Categoría: Medicos

Carta abierta un politico

Estimado compañero Simancas candidato a la Presidencia de La Comunidad De
Madrid por el PSOE:

Soy pediatra y socialista y he conocido recientemente tus declaraciones sobre el asunto de las sepsis por klebsiella pneumoiae en la unidad de neonatología del Hospital 12 de octubre. Las he leído incrédulo en medios electrónicos tanto sanitarios como generales.
Valgan los siguientes ejemplos:
http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/press.plantilla?ident=48336
http://www.madridiario.es/2007/Marzo/madrid/sociedad/12805/asociacion-defensa-sanidad-publica.html

Se que a los políticos en general y cuando estáis en campaña en particular se os va la olla, pero no creí que la situación llegara tan lejos como tus miserables declaraciones. Lo menos que puedes hacer antes de desbarrar de esa manera es documentarte y asesorarte. Mal equipo de futuro gobierno de la Comunidad debes tener (por si ganas) cuando nadie te ha corregido las barbaridades que has dicho.
Es de manual saber que la Klebsiella es un parte de la flora habitual de las heces y que cada cierto tiempo se producen brotes de infección por dicha bacteria, especialmente entre pacientes de UCI y neonatos.
Soy pediatra de cabecera y estaría encantado de que mis pequeños pacientes tuvieran un Servicio como en de neonatogía del 12 de octubre. Es un referente para todos los pediatras de este país y con gran prestigio internacional por su rigurosidad científica, sus publicaciones, por sus estadísticas, por el seguimiento que hace de los prematuros, por su carácter abierto y por la implicación de las familias en los cuidados de los niños. Hasta se cuida el ruido y la luz para no molestar a los neonatos, y sacarles sangre para un análisis es motivo casi de una sesión clínica, porque algo que se hace con tanta alegría en cualquier otro servicio deja exhaustos sus pequeños cuerpecitos.

Posiblemente, si no fuera así, si no fuera una unidad compuesta por personas altamente cualificadas, comprometidas, honradas y autocríticas nadie se habría enterado del incidente. Todos los profesionales son magníficos, pero su jefe de Servicio, la Dra. Payás es un ejemplo para todos de calidad humana, de capacidad intelectual y de trabajo y de alta cualificación en su área y en muchas otras donde nos deleita e ilustra periódicamente con artículos científicos, charlas y conferencias. Yo no sé a quién vota Keka, como todos la conocemos, pero seguro que nunca votó ni votará al PP y que su voto se situa en la izquierda porque su actitud ante la vida no es precisamente conservadora.

h12octubre.jpgHas hecho mucho daño, a la Sanidad Pública que dices defender, a los padres de los niños muertos y a los que sus hijos permanecen ingresados y a unos magníficos profesionales. Puede que seas buena persona, no tengo el gusto de conocerte, pero tus declaraciones han sido miserables, insisto. No creo que te hayan conseguido ni un solo voto, antes bien y al contrario habrán dejado fría a la gran mayoría y te han granjeado el desprecio de los profesionales que sabemos de que vá el asunto.»

Juan Delgado
Pediatra

Dr. Maligno : la saga continua

Cuando la política y los intereses (cogiditos de la mano de nuestras sociedades y colegas) entra en la medicina la ciencia y la evidencia tienen que salir por la ventana

«El cáncer de útero sí es un problema urgente»

Ginecólogos, pediatras y oncólogos exigen una vacuna a la que Salgado se resiste por su precio y «dudosa» efectividad
En La Razón Digital

vengo de urgencias

Trabajando en la consulta o en urgencias uno se desespera ante la gran cantidad de personas con afecciones banales que solicitan atención urgente. Es inevitable enfadarse y achacar a ese tipo de consultas a la masificación a la que estamos sometidos, de tal forma que en seguida, y aunque sea en charlas de cafetería, nos erigimos en gestores aficionados recomendando soluciones rápidas, sencillas y en nuestra opinión infalibles.

Sin embargo la realidad es más compleja, un estudio publicado en una revista de urgencias americana se preguntó si la asistencia de pacientes con problemas menores contribuía a aumentar la esperas y la masificación en urgencias. Con una amplia muestra que incluía todas las urgencias asistidas durante un año en una región de Canadá, una buena definición y estratificación de motivos (alta, mediana y baja complejidad ) y  midiendo variables como el tiempo de estancia y el intervalo trascurrido hasta el primer contacto con el médico, los autores encontraron que el incremento de pacientes de baja complejidad aumentaba la variables reseñadas en los otros tipos de pacientes, si bien el aumento era escaso (apenas dos minutos por cada diez pacientes con molestias menores). Estos resultados conllevaban una mínima organización para manejar los pacientes según su grado de complejidad (tipo triage o similar) y un número razonable de pacientes, como se daba en los hospitales estudiados.

urgencias chinas

A partir de aquí es bueno saber que, disminuir los pacientes con problemas menores no es la solución mágica que parecer ser a priori. La editorial acompañante se titula con una frase muy gráfica que resume otra posible solución If You Want to Fix Crowding, Start by Fixing Your Hospital, traducida libremente quedaría como “Si ud quiere arreglar la masificación de las urgencias, arregle primero su hospital” y no busque culpables en la atención primaria, añadiría yo.

Doctor fashion

El aspecto de los médicos es una cuestión de confianza y responsabilidad

No creo que los médicos, por el simple hecho de serlos, seamos más coquetos que otros profesionales, tampoco esta claro que nos preocupe nuestro aspecto en demasía. Pero incluso en una época en la que parece que se ha olvidado la recomendación hipocratica “el medico debe ofrecer un aspecto aseado, estar bien vestido y perfumado”, si parece que nos preocupa lo que piensan los pacientes de nuestra forma de vestir y si alguna prenda o atuendo en especial, les inspira más confianza o respeto.

Esta claro a tenor de la amplia variedad de estudios que sobre el tema se publican regularmente en las revistas médicas. En general a los pacientes no parece que les importe mucho lo que llevemos puesto, pero si parece que les gusta que vayamos limpitos y con aspecto «profesional», por lo menos es lo que concluye una revisión informal publicada hace unos años (On the value of an old dress code in the new millennium Archives of Internal Medicine. 2003;163(11):1277-1281) Disponible en la biblioteca Capitan Morgan

pest_doctor.gifLos estudios se suceden y parece que cada especialidad tiene como objetivo saber como opinan los pacientes sobre el atuendo de sus practicantes, desde los psiquiatras a las enfermeras, pasando por los cirujanos y los urgenciologos e incluso los residentes. Uno de los últimos estudios publicados se refiere al aspecto externo de los ginecólogos y tiene como características un buen diseño (más allá de la encuesta habitual) y la muestra ( más de mil pacientes, bastante alta para este tipo de estudios) La conclusión no puede ser más contundente: Los pacientes se sienten igualmente satisfechos con los médicos que visten con traje, prendas informales o en pijama ( de hospital). Aunque siempre hay quien opina lo contrario e incluso lo estudia desde la perspectiva de la medicina basada en al evidencia.