El tonto Simon

Ya hemos comentado en alguna ocasión y existe evidencia empírica que lo confirma, que uno de los males de la sanidad pública española es tener los dirigentes y/o gestores más tontos del panorama directivo español. La contrariedad mayor sin embargo no es ésta, ya estamos acostumbrados y lo llevamos con dignidad, lo peor es comprobar que este mal se contagia, o mejor dicho se multiplica. Comprobar que nuestros representantes y/o delegados, científicos o sindicales, son también bastantes simples, nos llena de estupor.

Es lo que sentimos cuando leemos los parabienes con la que ha sido recibida la reforma en la gestión y el control de los procesos por incapacidad temporal (IT) por parte de supuestos representantes de los médicos de atención primaria. Mostrar “satisfacción” con el proyecto de Real Decreto de IT muestra una más que manifiesta miopía e incapacidad de ver más allá en la importancia que tiene este componente en nuestro trabajo y en el sistema sanitario en general. Es también patético ver la lucha por apuntarse el tanto y la reivindicación de pionerismo de alguna comunidad autónoma.

SiToMenos mal que nos queda, además de Portugal, gente crítica e inteligente que a pesar de una rémora estatalizante e izquierdista evidente, saben poner un punto crítico y avisarnos de los más que virtuales peligros de esta reforma.  La Federación de Asociaciones de Inspección de Servicios Sanitarios (FAISS), ha emitido un comunicado que resumimos a continuación  para que nuestros representares y todo los trabajadores de atención primaria se den cuenta de que va en verdad, la “benéfica” reforma:

En estos últimos días, hemos tenido conocimiento en el seno de la Federación de Asociaciones de Inspección de Servicios Sanitarios (FAISS), de la existencia de un avanzado proyecto de Real Decreto (RD) destinado a regular determinados aspectos de la gestión y el control de la Incapacidad Temporal (IT). En general, consideramos que estamos ante un RD especialmente orientado a que las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social (MATEPSS), que gestionan cerca del 80% de la IT por contingencias comunes, sean las que dirijan esta prestación y actúen como autoridad de control de la misma, ignorando las propias competencias de los Servicios Autonómicos o Regionales de Salud (SRS) que conforman el Sistema Nacional de Salud (SNS), y actuando incluso por encima del propio Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) que, en algunos aspectos, también queda subordinado. Con esta circunstancia se pervierte el sistema, y quien debería ser controlado, se convierte en controlador.

El nuevo procedimiento propuesto no sólo no reduce la burocratización sino que la potencia, especialmente para el Médico de Familia o de Atención Primaria (MAP).  El sistema de grupos y tablas de duración que diseña el RD resulta complejo y confuso, y el número de informes es excesivo y redundante. Igual ocurre con la gestión de Propuestas de Alta directamente al Centro de Salud (CS) por parte de múltiples oficinas de diferentes MATEPSS (frente a un único interlocutor que representa la Inspección Sanitaria, actualmente) y que puede redundar en fuente de conflictos e inseguridad jurídica tanto para MAP, como para pacientes.

El proyecto está cargado de prejuicio de incompetencia hacia los MAP, generaliza una presunción de fraude por parte de los trabajadores, imputándoles la carga de la prueba de que siguen enfermos o la no justificación de las incomparecencias, en un recorte de derechos sin precedentes.  Con el único argumento, poco creíble, de ahorro de costes, se minoran las funciones de control y autoridad que viene ejerciendo sobre esta prestación sanitaria la Inspección de Servicios Sanitarios (ISS) del SNS, hasta casi ignorarla en su redacción. Este hecho supone, en la práctica, una desaparición y liquidación de funciones de la ISS, posiblemente irrecuperables en la gestión de la IT, en favor de las MATEPSS y su personal, que carece de la condición de funcionario o estatutario, y por lo tanto sin la posibilidad de ser considerado autoridad o agente de la misma.

Con la excusa del control de la prestación económica de la IT, se pretende liberar el acceso integral a la Historia Clínica Electrónica (HCE) para las entidades gestoras de aquélla: INSS, Instituto Social de la Marina (ISM), MATEPSS. Por el contrario, los MAP y la Inspección de Servicios Sanitarios no tienen acceso a los historiales de trabajadores de INSS y MATEPSS, siendo opaca para el SNS buena parte de la patología laboral de sus pacientes y el posible origen profesional de muchas contingencias comunes

Más información en Informe FAISS

En homenaje a el FORO y a la SEMFyC  por su extraordinaros esfuerzos y desvelos por representarnos

Elemental mi querido Dr Watson

La medicina del Futuro: Elemental mi querido Dr Watson

Por Rafael Bravo Toledo- Publicado en A Saúde de Galicia,  Enero 2013.  editada por el Colexio Oficial de Médicos de A Coruña (COMC).

 

“Watson de IBM pasa de Jeopardy a hacer diagnósticos médicos”

Jose L Zapata en el blog alt1040.com

Lo que antecede es el titular de una noticia que con diferentes matices y añadidos aparece desde hace un año en las páginas más tecnológicas de Internet. Probablemente a Ud. no le sugiere mucho este titular. Lo de Watson solo le recuerda al doctor John H. Watson inseparable compañero de misterios y aventuras de Sherlock Holmes. Lo de Jeopardy no le suena nada, y lo de IBM y diagnósticos médicos aunque le evoca algo,  preferiría que no fuera así.

Otro tostón de articulo donde un medico obnubilado por las nuevas tecnologías viene a augurarnos, la pronta sustitución del médico por la maquina” piensa usted, mientras se dispone a pasar de página.

IBM WatsonPero espere un momento, concédanos un minuto y se lo explicamos de la forma más sencilla posible. Como dice la Wikipedia (otro monstruo de Internet) Watson es un sistema informático de inteligencia artificial desarrollado por la corporación estadounidense IBM,  capaz de responder a preguntas formuladas en lenguaje natural (que es lenguaje hablado o escrito por humanos para propósitos generales de comunicación). Su nombre se lo debe al primer presidente de IBM y no a Conan Doyle. Este sistema responde a las preguntas gracias a una base de datos almacenada localmente que contiene información proveniente de una multitud de fuentes, incluyendo enciclopedias, diccionarios, tesauros, artículos de noticias, y obras literarias, al igual que bases de datos externos, taxonomías y ontologías. Si esta base de datos se alimenta con nueva información sobre una disciplina determinada, Watson es capaz de responder a nuevas preguntas a las que previamente no había podido contestar, de ahí que se diga que es capaz de aprender.

Lo que Watson hace en realidad es navegar en gigantescas cantidades de información no estructurada, generar hipótesis y buscar pruebas para dar con la mejor respuesta.

La puesta de largo este sistema de inteligencia artificial tuvo lugar en Jeopardy un viejo concurso de televisión, muy popular en los Estados Unidos, donde tres concursantes deben responder a cuestiones que van desde la historia o el arte, a la cultura popular o los deportes, pasando por ejemplo por los  juegos de palabras. En este programa los concursantes deben formular la pregunta que corresponde a la respuesta que aparece en la pantalla elegida por él. Es decir aparece la respuesta y los concursantes deben adivinar la pregunta a la cual corresponde esa respuesta correcta. A principios de 2011, los productores del programa e IBM  pergeñaron un desafío que enfrento a Watson con dos antiguos campeones del juego y que acabó con la victoria del ordenador.

En realidad no era la primera vez que una máquina superaba a un humano. Todavía se recuerda cuando el ordenador Deep Blue derrotó al entonces campeón del mundo de ajedrez Kasparov. Sin embargo esta victoria tuvo lugar dentro de las reglas de un mundo altamente normalizado como es el juego del ajedrez. Lo que distingue a Watson y se probo en este concurso, es la capacidad para “entender” las preguntas y seleccionar las mejores respuestas en función de los datos que almacenaba en sus memoria y todo ello desde el terreno de lo ambiguo, natural y no estructurado del conocimiento humano.

Tras el éxito en el concurso la compañía puso Watson a trabajar y no por casualidad empezó en las finanzas y la medicina que son dominios que comparten la necesidad de gestionar la información de forma rápida, y donde se manejan ingentes cantidades de datos. Como en Jeopardy, se pretende que el superordenador pueda entender preguntas sobre signos y síntomas clínicos, así como la narrativa de antecedentes médicos personales y familiares. Con esta información se podría adelantar diagnósticos y sugerir tratamientos.

Por fin salió, se lo temía pero estaba tardando, la maquina que como en las películas futuristas “escanea” el paciente con una brillante luz y emite un diagnóstico y comienza una propuesta de tratamiento.

Por fortuna no es así, a pesar de los mitos que se han instalado sobre la aplicación de la inteligencia artificial en medicina, los avances no van por un antropomorfo doctor cibernético con brillantes lucecitas. Más bien lo que se está abriendo paso son herramientas de ayuda a la toma de decisiones y es lo que Watson ofrece. Ni más ni menos que parte de lo que hace un profesional médico durante la asistencia a sus pacientes pero con una potencia de evocación infinitamente mayor. Como dice Herbert Chase, medico, profesor universitario miembro del consejo Consultivo de Healthcare de Watson-IBM

Una máquina como esta, es como si 500.000 médicos como yo, estuviéramos sentados delante del ordenador buscando en Google y Pubmed para encontrar la información correcta

En medicina se supone que los médicos disponemos de toda la información pertinente y que tomamos decisiones lógicas y sensatas de acuerdo a esta información. Sin embargo, como sabe cualquier profesional, esta suposición no es cierta. No disponemos de toda la información en el momento oportuno, bien porque no existe o bien por déficits en el sistema de recogida. Como todos los decisores, somos mucho menos racionales que lo que creemos, y nuestros comportamientos están sujetos a errores sistemáticos y previsibles. La intuición, lo que los americanos llaman gut feeling, juega un papel importante en nuestras decisiones, y aunque no necesariamente desfavorable, añade un factor más de imprecisión a la incertidumbre que rodea la toma de decisiones en medicina.

Manejar la incertidumbre es un reto diario del médico, que en general hacemos de forma bastante aceptable, es más solemos ser maestros en ello, pero disminuirla en lo posible, y se puede, es también una obligación que podemos realizar con ayuda de las nuevas tecnologías.

Muchos errores diagnósticos y terapéuticos se podrían evitar solo con tener presente toda la información necesaria justo en el momento y en lugar que necesita.IBM-MSKCC-Full1000

La pregunta que surge a continuación es si el profesional y el entorno actual son capaces de proporcionarla a los profesionales.

En el momento actual la respuesta es no, pero en pocos años y gracias proyectos como Watson será una rutina.  El debate, no es si estos sistemas sustituirán la medico, sino en cómo ayudaran al profesional. La respuesta es clara, lo harán como una herramienta de ayuda la toma de decisiones. Un ayuda que no será como la muleta en la que se apoya uno para andar, sino como el exoesqueleto robot que ayuda a moverse a su portador y de paso a realizar cierto tipo de actividades que sin él no podrían hacerse. Ayudara a lidiar con las limitaciones profesionales desde la capacidad de la memoria hasta los sesgos cognitivos, de tal forma que las capacidades del profesional se dediquen íntegramente a elegir lo más adecuado para el paciente

Al igual que para el concurso, Watson se alimento con fuentes de información general, para su tarea como médico, el superordenador está aprendiendo medicina con una gran y  variada cantidad de datos clínicos que van desde literatura científica y protocolos o guías, hasta blogs médicos, pasando por  experiencias de pacientes e historias clínicas individuales en formato electrónico.

Con seguridad la importancia de estas dos últimas fuentes de información  citadas aumentara en el futuro. La capacidad de generar nueva información con el tratamiento de millones de datos introducidos diariamente en forma electrónica es inmensa. Es lo que se llama minería de datos cuyo objetivo general consiste en extraer información de un conjunto de datos y transformarla en una estructura comprensible para su uso posterior.

En medicina tiene un amplio campo de desarrollo ya que los cimientos informacionales en las que se basa la práctica médica actual son bastante endebles y decimonónicos.

Por otro lado las redes sociales de la web 2.0 nos están mostrando que la experiencia de los pacientes tiene un gran valor, lo que la gente cuenta sobre su enfermedad puede se tener relevancia o no, pero lo que cuenta miles de pacientes es algo más que anecdótico y supera en ocasiones la calidad e importancia de las fuentes de información tradicionales en las que hemos bebido durante nuestra formación médica.  Si el estudiante Watson utiliza las tradicionales fuentes de información (como es el caso de los estudiantes humanos) no pasaría de una muy actualizada, potente y rápida fuente de información, pero se le pide y se le pedirá más, probablemente en la minera de datos de experiencias clínicas y la información proporcionada por los pacientes de forma directa lo que marcara la diferencia.

M-health: much ado about nothing (4)

There is nothing so useless as doing efficiently that which should not be done at all.

No hay nada tan inútil como hacer eficientemente lo que no se debe hacer 

Peter F. Drucker

Hace poco leía en twitter la recomendación de un médico especializado en informática, que con entusiasmo elogiaba una aplicación Your Man reminder, realizada por Rethink Breast Cancer una organización benéfica canadiense dedicada a promocionar la lucha contra el cáncer de mama entre las mujeres jóvenes.

Con una visión fresca y descarada pretenden llevar un mensaje de concienciación frente a esta enfermedad a mujeres por debajo de los cuarenta. Su web es atractiva y con estilo, en ella reflejan todas sus actividades entre las que incluyen una presencia activa en lo que se ha dado en llamar la web 2.0. En este contexto han creado un app tanto para I-phone como para Android  de distribución gratuita. En esta app en la que una serie de tíos macizos recuerdan a las mujeres, que instalan la aplicación en su smartphone, que deben chequease el pecho regularmente.

Algunas mujeres consideran ofensivo trasladar la obsesión masculina por el cuerpo como simple objeto de placer, a otras sin embargo les parece divertido. Parece que la aplicación es exitosa (al menos para nuestros expertos) y es de esperar que si un hombre de buen ver, con voz y poses sugerentes recuerda a las mujeres periódicamente que deben tocarse, mirase y chequease el pecho (TLS en el original) esta práctica aumentara.

No se trata aquí de ver lo adecuado y la ideología que subyace en el mensaje, nos alejamos de ese debate, lo que si debemos remarcar que esta app fomenta (y si lo hace con éxito, peor) una tarea preventiva que no debería ser fomentada.

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Desde hace años se ha discutido acerca de si la autoexploración mamaria es útil para detectar el cáncer de mama de forma temprana y si aumenta las posibilidades de supervivencia. Tras ser inicialmente una recomendación generalizada de diversas sociedades y asociaciones médicas, las publicaciones de estudios clínicos comprobaron que la autoexploración de las mamas no reducía la mortalidad por cáncer de mama, e incluso podía ser nociva ya que da lugar a biopsias innecesarias.

El grupo de trabajo americano sobre actividades preventivas (USPSTF) desde 2009 se posiciona en contra de promocionar la autoexploración mamaria como métodos de prevención del cáncer de mama alegando un tipo de recomendación D , es decir que hay certeza de moderada a alta de que esta actividad no tiene ningún beneficio neto o que los daños superan los beneficios. El grupo canadiense Canadian Task Force on Preventive Health Care también se manifiesta en el mismo sentido y dice de forma explicita que: Recomendamos no aconsejar a las mujeres a practicar de forma rutinaria el autoexamen de mama

Este es un buen ejemplo que como la moda m-health puede ser contraproducente en la medida que ayude a hacer correcta y con éxito una cosa incorrecta, o que no debería hacerse.

La solución inmediata de regulación y/o acreditación de aplicaciones móviles, en apariencia  fácil, es tan poco viable como cualquiera de las medidas que se intentado aplicar para regular Internet. Si algún éxito podría tener medidas regulatorias serian en casos extremos que claramente podría perjudicar a la salud de sus usuarios, pero en los  menos claros es francamente difícil. Aun hoy, existen organizaciones (de médicos y  pacientes) que recomiendan vivamente la autoexploración, y no es raro hojear una revista o ver un programa de televisión donde esta práctica se recomienda como parte de una educación sanitaria mal entendida.

¿También los “regulamos” a ellos?, o solo a las nuevas tecnologías cuyo único pecado es ponernos ante el espejo (magnificado eso sí) de la imperfección del sistema sanitario, para trasmitir un mensaje univoco y sin fisuras sobre el verdadero valor de las medidas preventivas.

M-health: much ado about nothing (3)

De los creadores de ¡Quiero tener una web!, ¡Quiero posicionarme en Google!  y de los productores de ¡Soy 2.0! y ¡Hay que estar en Facebook!……. 

Próximamente en  las mejores  tabletas y  smatphones: ¡Quiero tener una App!

Que un determinado movimiento como el de la m-health y las apps moviles (pequeñas aplicaciones o software para fines específicos en dispositivos móviles) se ponga de moda es bueno para su difusión e implantación. No hay nada mejor que de pronto estar en el ojo del huracán y que todo tipo de personas se interesen por ti.

Pero las amenazas también afloran, como se dice el blog A la guillotina (de donde proviene la frase inicial de este post) “Cuando la moda pasa el problema queda”. Si hemos gastado tiempo y dinero en la estrategia equivocada, puede que hallamos quemado las posibilidades de (otras) nuevas tecnologías que realmente solucionen nuestro problema de forma eficiente.

Toda, institución, servicio sanitario, sociedad científica, colegio o grupo relacionado con la sanidad se ve impelido de pronto a tener una app. Es poco significativo que sirva para algo, o que la app no sea la solución. No importa, haciéndola, te garantizas salir en los periódicos sectoriales, un puesto en los congresos y reuniones, que te aloje una incubadora y que seas considerado un innovador, o mejor aún que los gurus te alberguen en su seno (ya no necesitaras “hacer”, solo hablar) de m-health.

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Ilustración de J.R. Mora para Cybermedicina

En los últimos meses hemos asistido al lanzamiento de un servicio on line de ayuda a la toma de decisiones, que nos brinda un simple pero buen ejemplo. Esta compañía privada con una excelente campaña de marketing está estableciendo alianzas con distintas sociedades científicas, al menos dos (una nacional y otra autonómica) son de atención primaria. A la vez esta herramienta de ayuda en la consulta está volcada en prestar sus servicios, y hace hincapié en ello, en forma de apps.

Al contrario de los médicos hospitalarios, los médicos de familia somos elementos de culo plano y silla. Nosotros no correteamos alegremente por el edificio con la bata llena de adminículos, como hacen estos colegas. Nosotros no nos coronamos la testa, ora con un ridículo gorrillo, ora con una gafamicroauricular bluetooth como hacen los cirujanos 2.0.

Los médicos de atención primaria pasamos consulta sentados muchas horas al día delante de un gran ordenador. Salvo el tiempo dedicado a los avisos domiciliarios (cada vez menor, pero ese es otro tema) no necesitamos dispositivos, ni apps móviles. Aunque alguno sueñe con ello, no somos discípulos del Dr. Gadget. Si nos quieren ofrecer herramientas de ayuda a la toma de decisiones con acceso rápido a información de referencia; es mucho más útil que estas herramientas se sitúen donde pasamos consulta con el paciente, es decir en estén en páginas web o aplicaciones para ordenadores de sobremesa.

Toda organización sanitaria que quiera trabajar con las nuevas tecnologías debería saber diferenciar qué es una tendencia pasajera, de lo que no es, y sobre todo que parte de la tecnología se adapta a su producto y a sus usuarios potenciales. De lo contrario perderá  muchas oportunidades. En este nuevo mundo digital no hay que estar por estar, el abuso del apellidos de moda sin demasiado sentido, conlleva a la larga hastío, desinterés y retraso en la adopción de las tecnologías que realmente importan.

M-health: much ado about nothing (2)

La m-health se basa en la  utilización de dispositivos electrónicos multimedia cómodos y fáciles de utilizar que son además móviles y ubicuos. Estas características los convierten en herramientas imprescindibles para los profesionales sanitarios, con solo adaptar (o crear de nuevo) aplicaciones informáticas, que ayuden a las tareas cotidianas de estos . Por este camino la m-health tiene un futuro fructífero ya que las bases están implantadas desde hace tiempo, a saber: un creciente parque de dispositivos portátiles (ligados la telefonía móvil sobre todo), el desarrollo de la tecnología wireless y la popularización de las aplicaciones informáticas para sistemas operativos “móviles” (apps).

mhealth11Sin embargo los peligros acechan y no son despreciables. El primero de ellos tiene que ver con las excesivas expectativas y con la magnificación de su importancia. El segundo y ligado con el anterior los inconvenientes de haberse convertido en tema de moda o tendencia. El tercero es olvidar, y muchos de sus proponentes lo hacen, que como toda intervención en medicina debe estar avalada por pruebas fehacientes de su utilidad y eficacia. El cuarto peligro, que no el último, tiene que ver con el aforismo de Peter Drucker: No hay cosa más inútil que hacer eficientemente aquello que en realidad no se debería hacer.

Veamos algunos ejemplos

Recientemente en una reunión, de esas que no le gusta al Sr Lobo, un guru pontificaba sobre la importancia de la m-health, hasta el punto de que obligaría a replantearse el modelo sanitario. Según este “experto” el papel de gatekeeper (portero) del médico de atención primaria ya no sería necesario. Se utilizaba como prototipo (minimalista) la detección del melanoma con aplicaciones móviles específicas. Especulaba con el hecho de que si con estas apps el paciente puede  diagnosticar(se) un melanoma en  pocos segundos, podría  acudir al especialista directamente sin necesidad de pasar por un filtro (percibido como) barrera de acceso al médico que de verdad cura.

Ampliando el modelo: Si con dispositivos y aplicaciones móviles, se puede seguir a los enfermos crónicos (el reto de la “cronicidad) desde el hospital, para que necesitamos un elemento humano intermedio percibido como ineficaz y gastoso. Se propone en definitiva de un cambio del sistema, sustituyendo al portero humano, por un portero automático, manejado por el paciente (empoderado).

Con indudables ventajas y beneficios ¿No?

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La exageración y la confluencias de intereses (no siempre confesables) es consustancial con el lanzamiento de toda nueva tecnología-Sin embargo el entusiasmo no puede incrementar la capacidad que se está otorgando a estas nuevas aplicaciones de la tecnología en sanidad y por supuesto tampoco da soporte para reclamar un cambio radical del sistema sanitario.

Un artículo pendiente de publicar publicado en la revista JAMA Dermatology con el gráfico título de: “Inexactitud diagnóstica de aplicaciones para teléfonos inteligentes en la detección del melanoma” contesta a los expertos en sus exageradas esperanzas en este conjunto de tecnologías.

En este estudio de precisión diagnóstica se evalúo  la sensibilidad, especificidad y valores predictivos de cuatro aplicaciones para teléfonos inteligentes (apps) en la detección de melanoma. Se utilizaron imágenes de lesiones dermatológicas pigmentadas, que habían sido analizadas tras su resección. Se usó como patrón oro de comparación el diagnostico anatomo-patológico final de cada una de estas lesiones. De las cuatro apps seleccionadas, tres se basaban en un algoritmo de identificación de la imagen, principalmente los bordes, y en la restante el reconocimiento se hacía por un dermatólogo experimentado al que se enviaban las imágenes por la red.

En cada aplicación se contrastaron un total de 188 imágenes de lesiones pigmentadas, de las cuales 60 eran melanomas y 128 lesiones benignas. La sensibilidad de las aplicaciones, o lo que es lo mismo el porcentaje de verdaderos positivos entre todas lesiones malignas, varió de 6,8% a 98,1% que fue precisamente la aplicación en la que el dermatólogo estaba involucrado. La especificidad y los valores predictivos se pueden ver en el artículo. Para los que les cuenta entender estos arcanos de la interpretación de las pruebas diagnósticas, los mismos datos se pueden representar en forma de frecuencias naturales, que parecen más intuitivas que las probabilidades, como hacemos en la figura con los datos de una de las apps que tuvo resultados promedio.

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Figura.- Medidas que determinan la validez y  seguridad de una apps en el diagnóstico de melanoma (sensibilidad, especificidad y valores predictivos) expresadas en forma de frecuencias naturales.

Tras analizar los datos los autores se plantean la fiabilidad de estas aplicaciones y afirman que estas pueden en potencia, dañar a los usuarios, no sólo por el mal rendimiento en el diagnóstico de melanoma, sino también por la posible omisión o retraso de atención médica estándar. La preocupación principal de los autores, que se puede hacer extensible a otras facetas de la práctica médica, es que el uso generalizado de dispositivos y aplicaciones sin regulación y/o aprobación previa, pudiera dar lugar a un daño mayor que el pretendido beneficio que proclaman.

M-health: much ado about nothing (1)

Apenas repuestos de la web 2.0, lo gurús a la violeta que proliferan en jornadas, congresos, incubadoras y “socialwiks” nos anuncian el advenimiento de una nueva virguería quevaarevolucionarlaasitenciasanitaria (así todo seguido) se trata de la mHealth (also written as m-health) o mobile health, o salud móvil, que no es que se mueva la salud, sino que se utilizan dispositivos móviles para practicar la medicina.Seria curioso saber cómo se le llama en aquellos países donde al teléfono móvil se le llama celular (¿cell Health?, ¿medicina celular?)

Ya el primer intento de elevarla de categoría taxonómica es un tanto pretencioso, es como si habláramos de RM-traumatología para hablar de simple hecho del uso incremental de la resonancia magnética en esta especialidad. Igualmente no deja de ser peculiar que el método y la herramienta de nombre al resultado y a su práctica y no al revés.

Jonny Hawkins

Jonny Hawkins

Justo es reconocer que los sistemas basados en salud móvil poseen funciones y características que resultan muy útiles en el entorno sanitario.

Los servicios que proporciona van desde ayudas diagnósticas durante la consulta, hasta facilitar el acceso, intercambio y gestión de información clínica, pasando por el desarrollo de una telemedicina cercana y asequible, sin olvidar su contribución a la monitorización de constantes biológicas.

En algunos casos facilitan prestaciones sanitarias tradicionales, en otros suponen una pequeña revolución al permitir nuevas actividades imposibles con la tecnología previa. De aquí, a pensar que van a contribuir a un cambio de modelo sanitario va un trecho importante que la realidad todavía se niega a cubrir.

La denominada m-health no es más que un conjunto de nuevas tecnologías inhalámbricas para el cuidado de la salud en todas sus vertientes, que como todo nuevo instrumento o intervención sanitaria debe estar sujeto a evaluación y demostrar su eficacia con pruebas surgidas de ensayos rigurosos, vamos lo que conocemos como evidencia.

Actualmente no parece haber intervenciones mHealth que cumplan los requisitos probatorios, que se le requieren por ejemplo a otros dispositivos o a los mismos fármacos.

La revista Plos Medicine ha publicado un ensayo Scaling Up mHealth: Where Is the Evidence? que se pregunta dónde está  la evidencia que permita desarrollar la M-health, los autores son conscientes de la dificultad que implica mostrar la eficacia de estas nuevas tecnologías, pero también de la necesidad de hacerlo. Aunque consciente de que hay que promover su desarrollo y ampliar su campo de acción, se preocupan de que en estas iniciativas sea creciente el papel de la industria, compañías de teléfonos móviles en su mayor parte, restando influencia a investigadores, gobiernos o proveedores de atención sanitaria. Industria que considera los resultados no en términos  de mejora de los resultados de salud, sino en dividendos.

La cooperación público-privada es de importancia fundamental en la evolución de la m-health pero no se puede dejar en exclusiva en manos de las grandes compañías de comunicación y sobre todo no se puede dejar en manos de la especulación sin pruebas que confirme su valor y eficacia real.

Como se dice en el propio artículo “En cierto modo, la tecnología móvil tiene un atractivo mágico para los interesados ​​en la salud mundial por encima de las ventajas que se han demostrado con pruebas sólidas”  .

más dificil todavia

En la ceremonia de la confusión introducida con la financiación de medicamentos por parte del estado, culminada con el decreto ley de prescripción por principio activo, parecía dificil que se pudiera llegar más lejos y hacerlo mas complicado: la realidad se encarga de confirmarlo.

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Faroles sanitarios

farolesUn artículo reciente sobre el desarrollo de la medicina basada en la evidencia (MBE) titulado Framework of policy recommendations for implementation of evidence-based practice: a systematic scoping review,  muy bien reseñado por Concha Campos en su blog de BiblioGetafe, da una serie de recomendaciones para promover la práctica de la MBE.

Entre ellas destaca la propuesta del uso de ordenadores con acceso a Internet y en el sitio de toma de decisiones, sistemas que permitan el acceso a Guías, protocolos y temas evaluados críticamente (CATs) y sistemas de apoyo a la toma de decisiones automatizada con prioridad de revisiones sistemáticas.

Es triste comprobar que en nuestro país no se cumple muchas de estas propuestas, ni siquiera la más básica de acceso a Internet, ya hace tiempo que la iniciativa Internet en la consulta puso de manifiesto la incongruencia de muchos servicios sanitarios autonómicos que impedían, o imponían restricciones absurdas al acceso a redes desde las consultas.

A la vez que se las daban de modernas en redes sociales  y eventos 2.0 de todo tipo, no dejaban que su profesionales se impregnaran de esta nueva opción tecnológica.

Les importa más salir en la prensa con telecronicidades  y pacientes conectados, que un médico de pueblo tenga acceso al amplio mundo de información que Internet permite.

La ultima sorpresa es leer la opinión de médicos de familia vascos, expresada en un documento, donde junto a una serie de propuestas (relacionadas con el mal funcionamiento del sistema de prescripción electrónica) hacen la siguiente reflexión:

No se entiende que exista presencia institucional de Osakidetza en las redes sociales cuando estas mismas redes se vetan a los profesionales. Pedimos a la dirección de asistencia sanitaria que elabore un catálogo de herramientas a las que deben  tener acceso los profesionales para poder realizar de forma satisfactoria sus labores asistenciales, docentes y de investigación

¡En fin, Pilarin!

Cuéntame

El cierre de un consultorio cercano, propiedad de una de esas instituciones por las cuales el Estado permite a su empleados bypasear el sistema sanitario que impone a las demás ciudadanos, nos ha permitido un cierto ejercicio de nostalgia. En efecto, uno se tiene que retrotraer a los tiempos de medico principiante, para recordar cómo se trabajaba con poca o ninguna información sobre el paciente y como se rellenaban todos los impresos  a mano *.

muface2Es curioso que pequeños institutos y mutualidades, a  los que se presupone mayor agilidad y autonomía de gestión, mantengan en la práctica un sistema de funcionamiento tan obsoleto. Buscando por la web uno se encuentra además que no solo son“antiguos” en la forma de trabajar que imponen a médicos y pacientes. En esta época de recortes presupuestarios y de recursos de inconstitucionalidad contra tasas autonómicas del euro por receta,  no deja de ser chocante que un organismo estatal acepte ser sujeto pasivo de una tasa impuesta por uno de sus proveedores y en concepto de gastos de facturación.

Así, según la reciente prórroga del concierto entre MUFACE y los Colegios Oficiales de Farmacéuticos, la Mutualidad estatal se compromete a seguir pagando, además de los medicamentos dispensados, la cantidad de 0,01840 euros por receta facturada, en concepto de costes de grabación de datos (nº de colegiado, nº receta, código del medicamento) que, en cualquier otro ámbito se supone que corren a cargo del proveedor y no del pagador de la factura.

Si ello al menos se hiciera en beneficio de pacientes, médicos o contribuyentes, la medida tendría alguna justificación. Pero no es así: las prescripciones médicas las seguimos realizando a  mano (a diferencia de las del resto de nuestros pacientes) y los consumos mutualistas siguen sin incorporarse a la estadística de consumos farmacéuticos con receta, pese a lo que ordena el plan estadístico nacional

En fin, hasta en esto funcionarios.

* Seria injusto no reconocer que este pequeño aluvión de nuevos pacientes ha traído también recuerdos nostálgicos  «de los buenos»: pacientes respetuosos, colaboradores y agradecidos parecían ser una especie en peligro de extinción hasta que han llegado ellos  ¡Gracias!

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Lo que se dado en llama blogosfera sanitaria en español ha alcanzado en los últimos años un tamaño considerable,.dese que protagonizara el congreso más friki de la historia, hace más de dos años, la blogosfera se ha hecho tan numerosa como variada. Como en botica hay autores que cuentan sus vivencias personales o profesionales. Otros tienen una eminente vocación docente y otros utilizan el blog como nuestro cuaderno de notas sobre las cosas que vamos leyendo y pensando.

En este orden de cosas, los compañeros de Matasanos y de Epistemonikos están colaborando para conocer mejor la forma en que se utiliza la información científica en los blogs de salud en español. Esta iniciativa tiene como objetivo aumentar el conocimiento sobre la forma en que se crea y se difunde la información de salud en la blogósfera sanitaria a través de una encuesta. Si aún no has recibido el correo para realizarla, puedes dirigirte a: bloggeros@epistemonikos.org inscribiéndote como blogger de salud.

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