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“se debe beber sin esperar a tener sed”: pues va a ser que no

Una de las afirmaciones más propagadas y populares en todas las campañas de propaganda sobre la hidratación, es la de que se debe beber líquidos incluso sin tener sed.

Todos los observatorios e instituciones relacionadas con la denominada ciencia de la hidratación repiten este “mantra” . No hay decálogo u hoja de recomendaciones para publico general en la que no se incluyan. Es la base de la información de estas organizaciones cuya financiación, como hemos visto es a veces dudosa, cuando no en abierta colusión de intereses con fabricantes y distribuidores de aguas embotelladas y bebidas refrescantes.

Lo que es peor, es que esta información errónea, se contagia a instituciones públicas que cuando emiten sus consejos amplifican acríticamente estas tesis.

Campaña Protéjase del Calor. Proteja su salud de la Comunidad de Madrid madrid.org

A mediados de julio del año 2012 la revista British Medical Journal publicaba un artículo titulado Mythbusting sports and exercise products  donde se repasaban los mitos científicos sobre la hidratación y las “bebidas deportivas”.

En el segundo aparatado lo hacían sobre la afirmación de “Ud debe beber antes de tener sed”  y escribían los siguiente:

La ciencia detrás de esta afirmación:

Cuando el cuerpo pierde líquido debido al sudor, la concentración extracelular de sodio aumenta conduciendo a un aumento posterior de la presión osmótica intracelular y a la deshidratación. Los osmorreceptores situados en el hipotálamo detectan una señal de deshidratación y estimulan a otras partes del cerebro para producir la sensación de sed. En condiciones extremas, tales como la desnutrición (o cuando los niños se quedan en coches expuestos al sol)  la falta de reacción a la sensación de sed ingiriendo liquido puede tener consecuencias fatales.

Beber demasiado conlleva otros problemas potenciales. Si el cuerpo recibe más agua  de la que los riñones pueden excretar, los solutos del cuerpo se diluyen. La hiponatremia(o disminución del sodio en sangre) ocurre cuando la concentración de sodio en la sangre cae por debajo de 136 mmol / L.  Los efectos de la hiponatremia van de leves (sin síntomas) a la muerte.

¿Qué dice la evidencia?:

Una revisión sistemática de los efectos de la hiperhidratación inducida por glicerol en la retención de líquidos y el rendimiento de resistencia en bicicleta en ensayos a largo plazo, encontró que el rendimiento se mantuvo siempre que la pérdida de agua corporal se mantuviera entre 1,8% y 3,2% del peso corporal (aproximadamente 1,5 litros de sudor para un humano de 60 kg). Otra revisión sistemática más recientes de ensayos a largo plazo, sobre los efectos de la deshidratación inducida por el ejercicio en el rendimiento en ciclismo, sugiere que el consumo de acuerdo a las sensaciones de sed (en lugar de beber con más o menos frecuencia) se asoció con mejores resultados deportivos.  Uno de los estudios de la revisión encontró que en la deshidratación inducida por el ejercicio de hasta el 2,3% del peso corporal, el rendimiento esta significativamente mejorado. La explicación de cómo la deshidratación inducida por el ejercicio puede mejorar el rendimiento es sencillo: se lleva menos peso, y no se tiene que interrumpir su ejercicio.

Aunque no pudimos encontrar literatura médica de que la deshidratación sea una causa directa de muerte en los corredores de maratón, encontramos que la sobrehidratación fue responsable de varias muertes. Por el consejo de “beber antes de sed”, muchos atletas están bebiendo demasiado, lo que no ayuda el rendimiento y los pone en riesgo. Un estudio reciente de 88 participantes en el maratón de Londres encontró que 11 (12,5%) desarrollaron hiponatremia asintomática.

En pocas palabras: beber antes de tener sed

Para público en general.- Beber antes de tener sed puede empeorar el rendimiento en ejercicios de resistencia y conlleva un riesgo raro pero grave de la hiponatremia.

El mecanismo interno del cuerpo para mantenerse hidratado es más barato, más fácil, y parece ser la mejor manera de optimizar el rendimiento. Los atletas profesionales, atletas de resistencia de élite funcionan mejor cuando beben al tener sed, y algunos estudios sugieren que la deshidratación inducida por el ejercicio puede mejorar el rendimiento.

Un año antes la Margaret McCartney, médico general de Glasgow en un documentado artículo, publicado también en el BMJ,  intentaba desenmascarar las mentiras que sobre el agua se estaban lanzando a los profesionales sanitarios y a la población general, en poderosas campañas de marketing carentes de apoyo científico.

Según ella,  la idea del “no bebemos suficiente agua” tiene defensores interminables y poderosos pero científicamente poco sólidos” . En 2002, Heinz Valtin publico un articulo de revisión en el American Journal of Physiology, donde llegaba  a la conclusión de que “no sólo no hay evidencia científica de que necesitamos beber mucho, sino que la recomendación podría ser perjudicial, tanto por la precipitación de la hiponatremia potencialmente peligrosa y la exposición a contaminantes, como por producir sentimiento de culpabilidad en muchas personas que se sienten culpables por no beber suficiente. En 2008, un editorial de la Revista de la Sociedad Americana de Nefrología llego a la misma conclusión, afirmando que “no hay pruebas claras del beneficio de beber una mayor cantidad de agua”.

También  afirman los autores que aunque nos gustaría poder derribar todos los mitos urbanos que se encuentran en Internet con respecto a los beneficios de la ingesta de agua suplementaria, admitimos que tampoco hay una clara evidencia de que no sea beneficiosa. De hecho, lo que hay es simplemente una falta de pruebas en general.