Categoría: Pendiente
volvemos en primavera
Como todos los años
Lo que marca el cercano advenimiento de la primavera no es el olor a torrijas tempraneras, tampoco las golondrinas becquerianas, ni siquiera los anuncios de unos grandes almacenes. Desde hace unos años lo que anuncia que la estación florida se acerca sin remedio es el aviso por parte de los alergólogos de que ese año, si ese año, las alergias van ser particularmente intensas.
El problema es que todos los años son ese año o casi, véase la muestra
marzo 2011
marzo 2010
marzo 2009
marzo 2007
marzo 2006
—-
Es un ejemplo más de que la invención, exageración o promoción de enfermedades no solo procede de la malvada industria farmacéutica, surge cuasi espontáneamente cuando hay intereses de por medio. Los profesionales y las sociedades científicas no son inmunes a este pecado. Lo que sorprende es que año a año se repitan y que la prensa actué como altavoz de estos negros presagios. No importa que luego se cumplan o no, el objetivo no era alertar, sino otro ¿llenar las consultas y comenzar los tratamientos?, no lo se pero como dice un comentario de un lector del periódico 20 minutos “Para los expertos (de cualquier cosa) lo del año en curso siempre es lo peor”
otro ejemplo del sesgo del plato de lentejas y de la necesidad de acabar con los expertos
Sin palabras
jornadas
mi vida eres tu
Los ya algo mayores recuerdan esta frase como el titulo de una canción Mi vida eres tu con la que cada tarde se iniciaba el primer culebrón, que por la pequeña pantalla se colaba en nuestras casas. Cristal, una telenovela de producción venezolana, consiguió en los años 80 un éxito sin precedente hasta el punto de cambiar los horarios laborales y sociales en los países en que se emitía, incluido España. Los médicos de atención primaria recordamos el aumento desmesurado de consultas que se produjo en España cuando a una de las protagonistas de la telenovela se le detecto un cáncer de mama.
Algo similar paso en Australia tras el diagnóstico de cáncer mamario en la famosa cantante Kylie Minogue y es sabido que la mastectomía de Nancy Reagan hizo que
disminuyera la tasa de cirugía conservadora en el cáncer de mama durante un determinado período de tiempo en los Estados Unidos. Esta claro y así aparece en la literatura médica, que las enfermedades de los famosos y sus decisiones sobre su salud, influyen más en la población que muchas campañas sanitarias. La comunicación persuasiva que se crea cuando se hace pública la enfermedad de un famoso y las medidas que este adopta para curarla tiene mucha repercusión y consecuencias (indirectas o no buscadas) son en muchos casos beneficiosas, pero también pueden ser equívocas, inesperadas e incluso nocivas.
El artículo que narra el suceso australiano muestra un ejemplo de estos inconvenientes: el gran aumento de mamografías que ocasiono el diagnóstico de Kylie Minogue pillo desprevenido y sobrecargo el sistema de detección de cáncer y pudo ocasionar desatención en otras personas. Si a la importancia de la enfermedad y la relevancia de la enferma, se le añaden que ésta misma repetía que “gracias a que se le había detectado precozmente el pronóstico era bueno”, la explosión de peticiones de pruebas diagnósticas era una consecuencia casi lógica. La presión repentina a la que se ven sometidos los programas sanitarios ante una noticia de este cariz, convierte el éxito en problema por un “efecto boomerang” (Kylie es un término originario del lenguaje de los aborígenes australianos, que significa Boomerang y que se utiliza con frecuencia como nombre de pila femenino en ese país ) que colapsa los servicios sanitarios y puede retrotraer recursos para otros servicios esenciales.
El «efecto Kylie”, en principio beneficioso, se convirtió en problemático por lo antedicho y que la edad de la cantante, 36 años, no está dentro de los grupos de riesgo susceptibles de mamografías de cribado. Esta claro que estos casos se deben manejar con tacto para preservar la esfera de lo privado del personaje, pero también es necesario tener en cuenta la repercusión pública.
En este aspecto, la muy humana reacción de congratularse por una posible detección precoz no debe pasar por «enviar» a miles de mujeres a revisiones indiscriminadas y/o poner a estas en manos de los ginecólogos para pruebas diagnósticas y de cribado que pueden no estar indicadas o ser de cuestionable rendimiento.
En una editorial de Lancet Oncology se preguntan si estas campañas espontaneas contra el cáncer y sus indudables bondades son al final realmente beneficiosas para la sociedad. No tener un objetivo claro y estar dirigida por los propios protagonistas junto a la prensa y otros medios de comunicación son su principales problemas. El jaleo mediático puede ser beneficioso, incluso para llegar a lugares y personas donde las campañas institucionales no suelen llegar, pero el mensaje que se capta puede no ser adecuado o ser incluso contradictorio con las practicas habituales o con la misma evidencia científica.
Dicho esto, ¡animo Espe! al contrario de muchas gente que se solidarizan con la enferma, a mi lo que me gusta es la persona y espero que te pongas pronto buena para ganar las elecciones y de paso, ya que estas, cambiar a todos los inútiles que tienes en la consejería de sanidad
pantalones de falto
Cuando llega el buen tiempo y el calor emerge, la aparición de pacientes con ropa excesivamente informal es la regla en nuestras consultas. Motivo de animadas charlas de café entre profesionales, para unos no se deberían permitir las camisetas sin mangas, los pantalones cortos o las chancletas, mientras que otros se conforman con que al menos acudan vestidos y no en bañador como al parecer es frecuente en las zonas costeras. Mientras que se ha estudiado la vestimenta de los médicos y su influencia en la relación medico paciente son raros, si existen, los estudios que exploran la apariencia de los pacientes.
Me mantengo neutral en esta polémica de verano, pero me causa una especial sensación cuando aparece un paciente varón con un determinado tipo pantalón. Son esos pantalones de largo especial por debajo de la rodilla pero por encima del tobillo y que proporcionan a su usuario un “ soportable grado de informalidad y frescura”sin renunciar a una pretendida elegancia. Creo se llaman pantalones piratas, si bien habría que llamarlos mejor de grumete que se sepa «ninguno de los grandes piratas de la Historia, ni en su versión real ni en su versión cinematográfica, tuvieron el acierto o la personalidad de ponérselos» .
Sean de pirata o de grumete a mi me recuerdan a mi niñez y a los “pantalones de falto”. Me explico. En el pueblo que me crié los niños siempre usábamos pantalón corto. Daba igual que hiciera calor o frío, las infantiles piernecillas siempre iban desnudas apenas cubiertas por unos calcetines eternamente caídos. Eso que estoy hablando de frío de verdad, ese frío castellano que por la noche helaba los charcos y sembraba de carámbanos las faldas de los tejados. Daba igual, esta prenda no se relacionaba con la climatología sino con una cosa menos tangible como la madurez. El paso de pantalón corto a largo era el momento en que uno dejaba de ser niño y se convertía en hombre.
No había una fecha fija en tan trascendental cambio, para unos era la primera comunión, un tanto prematuro, pero ese día, muchas veces el primero, todos íbamos “de pantalón largo”. Para la mayoría era ese momento de aparición del primer vello en cara y sobre todo en piernas. Un día cualquiera y sin avisar, nuestra madre se fijaba en nosotros de distinta forma de la habitual, a partir de entonces y sin mediar palabra los pantalones nuevos serían ya y para siempre pantalones largos. Digo para siempre porque a nadie se le ocurría una vez conseguido el estatus de “hombre” retroceder a los infames pantalones cortos. Fuera verano o hiciera mucho calor, solo los turistas y los adictos a los campamentos juveniles se rebajaban a vestir esta ridícula prenda olvidada en los cajones de la niñez.
A pesar de lo escrito había una excepción, eran unos pantalones de largo distinto, ni cortos ni largos, que llevaban un grupo muy especial de personas. Un grupo misceláneo y que desde variadas etiologías tenían el factor común de una discapacidad mental. Esas personas se conocían en estos pueblos con el término tan gráfico como no deseable de “faltos”. Nunca reconocí un rasgo de crueldad (probablemente ahora si lo haría) en el nombre, o en la manía de sus propias familias de hacerles vestir este tipo de pantalones, más bien lo contrario. Su indumentaria daba un aviso: soy un adulto y por eso no utilizo pantalones cortos, pero conmigo tendrás que tener a veces la paciencia y el cariño con que se trata a los niños, soy diferente y por eso tampoco llevo pantalones largos del todo. Los tiempos han cambiado, ya no se necesitan este tipo de signos y las diferencias se expresan de forma más sutil y menos discriminatoria, pero uno en su memoria, siempre conocerá este tipo de pantalón semicorto como “pantalón de falto” que no de pirata.
sigue mi vida sin ti
mi vida sin ti
A lo largo del año 2011 se va a producir en España un evento que desde la perspectiva de la salud de la población es mucho más importante que los trasplantes, que la gripe y que otros eventos sanitarios muy publicitados y promocionados: millones de personas van a tener que dejar de fumar en espacios públicos.
Este hecho puede ser un elemento determinante, una oportunidad para que una gran parte de la población fumadora valore la posibilidad de abandonar su hábito tabáquico.
Dejar de fumar es una de las intervenciones de más impacto en la salud de una persona. Supera con mucho otras intervenciones del sistema sanitario.
Mi Vida sin Ti es un proyecto colaborativo informal de un grupo de personas que trabajan en temas relacionados con la salud, y exploran con interés las posibilidades de internet. La iniciativa no está vinculada con ninguna asociación, institución o sociedad científica o profesional. Pretende ser un espacio que ofrezca ayuda clara, global, transparente, no vinculada a intereses comerciales, para informar, apoyar y facilitar la decisión de dejar (o no) de fumar.
Queremos reorientar muchos mensajes dirigidos al consabido “acuda a su médico de cabecera para que le ayude a dejar de fumar”, institucionalizando o “farmacologizando” una decisión que en un alto porcentaje de los casos está relacionada con una decisión y motivación personal más que con una consulta médica. La decisión de dejar de fumar es individual y autónoma. El protagonista es la persona. Los profesionales sanitarios somos actores secundarios. Aunque estaremos encantados de intervenir si se nos requiere.
Este es el origen del nacimiento de esta iniciativa Mi vida sin Ti: puedes vivir sin tabaco y el tabaco puede vivir sin ti.
Toda la información en:
Web: http://mividasinti.drupalgardens.com/
Facebook: http://www.facebook.com/mividasinti11
Twitter: @mividasinti11
Feliz Navidad 2.010
cerrada por molestar
Esta no era una web de descargas pero alguien decidió que uno de mis post no le gustaba y la demandó por infringir derechos de autor ante la “Sección Segunda».
Ahora estoy peleando en los tribunales para demostrar que no violaba ningún derecho y poder volver a tener el blog en línea ya que no me permitieron defenderme ante ningún tribunal cuando me denunciaron.»
Esa situación que puede parecer una exageración sería lo que podría ocurrir si se aprueba la Disposición Final Primera de la Ley de Economía Sostenible en una Comisión, ni siquiera en un pleno del Congreso. Y para hacer la situación más grave, es una ley que no procede de la soberanía nacional del pueblo español si no que ha sido impuesta por los Estados Unidos como se ha demostrado en los cables filtrados por Wikileaks.
El arma para luchar contra las infracciones de los derechos de autor se puede convertir en una poderosa arma de censura en este país. Imagínatela en manos de cualquier político metido en un asunto de corrupción.
www.noalcierredewebs.com
dos mundos diferentes
¿Porque los gestores e informáticos no se entienden con los médicos clínicos cuando hablan de historia clínica informatizada? o la verdad sobre perros y gatos










