Categoría: Atención Primaria

f-health o el efecto WP 5.1

españa vs gran bretaña

el control de los dinosaurios

El ministerio amenaza con evaluar la calidad de las web sanitarias, segun se refiere en infemera virtual del colegio oficial de enfermeras de Barcelona y reseñando una noticia de La Razon: Las páginas web con información de salud avalada por el Ministerio llevarán un «sello de calidad» bien visible que acreditará la seriedad y verosimilitud del contenido, así como que no atenta contra la salud. La acreditación del Ministerio de Sanidad y Poltícia social garantizará al usuario que su contenido ha sido revisado por expertos, y que posee los requisitos imprescindibles de rigor científico fidedigno.

que horror el ministerio de la gripe A de vigilante

Quis custodiet ipsos custodes

caña al mono

Caña al mono o Shock the monkey-

En el último número de enero del New England un interesante articulo de bioetica titulado Consent or Obedience? Power and Authority in Medicine aprovecha la publicación de un libro biográfico del psicólogo social Milgran, para explorar los peligros de la obediencia ciega y sobre todo la predisposición hacia ella de los seres humanos.
Los experimentos de Milgram consistieron en invitar a un sujeto (bajo las órdenes de una autoridad) a aplicar descargas eléctricas dolorosas a otro individuo, que el creía un igual pero que en realidad era un actor. Las descargas subían en intensidad conforme el sujeto iba fallando una tarea de memoria que se le asignaba. Los resultados del experimento fueron sorprendentes, hasta un 65 por ciento de los sujetos aplicaron las descargas eléctricas hasta el final, aún cuando la vida del actor cómplice simulaba estar en peligro.
Entre otras conclusiones emerge la convición de que en el momento en que el sujeto asume una autoridad superior se ve libre de toda responsabilidad sobre sus actos, y se explica así como personas muy normales se pueden convertir en verdaderos sádicos o asesinos en situaciones determinadas.
La predisposición humana a obedecer los mandatos de lo que considera una autoridad, se traslada en este artículo-reflexión de Cassell a la relación jerárquica en la docencia de la medicina y a la relación medico-paciente.

Lastima que el autor sea americano, si hubiera estado en España tendría un amplio campo de observación en la atención primaria actual 😉

El título de este comentario, aunque viene casi al pelo, no es más que un guiño a la excelente canción de Peter Gabriel que casualmente compuso otra basándose en uno de los experimentos de Millgran, apareció en el álbum “So” con un título tan poco sugestivo como Milgram’s 37 (we do what we’re told). Claro que comenzar un comentario con “nosotros hacemos lo que nos dicen”, pues que parece que tiene menos gracia.

social y abierta

Dios salve al consejero

Osakidetza controlará las recetas médicas : Los facultativos que prescriban fármacos de marca deberán justificar su decisión por escrito dentro del plan de contención del gasto

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El médico que trata a los otros médicos como subalternos es un canalla,
el médico que guarda su saber sin compartirlo con aquellos que lo necesitan es un estafador,
el médico que se sirve de su bata para ejercer el poderes un criminal,
el médico que reserva su lealtad para sus colegas es un golfo.
El médico que se respeta y respeta a los demás no se contenta con hacer servilmente lo que le han enseñado
sino que se pregunta cada día si no puede mejorar,
sin tomarse nunca por Dios.
Porque no lo hay.

Los Tres Médicos. Martin Winckler, 2004

«No podemos obligar a los médicos a la hora de prescribir, pero sí darles un toque de atención»*

“No podemos obligar a los médicos a la hora de prescribir, pero sí darles un toque de atención”= Un tal Jesús María Fernández vicealgovasco  dixit .

Se incluyen fotos del espécimen en el momento de disponerse a dar toques

*

De como entienden su misión algunas conserjerías -no es un error- y lo que es, para algunos politicofarmaceuticos el uso racional del medicamento

y de lo que para alguna sociedad científica y colegios son los médicos de atención primaria:

gora katea

el tobillo de ottawa

Las lesiones del tobillo o pie son causas frecuentes de atención en los servicios de urgencias. La medicina defensiva y el aumento en la demanda de atención médica en los servicios de urgencias, han condicionado que en estos servicios se soliciten radiografías de forma rutinaria incluso sin haber valorado previamente al paciente.

La necesidad de realizar radiografías de rutina después de cada lesión de tobillo es cuestionada, ya que menos de 15 % de los pacientes con estas lesiones tendrá una fractura significativa, aunque se reconoce que no diagnosticarlas puede tener como resultado secuelas incapacitantes. No siempre es fácil diferenciar clinicamente entre una fractura o una lesión de ligamentos, por lo que muchos pacientes pueden ser expuestos innecesariamente a radiación para descartar una lesión ósea.
Las reglas de Ottawa (Ottawa ankle rules) son un sencillo grupo de reglas de decisión clínica utilizadas en el diagnóstico de lesiones del pie o tobillo como ayuda a la hora de decidir cuando son necesarios radiografías del pie. Son criterios de predicción o decisión clínica diseñados para reducir el número de radiografías y limitar el daño potencial por exposición a la radiación, además de disminuir costos y tiempos de espera, todo ello sin omitir fracturas importantes y una disminución de la calidad de la atención médica.

Las reglas de Ottawa para lesiones del pie o tobillo son simples,fáciles de emplear y han sido validadas en varios estudios y representan una herramienta clínica atractiva que se compone de los siguientes criterios:

  1. Dolor o aumento en la sensibilidad en el borde posterior de los últimos seis centímetros de la tibia y el peroné y hasta la punta del maléolo lateral (peroneo) o medial (tibial).
  2. Dolor o aumento en la sensibilidad en el escafoides del tarso o la base del quinto metatarsiano.
  3. Incapacidad del paciente para soportar su peso corporal inmediatamente después de ocurrida la lesión, e incapacidad para deambular más de cuatro pasos durante la exploración física en urgencias.

La presencia de una o más de estas reglas indica la necesidad de realizar radiografías para descartar lesión ósea.

De:

  • Palapa García LR. Utilidad de las reglas de Ottawa en el diagnóstico de las lesiones agudas del tobillo o pie. Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social, 2005; 43(4):293-298
  • Bandolera. De nuevo las reglas de Ottawa para el tobillo nº11.

El síndrome del coronel Nicholson

Lo denominamos así en recuerdo del protagonista de la afamada película El puente sobre el rio Kwai interpretado por Alec Guinness.

Durante la Segunda Guerra Mundial, un nuevo contingente de prisioneros ingleses llega a un campo de trabajo japonés para construir en plena selva un puente de ferrocarril sobre el río Kwai. El jefe de los británicos, el coronel Nicholson, rehúsa inicialmente colaborar con los japoneses, al no cumplir estos con los convenios internacionales relativos al trato con prisioneros. Tras una lucha de voluntades entre el coronel y el jefe japonés, este tiene que claudicar y ceder las pretensiones de los oficiales británicos con tal de que estos y sus hombres acaben el puente con la rapidez necesaria.

El coronel japonés conseguía así cumplir su mandato de acabar el puente, atrasado hasta entonces por los sucesivos boicoteos de los prisioneros; el jefe inglés obtenía una mejora en las condiciones de sus hombres y, sobre todo, un objetivo para los suyos. Se configura la construcción del puente como una meta, un objetivo que tiene ocupados a los soldados, eleva la moral y el compañerismo y, sobre todo, les brinda algo por lo que trabajar y de lo que estar orgullosos.

El problema surge cuando, casi terminado el puente, aparece un comando inglés cuya misión es cortar la línea del ferrocarril, volando el puente, punto vital para el transporte de suministros del ejército japonés. El coronel Nicholson descubre, en última instancia, el complot y reacciona de forma incomprensible intentando impedir la voladura del puente.

Él, un típico oficial británico que había utilizado la construcción del puente para mantener la unidad, disciplina y dignidad de su gente, olvida (por un momento en la película y definitivamente en la novela original) que su objetivo no era el puente sobre el río Kwai, sino perjudicar al enemigo para que su país venciera la guerra. Impidiendo su voladura, hace un flaco favor a sus compatriotas y confunde un objetivo secundario con la verdadera meta.

Nuestro sistema sanitario tiene muchos personajes afectados de este síndrome: desde los que ven la asistencia sanitaria como la última frontera donde intentar aplicar una obsoleta ideología, que ha demostrado su ineficacia en el campo económico, político e incluso social, hasta los que quieren obligar a la sanidad y a los que en ella trabajan a vivir en una utópica Arcadia ajena a todos los problemas, incluidos los económicos, de la sociedad en la que viven.

Si yo fuera prisionero en un campo de trabajo dirigido por un despiadado jefe japo, un lúcido coronel Nicholson sería el jefe que necesitaría, pero solo soy un médico que trabaja en un sistema al que ve muchas posibilidades de mejora. El problema es que cuando se intenta mejorar, enseguida se ve rodeado de iluminados, que le recuerdan que su misión es cuidar del puente y no ganar la guerra.