Categoría: Guías de práctica clínica

La «escandalosa» ineficacia de los tratamientos fisioterápicos

He compartido con mis amigos rehabilitadores (posible conflicto de intereses) un par de días en las jornadas EVIGRA o Curso de evidencia cienifica en Medicina Física y Rehabilitación (sí, evidencia en rehabilitación) que, desde hace diez años, organiza Ramón Zambudio y el Servicio de Rehabilitación del Hospital «Virgen de las Nieves» de Granada. Como era de esperar, salió a la palestra el polémico y reciente artículo: Avoidable costs of physical treatments for chronic back, neck and shoulder pain within the Spanish National Health Service: a cross-sectional study, publicado -en formato provisional- en la revista electronica BMC Musculoskeletal Disorders y que, gracias a la polémica suscitada, destaca con una alta tasa de accesos y como artículo “más visto”.

Como me pidieron mi opinión y la di, la voy a exponer aquí,  eso si, sin tener en cuenta la polémica de su presentación pública en una rueda de prensa, con la presencia del presidente de la OMC y el desafortunado tratamiento de la prensa. Tampoco las desaforadas reacciones corporativas de algunos profesionales.

Me voy a limitar, por tanto, a escribir una valoracion personal.  En primer lugar hacer notar que un elemento del triple objetivo del estudio (diapositiva  3) es: clasificar los tratamientos ofertados de acuerdo a la evidencia sobre su eficacia disponible en el momento, y lo hace distinguiendo cuatro grupos – diapositiva 4 – , y no dos como se ha transmitido – diapositiva 5-. NO es lo mismo decir que solo el 40 por cierto de la intervenciones tienen efectividad comprobada, que decir el 40 % tienen evidencia que lo avala; y del 60% restante de un 24 % no hay suficiente evidencia, en el 13% las pruebas no son concluyentes y, solo en el 23% de los casos se han encontrado evidencias que muestran su falta de  efectividad.

En cuanto a la forma de clasificar en el artículo cada intervención terapéutica en uno y otro apartado, habría que comentar que es algo peculiar- diapositiva 6-. En este tipo de estudios, las herramientas y la forma de localizar la evidencia o estudios de investigación clínica que permitan  la clasificación de cada intervención, debe ser bastante exquisita. Basar esta búsqueda, de manera exclusiva en las afirmaciones -o su ausencia- de Guías de Práctica Clínica (GPC) y Revisiones Sistemáticas, es tomar demasiadas asunciones que pueden dar lugar a errores sistemáticos. Incluso, aunque las guías y revisiones pasen un control de calidad, el peligro sigue existiendo. El atajo que supone utilizar solo documentos secundarios es aceptable en la práctica, pero cuando uno trata de encontrar la evidencia que subyace en la utilización de una intervención, se debería ser más exigente.

En las consideraciones de costes se reproduce (en la difusión de los resultados al menos) el hecho de clasificar las intervenciones en dos, en lugar de cuatro grupos; lo cual puede dar una idea equívoca del dinero que se gasta en cada grupo- diapositiva 8- . En este mismo apartado habría que considerar que tildar de malgasto o despilfarro, el presupuesto empleado en terapias de eficacia no comprobada (que no es lo mismo que ineficaces) es un análisis demasiado simplista. Hay otros condicionantes como el sofisticado coste-oportunidad de los economistas de la salud. Los médicos clínicos consideran, por ejemplo, el tratamiento que recibirían los pacientes con esos problemas de no recibir esas terapias dudosas,

Por último,  entramos en lo que se ha dado en llamar revistología o “journalology”. Las revistas científicas en general consideran el conflicto de intereses como una forma de declarar y hacer público un POTENCIAL conflicto entre intereses contrapuestos y no una declaración “de culpabilidad” como algunos se empeñan en difundir. Además, los posibles conflictos deben estar y están, muy graduados. Por ejemplo, si uno tiene tiene una fábrica de chuches As, no es el mismo  conflicto participar como autor en el ensayo clínico de la chuche As contra la chuche Bs , o contra placebo,  que en un estudio que considere el tratamiento de la obesidad. Salvo por una desafortunada frase en las conclusiones – diapositiva 8-  creo que no se puede descalificar o dudar de ningún autor, artículo, o revista por la  presencia y/o ausencia de declaración de un conflicto de interés tan light. En relación con la sección de agradecimiento, anotar que las revistas más importantes exigen que los “agradecidos” firmen su consentimiento para figurar en dicha sección. De lo contrario parece que estas personas avalan -en cierta forma- el estudio.Parece que este ha sido el caso del artículo que nos ocupa. En este apartado también se podría incluir lo que dicen las normas éticas de las publicaciones científicas sobre las relaciones de los autores con la prensa , aunque esto ya da para otros post.

Tras lo  escrito, el intercambio de opiniones con varios compañeros y lo leído estos días en diversos medios, me gustaría concluir que:

  • La idea de evaluar la evidencia -o su ausencia- que está detrás de las actuaciones médicas es antigua; ya Archie Cohrane abominaba, en los albores del NHS, de las intervenciones sin evidencia y el gasto que suponían para la sanidad publica de su país.
  • La MBE promovió, en su inicios, este tipo de estudios* sobre todo en repuesta e investigación de una vieja  idea de que la mayoría de las intervenciones médicas no estaban basadas en la evidencia, afirmación que provenía, sobre todo, de estudios sobre evaluación de tecnologías recientes.
  • Es deseable -y de agradecer- que autores españoles reproduzcan este tipo de estudios, al ser en muchos casos sensibles al entorno.
  • Es un estudio transversal.
  • No es obsoleto.
  • No esta segado.
  • Otra cosa es la validez externa.
  • Hay que leer con detenimiento los artículos y, sobre todo, los resultados antes de presentar, publicar y opinar con pasión sobre resultados de investigación (válido para presidentes, médicos, fisioterapeutas y periodistas)
  • Recordar las normas de las publicaciones científicas, especialmente las éticas
  • No es deseable la promoción, como si fuera un evento deportivo, de los resultados de un articulo científico; y ya que lo haces, procura que se transmita sin errores
  • El corporativismo no es bueno como motor de debate
  • Los argumentos ad hominem no deben utilizarse en el debate científico y profesional
  • La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero
  • Las conclusiones del estudio y las que se pueden sacar de su atenta lectura no coinciden en casi nada con lo trasmitido por los medios de comunicación.**
  • Hablar de ahorro y despilfarro con propiedad, exige de otro tipo de estudios más allá de los puramente descriptivos
  • La especialidad de Medicina Física y Rehabilitación no difiere de otras especialidades médicas en la proporción de intervenciones cuya evidencia es equivoca, inexistente o en contrario.

*Further studies in internal medicine,general practice, psychiatry, surgery, anaesthesia, paediatrics, and other areas have concluded that between 11% and 65% of treatment is supported by findings from RCTs. The percentages are higher when other forms of evidence are included, although there are issues about the quality of the evidence used to derive these higher estimates. De http://www.mja.com.au/public/issues/180_06_150304/buc10752_fm.html

** puntos omitidos por error en la anterior versión

Avalón

Como las brumas que cubren Avalón, la isla de las manzanas, hay aspectos de los sistemas sanitarios que aparecen revestidos de un mítico velo que impide su compresión y sobre todo su solución. Como si se hubieran mimetizado en la mente de Gawande, los autores de un articulo recien publicado en Revista Española de Cardiología, apuntan  que a pesar de los grandes avances diagnósticos y terapéuticos, la organización del tratamiento ambulatorio de los pacientes con cardiopatía no ha cambiado sustancialmente durante años.

Lo hacen en la introducción de un estudio Integración entre cardiología y atención primaria: impacto sobre la práctica clínica que tiene como objetivo  evaluar el impacto en la práctica clínica de un nuevo modelo de integración entre atención primaria y cardiología aplicado en un área urbana, con un hospital universitario de referencia. Toman como indicadores de un impacto beneficioso el grado de adherencia a guías clínicas en los pacientes controlados por cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca y fibrilación auricular, la satisfacción de los médicos de atención primaria, y los cambios en el uso de recursos.

Características del modelo de atención integrada en cardiología

Se evaluaron dos grupos de pacientes según recibieran atención en un modelo organizativo de atención especializada convencional frente a uno de atención integrada. En el primero a atención especializada en cardiología se realizaba en un centro ambulatorio de especialidades, diferente al CAP y al hospital y por cardiólogos generalistas que no tenían vinculación con el hospital.

La comunicación con los médicos de familia y con el hospital se realizaba a través de las hojas de derivación. En el segundo o atención integrada un cardiólogo hospitalario se integró en cada equipo de atención primaria. Los pacientes de estos equipos con cardiopatías crónicas prevalentes eran vistos en el mismo centro de atención primaria por el cardiólogo un día por semana

El diseño fue de un estudio observacional de dos muestras transversales sobre prevalencias en periodos antes y después de la intervención: atención convencional y atención integrada.

Tras un periodo de seguimiento de un año se vio que en las cardiopatías crónicas evaluadas: cardiopatía isquémica crónica, insuficiencia cardiaca y fibrilación auricular, el modelo integrado mejoraba parámetros relacionados con la calidad de la atención tales como tratamiento con estatinas y control del colesterol, uso de asprina o bloqueadores beta, control de la tensión arterial,  el número de pacientes controlados y disminución del número de pacientes que requieren control crónico por el cardiólogo.

Además la integración no se acompañó de un incremento en el uso de recursos principalmente diagnósticos y aumento la satisfacción de los médicos de familia.

discrepancias neumonicas

autorías y reconocimientos

Authors must obtain written permission to include the names of all individuals included in the Acknowledgment section, and the corresponding author must confirm that such permission has been obtained in the Authorship Form.
Los autores deben obtener permiso por escrito para incluir los nombres de todos los individuos incluidos en la sección de reconocimiento, y el autor correspondiente debe confirmar que dicho permiso se haya obtenido en el Formulario de autoría.

El día de la bestia

Causa admiración como trabaja el corazón

el más rápido en la ciudad de la información medica

Speed, accuracy, and confidence in Google, Ovid, PubMed, and UpToDate: results of a randomised trial.

Velocidad, precisión y confianza en Google, Ovid, PubMed o UptoDate: un ensayo aleatorizado.

Este es el titulo de un artículo publicado en la revista Postgraduate Medical Journal donde se evalúan cuatro herramientas de búsqueda de información utilizadas para responder preguntas clínicas y se evalúan en términos de precisión, velocidad y grado de confianza de los usuarios.

De diciembre 2008 a junio 2009, estudiantes de medicina, médicos residentes y médicos de la University of Virginia Health System, contestaron a un conjunto de cuatro preguntas clínicas relacionadas con la anestesia y/o cuidados intensivos con un plazo de 5 min, y utilizando Google, Ovid, PubMed,UptoDate (sólo una herramienta de búsqueda por pregunta). Al final de cada búsqueda, los participantes estimaron sus resultados en una escala de cuatro puntos de confianza. Una a tres semanas después de responder a las primeras cuatro preguntas, los usuarios se asignaron al azar a una de las cuatro herramientas de búsqueda, y se les pidió responder ocho preguntas, cuatro de las cuales se repitieron. La variable de resultado primaria fue definida como una respuesta correcta con el mayor nivel de confianza.

De los resultados se deduce que los usuarios de Google y Uptodate eran más propensos que los usuarios de PubMed a responder a las preguntas correctamente. Los sujetos tenían más confianza en UpToDate, mientras que Google era la herramienta de búsqueda más popular. Las búsquedas en Google y UptoDate fueron más rápidas que las búsquedas en PubMed o con Ovid.

Los autores concluyen que las herramientas de búsqueda no basadas en Medline no son inferiores a las que si se basan en esa base de datos cuando se trata de contestar con evidencias preguntas clínicas relacionadas con anestesia y los cuidados intensivos.

Mi conclusión es que por fin tenemos la coartada para poder utilizar Google sin complejos de documentalistas revenias.  Serendipia para unos, la nueva forma de buscar información médica para otros, el uso de herramientas de búsqueda como Google une a su potencia, la rapidez y facilidad de uso lo que revierte en un ahorro importante de esfuerzos en las búsquedas de información. Se pueden encontrar herramientas de búsqueda y base de datos mejor construidas, más estructuradas, incluso más científicas, pero ¿son tan útiles como Google?

El día D

Paciente: Buenos días Dr.

Dr: Buenos días, que le trae por aquí, Antonio.

Paciente: Pues nada Dr que vengo a que me mande la epirometría

Dr: (con cara de sorpresa) ¿y eso?

Paciente: Pues nada que  quiero ser como a los parlamentarios, funcionarios y periodistas del Senado que  han tenido la oportunidad de someterse a una sencilla prueba médica para determinar si sufren EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica)

Dr: hombre, no sabía eso del Senado, pero no creo que haya sido así, será más bien que les han dado unas charlas sobre  lo importante que  es no fumar y como daña esto a los pulmones.

Paciente: No Dr, que les han hecho soplar por un canutejo blanco con las narices tapadas.  Mire , mire ( mientras muestra unos papeles al Dr) mires esta foto donde aparece Javier Rojo, presidente del Senado en el centro, mientras realiza la prueba de espirometría y de  izq. a dcha  Julio Ancochea, titular de neumología de la Universidad Autónoma de Madrid; Myriam Calle, coordinadora del área de EPOC de SEPAR y Juan Ruiz-Manzano, presidente de SEPAR.

Dr: pues tiene Ud. razón, hombre yo tenía entendido que solo  era en fumadores, a partir de cierta edad y que no estaba nada clara su utilidad. Por cierto Antonio  si Ud. nunca ha fumado, ¿a que viene esta preocupación?.

Paciente: Pues mire Dr, el interes ha surgido  tras enterarme que la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y la Universidad de los Pacientes de la Fundació Josep Laporte, con el apoyo de Neumomadrid y la colaboración de Novartis, han celebrado  la Jornada EPOC en el Senado.

Dr : ya Antonio, pero jornadas hay todos los días

Paciente: Si, Dr  pero es que esta ha sido diseñada  conforme a un Protocolo elaborado por 10 especialistas en EPOC, miembros de la SEPAR y otras instituciones relacionadas con la EPOC, con el fin de llevar a cabo un estudio que, bajo la denominación de Cribaje espirométrico y encuesta de conocimiento en el Parlamento Español (Congreso y Senado) y Parlamentos autonómicos (ConSEPOC), determinará la prevalencia de la EPOC entre los senadores, diputados y parlamentarios autonómicos, así como su percepción y conocimiento sobre la enfermedad.

Dr: me deja Ud. de piedra

Paciente: y Ud. a mi , si me lo permite lo aprecio mucho pero parece mentira que mi Dr  no sepa que la EPOC es una patología del sistema respiratorio que provoca la obstrucción de las vías respiratorias inferiores desencadenando una disminución irreversible en la función respiratoria. Afecta a un 10,2% de la población de entre 40 y 79 años, pero en más de un 70% de los casos aún no está diagnosticado y que la  EPOC, que causa casi 15.000 muertes al año en España, tiene una evolución lenta y progresiva.
En la mayoría de los pacientes, cuando  acuden  al médico, la patología se encuentra en un estadio avanzado y frenar su progreso resulta muy complicado, lo que repercute negativamente sobre su calidad de vida.

Así que está claro porque  he venido  ¿no?

Dr: (con cada vez más cara de asombro) ¡si Ud lo dice!

Paciente: No, no lo digo yo , lo dice  y lo ha puesto de manifiesto durante la Jornada el doctor Juan Ruiz Manzano, presidente de SEPAR, que aseguró que «generalmente la EPOC es diagnosticada cuando está en un estado muy avanzado. La consecuencia es el retraso en la intervención sobre los factores del riesgo, la pérdida de calidad de vida de los pacientes, el aumento de los años potenciales de vida perdidos por el paciente y el aumento de costes para la sanidad pública».

Dr: ya pero ya sabe Ud. que estas cosas a veces se exageran….. o malinterpretan.

Paciente: pues no creo que exageren, es más creo que se debe hacer  hincapié en la importancia de adoptar medidas para fomentar un diagnóstico precoz de la patología. Es preciso concienciar a la población y a la comunidad sanitaria de la necesidad de que todo fumador mayor de 40 años, con un historial de tabaquismo y sobre todo si tiene algún síntoma, debe realizar una espirometría para determinar el estado de sus pulmones.
Es más, ustedes los médicos de Atención Primaria deberían cuando el paciente no acude al médico fomentar la búsqueda activa, la realización de una prueba tan fácil y rápida como una espirometría sería suficiente para un diagnóstico precoz de la EPOC.

Dr: ya…………….

Paciente: por favor si puede  mándeme una  espirometría que como sabe  es una prueba muy sencilla, que se realiza en tan sólo unos minutos, simplemente soplando con fuerza y rapidez a través del espirómetro. Con ella, se mide la cantidad de aire que cabe en los pulmones y la velocidad a la que esa persona puede expulsarlo. De esta forma, se conoce la función respiratoria del paciente que realiza esta prueba, su capacidad pulmonar o si los bronquios están obstruidos.

Dr: (derrotado) vale , tome Ud ese papelito y que se la hagan

Texto del Paciente: de varias agencias  e Internet
Texto del Dr: Sin palabras S.L.
Imagen: U.S. Preventive Services Task Force. S creening for Chronic Obstructive Pulmonary Disease Using Spirometry: U.S. Preventive Services Task Force Recommendation Statement. Ann Intern Med. 2008 Apr 1;148(7):529-34