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Festival de Cortos “Polimedicación y salud”

Alguien se anima?

Bases Festival  
¿DE QUÉ VA EL FESTIVAL? Los cortos participantes deben plasmar, en un máximo de 5 minutos y 30 segundos, el problema de la polimedicación o del uso inadecuado de medicamentos o de la medicalización de la vida.¿QUIÉNES PUEDEN PARTICIPAR?: Puede participar cualquier persona mayor de 18 años, sea de la nacionalidad que sea.
¿EN QUÉ IDIOMA SE PUEDE PRESENTAR?: Los cortos podrán presentarse en cualquier idioma. En el caso de que el idioma no sea castellano o inglés, deben insertarse subtítulos en cualquiera de estos dos idiomas.  Para permitir la visualización a personas con discapacidad auditiva el jurado valorará positivamente la presencia de subtítulos en castellano e inglés
¿CUÁNTOS CORTOS SE PUEDEN PRESENTAR?: El número de cortometrajes que puedes presentar a concurso es ilimitado.
¿QUÉ CONDICIONES DEBEN CUMPLIR LOS CORTOS PRESENTADOS?:

  • La película no puede haber ganado anteriormente ningún festival o certamen.
  • La película no puede ser una versión reducida de otro cortometraje hecho con anterioridad a este festival.
  • Será motivo de rechazo del corto la publicidad directa o indirecta de cualquier casa comercial, producto o servicio.
  • El corto puede pesar hasta 150 Mbs.
  • Los 3 primeros segundos deben contener la carátula oficial del concurso. Después irá la carátula con el  título y director del corto,  descargables en www.polimedicado.com
  • Los 3 últimos segundos del corto deben contener la carátula de cierre descargable en www.polimedicado.com
  • Debe tener una extensión máxima de 5 minutos y 30 segundos de duración.
  • Deben tener un formato de vídeo FLV o MP4, para que pueda colgarse fácilmente en la web sin perder calidad de emisión.

¿CÓMO PARTICIPAR?: Para participar sólo tienes que darte de alta rellenando el formulario de inscripción que aparece en la sección ‘Envía tu corto’ de nuestra página web (www.polimedicado.com). En este formulario deberás indicar tu nombre, apellidos, teléfono y mail además de tu NIF (si eres español), NIE (si eres extranjero pero residente en España) o número de PASAPORTE (si es extranjero y no resides en España). Si el corto tiene varios directores, cada uno de ellos deberá indicar su NIF, NIE o PASAPORTE. Además, deberá indicar el nombre del corto y una breve sinopsis del mismo.

¿CUÁL ES EL PLAZO DE INSCRIPCIÓN?: Puedes mandar tu corto desde el 1 de NOVIEMBRE hasta el 28 DE FEBRERO de 2013 hasta las 24 horas. Una vez que finalice el plazo de recepción, el sistema permanecerá abierto dos semanas más para permitir votaciones por parte del público general. Después se procederá al recuento de votos para designar el premio del público y el jurado se reunirá para decidir el premio del Jurado y accésit. Los galardones se entregarán en el mes de Marzo de 2013.
PREMIOS:
Premio del Jurado: 1.500 euros.
Premio del Público: 1.000 euros.
Un Accésit: de 500 euros.

8. LEGAL
El/los autor/es, por el hecho de participar en el festival, cede/n de forma gratuita y voluntaria la titularidad de la obra al Laboratorio de Prácticas Innovadoras en Polimedicación y Salud. En todo caso, dichas obras quedarán protegidas bajo licencia creative commons 3.0 Reconocimiento – NoComercial – CompartirIgual (by-nc-sa)

Ni mucho ni poco

por  Rafael Bravo Toledo.

Centro de Salud Sector III, Getafe. Madrid publicado en la revista AMF en Enero 2011

 Muchos años, pocos medicamentos

John Sloan,médico de familia canadiense, considera (Sloan JP.  A Bitter Pill: How the Medical System is Failing the Elderly. Vancouver, Canada: Greystone 2009) que el estándar de la práctica médica moderna se basa en la prevención de enfermedades y la respuesta tipo rescate ante problemas agudos. Según él, ambos enfoques son correctos para la mayor parte de la población, pero chocan con las necesidades y circunstancias especiales de los ancianos, especialmente de los ancianos frágiles.Un ejemplo gráfico es la prevención de enfermedades cardiovasculares con medicamentos  que no tiene tanto sentido cuando tienes cerca de noventa años como lo hace cuando tienes cuarenta.

Por otro lado aplicar estrategias de “rescate” en la que hay curar todo y  a toda costa conlleva intervenciones que, sobre todo en ancianos, pueden causar más problemas de los que remedian.  Cuando estas estrategias se unen al desgaste emocional, físico y económico, de aquellos que cuidan a los ancianos, el paradigma del “rescate y prevención” puede conducir a la hospitalización excesiva, procedimientos diagnósticos innecesarios o costosos y a la toma excesiva de medicamentos. Cuando un anciano ingresa en el servicio de urgencias de un hospital comienza el problema. Las guías de práctica clínica y los protocolos de los hospitales suelen requerir una serie de procedimientos diagnósticos, que a menudo revelan patologías y problemas diversos. Los medicamentos que se prescriben en respuesta a los resultados de estas pruebas tienen efectos secundarios no deseados, por ejemplo inestabilidad en la marcha y consiguientes caídas, aumento de la confusión o dificultades cognitivas, etc.

Como remedio, y seguimos citando a Sloan, un buen procedimiento cuando se empieza a tratar a un paciente nuevo es lo que él llama farmacotectomía (drugectomy en el original ingles) que, en resumen, es un cuidadoso proceso por etapas para conseguir que el paciente suspenda algunos de los medicamentos que se han ido acumulado en su hoja de tratamiento. Cada día son más los profesionales sanitarios que consideran la polimedicación y el uso inapropiado de los fármacos cómo un problema muy importante en la asistencia a pacientes de edad avanzada, ya que estos que son más propensos a experimentar efectos adversos y tiene menos probabilidades de obtener un beneficio terapéutico similar al de las poblaciones más jóvenes.

Una forma de resolver este problema es aplicar un algoritmo de toma de decisiones cuyo objetivo es suspender los medicamentos que no sean estrictamente necesarios y dejar solo los que tengan demostrada eficacia y seguridad en este tipo de pacientes. En un artículo publicado en la revista Archives of Internal Medicine, autores israelíes aplican (a una cohorte de setenta pacientes ancianos que vivían en sus casas o a cargo de familiares), un algoritmo que había sido previamente validado en un ensayo clínico no aleatorizado de ancianos institucionalizados en residencias. Siguiendo ese algoritmo y, tras administrar un cuestionario en una consulta inicial, se recomendó suspender  unos trescientos medicamentos  en 64 pacientes, más de la mitad del total de medicamentos consumidos. Se retiraron definitivamente 256 después de consultar y recabar el consentimiento de pacientes, familiares o tutores y los médicos de familia de los ancianos. Seis fármacos retirados se reintrodujeron debido a lo que se llamo fallo de la intervención es decir recurrencia de síntomas o signos clínicos o empeoramiento de los resultados de pruebas de laboratorio, por ejemplo, los síntomas de insuficiencia cardíaca, dispepsia, parkinsonismo o después de la interrupción de la furosemida, H2 bloqueadores, o levodopa, respectivamente. Teniendo en cuenta esta tasa de un 2% de fracaso y los casos en los que no se obtuvo el consentimiento, la interrupción tuvo éxito en un 81% de los casos recomendados. La suspensión del tratamiento no se asoció con efectos adversos significativos, y en el estudio previo ya comentado se vio una curiosa mejoría en la morbimortalidad.

Como es de rigor se necesitan más estudios tipo ensayos clínicos aleatorizados y en diferentes contextos que prueben que es factible disminuir el número de medicamentos en pacientes de edad avanzada sin consecuencias importantes. Disponer de instrumentos tipo algoritmo  como el que se describe en este estudio (o similares) podría ser una herramienta adecuada para ese fin.

Otra aproximación a este problema se describe en un artículo de revisión publicado en la revista JAMA donde, tomando como punto de partida el caso de una persona mayor polimedicada, se revisa y resume la evidencia sobre mejora  en el uso de medicamentos y la suspensión de determinados fármacos, en este tipo de pacientes. Ese enfoque aporta recomendaciones sobre métodos sistemáticos para evaluar y mejorar los regímenes terapéuticos de los pacientes.

farmacotectomía: también al final de la vida

Cualquier pacientes anciano o aquellos con una enfermedad grave de mal pronóstico, con seguridad  serán evaluados al final de su vida y,  en poco tiempo por varios médicos.  Incluso se añadirá alguna que otra visita a las urgencias de un hospital y, será afortunado si no cae en manos de unidades súper-especializada, tipo “asistencia crónicos”,  geriatría o equipos de asistencia domiciliaria (ESAD). 

En este transcurrir aumenta posibilidad de que su lista de medicamentos se incremente de forma exponencial, de tal forma que a sus problemas, tenga que añadir los efectos adversos  e interacciones de los medicamentos, muchas veces como protagonistas estelares. En muchas ocasiones el simple control de esta lista, es lo mejor que un galeno puede hacer por el paciente y su enfermedad. Dentro del control siempre hay que tener presente la poda o supresión de medicamentos, la llamada farmacotectomia (drugectomy en el original ingles-  en resumen un proceso por etapas para conseguir que él paciente suspenda algunos de los medicamentos que se han ido acumulado en su tratamiento)

Si ya sabemos que es difícil que gente entrenada para poner medicamentos, los quite. Del mismo modo es difícil cuestionar, las más que cuestionables practicas hiperprescriptoras de muchos médicos, tambien que es casi imposible luchar contra el lema de “más es mejor” y, que todo juega a la contra cuando se trata de “quitar” y no de “poner”.

Pero no hay más remedio La farmacotectomía ya está aq y además es deseable que así sea por el bien de médicos y pacientes

La revista Canadian Family Physicians tiene entre sus secciones una dedicada a los cuidados paliativos, bajo el nombre de Paliative Care files y que publica cada trimestre un  artículo breve organizados en torno a un caso clínico y escritos por el comité de cuidados paliativos de las sociedad canadiense. El principal objetivo de eta sección es ayudar a los médicos de familia en el cuidado de este tipo de pacientes, tiene por tanto un enfoque no excesivamente especializado, práctico y con la información necesaria para alumbrar la toma de decisiones con el enfermo delante.

En el mes de marzo este año se ha publicado Witdrawing medication– Retirar la medicación: Gestión de comorbilidades médicas cerca del final de la vida. A través del caso de Margaret una mujer de 67 años diagnosticada de cáncer de pulmón, el autor nos lleva a considera la importancia de enfrentarse a un proceso con una esperanza de vida limitada en el que muchos de los fármacos que la paciente tomaba previamente  o algunos de los que se prescriben en el hospital no tienen mucho sentido. A través de la discusión con las pacientes y su familia  y teniendo en cuenta la evolución de la enfermedad, se debe considerar con cuidado la permanencia de algunos medicamentos, al igual que la adicción de otros nuevos. En esos momentos de la vida del paciente hay una gran posibilidad para la polifarmacia con todos sus efectos adversos y la posibilidad de producir más daño que beneficio.

Como dice el sumario del articulo  y en pocas palabras:

  • Los médicos de familia necesitan discutir con lo pacientes la retirada de medicación junto a los objetivos de atención a pacientes con una esperanza de vida limitada.

  • la decisión de médicos o pacientes  sobre la disminución de tratamiento o retirar la medicación puede ocurrir una sola vez o podría tener lugar a través del tiempo, bien con tratamientos específicos, medicamentos  o con dispositivos que se pueden suprimir de forma gradual.

  • La revisión frecuente y las  modificaciones en los objetivos de la atención son necesarias en la gestión de comorbilidades médicas. La necesidad de ciertos medicamentos, así como su vía de administración y posologia, deben ser evaluados periódicamente.