Categoría: Información para pacientes
de como la teletienda no puede hacer nada por tus huesos
Resúmenes para pacientes
Vibraciones en todo el cuerpo ( mediante plataformas vibratorias) como prevención de la perdida de masa ósea.
Whole-Body Vibration Therapy for the Prevention of Bone Loss
Resúmenes para pacientes son un servicio proporcionado por la revista Annals of Internal Medicine para ayudar a los pacientes a comprender mejor el lenguaje complicado y a menudo desconcertante de la medicina moderna.
¿Cuál es el problema y qué se sabe sobre él hasta ahora?
Después de la menopausia, las mujeres experimentan con frecuencia pérdida ósea progresiva,lo que las coloca en mayor riesgo de fracturas óseas. Hacer ejercicio y recibir suplementos de calcio y vitamina D, aunque útil, no siempre previene la pérdida ósea o la necesidad eventual de tomar medicamentos para prevenir la pérdida osea y fracturas. La Vibraciones en todo el cuerpo o «de cuerpo completo» (WBV por las siglas del origina Whole-body vibration (WBV), en ingles), consiste en situarse de pie sobre una plataforma oscilante durante varios minutos cada día,se ha postulado como una posible manera de prevenir la pérdida ósea, y varias empresas han estado comercializando dispositivos WBV al público. Pero no se sabe si la WBV funciona en la prevención de la pérdida de masa ósea en las mujeres después de la menopausia.
¿Por qué los investigadores hacer este estudio en particular?
Para saber si WBV además de suplementos de calcio y vitamina D reduce la pérdida ósea en las mujeres después de la menopausia.
Que se ha estudiado?
202 mujeres que habían experimentado la menopausia y que tenían una masa ósea baja pero no lo suficiente como para requerir tratamiento con medicamentos.
¿Cómo se hizo el estudio?
Los participantes fueron asignados aleatoriamente para recibir WBV en cualquiera de dos velocidades o a un grupo control. Las asignadas a los grupos de WBV se les pidió que estuviesen en la plataforma WBV 20 minutos cada día. Las mujeres en los tres grupos recibieron suplementos de calcio y vitamina D. La densidad ósea se midió al inicio y al final del estudio.
¿Qué hicieron los investigadores a encontrar?
Aunque WBV fue bien tolerado, la tasa de pérdida ósea no fueron diferentes entre los grupos. Las mujeres en cada uno de los dos grupos WBV perdieron densidad ósea en la misma proporción que las mujeres en el grupo control durante el año de estudio.
¿Cuáles fueron las limitaciones del estudio?
A las mujeres del grupo control no se le s pudo proporcionar una plataforma de imitación, que no diera este tipo de vibraciones o WBV real. No todos los participantes realizaron WBV cada día durante el estudio.
¿Cuáles son las implicaciones del estudio?
Las vibraciones de cuerpo completo no deberían ser recomendada para prevenir la pérdida ósea en mujeres que reciben suplementos de calcio y vitamina D.
Autor del artículo y la información
El estudio integro se titula «Efecto de los 12 meses de terapia de vibración de cuerpo entero en la densidad ósea y la estructura en mujeres posmenopáusicas. Un ensayo aleatorizado «. Se publico el 15 de noviembre 2011 en Annals of Internal Medicine (volumen 155, páginas 668-679). Los autores son L. Slatkovska, Alibhai SMH, Beyene J., Hu H., A. Demaras, y Cheung AM.
Los resúmenes para pacientes se realizan únicamente con fines informativos . Estos resúmenes no son un sustituto del consejo de su médico. Si usted tiene preguntas acerca de este material, o necesita asesoramiento médico sobre su propia salud o situación, por favor póngase en contacto con su médico. Los resúmenes pueden ser reproducidos con propósitos educativos o informativos, sin fines de lucro. Cualquier otro uso debe ser aprobado por el Colegio Americano de Médicos.
Customizado
Incluso mucho antes de escribir esta entrada (que colateralmente provoco un malentendido con unos divertidos bibliotecarios) teníamos en mente la importancia de desarrollar buscadores específicos que recogieran las indudable virtudes de Google obviando algunos de sus problemas como la exhaustividad y heterogeneidad del información encontrada.
El mismo Google aporto la solución con Google custom search o búsqueda personalizada de Google. Un servicio, en constante y continuo desarrollo, que permite crear un buscador con toda la potencia y rapidez de este motor de búsqueda, pero donde el usuario selecciona las direcciones y contenidos en los que se busca. En lugar de buscar en múltiples sitios, Google busca en los lugares especificados con resultados más concretos y ajustados a las necesidades del que lo usa. Una vez creado se puede compartir con otros usuarios, insertarlo en una página web, en un blog, página de inicio, etc.
De la gran cantidad y variedad de Googles personalizados que se han creado desde su puesta en marcha da idea esta página donde se ven en la obligación de indizar el importante número de Google custom searchs diseminados por la red. En salud y medicina como no podía ser menos también se han creado este tipo de herramientas y tenemos excelentes ejemplos como el imprescindible buscador de información fármaco-terapéutica desarrollado por Ernesto Barrera (y que desde hace años he vampirizado para mi página de medicamentos) o los buscadores pediátricos de los chicos del GIPI, los buscadores del blog Pediatría basada en la evidencia y los de la semfyc. Incluso uno de ellos, Alquimia “ha salido” en una revista científica.
El último de los conocidos, es el buscador Informapacientes creado por un grupo de médicos de la sanidad pública en la comunidad de Murcia interesados en el tema de la información y la educación sanitaria. Han diseñado un buscador de información sobre salud dedicado a los pacientes y cuyo objetivo es ofrecer un buscador de información sanitaria que permita resolver dudas de forma fácil y fiable, evitando aquella información demasiado especializada (para profesionales), no contrastada o interesada.
Cuando uno tiene un martillo, todo lo que ve son clavos
Elección del tratamiento: el sesgo del especialista
Los pacientes necesita información equilibrada
No existen ensayos comparativos consistentes en el que basar la elección entre las tres opciones principales para los pacientes con cáncer de próstata localizado: prostatectomía radical, radioterapia, y conducta expectante (1).
Entonces, ¿Cómo se realiza esta elección en la práctica?
Los médicos suelen recomendar la terapia en la que son especialistas. En el año 2000, se les pidió a 501 urólogos estadounidenses y 559 oncólogos que dijeran que tratamiento consideraban más eficaz para el cáncer de próstata localizado en pacientes con una esperanza de vida de al menos 10 años. Nueve de cada diez urólogos recomendó la prostatectomía, mientras que 7 de cada 10 oncólogos consideran que la radioterapia y la prostatectomía eran igual de efectivos (2).
En otro estudio realizado en EE.UU, publicado en 2010, se analizaron 85. 088 pacientes con cáncer de próstata localizado (3). En este estudio retrospectivo, el 70% de los 12.248 pacientes de 65 a 69 años que consultó solo a un urólogo sufrieron prostatectomía radical, mientras que el 78% de los 10.064 pacientes de la misma edad que consultó a un urólogo y a un médico especialista en oncología radioterápica, recibieron radioterapia. Una ligera mayoría (53%) de los 2.329 pacientes que vio a un urólogo y a un oncólogo médico se sometieron a prostatectomía radical (3), mientras que el 70% de los 2.910 pacientes que vieron los tres tipos de especialistas recibieron radioterapia (3)
Entre los 14 599 pacientes que consultaron a un médico general después de ver a un urólogo, casi el 58% decidió en la espera expectante, frente a alrededor del 7% (en promedio) de los pacientes que eligieron esta opción, pero no consultaron a un médico de medicina general (3).
El intercambio de información con los pacientes. Un estudio retrospectivo de este tipo no puede demostrar que la elección de un tratamiento particular está determinada exclusivamente por el tipo de especialista que el paciente ha consultado: es posible que los pacientes estuvieran particularmente bien informados y eligieron a sus especialistas en consecuencia.
Sin embargo, este estudio demuestra que la decisión de un urólogo para referir a un paciente a un oncólogo radioterapico depende más de factores como la proximidad a las instalaciones de radioterapia o punto de vista personal del urólogo, que la situación clínica del paciente (3).
Parece poco probable que los pacientes tengan acceso a la información necesaria, para tomar una decisión informada entre las opciones de tratamiento disponibles
1- Prescrire Rédaction “1-5. Patients ayant un cancer de la prostate” Rev Prescrire 2010; 30 (326 suppl. interactions médicamenteuses).
2- Fowler FJ et al. Comparison of recommendations by urologists and radiation oncologists for treatment of clinically localized prostate cancer. JAMA 2000; 283 (24): 3217-3222.
3- Jang TL et al. Physician visits prior to treatment for clinically localized prostate cancer. Arch Int Med 2010; 170 (5): 440-450.
traducción del editorial publicado en Prescrire International. February 2011; 20( 113) ©Prescrire
Esperando a Quí (2)
Una posible solución al problema que se planteaba en el anterior post es, como se indica en esta noticia compensar la perdida de tiempo de los pacientes con pagos en efectivo u otro tipo de prebendas.En España con un sistema sanitario gratuito con médicos asalariados difícilmente se podría aplicar,no obstante se podría retomar la idea y reconvertirla en algo eficaz para evitar este problema. Se ve con demasiada frecuencia en centros de salud y hospitales agendas de imposible cumplimiento o citas de varias personas a la misma hora o con minimos intervalos de diferencia. Bastaría con algún tipo de penalización de estas practicas para que acabaran o al menos se moderaran. Al fin y al cabo estamos viendo llegar nuestros trenes puntuales, una cosa inimaginable hace años.
A continuación consejos que da la CNN para ¿Qué hacer cuando tu médico te deja esperando?
1. Envía a tu médico una cuenta a pagar
Sigue el ejemplo de la factura que Farstad envío a un médico impuntual. Ella dice que en los últimos años ha cobrado a seis médicos que tenían más de 30 minutos de retraso, y la mitad de ellos ha pagado.
2. Encuentra un médico puntual
Busca recomendaciones de tus amigos. Si eres muy apegado a las rutinas y no quieres sacrificar calidad, puedes buscar incluso en el mismo hospital o hablar con los pacientes del mismo consultorio para saber si sus médicos también los hacen esperar.
3. Programa tu cita inteligentemente
Trata de reservar la primera cita después de la comida o la primera del día. Evita los días feriados si tu médico también trata a niños.
4. Menciona a los médicos en este artículo, a tu propio médico
Los médicos podrían pagar de forma preventiva si se enteran de que sus colegas están haciendo lo mismo.
5. Bloguea sobre lo impuntual que es tu médico
DeBronkart, quien bloguea como E-Patient Dave, escribió sobre su experiencia de espera de 45 minutos para conseguir una radiografía. Dice que posteriormente el jefe de práctica de radiología lo llamó y reconoció que tenían que cambiar la forma en que programaban a los pacientes.
Esperando a Quí
Gracias al twitter de @Joan_gene he seguido la polémica cadena epistolar publicada en La Vanguardia a raíz de la carta de una ciudadana que se quejaba del escaso respeto de los médicos por el tiempo de sus pacientes. La respuesta profesional no se hizo esperar, incide en explicar los motivos por lo que las tradicionales esperas en las salas del mismo nombre, tienen causas lógicas y comprensibles.
Albert Espinosa autor de éxito, narra en uno de su libros “El mundo amarillo” sus peripecias con el cáncer, médicos y hospitales rememorando su etapa adolescente que prácticamente gasto en la planta de oncología infantil de un hospital. Aunque sigue lleno de humor y de vitalidad, Albert no olvida, cuenta en una entrevista en el periódico El Mundo, algunas cosas que no le gustaban, como el tiempo que le hacían esperar los profesionales de bata blanca. Es más, menciona que cuando va dar charlas a los médicos, lo primero que hace es llegar media hora tarde,” he esperado tanto a los médicos que me gusta que me esperen ahora un poquito”
En Soy Julia, una niña con lisencefalia nos cuenta por boca- o mejor pluma- de su padre, el periodista Antonio Martínez como durante mucho tiempo pensó que el jefe del hospital que visitaba con frecuencia era el Dr Qui. La frase que más oía, repetida por todo el mundo, era: esperen a Quí , más tarde descubrió que la autentica jefa del hospital era su madre.
El tiempo y su escasa importancia relativa, es un asunto aparentemente baladí que preocupa a los pacientes. A los profesionales menos, y solo sale a colación cuando se trata de defender con argumentos tan tiernos como falsos, el escaso respeto que manifestamos al tiempo de los pacientes.
Es cierto, tenemos poco apreció al tiempo de los demás, pero también por el propio. El tiempo es un peaje de la sanidad pública a una atención por lo demás gratuita. En la sanidad privada es un invisible atributo de autoridad y prestigio.
Así está establecido y difícil será cambiarlo mientras no cambien otras cosas por mucho que ciudadanos con acrimonia, nos lo recuerden en las estimulantes cartas al director de los periódicos.
Solo un apunte de solución, la gestión adecuada del tiempo, es decir gestionar un bien escaso e importante. Si no se prioriza y no se organiza el escaso tiempo de los profesionales se origina un tremendo problema. Problema que es consentido por los mismo médicos. La mayoría de las veces se necesita ayuda y apoyo de personal, imposible de encontrar en la sanidad pública y menos en atención primaria. No es lo mismo esperar para un trámite administrativo, que para una operación a corazón abierto, desgraciadamente nuestro sistema sanitario en un afán igualitarista y funcionarial , considera a los dos actos iguales, y lo malo es que los médicos nos estamos contagiando y permitiendo que la gestión- inexistente- descanse en nuestros hombros.
Por ultimo recordar los sufridos pacientes que aguanten un poquito, forma parte del rito, al fin y al cabo hasta en Indiana Jones el brujo llegaba con retraso.
«Operar de la vena aorta», ¡miralo por internet
Tratar un aneurisma de aorta, aunque sea con endoprótesis vascular no es una cosa baladí , y menos para el paciente. Me imagino que la mayoría de las personas que van a ser tratados de esta enfermedad han buscado, o alguien lo ha hecho por ellas, información en Internet.
¿ y que encuentran?
La Revista Española de Cardiología que es con toda probabilidad la mejor revista científico- médica de España, con el valor añadido de una rotunda y temprana presencia en Internet, publica (ra) un articulo donde una vez más se pretende evaluar la calidad de la información médica presente en la red , en este caso el aneurisma de aorta y su tratamiento endovascular mediante la implantación de endoprotesis. El aporte original de los autores y su articulo es que no se limitan a determinar parámetros «clasicos» como la calidad- fiabilidad de la información disponible, en base a unos criterios más o menos definidos o exactos como hacen la mayoría de estudios que se han publicado sobre el tema

tomada de http://saludcomunitaria.wordpress.com/
Los autores consideran también importante medir la legibilidad de los documentos encontrados. Se entiende por legibilidad como el conjunto de características de los textos que permiten ser comprendidos en mayor o menor grado por los lectores. Se puede distinguir una legibilidad tipográfica y una legibilidad lingüística relacionada con la comprensión. De ahí que algunos autores hablen de compresibilidad y deje el genérico de legibilidad para el objeto material en la que se encuentra el texto y que en el caso de Internet será de la página web que lo alberga, entroncado con conceptos como la usabilidad, diseño web, etc.
¿Que hicieron los autores?,
pues buscar con los términos «aneurisma de aorta» y «endoprótesis de aorta» en Google, Yahoo y MSN/Bing, en idioma español y recopilar las primeras 30 páginas web obtenidas por estos buscadores. En cada página se evaluó la legibilidad del texto, con formulas objetivas para el análisis de la legibilidad lingüística, desarrolladas sobre todo para la lengua inglesa, así como diferentes utilidades o aplicaciones informáticas, que calculan los parámetros e índices utilizado en la evaluación de esta propiedad. En general, la mayoría de las formulas de legibilidad parten de la hipótesis de que un texto es tanto más fácil de leer cuanto más cortas son las palabras y frases que utiliza.
Para valorar otras características de la información que pudieran conformar la calidad de esta, tales como la utilidad y fiabilidad, los autores eligieron, dentro de la gran cantidad de alternativas propuestas y publicadas, la herramienta conocida como LIDA por considerarla validada en estas áreas y además contemplar la accesibilidad.
De forma genérica (los resultados son prolijos y un resumen breve es difícil por la necesidad de repasar los diferentes instrumentos de medida utilizados) se puede decir, con la conclusión del estudio, que la información disponible en Internet sobre términos de patología cardiovascular, como el aneurisma de aorta y el tratamiento con endoprótesis, presenta deficiencias en cuanto a accesibilidad, utilidad y fiabilidad, con la deficiencia añadida de una difícil legibilidad.
Además hay que resaltar (los autores pasan de puntillas sobre el tema) la vergonzosa escasez de páginas institucionales o de sociedades científicas encontradas (ninguna). Como en otros estudios similares realizados en nuestro país, las instituciones que en teoría podrían ofrecer información de mejor calidad, brillan por su ausencia. Que por ejemplo, el primer resultado en Google, sea una clínica privada de ámbito provincial, da mucho que pensar sobre la importancia que las instituciones sanitarias dan a la información para pacientes en Internet.
Se acompaña de un editorial de Francisco Lupiañez experto de los de verdad en información e internet. Algo denso para mi gusto, pero que enmarca muy bien el tema y del cual destaco dos frases:
- “Dada la imposibilidad de controlar la información en internet, por la propia naturaleza de este medio, cualquier medida de control de la calidad estará´ abocada al fracaso”
- “El uso de internet no se puede aislar del contexto organizativo, social y cultural; por lo tanto, habrá tensiones que faciliten o inhiban tanto su utilización como su impacto, negativo o positivo”
PDFs ¡NO gracias!
Insistimos NO ultilice PDFs
En tecnología, como en otros órdenes de la vida, el hallazgo de soluciones intermedias que solventan con decoro un problema, constituye un atraso en tanto en cuanto impiden seguir esforzándose en encontrar una solución definitiva, que resuelva totalmente el asunto.
Negroponte autor de “El mundo digital” utiliza el fax como paradigma de estas soluciones intermedias. Según él, el fax fue (es) una gran mancha en el paisaje de la información, un paso atrás cuyas consecuencias padeceremos durante mucho tiempo. El fax encajo muy bien en la cultura japonesa que está muy orientada a la imagen, también en la administración pública donde es muy difícil librarse práctica y conceptualmente de la tiranía del papel. El fax elimina la legibilidad por ordenador, que es el medio ideal por el cual el destinatario puede almacenar, recuperar y manipular automáticamente nuestro mensaje, su uso masivo- el del fax-aunque aparentemente ventajoso, frenó y frena el desarrollo de alternativas más eficientes en la comunicación.Por ejemplo el correo electrónico mediante el cual se pueden enviar una página para que el destinatario la imprima, pero tambien para que se almacene la información que contiene, o se modifique según se desee o necesite. Con el fax esto es imposible, y ni siquiera es más económico.
Algo parecido ha sucedido con el formato de archivo PDF (Portable Document Format) en Internet, utilidad informática casi tan odiosa y odiable como la tipografía Comic Sans. La indudable utilidad del PDF (de hecho el libro de Negroponte está en Internet en este formato) y sobre todo la familiaridad que nos transmite -es igual que nuestro querido papel- da como resultado una abusiva y torpe utilización.
Aunque a algunos les cueste creerlo colgar un documento PDF que pueda/deba imprimir (se) no es producir información en Internet, de igual manera enviar datos, no es adjuntar un PDF. Con los datos e información en formato PDF obligamos al usuario que salga de su navegador, interrumpimos y enlentecemos su singladura por la web y empaquetamos la información en un rígido corsé
El PDF es ideal para una cosa y sólo una cosa: la impresión de documentos.
Por tanto, recuerda: sirve para lo que sirve, para documentos grandes que los usuarios descargan para su posterior impresión y consulta en papel. El papel sigue teniendo ventajas en algunas tareas y aquí es donde el PDF brilla ya que al fin y al cabo es un representación de los originales, a los que tanto estamos acostumbrados. Para publicar en línea, como se hace a menudo, un folleto, un programa, un informe o un artículo científico, una monografía o un manual breve como un solo archivo, PDF es un despropósito y un atentado contra dos propiedades sagradas de Internet la usabiidad y el flujo libre y rápido de información.
De acuerdo, muchos usuarios prefieren imprimir los documentos largos para leerlos más fácilment, ademas más vale eso que nada ¿ no?
Pues no, porque la aparente ventaja se volverá tarde o temprano en contra nuestra, si consideramos Internet como un almacén de PDFs nunca podremos entender lo que es la Web 2.0, ni los sucesivos avances que se están produciendo. Si nuestras ansias de información se ven satisfechas con ese remedo de fotocopia digital que es el PDF, nunca podremos visualizar un mundo donde los datos fluyen en un espacio de información navegable, no se podrán alimentar las aplicaciones hibridas. Tampoco se podrá transformar la información, no conseguirá ser interactiva, no se podrá utilizar desde mil sitos y de mi maneras con diferentes objetivos y sobre todo de manera eficaz y barata.
Enguachinados o las tonterías del agua (I)
No, no voy a dar consejos de verano sobre el baño, que para eso ya están las 17 autonomías de nuestro país, ni tampoco este post esta dedicado a la homeopatía. Trata sobre las muchas tonterías, algunas amplificadas por intereses muy concretos, que se dicen en esta época del año con respecto al agua y la hidratación en la salud humana. En concreto y en este primer post, de cómo la recomendación de beber mucha agua es una tontería, para más adelante escribir sobre la estupidez de llevar una botellita de agua siempre contigo, y por ultimo desmontar la idea de que tomar refrescos de agua con sales, o isotónicas verbigracia Aquarius, es necesario cuando se tiene diarrea.
Como avisaron algunos medios, la medico general inglesa Margaret McCartney (una heroína de los tiempos modernos) escribio en el BMJ que la muy difundida recomendación de beber de seis a ocho vasos de agua al día para prevenir la deshidratación «no sólo es una tontería, sino que es una tontería desacreditada».
En su comentario que se puede traducir con el elocuente término de “Enguachinados” pone de manifiesto que no hay ninguna evidencia concluyente que pruebe el beneficio de beber una mayor cantidad de agua. Es más, los pocos estudios que existen podrían indicar daños, no deseados, relacionados con beber agua en demasiada cantidad.
El reflejo de la sed es un mecanismo excelente para regular la cantidad de agua que necesitamos, excepto en los raros casos de pérdida de este mecanismo, o en las personas con muchos o muy pocos años (ancianos y bebes), es suficiente para que el ser humano satisfaga sus necesidades hidricas en condiciones normales.
La afirmación, tanta veces repetida, de que es conveniente beber una cantidad determinada y de forma continuada,e incluso sin sed, NO está sustentada por ninguna prueba científica seria.
Estos mitos están tan extendidos que según McCartney hasta el prestigioso National Health Service (NHS), o a la publicación ‘on-line’ de este Institutol NH Choices recomiendan «beber de seis a ocho vasos de agua (u otros líquidos) al día para prevenir la deshidratación. También, muchas escuelas, dentro del programa Brain Gym -ridiculizado con gracia por Goldacre en su libro Mala Ciencia– consideran oportuno insistir en que los alumnos lleven siempre a clase una botella de agua.
Otras organizaciones, en este caso de manera interesada, refuerzan este mensaje. En el Reino Unido la Hydration for Health (H4H), organización esponsorizada por la multinacional francesa Danone (que vende el agua embotellada Evian), recomienda beber de un litro y medio a dos litros de agua al día, afirmando que se trata del «consejo más simple y sano sobre hidratación que puedes dar«.
En España estamos asintiendo a una intensa campaña por prensa- profesional y profana- radio y televisión de unas curiosas recomendaciones emitidas por el Observatorio de Hidratación y Salud (OHS) – aquí y ahora mola mucho lo de los observatorios-. Según su propia página web, este observatorio una institución de carácter científico-técnico que surge de la necesidad de mejorar el conocimiento en torno a la hidratación y profundizar en sus aspectos sanitarios, eso si también indican que es una iniciativa impulsada por la Asociación Nacional de Fabricantes de Bebidas Refrescantes Analcohólicas (ANFABRA) que también patrocina campañas tan interesantes para la salud pública como «Un refresco, tu mejor combustible» para la prevención de la fatiga en la conducción.
La campaña del Observatorio de Hidratación y Salud de este año, bajo el imperativo y sugerente título de ¡No te deshidrates!, cuenta con el respaldo del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, la Organización Médica Colegial de España (OMC) y la Fundación Quirón.
Aporta temas tan científicos como el lema “Hay mil formas divertidas de hidratarse” entre ellas beber refrescos, zumos e infusiones que por casualidad es lo que venden los asociados de ANFABRA. Es curioso que el sitio inglés- patrocinado por Danone waters- hace hincapié en el agua como mejor y más saludable método para conseguir la deseada hidratación, mientras que el español -de los fabricantes de refrescos- aboga por una «hidratación divertida» . Otras perlas de la campaña son que el 70% de los los españoles bebe menos de lo adecuado o que es necesario beber entre 2 y 3 litros de líquido al día a través de una diversidad de bebidas.
Como colofón podemos encontrar los “Consejos para mantener una hidratación adecuada” donde a una serie de medidas sensatas y saludables pero de sentido común y que no necesitan ningún médico para difundirlas, unen y mezclan afirmaciones sin fundamento ni objetivo saludable alguno.
¿Por qué dejo que mis pacientes vean mis historias clínicas?
¿Por qué dejo que mis pacientes vean mis notas clínicas?
Douglas Iliff, MD.
Traducción de Why I Let My Patients See My Notes, publicado en Fam Pract Manag. 2011, 18 (3) :6-7.
Un estudio de 1,5 millones de dólares esta realizándose para determinar si esta práctica es una buena idea. Lo adelanto: lo es .
La Fundación Robert Wood Johnson ha dedicado $ 1.5 millones para averiguar si es unabuena cosa, dar la posibilidad a 25.000 pacientes de que accedan a las notas escritas por los cien médicos de atención primaria que les atienden: Open Notes: Doctors and Patients Signing On. Yo puedo ofrecer una cierta perspectiva sobre este tema – gratis – sobre la base de alrededor de 125.000 consultas con pacientes durante los 25 años como médico de atención primaria.
En primer lugar, algunos antecedentes
Como estudiante de medicina de primer año, tomé un curso obligatorio llamado «proceso clínico» “clinical process.” Se nos introdujo en el arte y la ciencia del tratamiento de los pacientes vivos, a diferencia de los cadáveres que eran hasta entonces nuestros habituales compañeros. Estoy seguro de que he aprendido mucho de la experiencia, pero la memoria selectiva es lo que es, sólo recuerdo tres cosas. Dos de ellas estaban equivocados.
Lo correcta, fue que la historia del paciente era mucho, mucho más importante que el examen físico. Eso me dejó atónito en ese momento, pero era bastante ingenuo ( por ejemplo yo pensaba que el ombligo estaba «adentro» o «para afuera» depende de la forma en que se ato al nacer) Nuestro profesor, un internista de renombre, ya fallecido hace tiempo, nos enseñó correctamente que «Si se escucha al paciente, el te dirá lo que está mal. »
En cuanto a otras cosas que recuerdo que me enseñaron, la primera fue que un buen clínico debe mantener una distancia profesional con el paciente. Dar la mano a alguien o llamarle por su nombre amenaza nuestra autoridad, y hablar con los pacientes de anécdotas personales a modo de explicación o consuelo era simplemente inaceptable. Esto resultó ser pura mentira. San Pablo escribió a los Tesalonicenses, «Porque os amamos tanto, tenemos el placer de compartir no sólo el evangelio de Dios sino también nuestras propias vidas», y pensé que era un ejemplo bastante bueno. Como médico de familia excepcionalmente feliz y exitoso, no puedo imaginarme todos los días con una agenda profesional repleta de extraños. ¿Qué clase de diversión es esta?
Y luego estaba la tontería acerca de la necesidad de que nunca, nunca dejáramos que el paciente vea mis apuntes. O los del consultor. El choque podría provocar una apoplejía o hidropesía o consunción. Es esta concepción del proyecto «Open Notes» la que se está tratando de explorar. Voy a decirle lo que encontraran.
Desde el primer día que abrí mi consultorio en el año 1986, di a los pacientes un cuaderno de hojas sueltas con alrededor de 20 páginas de información médica general. Mi hoja de la historia clínica (de papel, por supuesto) se produjeron en papel NCR (es decir «que no necesita carbón para copiarse», para los jovezunos), y tenían tres perforaciones para que mis pacientes pudieran archivar una copia de cada nota que escribía sobre ellos . También les dábamos copias de cualquier otra cosa que ellos quisieran almacenar – informes del laboratorio, rayos X, e incluso consultas de especialistas. Nada que esconder. Sin secretos.
En el artículo del Wall Street Journal que describe el estudio “Open Notes”, se plantean una serie de preguntas , tales como «¿hará esto recordar a los pacientes con mayor precisión lo que se dice y hace en la consulta?» «¿Se asustaran los paciente si su médico especula por escrito sobre el cáncer o enfermedades del corazón? » y ¿Malinterpretaran los pacientes las abreviaturas médicas, como SOB y OD? «(Personalmente, estoy sorprendido de que mi ER local es ahora el servicio de urgencias, pero eso no viene al caso.) De 125.000 encuentros , puedo decir honestamente que no puedo recordar una sola ocasión en que alguna de estas cosas sucedieran. Por lo tanto, no creo que “Open Notes” tenga estos efectos en los pacientes para bien o para mal.
Sin embargo, puedo predecir dos cosas que va a suceder, tan cierto como que el sol sale por el este.
En primer lugar, el intercambio de notas con los pacientes hace que los médicos sean más honestos. La historia clínica electrónica (EHR), con todas sus virtudes, está orientada principalmente hacia la defensa de negligencia y la justificación de los gastos. En el lado negativo, alienta la manipulación manipulando, a lo grande. Cuando mis pacientes son atendidos en un servicio de urgencia local obtengo seis páginas de notas enviadas por fax – por un dolor de garganta. No hay manera de que alguien en su sano juicio pregunte o haga en realidad todas esas cosas. Cuando mi enfermera tuvo recientemente una intervención quirúrgica de cinco minutos, el informe de dos páginas que obtuve fue recibido con abucheos y gritos: «No me pregunto eso! Nunca me ha tocado ahi! «
Enviar a su casa a los pacientes con una copia de lo que realmente escribo me mantiene honesto. Lo mismo sería válido para un servicio de urgencias, por supuesto.
En segundo lugar, genera confianza. Los pacientes a menudo tienen miedo. Una de las cosas que temen es que su médico no está actuando correctamente con ellos. Yo no voy a pretender que puse en mis notas cada pensamiento o el miedo que pasa por mi cabeza. Pero mis pacientes alaban mi honestidad: Lo que yo digo, quiero decir, y lo que escribí, es a lo que me refería.
La verdad tiene un enorme sub-producto. Se ahorra tiempo porque no tengo que probarme a mí mismo en cada encuentro con el paciente. Mis pacientes saben que les estoy dando lo mejor de mí, cada vez que me ven. Se reducen las cuestiones que van directamente a sondear mi honestidad y sinceridad y no el problema de salud en cuestión. Ahorrar tiempo significa ganar dinero, porque el tiempo es dinero para todos los trabajadores – tanto si se cose prendas de vestir en Bangladesh o se ve pacientes en Topeka.
El resultado final: Confíe en sus pacientes. Ellos le recompensaran con creces.
Acerca del autor Dr. Iliff es un médico de familia que trabaja solo en Topeka, Kansas Él es un ex miembro del Consejo de Redacción de FPM
1. Delbanco T, J Walker, Darer JD, et al. 1. Open notes: doctors and patients signing on. Ann Intern Med. 2010;153:121–125.
2. LandroL. What the doctor is really thinking. The Wall Street Journal. July 20, 2010.
libros, niños y evidencia
Uno de los tópicos típicos cuando se habla de la información médica en internet es la calidad de la información sanitaria presente en la red. En mi opinión es un debate estéril y en la dirección equivocada, mucho más cuando se concluye la necesidad de algún control, filtro o sello que evalué la calidad de esta información. Con toda probabilidad el prejuicio no documentado de la peligrosidad de pacientes buscando información en internet, es eso un prejuicio con escasa o nula evidencia, y esta si existe es más bien en contrario. Además la cuestión se plantea de de forma incompleta.
A la pregunta de si es fiable la información sanitaria en Internet, habría que añadir ¿con respecto a qué? Si lo es con otros medios de comunicación tipo prensa o televisión se puede negar la mayor. Basta con darse un paseo por los kioscos o zapear un poquito por los programas matinales de la televisión española para darse cuenta que la paupérrima referencia de calidad que ofrecen estos medios. La información sanitaria en los medios de comunicación generales no tiene mucha calidad y suele recoger todos los sesgos y equívocos populares sin la más mínima alternativa crítica. Incluso los suplementos específicos, de mayor calidad y cuidado, suelen reproducir un discurso médico de corte tradicional y conservador basado en la autoridad de los supuestos expertos, trufados de argumentos de corte medicalizador y en sintonía con los intereses de grandes grupos de presión económicos o profesionales.
El problema de fiabilidad de la información médica y su presunta o no, peligrosidad cuando falta la calidad, no es por tanto un problema de Internet, sino de la propia información, de quien la transmite y de la deficiente formación de los que la reciben (health literacy ). Todas las fuentes de información sufren estos problemas e incluso fuentes tan aparentemente asépticas y destiladas como los libros de texto parece que no son muy fiables, como muestra un artículo publicado en la revista on line BMC Public Health y espléndidamente resumido en la revista secundaria Evidencias en Pediatría.
Con el titulo Are the health messages in schoolbooks based on scientific evidence? los autores del grupo de investigación Internet y Salud de Granada revisaron libros de texto
- Credit: SINC
utilizados por alumnos de educación primaria y secundaria identificando en ellos más de mil mensajes sanitarios de los que analizaron unos ochocientos. Se entendió como mensaje sanitario o relacionado con la salud cualquier declaración, contenida dentro de un libro escolar, que incluyera información sobre temas de salud en forma de consejo o recomendación y cada mensaje fue analizado siguiendo estrategias y herramientas preconizadas por la medicina basa en la evidencia ( formulación pregunta- búsqueda y evaluación critica). Según el grado de evidencia que avalaba a cada mensaje se clasificaron en: mensaje con evidencia científica de grado alto, medio o bajo, mensaje basado en evidencia sin nivel asignado y mensajes sin evidencia científica.
Los resultados mostraron que menos del 15% de los mensajes estaban basados en algún grado de evidencia conocido (alta, media o baja). Un 61% de los mensajes de salud analizados estaban basados en alguna evidencia científica, pero sin poderse especificar el grado de la misma y en un 24,6% de los mensajes analizados no existía evidencia científica que apoyara su contenido. Por temas específicos, un 41,7% de los mensajes sobre accidentes en el hogar, un 40,6% de los referidos a conducta sexual y SIDA y un 28,6% de los referidos a consumo de alcohol no estaban basados en evidencia alguna.
La conclusión no es baladí y es tan rotunda como que casi una cuarta parte de los mensajes de salud que contienen los libros de texto tienen un nivel de evidencia desconocido.
Hay que objetar que la búsqueda de evidencia fue algo chata (se realizó para cada pregunta una búsqueda con el metabuscador Trip Database y únicamente se consideró válida la información obtenida de las guías de práctica clínica y de las revisiones sistemáticas. Los autores del resumen afirman que las recomendaciones sanitarias dirigidas a la población general (y a la infancia-adolescencia en particular) deberían guiarse por los mismos parámetros que los profesionales. También reconocen que considerar válidas solamente revisiones y guías puede considerarse una simplificación excesiva en relación a la clasificación de la calidad de las pruebas científicas, y esto puede haber contribuido al elevado porcentaje de “evidencia no clasificable” e incluso , y esto lo añado yo, a alto porcentaje de mensajes sin evidencia que los avale.
Personalmente creo que no se puede utilizar una sola fuente de información y un solo tipo documental (investigación secundaria) cuando el propósito es demostrar la evidencia que subyace a la emisión de un mensaje, o que sustenta una práctica habitual. Es muy importante diferenciar que ausencia de la evidencia, no es evidencia de la ausencia y que cuando lo que se analiza son fuentes de información general o conceptos muy arraigados en la cultura popular sanitaria, la búsqueda debe ser exhaustiva y escrupulosa. Nos atreveríamos a decir incluso que la carga de la prueba debería ir por parte de los que deben mostrar su flaqueza o incertidumbre.
Las recomendaciones sobre salud presentes en los libros de texto deben basarse en las mejores pruebas disponibles, a tal efecto deberían revisarse con carácter urgente por instituciones sanitarias y educativas, entre otras cosas para comprobar la validez de las afirmaciones de este estudio, de indudable valor por otro lado. Sin olvidarse que aparte de la exactitud científica del mensaje, son necesarias también otras propiedades como la legibilidad y la adecuación a la población a la que van dirigidas.





