Categoría: Cardiología
la trágica historia de la menoapusia
Cuando se publico el estudio HERS en JAMA en 1998, el medicamento más prescrito en los Estados Unidos era Premarin, estrógenos equinos conjugados (CEE) extraída de la orina de yeguas embarazadas. La popularidad de este fármaco se basó en parte en su histórico papel en el tratamiento de los síntomas vasomotores relacionados con la menopausia (Premarin fue aprobado para el tratamiento de los sofocos por la FDA en 1942 y en parte en una filosofía popularizada por un influyente libro titulado «Feminine Forever«, que afirmaba que «la menopausia es una deficiencia de la hormona y es totalmente prevenible.» El entusiasmo por la menopausia tras la terapia de estrógeno disminuyo en la década de los 70 con el reconocimiento de que el estrógeno aumentaba sustancialmente el riesgo de cáncer uterino, pero se reanudó en las siguientes décadas, cuando la adición de un progestagenoa a la terapia con estrógenos evitaba este riesgo.
Así empieza una reseña del estudio HERS publicada por los mismos autores del ensayo en el número de esta semana de la revista JAMA en la sección clásicos del JAMA y que ilustra uno de los grandes hitos en la curiosa intrahistoria del tratamiento del menopausia.

Acaba así: En conclusión, la historia de HERS y WHI es un excelente ejemplo de los postualdos de la medicina basada en la evidencia que sugiere que las recomedaciones de las guías de practica clínica se deben basar en investigación rigurosamente diseñada sobre la base de dos o más ensayos aleatorizados ciegos con resultados finales relacionados con la enfermedad, incluso si estudios observacionales o la fisiopatologia sugieren que estos ensayos no son necesarios. Los estudios en animales y ensayos clínicos con resultados subrogados pueden ser engañosos, los estudios epidemiológicos de los tratamientos preventivos son particularmente susceptibles a presentar factores de confusión ya que las personas más sanas tienen más probabilidades de buscar y adherirse a las medidas preventivas. Balancear los beneficios y daños es especialmente importante al considerar el uso de intervenciones preventivas en individuos sanos, en los cuales existe una obligación especial de no hacer daño.
en Pueblo no fuman
Hace casi cinco años, una localidad del estado norteamericano de Colorado llamada Pueblo ( en español) una ordenanza prohibió fumar en todos los recientos cerrados no residenciales. Año y medio despues se comprobó que la medida redujo en un 26% los ingresos hospitalarios por infarto de miocardio entre los habitantes de la ciudad, tal como mostro el estudio Reduction in the Incidence of Acute Myocardial Infarction Associated With a Citywide Smoking Ordinance publicado on line en la revista Circulation y del que nos hicimos eco en PrimaBLOG ( el blog previo a Primun).
. Las hospitalizaciones por infarto no cambiaron de forma significativa entre los residentes del condado fuera de la ciudad donde se aplico la ordenanza o en una localidad vecina de características similares El Paso County pero donde no se aplicaron medidas anti tabáquicas
La disminución de enfermedades cardiovasculares y la implantación de medidas de salud pública de tipo restrictivo se ha visto también en otros estudios y en otros lugares pero en general se evaluaban los resultados en un plazo de un año. El estudio del condado de Pueblo continuo y ahora se publica en Morbidity and Mortality Weekly Report los resultados a tres años con una disminución aun mayor en la tasa hospitalizaciones por infarto de miocardio- un 41 % respecto a la fase sin prohibiciones. Loa autores lo achacan al «salvación» de los fumadores pasivos pero dada la naturaleza del estudio esto no se puede confirmar, sigue siendo válida sin embargo la conclusión inicial de estos mismos autores «Se pueden salvar vidas con fármacos y dispositivos caros y sofisticados -añade-, pero esta sencilla acción comunitaria conduce a disminuir los infartos. «Adoptar una ordenanza anti tabáquica tiene el potencial de mejorar rápidamente la salud cardiovascular de la comunidad».
no controles
En la revista Annals of Internal Medicine ( mayo 2008 nº9) se publica un articulo que muestra que los análisis de control del colesterol se pueden realizar con intervalos de tiempo mas amplios que los actuales. De forma rutinaria se suelen realizar analisis cada seis o doce meses ( con un intervalo de confianza que va desde el mes hasta el infinito) pero las pruebas que están detrás de esta conducta son escasas y se basan más en apreciaciones personales de los médicos y los expertos que en estudios rigurosos. Tomado como base las medidas del nivel de colesterol de los participantes en el ensayo LIPID y utilizando el concepto de señal/ruido, determinan que muchos de los controles realizados a medio corto plazo muestran que tras el descenso inicial hay poca variación y que los cambios observados en los controles tempranos son más bien debidos a variaciones aleatorias que cambios reales. En estos plazos y en determinados niveles son mas frecuentes las medidas que reflejan falsos, que verdaderos positivos La recomendaciones que se derivan de este artículo es que los controles se puede hacer cada 3 o 5 años en lugar de de cada pocos meses o anual.
Ezetimada
En medicina es obvio que la caradura no es exclusiva de una especialidad ni de un país determinado, pero también esta claro que cuanto más prestigio y poder tenga una especialidad y un país, mayor es el riesgo de que caigan en la poca vergüenza. Es el caso de la ACC (ya se sabe cardiólogos y americanos) que ante el escándalo del estudio ENHANCE con Ezetimida responde con esta vergonzosa nota. Como acertadamente se señala en este Blog ¿De que lado están?
Otro que muerde el polvo
Ya desde hace unos meses se estaba comentando en diversos blogs los problemas que estaba dando el estudio ENHANCE, desde cambios en la variable de resultado hasta un incomprensible retraso en su publicación y por fin ha salido a la luz.
Para disgusto de sus promotores la ezetimiba (ezetrol en España) no ha logrado mostrar que reduce la placa de ateroma y por tanto las dudas sobre su eficacia aumentan, ademas parecer que los efectos secundarios no son tan escasos como inicialmente se había anunciado.
En fin otro que muerde el polvo y van…………
Como moraleja también tendríamos que pensar en esta loca carrera en la que estamos metidos en la que el lema parece ser Más es mejor, subimos dosis sin pensar si aumenta la eficacia (omeprazol, paracetamol) asociamos fármacos para intentar conseguir unos niveles imposibles (ezitimiba o fibratos + estatinas, antidiabeticos orales) tratamos a los sanos (medicamentos para la osteoporosis) mezclamos medicamentos para paliar dolores banales ( aines + analgesicos) y todo sin pensar que los efectos secundarios, el coste y otras consideraciones que hacen que no merezca la pena o incluso sea perjudicial.
«Mamá no te cruces de brazos, que te enfadas»
Un divertido programa de televisión tiene una sección que se dedica a relatar frases ingeniosas de niños pequeños, esas criaturas inocentes e ingenuas, cuya sencillez les hace ser genios y pronunciar frases que para sí quisieran muchos de los considerados como tal (sic). Una de mis preferidas es esa que un niño de cuatro años le dice a su madre: «Mamá no te cruces de brazos, que te enfadas»
Que de niño se confunda las causas con el efecto es normal, a esas tiernas edades nada se debe saber de relaciones, asociaciones, inferencias, o incluso de la importancia de la magnitud en las medidas de asociación. Lo que es más grave es que muchos profesionales del periodismo e incluso de la sanidad les pase lo mismo. Es grave no tanto por su importancia, – no hay que ser petulante, uno puede vivir perfectamente sin saber lo que es un hazard ratio– sino por la capacidad trasmitir información errónea (en el caso de los periodistas) o tomar decisiones equivocadas (en el caso de los médicos y gestores).
Cuando no se sabe distinguir lo que un determinado diseño (de estudio) nos puede decir y/o mostrar (que no demostrar) o cuando no se es capaz de estimar que significa un riesgo relativo de 1,2 es peligroso sacar conclusiones de estudios como los publicados hace un mes en el New England Journal of Medicine sobre la relación entre la obesidad infantil y enfermedad coronaria en la edad adulta.
Aunque desde el punto de vista de la salud publica son trabajos muy relevantes, desde la perspectiva del médico clínico tienen más bien poco interés, si bien no ha quedado más remedio que echarles un vistazo por la polvareda que se ha ocasionado a raíz de su publicación. Ademas son buenos ejemplos de los peligros comentados al principio.
Así que ni «El niño gordito de mayor tendrá un infarto» ni se «ha demostrado que hay que ponerlos a adelgazar desde pequeñitos» ni esta justificada la puesta en marcha urgente de ningún Plan Regional de Obesidad Infantil, ni «La obesidad infantil, una crisis comparable al cambio climático», ni chorradas semejantes.
Bueno a lo mejor si son verdad;-) pero desde luego no se puede decir que lo sea tomado de base estos dos estudios, ni siquiera como excusa.
un caso clínico
El stent o endoprótesis coronaria es una estructura de metal enrejillada de forma cilíndrica utilizada con cierta alegría por los cardiólogos con el objetivo de solventar las obstrucciones de las arterias coronarias a pesar de que en algunos casos no se ha demostrado que sea mejor que el tratamiento médico.
Dado su uso intensivo también pueden ser frecuentes ciertas complicaciones consideradas antaño como raras. Este es el caso de un paciente con tres stent por angina inestable y obstrucción de dos vasos, que desarrollo días después un dolor en muslo izquierdo. Se etiqueto inicialmente como claudicación intermitente y fue derivado al cirujano vascular para realización de doppler (ya se sabe que al igual que cuando uno tiene un martillo todo lo que ve son clavos, cuando uno es cardiólogo todo lo que ve es arteriosclerosis)
Aprovechando una visita al centro para control y con la suerte de tener un mini-doppler (que nos han dado para que podamos completar el ítem de la cartera de servicios denominado índice tobillo/brazo, aunque nadie sabe muy bien para que sirve) vemos que la permeabilidad arterial es estupenda, incluso mejor que en el miembro contralateral por lo que parece descartarse la etiología obstructiva. Se le pregunto al paciente y lo que contaba se parecía a una meralgia parestésica (dolorimiento sentido como quemazón más alteraciones de la sensibilidad localizado en la cara anterolateral del muslo)
La meralgia aunque no siempre manifiesto y no siempre demostrable, esta ligada al atrapamiento del nervio femorocutaneo a su paso por la porción anterosuperior del la espina iliaca.
En nuestro caso la cercanía temporal de la aparición de los síntomas con la colocación del stent, y la cercanía física de la zona donde se manipula el acceso del catéter, nos pueden llevar a pensar que bien por compresión directa o por un hematoma, se ha comprimido el nervio femorocutaneo. Si ademas este, tuviera un recorrido más medial que el habitual la causa estaría clara. Para confirmarlo y saber si ya se ha descrito realizamos una búsqueda rápida en PubMed-MEDLINE donde obtenemos este único artículo
gracias a la biblioteca Lain Entralgo se obtuvo rápidamente a texto completo y ver que las conjeturas podrían estar bien encaminadas. Todavía falta por confirmar el diagnóstico final, os mantendremos informados………..
muerte o muerte
«It is an art of no little importance to administer medicines properly: but, it is an art of much greater and more difficult acquisition to know when to suspend or altogether to omit them.»
Philippe Pinel, 1745-1826
Considerado por muchos el padre de la moderna psiquiatría, Pinel fue un médico francés que propugnaba la humanización del trato que se daba por entonces a las personas aquejadas de enfermedades mentales, eliminando, como primera medida, su encadenamiento a las paredes. Además Pinel suprimió las sangrías y los tratamientos inútiles, que no servían más que para debilitar a los enfermos.
Con la frase de arriba acaba un muy interesante artículo publicado esta semana en el BMJ titulado Preventive health care in elderly people needs rethinking donde se nos incita a «repensar» las medidas preventivas que se les ofrece a los ancianos.
Tomando como ejemplo el uso de estatinas como prevención de las enfermedades cardiovasculares, se postula la necesidad de huir de aproximaciones únicas y simples en procesos complejos.
Cuando se aplica una medida preventiva no estamos salvando vidas, estamos seleccionando la causa de la muerte. Una medida preventiva que evite una causa de muerte prematura sera aceptable, estamos «seleccionando» o discriminando positiva mente- como se dice ahora- a favor de una causa que produce muerte a una edad más tardía, y por tanto estamos produciendo un beneficio. ¿ pero que pasa cuando esta medidas las tenemos que aplicar a pacientes con una edad que supera la media de las expectativas de vida? ¿ producimos un beneficio?.Suponiendo que así sea ¿ a que coste ?
La linea del tiempo
La reciente historia de la rosglitazona (Avandia) en un imaginativo timeline basado en un software que se puede utilizar gratis para lo que se te ocurra. Si la quieres en formato texto más tradicional y desde la otra orilla puedes consultar este artículo del New England
