Categoría: Información para pacientes
clásicos populares y médicos (de) esclavos
Como en otros muchos casos, con respecto a la salud la sociedad mantiene una especie de inteligencia colectiva formada por creencias y acuerdos implícitos que dirigen el comportamiento individual. Cuando como ayer, una chica joven y sana me pide unos análisis –que sean completos- y esgrime como única razón “que hace mucho tiempo que no se los hace”. Su demanda, aparte que la haga como más o menos (im) pertinencia, está proyectando una creencia socialmente aceptada y generalizada, la de que la realización de esta prueba diagnóstica conllevara una mejora de la salud.
Las modificaciones de actitudes y hábitos que conllevan estos “estados de opinión” puedes ser beneficiosas (la “intolerancia” al tabaco), perjudiciales (la terapia hormonal sustitutiva o postura al dormir para los bebes) o indeterminadas, es decir que no sabemos si son beneficiosas o perjudiciales o neutras ( como la moderna manía de la hidratación continua). En otras ocasiones, una creencia bien fundada arrastra resultados catastróficos o resultados adversos inesperados, cuando se extiende fuera del ámbito donde se origino (cinturón de seguridad y sillas de niños en los coches)

Benéficas o no, estas creencias colectivas no se conforman de manera espontanea o gratuitamente, en su génesis tenemos gran parte- por no decir toda- de culpa los profesionales sanitarios. Bien por indicación directa, bien por la observación repetida de nuestras conductas, los pacientes y por extensión la sociedad de la que forman parte “aprenden” lo que se debe hacer y lo que no. Ítem más, si se ve reforzado por opiniones repetidas y difundidas de supuestos especialistas desinteresados. Muchas especialidades médicas se esfuerzan en repetir el éxito de los ginecólogos con la revisión anual. Así vemos que hay que revisarse la vista, hacerse mirar la piel, tocarse los dientes, tomarse la tensión y el colesterol, hacerse lo de la próstata, obtener una mamografía y la prueba de los huesos y…. muchas cosa más, todo ello periódicamente con un intervalo sometido al albur de los expertos, aunque lo más común es la cifra redonda del año.
De nada vale explicarle a nuestra paciente que hacerse un análisis de sangre o una “revisión anual” no es necesaria, ni siquiera obligatoria, ella está convencida y tiene detrás mucho conocimiento social acumulado sobre lo necesario de esta petición. Es infructuoso explicar a un paciente adulto que no necesita un Urbason “pinchado”, cuando sistemáticamente le han puesto uno cada vez que acudía a urgencias. Curiosamente las recomendaciones tienen más éxito, o al menos así lo parece, cuanto más carecen de evidencia científica o cuanto más desafortunadas o estrafalarias son.
Es difícil actuar en contra de estas creencias que además como Gizmo se reproducen con facilidad. Con la misma facilidad aparecen, se transforman en malignas y a veces desaparecen. Difícil pero no imposible, desde atención primaria, y con aliados, hemos luchado con éxito contra las gotas del riego, la aspirina, el uso indiscriminado de antibióticos, las revisiones extemporáneas, etc . Eso sí eran tiempos en los que los médicos de cabecera teníamos algo de autoestima y tiempo (Hoy > 40 pacientes y eso que estamos en verano). Ahora, convertidos en burócratas estresados y sin tiempo difícilmente podremos luchar contra los nuevas quimeras como la “gastroprotección”, los alimentos medicamento, las píldoras sexuales, la soplapoyez de la hidratación, los huesos blandos, la antiagregación perpetua, los fármacos especializados, el sobre tratamiento del dolor y so on…………………….
Pd: por un error no se han editado los enlaces, lo corregire
el mar de la incertidumbre genética
23andme es una empresa fundada por Anne Wojcicki, mujer de uno de los fundadores de Google Sergey Brin. El servicio que ofrecen es sencillo, mandas un poco de saliva en un bote y a las cuatro semanas puedes acceder al análisis completo de tu genoma, y todo por la escasa cantidad de 400 dólares (399 para ser exacto y como en el Corte Inglés) . Para ciertas personas y en determinados círculos sociales les debe parecer poco, al parecer se está poniendo de moda como regalo original y algo snob, para ese individuo que ya lo tiene todo.
Arcadi Espada es una de esas personas que ha recibido “el regalo” y lo cuenta mediante un artículo periodístico publicado en El Mundo y en su blog. Con el estilo directo e irónico que permite el género epistolar figurado, repasa los resultados de su test genético. Sus indudables dotes narrativas, una sólida formación, una pizca de sarcasmo y, recurrir a la documentación y al consejo adecuado hacen de las dos partes del artículo una lectura muy interesante y adecuada para estos tiempos de calores.
Además de entretener nos da buenas propuestas para debatir; la primera es que saber que uno tiene una mutación del gen PICHIFLIN no quiere decir absolutamente nada, incluso para un profano. También nos permite saber que el público general con una adecuada información es perfectamente capaz de entender “los riesgos” de estos tipos de pruebas. Los médicos, a pesar de nuestras reticencias, tenemos que admitir la capacidad de los pacientes para elegir entre las diversas opciones relativas a su salud que están en el mercado. Nuestro papel debe ser más bien de asesor, incluso podríamos actuar como descubridores de timos (en inglés whistle blower que suena más chuli) que es precisamente, lo que no hacemos.
Si sabemos que conocer las taras genéticas no aporta salud, ni siquiera sirve para predecir con exactitud el riesgo real de padecer una enfermedad. Incluso aunque así fuera, en la mayoría de los casos, podemos hacer poco para prevenir o tratar las enfermedades que la prueba nos ha anunciado. Podemos pensar como expreso Bonis en su blog hace tiempo que “El test no aporta absolutamente nada, excepto un puñado de dólares a la empresa 23andme, un poco de publicidad y una forma de entretener al capital riesgo para convencerse de que inviertan en empresas de biotecnología” y, probablemente, tenga mucha razón, pero eso no es óbice para que nos opongamos dogmáticamente a que la gente elija este tipo de sofisticadas pruebas analíticas.
Uno de los argumentos esgrimidos es que determinadas informaciones sobre la salud actual y futura pueden aumentar la ansiedad y malestar psicológico de los pacientes, pues bien, siendo esto una probabilidad real que hay que tener en cuenta se intuye que su impacto no es tan importante tras la publicación del ensayo clínico REVEAL (Risk Evaluation and Education for Alzheimer’s Disease) en el New England Journal of Medicine (NEJM) de hoy 16 de julio de 2009, donde se muestra que revelar información del riesgo genético a los hijos de pacientes con enfermedad de Alzheimer no acarrea mayores problemas psicológicos.
En este estudio se investigaron un total de 162 personas cuyos padres padecían Alzheimer divididos alaetoriamente en dos grupos: uno que recibía una sesión educativa sobre la enfermedad y otro que recibía además información sobre el resultado de la detección del gen apolipoproteína E4 (relacionado con un mayor riesgo de padecer Alzheimer). Se realizó un seguimiento a estos participantes midiendo la ansiedad, la depresión y el malestar relacionados con el conocimiento del resultado de las pruebas a las seis semanas, seis meses y un año. El malestar relacionado con las pruebas aumentó levemente a las seis semanas en las personas que eran ApoE4 positivas, efecto que no se mantuvo tras seis meses o al año.
Según los autores el trabajo apoya la idea de que el hecho de enterarse de la información del riesgo genético no es una experiencia negativa, incluso cuando la enfermedad que pueden desarrollar provoca miedo y esa información genética no tiene un beneficio médico claro. Además señalan que después de la sesión educativa inicial, cerca del 80% de los sujetos del estudio optó por pasar por la prueba , lo que demuestra que la mayoría prefirió conocer esa información. «La mayoría de los hijos adultos de pacientes con Alzheimer estaría a favor del derecho, al menos, de que se les dé la opción”
En conclusión, una vez más se comprueba que muchas personas no médicos son capaces de obtener conclusiones acertadas a partir de información no excesivamente estructurada o sedimentada (reléase el lucido análisis de Espada si todavía se duda de esto) sólo basta sentido común, formación y capacidad de documentarse. No un título de medicina.
La salud está en el mercado, la información relacionada con ella preocupa a la gente, hay gente dispuesta a pagar por esta información y, por tanto, siempre habrá quien se la ofrezca. Como paso inicialmente con Internet, haremos un flaco servicio a los pacientes (a los que nos debemos) descalificado ad nauseam este tipo de prácticas en lugar de actuar como informadores o asesores, o como diría uno (él) como luz que guíe a los pacientes a navegar en el oscuro mar de la incertidumbre.
Revisado
a la altura de los riñones
Los pacientes relatan como «dolor de riñones» a cualquier dolor que aparece en la parte de la espalda que va de la cintura al culo.
Es habitual que muchos pacientes doloridos se refieran verbalmente a los riñones cuando con sus manos señalan claramente la zona lumbar baja,
donde, salvo malposición de estos órganos, ni por asomo se encuentran,
Este malentendido no parece ser el único, según un estudio realizado por médicos del King’s College London titulado
How accurate is patients’ anatomical knowledge: a cross-sectional, questionnaire study of six patient groups and a general public sample y publicado en la revista BMC Family Practice, los pacientes no saben mucho de anatomía topográfica humana, es mas ni los pacientes, ni el público en general demuestran tener conocimientos básicos de anatomía humana. 
Cuando se invito a más de setecientos hombres y mujeres británicos a localizar en un pictograma órganos vitales como el corazón, el páncreas o los riñones se observo que son incapaces de identificar la ubicación de estos órganos. El que más fácilmente se ubica es el intestino (con cerca de un 86 % de aciertos), seguido de la vejiga, mientras que el corazón se sitúa correctamente en un 46% de los casos, seguido de los pulmones y el estómago. Cuando los investigadores compararon los resultados con una encuesta similar llevada a cabo cuarenta años antes, encontraron que no se da una mejora significativa con el pasar de los años.
Como sugiere un blog dedicado a la difusión científica habrá que regalar camisetas como esta para que la gente aprendamos donde tenemos las cositas 😉
sin cita

Casa de citas o de p…. , ¿que es un centro de salud? buena entrada de un nuevo blog que con seguridad nos va dar comentarios memorables ATensión Primaria. En el bálsamo de fierabras hablan sin complejos ni prejuicios a favor del área única, y es que ellos tienen la experiencia de Puertollano. Nuestro particular metge de familia nos cuenta como hacer ecografias con un movil, ¡ si ! movil de movil telefónico y el blog de prescripción de los GPs britanicos y el blog de Vicente ( Vicente Baos ¡que Vicente! va a ser) se hacen eco de uno de eso artículos que en cuanto los ves en el sumario de la revista, en este caso el Lancet, sabes que va a atraer muchos comentarios se titula Aspirin in the primary and secondary prevention of vascular disease: collaborative meta-analysis of individual participant data from randomised trials, sin tiempo para leerlo nos viene muy bien la sinopsis y recomendaciones de ambos blogs.
Nuestro es también el gerente demediado, que no medio gerente, en su último comentario se supera a sí mismo e ironiza sobre las razones del éxito y de los que prestos acuden a ayudar al vencedor. También vemos en Diario Médico, contradecirse a nuestros sanitarios “chicos de la tele”, antes la televisión mal influía sobrerepresentando la agresión a médicos y ahora es un excelente medio para lanzar mensajes sanitarios saludables (ya se sabe pegar al médico es de justicia) parece que algunos no terminan de “salir de cuba” Esta sección de opinión de nuestro querido DM no tiene desperdicio, dejamos para otra ocasión hablar de las opiniones de un peculiar personaje, vicepresidente de la semfyc por más señas.
¿que te ha pasado?
así se hacen las cosas

wiki wiki
Un estudio Scope, Completeness, and Accuracy of Drug Information in Wikipedia publicado en el número de diciembre de la revista The Annals of Pharmacotherapy – no está disponible a texto completo en su web pero se puede conseguir aquí o aquí– ha estudiado la información sobre medicamentos disponible en la Wikipedia encontrando que en todos los casos estudiados la información no incluye errores. Los autores señalan, sin embargo, que los artículos de esta enciclopedia on line presentan (en su opinión) errores por omisión al olvidar dar advertencias sobre efectos adversos e incompatibilidades.
En este estudio se evaluaron las repuestas a preguntas sobre medicamentos, comparando la información encontrada en Wikipedia con la que brinda una base de datos gratuita online específica sobre el tema de la compañía privada Medscape, la Medscape Drug Reference (MDR).
Se evaluó el ámbito (cobertura), la exhaustividad y la exactitud de ambas fuentes de inforamción. Esta ultima valorando omisiones y errores en el contenido. En general las respuestas de la enciclopedia on-line fueron menos completas que las de Medscape y se pudo resolver menos consultas sobre información de medicamentos con Wikipedia que con MDR (prácticamente el doble con esta ultima).
Curiosamente de las respuestas que dio Wikipedia, ninguna era incorrecta, mientras que en MDR se registraron cuatro equivocaciones. Sin embargo los autores detectaron cuatro veces más errores, de los llamados por omisión en Wikipedia, que en MDR.
La principal conclusión del estudio es que Wikipedia tiene un alcance menor, es menos completa y tiene más errores de omisión que la base de datos utilizada como referencia, los que le lleva a decir que Wikipedia puede resultar útil como punto de enganche para los consumidores, pero no es fidedigna y debe utilizarse únicamente como una fuente adicional de información de medicamentos. De manera informal los autores dijeron en las notas de prensa que presentaban el estudio que Creo que esos errores de omisión pueden ser tan peligrosos como las inexactitudes. Como anecdota el autor indicó que se ha encontrado a representantes de compañías farmacéuticas borrando datos de Wikipedia que hacían parfecer a sus medicamentos como inseguros.
Aunque se redime algo con conceptos que aportan en la discusión, en mi opinión este estudio saca conclusiones erróneas ya que parte de prejuicios habituales, cuando se evalúa la información sanitaria en Internet, a saber:
el verdadero valor de las mamografías
el cabo del miedo
Un año más, aunque este con mayor virulencia, y coincidiendo con el día mundial del cáncer de mama
, el lobby de los/as aplastatetas, reincide en recordar a las mujeres que se debe hacer una mamografía, con mensajes más que directos y en cierto modo cargados de miedo.
Este año va de pos-it y se puede ver en varios sitios, como en la portada de una revista para mujeres, a modo de recordatorio listo para pegar en cualquier superficie con la leyenda ¿cuándo te hiciste la ultima mamografía? . Vamos que es una cosa que hay que hacer de forma rutinaria y sin dar lugar al olvido, como ir al super o a recoger a Carlitos de clase de yudo. Al menos no recurren al chantaje emocional como los años pasados con la postal de elefantito o el simil de la teta transparente.
En honor de la revista que alberga el pos-it hay que decir que la información del interior esta bastante medida y templada, si bien todo se hecha perder con la entrevista realizada a mujeres que ha
n sufrido cáncer mama y donde aparecen los consabidos y tradicionales tópicos a favor de la mamografía, incluso en edades tempranas. Hubiera sido mucho mejor que se publicitara esta figura que muestra el verdadero valor de las mamografías, pero claro si esto se sabe a lo mejor se les cae el tinglado.
What is likely to happen if 10,000 women under age 50 have a mammogram?
perdidas de memoria
Es sorprendente como un periódico nacional y con un riguroso suplemento de salud puede publicar en su
dominical un consultorio médico que se parece al de la Sta Pepis. No se puede entender como se repiten tópicos, se alarma injustificadamente a la gente y se medicaliza el devenir cotidiano.
Por si alguien se quiere reconciliar con la realidad puede leer este estupendo post de un residente ( por entonces) cargado de ciencia y de sentido común La memoria


