Etiquetado: copago

Abusadora

Siempre que se introduce el argumento del copago o repago en sanidad, como tímidamente esbozó el presidente de la OMC en su reciente conferencia, se desata la polémica y las intervenciones cruzadas más o menos documentadas.

urgencias forgesEn general, estas posturas adolecen de minimizar un parte del problema, de tal forma que los opuestos a cualquier clase de contribución, olvidan el uso inadecuado o abuso, y los partidarios no reconocen la inequidad que su aplicación conlleva.

Bastaba con que los justicieros de la sanidad gratuita pasaran una noche -sin anteojeras- en urgencias de un hospital, para darse cuenta lo que el efecto gratis causa en la atención habitual. Invitaría a una consulta de atención primaria de barrio a esos que dice que el copago no supone un esfuerzo importante, “lo que vale un café” dicen, olvidando que hay mucha gente que hace tiempo no toma café y no precisamente por la tensión.

Tampoco es cuestión de ponerse estupendo con una equidistancia de salón y pretender así llevar la razón. Es precisamente la falta de fuerza de las consideraciones propias, lo que lleva a pensar que no todo esta tan claro, ni todo está dicho ni experimentado. Descalificar una u otra postura sin estudiar, cambiar o ensayar alguna medida, será un error que una vez más cometeremos en este país de vocingleros hipócritas que solo actúan cuando no queda más remedio y casi siempre de forma precipitada.

Solo reseñar dos buenas entradas sobre el tema, una algo naif pero que rezuma sinceridad con congruencia y otra ponderada  con argumentos en contra pero poniéndose en el lugar del otro y que da con una de las claves del tema:

Bueno sería que nuestros gestores y autoridades apoyaran más al médico clínico cuando asume el papel de buen administrador de lo público, y ejerce su autoridad para decir que no cuando toca hacerlo. Si se le deja sólo, o se le desacredita, ¿quién va a poder impedir que cunda la añoranza por un buen copago de castigo?

¡ que pena que a este hombre solo le hagan caso cuando están en la oposición!

Un euro por receta: ¿canallas, estúpidos o gestores ejemplares?

Por Fernando Palacio

Según los datos del Ministerio de Sanidad Politica Social e Igualdad en el año 2010 se facturaron en Cataluña 151.486.758 recetas y en el total de España 957.694.628 (Datos de facturación de Receta Médica

El Gobierno de Cataluña ha propuesto en su proyecto de presupuestos para 2012 que los pacientes paguen 1 euro por cada receta que recojan en la farmacia. ¿Proponer esta medida es propio de canallas o estúpidos? o ¿por el contrario de gestores ejemplares?

Veamos:

  • En primer lugar desvía la responsabilidad del gasto de la prescripción desde el médico hacia el paciente. ¿Quieren dar a entender los políticos catalanes que los médicos del sistema recetan fármacos inadecuados y que pueden suprimirse sin riesgo para la salud de los pacientes? ¿O que los pacientes catalanes obligan a sus médicos a prescribir en contra de su conocimiento? Todos los que hemos estado o estamos en la práctica sabemos que el tema no es sencillo, y a veces se crean tensiones, ante las demandas de los pacientes por prescripciones de las otras especialidades o de profesionales del sistema privado, pero en último extremo es el profesional quien firma la receta. Si un paciente toma 6 fármacos es porque su médico se los ha recetado.

Una propuesta: que los médicos no receten, bajo ningún concepto, prescripciones del sector privado. Posiblemente el ahorro sería muy alto, pero puede que la patronal de los seguros y las mutuas se enfade.

  • Bien, ya tenemos un paciente a quien se ha prescrito correctamente. Si tomas una amoxicilina y un paracetamol o un ibuprofeno al año, o algún IBP, con 5 euros al año lo has resuelto. Eres una persona sana, te cuesta poco. Pero ahora veamos un paciente crónico estándar, síndrome metabólico. Metformina, estatina, IECA, diurético o calcioantagonista, quizás una sulfonilurea, quizás algún paracetamol, quizás… ¿Algo se puede retirar?. Creo haber leído que han puesto un tope de 60 euros al año para cada ciudadano y se excluyen los receptores de pensión no contributiva y los beneficiarios de la renta mínima de inserción. El resto, a pagar. Estos también, pero no les importa

Otra propuesta: clasifiquemos los medicamentos según su grado de necesidad, éste no lo olvide, pero este puede dejarlo y así se ahorra el euro, si le duele ofrézcalo por el mercado.

En resumen:

1. Insultan a los profesionales porque dan por supuesto que recetan cosas innecesarias

2. Agreden a los pacientes más débiles, y eso es de canallas y/o de estúpidos si lo hacen por ignorancia.

3. No toman medidas de ahorro mucho más eficaces. Una autovía de montaña podía costar 60 millones de euros por kilómetro (datos del 2010 ) . Los culpables del caso Palau se llevaron más de 23 millones de euros, …

Los gastos de los servicios sanitarios (Cat Salut, ICS e ICASS) del año 2011 fueron 13.436.701.000. Un euro por receta solo supone el 1% de ese gasto (no son buenos gestores)

Como dice irónicamente una integrante del grupo “¿llegaremos a ver a los pacientes a la puerta de las farmacias, esperando a que tiren los medicamentos caducados?”.

copago emocional

La mayor parte de los usuarios del sistema sanitario público desconoce el coste de los servicios prestados

La estrategia de hacer conocer a los pacientes el coste real de la atención sanitaria en los sistemas de salud públicos mediante una nota informativa, es una iniciativa que pretende corresponsabilizar a estos del importante gasto en este apartado.

Es lo que se llama facturas sombra y al que creo que es más adecuado llamarle copago emocional.

En cualquier caso es un asunto intermitente y pendular, de tal forma  por razones inescrutables en un momento dado  la discusión emerge y los polemistas se sitúan en uno u otro bando dependiendo del momento político, o lo que es lo mismo que el que argumenta -o los suyos- este en el gobierno o en la oposición. Uno de los argumentos razonables de los que están contra esta medida, es que está por ver si merece la pena el gasto administrativos y de logística que conlleva, si compensa con el pretendido beneficio didáctico de fomento de la corresponsabilidad; y es que facturar tiene sus gastos y problemas sobre todo en sitios donde no se ha hecho nunca y no están acostumbrados.

Lo que no costaba ningún esfuerzo era  la antigua costumbre de poner el precio en los envases de los medicamentos, esta medida tan simple ayudaba a la ciudadanía saber  lo que No pagaban por su salud. Sin embargo y por mor de los cambios frecuentes de precios y las presiones del lobby farmacéutico esta simple ayuda ya no consta en los envases, ni siquiera en ese pequeño recuadro troquelado que se suele recortar para adjuntarlo a la receta correspondiente que se denomina cupón-precinto. Gracias a esta desafortunada supresión un paciente pensionista puede estar tomando un medicamento como Pradaxa a 158.19 € la caja, con la misma inquietud económica con la que toma unas gominolas de menta.

Pero de pronto leemos que el flamante conseller de salut catalan, Boi Ruiz  anuncia que en Cataluña se incorporara el coste de los fármacos, y eso como exponente del concepto de “sensibilización ciudadana”  y cuya pieza clave es una filosofía centrada en el ahorro y la valoración de lo público… ¡joer que frase!

Eso está muy bien pero la medida tiene trampa si  leemos con más detenimiento vemos que dice: “Los tratamientos que desde el próximo lunes extenderán los CAP de Girona ya incorporarán el coste de los fármacos”.

Es decir que los pacientes van a saber lo que cuestan los medicamentos, pero el precio lo van tener que poner en el centro de salud, es decir una inútil tarea burocrática más para los sobrecargados centros de atención primaria.

Y digo yo, no será más fácil hacerlo como antes, y como en todos los comercios: cada precio en su cajita

a propósito del copago

No voy a hablar del copago y menos ahora que la ministra lo ha rechazado, reconociendo eso si que, por el momento, no existe un sistema sanitario que sirva de ejemplo ya que “no tenemos un modelo que combine la equidad, con la eficacia y con la sostenibilidad

Ilustración: Ángel Pantoja

Pero si voy a recoger dos referencias que traducen mejor que mis palabras lo que el tema me sugiere:

1ª de Cárlos Nicolás en Acta Sanitaria

Está claro que me preocupa el copago, pero me inquieta mucho más el observar cómo los responsables de la gestión sanitaria pública pretenden compaginar dos realidades contradictorias, la limitación de los presupuestos con la falta de límites de las prestaciones. Sin duda, un tema para otro debate.

2ª El control del gasto sanitario requiere decir que NO a los pacientes en el blog de Kevin MD

Encaremos el problema, la mejor manera de reducir los costos en salud es decir “no”.

Esto significa negar pruebas innecesarias que la mayoría de pacientes en los Estados Unidos están acostumbrados a obtener.
El periodista del New York Times David Leonhardt ha escrito lo mejor que he leído sobre este tema. Reconoce la dificultad de decirle al público americano “NO”, y cita ejemplos que van desde la controversia en torno a la detección del cáncer de mama a la reacción al managed care en la década de los noventa:

Este instinto de probar –cualquier cosa-y de todo– está arraigada en nuestra cultura, y tiene unos grandes beneficios. Pero también tiene desventajas importantes, incluyendo los efectos secundarios y los riesgos que conlleva un tratamiento innecesario. Consideremos por ejemplo un estudio reciente que prevé la muerte de 15.000 personas por la radiación que se recibe durante un scanner o TAC en un solo año – y eso sin considerar el ” uso excesivo de tales exploraciones.

Los argumentos económicos en contra del exceso de pruebas no son bien recibido por los pacientes. A pesar de las terribles predicciones de la quiebra y de la insolvencia de Medicare, el “inténtalo todo” ocupa  el terreno moral ….. los argumentos económicos no tienen nada que hacer en comparación con el hecho de un paciente con cáncer en busca de alguna esperanza.

El propone aprovechar en la tipica libre elección americana en lugar de un mayor control. Dar a los pacientes y los médicos datos de eficacia necesarios para tomar sus propias decisiones sobre si deben someterse o no, a una prueba. Algunos estudios incluso sugieren que los pacientes se inclinarían por el lado de no pruebas una vez que todos los riesgos y beneficios son conocidos.

En cuanto a los médicos, el sistema de malpraxis no debe castigar las decisiones compartidas que evita las pruebas diagnósticas incluso si esta actitud da lugar a un mal resultado. En lugar de abogar por las tasa máximas de mala praxis, estoy de acuerdo con blindar a los médicos que siguen las guias clínicas con responsabilidad.

Leonhardt dice que será muy difícil decir “no” a la cultura americana del “sí” . Pero si podemos empoderar a los pacientes proporcionándoles la información necesaria para tomar sus propias decisiones informadas, tal vez no sea necesario.

Dedicado a Mónica para animarle en su lucha contra los neoprogres, a Noe por aguantar a los que no saben escuchar un NO y a todos los médicos de cabecera que diariamente “copagamos” las incongruencias del mejorsistemasanitariodelmundoyademasgratis

paraiso socialista: recien nacidos y ya pensionistas

Tomado de Europa Press (gracias manolo)

SEVILLA, 22 Jul.  –  Unas 95.000 familias con hijos menores de un año se beneficiarán desde agosto de la gratuidad de los fármacos
Con esta medida, pionera en España y que responde “a la contención del gasto farmacéutico”, se pretende favorecer la natalidad
El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía aprobó hoy el decreto que garantiza a los niños menores de un año el acceso gratuito a los medicamentos y productos sanitarios prescritos por sus médicos, una medida que beneficiará a unas 95.000 familias andaluzas que actualmente tienen hijos menores de un año y que comenzará a aplicarse a partir del próximo mes de agosto.

y ademas que se sepa bien quien invitaEn estos casos, aclaró, la receta llevará impresa una leyenda “en la que se dice que el medicamento es financiado por la Junta”.

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