Primum non nocere 2019

Primum non nocere 2019

Desde octubre de 2003. Decano de los blogs sanitarios en español. Blog de medicina, atención primaria y mucho más….. o mucho menos.

Puede desplazar la barra utilizando las teclas y

Jesús Quijada, empleado del mes

29 noviembre 2012

Por su indudable interés reproducimos un entrada del año pasado del extinto  y magnífico blog Salud y otras cosas de comer

y aquí la explicación

¿quien teme a la Wikipedia? (1)

25 noviembre 2012 9 Comentarios

Es sabido que al lado de recursos rigurosos y de calidad contrastada, Internet ofrece páginas de contenidos al menos dudosos y en algunos casos peligrosos. Desde los inicios de la red ha existido una preocupación con la calidad de la información de salud en general, y sobre medicamentos en particular. Los efectos adversos de esta calidad (o más bien de su falta) esta generando bastantes estudios, pero la literatura que plasma esta preocupación, es  tan profusa como unidireccional. En estos días la revista Atención Primaria ha publicado, en avance, un articulo sobre el tema (uno mas) que ha sido objeto de un análisis superficial en algunos blogs y web de noticias.

Preocupa, y parece que mucho, la calidad de la información médica y aún más la relacionada con medicamentos. Sin embargo esta preocupación podría revelar un desconocimiento de cómo funciona la red y grandes dosis de paternalismo. También pesa de forma importante los falsos prejuicios sobre el comportamiento de los usuarios, a saber:

1. primer prejuicio: pensar que la gente  si no es profesional, o esta especializado en un tema, es tonta y no sabe generar, ni utilizar la información sobre ese tema.

2. segundo: que solo se utiliza una fuente de información, y que al utilizarlas estas personas consideran todas las fuentes iguales y lo hacen con los mismos objetivos.

3.tercero: que las fuentes clásicas son más fiables (a priori) que Internet y por tanto  no dudan es establecerlo como patrón en la comparación.

Un estudio publicado en 2008 en Annals of Pharmacotheraphy encontró que la información sobre medicamentos disponible en Wikipedia no tenía errores salvo por omisión (se olvidaban advertencias sobre efectos adversos e incompatibilidades). Cuando se comparo la información de medicamentos encontrada en esta enciclopedia general on line, con la que brinda una base de datos específica -considerada como de referencia- se vio que en general las respuestas de la enciclopedia fueron menos completas, pero nunca incorrectas.

Este estudio en su planteamiento y discusión,  cae en los prejuicios que antes comentábamos. Es lógico que confirmen sus ideas si comparan Wikipedia con una base de datos cuasi profesional que según la definición que aparece su página web es  ”the web’s largest drug reference, designed for practicing physicians”.  Es lógico también que confirmen sus prevenciones, si piensan que la omisión es un pecado, es decir que alguien va a pensar por ejemplo que, porque no esté reflejado en Wikipedía, los fármacos no presentan efectos adversos. Es lógico que alimente sus preocupaciones si piensan que los usuarios no saben distinguir una enciclopedia, de un vademécum, y que se pueden comparar fuentes de información utilizando un “gold estándar” que favorece claramente a una de los contendientes.

El problema que tienen, y que no saben cómo resolver, es que la gente utiliza Internet, pese a quien pese, para buscar información médica. La información peligrosa existe pero no está camuflada, los recursos generales que tratan sobre medicamentos, a los que los internautas acceden tras búsquedas temáticas en motores de búsqueda, no son tan malos, ni tan inseguros. La información segura e insegura fluye por la red, pero procede y se aloja en lugares que cualquier internauta medio,reconoce sin equívocos.

Cuando el usuario busca información sanitaria en Internet,  suele ir a los sitios que le devuelven los buscadores en primer lugar, y estos suelen ser los más populares como la Wikipedia y no los más inseguros. Es un prejuicio de profesionales poco avezados en las nuevas tecnologías, pensar que los pacientes (por no hablar de cuando se desconfía de los profesionales) no son capaces de discriminar el origen y la fiabilidad de la información. También es ingenuo pensar que solo utilizan una única fuente de información, precisamente cuando Internet les proporciona una cantidad de recursos mucho mayor, de los que siempre se había dispuesto.

a friend with special knowledge

22 noviembre 2012 3 Comentarios

Cuando por primera vez leí Los hechos del Rey Arturo y sus nobles caballeros, no sabía quién era John Steinbeck, su autor. Tampoco sabía que era  premio Nobel, y que había escrito novelas en las cuales se basaron películas tan conocidas como Al este del edén. Tenía que haberlo imaginado, solo alguien genial, es capaz de trasformar la complejidad del mundo artúrico en algo sencillo y atractivo.

En la introducción cuenta que quiso verter esta historia (La Morte  dArthur  de  Thomas Malory)  a la lengua llana de hoy para sus jóvenes hijos, y para otros hijos no tan jóvenes, “verter el significado de esas historias tal como fueron escritas, sin excluir ni añadir nada, quizá para competir con las  distorsiones del  cine y la historia, que  constituyen la única fuente  accesible para esos muchachos y para otros que se impacientan con la escritura de Malory y con el uso de palabras arcaicas”.

Por esa extraña admiración que surge en el lector por el buen autor, me convertí sin quererlo, la verdad es que si hubiera querido, en el joven amigo de un hombre del que apenas conocía nada, pero al que admiraba profundamente. Tenía mientras leía, un nuevo amigo, un amigo con un conocimiento especial capaz de transportarme  a un nuevo mundo, lejano y antiguo.

Por ese motivo fue un intenso placer descubrir en un blog dedicado al género epistolar  (Letters of Note reúne y ordena postales, telegramas, faxes y cartas fascinantes) una carta de John Steinbeck, a su nuevo médico de cabecera, que traduzco a continuación (con todas mis limitaciones y la ayuda de Mónica Lalanda)

-En 1964, tras la jubilación de su médico de cabecera, el nuevo médico solicitó al novelista de 62 años John Steinbeck, que   rellenase un cuestionario médico de rutina para su Historial Clínico. Steinbeck hizo exactamente eso, y al llegar a la última de sus muchas páginas, el autor de “Las uvas de la ira” descubrió un pequeño espacio en blanco reservado para “cualquier otro dato que considere que pueda ser de importancia.” En lugar de hacer eso, Steinbeck escribió una carta a su nuevo médico.

John Steinbeck murió cuatro años después.

Nueva York. 05 de marzo 1964

Querido Denny:

He estado rellenando mi historia mortal llamado pasaporte médico. Ahí está todo, el pasado y el futuro tan claro como las varices en las piernas de mi madre o las afecciones vasculares de mi padre. Hay algo en medicina que está siempre claro.La dirección y el final son fijos y el paciente nunca retrocede.

Se me ocurre que tan claro como este hecho, puede haber otros asuntos que se den por sentados y otros que se ignoren intencionalmente, o no.

Porque realmente…¿cuál es la razón para tener un médico?

Es un concepto muy reciente. Supongo que la razón actual desde el punto de vista del paciente es conseguir pasar por la vida con el menor dolor y confusión posible y morir limpia y decentemente. Pero hasta que esto pasa, se supone que el médico esta para escuchar las frustraciones y para atender a los diversos caprichos del sistema nervioso central.

Estoy interesado en esta teoría de desintegración que indica que a petición mía, usted me mantendrá en una dulce ignorancia de lo que me pase. Sé que en muchos casos es deseable, pero desde mi punto de vista, no puedo entenderlo.

¿Qué es lo que quiero de un médico?

Pues más que cualquier otra cosa, probablemente quiero un amigo con conocimientos especiales. Si Ud. nunca hubiera buceado y yo estuviera con usted, mi meta sería instruirlo en las profundidades y en los peligros, de lo agradable y lo maligno. Supongo que significa lo mismo. Estamos hechos  de tal forma que,  unos destellos nada sutiles  puede causar un pánico sin sentido, mientras que una traición secreta puede estar mordisqueándonos, sin darnos cuenta,  incluso en el más agradable éxtasis de las profundidades. Hay dos tipos de dolor, o más bien una serie de clases de dolores. Pienso especialmente en el dolor “enseñanza” que nos aconseja a no hacernos daño a nosotros mismos o en el dolor contrario, el dolor explosivo, que nos avisa de una desintegración lenta o rápida. Como no estamos cualificados, no sabemos la diferencia y, según me han dicho, incluso el experto pierde sus conocimientos cuando el problema lo tiene él mismo. Creo que si uno supiera la diferencia entre estos dos dolores, se prepararía de manera diferente.

Luego llega el aviso de la caída del telón. Siendo que el final de la obra es siempre el mismo, creo que pudiendo hacerlo, el protagonista debería tener derecho a decidir cómo quiere que sea su salida de escena, teniendo en cuenta a los que le sobreviven, que sean al fin y al cabo los únicos que importan.

Luego está la rutina diaria y siempre he considerado que esto es falso en la mayoría de la gente -la dieta, el ejercicio, las píldoras, el descanso, la evacuación. Probablemente sea cierto que el seguimiento cuidadoso de instrucciones aprendidas prolonga la vida, aunque esta no merezca la pena; sin embargo he observado que para cuando un sujeto necesita este tipo de consejos, está ya demasiado anclado en sus hábitos para aceptarlos. Bueno, quizás lo hará durante una temporada, pero pronto se abandonará otra vez y, quizás no sea mala cosa. Probablemente se tome sus pastillas y poco más; excepto cuando les entre el pánico, pues en ese caso, muchos hombres y mujeres se convierten en inválidos voluntarios y rápidamente se dan cuenta que les encanta serlo.

Por supuesto que me gusta engañarme a mí mismo, como el que más, pero no hasta el punto de que me parezca ridículo. Estoy tratando de ponerlo en perspectiva Denny, de modo que usted sepa lo que tiene entre manos.

Yo no pienso en el dolor como un castigo y lo voy a evitar todo lo que pueda. Por otro lado, para usar una experiencia común, prefiero sufrir el dolor rápido  y evanescente de la silla del dentista a la sensación desagradable de que se pase el efecto de la novocaína. En la mayoría de los casos, he sido capaz de separar lo que duele por miedo de lo que realmente duele.

Al informar sobre los efectos, soy razonablemente honesto. Es difícil recordar algún problema después de que ha pasado. Por último, no considero la enfermedad como una eminencia, y no entiendo cómo  la gente puede utilizarla para llamar la atención sobre sí mismos, ya que esas atenciones son casi siempre realizadas a regañadientes y llevadas a cabo de forma desagradable.

No me gusta la impotencia en los demás y en mí mismo, y esto es, con mucho, mi mayor temor ante la enfermedad. Créanme, yo no hablaría de todo esto, y de hecho nunca lo hago, si no fuera por la naturaleza de esta comunicación.

Probablemente no voy a cambiar mis hábitos a menos que me sienta obligado. No creo que en esto sea el único.

Finalmente, yo no soy religioso por lo que no tengo aprehensión por el más allá, ni esperanza de recompensa ni temor al castigo. No es una cuestión de creencia. Es lo que siento que es la verdad desde mi experiencia, la observación a partir de sensaciones simples.

En segundo lugar, he tenido una vida suficientemente larga como para no sentirme defraudado del tiempo que me quede.

En tercer lugar, he vivido muy plena y vivamente, y no hay posibilidad de un despertar cósmico.

En cuarto lugar, he tenido incluso más de lo que me correspondía de las cosas por las que los luchan los hombres: cosas materiales, honores y amor.

En quinto lugar, mi vida ha estado singularmente libre de enfermedad o accidente. En todo caso el bienestar ha inclinado la balanza mucho más que las enfermedades.

En sexto lugar, yo no vengo a Ud. como un hombre enfermo.

Oh! Sé que lo que es un sincope del corazón y me he desmayado dos veces en mi vida; también he tenido bloqueado un tramo de mi vesícula biliar un par de veces, pero en general estoy muy sano.  Y sé que lo estoy por que no he perdido la curiosidad. Y como he dicho antes, preferiría vivir más plenamente incluso si es menos tiempo.

Y ahora quiero añadir una última cosa que es imprescindible que usted sepa: Amo a Elaine más que a mí mismo. Su bienestar, comodidad y felicidad son más importantes que los míos. Llegaría a cualquier extremo para evitarle cualquier dolor o tristeza que no fuera necesaria para su propio beneficio.

Espero que esto le sea de algún valor.  Y ahora ya, sigamos a partir de aquí.

Suyo

John

Información dañina en horario de máxima audiencia

18 noviembre 2012 7 Comentarios

Hace un año decían

y este año dicen

A pesar de que esta ya muy claro que hacer PSA sistemáticamente a la población asintomática (como screening) hace mucho más daño que beneficio. Sin duda, buscar cáncer nos lleva a diagnosticar más y más cáncer. El problema es que si diagnosticamos, pero no bajamos la mortalidad, estamos haciendo daño. La mala praxis solo puede ser identificada por un paciente individual, pero los daños poblacionales que uno provoca por meter las narices donde no debe, pueden ser mayores.

Los Grupos de trabajo US Preventive Services Task Force (USPSTF) esta en contra de utilizar el antígeno prostático específico (PSA) para la detección del cáncer de próstata. Se trata de un grado de recomendación D*.

Esta recomendación sustituye a la recomendación de 2008. Considerando que la USPSTF recomendó anteriormente contra la revisión basada en PSA para el cáncer de próstata en hombres mayores de 75 años de edad y concluyó que la evidencia era insuficiente para hacer una recomendación en hombres más jóvenes, la USPSTF recomienda ahora en contra de las revisiones basadas en PSA para el cáncer de próstata en todas los grupos de edades.

*Recomendación grado D =La USPSTF NO recomienda de este servicio. Hay certeza de moderada a alta de que este servicio no tiene ningún beneficio neto o que los daños superan los beneficios.

Esta recomendación se aplica a los hombres en la población de EE.UU. que no tengan síntomas sospechosos de cáncer de próstata, independientemente de la edad, la raza o los antecedentes familiares. El Grupo de Trabajo no evaluó el uso de la prueba del PSA como parte de una estrategia de diagnóstico en hombres con síntomas muy sospechosos de cáncer de próstata. Esta recomendación tampoco considera el uso de la prueba del PSA para la vigilancia después del diagnóstico y / o tratamiento del cáncer de próstata.

Justificator 2.0

14 noviembre 2012 5 Comentarios

En los casos de ausencia al trabajo por enfermedad común o accidente no laboral, el trabajador tiene que justificar la ausencia al trabajo, por tanto los centros sanitarios deben facilitar al paciente un documento que acredite la asistencia o servicio prestado. La obligación que puedan tener los trabajadores de presentar en sus departamentos de personal un documento justificativo de sus ausencias por motivos de enfermedad común o accidente no laboral hace que los profesionales sanitarios que les atiendan deberán proporcionarles, cuando así se lo demanden, justificantes de los procesos clínicos relacionados

Empieza la innovación 

Un conjunto de profesionales con la creatividad y espíritu emprendedor que caracteriza a los trabajadores del SERMAS, han desarrollado un nuevo modelo pionero que permite cumplir esta inútil sobrecarga burocrática de la manera más cool e innovadora posible. Luego de agotadores briefings, brain storming y partidas de mus ha surgido:

¡Justificator 2.0!

Que es Justificator: Una nueva manera de emitir justificantes rápida divertida, liquida, innovadora, disruptiva y pionera.

En que se inspira Justificator: En las maquinitas de los servicios de admisión de los hospitales de Capio (esto se llama hacer benchmarking) y en las simpática iniciativa de nuestra ex-presidenta conocida como Hágase su foto con la presidenta *

[un fotógrafo oficial hacia el retrato de cualquier usuario que lo deseara  junto a Esperanza Aguirre durante sus periplos por la comunidad de Madrid,esta foto podía descargarse después gratis en la página web de la comunidad]

 En que consiste Justificator:

  • Panel mural o Head Through donde se ha dibujado la figura de un/una paciente estándar con el hueco correspondiente a la cara vacío  El usuario solo tiene que situarse detrás y poner en el hueco su jeta procurando expresar el grado de gravedad que le aqueja (se les proporcionara un libro de expresiones faciales para mostrar gravedad leve, moderada e importante).
  • En este panel además se incorpora un reloj calendario sincronizado con el Tiempo Atómico Internacional  y el Tiempo Medio de Greenwich y, un ranura por donde saldrá impresa la foto correspondiente, que actúa como estupendo justificante estandarizado** para presentar en la empresa.
  • Si así se desea y gracias a una conexión a Internet wireles, puede enviar la foto resultante directamente a la empresa mediante archivo adjunto a correo electrónico. También se podrá subir a Facebook, Tuenti, Istagram, Flirck  y otra redes sociales. Permite así mismo tuitear automáticamente el evento con la leyenda predefinida: “Estuve en el centro de salud y me dieron la baja” con el objeto de que todos los amigos y conocidos se hagan  participes de esta circunstancia.
  • Igualmente se puede almacenar directa y automáticamente en la “nube”, a través de populares aplicaciones como dropbox o en nuestro servicio exclusivo JustiCloud por la módica cantidad de un euro al mes.
  • Cámara fotografía de 8 megapixeles fija o móvil accionada por ……… ( bien todavía se está discutiendo de quien es la tarea de pulsar el boton de la cámara pero pronto se solucionará, o la mejor es automática accionada por el propio paciente.)

Donde se puede adquirir Justificator: Pronto en las mejores direcciones asistenciales del área única

Justificator 2.0 es una marca patentada  que surgio de la reunion de Lola, Miguel Angel, Luz, Celia. Ana, Pepa,  Montse y Rafa. Dibujo original de Montse, sobre una idea de Lola y Rafa. Texto original del Innovador disruptivo y Santos el Enmascarado de Plata

* La idea surgió de la propia presidenta ante la ‘demanda’ de los ciudadanos.Los fotógrafos oficiales de la Comunidad de Madrid, que cubren todos los actos de Esperanza Aguirre, sacan instantáneas de los ciudadanos con los que la presidenta departe o quieren posar junto a ella en una foto para guardar en el álbum familiar o colgar de alguna pared de casa.  Una vez hecha la foto y mediante una conexion a Internet, la persona afortunada, puede descargarla gratis en el apartado de Presidencia de la página web de la Comunidad de Madrid http://www.madrid.org, donde se almacenan las fotografías ordenadas por actos y fechas bajo el epígrafe: ‘Imprima su foto con la presidenta’

**Certificado por AENA, AOTRA, Calidad de la Buena y con el certificado de Seguridad para Torpes y ESCasaPRoteccióndeDAtos

No debe quedar impune

10 noviembre 2012 2 Comentarios

por

Angel Ruiz Téllez

El suicidio, paulatinamente ha ido creciendo en nuestra sociedad, sin que nunca hubiera sido un problema menor, desde el punto de vista de la epidemiología, pero la religión, el temor social y el pudor familiar lo ha ido arrinconando, incluso hoy que ya es la primera causa de muerte en jóvenes y la tercera en población general.

Como decía, sin comida, sin trabajo, sin educación, con agua no limpia y con aire enrarecido, vivimos mal y podemos morir, pero sin casa, no se puede vivir.

Ser un ‘Sin Techo’ o quedarse sin él es el mayor extremo de la exclusión social.

Muchos somos hijos de la posguerra, Amaya, la mujer con sus 53 años, yo con mis 56. Yo he oído a mis padres hablar del hambre, de las penurias, de la miseria vivida en los tiempos de la guerra y la postguerra. Siempre la peor imagen fue la del destierro, la de ser expulsado de tu casa, de tu vida, de tus recuerdos. Eso debió sentir Amaya. No lo pudo soportar. No pudo soportar la humillación, el destierro, la vergüenza de ser, de todo el vecindario, la víctima de la pasividad, la ignominia, el abuso de poder, la usura.

Sí. Amaya no ha muerto por estar enferma de una esquizofrenia que le ha llevado al suicidio. Ha muerto por no poder soportar el quedarse sin su vida. No pudo más y se arrojó al vacío.

Si yo fuera su médico de cabecera estaría llorando, impotente, de rabia, de remordimientos, de indignación.

Me preguntaría, ¿por qué en toda la cadena de hombres y mujeres que han tenido el expediente en sus manos, el técnico del banco, el director de la sucursal, el juez, el jefe de la policía, el policía, ninguno ha dicho: “No. Yo lo paro. Yo lo retraso. Yo no se lo paso al director de la sucursal. Yo me niego. Yo  lo pierdo entre todas los expedientes de sentencias pendientes. Yo no sentencio esta ejecución del desahucio. Yo no mando a la policía para esto. Yo no acato la orden de mi jefe de policía.”?.

¿Por qué en la cadena de hombres y mujeres que atendieron el caso no hubo el valor de la clemencia?.

Independientemente, dada la alarma social, de que el lunes el timorato e inclemente gobierno de la casta mantenida, dicte medidas cautelares para paralizar los desahucios, la muerte, el suicidio de la mujer Amaya, no puede quedar impune.

Como médicos sabemos y padecemos constantemente la presión de la justicia sobre nuestras vidas, cabezas y profesiones. ¡Cuántas veces hemos visto sentencias inculpatorias en las que el Juez nos imputaba el que no hubiéramos hecho todo lo que hubiéramos podido hacer!. Pocas veces el Juez, la víctima se ha mostrado comprensiva ante un error médico, o ante una negligencia y nunca ante una acción criminal.

La muerte de Amaya ha sido más grave que un error médico, más grave que una negligencia médica. Se ha jugado con fuego. Se la ha empujado al vacío por la usura, por el abuso de poder de un maldito banco ladrón. ¿Hemos de mirar como organización de médicos, a otro lado, viendo como día a día la casta mantenida y privilegiada fuerza a la desesperación, hasta el suicidio, a gente débil, a nuestros pacientes más vulnerables?.

Es intolerable.

De ahí mi propuesta:  Animar a los profesionales  a que fuercen a los diferentes Colegios de Médicos, en su suprema misión de cuidar, de proteger al enfermo y al débil, a llevar a los tribunales, a los directores de la sucursal del banco correspondiente, acusándolos de Inducción al Suicidio, ante el reiterado comportamiento de acoso y atentado contra la salud y la vida de los más vulnerables.

No se ha podido hacer nada

9 noviembre 2012 6 Comentarios

En un debate radiofónico sobre sanidad previo las elecciones de noviembre de 2011, un médico general que se encontraba entre los invitados, pregunto a los representantes de los partidos contendientes si habían previsto algún plan para atajar la ola de suicidios que se avecinaba con la crisis.

Como era de esperar los políticos contestaron como tales, es decir no dijeron nada sustancial. En este caso la “respuesta política” era más elocuente que las propias palabras, les habían pillado, no tenían ni idea, ni siquiera se lo habían planteado……

 

No se ha podido hacer nada.

Por Ángel Ruiz Téllez. Médico

Una mujer de 53 años se ha suicidado esta mañana en la localidad vizcaína de Barakaldo cuando iba a ser desahuciada. Según fuentes del Departamento vasco de Interior, la vecina de Barakaldo se ha encaramado a una silla y se ha arrojado al vacío desde el cuarto piso del inmueble. Los hechos se han producido sobre las 09:20 horas en una vivienda de la avenida Altos Hornos de la localidad fabril. Cuando el amplio dispositivo de urgencias se ha desplazado al domicilio solo pudieron constatar el fallecimiento de la mujer.” No se ha podido hacer nada”. El cuerpo ha sido trasladado al Instituto Anatómico Forense.

Amaya de 53 años hoy se ha arrojado por la ventana presa de desesperación ante la inclemencia de un banco, de una sociedad, de una justicia, de unos políticos, cuando la policía acataba la orden de desalojo. Deja marido y un hijo de 21 años.

Con hambre se malvive y se puede morir. Sin trabajo la vida pierde su dignidad, la autoestima, y se deteriora profundamente la salud.

Sin casa, simplemente no se puede vivir.

¡Qué valientes fuimos, como sociedad, con el caso del niño Jokin, de Hondarribia,  de 14 años que  se suicidó arrojándose de lo alto de la muralla!. Ocho menores fueron condenados a penas de 18 meses de libertad vigilada por un delito contra la identidad moral con resultado de suicidio. No fue considerado de delito criminal de “inducción al suicidio”, por la ausencia de Dolo directo en la inducción del mismo.

El Dolo es una figura jurídica penal y civil en relación con la intención lesiva, máxime en casos de mala fe, usura, abuso de poder, dictadura o ideología política.

“Nada se pudo hacer”, concluía la lacónica crónica periodística del suceso, tras detallar, eso sí, el extenso operativo de bomberos, ambulancias y servicios médicos que se acercaron al lugar para….un cadáver, vivo instantes antes.

Echar a una persona de casa, en la sangría económica en la que estamos, ¿no es una inducción al suicidio, con Dolo, máxime por la usura , que supone mantener el precio de la vivienda 3 veces por encima del valor de la misma ahora, o cuando el Banco está siendo ayudado por el dinero de la sociedad, y por el abuso de poder de la regulaciones bancarias contra los ciudadanos, o cuando el gobierno indigno a decidido lavar la ignominia financiera de los bancos con la sangre de los más débiles?.

Nunca ha habido excusa para acatar una orden injusta, por legal que fuera.

Los médicos siempre recibimos el peso de la justicia cuando nos hemos equivocado. ¿Por qué el Director de Banco y su Presidente deben quedar impunes de un acto con resultado de muerte, de suicidio? ¿Cómo se va demostrar que no es un suicidio inducido con dolo por usura y abuso de poder?

La fiscalía y las organizaciones médicas deberían ser parte de la acusación pública y particular  de este hecho.

El conocimiento y la intervención médica es evitar tanto la enfermedad personal como la social, antes que tener tratarla, lo que además es más caro. La alarmante y creciente exclusión social que el paro, los desahucios, y pobreza están generando en España, deben ser considerados como el primer problema sanitario a tratar para evitar la reducción de la esperanza de vida y el crecimiento de una morbi-mortalidad física, psíquica y social que seamos incapaces de tratar, por muy sofisticados hospitales que poseamos.

Ángel Ruiz Téllez. Médico

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