no te queda más remedio
5 buenas razones para no ir al médico si tienes gripe
Del blog la pildorita
5.- Se recomienda consultar al médico si transcurridas dos semanas persisten los síntomas gripales.
Todos conocemos bastante bien la gripe, pero por si a alguien le surge alguna duda esta infografía quizás pueda ayudarle.
——
increíble pero cierto
Difícil de creer pero cierto: El gerente de un servicio de salud dirigiendo una carta a los médicos de atención primaria ( ¿solo los de primaria?) donde desdice a sus propios servicios de información terapéutica y se constituye en adalid defensor de unos medicamentos de una más que cuestionable eficacia.
En este blog hemos defendido , a veces a consta de muchos sinsabores, la libertad de prescripción pero NO de esto
Traducción:
ASUNTO: Uso de los fármacos condroprotectores o SYSADOAs
De: Sr Juan José Bestard (Director General del Ib-Salut)
A: Todos los médicos de atención primaria y coordinadores
En relación a las idicaciones remitidas con anterioridad sobre el uso de los tratamientos condroprotectores o SYSADOAs, evidencias científicas surgidas posteriormente a la publicación de los dos metaanálisis comentados en El Comprimido, demuestran los sesgos asociados a ambos estudios, por lo que no es adecuado utilizar estos metaanálisis tan controvertidos para hacer recomendaciones farmacoterapéuticas que afectan al prestigio de unos fármacos.
La utilización de estos fármacos es por tanto una decisión libre de cada médico, individualizadad para cada paciente según criterios clínicos, en base a una relación beneficio-riesgo favorable, y siempre ajustándose a las indicaciones autorizadas en su ficha técnica.
Palma, 20 de diciembre de 2011
El director general del Servicio de Salud
Juan José Bestard Perelló
It’s just an illusion
Siempre es una sorpresa la complicidad de todos los adultos para hacer que hoy, el día de reyes sea el más especial para montones de niños. Contemplar en estas fechas a un vecino normalmente adusto y poco comunicativo preguntar a un niño «que te van a echar los reyes» y sobre todo ver como sonríe mientras el infante recita una retahíla de nombres incompresibles, es una buena muestra de esta complicidad. La instituciones gastan ademas bastante dinero en la Cabalgata de los Reyes Magos en la que estos, acompañados de camellos y numerosas carrozas, recorren la ciudades repartiendo caramelos entre los niños. Caramelos y sobre todo ilusión.
Podríamos asimilar esta ilusión y la complicidad colectiva para mantenerla con el sistema sanitario publico. Durante años se ha pregonado que el sistema sanitario publico «era de los mejores del mundo» al parecer todos estábamos de acuerdo y nadie rebatía esta afirmación tan verdadera como el reparto de juguetes de SSMM los Reyes Magos. Se mantenía esta ilusión porque era un sistema equitativo, justo. gratuito y (cuasi) universal. Estas cualidades son ciertas pero no justifican, sin embargo hablar de su bondad o calidad. El sistema sanitario español publico es universal, equitativo y gratuito pero no es bueno, ni es eficiente.
Esta verdad va a aparecer y hacerse nítida gracias a (o con la excusa de) la crisis económica.
Cuando se empiece a pagar algunos servicios y en la relación coste/beneficio, el coste sea distinto de cero, el sistema ya no se vera tan favorable. Cuando se implanten nuevas formas de gestión (no necesariamente privatización) se vera que la gestión publica actual es lo más parecido a un desastre, envuelto en una calamidad. El declive de la calidad técnica en unos profesionales maltratados, mal utilizados y bastante mal pagados sera inexorable y bastara un desarrollo de alternativas económicas fuera de la sanidad publica o fuera del país para que esto de haga de notar con mayor celeridad.
y muchas cosa más…..mientras tanto sigamos con la ilusión


