Etiquetado: Rinitis alergica
Cuando el prospecto desaconseja lo que la evidencia recomienda: corticoides nasales a largo plazo
De Hasan H, Mughal Z, Koshkouei M, et al. Impact of discrepancies between patient leaflets and evidence on long-term nasal steroid sprays: a guide for general practice. Br J Gen Pract. 2026 Oct 1;76(771):477-479. doi: 10.3399/BJGP.2026.0262.
Caso clínico
Un profesor de 34 años padece rinitis alérgica. Cuando sus síntomas empeoran, se automedica con un spray nasal de beclometasona de venta libre. Tras tres semanas de uso, sus síntomas mejoran notablemente. Sin embargo, tras leer el prospecto, en el que se le aconseja no utilizar el spray durante más de un mes sin consultar a un médico, deja de utilizarlo. A los pocos días, los síntomas reaparecen, lo que le lleva a consultar a su médico de cabecera para hablar sobre un tratamiento a largo plazo.
Este caso ilustra el punto de partida de un artículo reciente publicado en el British Journal of General Practice: Impact of discrepancies between patient leaflets and evidence on long-term nasal steroid sprays: a guide for general practice. El texto analiza las discrepancias que a veces existen entre la información “oficial” que reciben los pacientes (materializada en el prospecto de información para el paciente) y la evidencia científica disponible sobre el uso de los corticoesteroides intranasales.
Aunque los prospectos suelen aconsejar una duración limitada de tratamiento *, los autores consideran que los médicos deberían anticiparse a esas advertencias cuando estas puedan desalentar un uso adecuado a largo plazo. Y es que los corticoides intranasales están indicados, en la mayoría de las guías y revisiones, como tratamiento preventivo y mantenido en un trastorno crónico e intermitente como la rinitis alérgica.
La cuestión también es relevante para los farmacéuticos comunitarios, dado que algunos corticoides intranasales se dispensan sin receta. Estos profesionales están en una posición privilegiada para reforzar la técnica correcta y la adherencia al tratamiento, tanto al entregar el medicamento como durante las revisiones de la medicación. Médicos y farmacéuticos deberían aclarar que la advertencia sobre la duración que figura en el prospecto es una invitación a realizar una revisión, no una razón para interrumpir el tratamiento. El objetivo es identificar a los pacientes que podrían beneficiarse de una valoración en consulta.

Con todo, lo que más llama la atención es la tabla 1 del artículo. Entre otros aspectos, compara la información de los prospectos con la ofrecida por una página del propio NHS dirigida a pacientes, tomada como referencia de buena práctica. Sorprende especialmente si se compara con nuestra situación: en España, la información sobre medicamentos está monopolizada por la AEMPS y su encomiable CIMA. La administración sanitaria hace tiempo que abdicó de proporcionar información clínica actualizada y las comunidades autónomas han tomado el relevo de manera desigual y anárquica, con brillantes excepciones y clamorosas ausencias.
Esto ocurre en el apartado de información para profesionales; en el de pacientes, la ausencia es todavía más evidente y preocupante, precisamente en un momento en el que tantos farmacéuticos ocupan puestos en las gerencias de atención primaria y en los hospitales.
“¿Cuántos pacientes dejan un tratamiento eficaz por una advertencia del prospecto que, en realidad, solo pide una revisión?”
*Los límites históricos sobre la duración del tratamiento con corticoides intranasales se basaban, en gran medida, en la mayor absorción sistémica de los aerosoles de primera generación. Sin embargo, la evidencia actual respalda la seguridad del uso prolongado tanto de estos productos, utilizados a las dosis recomendadas, como de las formulaciones más recientes.