Etiquetado: industria farmaceutica

“No tomarás en vano el nombre de guías de práctica clínica».

En primer lugar, es indispensable leer el editorial reciente del BMJ (traducido más abajo) y que de manera resumida viene a decir que los agonistas GLP-1, desarrollados inicialmente para la diabetes tipo 2, han demostrado también eficacia en obesidad, reduciendo peso y riesgo cardiovascular, lo que ha impulsado su adopción masiva y un gasto que superó los 71.000 millones de dólares solo en 2023. Sin embargo, este éxito comercial genera un riesgo importante: que los intereses de la industria farmacéutica distorsionen las guías de práctica clínica (GPC) que regulan su uso.

La evidencia muestra que los pagos de la industria a médicos se asocian con mayor prescripción y mayor uso de fármacos de marca, y que una proporción elevada de autores de GPC tienen conflictos de interés no declarados o inexactamente declarados.

Para abordar esta situación, los autores proponen cuatro reformas: exigir que los miembros con capacidad de votos de los comités de guías estén libres de conflictos financieros relevantes; garantizar la divulgación completa, pública y verificada de dichos conflictos; limitar la participación de expertos con conflictos a roles técnicos sin capacidad de voto o decisión; e invertir en infraestructura independiente de síntesis de evidencia financiada públicamente, para que el avance terapéutico en estas áreas no supere a las garantías necesarias para que las guías sean fiables.

Se refieren, con toda lógica, al Reino Unido, pero estas advertencias también pueden aplicarse a otros países, como España. Hace poco se publicó un artículo en Gaceta Sanitaria que evaluó cuán fielmente se declaraban los conflictos de interés económicos de los autores de GPC; puso de manifiesto importantes problemas de transparencia. Aunque empleó una definición de GPC demasiado amplia, el estudio mostró que, en conjunto, más de tres cuartas partes de las autorías de las GPC respaldadas por sociedades científicas españolas se asociaron con declaraciones de conflicto de intereses poco fiables, pese a que 564 autores (80%) recibieron transferencias de valor de la industria farmacéutica.

Muchas sociedades científicas, sobre todo las de medicina de familia con potentes grupos de trabajo específicos sobre diabetes, deberían considerar seriamente el problema de los conflictos de intereses. Igualmente, fundaciones y redes relacionadas con la diabetes en atención primaria, al igual que cumplen una misión muy meritoria de divulgación, tienen que tener muy presente la comunicación de conflictos de intereses, así como cumplir principios éticos de la investigación y comunicación científica. Sobre todo para que no se les confunda con grupos de médicos GA (Golfos Apandadores) destinados a monetizar con fondos externos interesados el legítimo deseo de formación del resto de sus colegas.


Editorial

Efectos perjudiciales de los conflictos de interés en la orientación terapéutica GLP-1

Agarwal A, Vandvik PO, Delvaux N, Agoritsas T. BMJ 2026; 393 https://doi.org/10.1136/bmj-2026-527061

Los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) y los fármacos relacionados basados en las incretinas han transformado el tratamiento de la obesidad. Desarrollados inicialmente para la diabetes tipo 2, mejoran el control glucémico al tiempo que reducen el peso y el riesgo cardiovascular 1,2 . Actualmente, la evidencia respalda su uso en la obesidad, incluso en personas sin diabetes, y los ensayos clínicos muestran de forma similar una pérdida de peso significativa y un menor número de eventos cardiovasculares.3, 4 Estos avances marcan un punto de inflexión en un campo en el que, históricamente, las opciones farmacológicas han sido limitadas. En 2025, la Organización Mundial de la Salud publicó su primera guía en la que recomendaba de forma condicional los tratamientos con GLP-1 para la obesidad, lo que supuso una importante ampliación de su papel en la atención de esta afección.5

La rápida aceptación y el éxito comercial de los tratamientos con GLP-1 son sorprendentes. Los datos muestran que la proporción de adultos estadounidenses con sobrepeso u obesidad a los que se les ha recetado GLP-1 aumentó del 0,3 % en 2019 al 2,1 % en 2024.⁶ El uso autodeclarado, más amplio y que abarca diversas indicaciones, es considerablemente mayor. En 2025, el 12 % de los adultos estadounidenses declaró estar utilizando GLP-1 en ese momento y el 18 % afirmó haberlo utilizado alguna vez.⁷ El gasto superó los 71 000 millones de dólares (53 000 millones de libras esterlinas; 62 000 millones de euros) solo en 2023.⁸ Pocas terapias combinan este nivel de impacto clínico, valor comercial y adopción en diversas especialidades.

Sin embargo, estos avances también aumentan el riesgo de que los intereses creados distorsionen, directa o indirectamente, la forma en que se interpreta la evidencia sobre el GLP-1 y se traduce en guías de práctica clínica. Unas guías sesgadas sobre el GLP-1 podrían ampliar los criterios de elegibilidad para la farmacoterapia a largo plazo, restar importancia a la incertidumbre sobre los efectos a largo plazo y la interrupción del tratamiento, minimizar las barreras de asequibilidad y acceso, y desviar la atención de los enfoques multidisciplinares para el tratamiento de la obesidad. Las guías de práctica clínica influyen en las normas de prescripción, la cobertura de las entidades pagadoras, los patrones de derivación y la percepción del público; incluso pequeñas distorsiones en su formulación pueden tener grandes efectos a nivel poblacional.

La experiencia en otras áreas de la medicina sugiere que los conflictos de intereses pueden influir no solo en si se recomiendan determinadas intervenciones, sino también en el alcance de dichas recomendaciones y en a quiénes van dirigidas. 9,10 Por ejemplo, las campañas de marketing de la industria dirigidas a los médicos se han asociado con un aumento de la prescripción de opioides y con los daños derivados de ello, lo que pone de relieve la importancia de contar con orientaciones independientes en ámbitos con importantes intereses comerciales.11,12

En nuestro propio trabajo de elaboración de guías sobre diabetes, obesidad y enfermedades cardiovasculares, ha resultado cada vez más difícil formar grupos de expertos sin conflictos económicos relacionados con los tratamientos con GLP-1.2 A medida que la participación de la industria se expande en estos campos que se solapan, el número de expertos sin conflictos de intereses se reduce, lo que dificulta aún más la independencia.

Los pagos de la industria farmacéutica a los médicos son importantes.

Existe un conjunto coherente de pruebas que relaciona los pagos de la industria con el comportamiento de los médicos. Una revisión sistemática de 36 estudios encontró asociaciones entre los pagos económicos y un aumento de las prescripciones, unos costes más elevados y un mayor uso de medicamentos de marca, incluyendo pruebas de relaciones dosis-respuesta.13 Un análisis de 2024 reveló pagos por valor de 12 000 millones de dólares a médicos estadounidenses, siendo la semaglutida uno de los productos más comúnmente asociados.14 Estas relaciones están muy extendidas y resulta difícil ignorar su coherencia en los distintos estudios.

Los conflictos de intereses también afectan a la elaboración de las guías clínicas. Un estudio de 2023 reveló que el 37 % de los autores de guías clínicas estadounidenses declararon conflictos de intereses, aunque el 74 % había recibido pagos documentados, y solo el 27 % declaró con precisión sus relaciones económicas.15 Los conflictos económicos se asocian con recomendaciones más favorables.9 Además, los conflictos no económicos, incluidos los compromisos intelectuales y académicos, también pueden influir en la interpretación de la evidencia.16

Las directrices sobre obesidad reflejan preocupaciones similares. En el marco de la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad de 2025, la mayoría de los autores declararon tener relaciones económicas con los fabricantes de GLP-1.17 Los análisis de la guía sobre obesidad infantil de la Academia Americana de Pediatría de 2023 revelaron importantes pagos de la industria a la organización y a sus dirigentes, incluidos unos 2 millones de dólares en patrocinios corporativos procedentes de los desarrolladores de GLP-1.18 Las recomendaciones pueden seguir basándose en la evidencia, pero los vínculos económicos corren el riesgo de socavar la confianza.

Se necesitan reformas para mejorar los estándares.

Las normas para la gestión eficaz de los conflictos de intereses en las guías clínicas están bien establecidas.19,20,21 La OMS y el Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica del Reino Unido (NICE) exigen la divulgación completa de los intereses y cuentan con estrategias claras para su gestión y notificación. Algunos procesos de elaboración de guías, incluido el nuestro, van más allá al limitar la composición del comité a personas sin conflictos financieros o intelectuales relevantes y al rechazar toda financiación comercial.2, 22 En EE. UU. y Francia, las bases de datos de pagos de acceso público permiten un escrutinio independiente de las relaciones financieras entre los profesionales clínicos y la industria. Sin embargo, dicha infraestructura sigue siendo desigual a nivel mundial, y muchos procesos de elaboración de guías siguen basándose en la divulgación voluntaria por parte de los propios interesados.

Se necesitan cuatro reformas. En primer lugar, las organizaciones encargadas de elaborar las guías clínicas deberían definir los conflictos financieros relevantes utilizando un período de referencia claro y exigir que los miembros del comité de votación estén libres de dichos conflictos. Un período retrospectivo de referencia definido puede ayudar a encontrar el equilibrio entre evitar las relaciones que más probablemente influyan en el juicio y mantener un grupo suficientemente amplio de miembros elegibles para el comité. Como mínimo, los presidentes de los comités clínico y de metodología no deben tener conflictos de intereses, dado su papel central a la hora de definir la composición del comité, facilitar las deliberaciones, interpretar las pruebas y determinar la solidez, la orientación y la redacción de las recomendaciones finales. 

En segundo lugar, la información divulgada debe ser completa, de acceso público, actualizarse a lo largo de todo el proceso y verificarse de forma independiente cotejándola con bases de datos de pagos, cuando estén disponibles. En tercer lugar, no se debe excluir a los expertos con conflictos de intereses de aportar sus conocimientos, especialmente en campos especializados, pero su papel debe limitarse a la aportación técnica, la revisión externa o la participación sin derecho a voto. No deben presidir paneles, dirigir síntesis de la evidencia, votar sobre recomendaciones o sobre la valoración de la evidencia para la toma de decisiones, ni redactar recomendaciones.

En cuarto lugar, reducir la dependencia de la experiencia con conflictos de intereses también requiere invertir en una infraestructura de evidencia independiente. Los gobiernos y las entidades públicas que financian la investigación deberían apoyar la elaboración de síntesis de evidencia y directrices independientes y actualizadas para áreas terapéuticas en rápida evolución, como la diabetes y la obesidad.1, 23 Estas iniciativas deberían estar codirigidas por metodólogos sin conflictos de intereses y, en la medida de lo posible, centralizadas para minimizar el sesgo, la duplicación y la falta de coherencia en las directrices.

Estos principios se reflejan en las directrices existentes, pero su aplicación sigue siendo irregular.19 20 Ahora se necesitan garantías institucionales más sólidas para garantizar su aplicación. Además, las organizaciones que elaboran directrices y las revistas que las publican deberían exigir el cumplimiento de estas normas como condición para su publicación. Sin una aplicación coherente, la expansión de los tratamientos con GLP-1 corre el riesgo de ir por delante de las garantías necesarias para asegurar unas directrices fiables.

Notas al pie: Conflictos de intereses: AA, POV, ND y TA son metodólogos de la Fundación MAGIC Evidence Ecosystem y codirigen la serie «BMJ Rapid Recommendations» en colaboración con The BMJ. Dirigen los trabajos de elaboración de una guía de práctica clínica actualizada sobre medicamentos para la diabetes tipo 2 y una nueva guía sobre medicamentos para el sobrepeso y la obesidad. Los autores no tienen ningún conflicto financiero ni de otro tipo que declarar.

Bibliografía

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Infografía por @AmadeoWals

Medicamentos que matan

Hace 11 años  en el Coloquio Cochrane celebrado en Barcelona, tuve dos grandes oportunidades, una fue la de conseguir el libro Archie Cochrane: Back to the Front, la otra fue la de poder  saludar a Peter C. Gøtzsche, ya para entonces uno de “mis “campeones de la evidencia”.CongrCochr

En aquel momento  Gøtzsche estaba en el ojo del huracán a raíz de un controvertido articulo publicado en Lancet tres años antes (+ la revisión sistemática posterior de la biblioteca Cochrane), donde se atrevía a desafiar el cribado del cáncer de mama mediante mamografía.

Tras la polémica, el tiempo ha dado la razón a Gøtzsche que ilustró toda la pequeña historia del auge y caída del cribado del cáncer de mama en un libro publicado en 2012. No contento con eso, ha seguido escribiendo libros; el mismo comentó que le encanta escribir libros porque en ellos puede escribir todo lo que piensa sin cortapisas de editores, ni otros elementos del establishment médico. El último es Deadly Medicines and Organised Crime: How Big Pharma has Corrupted Healthcare, publicado en 2013 en su versión inglesa y ahora traducido al español, y en cuya presentación en Madrid estuve ayer día 9 de septiembre.

No voy a hacer una reseña de libro ya que ha sido comentado en un editorial de la revista Atención Primaria,  por el profesor Laporte en el excelente blog de la no menos excelente iniciativa No gracias. También se puede encontrar una entrevista con el autor en Médicos sin marca y en el mismo No gracias.

libromedicamentosQuisiera rescatar dos párrafos de los dos prólogos de la edición original inglesa que invitan a la (obligatoria) lectura de este libro a cualquier médico decente, independientemente de que comparta o no la ideología o los postulados de los implicados directamente en esta lucha.

El primero es de Drumond Rennie:

“What´s neededis more Gøtzsche´s evidece-based outrage»

Lo que necesitamos es más Furia Basada en la Evidencia como la de Peter Gøtzsche

El segundo es una llamada de atención de Ben Goldacre citada en el prólogo de Richard Smith:

“…. Los médicos – me incluyo- han acabado viendo como “normales” su relación con la industria farmacéutica. Unas relaciones que la gente entenderá como absolutamente criticables el día que consiga comprender del todo su alcance. En Gran Bretaña, los médicos acabarán cayendo en desgracia ante la opinión pública, como ya ha ocurrido con periodistas, diputados y banqueros, por no haber sido capaces de ver hasta qué punto han aceptado la corrupción.

Eso era antes

Influencias indebidas de la industria que distorsionan la investigación sanitaria, el gasto y la práctica médica: revisión

Tomado del Blog de noticias del Centro de Información de Medicamentos de la Universidad Nacional de Colombia  @CIMUNCOL

A continuación traducción y adaptación del resumen del un artículo de investigación producido por autores australianos, estadounidenses e ingleses de University College London, University of Sydney y Stanford University; que resume adecuadamente la problemática de los conflictos de interés con la industria farmacéutica en todos los niveles de la investigación medica, de la regulación sanitaria y de la practica clínica.

Stamatakis E, Weiler R, Ioannidis JPA. Undue industry influences that distort healthcare research, strategy, expenditure and practice: a review. European Journal of Clinical Investigation. mars 2013, DOI: 10.1111/eci.12074. [PDF]

Contexto: El gasto en productos de la industria (principalmente medicamentos y dispositivos) se ha disparado en los últimos 15 años y representa una parte sustancial del gasto sanitario. Los enormes intereses financieros implicados en el desarrollo y comercialización de medicamentos y dispositivos pueden haber dado un poder excesivo a estas industrias para influir en la investigación médica, la política y la práctica clínica.

Materiales y métodos: Revisión de la literatura y el análisis de las múltiples vías a través de las cuales la industria directa o indirectamente se ha infiltrado en los sistemas de salud más amplios. Se presenta el análisis de la influencia de la industria en los siguientes niveles:indus

  1. la producción de evidencia médica,
  2. síntesis de la evidencia
  3. la comprensión de los riesgos y problemas de seguridad,
  4. la evaluación de costo-efectividad
  5. la elaboración de guías de practica clínica.
  6. la educación de profesionales de la salud,
  7. la práctica médica y
  8. las decisiones de los usuarios de los sistemas de salud.

Resultados: Se encuentra abundante evidencia consistente que demuestra que la industria ha creado los medios para intervenir en todas las etapas de los procesos que determinan la investigación médica, la estrategia, el gasto, la práctica y educación. Como resultado de estas interferencias, los beneficios de los medicamentos y otros productos son a menudo exagerados y sus daños minimizados, y las guias de práctica clínica, la práctica médica y las decisiones de gasto sanitario son sesgadas.

Menos mal que eso  no pasa ahora

Conclusión: Para defender sus intereses, la industria influye magistralmente en la producción de la evidencia médica , la síntesis de esta evidencia, la comprensión de los riesgos, las evaluaciones de costo-efectividad, las guías de práctica clínica y la educación de los profesionales de la salud y también ejerce influencia directa sobre las decisiones de los profesionales de la salud y consumidores. Hay una necesidad urgente de regular y de tomar medidas hacia la re-definición de la misión de la medicina hacia una dirección más objetiva y centrada en los beneficios para el paciente, la población y la sociedad, y que esté libre de conflictos de intereses.

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Un tal Gavilán

Un reciente programa de la cadena de TV “La sexta” dedicado a la sobre-medicación ha levantado una polvareda muy reveladora del paisanaje que puebla el colectivo sanitario.

Desde un punto de vista individual no me importa demasiado la polémica creada, el problema es que dificulta la posibilidad de que se inicie un debate sobre los problemas éticos que supone la relación entre la industria farmacéutica y los médicos. Muchos médicos asistenciales necesitamos este debate, que de una vez por todas nuestros dirigentes y líderes cojan el toro por los cuernos, den soluciones reales y hablen en público lo que tantas veces comentan en privado.

medica

No soy especialmente aficionado a este tipo de programas, de hecho es la primera vez que lo veía completo, y tampoco me gustó mucho el dedicado a este tema. Como expuso en twitter Esther Samper @Shora:  La sobre-medicación es un tema muy complejo y con muchas causas e implicados detrás. En los tiempos que dicta la TV es imposible contar todo. Por eso los que conocen más del tema se les queda corto, mientras los que no sabían nada se sorprenden y se quedan con parte de la canción.

Sin embargo estoy profundamente molesto con (algunas) reacciones posteriores de la parte más rancia de la profesión y de algunos “plumillas” al servicio de la castiza Big Pharma o Farmaindustria.1mala-farma

Intentar ocultar realidades como los manejos, pasados y presentes de (parte de) la industria farmacéutica tratando de influenciar con malas artes a los médicos prescriptores o  incluso corrompiendo la evidencia, es tan inútil, como provinciano alardear de ello. Son hechos internacional, jurídica y científicamente reconocidos y probados desde hace tiempo. No hace falta retorcer ninguna estadística para ver con claridad que en general y en España en particular, hay una epidemia de sobre-medicación de la que no somos ajenos médicos, industria y administración sanitaria. No hablemos del fenómeno del sobre-diagnostico que incluso va a ser objeto de un próximo congreso.

Sin embargo la medicina cañí, se rasga las vestiduras cuando escucha en la tele como un médico de cabecera, con mayor o menor fortuna, lo expone de forma sincera y valiente. Hasta aquí bien, en la medicina también se puede esperar, «Quod natura non dat, Salmantica non praestat» y que uno sea médico, incluso bueno, no garantiza ningún valor adicional .

Lo que no es tolerable es el insulto y la descalificación. Desde editoriales escritos por los Sinchis del periodismo sanitario, hasta declaraciones de médicos (al parecer) serios, pasando por asociaciones de ¿pacientes? se han dedicado a descalificar a uno de los protagonistas del programa, el médico de familia Enrique Gavilán. Las invectivas han venido de todas partes y por todos los medios, hasta el punto de que parece que el único culpable del problema fuera él.

Desacreditar, o intentarlo, a Enrique Gavilán no es sino otra maniobra más de los verdaderos culpables, a la que se unen alegremente espontáneos representantes de los más ignorante, casposo y anticuado del «cuerpo médico».

No estoy de acuerdo con todo lo que dijo Gavilán, hemos tenidos nuestras discrepancias, constatables en la web, también me entristece que la denuncia contra las farmas en nuestro país este liderada por radicales con un sesgo ideológico manifiesto. Me enfada que la Administración Sanitaria salga de rositas de un problema del cual es el principal protagonista y la única vía de solución. Sin embargo, no puedo permanecer callado ante los ataques hacia un hombre de bien, buena persona y mejor profesional,  porque además en lo sustancial opino como él y creo que tiene razón.

Aunque no sé si se lo puedo llamar con entera propiedad, quiero decir que hoy más que nunca estoy orgulloso de ser amigo de Enrique Gavilán

Marketing vs medicina basada en evidencia

Marketing vs medicina basada en evidencia (Marketing versus evidence-based medicine) 

Alain Braillon, Susan Bewley, Andrew Herxheimer, Peter Mansfield, Joel Lexchin , David B Menkes, Liliya E Ziganshina , Jean-Louis Montastruc
The Lancet, 2012 Jul 28;380(9839):340 http://bit.ly/TnOk5T
Traducido por Salud y Fármacos

La Asociación de la Industria Farmacéutica Británica ha publicado una nueva guía para promover la colaboración con los médicos. Se insta a los profesionales de la salud a no caer en la «la tentación de aceptar los mitos negativos sobre la cooperación con la industria». Apoyado por muchos, incluyendo a la Asociación Médica Británica, la Academia de los Reales Colegios Médicos, y el Departamento de Salud, entre otras organizaciones importantes del Reino Unido, se usó el logo de la revista The Lancet para apoyar reivindicaciones como que «la industria juega un papel importante y válido en la educación médica” y que “los visitadores médicos pueden ser un recurso útil para los profesionales de la salud «[1].

Estas afirmaciones contradicen la evidencia [2, 3]. The Lancet no ha tenido en cuenta el efecto de la promoción de medicamentos a través de los nuevos medios sociales que ahora es la autopista de marketing [4] lo que es peor que creer que los visitadores médicos o la educación médica tienen un papel imparcial y válido.

Reconocer la importancia de la industria farmacéutica, no es una excusa para la difusión de mitos positivos. Si todas las empresas tienen unos principios básicos de ética para evitar perjudicar a los pacientes, ¿por qué GlaxoSmithKline recientemente acordó pagar la multa por violaciones civiles y criminales de US$3.000 millones por sus prácticas de promoción y ventas de numerosos medicamentos, el cuarto caso de este tipo desde abril de 2008, y que ha superado a la multa a Pfizer que ostentaba el récord previo de US $ 2,3 mil millones en 2009? [5].

¿Por qué The Lancet apoyó esta guía? ¿Fue un asunto considerado como «comer con el diablo con una cuchara larga» * o una preocupación por la pérdida de la publicidad y de los ingresos de reimpresión de artículos que paga la industria farmacéutica?

Referencias

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2. Steinman MA, Landefeld CS, Baron RB. Industry support of CME-are we at the tipping point? N Engl J Med 2012; 366: 1069-1071.
3. Fugh-Berman A, Ahari S. Following the script: how drug reps make friends and influence doctors. PLoS Med 2007; 4: e150.
4. Greene JA, Kesselheim AS. Pharmaceutical marketing and the new social media. N Engl J Med 2010; 363: 2087-2089.
5. Braillon A. Drug industry is now biggest defrauder of US government. BMJ 2012; 344: d8219.

* If you sup with the devil you need a long spoon:  Si se come sopa con el diablo necesitara una cuchara larga — No se acerque demasiado a algunas personas. Brewer’s Dictionary of Phrase and Fable  He needs a long spoon who sups with the Devil.  SHAKESPEARE alludes to this proverb in the Comedy of Errors, IV, iii, and again in The Tempest, II, ii, where Stephano says: «Mercy! mercy! this is a devil … I will leave him, I have no long spoon.»

The Comedy of Errors reference which is not given is
Dromio of Syracuse: Master, if you do, expect spoon-meat;
or bespeak a long spoon.
Antiophilus of Syracuse: Why, Dromio?
Dromio of Syracuse: Marry, he must have a long spoon
that must eat with the devil.

la era de los genéricos


Al finalizar la sesión informativa se servirá un cocktail por gentileza de los Laboratorios ALTER S.A. Si deseas puedes inscribirte a través del correo electrónico o llamando la telefono…

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“Estamos en la era de los genéricos” Con esta frase inaugura el actual secretario general del ministerio de sanidad, política Social e igualdad@PmOlmos, el nuevo proyecto “En Genérico” una plataforma 2.0 lanzada desde la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG) con el propósito de facilitar el conocimiento y las principales ventajas de los medicamentos genéricos entre todos los ciudadanos y pacientes españoles.

Médicaments : priorité à l’intérêt des patients et à la santé publique

Prescrire, uno de los Boletines decanos de la ISDB  ( Sociedad Internacional de Boletines de Medicamentos independientes) que hace unos pocos días fue noticia por la demanda del laboratorio Astellas Pharma, ha elaborado un documento de propuestas como repuesta a su  participación en la conferencia nacional de Francia sobre política de medicamentos iniciada a raíz del escándalo en este pais del Mediator  (benfluorex).

Las propuestas son:

  • Criterios más estrictos para la autorización de comercialización
  • Financiación pública para la educación continua y la información sobre medicamentos
  • Fortalecer la competencia por parte de los organismos reguladores  y otras autoridades  en relación con los medicamentos
  • Mejorar y generalizar la transparencia entre  las agencias reguladoras y otros  organismos oficiales relacionados  medicamentos
  • Farmacovigilancia proactiva  y robusta
  • Formación inicial de los profesionales de la salud libre de la influencia de la industria
  • Educación continua o profesionales de la salud verdaderamente enfocada a mejorar las prácticas
  • La información de calidad para el público en general, para fomentar la toma conjunta de decisiones entre  pacientes y profesionales de la salud
  • El interés de los pacientes en primer lugar de la práctica profesional

Traducción resumida de Traducción de Martín Cañás Sigue leyendo

EL TRATAMIENTO DE LA ….. DEBE SER PRECOZ Y CON DOSIS ALTAS

El titular esta tomado de una noticia y se refiere a una enfermedad neurológica pero se podría aplicar a cualquier proceso (incluso sin enfermedad) y es que parece una plantilla en la que solo hay que sustituir los puntos suspensivos por los nombres que toquen en cualquier momento y ya esta hecha la noticia. Revela muy bien el proceso de medicalización (medicamentalización) del proceso de enfermar en su vertiente colaboración médicos –industria farmacéutica.

El manejo de la………debe fundamentarse en la administración del tratamiento lo más precozmente posible y con dosis altas, ya que este enfoque es el que se está revelando más eficaz al retrasar la evolución de la enfermedad y su progresión.

Así lo ha explicado ………. ……., jefe de la Unidad de ……………del Hospital ….. ……, y uno de los expertos que ha participado en el simposio Manejo de las fases evolutivas de …….., organizado por la compañía ………… dentro de la Reunión Anual de la Sociedad Española de ……, en ……..

Aunque parezca de coña, no es una plantilla al uso, esta tomada de DiarioMedico.com

Les Liaisons Dangereuses

Mi buen amigo  Galo Sánchez me envia esta reflexión que no me resisto publicar en el blog- con su permiso naturalmente.

Comentarios sobre el estudio de Chimonas sobre el manejo de la disonancia cognitiva tras reconocer su conflicto de intereses por su interacción con representantes de la industria farmacéutica (en visita médica, regalos, invitaciones y  formación).

Chimonas S et al. Phisicians and drug representatives: Exploring the dynamics of the relationship. 2007;22; 184-19 PDF

Este artículo de Chimonas, Brennan y Rothman me ha costado muchas horas, porque lo he leído centímetro a centímetro, he tomado muchas notas y he traducido los diálogos, porque son muy ilustrativos.  Yo había creído hasta ahora que mostrando a los médicos evidencias de que sí influye negativamente la industria en su conducta (porque está basada en provocar una progresiva distorsión cognitiva), sería esto motor de un cambio para los que no se taparan los oídos y los ojos, pero este artículo me ha hecho comprender que lo que yo digo en mis artículos sobre la teoría de la disonancia cognitiva de León Festinger, se practica abundantemente en actividades tan comprometidas como la clínica que afecta a terceros.

Sinceramente, no creí que inundara con tanta facilidad el alcanzar la consonancia cognitiva tras una incómoda disonancia cognitiva después de reconocido el conflicto de intereses tan palmariamente. Me imaginaba que en este asunto la disonancia se arreglaba no reconociendo que tal sucedía, como si funcionara a modo de escudo para no ver la realidad. Sin embargo, lo que sucede paso a paso, después del reconocimiento del conflicto de intereses, es que se pone a funcionar la maquinaria de “autoengaño” con creciente eficacia.

En resumen, sería así:

Los grupos de trabajo (grupos focales) de 5-6 médicos se reúnen con un moderador (monitor). Se graban en magnetófono sus conversaciones y se codifican los contenidos:

  1. En sus diálogos reconocen el conflicto de intereses, así como también manifiestan que no inhiben su interacción con los representantes de la industria farmacéutica.
  2. Interviene el moderador, concretando el conflicto entre la actuación genérica de los médicos y cómo esa actuación es contraria a los intereses de sus pacientes en beneficios, en seguridad y en costes.
  3. La actuación más correcta del médico para la defensa de su autoimagen sería decidir no interaccionar con los representantes de las farmacéuticas. Sin embargo, en lugar de eso, actúan (entre lo consciente y lo inconsciente) utilizando los sucesivos pasos del manejo de la incómoda disonancia cognitiva: a) ignorando el problema; b) evitando la responsabilidad; c) enfatizando los beneficios para su “formación” y “económicos y en salud para sus pacientes”; d) desestimando los riesgos; d) minimizando el “valor nominal” del resultado de los estudios experimentales, que muestran la negativa influencia.

Los autores concluyen que, dada la facilidad para el manejo de la disonancia cognitiva, la única solución es la intervención de la política prohibiendo la interacción, porque cualquier otra actuación es fácilmente neutralizada.

Galo Agustín Sanchez.

Phisicians and drug representatives: Exploring the dynamics of the relationship

Phisicians and drug representatives: Exploring the dynamics of the relationship

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