Etiquetado: boletines farmacoterapéuticos

Top 10 en medicamentos…. en Australia

Australian Prescriber es una revista independiente revisada por pares que proporciona comentarios críticos sobre medicamentos y terapias para profesionales de la salud. En su versión impresa (on-line desde 1996) llegaba puntualmente mi buzón cada dos meses de manera gratuita y desde Australia. Siempre me sorprendió de manera agradable esta circunstancia, sobre todo al compararla con la paupérrima información terapéutica de nuestro país, carente de una revista o boletín nacional y limitado a unos esperpénticos “Informes de Posición Terapéutica” y dos boletines regionales (estos al menos de indudable calidad e interés)

En el Australian Prescriber del mes de diciembre se publican los resultados de los 10 medicamentos más prescritos, recetados y de mayor coste para el sistema sanitario, durante el año que va de julio de 2017 a junio de 2018.

De las listas de TOP 10 por Dosis Diaria Definida y por prescripciones resaltar que también en Australia tienen problemas con el uso razonado de los medicamentos. Lo que más sorprende es que en el grupo de hipolipemiantes, IECAs o IBPs dominen principios activos que aquí no consideraríamos ideales (rosuvastatina, perindopril o esomeprazol). Tambien la pujanza de los ARA 2.

Lo que es menos sorprendente y seguramente sea similar en nuestro país, es que el TOP 10 de medicamentos por precio este ocupado casi en exclusiva por medicamentos de prescripción por especialidades hospitalarias.

En fin, antípodas por no tanto

PDFs ¡NO gracias!

Insistimos NO ultilice PDFs

En tecnología, como en otros órdenes de la vida, el hallazgo de soluciones intermedias que solventan con decoro un problema, constituye un atraso en tanto en cuanto impiden seguir esforzándose en encontrar una solución definitiva, que resuelva totalmente el asunto.

Negroponte autor de “El mundo digital” utiliza el fax  como paradigma de estas soluciones intermedias. Según él, el fax fue (es) una gran mancha en el paisaje de la información, un paso atrás cuyas consecuencias padeceremos durante mucho tiempo.  El fax encajo muy bien en la cultura japonesa que está muy orientada a la imagen, también en la administración pública donde es muy difícil librarse  práctica y conceptualmente de la tiranía del papel. El fax elimina la legibilidad por ordenador, que es el medio ideal por el cual el destinatario puede almacenar, recuperar y manipular automáticamente nuestro mensaje, su uso masivo- el del fax-aunque aparentemente ventajoso, frenó y frena el desarrollo de alternativas más eficientes en la comunicación.Por ejemplo el correo electrónico mediante el cual se pueden enviar una página para que el destinatario la imprima, pero tambien para que se almacene la información que contiene, o se modifique según se desee o necesite. Con el fax esto es imposible, y ni siquiera es más económico.

Algo parecido ha sucedido con el formato de archivo PDF (Portable Document Format) en Internet, utilidad informática casi tan odiosa y odiable como la tipografía Comic Sans. La indudable utilidad del PDF (de hecho el libro de Negroponte está en Internet en este formato) y sobre todo la familiaridad que nos transmite -es igual que nuestro querido papel- da como resultado una abusiva y torpe utilización.

Aunque a algunos les cueste creerlo colgar un documento PDF que pueda/deba imprimir (se) no es producir información en Internet, de igual manera enviar datos, no es adjuntar un PDF. Con los datos e información en formato PDF obligamos al usuario que salga de su navegador,  interrumpimos y enlentecemos su singladura por la web y empaquetamos la información en un rígido corsé

El PDF es ideal para una cosa y sólo una cosa: la impresión de documentos.

Por tanto, recuerda: sirve para lo que sirve, para documentos grandes que los usuarios descargan para su posterior impresión y consulta en papel. El papel sigue teniendo ventajas en algunas tareas y aquí es donde el PDF brilla ya que al fin y al cabo es un representación de los originales, a los que tanto estamos acostumbrados. Para publicar en línea, como se hace a menudo, un folleto, un programa, un informe o un artículo científico,  una monografía o un manual breve como un solo archivo, PDF es un despropósito y un atentado contra dos propiedades sagradas de Internet la usabiidad y el flujo libre y rápido de información.

De acuerdo, muchos usuarios prefieren imprimir los documentos largos para leerlos más fácilment, ademas más vale eso que nada ¿ no?

Pues no, porque la aparente ventaja se volverá tarde o temprano en contra nuestra, si consideramos Internet como un almacén de PDFs nunca podremos entender lo que es la Web 2.0, ni los sucesivos avances que se están produciendo. Si nuestras ansias de información se ven satisfechas con ese remedo de fotocopia digital que es el PDF, nunca podremos visualizar un mundo donde los datos fluyen en un espacio de información navegable,  no se podrán alimentar las aplicaciones hibridas. Tampoco  se podrá transformar la información, no conseguirá ser interactiva, no se podrá utilizar desde mil sitos y de mi maneras con diferentes objetivos y sobre todo de manera eficaz y barata.