Etiquetado: cuidadores

Seis ‘sesgos” contra pacientes y sus cuidadores en la medicina basada en la evidencia

Trisha Greenhalgh junto a otros autores publica en la revista electrónica BMC Medicine un interesante articulo de debate, Six ‘biases’ against patients and carers in evidence-based medicine,  donde se discute seis características (denominadas en el articulo sesgos o biases) de la medicina basada en la evidencia (MBE) que potencialmente y de manera inadvertida pueden modificar, a peor, las preferencias de los pacientes y cuidadores, estos son

  1. Carencia de participación del paciente en los diseños de la investigación
  2. Pobre estatus que se da a la experiencia (anecdotas) en la jerarquía de la evidencia.
  3. Tendencia de la MBE a confundir la atención centrada en el paciente con el uso de herramientas para la toma de decisiones compartidas
  4. Escasa atención que se presta en la MBE a los desequilibrios de poder que suprimen la voz del paciente
  5. La MBE sobreenfatiza la díada médico-paciente (ignorando el auto-cuidado y la importancia de las amplias redes sociales del paciente, tanto on como off-line
  6. El enfoque principal de la MBE en las personas que buscan y obtienen atención sanitaria (y en las que ocultan de aquellos que no buscan o no pueden acceder a la atención).

Estos “sesgos” y sus efectos potenciales sobre el proceso y el resultado de la atención  sanitaria basada en la evidencia, se resumen en la Tabla a continuación, pero sin duda los mas interesante es las medidas que se proponen para reducir sus  (malos ) efectos, que pasan por: abarcar la participación del paciente en la investigación, hacer un uso más sistemático de la evidencia individual (‘personalmente significativo’) , tener una visión más interdisciplinaria y humanista de las consultas, considerar las relaciones de poder desiguales en los encuentros sanitarios, apoyar a las comunidades de pacientes y tener en cuenta la ley de cuidados inversa.seisbias

Los sunshiners: farmacotectomía (1)

Según John Sloan médico de familia y autor del libro A Bitter Pill: How the Medical System is Failing the Elderly el estándar de la práctica médica moderna se basa en la prevención de enfermedades y la respuesta tipo rescate ante lesiones o enfermedades agudas.

Ambos enfoques, podrían ser correctos para la mayor parte de la población, pero chocan con las necesidades y circunstancias especiales de los ancianos especialmente de los ancianso frágiles. La prevención de por ejemplo las enfermedades del corazón con medicamentos no tiene tanto sentido cuando tienes 90 años como lo hace cuando tienes 45, y la estrategia tipo rescate conlleva intervenciones que pueden causar más problemas de los que curan.

Cuando estas estrategias se unen al desgaste emocional, físico y económico, de aquellos que cuidan a los ancianos, el paradigma del “rescate y prevención” puede conducir a la hospitalización innecesaria, procedimientos diagnósticos innecesarios y costosos y a una administración excesiva de medicamentos,
Cuando un anciano ingresa en el servicio de urgencias de un hospital, seguimos citando a Sloan, comienza el problema. Las guías de práctica clínica y los protocolos de los hospitales suelen requerir una serie de procedimientos diagnósticos, que a menudo revelan patologías y problemas diversos. Los medicamentos que se prescriben en respuesta a los resultados de estas pruebas tienen efectos secundarios no deseados, (por ejemplo inestabilidad en la marcha y consiguientes caídas, aumento de la confusión o dificultades cognitivas, etc.)

Sostiene Sloan que uno de los procedimientos que a menudo se tienen que realizar cuando se empieza a trabajar con un paciente nuevo es lo que se llama farmacotectomía (drugectomy en el original ingles) que en resumen es un cuidadoso proceso por etapas para conseguir que él o la paciente suspenda algunos de los medicamentos que se han ido acumulado en su hoja de tratamiento.

En resumen que John Sloan piensa que a través de uso indebido del actual paradigma sanitario de salud que promueve la prevención y “rescate” en personas que no pueden beneficiarse de este proceder, el sistema sanitario daña a el anciano frágil en proporciones cada vez mayores y ocasiona derroche de recursos. Para suplir esta  falta de lógica propone un enfoque muy atractivo individualizado, al alcance de los pacientes, en su casa y que dure las 24 horas.

Lo explica en Sunshiners: Frail Old People Living At Home.

¿Qué es un Sunshiner? Son personas de edad avanzada (anciano fragil) que tienen cinco o más de estas características -con sus propias palabras:

  1. Estoy cerca del final de mi vida.
  2. Cada día tengo que dejar de hacer cosas que me importan.
  3. No quiero ser una carga para la gente que quiero.
  4. Tengo problemas para moverme, problemas con mi memoria, o ambas cosas.
  5. Me importa más estar a gusto que vivir más tiempo.
  6. Me gustaría tomar menos medicamentos.
  7. No quiero ir al hospital.

Los Sunshiners merecen nuestro amor, tiempo y cuidado. Tenemos que pensarlo detenidamente antes de enviarlos a un hospital o dales muchos medicamentos, ya que su sitio esta  “en casa” y lo más lúcidos posible. Se necesita el consenso de la sociedad, de los médicos y otros profesionales de la medicina, y especialmente de sus cuidadores y su propia familia para que les dejen elegir cómo pasar sus últimos años en este mundo