Categoría: Gestión clínica y sanitaria
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* La modificación del artículo 85 se propone generalizar la prescripción por principio activo como medio de, sin merma en la calidad de la prestación farmacéutica, introducir criterios de responsabilidad en la administración adecuada de los recursos económicos de los que dispone el sistema sanitario. Se establece para ello que la prescripción de los medicamentos y de los productos sanitarios se realizará por su principio activo o su denominación genérica respectivamente, salvo cuando existan causas de necesidad terapéutica que justifiquen la prescripción por marca, o cuando se trate de medicamentos que pertenezcan a agrupaciones integradas exclusivamente por un medicamento y sus licencias al mismo precio.
1 de noviembre. Comienza el espectáculo
1 de noviembre. Comienza el caos. Si gracias a ínclitos políticos de uno y otro signo (no hay que olvidar que aunque la fechoría la han perpetrado desde el ministerio de sanidad socialista, las autonomías populares y nacionalistas han consentido y aplaudido la medida). Como decimos gracias a los políticos y también con la anuencia vergonzante del consejo general de colegios de médicos, algunas sociedades científicas y asociaciones marginales de sanitarios y consumidores, sin olvidar a líderes de opinión y comentaristas de la blogosfera sanitaria. En frente una gran mayoría de médicos y sobre todo el profesionalismo y el sentido común.
Es necesario señalar las más importantes objeciones a esta medida o Real Desastre 9/2011
Prescripción por principio activo (PPA). La primera y gran mentira es esta. La PPA supone que cuando el médico prescribe un tratamiento emite una receta donde escribe el principio activo de la sustancia, cantidad por dosis y numero de dosis necesarias para completar el tratamiento que cree necesario para su paciente. En la farmacia se prepara de forma individualizada en contenedores, donde se hace constar las indicaciones del médico (nombre del paciente, del principio activo y cantidad prescrita).
Lo que sanciona el decreto no es eso. En España no existe esta modalidad de prescripción salvo para la formulación magistral. Lo que hace esta orden es utilizar la PPA como subterfugio para que se financie exclusivamente el medicamento más barato sin manifestarlo de forma explícita. Se intenta abaratar los costes de los medicamentos, sin que médicos y pacientes se percaten del verdadero y único objetivo de esta medida: reducir a toda costa la factura farmacéutica manteniendo la apariencia de que se sigue ofertando todo y que persiste la libertad de prescripción.
Sostenibilidad y coste Más que la gran opción para mantener el sistema sanitario público gratuito, no parece que sea sino otra medida más de los múltiples intentos de contención del gasto de farmacia en el sistema. Eso sí, con mayor intensidad y gran capacidad destructiva (2). La reducción del gasto que se ha difundido por lo medios de comunicación y que proclama el mismo decreto es, el tiempo lo dirá, ilusoria y falaz.
Aparte de las opiniones de voces autorizadas en economía de la salud, basta con analizar las líneas temporales comparativas del gasto farmacéutico por comunidades autónomas, para observar que en la comunidad donde presuntamente se aplicaba esta norma de forma cuasi generalizada, no se ha producido el deseado ahorro.
Seguridad. El peculiar sistema de dispensación que impone este real decreto, encierra una quiebra potencial muy grave de la seguridad en el uso de los medicamentos. Como se ha señalado en sectores relacionados con la seguridad del paciente, la lista de medicamentos que podrán recibir los pacientes cuando su médico les haga una receta por principio activo puede llegar a un numero mucho más allá de lo razonable (3).
En algunos sectores se intenta traspasar la responsabilidad de minimizar este problema al farmacéutico dispensador, intento vano porque el riesgo creado por los perjuicios de esta ley van mucho más allá de que un paciente determinado sin cambios en su tratamiento, pueda recibir cajas y pastillas diferentes cada vez que acuda a una farmacia determinada.
Algunos grupos y sociedades científicas conscientes del problema han apostado por lo que denominan isopariencia. Con el lema de “si son iguales que parezcan iguales” abogan porque la PPA implique la modificación del etiquetado, de tal forma que los envases de un mismo principio activo sean total o parcialmente iguales. El problema es que esta campaña llega tarde, no es más que una suma de voluntades minoritarias y que la medida es bastante difícil de ejecutar. En este manifiesto, al lado de gente que creen honestamente en esta solución, hay otras en las que esta postura es un intento de justificarse ante los más que previsibles efectos adversos, de una orden que han asumido y apoyado más allá de lo que la seguridad de sus pacientes y su propio profesionalismo le recomendaban.
(1) no entramos en este apartado si este objetivo es beneficioso o no para el conjunto de la sociedad.
(2) por lo pronto se ha llevado por delante toda una larga política de uso racional del medicamento y las creencias y trabajo honesto de muchos profesionales médicos y farmacéuticos.
(3) un paciente con 4 medicamentos, podría recibir 811.800 posibles envases de aspecto diferente.
¿Libre elección?…..¿Mentira?
por Joaquín Morera Montes. Médico de familia
Tras más de un año desde que se implantó la libre elección en Madrid, en algunos centros, es más difícil el poder ejercer el derecho de cambio de médico de lo que lo era antes.
Aunque la idea está muy bien porque defiende un derecho clave de la atención sanitaria, la realidad exige una revisión en profundidad del modelo.
En el centro de salud donde trabajo intentar cambiar de médico es simplemente una utopía. La razón es muy simple, la media de pacientes asignados por cupo es muy superior a la “cifra umbral” que se ha considerado adecuada y a partir de la cual se puede rechazar la libre elección argumentando que no es recomendable la nueva asignación por exceso de cupo. Todos los cupos médicos, sin excepción, pasan con creces esta “cifra umbral” que en nuestro centro es de 2066, siendo el cupo con menos pacientes asignados de 2111 y el máximo de 2285 (cifras oficiales a 31 de agosto de 2011).
Esto lleva a situaciones tan increíbles como que un paciente que no está en absoluto de acuerdo con el trato recibido por el médico (con razón o sin ella), solicita el cambio y se encuentra con que no ha sido aceptada su solicitud. Ha sido temporalmente atendido por otro médico, el que en principio eligió, pero en uno o dos meses recibe una carta que le indica que sigue con el médico previo. Esto tiene mucha importancia si ha existido alguna discusión entre paciente y médico, encontrándose ambos en una situación totalmente desagradable y forzada que no ayuda nada a la relación paciente-medico, al establecimiento de las necesarias alianzas entre ambos, ni a una atención mínimamente correcta. Se ha dado el caso de cambiarse de médico porque no se le había concedido una incapacidad temporal (IT) por no considerarlo indicado, haber solicitado el cambio de médico, ser atendido por otro facultativo que le atiende y le da la IT pero no lo acepta en su cupo y vuelve al médico previo con una IT que tiene que continuar aunque no esté de acuerdo con tal proceder. Esto puede pasar igual con un tratamiento, solicitud de pruebas, etc. En todos los casos se produce una situación realmente desagradable, cuando no conflictiva o incluso de riesgo.
Es cierto que al paciente le queda la opción de solicitar a otro facultativo, pero se convierte en un “rodador” que no será aceptado por nadie de forma definitiva. Por último, el paciente puede solicitar mediante instancia al altísimo (responsable en la Gerencia) el cambio, que será realizado de facto y sin que medie opinión de ningún facultativo, aunque la mayoría no conoce esta posibilidad.
Esta situación también va en contra del derecho de elección de cualquier ciudadano al conocer la opinión favorable sobre algún médico en concreto y el derecho a cambiar para ser atendido mejor según el criterio de quién elije.
En estas circunstancias además es muy fácil caer en la selección adversa, es decir, no elegir a los pacientes que se suponen conflictivos o a aquellos que puedan dar más trabajo (por ejemplo los que tengan patologías crónicas, pluripatológicos y mayores) y elegir sin embargo a aquellos que acuden muy poco y son jóvenes. Los cupos se llenan así de población que dan “poco trabajo”, quedando en un círculo de mala atención precisamente quienes más precisan de ella.
Como usuario y también como profesional creo que, según está en este momento la libre elección, se está engañando y faltando al respeto de todos los implicados. El haber creado una normativa sin tener las herramientas adecuadas para que siempre pueda llevarse a cabo es una medida falsa que interrumpe los derechos que como ciudadanos tenemos y que curiosamente antes podíamos ejercer con mayores garantías. En estas circunstancias se convierte en una medida exclusivamente de propaganda política.
La única manera de que sea una medida real es teniendo los umbrales siempre en una cifra superior a la de la mayoría de los cupos, y en cualquier caso superior a la media del centro, teniendo en cuenta los óptimos que están establecidos para poder realizar una atención adecuada a las necesidades de la población (nunca más de 2000 pacientes para los cupos normales de medicina de familia, sin dispersión geográfica ni situaciones especiales). Y si no puede ser así será mejor dejarlo como estaba antes para que el médico no pueda rechazar por exceso de cupo. Aunque no es la mejor solución al menos será sincera, el paciente podrá ejercer sus derechos y los médicos mostraremos nuevamente que somos capaces de asumir esto y mucho más, pero sin pantomimas.
CANAYA study
Estudio Cese de Actividad Normalizada Asistencial Y Alteraciones Asociadas (CANAYA)
El Gobierno prevé o la novia de chucky
y lo que va obtener es…………………………
de hecho ya lo esta obteniendo, aparte de la correcta indicación o no, es casi profético de lo que va a pasar. Esto no ha hecho más que empezar y es que cuando uno trata a los profesionales como peleles, aparecen los Chuckys, es este caso la novia de Chucky.
Avalón
Como las brumas que cubren Avalón, la isla de las manzanas, hay aspectos de los sistemas sanitarios que aparecen revestidos de un mítico velo que impide su compresión y sobre todo su solución. Como si se hubieran mimetizado en la mente de Gawande, los autores de un articulo recien publicado en Revista Española de Cardiología, apuntan que a pesar de los grandes avances diagnósticos y terapéuticos, la organización del tratamiento ambulatorio de los pacientes con cardiopatía no ha cambiado sustancialmente durante años.
Lo hacen en la introducción de un estudio Integración entre cardiología y atención primaria: impacto sobre la práctica clínica que tiene como objetivo evaluar el impacto en la práctica clínica de un nuevo modelo de integración entre atención primaria y cardiología aplicado en un área urbana, con un hospital universitario de referencia. Toman como indicadores de un impacto beneficioso el grado de adherencia a guías clínicas en los pacientes controlados por cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca y fibrilación auricular, la satisfacción de los médicos de atención primaria, y los cambios en el uso de recursos.
Se evaluaron dos grupos de pacientes según recibieran atención en un modelo organizativo de atención especializada convencional frente a uno de atención integrada. En el primero a atención especializada en cardiología se realizaba en un centro ambulatorio de especialidades, diferente al CAP y al hospital y por cardiólogos generalistas que no tenían vinculación con el hospital.
La comunicación con los médicos de familia y con el hospital se realizaba a través de las hojas de derivación. En el segundo o atención integrada un cardiólogo hospitalario se integró en cada equipo de atención primaria. Los pacientes de estos equipos con cardiopatías crónicas prevalentes eran vistos en el mismo centro de atención primaria por el cardiólogo un día por semana
El diseño fue de un estudio observacional de dos muestras transversales sobre prevalencias en periodos antes y después de la intervención: atención convencional y atención integrada.
Tras un periodo de seguimiento de un año se vio que en las cardiopatías crónicas evaluadas: cardiopatía isquémica crónica, insuficiencia cardiaca y fibrilación auricular, el modelo integrado mejoraba parámetros relacionados con la calidad de la atención tales como tratamiento con estatinas y control del colesterol, uso de asprina o bloqueadores beta, control de la tensión arterial, el número de pacientes controlados y disminución del número de pacientes que requieren control crónico por el cardiólogo.
Además la integración no se acompañó de un incremento en el uso de recursos principalmente diagnósticos y aumento la satisfacción de los médicos de familia.
la importancia de los secundarios
Las fuentes de información secundarias son herramientas resultantes del análisis, síntesis, interpretación o evaluación de fuentes primarias u originales. Su utilidad es indudable en medicina dada la cantidad ingente de información que se genera diariamente. Aunque gracias a la web 2.0 tenemos cada día más y mejores herramientas para lidiar con este problema, las clásicas también aportan su granito de arena en eso de estar (bien) informado.
Por casualidad he recibido hoy y a la vez la versión impresa de dos revistas secundarias medicas, seguramente las mejores en nuestro idioma y sin nada que envidiar a revistas en otras lenguas. Son revistas que siguen el moderno y “evidente” concepto de resumir las fuentes originales, en este caso artículos publicados en revistas biomédicas, alejandose de la representación abreviada del contenido de un documento.Estos resúmenes aportan nueva información, estructurada y simplificada, extraída a partir de los datos que aporta el articulo original y añaden el valor añadido de la selección metodológica y de interés clínico de los artículos que escogen
Me refiero a Evidencia: Actualización en la Practica Ambulatoria y a Gestión Clínica y Sanitaria.
La primera, publicada por el servicio de Medicina Familiar del Hospital Italiano de Buenos Aires como parte del FORO-APS, esta dedicada a resumir artículos interesantes relacionados con la medicina de familia y atención primaria, aunque cada día aporta más material original, aparte de sus siempre estimulantes y brillantes editoriales.
Gestión Clínica y Sanitaria es una revista secundaria de periodicidad trimestral editada conjuntamente por el CRES (Centre de Recerca en Economía i Salut de la Universitat Pompeu Fabra, Barcelona), la Fundación Gaspar Casal (Madrid) y el iiss (Fundación Instituto de Investigación en Servicios de Salud, Valencia). Los resúmenes estructurados de esta revista los son de artículos originales enfocados a la investigación en servicios sanitarios, aunque también incorpora material original como revisiones de textos clásicos, notas de divulgación metodológica e información sobre recursos bibliográficos y electrónicos relacionados con este ámbito, sin olvidar los editoriales, auténticos artículos de opinión tanto por su volumen como por la intensidad de las ideas que destilan.
Aunque de forma tímida estas revistas se están involucrando en el mundo 2.0 y conviene destacar el blog de Evidencia donde se reflejan en Internet los ateneos bibliográficos que se realizan desde 1995 y que alimentan los artículos de la revista, con cuenta en Twitter y facebook.
GCyS tambien tiene un blog donde por ejemplo los autores de los comentarios a los resumenes pueden ampliar la información o aportar nuevos punto de vista, es el caso de un magnifico comentario de Anna Garcia Altes en la ultima entrada del blog sobre el uso de pruebas genéticas para evaluar el riesgo de tener determinadas enfermedades.
Sin olvidar a Evidencias en Pediatría, sin correlato impreso pero igualmente util y estupenda y que comentaremos otro dia.
¿quien crees que son ellos?
El miércoles pasado la revista JAMA publicaba un comentario editorial similar al que se reseñaba en nuestro anterior post, pero en este caso clasificando a los pacientes en grupos: Are Patients Knights, Knaves, or Pawns? ( ¿ Que son los pacientes: caballeros, truhanes o peones?) que sigue la misma teoría de Le Grand. Este economista distingue en su articulo Knights, knaves or pawns? Human behaviour and social policy, tres formas de comportamiento a los ojos de los que detentan la responsabilidad del estado del bienestar, serian los altruistas (caballeros), los pasivos (peones) o los interesados (truhanes).
Como no podía ser de otra forma también lo ha comentado Sergio Minué – como siempre acertado y riguroso- en su blog con el título de ¿ Rufianes, títeres o caballeros?
quien te crees que soy
¿por eso me tratas así?
Magnifico comentario de Sergio Minué en Diario Médico hace unos meses y que refleja con acierto lo que se siente cuando lees algunos artículos, oyes ciertos comentarios y ves la actitud de algunos gestores.
Tomado de Diario Médico
Hace unos día Elena Escala Redactora Jefe de este periódico, formulaba una interesante pregunta: ¿Quién teme al médico «empoderado»? Mientras parece que las iniciativas para «empoderar» a los pacientes se multiplican por parte de las administraciones, las destinadas a fomentar y facilitar la autonomía profesional no pasan de ser declaraciones teóricas
Tal vez algo pueda tener que ver en ello la percepción que una sociedad (y en especial sus políticos) tiene de sus médicos. En ese sentido, Jain y Cassel publicaron recientemente un interesante comentario en JAMA.
Lo subtitulaban: ¿Caballeros, Truhanes o Títeres? (Knights, Knaves or Pawns?), inspirándose en la concepción de los seres humanos como tales, según la teoría del profesor de la London School of Economics,Julian Le Grand. En función de cómo consideremos a los seres humanos (y en este caso a los médicos) las políticas públicas serán fundamentalmente permisivas, punitivas o prescriptivas respectivamente.
Si creemos que los médicos son «caballeros» (una especie de Atticus Finch,el abogado de Matar a un Ruiseñor), preocupados en su actualización permanente y en dar siempre la mejor atención posible a sus pacientes, se debería poner en sus manos la gobernanza del sistema sanitario. Dar la prioridad más alta a dotarles de la mayor autonomía en la toma de sus decisiones.
Si por el contrario pensamos que son «rufianes» (del tipo del futbolista holandés De Jong conocido, entre otras fechorías, por su patada en el pecho a Xabi Alonso en la final del Mundial), la sociedad debería protegerse de ellos, sabiendo que su interés siempre será egoísta, siendo la atención a sus pacientes solo un medio para. En este caso bienvenidos sean monitorizaciones estrechas de su desempeño, publicidad y comparación de sus resultados, así como incentivos que fomenten lo que deben hacer.
Por último, si se considera a los médicos como títeres (Pinocho antes de hacerse humano), de conducta impredecible puesto que depende de que vientos soplen en su entorno, siempre dispuestos a hacer lo que ordenen sus jefes o esté de moda, la sociedad debería preocuparse de que hicieran lo adecuado ante su falta de criterio. Como señalan Jain y Cassel a este tipo de médicos si se les pide que hagan más pruebas diagnósticas las harán, y si se les pide lo contrario… también.
Obviamente la realidad es suficientemente compleja como para relativizar este tipo de categorizaciones. Pero algo también reflejan. Todos somos a la vez caballero, villanos o títeres. Pero, como en los cócteles, un componente suele predominar sobre los otros en cada caso. Y tal vez me atrevería a decir que existe una tendencia creciente por parte de las organizaciones a emplear instrumentos que son de especial utilidad en el caso de tratar con arquetipos rufianescos. Y que posiblemente han proliferado en estos últimos años comportamientos más cercanos al del títere entre los profesionales, una vez garantizados tanto el empleo como la comodidad. Al margen de la necesidad de que los médicos aumenten su dosis de «caballeros» y de que la sociedad lo reconozca, el problema fundamental es tratar a los que son caballeros como si fueran rufianes. Y a los rufianes como si fueran caballeros. En un caso perderán el compromiso con la organización. Y en el otro se aprovecharán de ella.
Texto de Sergio Minue
las listas no tontas o rosquillas de San Isidro
The Checklist Manifesto es un libro -traducido hace poco al español- de Atul Gawande cirujano del Brigham and Women’s Hospital de Boston, colaborador de la revista New Yorker y escritor de libros de éxito como el comentado. Este libro describe la importancia de las check lists. Las lista de comprobación , según Gawande, son tan necesarias en medicina como en otras actividades complejas en las que la tasa de errores debe ser cercana a cero.Debe tener razón cuando la prestigiada revista Harvard Business Review las ha nombrado como una de las diez innovaciones que transformaran la medicina en los próximos años.
Uno de los ejemplos que cita en el libro es el proyecto CUSP o Comprehensive Unit-based Safety Program de la Keystone Intensive Care Unit Project , una iniciativa financiada por la AHRQ para reducir las infecciones asociadas a la atención médica en las unidades de cuidados intensivos (UCIS) de Michigan, y que redujo notablemente la cantidad de infecciones por vías centrales y el riesgo de que los pacientes mueran en la unidad de cuidados intensivos segun resultados publicados en la conocida revista New England Journal of Medicine, en 2006.
Este programa, basado en los trabajos iniciales de Peter Pronovost del Hospital Johns Hopkins, incluye herramientas para mejorar la comunicación y el trabajo en equipo entre los miembros de los equipos de las UCIs e implementa prácticas como listas de verificación y lavado de manos para reducir los índices de infección.
Pues bien esta iniciativa acaba de publicar en la revista Infection Control and Hospital Epidemiology un estudio: Rates of Pneumonia Dramatically Reduced in Patients on Ventilators in Michigan Intensive Care Units con resultados igualmente satisfactorios y espectaculares con respectos a las neumonías en pacientes con ventilación artificial: se redujo la tasa de neumonias en un 70% y fue mantenida durante los dos años y medio que duro el estudio.
Otro estudio todavía más reciente publicado en el Archives of Internal Medicine confirma los resultados previos y manifiesta, ya en el titulo: The Ability of Intensive Care Units to Maintain Zero Central Line–Associated Bloodstream Infection, la capacidad de esta iniciativa para mantener a cero la tasa de infecciones secundarias a vías centrales en las UCIS, durante un período prolongado de tiempo -hasta 2 años o más. Los investigadores encontraron que el 60 por ciento de las 80 unidades de cuidados intensivos fueron evaluados un año o más sin una infección, y el 26 por ciento obtuvo 2 años o más. Así mismo se publico en el BMJ a principios de año resultados adicionales del Proyecto Keystone que mostraban que laa tasa de mortalidad en las UCIs participantes en Keystone era menor que las de una rea vecina donde no se habian puesto las medidas del proyecto.
Habrá que ir pensando en esto de las listas de comprobación para atención primaria
Nota: Tras escribir este post, hemos sabido de la existencia de la menos dos listas para cirugía en atención primaria, una en Andalucía- ver comentarios al post- y otra en Castilla la Mancha, en concreto en Talavera dela Reina y que aparece reseñada en el blog Sano y Salvo en esta entrada.


