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Las modificaciones de la maniobra de Epley para el vértigo posicional paroxístico benigno

Utilización del resumen de Hunt WT, Zimmermann EF, Hilton MP. Modifications of the Epley (canalith repositioning) manoeuvre for posterior canal benign paroxysmal positional vertigo (BPPV). Cochrane Database Syst Rev. 2012 Apr 18;4:CD008675. para un ejercicio naif de presentación de información médica en Internet.

El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) es un síndrome caracterizado por episodios cortos de vértigo asociados con los cambios rápidos de la posición de la cabeza. Es la causa más frecuente de vértigo que se presenta en las consultas de atención primaria y otorrinolaringología.

El VPPB es causado por partículas en los canales semicirculares del oído interno que siguen moviéndose cuando la cabeza ha dejado de moverse. Esto causa una sensación de marcha o movimiento que entra en conflicto con otra información sensorial.

La maniobra de Epley ha demostrado mejorar los síntomas de VPPB, aunque no hay suficientes ensayos que  muestren que la maniobra de Epley proporciona una resolución a largo plazo de los síntomas. Tampoco hay estudios que comparen la maniobra de Epley con otro tratamiento físico, médico o quirúrgico para el VPPB del canal posterior.

Esta maniobra es un procedimiento en el que se mueve la cabeza y el cuerpo en cuatro movimientos diferentes y está diseñado para reposicionar las partículas (que causan el problema subyacente) de los canales semicirculares del oído interno.

En la práctica clínica se han propuesto una serie de modificaciones a la maniobra de Epley, incluida la aplicación de la vibración en el hueso mastoides detrás del oído durante la maniobra,  un programa de ejercicios de equilibrio después de la maniobra , y la imposición de restricciones posturales al paciente (por ejemplo, no dormir en el oído afectado por unos días). También hay un número de maneras diferentes y adaptaciones para realizar la maniobra.

En esta revisión sistemática Cochrane se incluyeron 11 estudios con un total de 855 participantes. Nueve estudios evaluaron las restricciones posturales  (uso de collarín cervical / de las restricciones de movimiento de la cabeza  e instrucciones para dormir en posición vertical), tras la maniobra de Epley. Se encontraron diferencias significativas cuando estas restricciones se compararon con un tratamiento de control  ( solo maniobra de Epley). Aunque había diferencias entre los grupos,  añadir las restricciones posturales proporciono un beneficio adicional no muy grande ya que la  maniobra de  Epley fue eficaz por sí sola en casi un 80% de los pacientes. Cuatro de los estudios reportaron complicaciones menores tales como rigidez de nuca, VPPB horizontal (Un subtipo de VPPB, que es similar al VPPB  posterior del canal, pero tiene algunas diferencias en cuanto a los signos y síntomas),  mareo y desequilibrio (sensación de inestabilidad sobre un pie) en algunos pacientes.

Además, dos estudios evaluaron en la aplicación de la oscilación / vibración de la región mastoidea durante la maniobra de Epley. En comparación con el control, la intervención no produjo diferencias en el resultado entre estos grupos. Un estudio que también investigó las  restricciones posturales después del  tratamiento dentro se un estudio de modificaciones adicionales o extras en la maniobra de Epley. En comparación con el tratamiento de control no había  diferencias significativas en los resultados

el signo de los tiempos

Se queja Paul Glaziou en la revista Evidence based medicine del largo transito que se produce desde la creación del conocimientos científico hasta la utilización de este en la práctica medica habitual. Esta inexplicable tardanza es todavía más acusada cuando la intervención requiere cierto tipo de habilidades, que el ejemplifica en la maniobra de Epley para el tratamiento del vértigo paroxistico benigno. En el centro donde trabajaba tras encontrar suficientes pruebas (evidencias) en forma de revisión sistemática que justificara y apoyara su uso, decidieron utilizarla encontrándose con el problema de que era una maniobra que no solo se aprendía leyendo, era necesario que alguien las realizara delante de ellos, o que al menos pudieran verla en un vídeo. En su caso recurrieron a un colega neurólogo que ademas les recomendó direcciones web donde podrían encontrar un vídeo explicativo y un folleto– pongo la versión en español-

Tampoco hubiera hecho falta, bastaba con que se hubieran dirigido a youtube y hubieran buscado por Epley, entre los resultados destaca este vídeo, sacado de un artículo de la revista Neurology, en donde se comparan la maniobra de Epley con la de Semont

En cualquier caso el autor se cuestiona las causas de la escasa adopción de este procedimiento a pesar de su utilidad en una enfermedad frecuente. Cuando la compara con la rápida adopción del test de Thessaly para la rotura de menisco encuentra que este ultimo test es mucho más fácil de realizar y no necesita un entrenamiento especial, lo que le hace preguntarse si sería necesario una especie de vademécum de exploración física en formato vídeo (por supuesto en Internet y gratuito)

¡Es una idea!