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Más hierro

La anemia por déficit de hierro como entidad frecuente y manejable desde Atención Primaria. Se insiste en que el tratamiento deber ser preferentemente con sales ferrosas en dosis de 100-200 mg/día en una o dos tomas, preferentemente en ayunas durante un tiempo variable que oscila entre los 3 y 6 meses. La baja absorción de estos preparados hace que sea necesario dar cantidades mayores que las necesarias y que el hierro no absorbido ocasione con frecuencia reacciones adversas gastrointestinales (dolor abdominal, náuseas, vómitos, estreñimiento y diarrea) que parecen estar relacionadas con la dosis. La intolerancia gastrointestinal disminuye el cum­plimiento y lleva al abandono del tratamiento o a un cambio a otros preparados que no siempre aportan la cantidad de hierro necesaria.

En la revista The Lancet Hematology se publica un estudio que reúne dos ensayos controlados, aleatorizados, prospectivos y abiertos, en los que se evalúa el grado de absorción de hierro con suplementos administrado en diferentes dosis y períodos. En ambos ensayos se midió la absorción en mujeres con ferropenia en dos grupos distribuidos al azar. En el primero, un grupo recibió 60 mgde hierro por la mañana en días consecutivos durante 14 días, y el otro grupo recibió las mismas dosis en días alternos durante 28 días. En el estudio 2, un grupo recibió 120 mg de hierro por la mañana y el otro dos dosis de 60 mg, una por la mañana y otra por la tarde, durante 3 días consecutivos; en este ensayo, 2 semanas después los grupos se cruzaron recibiendo un tipo de dosis distinta del que recibió inicialmente durante otros 3 días.

La administración se hizo con hierro marcado de tal forma que se pudiera medir su biodisponibilidad (absorción total y fraccionada del hierro). En el primer ensayo, al final del tratamiento, la absorción de hierro mostró pocas diferencias entre ambos grupos. En el estudio 2, no se observaron diferencias significativas en la absorción total de hierro con la administración una vez al día frente a dos veces al día; lo que lleva a los autores a concluir que recomendar suplementos de hierro en días alternos y en dosis únicas optimiza la absorción de hierro. Podría ser, por tanto, un régimen de dosificación aceptable.

En cualquier caso, y como se apunta en un comentario acompañante publicado en la misma revista, hace falta comprobar estos hallazgos en pacientes con anemia ferropénica y sobre todo realizar ensayos clínicos que prueban las hipótesis que surgen de estos estudios, ya que un régimen a días alternos y toma única simplificará el tratamiento, reduciría los efectos adversos y los costes y mejoraría la adherencia

Publicado en AMF como Bravo Toledo R. Menos es más. AMF 2017;13(11):664-665

El precio del hierro

Cuando Iván comenzó sus prácticas en la consulta de un centro de salud, una de sus primeras preguntas fue que era el “Fisiogen”, lo había leído en el informe de alta de una paciente ingresada por hemorragia digestiva y la subsiguiente anemia ferropénica. Su tutor sabía que era un hierro nuevo al que los especialistas de su hospital parecían tener un especial cariño y que no estaba incluido en el nomenclátor al ser considerado un suplemento alimenticio. También ambos supieron por voz del paciente que era bastante caro, al menos para ella que cobraba una pensión exigua sin ningún ingreso o ayuda añadida

Su tutor le propuso revisar el tratamiento de la anemia ferropénica especialmente de los distintos preparados de hierro, la cantidad de hierro elemental que contenían y su coste.

Con la información que le proporcionaron las farmacéuticas de la farmacia más próxima al centro (gracias Farmacia Linneo) y un poco de tiempo, Iván nos preparó el siguiente informe:

La dosis de hierro oral para el tratamiento de la a anemia ferropénica depende de la edad del paciente, el déficit de hierro estimado, la rapidez con la que debe corregirse y los efectos secundarios. Durante muchos años, la dosis diaria recomendada para el tratamiento de la deficiencia de hierro en adultos ha estado en el rango de 150 a 200 mg de hierro elemental por día. La absorción es mayor con la ingesta de sal ferrosa. Se recomienda evitar las cápsulas de liberación sostenida o recubiertos entéricos, que liberan el hierro en zonas más distales del tracto intestinal fuera de los sitios preferentes de absorción.  Así mismo, se recomienda: tomarlo con el estómago vacío y acompañado de zumo de naranja o suplemento de ácido ascórbico, separarlo en el tiempo de la ingesta de antiácidos (bloqueadores de los receptores H2, inhibidores de la bomba de protones), alimentos y bebidas que contienen calcio, suplementos de calcio y algunos antibióticos.

Los efectos adversos gastrointestinales frecuentes con la ingesta de estos preparados (estreñimiento malestar abdominal, náuseas, vómitos, diarrea) parecen estar directamente relacionados con la cantidad de hierro elemental ingerida, lo que explica la aparente mejor tolerancia de unos preparados frente a otros (peor cuanto más hierro elemental contengan). Ante mala tolerancia que puede llevar a una peor adherencia terapéutica se han propuesto dosis diarias menores, especialmente en personas mayores y la toma del hierro oral a días alternos cuya utilidad parece comprobada.

La tabla con los distintos preparados de hierro presentes en el mercado español se expone a continuación.

Por Iván Valentín, alumno 6º medicina Universidad Complutense de Madrid

Archivo Hoja de Calculo

Más información en:

Anemia Ferropénica- manual MSD

Anemia Ferropénica- Fisterra

Iron Deficiency Anemia: Evaluation and ManagementAFP

Tratamiento de las anemia por déficit de hierro y vitamina B12- INFAC

 

hierro

Es una creencia común entre las mujeres que los compuestos de hierro tienen  muchos efectos secundarios gastrointestinales. Para evaluar los efectos secundarios gastrointestinales de la profilaxis con hierro durante el embarazo, se realizo un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego ene 404 mujeres embarazadas sanas asignados a cuatro grupos que tomaron: suplementos de hierro ferroso (como fumarato) en dosis de 20 (n = 99), 40 (n = 100), 60 (n = 102) y 80 mg (n = 103) todos los días desde las 18 semanas de gestación hasta el parto.

Se registraron a través de entrevistas a los 18, 32 y 39 semanas de gestación síntomas gastrointestinales (náuseas, vómitos, dolor epigástrico, eructos, pirosis, meteorismo, borborigmos, dolor cólico, flatulencia, estreñimiento, heces delgadas, diarrea), coloración negra de las heces, y el uso de laxantes s.

La frecuencia de síntomas gastrointestinales no fueron significativamente diferentes en los cuatro grupos de suplemento de hierro, ya sea en la inclusión o menos 32 y 39 semanas de gestación y por tanto, no relacionada con la dosis de hierro.

Este estudio muestra que un suplemento de 20-80 mg de hierro ferroso (como fumarato), tomadas entre comidas, no tiene efectos clínicamente significativos secundarios gastrointestinales. La aplicación de la profilaxis con hierro para las mujeres embarazadas no deberían verse afectados por una preocupación excesiva de los efectos secundarios que no existen.

en Milman N, Byg KE, Bergholt T, Eriksen L. Side effects of oral iron prophylaxis in pregnancy–myth or reality? Acta Haematol. 2006;115(1-2):53-7

dos lecciones