perdidas de memoria

Es sorprendente como un periódico nacional y con un riguroso suplemento de salud  puede publicar en su dominical un consultorio médico que se parece al de la Sta Pepis. No se puede entender como se repiten tópicos, se alarma injustificadamente a la gente y se medicaliza el devenir cotidiano.

Por si alguien se quiere reconciliar con la realidad puede leer este estupendo post de un residente ( por entonces) cargado de ciencia y de sentido común La memoria

el listo simon

El lanzamiento de campañas sanitarias con metas pretendidamente saludables y en las que de paso se cuelan objetivos comerciales, es una de las estrategias de marketing social que utilizan las compañías farmacéuticas.

Para  que el mensaje sea más convincente se adornan de un manto científico o filantrópico, que les prestan -¿desinteresadamente?- sociedades científicas de diverso pelaje, a las que se están añadiendo en los ultimos tiempos, sociedades y asociaciones de pacientes.

Un claro ejemplo es esta campaña para el control del colesterol, colaborada por  unos laboratorios farmacéuticos que quieren vender la desprestigiada ezetimida.

Al lado de los grupos de pacientes aparece la inevitable SEMERGEN que últimamente,  a tenor de lo que patrocina y publica, parece más una lucrativa empresa editorial que una sociedad de médicos de atención primaria.

dez años despues ¿estamos igual?

Se publica en el NEJM los resultados del seguimiento de los pacientes que participaron en el famoso estudio UKPDS, aunque todavía no esta en la versión impresa se puede consultar en la web de la revista
10-Year Follow-up of Intensive Glucose Control in Type 2 Diabetes

Según los autores se mantienen las ventajas en las reducciones de las complicaciones microvasculares y emergen reducciones significativas en variables como la mortalidad o el IAM que en el estudio original no aparecían como estadísticamente significativas al comparar entre el grupo de tratamiento mas o menos intensivo  con fármacos, y el de dieta o terapia convencional. Todo ello parece apoyar una estrategia intensiva y con fármacos en el tratamiento de la diabetes tipo dos. Esta idea  ya estaba descontada por los expertos y lideres de opinión a raíz de la sesgada difusión de los resultados del estudio original.

Ahora se pretende aumentar los fundamentos que sustente la idea del tratamiento intensivo, pero hay que recordar  entre otras cosas y antes de lanzarse a la piscina, que ya el estudio original tenía bastantes flaquezas, que ya no es un estudio aleatorizado sino de seguimiento y que las diferencia siguen siendo pequeñas y algunas lindan la no significación. Maxime si como se ha publicado recientemente en la misma revista Effects of Intensive Glucose Lowering in Type 2 Diabetes más control no siempre es mejor e incluso puede ser peligroso

Elvis en el centro de salud

Hace unos años un fabricante de automóviles realizó un anuncio televisivo en el que un muñequito hortera se meneaba al ritmo de una canción rockera, y del vaivén, que con el cambio de marchas, su no menos hortera dueño, le producía. Como no podía ser de otra forma, el coche se averiaba y el conductor era recogido por una atractiva mujer, al volante de un coche deportivo. La novedosa suspensión del nuevo automóvil impedía que el muñequito se moviera en el salpicadero, a pesar de los repetidos intentos del sujeto disfrazado de Elvis Presley.

Para sorpresa de los anunciantes, el éxito del anuncio se manifestó por una inusitada demanda del macarra y bamboleante muñequito, incluidos los pretendidamente sofisticados conductores a los que el coche deportivo estaba dirigido.

Se cumplía una vez más la ley de las consecuencias inesperadas, al anticipar que casi todas las acciones humanas tienen al menos una consecuencia inesperada. En otras palabras, cada causa tiene más de un efecto, incluyendo entre éstos alguno no esperado por los impulsores de la acción. Los principios que impregnan esta sentencia han sido reconocidos desde hace mucho tiempo, si bien, el concepto fue caracterizado en forma de ley y modernizado por el sociólogo de la ciencia Robert K. Merton

Las consecuencias inesperadas son muy comunes en la vida diaria. En medicina, algunos efectos secundarios o efectos adversos, no son más que efectos inesperados negativos de los medicamentos, por no hablar de los afortunados descubrimientos de medicamentos con efectos diferentes (crecimiento de pelo, erecciones) para los que habían sido diseñados (hipertensión, cardiopatía). Las consecuencias inesperadas de la reforma de la atención primaria es casi paradigmática. Otros casos son menos reconocidos, como es el de los programas de vacunación, en los que los efectos a largo plazo, no siempre son  predecibles.

dos imagenes para una vacuna

no quiero ir al cole

Desde hace unos años por estas fechas aparece invariablemente y coincidiendo con la vuelta al cole y la aparición de los fascículos coleccionables el denominado síndrome postvacacional. Como cualquier otra manifestación de la creciente medicalización de la sociedad moderna, intenta dar respuesta desde el mundo de la enfermedad a lo que no es más que una simple reacción de adaptación. Esta entelequia es alimentada por periodistas y expertos interesados que cada mes de septiembre florecen para explicar una falacia inexistente.

Todos ganan, los periodistas llenan fácilmente unas hojas o minutos de información, los lectores que como niños que no quieren ir al cole encuentran una justificación y los expertos que consiguen una propaganda tan efímera como injustificada. Ora un psiquiatra, ora un psicólogo, ora un catedrático de no se que del comportamiento, siempre hay alguien dispuesto, una vez que se le enchufa un micrófono, a decir tonterías sobre una enfermedad inexistente, incluso un año nuestra sociedad, la semfyc cayo en la trampa y se dispuso a explicar con pelos y señales como prevenir el dichoso síndrome (este año por lo que vemos también).

Por estos motivos es de agradecer que el sentido común impere y alguien desenmascare esta impostura como hace Jesús de la Gandara en su blog sobre Salud Mental

ojo con lo que se publica

hoy es el dia

pioneros autonomos y urgentes

pionerismo

Hasta ahora sabiamos que la justicia y la sanidad española compartían un honor de dudoso merito, ser los únicos entes donde se sigue utilizando profusamente el papel de calco, ahora además sabemos (via MEDFAM y J. Bonis) que comparten otra gloria, el gusto por el PIONERISMO.

El pionerismo (pronunciese paionerism ) es una enfermedad muy prevalente que afecta sobre todo a políticos y gestores de uno y otro bando, con la sola condición de que ostenten el poder. Aunque tiende varias formas de presentación, su cuadro clínico básico se caracteriza por:

  • manifestarse de forma única y aguda ante la presencia de uno (o varios) microfonos y/o periodistas. 
  • utilizar la tecnología para adornarse de un manto de modernidad del que se carece.
  • «vender» aplicaciones informáticas generalmente cutres, caras y antiguas como el súmmum de la innovación.
  • realizar ruedas de prensa para presentar proyectos que no existen, ni van a existir en la práctica.
  • y sobre todo por pronunciar sin parar, sin vergüenza y sin recato los términos proyecto pionero en varias ocasiones durante una única comparecencia.

Todo ello acompañado de carecer de los mínimos conocimientos y habilidades para sobrevivir en la era digital, a la que en el fondo se desprecia.

Un ejemplo claro se pone de manifiesto en este blog donde se narra con cierta gracia como el trabajo (meritorio pero un poco cutre, algo kitsch y bastante naif) de un probo secretario de juzgado, se convierte en  una iniciativa pionera e innovadora del ministerio de justicia, que cumple con el objetivo de modernización de la administración.

Ademas bautizándola con el ostentoso nombre de e-justicia ¡dios mio todavía hay gente que habla de  e-algo!

Por que será que me suena toda esta historia, ……….recetas electrónicas historia clínica digital, e-salud….

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corrijo dia 1 de septiembre

El trabajo de este secretario de juzgado me sigue pareciendo bastante naif pero es de un indudable merito y fruto de un esfuerzo personal que es raro encontrar, ojala hubiera muchos funcionarios como este ¡ chapeau! y todos los respetos