No se ha podido hacer nada

En un debate radiofónico sobre sanidad previo las elecciones de noviembre de 2011, un médico general que se encontraba entre los invitados, pregunto a los representantes de los partidos contendientes si habían previsto algún plan para atajar la ola de suicidios que se avecinaba con la crisis.

Como era de esperar los políticos contestaron como tales, es decir no dijeron nada sustancial. En este caso la “respuesta política” era más elocuente que las propias palabras, les habían pillado, no tenían ni idea, ni siquiera se lo habían planteado……

 

No se ha podido hacer nada.

Por Ángel Ruiz Téllez. Médico

Una mujer de 53 años se ha suicidado esta mañana en la localidad vizcaína de Barakaldo cuando iba a ser desahuciada. Según fuentes del Departamento vasco de Interior, la vecina de Barakaldo se ha encaramado a una silla y se ha arrojado al vacío desde el cuarto piso del inmueble. Los hechos se han producido sobre las 09:20 horas en una vivienda de la avenida Altos Hornos de la localidad fabril. Cuando el amplio dispositivo de urgencias se ha desplazado al domicilio solo pudieron constatar el fallecimiento de la mujer.” No se ha podido hacer nada”. El cuerpo ha sido trasladado al Instituto Anatómico Forense.

Amaya de 53 años hoy se ha arrojado por la ventana presa de desesperación ante la inclemencia de un banco, de una sociedad, de una justicia, de unos políticos, cuando la policía acataba la orden de desalojo. Deja marido y un hijo de 21 años.

Con hambre se malvive y se puede morir. Sin trabajo la vida pierde su dignidad, la autoestima, y se deteriora profundamente la salud.

Sin casa, simplemente no se puede vivir.

¡Qué valientes fuimos, como sociedad, con el caso del niño Jokin, de Hondarribia,  de 14 años que  se suicidó arrojándose de lo alto de la muralla!. Ocho menores fueron condenados a penas de 18 meses de libertad vigilada por un delito contra la identidad moral con resultado de suicidio. No fue considerado de delito criminal de “inducción al suicidio”, por la ausencia de Dolo directo en la inducción del mismo.

El Dolo es una figura jurídica penal y civil en relación con la intención lesiva, máxime en casos de mala fe, usura, abuso de poder, dictadura o ideología política.

“Nada se pudo hacer”, concluía la lacónica crónica periodística del suceso, tras detallar, eso sí, el extenso operativo de bomberos, ambulancias y servicios médicos que se acercaron al lugar para….un cadáver, vivo instantes antes.

Echar a una persona de casa, en la sangría económica en la que estamos, ¿no es una inducción al suicidio, con Dolo, máxime por la usura , que supone mantener el precio de la vivienda 3 veces por encima del valor de la misma ahora, o cuando el Banco está siendo ayudado por el dinero de la sociedad, y por el abuso de poder de la regulaciones bancarias contra los ciudadanos, o cuando el gobierno indigno a decidido lavar la ignominia financiera de los bancos con la sangre de los más débiles?.

Nunca ha habido excusa para acatar una orden injusta, por legal que fuera.

Los médicos siempre recibimos el peso de la justicia cuando nos hemos equivocado. ¿Por qué el Director de Banco y su Presidente deben quedar impunes de un acto con resultado de muerte, de suicidio? ¿Cómo se va demostrar que no es un suicidio inducido con dolo por usura y abuso de poder?

La fiscalía y las organizaciones médicas deberían ser parte de la acusación pública y particular  de este hecho.

El conocimiento y la intervención médica es evitar tanto la enfermedad personal como la social, antes que tener tratarla, lo que además es más caro. La alarmante y creciente exclusión social que el paro, los desahucios, y pobreza están generando en España, deben ser considerados como el primer problema sanitario a tratar para evitar la reducción de la esperanza de vida y el crecimiento de una morbi-mortalidad física, psíquica y social que seamos incapaces de tratar, por muy sofisticados hospitales que poseamos.

Ángel Ruiz Téllez. Médico

  1. Enrique Gavilán (@enriquegavilan)

    Muy bueno el relato de Ángel. Me encantaría ver la cara de los que participaron en aquel debate de la radio al que haces mención (es de justicia decir que el médico general al que se menciona es J. Gérvas, el link para el que le interese: http://www.rtve.es/alacarta/audios/en-dias-como-hoy/dias-como-hoy-cuarta-hora-06-10-11/1216341/). Alguno va por ahí en twitter ahora jactándose de hacer propuestas para parar los desahucios. A buenas horas…

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  2. Ángel Ruiz Téllez

    Como en el caso del Madrid Arena, o son rápidos los políticos moviendo a la fiscalía a entablar una querella criminal por inducción al suicidio contra el banco, o la marea subirá, pidiendo la cabeza del Consejero de Justicia, o la del Delegado del Gobierno en Bizkaia, o la del Ministro de….
    ART

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  3. Juan Yuste Garrido

    Lo que yo tampoco alcanzo a entender es cómo no se les remueve la conciencia a esos “banqueros” que han favorecido que se llegue a esta situación. Os juro que no entiendo esta sociedad: si tienen algo de Humanidad, ¿no deberían ellos mismos iniciar los cambios? ¿como pueden dormir plácidamente sin ningún cargo de conciencia?¿piensan que están obrando bien?.

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  4. Ángel Ruiz Téllez

    La Disonancia Cognitiva, descrita por Festinger (A theory of cognitive dissonance. Stanford, CA: Stanford University Press) hace 50 años nos ayuda a explicar como hemos hecho para soportar la contradicción entre nuestra conciencia de maleficencia y nuestra autoimagen de buenas personas. Cuando algo nos interpela tanto como para tambalear los cimientos de nuestro equilibrio optamos por autoconvencernos, a fuerza de repetirnos, que obramos por obligación, por lealtad a la empresa, por ayudar a clarificar una grave situación del banco que sería peor que dejarla estar, por…. .

    Es una actitud presente en cada uno de nosotros, siempre que la elección supone un bien para el otro y un mal para mí. Ese banquero no se diferencia en nada de mí mismo. Seguramente yo soy capaz de obrar igual y lo hago. Como confirmaban los descarnados experimentos de Stanley Milgram sobre la obediencia en entornos de autoridad, (Milgram, Stanley. (1974), Obedience to Authority; An Experimental View. Harpercollins), solo el 4% de la población general, esa población repleta de ‘buena gente’, de madres y padres amantes de sus hijos, pues solo el 4% de todos, es capaz de negarse a ejecutar una orden que atente contra la integridad del otro, ante un entorno de autoridad, como el del banco, el de la policía, el de la justicia, …, como el de la medicina. Decir ¡No!, es un ejercicio de madurez con malas consecuencias en general. ¿Por qué voy a ser yo el que dé la cara?, pensamos.

    ‘Afortunadamente’ la Disonancia cognitiva acude en nuestra ayuda y nos lobotomiza para que podamos soportarnos y podamos seguir mirándonos al espejo.
    Pero sí no soy capaz de decir NO, es necesario que sea otro el que me fuerce. De ahí la necesidad de que el suceso no quede impune, con una denuncia por Inducción al suicidio. Es seguro que si eso se diera, es decir, es seguro que si cada una de esa elecciones cobardes que hacemos en nuestra vida, cuando decidimos sobre los demás, tuvieran sus consecuencias graves y serias sobre nosotros, seríamos mejores como sociedad y , también, como individuos.
    Saludos
    ART

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