Etiquetado: Medusas

Recuerdo de Marbella

El contacto con una medusa se caracteriza por la aparición brusca de un dolor urente seguido por lesiones inflamatorias agudas, en forma de eritema, edema, o vesículas . Estas lesiones son debidas al efecto tóxico directo del fluido contenido e inyectado a partir de los filamentos de medusas.

En ocasiones la “picadura” de medusa puede provocar lesiones cutáneas retardadas y/o persistentes.

La reacción cutánea retardada a las medusas representa una entidad clínica donde las lesiones eccematosas se desarrollan  de días a meses después de después del contacto con el invertebrado. También hay que tener en cuenta las reacciones de hipersensibilidad que pueden ser graves o incluso mortales

Esta paciente acudió a consulta unos días después de “picarle” una medusa,  por una reacción cutánea en el brazo. Mientras se bañaba noto un dolor, como ardor “intenso” que remitió tras cuidados locales y un analgésico suministrado en la misma playa. En la piel le quedo una lesión eritematosa con una morfología característica que lejos de remitir fue evolucionando a la imagen que se ve la foto y que consite en una placa eritematosa algo sobrelevada de la piel circundante con superficie lisa y tacto aterciopelada y algo pruriginosa que reproduce el contorno de la medusa que le picó.

La revista Actas Dermo-Sifiliográficas ha publicado recientemente un caso que bajo el gráfico nombre de Medusa, ¿picadura o tatuaje? recoge un caso similar.