La nueva OMC no solo se ha hecho 2.0 y ha lanzado al estrellato a su nuevo presidente, sino que también nos da un ejemplo paradigmático, valga la tautología, de cómo en su seno caben todas las sensibilidades, valga la cursilada.
En la página web médicos y pacientes, auspiciada por la OMC aparecen estos días dos argumentos totalmente contrapuestos.
Por un lado una tribuna del inefable Dr. Gérvas arremetiendo una vez más y con la sutileza que le caracteriza, contra las actividades preventivas que pretenden mejorar el futuro sanitario del individuo y de las poblaciones y por la abolición de la maldada frase “más vale prevenir….
Por el otro, y en una sección dedicada a informar a pacientes el Dr Moreno nos indica que «Hay que reiterar que con un control anual rutinario sería suficiente para prevenir, reducir o mejorar con posterioridad las expectativas de los 16.000 nuevos casos de tumores de mama que surgen anualmente en nuestro país». Rebuscada frase que evita pronunciarse sobre mamografías como prueba princeps del “control anual rutinario”, así como de mortalidad, calidad de vida u otras variables y habla de “expectativas”, pero que tiene los mismos objetivos de reforzar la necesidad del control.
Sin olvidarse de: «La autoexploración mamaria es fundamental para, en su caso, detectar cualquier bulto o rigidez acudiendo inmediatamente al ginecólogo, por ello es conveniente realizarla una vez al mes después de cada periodo…»
En fin, ¿suma de sensibilidades dispersas, choque de trenes o empanada mental de la OMC?