Categoría: Atención Primaria
hacerlo bien
¿Hacerlo Bien, Hacer Lo Mejor o Hacerlo Mejor?.
Por Angel Ruiz Tellez @artcymap
Marshall y Warren durante 20 años sufrieron una crítica feroz, desde gran parte de la profesión médica, que ridiculizaba, primero sus cuestionamientos y después sus hallazgos.
¿Qué era Hacer Bien las cosas?. Bien claro, tener tranquilidad, reducción del estrés laboral y vital, dormir 8 horas, fuera picantes, suspensiones de antiácidos y piloroplastia y vagotomía, en los casos rebeldes.
¿Cómo podía ser que la úlcera de estómago y duodeno fuera infecciosa?. Ambos dudaron sobre los dogmas y las ideas claras imperantes, alejándose de la ‘seguridad’ de las evidencias del momento. Llegaron a inocularse la bacteria, para demostrar sus hallazgos. Veintitrés años después de sus hallazgos de 1982, en 2005, recibían el Nobel de Medicina al descubrir y demostrar la implicación infecciosa del Helicobacter Pylori, en la génesis de la patología péptica.
¿Todos los dolores de barriga, ahora que sabemos más, pueden ser susceptibles de ser considerados patología ulcerosa?. ¿La presencia de H.Pylori en un cultivo gástrico, en un paciente asintomático confirma la necesidad de un tratamiento erradicador?. ¿Qué dice el Algoritmo?. ¿Qué dice la experiencia?.
¿Qué es la experiencia?. Hoy comenzamos a entenderlo. Es la ‘Copia Eferente’ que crea y lanza el cerebro . Es la copia anticipada de los efectos inmediatos que se van a producir, que nuestro cerebro envía sobre nuestros músculos y sentidos. Es la que me permite conducir sin atención. ¿No te ha sorprendido, y hasta sobresaltado, en alguna ocasión, al haber hecho consciente el haber conducido 100 km, hablando por tfno., o pensando en las musarañas, sin haberte enterado?. Esa ‘Copia eferente’ solo ‘te despierta del piloto automático’ cuando encuentra algo diferente a lo esperado y conocido.
El médico, ante cada paciente, tras muchos años de oficio, de manera consciente, y básicamente, de manera inconsciente, ha ido creando ‘Copias Eferentes’ de la condición de normalidad y de la condición de patología. Ese enorme conjunto de informaciones percibidas y registradas en el cerebro, no es el simple código diagnóstico informático con el que hoy se pretende ‘lanzar’ un comportamiento terapéutico, por medio de un simplista algoritmo, en una historia informática.
El Algoritmo y la Guía clínica, solo deben ser uno más de esos estímulos y percepciones que el cerebro balancea para el acto clínico, junto con los cientos de informaciones, inconscientemente registradas, en la adquisición de la ‘experiencia clínica’. Y nunca debe ser reducido a único, que es lo que se está tratando de imponer, por simples razones económicas disfrazadas de cientifismo, al interponer, en el momento de la prescripción o indicación de una intervención diagnóstica o terapéutica, un algoritmo que obliga, de una manera explícita, o por agotamiento (justificaciones escritas de la elección, 20 clics de ratón más, amenazas más o menos veladas…) a hacer algo que está centrado en las ‘evidencias del momento’.
No hay sistema informático que registre ni el 1% de la realidad de la complejidad clínica.
La forma de sentarse en la sala de espera, la presencia del acompañante y el tipo de acompañante, la forma de vestir, la expresión, si espera sentado o deambulando, su forma de entrar en la consulta, su forma de mirar, su color, su olor, su disociada expresión corporal-oral, el movimiento de sus manos, su forma de saludarte, su forma de sentarse…., son muchas de las informaciones que el cerebro ha captado a retazos, en vistazos al abrirse la puerta de la consulta entre paciente y paciente, y que, sin embargo, han ido creando la ingente base de información y conocimiento, inconsciente e intuitiva, sustrato de la pericia y la excelencia clínica.
¿Alguien ha visto al Dr. House haciendo clics en un maldito ordenador, al elaborar un pensamiento diagnóstico?.
El pensamiento experto es hipotético e intuitivo y nunca algorítmico, como se pretende imponer con un simple y limitado algoritmo de gasto, mal llamado de diagnóstico, por este nuevo uso econo-cientifista que la ignorancia directiva ha impuesto como último cartucho.
Hace un mes, una colega, directiva médica valenciana, me decía que estaba retrasando la orden de retirar la opción de <ESC> que permitía, al profesional, saltarse el fatídico túnel de lavado cerebral del algoritmo de indicación terapéutica, porque algunos médicos, a los que ella consideraba sensatos y competentes, le decían que el simplismo del mismo limitaba el acceso a tal indicación o tal prueba, para los casos en los que ‘algo’, en los que su intuición (‘Copia Eferente’) les obligaba a indicarla, a pesar de lo que dijera el algoritmo.
Es muy trascendente ser consciente de la elección del tipo de Modelo de Horizonte de Desempeño que ha de regir la organización sanitaria. Hay tres horizontes posibles, con consecuencias muy diferentes: “Hacerlo Bien”, “Hacer LO Mejor” o “Hacerlo Mejor”.
Hacerlo Bien es el Horizonte elegido en el ejemplo comentado de los Algoritmos o Protocolos.
Un colectivo de profesionales, con visiones diferentes e intereses e influencias singulares, terminan acordando, respecto a valores probabilísticos de tendencia central o de valor medio, un procedimiento, con vocación de orientación general. Eso, que son las Guías Clínicas, lo agradecemos profundamente los profesionales, pero, una vez leídas, las colocamos en el almacén de información y experiencia. Hasta aquí todo es una suma.
Cuando un no asistencial, es decir un profesional sin ‘Copia Eferente’, en general directivos o farmacéuticos de dirección, no farmacólogos, sin experiencia clínica ni responsabilidad económica, ven tal Guía, al carecer de la ‘Copia Eferente’ que les permita reconocer la realidad, creen haber descubierto, en su osada ignorancia, la herramienta de presión profesional que acabe con los gastos, sin tener que bajar a la arena de la Gestión de los Comportamientos cuando el sistema es incapaz de discernir, de entre los que gastan poco, al que cierra la puerta o al que es altamente eficiente, o, de entre los que gastan mucho, al que hace mucho y gasta o al que es un despilfarrador (Diagrama X)
Esa Organización habrá convertido un medio de ayuda, el algoritmo, en una finalidad inapelable. El profesional solo podrá Hacerlo Bien si cumple el algoritmo. La consecuencia es grave. La organización tiende al procedimentalismo, a la burocracia, a la desafección con el paciente que ‘se sale’ de la norma, a la irreflexión, a la mediocridad. Todo nuestro esfuerzo de mejora se reducirá a tener unos cuantos grupos de “calidad”, cuya única y sublime misión será la de leerse la bibliografía anglosajona para ‘actualizar’ el procedimiento actual, con las nuevas revisiones de terceros, esos que sí dudan, piensan, evalúan, prueban, yerran, concluyen y lo publican varios años después. Nuestro maná. Mientras tanto habremos perdido tiempo y habremos centrado a toda la organización en cumplir el anterior protocolo-algoritmo instalado en mediciones de Carteras de Servicio. ¡Qué poco ‘modernos y al día’ fueron considerados los que no se creyeron la prevención cardiovascular de la Terapia Hormonal Sustitutiva!. ¡Qué mal salieron y salen, en las mediciones de Carteras de Servicio, aquellos y estos profesionales intuitivos, capaces de resolver sin tener que cumplimentar el procedimiento mediocre!.
Aún peor que lo anterior resulta la elección del Horizonte “Hacer LO Mejor”, que además del elevado costo asociado, sanciona al procedimiento elegido como algo insuperable. La consecuencia es más grave. ¿Para qué hemos de esforzarnos en pensar, si esto que ya hacemos es LO Mejor?. Mi único esfuerzo profesional se concentrará, durante mis años de desempeño, en dominar la técnica, sin dudar sobre su bondad o sus alternativas. La Cirugía del Raquis de los 90, el tratamiento del Dolor y las Unidades del Dolor son paradigmas de ello. ¿Y si resulta que la Fibromialgia, el Colon Irritable, la Migraña, el Lumbago, son un error cerebral y no una patología con daño, que se cura en 4 sesiones grupales, con solo información? .
Hacerlo Bien o Hacer LO Mejor nunca permitirán a la organización crecer, aprender o cuestionar el suelo que se pisa o la bondad de las ‘evidencias del momento’.
Las organizaciones en las que los Protocolos mandan, esos que han hecho tomar la Presión Arterial 30 veces al año a los pacientes, con el mismo impacto que hacerlo una sola vez, o esas en las que los algoritmos se convierten en filtro, en paso obligado, en vez de en información y ayuda al conocimiento experto, están muertas en vida y condenadas a que nunca produzcan, entre sus filas, un Marshall y un Warren, o a que, si estos aparecieran, se largaran.
Será una organización que no tendrá ulceras duodenales, porque la población ya no tendrá duodenos, ni fundus gástricos, tras tantas gastrectomía, piloroplastias y vagotonías Bien Hechas.
El crecimiento de la organización solo será posible con el Modelo de Horizonte del “Hacerlo Mejor”, o dicho más claramente, con el modelo centrado, exclusivamente, en la Meta, la de lograr la “ausencia de Úlceras Pépticas”, al permitir, provocar, estimular y promover el que los profesionales piensen, prueben, ensayen, yerren, duden, concluyan, publiquen y emulen a los que hubieran conseguido “la mayor salud gástrica, al menos Coste.
Ello obliga, primero, a retirar todo obstáculo procedimental (algoritmo, protocolo) del acto clínico, segundo, a medir por finalidad el 100% de Necesidad Epidemiológica esperada y, tercero, a devolver a los profesionales su información para que puedan pensar, probar, ensayar, errar y concluir.
Y ¿qué hay que hacer ahora, en los Servicios de Salud?, simplemente, decirle al profesional que lo que se le va a medir es la reducción de la incidencia de Ictus, IAM y Arteriosclerosis, con este presupuesto general y concluir con el castizo “¡Uds. verán como se lo montan para lograrlo”!.
Directivo!, ¡deja en paz al profesional y respeta la dificultad de su tarea! = Presiónale sobre finalidades de salud, dale un presupuesto, mide el resultado final y déjale vivir, que bastante complejo es su desempeño para pretendas entenderlo y dominarle sin haberlo ejercido. ¡Directivo! No solo no hay que ser tonto, tampoco hay que parecerlo.
En Medicina sin autonomía no hay calidad
Extraído de Acta Sanitaria
por Juan Gérvas (jgervasc@meditex.es)
Se pasa así a un sistema que parasita lo público, que saquea lo público, que se presta a la corrupción y el amiguismo y que tiene por enemigo al médico y su autonomía. Se busca el servilismo, y el inmovilismo. Como si no fuera suficiente, los políticos pretenden entrar en la intimidad de las consultas. Es decir, pretenden firmar recetas con corbata, no con bata, en dura frase de Javier Padilla
En la práctica instalan algoritmos en la historia clínica electrónica que llevan a medicamentos y a tratamientos «según protocolos». No es ciencia ficción, es práctica diaria en Andalucía, y en su versión extrema en Valencia. Sabemos que tales protocolos, guías y algoritmos carecen de fundamento científico, y más cuantos más expertos participen en su confección. Sabemos que no son sistemas de ayuda a la decisión, que podrían mejorar la calidad, bien analizados por Rafa Bravo
Los médicos precisan autonomía para ofrecer calidad, para adaptar la respuesta a las necesidades y a la situación del paciente concreto (la lex artis ad hoc que exigen los jueces).
El control es bueno, pero la confianza es mejor.
Los servicios sanitarios son personales y si se desconfía del personal hay que cerrar. Sin autonomía no hay calidad, ni Medicina.
Pig Data
por Angel Ruiz Tellez @artcymap
La importante y extensiva informatización sanitaria nos ofrece unas posibilidades ilimitadas de información e inferencia, con las nuevas tendencias de análisis globales de información.
Ya podemos conocer, con solo un cruce de datos, por ejemplo, la proporción de gasto superfluo que soporta el proceso asistencial puro, imputable al extenso aparato burocrático de los servicios de salud, lo que nos puede ayudar a actuar en consecuencia, modificándolo, reforzándolo o anulándolo. Sabemos, de los 40 céntimos sanitarios del Euro de presupuesto, que % es de producción pura y qué % de burocracia y de ‘aparato’ superfluo, y, así, sabemos por dónde recortar y los criterios de por donde se está recortando.
Ya podemos conocer, la influencia, en resultados en salud, de las mejoras en las tasas de morbimortalidad, de las acciones de prevención, tales como la prevención del Cáncer de Mama, Cólon, Próstata o Vacuna Gripal, para actuar en consecuencia, modificando, reforzando o anulando tales servicios.
Ya podemos conocer el impacto en la salud del modelo de hospitalocentrismo de agudos, en defecto de los más enfermos, relegados a ausentes o escasos hospitales o centros de media y larga estancia.
Ya podemos saber el tremendo impacto negativo de la ‘No-Enfermedad’, en esta elección de modelo sanitario nuestro, para así actuar en consecuencia, anteponiéndolo al tratamiento de lo crónico.
Ya podemos conocer las verdaderas Tasas de Oferta, Efectividad y Eficiencia de la Atención Primaria y de la Atención Ambulatoria Hospitalaria, porque sabemos desde el principio la relación de lo hecho, respecto a lo esperado, en base epidemiológica y poblacional, conociendo el impacto, sobre la Eficiencia y Efectividad, por ejemplo, del abrir o no las ofertas de Procedimientos Diagnósticas y Terapéuticas a la Atención Primaria o de hacer que la Atención Ambulatoria Hospitalaria se encargue solo de los procesos complejos y no de la Atención Primaria, para actuar en consecuencia, modificando, reforzando o cambiando.
Ya podemos saber el costo de todas esas enormes inversiones informáticas y analizar su correlación con el incremento de la salud y con las mejoras del proceso asistencial, más allá de la secular propaganda.
Ya podemos, por fin, los profesionales tener nuestros datos, con sencillez y actualización, para, libremente, junto a otros profesionales interesados sumar y analizar información, corroborando o descartando hipótesis de investigación, análisis o reflexión.
¡Qué buenos son los BIG DATA!.
¡Maldita sea!. ¡Parecía tan real!. Este cordero me ha sentado fatal. No vuelvo a sestear tras tan bien regada pitanza.
En la reciente entrevista de Julian Assange, por Jordi Évole, lúcidamente afirmaba que ya hay una gran transparencia de todos los datos de todos, pero solo en sentido ascendente y no en el descendente, en clara desproporción inversa a la responsabilidad financiera y social.
Los BIG DATA son para lo grande, como su nombre indica, para cualquiera de los ejemplos de esa ensoñación de cabezada postprandial.
¿Semejante inversión para “pequeños datos”, como la apetecible farmacia?, que es a todo lo que llegan nuestros aterrados gestores médicos o farmacéuticos, que, ante la amenaza de tener que volver a plantificarse la bata, creen hacer méritos, para no volver, midiendo, desde la barrera, la “correcta indicación” de “la faena” de los que torean, de la Simvastatina, por ejemplo, con o sin algoritmos por medio, con lo efímero que se ha demostrado el conocimiento del momento y el de tantas firmes e incólumes aseveraciones clínico-terapéuticas, dos años después abandonadas o sustituidas por sus contrarias. Tal vez pueda tener alguna utilidad, pero, éste no es el problema, ni el sentido de los BIG DATA.
Para el profesional, por tanto, para el Centro, para el Hospital, para el Área, para el Servicio de Salud, lo importante es, simplemente, tener una cápita clara contra la que actuar y un sistema de información con el que pueda, él, el primero, medir el 100% de la Actividad y Coste, contra lo esperado en base epidemiológica y poblacional, para actuar en consecuencia, modificando, reforzando o cambiando las organizaciones, los estilos y las prácticas.
Y, para el ciudadano, además de saber los grados de Efectividad y Eficiencia de lo anterior, lo importante es conocer, el desglose del impacto, sobre ellas, de la inversión según estructuras productivas y no productivas, para actuar en consecuencia, modificando, reforzando o cambiando.
Sin embargo, a pesar de las imperativas necesidades de conocimiento, los servicios de salud vuelven a lo inercial, a comprar grandes softwares, BIG DATA, que mantienen la característica gestora de no tener que ‘bajar a la arena’ de las relaciones y los comportamientos y que son capaces de…, de nada de nuevo, en realidad, a pesar del costo.
Porque si la información no está en manos del profesional que la produce y sí esta no se acompaña de un sistema de Certificación de la Fiabilidad y de feed-back, lo que salga de esos poderosos BIG DATA solo será “Dirty Data”, acabando como gigantes rosas PIG DATA de pies de barro.
Distribución de los Centros de Atención Primaria*, según el % de cupos (Médicos y Pediátricos) certificados, y por tipo de Certificación. Análisis de los 77 Centros de Atención Primaria.
El análisis de 121 Millones de registros, con una exhaustiva metodología de ‘Quality Data’, nos mostró la realidad ( ). La información en bruto, sin participación del profesional, por no “tener sus datos” (“Quiero mis Datos ) no vale lo suficiente para que el profesional se crea lo que le muestran, y menos cuando ello pasa por la comparación con los datos del otro.
¿Para eso queríamos la Hª Clínica Electrónica?. ¿Tantos miles de millones de euros para solo quitarnos el papel (pues la burocracia, no ha disminuido (algoritmos de prescripción, receta electrónica, visados, citaciones…))?. Si ya teníamos, sin Hª Clínica electrónica HCE, la información de farmacia, de IT, de derivaciones y de visitas.
La HCE la queríamos para construir el Episodio de Atención, lo que precisaba de más piezas que solo poner el software (Ruiz Téllez A. Viabilidad de los Proyectos de Información Sanitaria. AMF 2006;2(8):442-451 )
La queríamos para ‘ver’, para disponer del ‘conocimiento’.
Pero seguimos a ciegas, porque los responsables sanitarios, atemorizados ante los crecidos irresponsables informáticos, los infonócratas (Ruiz T,A. AMF 2006;2(8):443), que siguen empeñados en mantener el secuestro de los datos asistenciales al profesional, ahora vuelven a estar contentos con su nuevo juguete, con el que quieren dar comer a todos, profesionales y gerentes, cuando la materia prima de ésta información solo es basura. Y si no lo es ¿dónde se ha publicado o se han abierto esas bases de datos al análisis de todo y a la vista de todos para comprobarlo?.
Nos acabamos de cargar otra gran herramienta, los BIG DATA, ya reconvertidos en PIG DATA, en manos de orates, que así se mantendrán hasta que dure el secuestro de la información.
El “¡Quiero mis datos ya! de José Antonio González-Posada ( ) es la condición crítica para no tener que arrepentirnos, de nuevo, por más dinero tirado en estos PIG DATA.
cinco razones por las que un médico de atención primaria no debería tener un blog y una por la que si
o como justificar un boutade de la que se extrae un titular: Todo médico de primaria debería tener un blog
En el diario El País se ha publicado un reportaje protagonizado por Jesús Martinez que ha dado lugar una entrada en el blog «La consulta del Dr. Casado».
Aparte de otras cosa, les une a ambos ser colaboradores del Huffington Post un agregador de noticias y comentarios donde los autores blogueros no cobran, al menos en dinero constante y sonante, y cuya edición en español esta participada al 50% por la empresa editora del diario El Pais donde se publica el reportaje. Ambos colegas son reputados blogers, seguidos por gran cantidad de personas, ademas son buena gente y entusiastas de su profesión y de lo que pueden ofrecer las nuevas tecnologías. Esto no es óbice para reconocer que a veces «se les va la pinza 2.0» y que determinadas afirmaciones y razones deben ser matizadas y comentadas, si no queremos que este nuevo entorno, al que todos queremos, se convierta en una apoteosis de la cancamusa.
Se comentan por que no hay cinco razones para tener un blog a partir de las «razones» de Salvador Casado:
- Es una excelente forma de dar consejos a pacientes de forma asíncrona, es decir no presencial.
Los consejos se deben dar y se dan en la consulta (no necesariamente presencial y sincrona), otra cosa son los consejos genéricos, información general ,etc. que si pueden/deben estar en Internet a disposición de los usuarios. Sin embargo la tarea debería ser de unidades de mayor tamaño, desde centro de salud a área , consejería e incluso ministerio. No tiene ningún sentido que millares de médicos confeccionen y ofrezcan información similar en blogs particulares.
- Permite compartir contenido escrito, fotos, dibujos, esquemas o vídeo.
Las misma razones que en el anterior punto, añadiendo que es errónea la presunción de que por ser profesional de la medicina uno se convierta automáticamente en un buen escritor, educador, comunicador o incluso seleccionador de contenidos sanitarios de cualquier tipo.
- Así como el Curriculum Vitae resume la actividad profesional, un blog es la manera más sencilla de tener una imagen virtual pública.
Esta sería una razón más que aceptable, si bien para esto no hace falta un blog, basta con una sencilla página personal donde el profesional diera conocer a sus pacientes “su imagen virtual pública”. Esto ya lo hacian hace tiempo heroicos médicos generales que en el primer encuentro, daban a cada paciente unas hojas con su curriculum y «su cartera de servicios». Pero ojo solo a sus pacientes, como dice Jesús se podría poner en el portal del servicio de salud pero en la sanidad pública no estamos obligados a captar pacientes con ninguna técnica de branding personal, a no ser que se persigan otros objetivos que los asistenciales
- La sociedad necesita que sus profesionales sanitarios la provean de información sobre salud basada en evidencia científica y no en intereses comerciales.
Lo mismo que en el punto 1 y 2, efectivamente la sociedad (española) necesita de información sanitaria rigurosa y de calidad, pero esta obligación está más allá de los médicos individuales y debe (ría) recaer en instituciones oficiales, servicios de salud, sociedades científicas, etc.
- La sociedad de la información nos invita a todos a compartir y participar utilizando internet y las tecnologías de la información y comunicación.
Ya ¿y que? Pues invitados estamos pero la mayoría de las veces los médicos de atención primaria somos convidados de piedra en los círculos donde se toman las decisiones importantes sobre nuevas tecnologías sanitarias. Lo mejor que podemos hacer para revertir esta situación , no es hacer un blog, sino hacer ver a los organismo instalado en el mundo – 3.14 que el mundo 2.0 no se limita nuestros hogares, que estamos dispuestos a practicarlo en el horario profesional
y por ultimo la razón la que un médico de primaria debería tener un blog, la dijo Jose Antonio Millan en el primer congreso de la blogosfera sanitaria:
Porque si
porque somos profesionales que tenemos algo que decir, a veces sera a los pacientes, en otra ocasiones a nuestros conciudadanos, a otros profesionales, a los gestores, etc.
Como medico de atención primaria es un orgullo que desde sus inicios la blogosfera sanitaria haya sido, en gran parte, protagonizada por nosotros. Sigamos así, no necesitamos caer en la cancamusa o el arribismo, para eso ya están otra especialidades 😉
Caso Aracena (Huelva)
La delegada de Salud y Bienestar Social en Huelva, ha apuntado en rueda de prensa que hay profesionales que se relajan a la hora de rellenar las recetas y como medida correctora se establecen este tipo de sanciones”.
Área III. Puntos críticos de la atención sanitaria en seguridad del medicamento: transversalidad
Cuando la ignominia y la prepotencia se hacen ley
RIP por la libertad clínica
Se culmino la ignominia o las complicaciones que introducen con tal de que se recete lo que ellos quieren
Este enrevesado esperpento se realiza con la colaboración de sociedades llamadas científicas, a las que parece no darles vergüenza que su nombre aparezca en estos tinglados.
¡Basta ya de tanta tontería! Todos con Oscar Rubio
Recopilacion de Noticias de los diarios: Huelva Información, El Diario. es/Europa Press y Huelva 24
Las recetas desatan la indignación del sistema de salud de Huelva
El SAS suspende un mes a un médico de la comarca de la sierra por no cumplimentarlas correctamente.
Los médicos manifiestan que se sienten «indefensos», y obligados a prestar más atención a tareas administrativas que a los pacientes.
Los sanitarios protestan por la sanción a un médico
El doctor ha sido suspendido un mes de sus funciones por motivos administrativos

Los compañeros de trabajo señalan que el director del centro de salud en la actualidad al parecer no conocía este aviso inminente: suspensión de sueldo y empleo durante un mes. En cualquier caso, el director no estuvo ayer en la manifestación que los sanitario del distrito de Aracena realizaron a las 15:00, cuando terminó su consulta, a las puertas del centro de salud de Aracena.Los manifestantes leyeron un comunicado donde se recogen algunas de las referencias anteriores y dan su total apoyo a Óscar Rubio por su profesionalidad. El comunicado recoge que esta medida está siendo aplicada a otros trabajadores de la zona sanitaria Norte de Huelva; Nerva, Riotinto y Valverde del Camino y, sin embargo, en ningún otro centro de Andalucía se ha abierto este tipo de expediente sancionador.Debido a la sanción, los pacientes que atendía Óscar Rubio, unas 1.500 personas, serán repartidos entre el resto de médicos. De ahí que los facultativos denuncien que verán sobrecargada su tarea. Algunos pacientes del doctor sancionado conocieron ayer mismo la noticia y no daban crédito de lo ocurrido.
La Delegación de Salud en Huelva afirmó que el expediente sancionador ha sido abierto por el departamento de Farmacia por los motivos ya esgrimidos, como la falta de información en la cumplimentación de las recetas. En principio la delegada Lourdes Martín no tiene previsto reunirse ni con la dirección del centro ni con sus trabajadores ni mucho menos con el profesional afectado.







