Categoría: Historia clínica electrónica
lo que la verdad (sobre la HCE) esconde I
Gracias al blog del gerente demediado leí hace un tiempo un articulo titulado Relationship Between Use of Electronic Health Record Features and Health Care Quality: Results of a Statewide Survey y publicado en la revista Medical Care donde se describen los resultados de comparar una encuesta nacional e indicadores de calidad para explorar la relación entre el uso de historia clínica electrónica (HCE) y la calidad de la atención prestada.
Los resultados mostraron que no hubo asociación estadísticamente significativa entre el uso de la HCE y el desempeño medido a través de indicadores de calidad, cuando se tomaba el uso de la HCE como una variable dicotómica (es decir se usa, o no se usa HCE). Sin embargo, hubo una asociación significativa entre el uso de muchas, pero no todas, de las funciones específicas de la HCE y las puntuaciones de algunos de los indicadores de calidad medidos en una base de datos de indicadores de calidad Healthcare Effectiveness Data and Information Set (HEDIS).Por ejemplo, hubo una asociación importante entre el uso de lista de problemas, anotaciones en cada consulta y el documentar el resultado de las radiografías con indicadores de calidad relativos a la salud de la mujer, el cribado del cáncer de colon, y prevención del cáncer en general.
Según los autores los resultados sugieren que, para maximizar la calidad de atención sanitaria, desarrolladores e implementadores de la HCE deben centrarse en aumentar la adopción de sistemas de HCE sólidos y aumentar el uso de características prácticas únicas y no simplemente en el objetivo de implementar un HCE, independientemente de su funcionalidad.
Va en consonancia y se complementa con los resultados de otros estudios como el publicado el año pasado en la revista JAMIA titulado The Relationship between Electronic Health Record Use and Quality of Care over Time donde se mostraba que el uso continuado de la historia clínica electrónica (HCE) no se traduce necesariamente en una mejor calidad de la atención. Tras analizar datos de la misma encuesta estatal que el artículo anterior sobre adopción y uso de la HCE entre los médicos y datos de indicadores del nivel de calidad de la atención, se vio que no hubo diferencia en la calidad entre los médicos usuarios y no usuarios de HCE y no se encontró ninguna relación entre la duración en el uso de la HCE y los indicadores clínicos.
f-health o el efecto WP 5.1
Las ordenadores están arruinando la consulta del médico
Rick Payne es un consultor de ingeniería de software «que negocia» un contrato con la leucemia desde 2007. La primera vez que recibió tratamiento para la leucemia, se sintió consternado por la historia clínica en papel y los sistemas informatizados de las consultas médicas. Rick intenta demostrar que los sistemas sin soporte de papel de historia clínica (HCE) que se están adoptando actualmente, afectan negativamente a la atención al paciente y espera inspirar a algunos de los desarrolladores y empresarios a través del formato de Ignite para provocar la innovación.
normativa vigente
El tratamiento de datos de carácter personal en el ámbito sanitario constituye una de las áreas más problemáticas respecto de la aplicación de la normativa vigente en materia de protección de datos de carácter personal, pues debe unirse el derecho de los ciudadanos a recibir asistencia sanitaria con el derecho a la protección de sus datos personales objeto de tratamiento como consecuencia de dicha asistencia.
Así empezaba una reciente reunión sobre la LOPD. ¡que horror!
La confidencialidad de los datos sanitarios es un tema recurrente siempre que se habla de nuevas tecnologías en sanidad. Desde – y sobre todo- foros dedicados la historia clínica electrónica hasta la web 2.0 es inevitable que alguien pregunte preocupado por las amenazas a la intimidad. Aunque la inquietud sea fácil de asumir y comprender parece excesiva, y se origina por influjo de una concepción errónea y algo antigua de lo que es el secreto y la privacidad.
Para aclarar las cosas podemos escuchar al CEO de Facebook en un buen reportaje de Dan Fletcher en Time (31 de mayo). Zuckerberg cree que la mayoría de la gente quiere compartir en línea más cosas sobre ellos mismos. «La forma en que la gente piensa acerca de la privacidad está cambiando un poco», dice. «Lo que la gente desea no es completa privacidad. No es que quieran un absoluto secreto. Lo que quieren es controlar lo que comparten y lo qué no»
Probablemente esto sea lo que pase en sanidad y me voy a apoyar en dos anécdotas personales para ilústralo:
Hace ya un tiempo, tras dar el impreso de baja por incapacidad laboral (IT) a un paciente, este me comento que aparecía su número de teléfono en la copia dedica al empresa. Le dije que este dato al igual que otros de filiación como dirección, número de la seguridad social, etc. se añadían automáticamente desde de la base de datos de pacientes para confeccionar rápida y correctamente los obligatorios impresos de IT. El contestó que nos había dado el teléfono a nosotros porque lo consideraba importante, quería que su médico si lo estimaba necesario contactara con él, pero bajo ningún concepto deseaba que este teléfono lo conociera su empresa. Le daba igual que su diagnóstico- una bronquitis simple- figurara (nunca aparece) en el papel, pero si le importaba el número de teléfono. El dato sensible era otro, para él era diferente de los que la administración y los sanitaros consideramos como dignos de protección.
En mi época de estudiante y en las practicas de obstetricia, pasábamos en grupos de cuatro todo un día en los paritorios y quirófanos. Cuando una mujer llegaba al paritorio nos miraba con cara de recelo y algo incomodas, se veía a la legua que éramos estudiantes y no les hacía mucha gracia que unos pipiolos hurgaran, o simplemente vieran como otros hurgaban en sus “partes” más intimas. Curiosamente todas esas prevenciones se esfumaban cuando aparecía el “trabajo del parto” en esos momentos las mujeres estaban más preocupadas por cosas más trascendentales que la presencia de cuatro aprendices.
Esas anécdotas nos muestran la dificultad que encontramos en el ámbito sanitario para catalogar y proteger los datos de los pacientes, ya que estos tienen un marcado carácter subjetivo, que además cambia en diferentes situaciones clínicas.
Como dicen los creadores de patientslikeme los pacientes responden a la utilización compartida de lo que a menudo se considera información privada: los datos personales de salud.Pocos estudios examinan el uso de información personal de salud por los propios pacientes.
Sus experiencias publicadas en el JMIR sugieren que los pacientes que optan por compartir los datos sanitarios de forma explícita dentro de una comunidad como patientslikeme pueden beneficiarse mas allá del riesgo que pudiera significar compartir esos datos.
Un concepto moderno de la protección de los datos sanitarios implica que la privacidad esta en manos de lo usuarios, y no de gobiernos y autoridades armados de agencias y de leyes (nuestra ley de protección es incumplible y demencial). Implica también que estos usuarios son los que deben otorgar los permisos de acceso a estos datos, que irán cambiando según diferentes escenarios y en diferentes etapas de su vida. Las autoridades deben regular y sobre todo vigilar para que estos deseos de los pacientes se cumplan. Nada más ni nada menos, lo demás es entorpecer con patrañas jurídicas y paternalistas el desarrollo innovador en la atención sanitaria que prestamos y la del futuro más inmediato.
¡por esto estamos así!
Cuando se confunde los objetivos o solo se contempla un aspecto, ¡pasa lo que pasa!, y más si los que mandan ( tienen el dinero y la capacidad de regular y encargar software) no saben lo que tienen entre manos
Lo que dicen los que saben: El objetivo de las historias clínicas informatizadas (de CBPRS) es dar apoyo en la toma de decisiones médicas, aumentar la coordinación entre los diferentes niveles asistenciales, y promover el uso de guías de practica clínica, mejorando así la calidad global de la atención.
El objetivo de CBPRS es también: mejorar la velocidad de recuperación de las historias clínicas, permitiendo que muchas personas tener acceso simultáneo a la misma historia clínica , mejorar confidencialidad de los datos, con seguimiento de quien la ha utilizado, y por último para recoger datos rutinarios.
Lo que dicen los que no saben: Historia Clínica Digital: Garantizar a los ciudadanos que los profesionales sanitarios que han de atenderles tienen acceso a la información clínica
que precisen desde cualquier centro del SNS y en cualquier momento. Con garantías de seguridad, confidencialidad y control de los ciudadanos sobre los accesos. Con acceso igualmente delos propios ciudadanos a sus informes clínicos. En el ´Consejo Interterritorial del SNS se ha acordado la información básica que se va a compartir y el sistema de interoperabilidad que permitirá acceder a esta información
una receta por minuto
sanidad madrileña 2.0
Protagonista: AP Madrid
Cortesia de Asunción Rosado
por el mar corre la liebre, por el monte la sardina
LA RAZÓN –comentada–. Edición Madrid. Fecha: 09/06/10
Sanidad madrileña 2.0
Ya está en marcha la implantación del nuevo sistema informático para los centros de atención primaria «ApMadrid» que agilizara la atención a los pacientes y evitara que se dupliquen análisis y pruebas medicas
MADRID– Hace diez años la Comunidad de Madrid fue pionera –ojo al dato:pionerismo– en informatizar el sistema de Atención primaria. Los garabatos ilegibles de los médicos se convirtieron en pulcras páginas y recetas impresas para facilitar y agilizar el trato con los pacientes. Desde 2007- tres años, que son más-, la Consejería de Sanidad trabaja en un nuevo sistema que mejorara todavía más el trabajo de los profesionales. » ApMadrid» ya está instalado en 36 centros de salud y 18 consultorios y pronto cualquiera de los 424 dispositivos de atención primaria podrá acceder a los historiales de las 6,3 millones de tarjetas sanitarias de la región e,incluso, a los resultados de laboratorios y hospitales.
Según explica la directora de Atencion Primaria, Patricia Flores, la diferencia entre «ApMadrid» y el anterior programa informático de los centros de salud es que el que se implanto hace diez años se componía de bases de datos locales –de cada consultorio- y era complicado compartir los datos de los pacientes de un centro a otro. «ApMadrid» es una única base de datos para toda la comunidad- bien por la megalomanía- la que pueden acceder los médicos y enfermeras desde cualquier punto de la red sanitaria y compartir la información con todos. Una vez implantado, los pacientes que quizá ahora vean como su doctor de cabecera se pelea un poco – ¿solo un poco?- con el ordenador mientras les atiende se ahorraran tiempo en explicaciones y análisis de specialista en especialista– amos anda-.
Lo primero porque el sistema avisa al médico de todas las patologías de su historial independientemente de donde le hayan atendido. Por ejemplo, si al tomarle la tensión en un chequeo habitual, la enfermera ha detectado que es hipertenso, el doctor de familia vera en la pantalla una alerta que le avisara de la exploración que debe hacer al paciente, cuanto tiempohace de la ultima y los protocolos que se han seguido para su tratamiento – star treck en la sanidad madrileña.
Informe digital
En cuanto a los análisis y las pruebas que se soliciten, el médico de cabecera podrá acceder a los resultados en cuanto estén, incluso sin traer el papel del laboratorio- que bien explicao- además es o ya se hace. Además de superar los olvidos en casa, también se evitara repetir pruebas ya que en «ApMadrid» quedaran reflejados los análisis y pruebas pedidos por otros médicos y especialistas. El sistema también permite al doctor de cercanía- ¡coño! eso de medico de cercanía es una nueva especialidad- ver las radiografías y otras pruebas si el hospital o Centro de especialidades donde se han hecho tienen las placas digitalizadas. – si claro y si no lo tienen tampoco-
Recetas electrónicas en septiembre –jua, jua, jua,jua-
Actualmente la Consejería de Sanidad esta haciendo una prueba piloto de la receta electrónica en seis centros de salud de la Comunidad. Este sistema que consiste en que el médico envía directamente por ordenador a la farmacia más cercana- o a la más lejana- al domicilio del paciente la prescripción, comenzara la primera fase de implantación el próximo mes de septiembre- no se lo creen ni ellos-. Sin embargo antes de que se extiendan las recetas electr6nicas se realizara un análisis –de orina sera porque es para mearse de la risa- del impacto en reducción de tiempo de consulta y también sobre el gasto farmacéutico. En otras comunidades autónomas las experiencias con la prescripción remota han supuesto un incremento – cuando las barbas de tu vencino veas cortar….
la tentación totalitaria
Tal como están las cosas en España los médicos tenemos libertad de prescripción. Beato Espejo especialista en derecho administrativo nos recuerda que «Esta libertad de prescripción es una auténtica manifestación de la libertad de ejercicio profesional consagrada en el artículo 36 de la Constitución, no puede ser restringida en modo alguno ni por una resolución o circular, ni por un reglamento de la Administración -y así lo ha proclamado tanto el TC como el TS. Sólo la Ley puede restringir esa libertad fundamental».
Que esta libertad se puede emplear, y se emplea con demasiada frecuencia, de forma maléfica está claro, que la autorización y financiación de los medicamentos debería revisarse profundamente, todavía está más claro. Que hay medicamentos que no aportan nada nuevo al arsenal terapéutico y que desgraciadamente son muy recetados, salta a la vista. En este blog se ha denunciado en muchas ocasiones este tipo de práctica perversa. Como escribio Manolo Galvez en un lúcido editorial No se puede estar de acuerdo en que los recursos del sistema sanitario publico se malgasten. Nadie puede propugnar la libertad de prescripción como un valor absoluto que deba escapar a cualquier control.
Ahora bien los hechos comentados anteriormente no justifican, en ningún caso, realizar desde el exterior medidas coercitivas que penalicen la prescripción de determinados medicamentos o se favorezca la prescripción de unos sobre otros. Incluso medidas menos enérgicas como la de facilitar determinadas actitudes terapéuticas (ayudar la prescripción por principio activo, o categorizar determinados tipos de medicamentos, verbigracia genéricos) son de dudosa lealtad a la esencia de libertad que debe inspirar el acto médico de la prescripción.
Cualquier sistema que dificulte de forma importante esta libertad es un sistema ilegal. Si además se utiliza la informática con estos fines se convierte en un acto marrullero y propio de sinvergüenzas. Ítem más, si la “autoridad” que lo realiza es un médico, su comportamiento atenta contra todas las reglas éticas de la profesión y del compañerismo, y si el que lo realiza un farmacéutico, directamente es un…….. gilipollas.
Si estas medidas se disfrazan de sistemas informáticos para mejorar la prescripción farmacológica, incluidos o no, en la historia clínica electrónica, el problema se empeora. Se aprovechan del atractivo y eficacia de las nuevas tecnologías para conseguir unos propósitos más que cuestionables y emparejan el destino y la imagen de la informática sanitaria a la de estos deleznables objetivos.
El SESCAM según se informaba hace días en DM, pretende restringir la prescripción de distintos fármacos, de tal forma que “en adelante no podrán prescribirse a través de receta electrónica las formas orales y tópicas de desketoprofeno ni la desloratadina. Además, las recetas de atorvastatina y de clopidogrel deberán realizarse por principio activo o por genérico.” Esta noticia ha sido rápidamente contestada por el SESCAM, y se pueden leer los argumentos en EL Global o en el propio DM. Escribimos contestada y no desmentida, porque aunque así se titula, no vemos tal desmentido por ninguna parte.
Frases como esta:
¿Supone en la práctica un veto a la prescripción de la marca? Según Martín, no. «Cualquier médico que quiera prescribir la marca no lo tendrá fácil, pero evidentemente lo podrá hacer. No hemos prohibido a ningún médico que prescriba la marca. Simplemente, a través del sistema de prescripción informatizada, como cualquier otra medida de gestión, lo hemos limitado», explica.
Esta frase incrementa la fama de tiranuelos de muchos de los dirigentes del SESCAM y hace que nos temamos que por las tierras de Don Quijote, como por otras zonas de la península, campea el totalitarismo sanitario disfrazado bajo altisonantes conceptos de mejora de eficiencia o uso racional.
Harían mejor los politicos manchegos en fiarse de sus profesionales y aprender que la presión asistencial es un indicador de calidad en la prescripción como se dice en su propios seminarios y se escribe en los libros que editan (por cierto en colaboración con la industria farmacéutica) y ver que los determinantes del consumo de fármacos y de su prescripción “hay que buscarlos en factores mucho más dependientes de la gestión y utilización de los servicios”.
¡vaya ojo!
la pepa
De otra causas deporque siendo el programa malo en todas las partes, y no menos malo que programas de otras demarcaciones nadie, o pocos, se quejan:
¡Vivan las caenas!
Al finalizar la reforma de la atención primaria, los médicos estrenaban, libertad, trabajo, optimismo, leyes y planes de futuro. Por una vez, aunque sólo fuese por una, la atención primaria sería quien inspirase al resto de las especialidades médicas. Así fue hasta, más o menos, el momento en que el contubernio entre el rey, los gestores y los políticos que se habían pasado la lucha dándose la vida padre a costa de los demás, derogaron todo lo que habían dictado los que hasta ese momento se denominaban a sí mismos médicos de familia.
De un plumazo, la Pepa pasó a ser material de contrabando, y los que la defendían tuvieron que escoger entre pedir perdón por las travesuras pasadas o ingresar de buena gana en una celda para evitar la horca. Y todo con el concurso entusiasta del pueblo llano, que gritaba alborozado por calles y plazuelas: «¡Vivan las caenas!» y el concurso de grupos politicos y sociedades científicas que con el denominado Manifiesto de los Persas, daban la coartada ideológica para que se se pusiera coto a tanto desbarajuste y devolver las cosas a su orden natural, que no era otro que el plácido e inmutable mundo del antiguo régimen. Pero que el Rey y sus felones quisiesen meter a España en la máquina del tiempo no significaba que todo el mundo estuviese dispuesto a embarcarse en semejante viaje……..




