Categoría: Pendiente

¿Por que somos del Atleti?

equidad y sostenibilidad del sistema

Resumen de agencias: El Gobierno Vasco ha adquirido durante su primer año de mandato un total de 22 coches para el uso de sus consejeros, los directores de los distintos departamentos y el ex lehendakari Juan José Ibarretxe. l coste de esta compra asciende a más de 700.000 euros, aunque el pago de los vehículos de más alta gama se realiza en un plazo de cuatro años a través de un sistema de renting.

Coche genérico rechazado por el gobierno

¿Cuántos coches?

El Departamento de Justicia y Administración Pública ofrece estos datos en respuesta a una pregunta parlamentaria de EA. El ya ex parlamentario Jesús María Larrazabal preguntaba el número de turismos comprados en esta legislatura para el uso de Ibarretxe, consejeros, viceconsejeros o directores en sus desplazamientos oficiales, y pedía marca, modelo y el coste de la compra.

Y la respuesta se ajusta perfectamente a estos detalles. El Gobierno Vasco ha comprado hasta ahora 7 coches de gama alta destinados al servicio de los diez consejeros y del ex lehendakari Juan José Ibarretxe: 3 Audi A6 2.7 TDI provistos de tracción a las cuatro ruedas y con una potencia de 180 CV, 1 BMW 525 de 197 CV, 1 Volvo S80 con tracción integral de 205 CV y 2 Peugeot 607 2.7 HDI de 204 CV.

Asimismo, ha adquirido en régimen de compra para el servicio de los directores otros 15 coches de marcas generalistas y categoría inferior. Se trata concretamente de 10 Citroen C4 HDI de 110 CV, que se pagaron a 14.124 euros por unidad (141.240 euros en total), y 5 Ford Focus de 125 CV, que se pagaron a razón de 14.830 euros (74.150 euros en total). La cifra resultante de todas las operaciones, incluidos los pagos diferidos que los primeros 7 coches de gama alta, asciende a un total de 710.150 euros

medicina de lo obvio

Five little monkeys jumping on the bed,
One fell off and bumped his head.
Mama called the Doctor and the Doctor said,
«No more monkeys jumping on the bed!»

Los médicos en muchas ocasiones practicamos la medicina de lo obvio.

Como el colega de nuestros cinco monitos nos limitamos a recetar soluciones obvias cuya aplicación es irreal. Es obvio que si los monos no saltan sobre la cama no se caerán, ¿pero es
esto curar o prevención?

¿Sirven para algo estas medidas preventivas, cuando prácticamente es imposible su aplicación?

Incluso si se pudieran aplicar

¿se contemplan los efectos adversos de esta intervención?

Nuestros monitos no se lesionarán la cabeza, pero y la ansiedad que les produce no poder desfogarse con el ejercicio, ¿pensó el doctor en la alteración del desarrollo psicomotor que les producía al prohibirles saltar en la cama? Con toda probabilidad las respuestas son negativas.

No sólo no curamos, sino que repetimos medidas obvias para problemas de los que no tenemos respuesta, y lo peor es que esta actitud es creada a raíz de sesudos estudios científicos y guías de prestigiosas sociedades.

Teletubbies

Los teletubbies son unos simpáticos muñecos originados en una serie de la BBC para televisión cuyo publico diana son los bebés y niños de hasta cuatro años, también son muy populares entre adolescentes desorientados y, sobre todo, entre los padres de esos pequeños niños televidentes. Si algún día en el autobús, en el metro o en la sala de espera de la consulta oye a algún adulto  tatareando una cancioncilla que en sus primera estrofas dice algo así como Tinky Winky, no lo dude o esta ante un caso de síndrome de Peter Pan (nota 1) o el sujeto en cuestión tiene un hijo en edad preescolar.

Gracia a una dieta compuesta básicamente  por tabitostadas y tabinatillas (estas ultimas se utilizan más para engorrinar la peculiar casa donde viven que para comer) los teletubbies tienen suficientes calorías para bailar y jugar sin descanso e incluso para conservar esa figura rechoncha que les da su nombre (2), a medio camino entre la obesidad abdominal del síndrome metabólico y el culo con exceso de pañales.

Aunque en el momento que se emitió esta serie en su país de origen, dio lugar a varias polémicas, estos tiernos muñequitos son ya viejos para esta época donde es preciso ser políticamente correcto hasta en lo físico.  Si no hubiera sido así su imagen cabezona y regordeta, sería blanco de las diatribas de algún entupido instituto u observatorio que les condenaría por ser un modelo de referencia pernicioso para la salud de nuestros infantes.

Pero no es esta silueta rellenita lo más característico de su imagen, ni siquiera los ojos grandes o sus uniformes y únicos colores como si fueran fichas de un parchís, tampoco ese apéndice a modo de antena multiforme que sobresale de sus cabezas. Lo más característico en la anatomía de los teletubbies  está en sus barriguitas donde tienen un monitor de televisión tapado por una funda afelpada. En cada  programa el abdomen de un teletubby sirve como pantalla donde se proyectan videos del mundo real protagonizados por seres humanos, es como si a través de estas pantallas los espectadores en el mundo mágico pero real de los teletubbies (3) pasaran al mundo  humano adulto que en este caso es el irreal. También se podría considerar como un remedo telegénico y futurista del mito de la caverna de Platón.

En cualquier caso y a la manera shandhyana (4) con los teletubbies se puede establecer una paralelismo entre cualquier mundo imnaginario y el mundo real de la medicina, basta levantar (se) la funda de la barriguita y observar el monitor de alguno de nuestros muñecos preferidos.

NOTAS

Nota 1 El término Síndrome de Peter Pan ha sido aceptado en la psicología popular desde la publicación de un libro en 1983 titulado The Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up («El síndrome de Peter Pan, la persona que nunca crece») , escrito por el Dr. Dan Kiley. No existe evidencia que muestre que el «síndrome de Peter Pan» sea una enfermedad psicológica existente y no se encuentra listada en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.  tomado de wikipedia

Nota 2 tubbies es el plural de tubby  que se puede traducir por rechoncho, achaparrado, gordito, petacón, regordete, rellenito

Nota 3 Tubbyland  es la tierra donde habitan los teletubbies y «Tubbytronic Superdome la futurista casa que los alberga.

Nota 4 Shandyana por la obra  titulada «La vida y opiniones del caballero Tristram Shandy» muy conocida en el mundo culto anglosajón y que se caracteriza por ser una novela donde el hilo narrativo no sigue el orden temporal de las vicisitudes narradas sino que procede principalmente de la asociación de ideas que el autor y el lector desarrollan a  lo largo de la narración. Elementos como la digresión o la meta narración aparecen por doquier en esta obra que puede ser conocida por el estreno de la película Tristram Shandy (A cock & Bull Story).

Publicado  previamente en la revista AMF

data games

La manera en la que se presenta la información  es importante.  Un mismo dato se puede presentar de distintas formas y se utiliza cada una de esas formas según convenga, Es clásico dentro del mundo de la medicina basada en la evidencia el ejemplo de las medidas relativas que tienden a magnificar los resultados frente a los términos absolutos que dan una aproximación más real al tamaño de la medida del efecto. La  representación gráfica de los resultados de un estudio también da oportunidades de maquillaje, siendo la modificación de la escalas la más utilizada a la vez que la más burda.

Véase en la diapositiva un ejemplo casi autoexplicativo extraído de la denominada literatura de un medicamento para la osteoporosis.

Aunque permanentemente acusadas- y casi siempre con razón- las compañías farmacéuticas no son las únicas que pretenden beneficios a costa de la ignorancia numérica de la gente, también algunas sociedades científicas llegado el caso no tienen ningún reparo en maquillar la verdad y dar información sesgada o incompleta para llevarse el agua a su molino. Véase el ejemplo de los resultados de una reciente encuesta que una sociedad científica ha realizado entre sus afiliados:

Pretende mostrar una especie de cuasi unanimidad en apoyo de la propuesta, y así parece .  Pero nada nos dice del universo ni de la muestra de la encuesta, del tal forma que ese 89% puede ser 89 miembros si hubieran votado 100, 890 si hubieran votado 1000,  o 8,9- digamos 9- si hubieran votado 10.  Como no nos dicen cuantos han votado estos resultados podrían ser por ejemplo los votos de la junta directiva. Pasaría asi la opinión de esta como la opción de una mayoría de los afiliados  a esa sociedad.

Que suceda en los programas de la telebasura o en tertulias carcas pase, pero que una sociedad que se apellida científica haga estas cosas da un poco de “noseque”.  En cualquier caso e independiente de los resultados al menos los datos hay que ponerlos completos, eso por no hablar de lo enrevesado de la pregunta más propia de un plebiscito bananero que de una encuesta en condiciones.  En fin, serán cosas del verano.

campeones

a ver si cuela

micropildoras

MP1ª A comienzos del mes de mayo, la revista Lancet Neurology publicó un estudio que mostraba que los medicamentos genéricos de litio no hacían nada para frenar la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad neurológica devastadora. Los hallazgos deberían haber sido decepcionantes para los pacientes –refutaban un anterior estudio, mucho más pequeño, que sugería que el litio podía alterar el avance rápido de la enfermedad– pero lo cierto es que muchos ya se esperaban este desenlace. Dieciocho meses antes, PatientsLikeMe, una web social de pacientes y agregador de datos con base en Cambridge, Massachusetts, llegó a una conclusión parecida, de forma mucho más rápida y a un coste mucho menor.
Resto artículo en Una red social de pacientes predice el resultado de un medicamento, traducido de Technology Review.

MP2ª ¿Qué tiene en común Dora exploradora, Scooby-Doo y Shrek? pues parece que convencer a los niños para que coman alimentos menos nutritivos, según un estudio que se publicara en el número de julio de la revista Pediatrics titulado Influence of Licensed Characters on Children’s Taste and Snack Preferences y segun se comenta en blog Health Populi.

despertar en Valencia

lectura crítica de una revisión sistemática