Etiquetado: centros de salud
Almazuela 2.0: historia de una mesa
Cuando hace ya bastantes meses mis amigos de la samfyc me propusieron coordinar una mesa sobre la web 2.0 para su vigésimo congreso y yo acepte no era muy consciente del compromiso que adquiría, de lo complicado y a la vez sencillo que podría ser organizarla. Por razones lógicas que no vienen al caso la mesa redonda debería ser distinta. Por el tema que trataba era obligado alejarse de lo que es una mesa convencional y típica de un congreso, es decir no se podía hablar-al menos eso creo- de salud 2.0 en un entorno 1.0 por mucho que los asistentes fueran neófitos en esta materia. Por otro lado los recursos eran limitados y se desarrollaba simultáneamente a un congreso europeo con un apartado dedicado al 2.0 y con el que también nos habíamos comprometido a colaborar.
Todos estos problemas tenían como contrapartida el gran apoyo de Antonio Manteca del comité organizador, tener cierto tiempo de margen en la preparación del evento, y un poco de imaginación.
El reto era el siguiente: deberíamos iniciar a los presentes en lo que era la web 2.0 y su aplicación en sanidad sin caer en el didacticismo. No era de recibo – cuando ya es objeto incluso de coleccionables de los periódicos- explicar solo los conceptos básicos y aplicaciones 2.0 más populares. Además teníamos que mostrar que eran herramientas fáciles de utilizar, no solo accesibles a locos de la informática o de Internet, y que podían facilitar las cosas en el trabajo diario de un centro de salud.
¿Como se hace?, sobre el papel no es complicado, se da una pequeña introducción al asunto y tras una corta descripción de cada una de las herramientas y aplicaciones se exponen experiencias reales y practicas por parte de gente que ya está trabajando con ellas. Fácil de decir pero prácticamente imposible en las circunstancias en las que no movíamos ¡ no era un congreso o jornada sobre la blogosfera o sobre la 2.0!
De pronto se nos ocurrió que la propia web nos daba la solución: la web 2.0 es colaboración, es participación, la web 2.0 es multiformato, en la web 2.0 el protagonista es el usuario, el puede generar y modificar los contenidos, la web 2.0 es redes sociales, es filtrado colaborativo, es inteligencia colectiva es hacerlo divertido y es……. un largo etcétera.
Decidimos que como si fuera una almazuela o patckwork íbamos a construir una prenda a base de coser trozos más o menos rectangulares de otros tejidos. Nuestros amigos de la red social no sistemática de la web 2.0 sanitaria nos darían cada uno su retal y nosotros solo tendríamos que coserlo.
El mensaje que mandamos era mas menos así:
Estimado colega
Estoy preparando mi participación sobre web 2.0 para un congreso de medicina de familia que se celebrara en Málaga. He pensado que en lugar de presentarlo a la manera tradicional era mejor hacer una recopilación de ideas y presentaciones de personas conocedoras y usuarias de las aplicaciones internet y 2.0 de las que voy a hablar. Para ello voy aprovechar mi confianza con personas como tú (-algunos le llamarían morro 😉 pero yo pienso que es mejor apelar al espíritu colaborativo de la web 2.0) para pediros que me ayudéis Con ese motivo me atrevo a pedirte que si es posible me envíes tus ideas sobre un tema cualquiera relacionado con la salud 2.0. Puedes mandarme un video, un power point, un prezi, un texto, una página web, un tweet…, …lo que quieras. Siempre teniendo en cuenta que no debería ocupar más de cinco o seis minutos – sin necesidad de llegar a ese límite- y que refleje tu conocimiento del tema y trasmita la idea que quieres
Gracias por tu colaboración y espero que puedas ayudarme
Gracias a la respuesta de prácticamente todos a los que se lo pedimos, la participación en directo vía twitter de muchos interesados y conocedores de la salud 2.0,el trabajo de recopilación y ayuda inestimable de Noelia Caballero, la participación estelar de Francisco Cañestro, el apoyo de Antonio Manteca y de todos los asistentes a la mesa creo que nos quedo una cosa curiosa que pronto compartiremos con el resto de la comunidad sanitaria 2.0.
¡Muchas gracias! de verdad por la colaboración
Por lo pronto, ahí va el guion el material completo de la mesa:
- Introducción
- Internet y Centros de Salud 1.0 Francisco Cañestro (PPT)
- WEB 2.0. Rafael Bravo (PPT)
- De qué va esto de la Web 2.0 José Francisco García (swf)
- Cloud Computing. Noelia Caballero (video y PPT)
- Conexión con Rubén Roa en Argentina mediante Google chat
- Comunicación con los pacientes mediante correo electrónico. Antonio Ruiz (PPT)
- RSS. Noelia Caballero (PPT)
- Blogs. Rafael Bravo ( PPT)
- Un blog es como…. Un supositorio. Vicente Baos (prezi)
- Un farmacéutico enredado en un blog. Carlos F. Oropesa (prezi)
- El blog como herramienta docente: Oportunidades y precauciones. Enrique Gavilán (texto)
- Twittter. Rafael Bravo (oral)
- Dr. Twitter. Fernando Casado (video)
- Muro Twitter. Muchísimos Tuiteros (SAP ppt)
- Redes sociales. Rafael Bravo (PPT)
- La web 2.0 en experiencias concretas:
- Promoción low cost de una consulta privada.Marketing en la web para médicos F. Llordachs (PPT)
- La Web 2.0 y la Medicina Basada en la Evidencia: la unión hace la fuerza. Cristóbal Buñuel (PPT)
- ¿Que es una e-consulta?. Salvador Casado (video)
- Recapitulación y final Miguel A. Mañez y Rafael Bravo ( PPT y oral)
hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana llamada Alameda
En la actualidad existen barreras administrativas y de organización territorial que impiden de facto la libre elección de hospital o centro de salud dentro del territorio de la Comunidad de Madrid. En una Comunidad Autónoma uniprovincial, como es la Comunidad de Madrid, carece de sentido una división territorial en múltiples áreas sanitarias pues dificulta la accesibilidad plena. y libre al sistema público sanitario y propicia su fragmentación. LEY 6/2009, de Libertad de Elección en la Sanidad de la Comunidad de Madrid.
Hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana llamada la Alameda -en concreto esta misma tarde y en un centro de salud en el centro de Madrid- habia un médico que cuando leía cosas como estas se partía de la risa. En lugar desesperarse se ha espoleado su vena más creativa y nos regala vídeos como este:
nuestra agenda
NO se puede SERMAS tontos
Pues si se confirma, si no querías burocracia toma tres tazas. A partir de ahora ademas de hacer recetas propias y ajenas, dar bajas propias y ajenas, rellenar certificados…..más mil y un papelitos, los médicos de familia de la comunidad de Madrid también van tener que citar a los pacientes con los especialistas:
¿ para cuando la sodomización? no lo sabemos, pero nos tememos que pronto
Glosario:
Personal Sanitario AP (en las diapositivas) corresponde a Médico de Atención Primaria (AP) que son lo únicos que derivan a especialistas desde AP; tambien conocidos como pringaillos
SERMAS: Servicio Madrileño de Salud
Tontos: pues eso
Sociedades médicas y Sindicatos: pues nada
SoMaMFYC: espero que algo, pero por ahora también nada
me suena
¿Por qué tengo que cambiar de médico de atención primaria
por Susan Giurleo, PhD
Me gusta mi MAP. Ella está bien informada, es amable, eficiente, y sabe que el mejor conoce mi cuerpo soy yo. Todas las buenas cualidades de un médico. Pero tengo que cambiarme y buscar un médico nuevo. ¿Por qué? Su personal de apoyo y sus sistemas administrativos no funcionan. Hacen que sea muy difícil acceder a una atención oportuna y esto no me gusta mucho.
Algunos antecedentes: rara vez visito al médico. En general, estoy sano y muy agradecido por ello. Pero esta semana tengo una infección en los senos y creo que debe ser tratada antes de que empeore. Así que llamo a mi médico.
La mujer que contesta el teléfono suena enfadada desde la primera sílaba que sale de su boca. Pido consulta con la Dra. Smith y la respuesta que obtengo es: » cita inmediata o para revisión anual»
Yo: «Um, tengo una infección en los senos, cita inmediata por favor.»
Mujer: Sin repuesta… cambio a una’ música encantadora que me permite saber que estoy en espera.
Pasa el tiempo.. La grabación que dice la página Web para información sobre la vacuna H1N1. Pasa, pasa, pasa. Grabación sobre el H1N1. Pasa, pasa ,pasa, pasa…….
20 minutos en espera.
Cuelgo.
Llamo más tarde. La misma mujer maleducada que antes.
Espera. Pero sólo durante 10 minutos.
Habló con la enfermera. Más agradable. ¿Conseguir una cita? Suspiros de la enfermera Le pido una cita los más tarde posible de qué modo pueda dejar a mi hijo con un amigo, y así no tener que arrastrarlo a la consulta del médico y exponerle a personas más enfermas.
Voy a la cita. La recepcionista nunca me mira a los ojos, incluso cuando se confirma la fecha de mi nacimiento, dirección, seguro y copago; me da un recibo. Suena el teléfono en la sala de espera y dice lo suficientemente alto como para que todos oyeran, «apague su teléfono » en tono molesto.
Veo al médico. Antibióticos, simpático, útil. OK.
Estos médicos hacen un buen trabajo. Su personal de apoyo no está capacitado, es maleducado a falta de una palabra mejor. En realidad pasamos más tiempo interactuando con el personal de apoyo que con el médico, así que me gustaría ser tratado como un ser humano por estas personas, que son mis cuidadores.
En contraste, el pediatra de mi hijo, en su consulta me pide que les deje un nombre y número y me devolverán la llamada cuando están disponibles (por lo general en 30 minutos). ¡uso fácil y respetuoso! No voy a cambiar de pediatra.
Si tiene problemas con pacientes que no regresan, asegúrese de dar una ojeada a sus administrativos y los procedimientos. Mientras que usted puede que sea un médico fabuloso, su personal puede estar minando su buen trabajo, su reputación y su conocimiento.
Esto puede remediarse con una buena formación del personal, una clara cultura y política de servicio al cliente y posiblemente la sustitución del personal que no trate a los pacientes con respeto.
Recuerde, cada «contacto» de un paciente tiene con su consulta se refleja en Ud. Asegúrese de saber cómo el personal le representan a usted y a su trabajo.
Por Susan Giurleo psicóloga del blog BizSaavy. Tomado del blog Kevin Md y traducido muy a mi aire
La importancia de medir lo que se hace
Qué pasa cuando creemos que hacemos las cosas bien, cuando ponemos toda nuestra buena voluntad, pero en realidad estamos causando más daño que beneficio. Esta sencilla pregunta nos la deberíamos hacer todos, profesionales sanitarios, gestores y políticos antes de poner en marcha medidas y planes especiales, habituales en situaciones especiales y normalmente adoptadas por consenso ante la falta de evidencia de su verdadera utilidad.
Se puede causar daño con una aparente buena medida cuando se decide aislar en una zona a los pacientes con gripe, pero la realidad puede ser que salgan infectados de dicha zona con el virus de la gripe más pacientes que los que realmente entraron con el virus, al incluir en la fase de triaje a pacientes con otros diferentes cuadros virales (como mínimo sabemos por las detecciones virales que son el 54%) u otros procesos que puedan cursar con fiebre y tos u otros síntomas respiratorios (es decir, porqué no alguna tuberculosis). Es de suponer que es una buena iniciativa, pero estamos en la obligación de evaluar su beneficio o perjuicio real. ¿Se han producidos menos casos de gripe o menor mortalidad en Nueva Zelanda con el cierre preventivo de colegios que en Brasil donde no se ha tomado tal medida?
Una manera de evitar esto es el análisis de la efectividad, eficacia, eficiencia y seguridad de las intervenciones, además de analizar el impacto (social, mediático, organizativo, etc) y la oportunidad de las mismas. Pero además hay que analizar si nuestras medidas inciden realmente en el grupo al que se desea vayan dirigidas o si por el contrario los receptores de las mismas no son los más necesitados de dicha intervención. Todo esto es medir el impacto real que una determinada intervención sanitaria tiene.
Cuando cambiamos la organización de un centro, cuando ponemos mascarillas a todo el que acude con fiebre y tos, cuando se establece en la población el terror ante una determinada enfermedad y se ponen medios diagnósticos y terapéuticos extraordinarios para “asegurar que nada se nos escapa” se pueden cometer muchos errores y contribuir al daño que la medicina y sus intervenciones inevitablemente producen. Por ello sería bueno conocer, por ejemplo, los falsos positivos de la radiografía de tórax en el contexto de una situación de pandemia. Cada falso positivo (que ante la inseguridad de los radiólogos también existen) puede significar un ingreso o visita al hospital con el consiguiente riesgo de enfermedades nosocomiales.
Medidas extraordinarias no contrastadas pueden poner en alerta excesiva a la población, que con la posibilidad de utilizar sin límite los servicios sanitarios, lo que no ha ocurrido con esta pandemia en la mayoría de los países del hemisferio sur, puede colapsar en el nuestro los servicios sanitarios. ¿Cómo evaluar la repercusión de este colapso en otras patologías que requieren con muchas menos dudas de la atención hospitalaria o de un seguimiento en atención primaria?. ¿Puede influir el miedo a la gripe sobre la incidencia o mortalidad cardiovasculares por falta de control de los factores de riesgo, o sobre la actuación en incidentes críticos que requieren atención inmediata (por ejemplo falta de ambulancias por estar dedicadas a labores que puedan ser “menos críticas”)?
Todo esto ¿se puede medir? Al menos debería ser posible comparar entre países que han adoptado unas u otras medidas, y en cualquier caso, dado que nos venía anunciado, se deberían haber diseñado estudios (y nunca es tarde) que pudieran servirnos para comparar intervenciones. Porque todo lo que decidimos, hacer o no hacer, tiene su repercusión unas veces positiva y otras no tanto.

Puedo plantearme la duda de si es bueno o no cambiar la organización de un centro, el situar salas de espera específicas, o el instaurar protocolos que “obliguen” a medir a todos los pacientes determinados parámetros, independientemente de su situación clínica. También me planteo la pertinencia de vacunar tras una oleada epidémica o el utilizar antivirales de utilidad terapéutica tan baja que nunca los habíamos utilizado antes y que sin embargo ahora se recomiendan (mas por gestores y políticos que por científicos) extrapolando datos de supuesto beneficio en la gripe estacional a la nueva gripe H1 N1, donde hasta el momento no se ha demostrado prácticamente beneficio. Plantearlo como dudas no significa no hacerlo, sino que debe ser convenientementeanalizado.
También hay que hablar del “miedo o ansiedad” que puede crear en el personal sanitario medidas sobredimensionadas. Ello puede llevar a que pacientes antes seguidos con cautela en Atención Primaria sean prematuramente derivados al medio hospitalario ante la posible aparición de eventuales complicaciones que antes, para las otras gripes, también estuvieron siempre presentes.
No quiero restar importancia a la nueva gripe, debe tener sin duda la que le corresponde, pero no más. Lo que sí creo que es importante, para esta y para cualquier otra enfermedad, es el analizar lo que hacemos, y antes de tomar decisiones que pueden afectar mucho a todos, profesionales y pacientes, valorar lo que se ha hecho en otros lugares y analizarlo con cautela, y si no se sabe lo que puede pasar cuando decidimos una determinada actuación, establecer la manera de medirlo en el futuro, de manera que nunca pueda suponer más riesgo que beneficio. Lo agradeceremos sin duda.
Joaquín Morera Montes, Médico de Familia, Centro de Salud “Mirasierra”, Área 5. SERMAS
Reproducido con permiso
La salud puede esperar
cuando la realidad supera a la ficción o efectivamente la medicina basada en la evidencia es cosa del pasado
cuando la realidad supera la ficción o todo cabe en un centro de salud.

Decálogo de propuestas organizativas de los centros sanitarios ante la Gripe A
Documento Largo- Versión en PDF
Ante un previsible aumento de la actividad asistencial de los servicios sanitarios debido al incremento de casos de gripe por el virus pandémico A/H1N1, las autoridades sanitarias deben ser receptivas a las opiniones de los médicos que vamos a atender a dichas personas. Con el objetivo de mejorar la atención a los pacientes y contribuir a una organización eficaz de los servicios sanitarios, hemos elaborado una serie de recomendaciones sobre diversas medidas a tomar. Alguna de ellas puede suponer una importante modificación de las estructuras actuales, pero creemos que, ante una situación de posible excepcionalidad, las medidas organizativas también deben serlo. Estas consideraciones las hacemos desde la experiencia del trabajo diario y esperamos que, para el beneficio de la sociedad en su conjunto, sean tenidas en cuenta.
Propuesta 1. De la atención a la enfermedad
La mayoría de los pacientes afectados sufrirán un cuadro leve que no requiere una atención médica específica. Se priorizará la atención telefónica como el método más accesible para valorar la necesidad de asistencia clínica de un paciente. De esta forma, se valorará la posibilidad de que sean suficientes las medidas de autocuidado y de observación activa por parte del paciente o sus cuidadores. Las autoridades sanitarias deben divulgar y recomendar las medidas de autocuidado a la población general, así como el conocimiento de los signos de alerta que puedan motivar una valoración médica. Se deberán usar con este fin todos los medios de comunicación disponibles.
Propuesta 2. Valoración del paciente que acude al Centro de Salud
Confiamos que los pacientes afectados por un cuadro clínico de síndrome gripal acudan a las consultas médicas de los Centros de Salud con normalidad, y siempre que sea posible, con cita previa. De esta manera, el flujo de personas que necesitan ser atendidas será ordenado y fluido. Si el número de casos se incrementa llamativamente en un breve espacio de tiempo y las consultas reciben una gran cantidad de personas sin cita previa o con carácter urgente, se puede organizar, junto con los profesionales de enfermería y de administración, algún sistema de clasificación (triage) que determine la necesidad de atención preferente o urgente por parte del médico. Se aconsejará al paciente con tos activa que mantenga las medidas de higiene adecuada mientras espera a ser atendido. Cada consulta deberá disponer del material necesario para mantener una adecuada higiene y ventilación.
Propuesta 3. La atención domiciliaria
La atención a domicilio implica alrededor de 30 minutos por paciente y es inviable, hacerla de forma generalizada y masiva, cuando las consultas y los médicos de familia y pediatras se encuentran al máximo de sus posibilidades. Por lo tanto, si se produjera un aumento de la demanda de este tipo de atención se deberían poner en marcha, al menos, algunas de las siguientes medidas:
– En las áreas donde no esté asumida directamente por el 061 u otro teléfono autonómico. La demanda de asistencia a domicilio urgente será explícitamente regulada en los propios centros de salud, interviniendo en esta regulación los profesionales administrativos y médicos de familia o pediatras correspondientes, bajo el objetivo común de optimizar los recursos y prestar la mejor asistencia.
– Todas las solicitudes de avisos domiciliarios serán evaluadas directamente en contacto telefónico con el enfermo o sus familiares por el médico del paciente, o en su defecto por médicos del mismo centro de salud, tomando estos profesionales la decisión de desplazarse o no al domicilio.
Propuesta 4. Justificación legal de la incapacidad temporal
El tiempo empleado en realizar las tareas que impone la actual regulación de la baja laboral a numerosos pacientes provocaría el colapso de la atención por razones burocráticas: pacientes enfermos, bajas por aislamiento… todos ellos con la necesidad de un parte de baja, confirmación, alta (6 hojas impresas en 3 días diferentes). Se propone autorizar con carácter excepcional un documento único de baja laboral rellenable por el primer médico que atienda al paciente en cualquier ámbito del Sistema Nacional de Salud (centro de salud, SAR, urgencias hospitalarias, etc.), donde se especifique el diagnóstico y el tiempo recomendado de ausencia laboral. De esta forma, se evitaría duplicar las visitas y usar un tiempo tan necesario para una tarea administrativa. El Instituto Nacional de la Seguridad Social y los Servicios de Inspección Sanitaria y las mutuas laborales deberían participar en la realización de este modelo. Los médicos que realizamos esta tarea sabemos de la importancia de una medida de este tipo para aprovechar un tiempo necesario y escaso. Otros países de nuestro entorno (Reino Unido) justifican la ausencia del trabajo por cualquier patología de menos de 7 días de duración con un modelo (Self Certification Absence Form) que rellena el propio paciente.
Propuesta 5. El tratamiento farmacológico
Sea cual sea el nivel asistencial en que el paciente sea atendido (hospital, domicilio o centro de salud) deberá recibir en la primera visita, a través de receta o directamente si fuera necesario, el tratamiento farmacológico completo para cubrir el periodo del desarrollo de la enfermedad, eliminando de esta manera las consultas redundantes innecesarias.
Propuesta 6. Ante la ausencia por enfermedad del personal sanitario
La previsible afectación de los trabajadores de los centros de salud motivará situaciones difíciles para asumir toda la carga de trabajo. De ser así, la población debe conocer que, aún siendo una situación excepcional, hay unos límites razonables a la carga de trabajo de cada profesional sanitario. Por ello, se solicitaría a los pacientes que presenten otras patologías no preferentes que asuman la necesidad de pasar a un segundo plano y retrasar su consulta. Las autoridades sanitarias han de hacer campaña pública de esta situación y apelar a la solidaridad social. Para garantizar la adecuada cobertura de los servicios sanitarios prioritarios, la Administración deberá contratar todos los profesionales que necesite, siempre que tengan la capacidad suficiente. Para evitar problemas y conseguir la necesaria agilidad para ello, tanto la Administración como los sindicatos deberán acordar las modificaciones de las condiciones de trabajo y de los procesos de selección de personal temporal que se requieran.
Propuesta 7. Centros Residenciales para Personas Mayores y otras instituciones
Los médicos que trabajen en las residencias de ancianos, de discapacitados, etc. públicas y privadas, incluso los médicos del trabajo y mutuas de accidentes de trabajo, deberán tener autonomía suficiente para realizar y ratificar con su firma cualquier actividad burocrática, incluidas las recetas, que venga determinada por la asistencia a casos de gripe A y que hasta ahora no podían realizar. Ante una situación excepcional y conociendo la carga de trabajo no clínico que generan estos aspectos, la prioridad deberá ser la atención a los pacientes y las medidas deben favorecer y no entorpecer esa labor.
Propuesta 8. La atención telefónica directa a la población en los teléfonos habilitados
El uso de la población de los teléfonos habilitados: 061, Salud Responde, Sanitat Respon, entre otros y cualquier otro que habiliten las autoridades sanitarias como centro de información y asesoramiento, es una medida positiva tendente a la realización de un triage telefónico y a la instrucción de los pacientes en el correcto autocuidado. Su labor puede ser muy importante si contribuye a la descarga de la atención directa de los pacientes que soliciten información o presenten sintomatología que no precise la asistencia clínica directa de un médico. Los teléfonos de emergencias (112) deberán reservarse para un correcto uso.
Propuesta 9. La colaboración entre el centro de salud y el hospital
Se debería establecer un sistema ágil de comunicación entre el centro de salud y el hospital para la rápida atención del paciente de alto riesgo. Si el paciente ha sido valorado en Atención Primaria debería ser considerado como preferente a su llegada al hospital, evitando otra espera hasta la clasificación (triage) hospitalaria. Para ello, la disponibilidad de comunicación electrónica (correo electrónico) serviría también de ayuda. Los pacientes dados de alta a su domicilio han de salir del hospital con su medicación y con el informe de baja laboral cumplimentado como indicábamos en la recomendación 4. Este tipo de organización funciona en otros países (Reino Unido) y sería deseable que fuera lo habitual en todo tipo de patologías.
Propuesta 10. La comunicación con el paciente
Los pacientes informados y bien atendidos se muestran por lo general comprensivos con los problemas que pueden surgir ante una situación excepcional. La comunicación con ellos debe realizarse en todos los ámbitos. La información escrita ayuda a concretar los mensajes. Se deberán realizar dípticos para la entrega personal a todos los pacientes y sus familias con aspectos de higiene, medicación, consejos de autocuidado, así como las instrucciones necesarias para un correcto uso de los servicios sanitarios.
Con una buena organización e información podremos afrontar la actividad asistencial de los próximos meses con serenidad, evitando que el daño de la enfermedad sea mayor que el de los síntomas que produzca, evitando el caos sanitario que provocaría efectos colaterales muy perjudiciales para la salud de la población.
Más información en:
http://gripeycalma.wordpress.com/
Participan en esta iniciativa:
Z10 o la tentación de Anakin Skywalker
Estos días estamos teniendo verdaderos problemas de codificación, es difícil encontrar una rúbrica en la CIAP que sirva para codificar un generalizado estado de ansiedad relacionado con la (mala) organización del sistema sanitario. Después de mucho buscar se encuentra un código que podría servir, el Z10 Problemas con el sistema sanitario, aunque también encaja el Z 65 Consulta/problema iniciado por un tercero distinto al paciente y al profesional, ya que el Z10 «No depende de las condiciones objetivas del sistema sanitario sino de la vivencia del paciente».
Pongamos que una comunidad autónoma organiza un programa de detección precoz de cáncer femenino y veamos que los resultados más inmediatos son el aumento de los miedos y ansiedad en muchas de la participantes, una sobrecarga burocrática injustificada en las consultas de los médicos de familia y un desbarajuste general entre los que organizan y participan. Bueno pues unamos esto agitémoslos y obtenemos el programa perfecto con la consiguiente proliferación de Z10s o Z 65s en las consultas de los centros
de salud junto a una sobrecarga administrativa y sensación de cabreo generalizado.
Por otro lado los problemas y vivencias del profesional sanitario (aquí también se incluyen las pobres enfermeras) no se codifican. Da igual, sería difícil encontrar un código para definir la hinchazón testicular inducida por la implantación desordenada de programas de cribado, termalismo social y otros.
Trabajar como médico de cabecera en el sistema público de salud exige en muchas ocasiones verdaderos esfuerzos de autocontrol, juntar los dedos y recetar repetidamente un mantra tipo ummmmm de lo contrario uno se pasaría todos los días al lado oscuro de la fuerza. El grupo antiburocarcia inicio un soplo de aire fresco, pero se está extinguiendo poco a poco sin llegar a lograr nada importante.
Habrá que ir encargando la máscara de Darth Vader ¡que pena no haberla pedido a los Reyes Magos!





