Etiquetado: Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

La edad relativa o el efecto guarín*

Como explicábamos en un post de hace mas de un año, la diferencia de edad cronológica de sujetos seleccionados entre los de un mismo rango etario, es lo que se llama edad relativa. Cuando esta diferencia tiene consecuencias sobre una determinada característica o variable, se le conoce como efecto de la edad relativa (relative age effect) que podríamos renombrar como efecto guarin*.

Este efecto se encontrado en varios campos y disciplinas, desde el deporte hasta la salud mental. También se da (y para mal) en una enfermedad, el trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) de diagnóstico exclusivamente clínico, sobre el que planea la preocupación de daños potenciales de un sobrediagnóstico y prescripción excesiva.

En el número de diciembre de la revista Medicina Clínica se publica un artículo: Edad relativa de los niños en clase y tratamiento farmacológico del trastorno por déficit de atención/ hiperactividad.  En este estudio poblacional en un departamento de salud de la provincia de Castellón, se muestra que los niños con menor edad relativa que sus compañeros de clase tienen una mayor probabilidad de ser tratados con metilfenidato y/o atomoxetina. Se utilizaron y confrontaron dos bases de datos: un sistema de información poblacional, de donde se extrajeron las fechas de nacimiento (mes y año), y un sistema de gestión farmacéutica ligado a la historia clínica electrónica, de donde se obtuvieron las prescripciones de fármacos autorizados para el tratamiento del TDAH.

lechonesEn el análisis bivariable, la prevalencia de tratados se incrementa con la edad y con el mes de nacimiento, desde el 0,79% para los nacidos en el mes de enero, al 2,24% para los nacidos en diciembre. El sexo tambien influyo, el gradiente de tratamiento en relación con el mes de nacimiento fue significativo en los niños (p < 0,001), pero no en las niñas (p = 0,059). Los niños que nacieron en diciembre tuvieron casi 3 veces más probabilidades de estar en tratamiento para el TDAH que los nacidos en enero (OR: 2,81; IC 95%: 1,53-5,16).

Los estudios que muestran este efecto, lo explican por el grado de desarrollo menor de los niños nacidos más tarde dentro de un grupo, en edades en que unos meses de diferencia pueden ser importantes. Si a esto se le añade, el caso del deporte es un buen ejemplo, una selección y un entrenamiento diferenciado, la desventaja inicial se ira agrandando, hasta hacerse muy manifiesta. Una de las soluciones para minimizar este efecto guarín seria una estrategia más flexible en la incorporación a la escolarización obligatoria, como es el caso de países escandinavos donde los padres tienen un cierto margen para escolarizar a sus hijos, y sobre todo ser conocedores y tener en cuenta este efecto en la educación y desarrollo de los niños.

En el caso del TDAH se argumenta, con demostración empírica, que los profesores, por comparación con sus compañeros de clase mayor edad relativa, interpretan los comportamientos de estos niños más inmaduros,como típicos de TDAH. Los autores del artículo que reseñamos apuntan que los clínicos deberían ser muy prudentes con el etiquetado y tratamiento de los niños de 6-9 años que han nacido en los últimos meses del calendario para evitar el sobrediagnóstico de TDAH y la utilización excesiva de fármacos con potenciales efectos adversos importantes.

guarín(De la onomat. guar, guarr de llamar al cerdo). 1. m. Último lechón nacido en una lechigada.

El efecto de la edad relativa: a propósito del TDAH

La diferencia de edad cronológica entre los sujetos seleccionados entre los de un mismo rango etario es lo que se llama edad relativa (relative age). Cuando esta diferencia tiene consecuencias sobre una determinada característica o variable, se le conoce como efecto de la edad relativa (relative age effect).También se ha traducido al castellano como efecto relativo de la edad. La prensa general y  dos best-seller recientes SuperFreakonomics y Outliers  se han ocupado de popularizar este efecto conocido por los psicologos desde hace casi treinta años.

BarEste efecto consiste en la mayor presencia porcentual de los nacidos inmediatamente después de una fecha de corte predeterminada en la selección de un grupo.  Los primeros estudios que mostraron este efecto fueron  los publicados por Barnsley y Thompson en jugadores de hockey sobre hielo en Canadá. Estos autores vieron como en los equipos punteros la distribución de las fechas de nacimientos de los jugadores era desigual, con una proporción mucho menor para los nacidos a finales de año. Constataron que los niños nacidos en la última parte del año, tienen una probabilidad mucho menor de jugar en equipos de alto nivel que los nacidos a principios de año. Este mismo efecto se comprobó en otros deportes y países, estando presente en las actividades que son competitivas y en las que los resultados se correlacionan con la edad y madurez. Como argumentó Barnsley en su momento, estos sesgos en las distribuciones por edades, se producen siempre que concurran tres factores: selección, clasificación y experiencia diferenciada. Esto último es lo que Ericsson, otro estudioso del tema, llamodeliberate practice

Estudios posteriores también han encontrado este efecto de la edad relativa en otros ámbitos como el educativo, el desarrollo emocional, trastornos mentales, conductuales y el suicidio. Hace pocos días el Blog Hemos leído comentaba el ultimo numero del boletín INFAC e incidía en unos hallazgos que mostraban la posibilidad de ser diagnosticado y tratado de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en el País Vasco en relación con la edad relativa.  Bar2

Las cifras del País Vasco (gráfico) son parecidas a las de un estudio canadiense publicados hace dos años, que a su vez coincidía con estudios previos.

La investigación  canadiense examinó una cohorte de niños entre 6 y 12 años de edad y calculó el riesgo absoluto y relativo de recibir un diagnóstico de TDAH y de recibir medicamentos utilizados para tratar el TDAH en los nacidos a últimos de año, en comparación con los nacidos recién iniciado el año. Los niños que nacieron en diciembre tuvieron un 30% más de probabilidad  (riesgo relativo [RR] 1,30, intervalo de confianza del 95% [IC]: 1,23 a 1,37) para recibir un diagnóstico de TDAH que los niños nacidos en enero. Las niñas nacidas en diciembre tuvieron 70% más de probabilidades (RR 1,70, IC del 95%: 1,53 a 1,88) para recibir un diagnóstico de ADHD que las niñas nacidas en enero. Del mismo modo, niños y niñas tenían más probabilidades de recibir un tratamiento  que las nacidas en enero.

Estos resultados, que ilustran un patrón de distribución corroborado en otros estudios, plantean muchas incógnitas en una enfermedad no exenta de polémica, de diagnóstico exclusivamente clínico y sobre la que planea la preocupación sobre los daños potenciales de un más que posible sobrediagnóstico y prescripción excesiva.