Cibercondría: hipocondría on line

por José Francisco García Gutiérrez. Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Doctor en Salud Pública. Profesor en la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP), Granada, España. Coordinador del Grupo Internet y Salud de la EASP

La fácil accesibilidad a información sobre salud en la red está ayudando, sin duda, a innumerables personas a tomar decisiones informadas sobre su salud o sobre los tratamientos de sus enfermedades. Sin embargo, esto está resultado desastroso para muchas personas que se preocupan en exceso (o están obsesionadas) con su salud. Hasta la aparición de internet, los hipocondríacos se veían obligados a rebuscar en textos y bibliotecas o a preguntar a sus médicos para obtener información. Ahora hay todo un universo sobre temas de salud solo a «un par de clicks de ratón» de distancia. Aproximadamente, el dos por ciento de todas las búsquedas en Internet  son sobre temas médicos

Confesiones de un cibercondríaco
«En la actualidad, y gracias a internet, convertirse en hipocondríaco resulta cada vez más sencillo. Una búsqueda sobre el dolor de cabeza encuentra más páginas web que lo relacionan con un tumor cerebral que con la deprivación de cafeína» [The New York Times, 24 de noviembre de 2008].
Hipocondría: enfermedades fantasmas, enfermos imaginarios
La hipocondriasis suele caracterizarse por: a) el temor infundado de que síntomas corporales menores sean la expresión de una enfermedad grave; b) por los constantes autoexámenes y autodiagnósticos, y c) por la preocupación continua y exagerada por el propio cuerpo. Tiende a desarrollarse en personas entre los 20 y 40 años de edad, y afecta por igual a los varones y a las mujeres. Aparece con frecuencia asociada a una enfermedad grave en amigos o familiares, pero a veces es la manifestación secundaria de una depresión o de procesos de ansiedad generalizada.
Aunque esta condición se perciba a menudo como «relativamente dañina» o como una «desviación neurótica o estrafalaria», en algunos casos se convierte en una obsesión devastadora. Lo que más les cuesta siempre a los hipocondríacos es aceptar que es normal que las personas sanas tengan síntomas. La hipocondría genera gastos de muchos millones de euros al año en pruebas diagnósticas y tratamientos innecesarios.
Varios estudios han mostrado que los hipocondríacos dudan permanentemente de los diagnósticos realizados por los médicos, que sospechan y no se sienten reasegurados cuando alguien les intentan demostrar que no padecen una enfermedad grave, y que tienden a obsesionarse con enfermedades que tienen síntomas comunes o ambiguos.
Hasta el momento hay pocos estudios (y con pocos sujetos) sobre cómo los hipocondríacos están usando Internet o cómo aumenta la ansiedad sobre la salud en personas normales al realizar búsquedas en la red sobre temas médicos. Sin embargo lo ultimo parece ser un fenómeno bastante extendido al que se ha dotado de un atractivo nombre durante la última década: cibercondría.
Cibercondría: la escalada digital de la ansiedad por la salud
Se emplea el término «cibercondria» para definir la escalada sin fundamento de la ansiedad por síntomas comunes, según la revisión de los resultados de una búsqueda en internet (sobre todo si esa búsqueda se realiza con fines diagnósticos). La escalada de la ansiedad parece estar relacionada con la cantidad y la distribución de los contenidos vistos por los usuarios, la presencia de terminología confusa y alarmante en las páginas visitadas, y la predisposición del usuario hacia la preocupación en lugar de tratar de buscar explicaciones más razonables sobre sus padecimientos. Por otro lado, un tercio de las personas que buscan en internet sobre temas médicos sufre una «escalada» de sus búsquedas posteriores hacia enfermedades graves.
Un médico en el ratón: la probabilidad de los eventos inciertos
Durante los últimos años, numerosos expertos médicos e investigadores de internet han hecho llamamientos para que se inicien acciones dirigidas a reducir la ansiedad innecesaria en todos los consumidores de información sobre salud, independientemente de que hayan sido diagnosticados como hipocondríacos o no.
Es cierto que el sentido común puede ayudar parcialmente a enfocar la interpretación de la información, pero también puede conducir a errores sistemáticos. Por ejemplo, la confianza excesiva en las clasificaciones (rankings) de los sitios web en salud lleva con frecuencia a recomendaciones de dudosa eficiencia en el tratamiento de algunas enfermedades.
Por el momento pienso que los profesionales de la salud deberían interesarse más por lo que está ocurriéndole a sus pacientes en las búsquedas sobre temas médicos en Internet (y actuar como sus mentores proactivos). A pesar de las limitaciones, hay muchos beneficios potenciales y algunos modestos avances. Disponemos de numerosas publicaciones sobre los problemas en la calidad de la información médica (en general y no sólo en internet) y de criterios para evaluar las páginas web con contenidos de salud.
Internet continúa evolucionando de forma tan rápida como sorprendente. Esperemos que en el futuro próximo dispongamos de buscadores (con algoritmos especializados) capaces de seleccionar información que no nos lleve automáticamente a la confusión y a la duda… ¡ni a pensar en lo peor!.
Nota
Este trabajo fue presentado en el XXXIII Congreso semFYC. IV Congreso Subregional de Península Ibérica de la Región WONCA Iberaoamericana-CIMF, celebrado en Granada del 6 al 8 de junio de este año.

Bibliografía recomendada
1. Barsky A. Worried Sick: our troubled questfor wellness. Hardcover: Little Brown and Company; 1988.
2. Baumgartner SE, Hartmann T. The role of health anxiety in online health information search. Cyberpsychology, Behavior, and Social Networking. 2011;14:613-8.
3. Cantor C, Fallon B. Phantom Illness: Recognizing, Understanding, and Overcoming Hypochondria. Boston: Houghton Mifflin; 1996.
4. Whelan N. Confessions of a cyberchondriac. Last Exit Magazine.
5. White RW, Horvitz E. Cyberchondria: Studies of the escalation of medical concerns in web search. Microsoft Research. 2008.

NoSinEvidencia, manifiesto final

logo-cuadradoDesde que el 9 de diciembre se inició la iniciativa #NoSinEvidencia han transcurrido unas intensas  4 semanas. La denuncia de la apertura del proceso de evaluación y regulación de los llamados “medicamentos homeopáticos” ha puesto voz al sentimiento de la gran mayoría de los profesionales sanitarios y otras muchas personas que opinan que la homeopatía es una pseudociencia, y que la calificación de medicamentos a dichos productos es una ofensa a la lógica científica que ha proporcionado el mayor grado de bienestar y salud que las poblaciones humanas han conocido.

El esfuerzo que se ha requerido en los dos últimos siglos para avanzar en el conocimiento de las enfermedades y sus tratamientos, con sus beneficios y riesgos, no puede verse equiparado a la sinrazón de una terapéutica del siglo XVIII.

A pesar de la obligación europea de homologar dichos productos, creemos que España podría liderar un movimiento entre sus colegas europeos en contra de dicha equiparación, defendiendo la ciencia como el elemento básico del avance de los pueblos.

En estas semanas, donde miles de personas se han movilizado en apoyo de nuestra iniciativa, hemos unido la voz de químicos, físicos, periodistas, médicos, enfermeras, farmacéuticos y  otras personas de diferentes cualificaciones profesionales que desean que la ciencia, con sus limitaciones, sea el motor de una Medicina Basada en la Evidencia  -pruebas obtenidas por el método científico – y no en los efectos de falsos placebos con nombre de medicamentos. Un total de 224 blogs de personas y asociaciones así lo avalan.

Los tres impulsores de la iniciativa queremos agradecer el apoyo a todos los que han creído que ésta era una causa digna por la que manifestarse. En este momento, no tenemos planificadas más actividades.

En el momento que aparezcan los primeros “medicamentos homeopáticos” procederemos a su análisis minucioso y seguiremos denunciando su absoluta falta de rigor científico y su inocua e inerte composición.

Information from Your Family Doctor

Leyendo la sección de información a pacientes de una conocida revista americana hemos recordado una información que (desgraciadamente) se debe dar en nuestro país, antes incluso que la relacionada con la propia enfermedad. Esta relacionada con el trabajo y como afecta a la actividad laboral contraer enfermedades leves, pero que le dejan a uno incapacitado, por un breve periodo de tiempo y muy propias de estas fechas invernales.

Si Ud. esta enfermo y no puede ir a trabajar durante unos días, puede necesitar:

  1. Nada más que el tratamiento, incluso no tendrá que ir al medico porque de sobra sabe como tratarlo. Enhorabuena, probablemente sea Ud. autónomo o trabaje en una empresa o en un pais, donde se fíen de Ud. y no necesite ningún documento que acredite su estado de enfermedad. Si es así , aproveche y agradezca la  confianza y no se empeñe el llevar el papelito «por si acaso».
  2. Un justificante de asistencia en sus diversas tipologías ( solo asistencia a consulta, con necesidad de reposo, reposo cuantificado en días, con hora de salida, con hora de entrada y salida, etc.). Este es «necesario» cuando la baja es igual o inferior a tres días, y por tanto la empresa no «necesita», o  no le requiere, la incapacidad temporal (IT). A la empresa le da igual desde el punto de vista económico; al fin y al cabo no le va pagar esos días (a excepción de lo contrario, vía convenio). Debería saber, que a pesar de estar muy extendido, el medico no tiene obligación legal de hacer ningún justificante y en muchos sitios como hospitales y centros de salud (libre de lobbies administrativos) no se hacen en la consulta, sino en áreas especificas o incluso lo puede dar una «maquinita».
  3.  Necesita la tramitación de incapacidad temporal. Esta se inicia por enfermedad común o accidente no laboral desde el 4º día de la baja, si bien una oscura interpretación de la norma hace que a veces las empresas puedan reclamar esta situación y sus correspondientes «papelitos» desde el primer día.
  4. Un estrafalario documento que indique que esta lo suficientemente malo para faltar a trabajar, pero no para estar de baja, siempre con el limite temporal de los tres días. Lo explicamos: Ud es funcionario o asimilado, con motivo de la crisis se han modificado la prestación económica en la situación de incapacidad temporal de tal forma, que ahora si se le descuenta dinero si Ud. falta a trabajar. Para compensar este problema ( común por cierto a las trabajadores del régimen general) no se sabe muy bien quien, se ha sacado de la manga un supuesto algo Kafkiano de «enfermedad o accidente que no den lugar a incapacidad temporal« *. Para estos casos, bastaría la presentación de un documento acreditativo en el que el facultativo refleje el tiempo que considere que la persona estará incapacitada para desempeñar su trabajo. El problema es que el facultativo NO tiene ninguna obligación de hacerlo y puede negarse a ello. La amenaza de los servicios de personal de aplicar los descuentos establecidos, como si se estuviera en situación de IT si no se presenta este documento, son fútiles.Si los de personal no cuentan con el documento de IT, solo le podrían acusar de faltar al trabajo si justificación, hecho que tampoco es cierto y puede demostrar  aportando el justificante estándar. Su médico de familia se lo va hacer en cualquier caso, una malentendida solidaridad  de clase funcionarial, un peor entendido sentimiento de buenismo hacia el paciente y estar acostumbrado a doblar la cerviz, hace que los médicos de familia pasen por cualquier cosa. No deberían, eliminar la burocracia inútil y que el medico trabajara para Ud. y no para la empresa y administración, redundaría en su beneficio, aunque tuvieran que reivindicarse medidas drásticas e incomodas inicialmente.

Como se dice literalmente: Las ausencias debidas a enfermedad o accidente que no den lugar a incapacidad temporal no serán causa de descuento en nómina, con el límite de cuatro días de ausencias a lo largo del año natural, de las cuales sólo tres podrán tener lugar en días consecutivos. Los denominados Catarrosos (de Catarro y Moscosos)

PD: Como no soy experto (ni lo quiero ser) en estas  lides de la IT puede que esta entrada contenga alguna inexactitud. Encantado que alguien nos corrija.

El paciente es el ruido en la relación médico-computadora*

 Hace unas semanas Ernesto Barrera se hacía eco en su tuiter de una breve carta al director publicada en una modesta revista norteamericana, que describía un problema asociado al uso de la Historia Clínica Electrónica (HCE) .Este problema denominando cognitive drift (deriva cognitiva) tiene relación con la demora en los tiempos de respuesta de un programa o aplicación informática.

La carta en cuestión estaba realizada por Macaulay A.C. Onuigbo nefrólogo del Mayo Clinic Health System en Wisconsin (cuya carrera profesional, a tenor de sus publicaciones en PubMed, deriposterderivacognitivava por la nefrología y no por la informática médica) estaba basada en un póster que este médico había realizado para la Kidney Week 2012: American Society of Nephrology 45th Annual Meeting  (figura).

En ambas publicaciones se describe la Deriva Cognitiva (DC) como lo que sucede en el tiempo que pasa entre hacer clic en un ratón de ordenador y aparece la nueva información en la pantalla. Un usuario informático experimenta deriva cognitiva si trascurre más de un segundo entre el clic en el ratón y la visualización datos en la pantalla. Si pasan diez segundos, la mente de la persona “deriva” a otros “lugares” lejos de su tarea en ese momento y la atención del usuario se pierde por completo.

El autor considero que este fenómeno le sucedia personalmente con frecuencia y para comprobar si era un caso aislado o no, realizo, tras una estéril búsqueda en Pubmed, una pequeña encuesta entre 10 médicos intensivitas. Para este estudio, se definió fuente de DC un tiempo transcurrido > 10 segundos. Los resultados no pudieron ser más espectaculares: los diez médicos confirmaron haber experimentado DCs varias veces al día. Todos los médicos pensaban que estas “derivas” eran una fuente de frustración, estrés y posible agotamiento. Este retraso, aunque pequeño, se asociaría a sentimientos negativos del profesional sanitario y a distracciones en un momento clave de la atención sanitaria, que podrían terminar en errores médicos y problemas de seguridad para el paciente. Postula que si hubieran escogido como fuente de DC como > 1 segundo se habría producido más problemas

El Dr Onuigbo cita como fuente del concepto de deriva  cgnitiva a Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner, autores de Superfreakonomics, un  bet seller sobre economía y su importancia en la vida cotidiana. En este libro se habla entre otras muchas cosas, de cómo dos médicos de urgencias en Washington afrontaron los problemas de su servicio. En concreto se dieron cuenta que lo que necesitaban los profesionales de urgencias era información. Solo un nuevo sistema informático solucionaría sus problemas, pero un sistema ideal que fuera:

It had to be encyclopedic (one missing piece of key data would defeat the purpose);  it had to be muscular (a single MRI, for instance, ate up a massive amount of data capacity); and it had to be flexible (a system that couldn’t incorporate any data from any department in any hospital in the past, present, or future was useless).

Es decir enciclopédico, potente y flexible, pero sobre todo tenía que ser rápido, muy muy rápido:

It also had to be really, really fast. Not only because slowness kills in an ER but because, as Feied had learned from the scientific literature, a person using a computer experiences “cognitive drift” if more than one second elapses between clicking the mouse and seeing new data on the  screen. If ten seconds pass, the person’s mind is somewhere else entirely. That’s how medical errors are made

Para documentar este concepto de cognitive drift, los autores de Superfreakonmics citan en la secestrella-muerte-lego-01ción de notas, como fuente  dos artículos:

Miller R. Response Time in Man-Computer Conversational Transactions, Proceedings of the AFIPS Fall Joint Computer Conference, 1968.

Shneiderman B. Response Time and Display Rate in Human Performance with Computers. Computing Surveys. 1984; 16(3): 265-285

En el resumen de este último se indica que, en general, los resultados muestran que los usuarios habituales prefieren tiempos de respuesta de menos de un segundo para la mayoría de las tareas, y que la productividad se incrementa cuando el tiempo de respuesta disminuye. Sin embargo, las tasas de error aumentan con tiempos  de respuesta demasiados cortos o demasiado largos.

Como comenta Barrera los «cuelgues» en los diferentes y variados programas de HCE son un motivo frecuente de queja entre los profesionales sanitarios y un auténtico quebradero de cabeza para los técnicos y responsables de los sistemas de información, que deben solucionarlos. Es de lógica deducir que se trata de un problema técnico que puede repercutir negativamente en diferentes etapas, y de diferente forma, en el proceso asistencial.

Un aspecto concreto y pequeño de la interacción hombre-máquina (tiempo que transcurre entre el clic del ratón y la respuesta, en forma de presentación de nuevos datos en pantalla) nos revela la importancia de lo que sucede en la interacción entre el profesional y el ordenador. Sin embargo, en el ámbito sanitarioes un mundo inexplorado, no se toma en cuenta (o al menos nosotros no sabemos que se haga así) a la hora de diseñar y evaluar las HCE. Como hemos visto en otros ejemplos las tareas que incluyen en su núcleo la toma de decisiones, están moduladas por elementos conocidos o no, que de no estudiarse y contemplarse puedan llevar al fracaso al mejor de los sistemas de información. También pueden conllevar consecuencias imprevistas que producen una paradójica disminución en la calidad y seguridad del paciente.

En España afortunadamente (todavía) no tenemos ese problema, como magistralmente sostiene Minué, los sistemas informáticos son tan malos y tan alejados de los clínicos asistenciales que estas consideraciones se ven como la queja extemporánea del que ya tiene todo resuelto.

*La frase que da título a ese post esta sacada de una brillante intervención de Jorge Bernstein en el debate que se originó en el foro MEDFAM-APS a raiz de la difusión del artículo en cuestión

¡Feliz Año Nuevo!

Unidades móviles en los centros de salud

Madrid 28 de diciembre de 2013 (Resumen Agencias) Redacción de Madrid 

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid destinará más de 4 millones de euros para facilitar la actividad domiciliaria en atención primaria mediante nuevas unidades móviles adscritas a los diferentes centros de salud de la Comunidad

Según comunicó Victoria Salvador en la rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno, último de 2013, las dotación de unidades móviles de la consejería ya no se limitaran a los Servicio de Urgencias Médicas de Madrid (Summa 112), Unidades de Cuidados Paliativos a Domicilio y otros servicios privilegiados, ahora se extenderán a cualquier profesional sanitario que necesite desplazarse más de un km para procurar asistencia domiciliaria a su pacientes. Una vieja aspiración de médicos y enfermeras de los centros de salud que hasta ahora tenían que utilizar su propio vehículo, se ve así colmada al menos durante los próximos cinco años que durara el plan, denominado cariñosamente Las-QuettyCars

carocochePara ello, se ha autorizado la celebración de un concurso acelerado para contratar el arrendamiento de estos vehículos, según ha informado la consejera de SinPresidencia del Gobierno regional,  Victoria Salvador, en esta rueda de prensa. El contrato incluirá el carrozado, equipamiento y el mantenimiento durante la vigencia del contrato.

Tanto la dotación tecnológica como el equipo profesional de estas unidades móviles están regulados por la normativa autonómica. Constaran de un equipamiento tecnológico del máximo nivel, que convierte a estos vehículos en auténticas centros de salud con capacidad móvil. Su tipología y número variara según las idiosincrasia de cada centro. Así esta previsto que en equipos asistenciales de la zona centro sean vehículos mini-micro, en zonas contaminadas vehículos eléctricos, mientras que en zonas rurales se priorizaran los 4*4. El numero también será variable desde los centros que solo dispondrán de un vehículo móvil hasta centros que dispondrán toda un flota su servicio para uso de médicos, enfermeros e incluso técnicos y/o trabajadores sociales.

Todas las unidades móviles llevaran incorporado Google Glass, radioCD y tablet PC con wi-fi instalado que permitirá la dotación pasar por auténticos sanitarios 2.0,tuitear , acceder a paginas porno, o  por lo menos pasar un rato entretenido  mientras se dirigen al aviso. También esta previsto la imposibilidad de acceder a la historia clínica digital del paciente gracias al visor Horus, implementado por la Consejería de Sanidad aunque desde sus inicios no sirve para mucho.  Por otro lado, entre el equipamiento de los vehículos se encuentra integrado un sistema de posicionamiento global que permite tener localizado al vehículo en todo momento. Gracias a este GPS, se transfiere al navegador información sobre la ruta más rápida a tomar, lo que mejora la eficiencia y acorta el tiempo de llegada.34377518

Otras deliberaciones

Así lo ha explicado  la Victoria: “A pesar de la grave crisis económica que estamos sufriendo, la Comunidad de Madrid pone a disposición de los madrileños los recursos y prestaciones que mejor se adapten a sus necesidades”. Además, se ha aprobado  la ruptura del acuerdo de asistencia con MUFACE e ISFAS de tal forma que los médicos de atención primaria NUNCA MÁS tengan que cumplimentar recetas  a mano. También se adelantó una normativa por que se eliminaran los sellos de goma/caucho de todos los centros de salud, y sancionara a cualquier chis garavis o mando intermedio de la Dirección General de Compras y Ventas de Productos Sanitarios, que promueva su uso.

¡Feliz Navidad!

a vueltas con el omeprazol y los IBPs

Se publica un artículo científico en una revista importante que pone de manifiesto UNO de los posibles efectos adversos de la toma continuada de omeprazol (y todos los prazoles). La prensa y la televisión lo recogen y se monta la marimorena. En este blog lo llevamos diciendo hace mucho tiempo, pero con nuestro habitual efecto Casandra y lo dificultosa que es la difusión de este tipo de información entre pacientes y profesionales, el éxito fue escaso.

Bien nunca es tarde, si la dicha es buena. Si esto sirve para que de una vez por todas se acabe el exceso de consumo de este medicamento, bienvenida sea la jarana mediática.

No obstante no conviene olvidar las lecciones que este caso nos proporciona, a saber:

  1. Este medicamento, y todos, tienen efectos adversos asumibles cuando la indicación es adecuada pero inasumibles cuando no es el caso. En román paladino cuando los beneficios superan los daños los medicamentos merecen la pena, en caso contrario NO.
  2. La toma indiscriminada de omeprazol como “protector gástrico” (dañino concepto sin sentido) y otras peregrinas indicaciones (como la que con poca fortuna apunta la médico de la tele: «si lo toma porque va hacer un exceso») ha hecho aumentar mucho el numero de personas que toma este medicamento. El riesgo de efectos adversos como los apuntados en el articulo original es bajo, pero la magnitud del problema es muy importante, ya que afecta en potencia a un gran cantidad de individuos.
  3. No solo los desafortunados pacientes y sus aspiraciones son los únicos culpables, también hay que apuntar hacia otros lados. La administración y su miope política de promoción de genéricos también tiene algo que ver como se comenta en este post y sus comentarios y se puede observar en la gráfica

  4. Los profesionales, aparte de su alegría prescriptora y de ser responsables de difundir el malicioso concepto de protección gástrica, han colaborado con dos peculiares y modernas formas de utilización de los IBP:  el aumento de dosis y su utilización en síntomas y enfermedades extraesofágicas como el asma, tos crónica, o laringitis, en las que se presupone, sin mucho fundamento, un origen relacionado con el reflujo del contenido gástrico.

Por ultimo apuntar que si bien esta noticia tendrá más de un efecto positivo, también conlleva riesgos y uno de ellos es que la supresión brusca puede producir efecto rebote (vamos que el omeprazol produce “mono”). Conviene que los médicos de cabecera lo recuerden,  la supresión debe ser paulatina y nunca brusca, so pena de tener que volver a tener que reintroducirlo , esta vez si de por vida ( otro maléfico concepto).

Predicciones para los próximos cinco años

Como en años anteriores IBM ha presentado predicciones “5 en 5”, una serie de innovaciones que podrán cambiar la forma en que las personas trabajarán, vivirán e interactuarán en los próximos 5 años. Las predicciones “5 de 5” de IBM de este año exploran la idea de que todos los objetos podrán aprender, gracias a la nueva era de sistemas cognitivos en la que las máquinas van a razonar y participar con nosotros de una manera más natural y personalizada. Estas innovaciones están comenzando a emerger gracias al uso de nuevas tecnologías, como el cloud computing, el análisis de grandes volúmenes de datos (big data) y las tecnologías de aprendizaje, y al cumplimiento de una serie de normas de privacidad y seguridad para los consumidores, los ciudadanos, los estudiantes y los pacientes médicos. Con el tiempo, los ordenadores serán más inteligentes y personalizados, gracias a las interacciones entre las personas, los datos y los dispositivos móviles, y nos ayudarán a afrontar problemas sin solución aparente mediante el uso de toda la información que nos rodea y la elección de la sugerencia o respuesta más adecuada y en el momento más adecuado. Una nueva era en la informática dará lugar a grandes avances que engrandecerán las capacidades de los seres humanos, nos ayudará en la toma de decisiones, estará atenta de nosotros y nos ayudará a caminar en el mundo de una forma más innovadora.

Una de las cinco predicciones que definirán el futuro inmediato tiene que ver con la medicina, y es la siguiente:

3. Los médicos usarán regularmente el ADN de los pacientes para mejorar su salud

healthcare

A pesar de los extraordinarios avances en la investigación y en el tratamiento del cáncer, su incidencia se ha incrementado en más de un 10 por ciento desde 2008. No en vano, afecta  a más de 14 millones de pacientes en el mundo y se cobra la vida de 8,1 millones de vidas cada año, según datos de la Organización Mundial de la Salud. Ante tal realidad, podemos ya imaginar que el tratamiento algún día sea más preciso y que los ordenadores puedan ayudar a los médicos a comprender cómo un tumor afecta a un paciente a través de su ADN y a presentar los medicamentos más indicados para atacar la enfermedad.

En cinco años, los grandes volúmenes de datos y los sistemas cognitivos ​​en la nube, junto a los avances en la investigación y las pruebas genómicas, podrían ayudar a los médicos a diagnosticar con precisión el cáncer y a crear planes personalizados de tratamiento para millones de pacientes en todo el mundo. Las máquinas inteligentes analizarán extensos archivos de registros médicos y de publicaciones, los aprenderán y rápidamente proporcionarán una respuesta específica para los oncólogos sobre las opciones de tratamiento. Aunque la atención personalizada del cáncer a nivel genómico ha estado en el horizonte desde que los científicos secuenciaron por primera vez el genoma humano, realmente son pocos los médicos con acceso a las herramientas y el tiempo para evaluar los conocimientos disponibles a este nivel.

Sin embargo, dentro de cinco años, los sistemas cognitivos ​​en la nube podrían hacer que tal medicina personalizada esté disponible a una escala y una velocidad únicas.

Estos sistemas están destinados a ser aún más inteligentes en el futuro, gracias al aprendizaje de las personas, la información genómica y la respuesta a los medicamentos, lo cual podría también proporcionar opciones de tratamiento personalizadas para derrames cerebrales o enfermedades cardíacas. A través de la tecnología en la nube, la asistencia sanitaria más inteligente podría llegar a más personas y en más lugares, además de proporcionar el acceso a información vital a una comunidad global de profesionales de la salud.

Bienvenidos a la computación cognitva

Del blog La construcción de un planeta más inteligente por Antonio Orbe

Computación cognitiva es una de esas buzz words que suenan muy bien pero hay que investigar un poco para conocer su significado. En IBM la usamos con creciente frecuencia y el motivo es bien claro: representa el presente y el futuro de la computación. Engloba un conjunto de tecnologías que están, por decirlo de alguna manera, bioinspiradas.

Computación cognitiva

Computación cognitiva

En poco más de medio siglo de computación el avance en tecnología ha sido gigantesco. Desde que Von Neumann diseñó la arquitectura que lleva su nombre, todos los ordenadores se han construido basados en ella. Gordon Moore estableció la famosa ley que lleva su nombre, la ley de Moore. Según esta ley empírica, cada dos años se duplica el número de transistores en un circuito integrado. Todo esto está basado en la lógica y la física. Y ahí está precisamente uno de los problemas actuales, en la física. En una reciente presentación sobre el esperado chip POWER8, el ponente hizo una broma al respecto: “he preguntado a los físicos y me han confirmado que la física no ha cambiado”. Y es que nos acercamos a la frontera del átomo y no es probable que la ley de Moore se siga cumpliendo.

El otro de los problemas está en la lógica. Como gusta recordar a nuestra presidenta, Virginia Marie “Ginni” Rometty, estamos iniciando la tercera era de la computación. De las tabuladoras pasamos a los ordenadores programables y de ahí a la computación cognitiva. El esfuerzo de programar ordenadores es demasiado costoso, necesitamos otro paradigma, ordenadores que aprendan, computación cognitiva.

¿De dónde podemos aprender? ¿En qué podemos inspirarnos? En el mundo vivo, en la biología.

La neurona, base del sistema nervioso, es un dispositivo muy antiguo. Apareció probablemente en la explosión cámbrica hace la respetable cifra de quinientos millones de años. Es un dispositivo lento comparado con un procesador actual, pero con una gran cantidad de ventajas: conectividad, bajo consumo y plasticidad.  El cerebro humano contiene 86.000.000.000 de neuronas que trabajan en paralelo de forma coordinada. Consume apenas 20 watios, lo que una bombilla pequeña (un superordenador muy eficiente como Sequoia de IBM consume 7 megawatios, 350.000 veces más que el cerebro). Y, sobre todo, tiene plasticidad, aprende.

De modo que si queremos cambiar de forma radical la forma en la que construimos ordenadores y los usamos necesitamos volver la vista a esos hermosos sistemas biológicos entre los cuales nos encontramos. Basados en ellos hemos comenzado a diseñar chips neurosinápticos, computación cognitiva y sistemas que aprenden, uno de los cuales es Watson, la joya de la corona.

Bienvenidos a la computación cognitva.

Bienvenidos a La construcción de un planeta más inteligente.