control politico y sanidad pública

EL CONTROL POLÍTICO EN LA SANIDAD PÚBLICA

por  Manuel Calleja Hernández. Cirujano Cardiovascular.


El pasado mes de julio la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha inició los trámites para la aprobación de un decreto sobre la provisión de jefaturas de carácter asistencial en el Servicio de Salud de la región. Este decreto define la Jefatura de Servicio como un puesto de gestión de recursos públicos, por lo que se convierte en un puesto de especial confianza. Esto quiere decir que, a partir de la aprobación de dicho decreto, los Jefes de Servicio serán nombrados y cesados “a dedo” y no tras un proceso de selección por concurso público.

Los argumentos que se ofrecen para justificar la sustitución del Decreto 89/2005, de 26 de julio, que regula hasta ahora la provisión de las plazas de jefe de servicio es, textualmente “Las razones de especial confianza residen en la necesaria cooperación de estos responsables en la difusión y cumplimiento de las instrucciones y normas de las autoridades sanitarias y directivos del Servicio de Salud”.

Sin embargo, el jefe de un servicio médico o quirúrgico no es, ni debe ser en ningún caso, un cargo directivo y, por tanto, un mero transmisor de las decisiones de la Gerencia. Muy al contrario, debe ser un cargo de carácter técnico de máxima cualificación profesional que debe entender de la forma más adecuada de administrar la infraestructura hospitalaria y los recursos asignados para lograr el máximo beneficio para sus pacientes, de cuya atención sanitaria es responsable. De hecho, los intereses de los pacientes a menudo chocan con los de la Administración, y es el Jefe de Servicio el único que puede aconsejar, persuadir, presionar o incluso denunciar estas situaciones. Por ello, la estabilidad de las jefaturas de servicio está protegida legalmente.

Además, este Decreto se contradice con la recientemente aprobada ley 5/2010, de 24 de junio, sobre “Derechos y deberes en materia de Salud de Castilla-La Mancha”, en la que se reconoce que los profesionales sanitarios tienen derecho “a la autonomía científica y técnica” además de tener la obligación de “prestar una adecuada atención sanitaria a los pacientes y usuarios”. Difícilmente estos dos puntos podrán ser cumplidos con independencia de criterio por personas que deban su cargo al “dedo” del Gerente de turno y cuyo mismo dedo puede cesarle sin explicación alguna.

Afirmando que los jefes de los servicios médicos deben ser personas de su confianza están queriendo ocultar su verdadero objetivo: que éstos se plieguen dócilmente a sus órdenes políticas, renunciando a la aplicación de los imprescindibles conocimientos y criterios médicos en su práctica diaria, con la independencia necesaria para ello.

El comportamiento dócil que pretenden lograr compromete el objetivo último de una institución hospitalaria, cual es la óptima atención a los pacientes, merecedores de todas las garantías en la planificación, realización y control de sus tratamientos. Si les preguntáramos, ¿preferirían ser operados en los plazos, con las técnicas y utilizando los materiales que decidieran los políticos o, por el contrario, querrían que estas decisiones estuvieran en manos de los médicos? Sigue leyendo

discrepancias neumonicas

repasando el exceso de medicamentos y aclarando el hierro


La polimedicación es común en los ancianos y puede mejorar los síntomas, mejorar y ampliar la calidad de vida, y alguna vez curar la enfermedad. Desafortunadamente, el uso de muchos medicamentos es también un importante factor de riesgo para el cumplimiento del tratamiento, la aparición de reacciones adversas a medicamentos, y a otros resultados adversos para la salud.

Tomando el caso de un paciente de edad avanzada que toma varios medicamentos, este artículo publicado en JAMA resume la literatura basada en la evidencia sobre cómo mejorar el uso de medicamentos o  incluso retirar o sustituir fármacos específicos. También se describe un enfoque sistemático de cómo los profesionales de la salud puede evaluar y mejorar los tratamientos con medicamentos para beneficiar a los pacientes, sus cuidadores y familias: resumen del artículo original traducido

Se ha publicado una actualización sobre la anemia ferropénica en la revista MJA titulada Diagnosis and management of iron deficiency anaemia: a clinical update donde se indica que se puede diagnosticar en la mayoría de los casos con un examen de sangre completo y el nivel de ferritina sérica. Los niveles séricos de hierro no debe utilizarse para diagnosticar la deficiencia de hierro. Aunque la deficiencia de hierro puede deberse a las demandas fisiológicas de crecimiento de los niños, adolescentes y mujeres embarazadas, la causa subyacente(s) debe ser tratadas e investigadas en todos los casos.

Los pacientes sin una clara explicación fisiológica para la deficiencia de hierro (especialmente los hombres y mujeres posmenopáusicas) deben ser evaluados por gastroscopia / colonoscopia para excluir una fuente de la hemorragia digestiva, sobre todo una lesión maligna. Los pacientes con la AF deben ser evaluados para la enfermedad celíaca.

La terapia oral de hierro, en dosis adecuadas y durante un tiempo suficiente, es una estrategia eficaz de primera línea para la mayoría de los pacientes. ver figura En pacientes seleccionados para quienes por vía intravenosa (IV) se indica la terapia con hierro, las formulaciones actuales pueden administrarse de forma segura en los centros de tratamiento ambulatorio y son relativamente baratas.

Desgraciadamente no he encontrado una lista actualizada del contenido de hierro elemental de los diferente preparados con hierro en el vademecum español, esta es de 2004,  y solo una revisión en castellano del hierro IV.

¡La he encontrado! , gracias a Teresa.

Tabla de Información terapéutica del Sistema Nacional de Salud

huesos de santo

musho interne

área única y libre elección, según:

elogio del cabreo

«A veces, el arte está en los críticos. Estos inventan el arte.»

Alfonso Guerra, político español

¡Oh no! a la web 2.O sanitaria ha llegado la epidemia del buenrollismo; como si de  un casposo libro de autoayuda provinieran se empiezan a leer frases como: ¿De verdad todo va tan mal?, el cambio empieza por un mismo, las cosa se pueden cambiar con una sonrisa, hay que creer que todo puede ir mejor, trabajo en equipo, vamos a construir una nueva forma de avanzar y majaderías por el estilo. Eso por no hablar de la citas cursis tipo: lo que tú puedes hacer por tu país y no tu país por ti, que si lloras no ves las estrellas o anoche tuve un sueño. que si cada paso en una meta y cada meta en un paso…. ¡en fin¡.

¡Dios mío! Uno es optimista, empieza el día riendo, va bien peinado, desayuna  con su familia, quiere a sus vecinos y saluda amablemente al portero. Pero cuando llega al trabajo y ve que la ineficiencia campa por sus fueros, que se premia al escaqueador y al mediocre, que se han recolectado a los más tontos de cada casa  para ponerlos de jefes, que se alienta las demandas infinitas de los clientes y solo se recurre al uso racional cuando hablamos de pasta y en una sola dirección;

como Camilo Sexto: «¡ya no puedo más¡.

No puede ser que salga más rentable, física y emocionalmente, hacer las cosas mal. Ante esto la única salida digna es enfadarse, cabrearse, pegar un puñetazo en la mesa,  y sobre todo,  la crítica destructiva; porque poco se puede construir sobre unos cimientos falsos  (pongamos que hablo de Madrid).

Así que: me opongo con todas mis fuerzas a esa especie de santa alianza pro buenrollito con sonrisa profiden entre simplistas gurús del management, neohipies que cambian las flores por una macmanzana, neoprogres de salón que se trasladan en preferente del AVE, antisistema que imparten doctrina desde púlpitos electrónicos y neocom en los que la libertad sólo se conjuga para ellos. No, no estamos en el mejorsistemasanitariodelmundo y esto va cada vez a peor y si no, al tiempo. Mientras tanto yo seguiré reivindicando el santo derecho al cabreo.

Como dice Octavio Ortega “el medio profesional niega el derecho al cabreo pese a que se trata de una emoción fundamental para mayor beneficio del individuo y del grupo de trabajo”. En lugar de encauzar esa energía, esa gana de cambiar las cosas que van detrás de un buen cabreo, se le considera “energía negativa” e improductiva; no se sabe que hay mucho más provecho detrás de una buena crítica que en un mal halago.

Cuando van Gall (como nuestros amigos los buenrollistas), decía eso “Nunca positivo, siempre negativo” lo único que ocultaba era su incapacidad para llegar a un objetivo; la suya, no la de los demás. Basto que vinieran Rijkaard y después Guardiola, y sin cambiar “los negativos” demostraran la estulticia de esta proposición. Toda esta energía que tiene un buen cabreao debe administrarse y no acallarse, lo que hay que atacar es las frustraciones que lo producen. Ante estas, la opción de cabrearse es la más sana y la más difícil: la persona expresa lo que siente, quizás de forma explosiva e incluso violenta o maleducada pero sincera y comprometida.

Sinceridad y Compromiso ¿no es esto lo que necesitamos para hacer las cosas mejor en el sistema sanitario?

el ultimo año de………

cumplimos siete años en esto de los blogs

la sabiduría de las multitudes que escriben en la historia clínica


Las grandes bases de datos clínicas como Base de Datos para la Investigación farmacoepidemiológica en AP* BIFAPpermite calcular con relativa facilidad la incidencia de enfermedades en Atención Primaria. Es el caso de un artículo publicado en la revista Atención Primaria donde se intenta estimar la incidencia de Neumonía adquirida en la comunidad (NAC) en nuestro país, partiendo de la base que a incidencia de la NAC es difícil de conocer ya que se trata de un proceso relativamente benigno que se puede y trata en atención primaria y no conlleva declaración obligatoria, ni registro especifico alguno.

Con la información que se recoge en BIFAP se identificaron todos los pacientes con un primer registro de episodio (códigos CIAP compatibles con este proceso) de Neumonía durante el periodo de estudio, mediante un algoritmo informático que incluía también la búsqueda del termino «neumonía» en el texto libre de la historia clínica informatizada. Se revisó toda la información recogida en la historia informatizada de los casos potenciales.

La tasa de incidencia global de NAC fue de 2,69 casos por 1.000 personas-año siendo, 3,15 en hombres y 2,28 en mujeres. La TI global obtenida en el Reino Unido utilizando la base de datos THIN fue de 1,21 casos/1.000 personas año (TI hombres: 1,33; TI mujeres: 1,10). El porcentaje de NAC ingresadas fue de un 32% en BIFAP (37% hombres; 27% mujeres) y de un 17% en THIN (18% hombres; 16% mujeres) observándose una tendencia ascendente cuando se incrementaba la edad.

Los datos confirman lo observado en otras investigaciones: la incidencia de neumonía es superior en varones, se incrementa con la edad, y además, es mayor en los meses fríos.

* BIFAP es una base de datos clínica españolas que tiene una estructura es similar a otras grandes bases de datos de atención primaria como la General Practice Research Database y The Health Improvement Network (THIN). Contiene datos de aspectos sociodemográficos, enfermedades y problemas clínicos, interconsultas, pruebas complementarias, prescripciones, y antecedentes personales y familiares extraídos de las historias clínicas informatizadas de médicos de familia y pediatras durante su quehacer diario. En el momento actual reúne los datos de 1.148 médicos de familia y pediatras que colaboran de forma voluntaria en nueve comunidades autónomas, y dispone de datos de más de 3 millones de pacientes, con una cobertura global del 6,9% (Ver Tabla ). Gracias a toda la información que incluyen estas bases de datos es posible analizar la historia natural de las enfermedades, estudiar factores de riesgo y realizar evaluaciones de la efectividad, seguridad y eficiencia de los fármacos.

Una pena que su desarrollo se haya visto entorpecido por dirigentes y gestores de medio pelo (con excusas peregrinas como la privacidad o la propiedad de los datos, cuando no por los proyectos megalomaniacos de historias clínicas centralizadas) que actúan como el perro del hortelano: ni producen información, ni dejan que otros la saquen.