Categoría: Atención Primaria
gripe embarazada
Annabel Bentley médico , bloger y twitera de pro hace una simple pero magnifica reflexión acerca de lo inapropiado de las recomendaciones en torno a la LGE
(La Gripe Esa) Pregnancy and swine flu: facemasks and self imprisonment? A raiz de los numerosos consejos dados por expertos, sociedades y otras gentes de mal vivir y centrandose en las embarazadas, pone de manifiesto con ironía lo ambiguo e inadecuado de recomendaciones tales, como: use mascarillas, evite los lugares concurridos o evite viajes innecesarios.
Un poco de sentido común y responsabilidad no viene mal, como por ejemplo la de mi colega y vecina de consulta que a excepción de no ver las urgencias relacionadas con la LGE está dando el callo como una jabata, a pesar de tener que arrostrar su embarazo, su consulta y los pacientes de los que faltan que no son pocos. Que contraste con las actitudes de otros profesionales que a la primera que pinta mal se escaquean o se dan de baja.
Adenda
Hoy mismo Lancet anticipa este estudio que pone de manifiesto que en las embarazadas la gripe podría conllevar más riego de enfermedad y/o complicaciones graves. Pero como los mismos autores dicen: Las mujeres embarazadas no tienen que cambiar la manera en que viven a causa de la gripe H1N1 . No hay razón para retrasar el embarazo. No tenemos pruebas de que las mujeres embarazadas tengan una mayor susceptibilidad o más probabilidades de adquirir la gripe
«Es sólo que cuando tienen la gripe corren el mayor riesgo de enfermedad grave».
¡que fuerte!

No es broma esta copiado tal cual
El ginecólogo: un agente de salud
El ginecólogo es el profesional sanitario con mayor índice de fidelización por parte de sus pacientes y, en muchas ocasiones, el único contacto de la mujer con el sistema sanitario.
Es por ello, que ha crecido en importancia el papel de este especialista y su necesidad de contar con una formación y capacitación adecuada para ampliar su terreno de actuación a todos los factores condicionantes de la salud de la mujer.
«Control de la salud de la mujer», editado por Ediciones Mayo, es un completo libro que pretende contribuir a la mejora del ejercicio profesional del ginecólogo, especialmente en su faceta de agente de salud. Por eso se trata de una obra pluridisciplinar, porque no sólo aborda aspectos de tratamiento y prevención de las patologías del aparato genital, sino también hábitos saludables como la prevención del consumo de sustancias adictivas, la obesidad o los problemas cardiovasculares, sin olvidar aspectos de la vida familiar y personal de la mujer, como la sexualidad o la violencia doméstica.
El libro está dirigido por los doctores Lluis Cabero, jefe de servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Materno Infantil de la Vall d’Hebron de Barcelona, Donato Saldívar, director del Hospital Universitario «Dr. José Eleuterio González» de Monterrey en México, y Joaquim Calaf, jefe de servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, y ha contado con la participación de 19 especialistas de reconocido prestigio.
twitea que algo queda
Sigue mi consulta en Twitter Es lo que se propone este médico madrileño para comunicarse con sus pacientes en vivo y en directo. mediante twitter da información sobre la agenda de la consulta (días que tengo curso, si hay suplente o no, los dias que estoy de “interior” etc) y enlaces a páginas sobre educación de la salud que cree interesantes y otras cosas de interés.
Solo le queda quitar la horrible foto, actualizarlo y darle el twit a algún paciente, pero en cualquier caso una buena idea.
La suma de torpes
Anda circulando un documento cuyo solo nombre Obligatoriedad de la emisión de informes específicos en Atención Primaria y de justificantes varios, ya despierta animadversión a cualquier ser inteligente y sensible que lo lea. Con toda probabilidad sea un documento apócrifo elaborado por la inefable conspiración judeomasonica-bolchevique, urdida para desacreditar a la conserjería (no es errata) de sanidad. En caso contrario nos pondremos a temblar y habrá que pensar que son mucho más majaderos de lo que nos pensábamos.
monologos socráticos
Tras terminar la residencia
Una de las cosas que más me apasiona de la especialidad es la variedad, en el mismo día, lo mismo te toca atender una persona con gripe, que consolar un duelo, y al rato estas extirpando un quiste dérmico o visitando a domicilio un paciente terminal.
La Medicina de familia es apasionante
20 años después Tras empezar a trabajar
Una de las cosas que más me apasiona de la especialidad es la variedad, lo mismo tienes que hacer un parte de baja, que las recetas que el especialista no quiere escribir, y al poco rato estás haciendo un certificado para clases de bailes de salón, un balneario o bien justificar que alguien ha considerado oportuno no ir a trabajar ese día.
La Medicina de familia es simplemente irresistible
clásicos populares y médicos (de) esclavos
Como en otros muchos casos, con respecto a la salud la sociedad mantiene una especie de inteligencia colectiva formada por creencias y acuerdos implícitos que dirigen el comportamiento individual. Cuando como ayer, una chica joven y sana me pide unos análisis –que sean completos- y esgrime como única razón “que hace mucho tiempo que no se los hace”. Su demanda, aparte que la haga como más o menos (im) pertinencia, está proyectando una creencia socialmente aceptada y generalizada, la de que la realización de esta prueba diagnóstica conllevara una mejora de la salud.
Las modificaciones de actitudes y hábitos que conllevan estos “estados de opinión” puedes ser beneficiosas (la “intolerancia” al tabaco), perjudiciales (la terapia hormonal sustitutiva o postura al dormir para los bebes) o indeterminadas, es decir que no sabemos si son beneficiosas o perjudiciales o neutras ( como la moderna manía de la hidratación continua). En otras ocasiones, una creencia bien fundada arrastra resultados catastróficos o resultados adversos inesperados, cuando se extiende fuera del ámbito donde se origino (cinturón de seguridad y sillas de niños en los coches)

Benéficas o no, estas creencias colectivas no se conforman de manera espontanea o gratuitamente, en su génesis tenemos gran parte- por no decir toda- de culpa los profesionales sanitarios. Bien por indicación directa, bien por la observación repetida de nuestras conductas, los pacientes y por extensión la sociedad de la que forman parte “aprenden” lo que se debe hacer y lo que no. Ítem más, si se ve reforzado por opiniones repetidas y difundidas de supuestos especialistas desinteresados. Muchas especialidades médicas se esfuerzan en repetir el éxito de los ginecólogos con la revisión anual. Así vemos que hay que revisarse la vista, hacerse mirar la piel, tocarse los dientes, tomarse la tensión y el colesterol, hacerse lo de la próstata, obtener una mamografía y la prueba de los huesos y…. muchas cosa más, todo ello periódicamente con un intervalo sometido al albur de los expertos, aunque lo más común es la cifra redonda del año.
De nada vale explicarle a nuestra paciente que hacerse un análisis de sangre o una “revisión anual” no es necesaria, ni siquiera obligatoria, ella está convencida y tiene detrás mucho conocimiento social acumulado sobre lo necesario de esta petición. Es infructuoso explicar a un paciente adulto que no necesita un Urbason “pinchado”, cuando sistemáticamente le han puesto uno cada vez que acudía a urgencias. Curiosamente las recomendaciones tienen más éxito, o al menos así lo parece, cuanto más carecen de evidencia científica o cuanto más desafortunadas o estrafalarias son.
Es difícil actuar en contra de estas creencias que además como Gizmo se reproducen con facilidad. Con la misma facilidad aparecen, se transforman en malignas y a veces desaparecen. Difícil pero no imposible, desde atención primaria, y con aliados, hemos luchado con éxito contra las gotas del riego, la aspirina, el uso indiscriminado de antibióticos, las revisiones extemporáneas, etc . Eso sí eran tiempos en los que los médicos de cabecera teníamos algo de autoestima y tiempo (Hoy > 40 pacientes y eso que estamos en verano). Ahora, convertidos en burócratas estresados y sin tiempo difícilmente podremos luchar contra los nuevas quimeras como la “gastroprotección”, los alimentos medicamento, las píldoras sexuales, la soplapoyez de la hidratación, los huesos blandos, la antiagregación perpetua, los fármacos especializados, el sobre tratamiento del dolor y so on…………………….
Pd: por un error no se han editado los enlaces, lo corregire
manda huev…
Leído en el foro antiburocracia de Atención Primaria de Madrid:

Hoy nos acaban de explicar en mi CS el nuevo organigrama de gerencia del area IV. Parece ser que antes había dos subdirectores médicos y dos de enfermería para todos los centros de salud repartidos en dos «lotes», pues bien, ahora va a haber 4 lotes y no os lo perdais de dos se encargan los antiguos subdirectores médicos y de dos los de enfermería y pasan a ser todos subdirectores. Mi centro ha sido agraciado con una de las subdirectoras de enfermería, que no seré yo la que diga que no sea una profesional muy competente, no la conzco pero vamos si ahora tenemos problemas con nuestros propios «compañeros » médicos imaginate cuando le enviemos estas » tonterías» a una enfermera…. En fin no se adonde vamos a parar.
Donde esta Wally -semfyc- pues no lo sabemos. La sección madrileña está encerrandose para defender a estas mismas gerencias.
Manda huev…………
un añito
con esto de las vacaciones a uno se le pasa hasta felicitar a quien se lo merece
ni prevenir, ni curar
Esto de la prevención y sus niveles primarios y secundarios siempre ha sido un pequeño lío. Menos mal que a punto de frustrarse por no haberlo entendido, uno se queda más tranquilo cuando lee que un diccionario de salud pública (en concreto Last JM. Dictionary of public health .OUP, 2006) reconoció que la distinción entre los niveles «es más artificial que real».
Por si fuera poco lío se añade una reciente incorporación al léxico de la prevención, la «prevención cuaternaria» que al contrario de lo que mucha gente cree no se ha originado en nuestro lares, sino en el seno del comité de clasificación de la Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA) y en concreto acuñada por el medico belga Marc Jamoulle como ya sabíamos y además nos recuerda Francisco R. Serrano en su blog también llamado prevención cuaternaria
La definición de prevención cuaternaria que aparece en el Wonca Dictionary of General/Family Practice se basa en la original de Jamoulle y más o menos viene a decir que la prevención cuaternaria es el conjunto de medidas adoptadas para identificar pacientes en riesgo de sufrir un exceso de medicalización, protegerles de actos médicos invasivos y sugerirles intervenciones que sean éticamente aceptables. Jamoullle explica más gráficamente con una tabla dos por dos, los componentes y sobre todo la situación de esta prevención.
Me encanta porque en este cuadro se hace notar al paciente como protagonista, no siempre involuntario. Frente a otras definiciones claras pero incompletas del tipo “ Hablamos de prevención cuaternaria para designar el conjunto de actividades sanitarias que atenúan o evitan las consecuencias de las intervenciones innecesarias o excesivas del sistema sanitario”. Marc pone el énfasis y la importancia en unas acciones pero también en unos protagonistas a los que solemos olvidar con cierta indulgencia paternalista.
más platon y menos…..
Uno de los blog más inteligentes del panorama blogosferico médico español El Gerente Demediado reseña un texto de Platón que por su actualidad merece la pena ser rescatado (Platón: Las leyes, y de la legislación) En Las Leyes Platón hace una analogía entre un buen legislador y el médico de hombres libres y el mal legislador y el médico de esclavos y dice
Hay médicos esclavos para los esclavos y médicos libres para los hombres libres. Los médicos de esclavos deambulan por la ciudad y esperan a los enfermos en las casas de salud. Jamás revelan a alguno de estos esclavos el motivo de cualquier enfermedad, ni permiten ser informados al respecto por el paciente. Tal médico prescribe enseguida a cada cual lo que le parece bien según su experiencia, lo hace en forma arbitraria, como un tirano, para luego correr presuroso a atender a otro esclavo enfermo.
Por el contrario, el médico libre se dedica al tratamiento de las enfermedades de la gente libre, que se empeña en explorar desde el fondo de su naturaleza, para lo cual interroga al respecto al paciente como también a sus amigos. En la medida que le es posible, instruye al enfermo mismo, y no toma sus disposiciones hasta no hacerle aceptar hasta cierto grado su punto de vista. Sólo entonces, trata de devolver con infatigable esfuerzo la salud al enfermo, apaciguado a través de la fuerza de su persuasión.»

Se puede ver el texto «más» original y algo diferente en la figura y aquí
En cualquier caso de rabiosa actualidad.